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Todos somos culpables

Todos somos culpables

Escrito por: Sergio Valentín17 julio, 2015
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Iker Casillas era mi súper héroe. Cuando era pequeño, a diferencia de mis amigos, yo no fantaseaba siendo Superman o Batman. El que volaba, y además sin capa, era mi portero, el del Real Madrid y el de España. Iker lo era todo. Era el chaval que cumplía mi sueño, el de cualquier madridista. Era quien me hacía llorar de alegría, era el niño mimado del Bernabéu, era nuestro motivo de orgullo, el portero que todo equipo quería. Pero desde hace tres años Iker se convirtió en persona. Ya no volaba igual e incluso se había convertido en el villano de la película. En los últimos tiempos, he visto desde primera línea la caída de un mito y ya no deseaba que pasara un minuto más en mi club. Este pensamiento me hacía sentir culpable pero estaba convencido de que su marcha era la única opción si es que el madridismo quería vivir en paz. Ahora tengo mis dudas porque su salida, tan tardía y asquerosa, ha podido dejar heridas que sólo el tiempo podrá eliminar.

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¿Cómo ha podido pasar esto? ¿Por qué ha tenido que irse por la puerta de atrás con su estadio vacío? Creo que todos somos culpables. Absolutamente todos. Florentino Pérez, Mourinho, Ancelotti, Del Bosque, la afición, la prensa y por supuesto el protagonista en cuestión. La suma de errores de todos los citados ha provocado que nuestro héroe se marche de una forma por la que todos los madridistas deberíamos estar avergonzados. Da autentica pena por mucho que el propio Casillas haya escogido esta vía.

  1. La "prensa”. Va entre comillas porque con Casillas no han sido medios de comunicación. Han sido propagando pura y dura que en este caso han perdido la objetividad y, por el camino, se han olvidado de la función del periodista. En vez de buscar una explicación lógica al declive de Iker, han preferido elogiar paradas sencillas, obviar fallos importantes y buscar culpables en todos menos en el protagonista en cuestión. José Mourinho sufrió la campaña más dura que he visto nunca. Ancelotti hasta que decidió dejar la Champions y la Copa del Rey iba por el mismo camino, y ahora que no hay entrenador que siente a Casillas, es Florentino Pérez el culpable. No existe casi ningún medio de comunicación que hable claramente de las diferencias entre el Iker de 2008 y el Iker de 2015. Reconocerlo parece que está prohibido. Ensalzar paradas de Casillas y criticar a Diego López cada vez que este cometía un fallo perjudicó al Real Madrid, a Casillas, a Diego y fomentó una división en la grada que todavía continúa. Iker podría haber sido suplente en el Madrid pero no con esta prensa.
  2. José Mourinho. Deportivamente, soy incapaz de encontrar un error de Mourinho con Casillas. Fue titular con él hasta su lesión. A él le gustaba más Diego López que Iker, al igual que a Ancelotti o parecido a Rafa Benítez que no veía en Casillas su portero titular. Son gustos y han de ser respetados. Mourinho fue el primero en detectar el declive de Iker pero también el primero que intentó ayudarle con un toque de atención. Su fallo, como casi siempre le pasa a Mourinho, estuvo en el trato personal. Fomentó el odio hacia Iker y por lo tanto, puso leña en este fuego que todavía existe en el Real Madrid. Sus ataques en el terreno personal, constantes e incluso públicos, provocaron que parte de la afición se concentrara en detestar a Casillas. Con Mourinho, solo existían los extremos.
  3. Iker Casillas. Iker tiene un don. Es imposible cuestionar esto. Sus reflejos, su instinto y sus paradas no se habían visto en el Bernabéu en toda la historia del Real Madrid. Pero con la edad, si no trabajas, el talento es insuficiente. Ese ha sido su principal error. Los mejores, en todos los deportes, han tenido que entrenar más de lo habitual cuando estaban en el ocaso de su carrera. Que nunca haya mejorado en los balones aéreos y en el juego con los pies en quince años es significativo. En resumidas cuentas, Iker ya no tiene nivel para ser titular en el Real Madrid y él se lo ha buscado en cierta manera. Es ley de vida. Ahora es impensable creer que podrá hacer una parada como la que realizó en el Sánchez Pizjúan.

Tampoco creo que haya sido el mejor capitán. Por lo que se, es una persona muy querida en el vestuario pero también dicen de él que va a su bola y, por lo que yo también sé, esa portada de Marca “Mourinho o nosotros”  es cierta y no dice nada bueno de él.

No reconocer a tiempo que su ciclo en el Real Madrid se había terminado fue otro error. Ni si quiera aceptaba ser suplente y, con estas condiciones, es difícil una coexistencia pacífica. Es difícil marcharse del club que quieres, el que ha sido tu casa toda la vida, pero una retirada a tiempo hubiera beneficiado a todos. ¿Os imagináis la marcha de Casillas tras la final de Lisboa? Hubiera estado a la altura de su leyenda.

4.Florentino Pérez. El presidente no ha tratado como se merece a Iker Casillas durante muchas etapas de su mandato. Su posición era complicada con la presencia de Mourinho pero, tras la salida de este, Florentino debió ser más contundente. Hizo oídos sordos ante las críticas que recibía Casillas constantemente. Nunca se posicionó con su jugador y esto sería criticable con otro jugador del Real Madrid, pero más si hablamos de Iker Casillas.

El presidente no tiene una buena relación con Iker. Un error porque, como se ha visto en las negociaciones y en la despedida, los asuntos personales han prevalecido sobre la imagen del Real Madrid.

  1. Carlo Ancelotti y Vicente del Bosque. Dos entrenadores parecidos, con personalidades similares y con el mismo defecto. Han confiado en Iker ciegamente, y el taparse los ojos ha provocado en cierta medida el desastre de España en el Mundial de Brasil o la destitución de Ancelotti en el Real Madrid. ¿Estaba mejor Keylor Navas que Casillas? Pues no lo sé. Y precisamente ese ha sido su fallo. Empeñarse en apostar por un portero que había y seguía dando señales de tocar fondo. Complicado de entender en Ancelotti cuando un error de Casillas en Lisboa estuvo a punto de costarle la destitución.

También le sigue pasando a Del Bosque. Su fe le impide ver la realidad y por eso Iker sigue fallando con España como pasó ante Eslovaquia. Es increíble que todavía no haya pasado el testigo a De Gea. El sobreproteccionismo de ambos con Iker ha fomentado más esta situación. Si los dos hubieran aceptado que Casillas ya no daba el nivel, su marcha no se habría retrasado tanto.

  1. La afición. Como habéis comprobado, considero que Casillas no estaba a la altura del escudo, que sus errores se multiplicaban con el paso de los partidos, pero nunca entenderé la fijación de la afición con él. Era un día sí y otro también, y no en todos los partidos Casillas era el culpable. Era barra libre, y como parecía que Iker aguantaba todo, no pasaba absolutamente nada. Viendo ahora las lágrimas de Iker en su despedida, da vergüenza recordar ese día en el que el portero se revolvía contra su afición, cansado o como ha dicho Florentino “hasta los huevos”. La afición también ha matado a Iker. Muchos de los goles encajados no eran culpa del portero y aun así se le señalaba. Me da igual que se haya pitado a Zidane, Ronaldo, Raúl o quien sea. Esta tradición hay que cambiarla ya o el siguiente en salir por la puerta de atrás será Sergio Ramos.

Soy Sergio Valentín y no soy mourinhista, florentinista ni casillista. Soy madridista.