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El show de Narciso

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El show de Narciso

Escrito por: La Galerna28 enero, 2018
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Puede que algunos ingenuos (tan ingenuos como nosotros) se hayan quedado más bien satisfechos con un 1-4 en Mestalla. Puede que la sorpresa de haber sido agraciados con la mera y simple justicia de dos penaltis recibidos y pitados no les haga olvidar que hubo un tercero recibido y no pitado, también cometido por Montoya. Puede incluso que esos mismos ingenuos hayan visto mejorías individuales que consecuentemente van suponiendo mejoras colectivas: que si Nacho corta y cubre para luego volver a cubrir y a cortar, que si Modric va recordando ciertos pasos de su baile, que si Cristiano encuentra red, que si Marcelo pasea por Ipanema... Y hasta puede que los más atolondrados del lugar hayan visto que los cambios de Zidane lograron el efecto de contención y control y despliegue y contundencia que precisaba una segunda parte que, ay, se veía amenazada (otra vez) por la fuerza de atracción del sumidero, esa que esta temporada viene haciendo acto de presencia en cuanto el rival empuja con dos o tres arreones. Lo que hace no mucho sabían de sobra los rivales y desde hace poco parece borrado de la memoria del equipo es que siempre cabe la posibilidad de que un solo arreón del Madrid acabe frustrando el ímpetu rival, y ayer volvimos a recordarlo.

As Portada Prestigio 28.01.18Ocurre que quienes se reconozcan en el párrafo precedente pueden ser hoy lectores de Marca y As, y entonces ufanarse de ver el vaso medio lleno por la "victoria de prestigio", por la capacidad de sufrimiento y por la contundencia goleadora que vino a paliar una segunda parte que prometía lo que vienen prometiendo ya demasiadas segundas partes. Sin embargo, más allá de estos paños calientes, más allá de estos juicios bienpensantes y melindrosos, más allá de esta venda delante de los ojos, aún queda prensa capaz de decir las cosas a la cara tal y como fueron, aún quedan brasas de ese cuarto poder que enorgullecería a Woodward y a Bersntein, a Jorge Javier Vázquez y a Lidia Lozano.

Mundo Deportivo Portada Fiesta 28.01.18Sport Portada Show 28.01.18

Busquen la verdad ahí abajo. Atrévanse a descender a los propios infiernos y mírense en el espejo que ofrece la realidad en forma de dos portadas como dos puñetazos de atronadora veracidad. Dejen de buscar razones para una alegría que, incluso siendo moderada, es en el fondo narcótica y pueril. Narciso arroja hoy por obra y gracia de Mundosport (o de Sportivo) un reflejo espantoso de nuestra cara celebrando los goles en Mestalla. ¿No ven que "el Madrid gana con dos penaltis"? ¿No ven que lo de ayer fue tan solo una "reacción engañosa de los blancos con dos penaltis"? Frótense los ojos, madridistas. Fue todo un espejismo en medio de tanto desierto que no cesa de avanzar, y en tales condiciones todo nos parece agua cuando en realidad es vinagre, más vinagre, oh, Señor.

Sexo es vida, dicen As y Sport (o mejor, Asport) y aquí estamos nosotros sin más sexo que el leve y forzado onanismo de haber ganado en Mestalla con una reacción engañosa y dos penaltis, que no importa si fueron justos o no, porque lo único que importa es que fueron penaltis, y al parecer son goles que valen menos, aunque cuenten igual; o mejor dicho, que valen menos cuando cuentan en el haber del Madrid y que valen lo mismo que lo que cuentan cuando el haber es de otro equipo. Tal vez sea que a fuerza de no tener la opción de lanzar penaltis, el Madrid haya ido perdiendo el derecho a hacerlo en las raras ocasiones en que puede de hecho hacerlo. Tal vez es que, en esos raros momentos, la parroquia se extrañe por falta de costumbre y entonces sea ya más fácil y casi obligado indignarse si a un jugador del Madrid se le ocurre no solo tirar el penalti, sino además meterlo, qué desvergüenza. Y con más razón aún si el lanzador y el goleador es Cristiano Ronaldo, a quien ayer la siempre detallista afición del Valencia trató con todo lujo de atenciones, pero lo único que importa es que ese portugués se mira una herida en la pantalla de un teléfono.

Eso sí que fue onanismo, en las antípodas del rigor y la asepsia informativa que regalan generosas las portadas culés, que anuncian party time, tridentes de ensueño, show y retos goleadores. Lo que viene siendo un circo de toda la vida. Pasen y vean, niños y niñas. Esto sí que es la realidad y lo demás es solo engaño, Narciso.