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Sé de quién me he fiado

Sé de quién me he fiado

Escrito por: Padre Suances20 septiembre, 2015
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Queridos amigos, escribo este artículo inmediatamente después del pitido final del partido contra el Granada. Por obligaciones pastorales no he podido ver por televisión el encuentro y lo he seguido por la radio. Lo he hecho, excepcionalmente y con el único motivo del cumplimiento del voto de obediencia, a través de la COPE, con la muchachada cantarina del Pictolín que aclara la garganta.

Mi señor obispo, un hombre piadoso e íntegro donde los haya, me impuso como penitencia, una vez en que confesé pecar de ira cuando escuchaba a Lama, que debía, al menos una vez al mes, seguir la Liga en la COPE e intentar amar a aquellos que allí hablaban. Con Pepe Domingo lo consigo a ratos. Con Lama me resulta aún imposible.
En fin, debilidades personales aparte, si alguno hicisteis como yo y escuchasteis el partido en la radio de mi patronal, comprobaríais cómo las tinieblas sobre el juego del Madrid vuelven a oscurecer las ondas. Justo antes del partido uno de los comentaristas, a quien no reconocí, dijo ante la aquiescencia general que Benítez ya había conseguido que en el Madrid diera "igual quien juegue" porque es un equipo muy equilibrado, ordenado, peligroso… Todo eran alabanzas, repito, compartidas por el resto de la jocunda mesa.
Pues bien: noventa minutos después las aquiescencias, la seguridad y la gravedad iban por otro lado: el espejismo del Madrid porque está teniendo un principio de temporada muy fácil. Ya sí importaba quién jugara porque las lesiones se notan mucho (ojo, se notan mucho las lesiones del herniado y del que no valía para nada que compró FlóPer para hacer autopistas en Colombia). En fin, la palmaria constatación de lo que escribíamos el otro día: la abdicación de los periodistas deportivos y su transformación en juglares que apenas sí aciertan a glosar algo entre cuña y cuña.
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Entonces, ¿qué hacer cuando uno no puede ver el partido, cuando no se pueden usar los ojos y de lo que entra por los oídos no se puede uno fiar? Os puedo decir lo que hago yo: leo la preciosa segunda carta a Timoteo que escribió San Pablo poquísimo tiempo antes de que le mataran, preso en Roma, y de ella entresaco: "Por este motivo padezco lo que padezco, pero no me avergüenzo. Porque bien sé de quién me he fiado, y estoy seguro de que es poderoso para conservar mi depósito hasta el último día".
En estas cosas no me fío de Lama, que no sabe cómo se organizan las pretemporadas de los clubes de los que es su trabajo hablar. En estas cosas me fío del Madrid y estoy seguro. Tengo fe en el Madrid, en sus jugadores y en su entrenador, y estoy seguro.
Perder esta fe es quedar al albur de que cada hora y media nos quieran cambiar el estado de las cosas. Es vivir con la angustia de que Cristiano está fatal veinte minutos antes de cascar cinco goles. Es sufrir porque la selección española (la buena, la de baloncesto) vaya a irse del europeo el día antes de que Gasol, que cualquier día sale del armario y confiesa su absoluto madridismo, se constituya él solo en la segunda entidad deportiva más importante del mundo.
Debo deciros que esta temporada tengo fe hasta en Benzema, por quien siento un ambiguo cariño y una preocupación constante. Tened fe, sabed en quién confiar y estad seguros. Don Rafael Benítez Maudes ha dicho que Cristiano es nuestro Gasol, y lo es. Veremos en sus botas esta temporada cosas que no imaginaríais, al estilo Rutger Hauer.
Si no sucumbimos a los vientecillos cambiantes de las ondas y los titulares y confiamos en La Galerna que nos ha de empujar, estaremos haciendo todo de nuestra parte para estar, en menos de un año, levantando la Undécima.
Buen domingo a todos y ¡Hala Madrid!
PD: Debo añadir que a mi fe contribuye grandemente el hecho de jugar con un portero bajo los palos.
No soy la respuesta madridista a mi querida amiga Sor Lucía Caram. Hay planteamientos tácticos mezquinos que entusiasman el corazón de Dios.

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