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No soy el médico del odio

No soy el médico del odio

Escrito por: Juanma Rodríguez23 agosto, 2015
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Empezaré mi artículo de modo similar a mi admirado Ramón Álvarez de Mon: a mí Sergio Ramos me ha dado la alegría deportiva más grande de mi vida con enorme diferencia sobre la anterior, que probablemente fuera el gol de Mijatovic que nos valió La Séptima. Ni Mundiales, ni Eurocopas, ni medallas olímpicas; a mí con el gol de Ramos me invadió una plena y profunda felicidad, una felicidad total que casi me hizo levitar, una felicidad completa. ¿Cuánto vale ese gol?... Imposible saberlo. Yo diría que el gol de Ramos tiene un valor imposible de cuantificar porque en unas pocas décimas de segundo tuvo la virtud de hacer inmensamente felices a muchas personas que estaban viendo aquel partido por todo el mundo. Si, un minuto después del gol, ya serenados, nos hubieran preguntado a los madridistas si había que pagarle a Ramos ocho, diez, doce o catorce millones al año, seguro que el 99,9% habría respondido "sí" sin titubear a la cantidad más alta. Porque ese gol (por cómo se produjo y ante quién se logró) ha sido probablemente el más importante de la historia del Real Madrid. ¿Está conectada la ampliación y mejora del contrato de Ramos con aquel gol?... Pues yo creo que en parte sí, y digo "en parte" porque Sergio lleva diez años jugando en el primer equipo y alguna que otra alegría le había dado ya con anterioridad al madridismo. Lo que no se le perdona a Ramos, y yo tampoco, es que coqueteara con el United, pero si pones en una balanza los pros y los contras, creo que el balance de Sergio no puede ser más favorable. A mí me parece que Ramos defendió equivocadamente lo que él creía justo (una mejora de contrato) y Florentino Pérez cedió... sólo en parte. Es cierto que Sergio podría cobrar más en la Premier, es falso que vaya a cobrar diez millones de euros netos; es cierto que ganan ambos, club y jugador, es falso que haya vencedores y vencidos. Sí hay un ganador: el Real Madrid.

La Décima Sergio Ramos

Del mismo modo, y se ha visto, que los casos de Ramos y De Gea no estaban conectados por mucho que insistiera Van Gaal, tampoco entiendo por qué deban estarlo los de Casillas y Ramos. ¿Por qué se insiste en relacionar el momento de forma actual del ex capitán madridista, hoy en el Oporto, con el momento de forma futuro de Ramos?... Si todo va bien, Ramos acabará su contrato con 34 años, que es una edad extraordinaria para un defensa central; de hecho, el Real Madrid acaba de ampliar el contrato de Pepe, que en febrero cumplirá 33, hasta junio de 2017, y nadie ha mostrado extrañeza alguna. ¿Por qué tendría que ir hacia abajo la carrera de Ramos y no hacia arriba?... De hecho, yo creo que es más factible que vaya hacia arriba porque en el puesto que ocupa, que hasta hace nada era maldito en el Madrid, la experiencia es un grado de capitán general.

Alrededor de Sergio y René, su hermano y representante, veo mucho odio. Hay gente a la que no le gusta personalmente el jugador o piensa que René es un intrigante. Pero yo, amigos míos, como decía el del chiste, no soy el médico del odio sino el del oído. Me parece que tenía razón ese sector de la junta directiva madridista que pensaba que dejar salir en la misma temporada a Casillas y a Ramos sería malo para el club. Y no creo que, tal y como está el patio económico, el hecho de que el primer capitán del club más valioso del mundo cobre ocho millones y medio de euros sea una locura. Puesto que nadie en su sano juicio iba a pagar la cláusula de rescisión, que se pone justamente para que no se pague, a Florentino le quedaban sólo dos opciones: mejorarle el contrato a Ramos transmitiendo a la calle la falsa idea de que al final había cedido, o no hacerlo y alargar un culebrón perjudicial para el equipo; al final, el presidente del Real Madrid pensó en el club y no en los Tattaglia.

Ojalá se acierte con esta decisión, que insisto yo creo buena para el Madrid. Pero cualquier decisión, y más en el fútbol, tiene sus riesgos. Cualquiera. El fichaje de Nuri Sahin, por ejemplo, tenía todas las bendiciones para que el chico acabara siendo el amo del centro del campo: mejor jugador de la Bundesliga y un coste de 10 millones de euros, una bicoca. Pero a Sahin se lo comió el Bernabéu. Ramos llegó al Real Madrid con 19 años y desde el primer día fue titular. Si algo sabemos de Sergio es que no se lo comerá jamás el Bernabéu, ni, por cierto, tampoco el campo del Bayern. Las opiniones son como los culos, todos tenemos uno: ¿Sobrevalorado Ramos?... Yo creo que Sergio es indiscutiblemente uno de los dos o tres mejores defensas centrales del mundo, y pienso que tiene que jugar en el Real Madrid. Y, a diferencia del Barça o del Atleti, que pagan a sus jugadores con Mortadelos, el Madrid lo hace en euros. Más euros para los mejores. Como diría Mourinho, es simple.

En @libertaddigital y @esRadio. Colaboro con @marca, @elchiringuitoTV y Real Madrid TV, además de @lagalerna_. Como dice Woody Allen, el trabajo es una invasión de nuestra privacidad @juanma_rguez