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¡Qué escándalo! ¡Parece que Villar robaba!

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

¡Qué escándalo! ¡Parece que Villar robaba!

Escrito por: La Galerna19 julio, 2017
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Buenos días. El mundo del fútbol español, y el europeo en su conjunto, está convulso ante la noticia de la detención de Ángel María Villar, y la prensa del día reacciona rasgándose las vestiduras con incredulidad. Es un poco como hacía el personaje interpretado por Claude Rains en Casablanca: "¡Qué escándalo! ¡Qué escándalo! Me he enterado de que aquí se juega", clamaba al cielo aquel gendarme francés, en el colmo de la hipocresía, simulando estupor ante la visión de naipes y ruletas en el casino de Rick. Resulta que los naipes y las ruletas llevan no diremos que 29 años a la vista de todos, pero sí sugeriríamos a la prensa patria algo más de decoro a la hora de fingir sorpresa.

Bien mirado, quizá fingir sorpresa sea lo más decoroso. Más peliagudo resultaría dejar caer un "si ya lo decía yo..." Un "si ya lo decía yo..." pronunciado por un empleado del registro civil aficionado al fútbol no tiene nada de particular, pero un "si ya lo decía yo..." ensayado por un periodista deportivo (y también hemos oído varios en esa línea) tiene otras connotaciones. Un "si ya lo decía yo..." dicho por un periodista deportivo tiene una respuesta inmediata por parte de sus lectores/oyentes habituales:

-Si ya lo decía usted, ¿por qué no nos contó nada al respecto?

Ay, Marca. Ay. Tarjeta roja a Villar. ¿Y cuándo le mostraste tú la amarilla? Claro que la culpa aquí es de la LFP y de los propios clubes, como ha señalado el periodista (no de Marca) Javier Ares. De la LFP y de los clubes, amigos. Lo de "los clubes" suponemos que incluye al Real Madrid, equipo al que vale acusar de ganar solo dos ligas de las últimas nueve sin que ese dato sirva en cambio para que nadie conjeture sobre las públicas conexiones entre el calabocero Villar y los presidiarios Núñez o Rosell (lean a Jesús Bengoechea). La culpa es de los clubes, o más concretamente del Madrid, que se ha forrado a ganar ligas con Villar porque siempre le apoyó. Villar es rebelde porque el mundo le hizo así, siendo el mundo un poco todos, sí, pero sobre todo el Real Madrid C. de F. Villar le puso una insignia a Florentino en 2010, hay hemerotecas que lo prueban, así que a Florentino le fue siempre de maravilla con Villar y eso le convierte en cómplice.

¡Amigos, que estamos leyendo y oyendo cosas parecidas a estas! ¡Que las estamos leyendo y oyendo!

Ay, Marca. Ay. "Tarjeta roja a Villar". ¿Y cuándo le mostraste tú la amarilla?

El affair Villar sirve al menos para que Alfredo Relaño saque del baúl de los recuerdos un vocablo que prácticamente no empleaba desde el 30 de junio de 2010 (ahora veremos por qué desde esa fecha). En efecto: villarato.

Alfredo Relaño acuñó el término villarato para referirse al sistema de perpetuación en el cargo del ínclito Ángel Mari, así como al caldo de cultivo de privilegios que dicho sistema implicaba para el Barcelona en el aspecto arbitral. Pero luego abandonó el uso del término. ¿Cuándo? Cuando comenzó su particular cruzada antiflorentinesca, cruzada que claramente desaconsejaba el seguir propagando el concepto. "Si sigo denunciando algo que favorece al Barça, le doy balones de oxígeno a Florentino, y antes muerto que sencillo", debió de concluir. Eso al menos es lo que, desconfiados como somos, llegamos a pensar en su momento para justificar tan terca omisión de un término por lo demás brillante y de su propia cosecha.

Menos mal que el propio Alfredo, en su editorial de ayer, nos sacó de nuestro error: "Aquellos benévolos arbitrajes (al Barça) cesaron cuando cesó Laporta".

¡Acabáramos! Relaño no usaba apenas el término villarato desde el 30 de junio de 2010 (año de cese de Laporta) por la sencilla razón de que a partir de ese momento el villarato dejó de existir. Si nadie lo impide, el Barça cumplirá pronto dos años con un solo penalti en contra en Liga, pero el villarato es una cosa que dejó de existir el 30 de junio de 2010, casi un año antes, curiosamente, de que el periodista escribiera su célebre (y espléndido) artículo de explicación del concepto, pieza que data del 5 de mayo de 2011. "Llevo cincuenta años siguiendo el fútbol español y no recuerdo casos de apoyo explícito tan sostenidos a un club, y si alguien me los puede aportar lo agradeceré". Un artículo histórico, ha resultado ser, y en el más amplio sentido de la palabra.

Al Barça dejaron de ayudarle los árbitros el 30 de junio de 2010, y por eso y solo por eso (no porque fuese contraproducente en su campaña antifloren) dejó nuestro hombre de dar uso al palabro. Un palabro que resulta que ahora vuelve en todo su esplendor, como se ve, acaso porque el hacer leña del árbol caído es ahora mismo (al menos hoy) más tentador que sacudir a Floren, causa que puede retomarse en cualquier otro momento. "No haga caso a Manolito, Señor Profesor. Lo de villarato lo inventé yo, aunque ya nadie se acuerde".