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Morata, mon amour

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Morata, mon amour

Escrito por: La Galerna20 julio, 2017
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Morata se va. Y lo hace por decisión propia, aunque el gran Lukita Modric apuntara en una veraniega portada de Marca que todo futbolista que abandona el Real Madrid desciende un peldaño en su carrera. Morata está recién casado con una bella italiana a la que se declaró en un teatro ante la atenta mirada del mago Pop. Es joven, esbelto, millonario y jugaba en el Real Madrid Club de Fútbol. Sin embargo, no acababa de encontrar la felicidad que de tanto en cuanto también pierde Cristiano cuando deja de estar confiante.

Disculpen a este portanalista, pero no sé qué nísperos más se le puede pedir a la vida para estar contento. Álvaro hablará de minutos, fueran en Old Trafford o en Stamford Bridge, de Mundiales, sean en Rusia o en Prusia, pero seguramente no hablará de ese poderoso caballero que es Don Dinero; aquel que, como cantaba Liza Minelli, makes the world go around.

En este caso presuponemos que los auténticos cabarateros del traspaso son Papá Morata, una suerte de aprendiz de la dinastía de papis-representantes y/o consiglieres y, como no SuperLópez.  Ambos representan el can-can de este fichaje.

Hablamos en efecto de SuperLópez, sí SuperLópez,  el mismo leñero colchonero noventoide al que Raúl trituró la rótula in saecula seculorum, aquel SuperLópez, de mirada quinqui y melena cani, estandarte viejuno de lo rojiblanco, resulta ser ahora el representante de Morata. Qué curioso que la llegada de Morata a Londres suponga un impulso decisivo para la salida de Diego Costa dirección Wanda Panda; tal y como apunta The Hernia Chronice.

En cualquier caso, Morata vuela a la Pérfida Albión dejando en Madrid una lluvia indecente de pounds, morterada que pagara el Chelsea por un suplente de la plantilla. Suplente habitual con el Madrid. Habitual suplente con la Juventus. Conviene recordarlo ante la Amnesia del Representante, dolencia habitual por estas fechas.

80 kilos son muchos kilos. Apenas 20 menos de lo que se pagó por Cristiano Ronaldo. Es medio sueldo de Leo. Y  son muchos kilos más que la alambicada cesión de James al Bayern. Incluso muchísimos más kilos que los desembolsados en el traspaso del azulgrana Mathieu al Sporting de Lisboa. 80 kilos más concretamente.

En este sentido, la operación es un éxito. Se le devuelve con elegancia florentinesca la maniobra del fax averiado a los Diablos Rojos (pero de rabia) y se desplaza a Paquete Torres como futbolista español más caro de la historia del mercado. Curioso que ambos, Torres y Morata, Morata y Torres, hayan acabado jugando en Chelsea, y curioso que ambos,  Torres y Morata, Morata y Torres, jueguen y definan ocasiones sobre el césped con mucha mayor eficacia y claridad cuando disponen del menor tiempo para pensar. El hincha madridista sabe que Morata (y Torres) fallarán a buen seguro un mano a mano decisivo si ambos avanzan en solitario, sin oposición en el área y con todo el tiempo del mundo para pensar.

Es entonces cuando la suelen pifiar.

Podría decirse que Morata sobre su salida también ha pensado demasiado.

No querríamos dejar pasar la ocasión de felicitar con entusiasmo al diario As, que hoy lleva a portada ¡una información propia! Sí, amigos galernautas, como lo oyen. Un valiente reportero del diario, un pionero, un visionario, un héroe, ha conseguido unas declaraciones exclusivas para el periódico donde trabaja. Declaraciones a As en el aeropuerto es lo más periodístico que he leído jamás en mi trayectoria como portanalista de La Galerna

Vale, las declaraciones no son nada del otro jueves, pero algo es algo. “Mi único pensamiento es llegar a Londres cuanto antes”, dice Morata de cuya fría selección de palabras se desprende cierto sentimiento de desapego hacia el club que se lo ha dado todo. Tan es así que la mejor jugada que dejará el canterano en la retina de los aficionados no aconteció en el césped, sino en los despachos. 80 millones por Morata –más los 30 que dice Marca pagará el City de Pep I El Austero por Danilo- podrían acercar al Santiago Bernabéu a esa promesa del fútbol europeo llamada Kylian Mbappé.

En otros lares se suspira por Paulinho, la estrella brasileira del poderoso Guangzhou chino. Y se suspira por Paulinho a partir de enero que hay que ahorrar y la pela es la pela. Tan es así que el diario deportivo catalán ya publica en portada hasta el cambio de representante de Verrati. Ya sabemos que a Mino Raiola le gusta espolvorear polvo de diamante sobre las pizzas.

A otro que también le gustan las cadenas doradas, las gorras desproporcionadas y la panoja en general es al propio Neymar. “El club admite que hay un problema” reza lacónico Sport mientras Nobita Bartomeu se reúne desesperado en el avión –no sabemos si en el baño- que transportaba la expedición culé a Estados Unidos.

“Cumbre en el avión” anuncia Sport en primera plana en un título que evoca a las mejores películas de Wesley Snapes y Steven Seagal.

Cumbres Borrascosas…. mientras en el Bernabéu brilla el sol y llueven los millones.