Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Paul Simon y el destino final

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Paul Simon y el destino final

Escrito por: La Galerna22 febrero, 2016
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. Hoy no tenemos ninguna escapatoria. Hagamos lo que hagamos (escribamos lo que escribamos), le va a parecer mal a todo el mundo, incluidos nosotros mismos. Si ponderamos el extraordinario triunfo del Madrid de baloncesto, se nos dirá que lo hacemos desde nuestra enfermiza condición happy para semiocultar, si ello es posible, el incalificable nuevo despeñe de los chicos del fútbol a domicilio, esta vez con consecuencias que huelen irremisiblemente a despedida del título liguero. Si, por el contrario, nos (y os) flagelamos con el nefasto encuentro de los chicos de Zidane y su cochambroso empate en Málaga, se nos acusará de no prestar a los canastos -esa tabla de salvación-la atención que merecen.

La Galerna es una publicación eminentemente futbolera y como tal se siente hoy más mal que bien, o incluso mucho más mal que bien, pero no sabemos si tenemos derecho a transmitir en estos momentos nuestro infinito pesar a madridistas que a estas horas pueden estar legítimamente satisfechos porque les gusta más el baloncesto, o porque han aprendido a que empiece a gustarles un poco más (a la fuerza ahorcan, sugerirá alguno y quizá sugiera bien) o porque optan por ese kit de supervivencia que consiste en brindar más atención a aquello que va bien que a aquello que naufraga. O por todas esas cosas a la vez. Ahí fuera (nos imaginamos quienes escribimos estas líneas) ha de haber gente a quien de verdad las hazañas de Reyes y Ayón les compensen de los gatillazos balompédicos de Ramos o Kroos, o que incluso prioricen en sus personalísimos esquemas su dedicación como fans a la sección de baloncesto con respecto a la que confieren a la del fútbol. ¿Qué importancia debe darse a cada una? ¿Sería ventajista abrazar hoy el júbilo baloncestístico para minimizar el disgusto de lo otro, que es lo que ocupa el 99% de nuestro tiempo galernario?

Las portadas de la Central Lechera de hoy representan un eco de estas preguntas, lo que viene a demostrar que una portada es un posicionamiento filosófico. Como era de esperar, la partición de portada que hace As confiere una importancia más que relativa al triunfo del basket. En la mejor onda bilardista posible, Relaño nos dice que al enemigo ni agua (o sí, pero un sorbito nada más), y no se desgañita con lo de "Pisaaalo, pisaaalo" porque estaría feo en un señor de su edad que tiene por bandera la corrección política y por leitmotiv, si embargo, la cosificación de la mujer en su página web. Esto no tiene nada que ver, lo sabemos, y sin embargo es un día tan bueno como cualquier otro para comentarlo.

as 220216Como veis, no sólo As dedica apenas una quinta parte de su portada al extraordinario triunfo de los de Laso, sino que no resiste la tentación de deslizar el trauma futbolero en el espacio que en buena lid estaba dedicado a nuestra pírrica ración de árnica. "El Madrid de baloncesto compensó el chasco del fútbol con un nuevo título". Menos mal que a veces se impone la dictadura de los caracteres y en tan magro espacio no les cabía "El Madrid de baloncesto hizo infructuosamente todo lo posible para compensar el chasco del fútbol pero ni muchísimo menos esta sección menor va a compensar la tragedia instalada en la otra de la cual es culpable directo y casi único Florentino Pérez que a su vez, en cambio, no tiene nada pero absolutamente nada que ver con el éxito de la sección de basket, que en este caso va bien a pesar de él". Eso es lo que Alfredo se ha quedado con las ganas de poner y aquí estamos nosotros para decíroslo.

marca 220216También estamos aquí para decir honestamente que hoy agradecemos a Marca el más generoso lenitivo baloncestístico. Aquí observamos una división de la portada en partes casi idénticas, con el añadido de que la mitad que glosa el fracaso lo refleja como lo que es: un fracaso compartido con el Atlético de Madrid. Imaginamos que esta portada de Marca no habrá gustado nada a tantos y tantos aficionados atléticos que ayer brindaban con champán (o con cava, que es como brinda la Pinza) por una nueva paletada de tierra sobre la tumba anunciada de nuestro cadáver. Hozar en el cadáver del Real Madrid es todo lo que busca la generalidad (o generalitat, en el idioma que habla la Pinza) de los hinchas atléticos en las noches como boca de lobo como la de ayer, y lo de menos es que su equipo también empatara. El hincha atlético, como el del Barça, como el del Sevilla, el hincha de la Pinza en definitiva, sólo quiere el cadáver humeante del Real Madrid para echarse unas vísceras aún calientes a la buchaca. Y mucho nos tememos que (en lo que al campeonato de Liga se refiere) ahí lo tienen, su rostro apaisado por la mueca horrenda que demuda aun al fiambre que en vida fuera más bello.

Hoy, por respeto a la humanidad y a nuestro duelo, os vamos a privar de las portadas de la prensa catalana. Pero no os vamos a privar (ni a vosotros ni a nosotros mismos) de una dolorosísima reflexión final. Son días para señalar por activa y por pasiva cuánto deben aprender los de una sección con respecto a los de otra. Participamos de esa reflexión general, y nos atrevemos a ensayar una pregunta en sentido contrario: ¿qué es lo que nunca deben aprender los del basket de los del fútbol? Hay muchas cosas que no debéis aprender de ellos, Laso boys. La principal tiene que ver con una cosa (de nuevo) bastante filosófica que tiene que ver con metas y estaciones del viaje. Nunca aprendáis de ellos su forma de entender su presencia en el Madrid como la concreción de una meta y seguid en lo vuestro, es decir, abrazar día a día la oportunidad de luchar por la gloria de la cual el Real Madrid es estación obligada, es condición sine qua non, pero nunca, nunca jamás es destino final.

No vamos a terminar con este amargo consejo, infatigables, homéricos chicos del basket. Gracias por vuestra invencible ansia de gloria y por hacernos partícipes de ella. Todo lo demás se nos antoja tan nefasto hoy que casi nos parecéis una fantasía naïf. Como diría Paul Simon, we can´t get used to something so right. Que Dios os bendiga.

Todo lo demás, aunque sólo sea hoy, puede ir tranquilísimamente a la mierda.