Buenos días. Desde nuestro rincón secreto observamos que aún no se os ha quitado la sonrisa de la boca. Os hemos espiado toda la noche, escondidos en el armario, y estamos en condiciones de asegurar no ya que os acostasteis con una sonrisa y habéis amanecido con otra más restallante aún, sino que también la lucíais en sueños.
El Real Madrid ganó en el Camp Nou pocas horas después de que monigotes de todo tipo y condición, pero feligreses del negreirismo todos ellos, pronosticaran que iban a hacer con él una escabechina. Toma escabechina. Aún tenéis en la retina la jugada del triunfo (la ruleta de Jude, la aparición de Camavinga, el pase en profundidad de Güler, la internada del francés y su genial pase atrás para que Mbappé desate a los orates), el paradón de Lunin en el córner, la jugada Cucurella-Camavinga en el tanto inicial y, en definitiva, cada estampa de abnegación y clase infinita. Comandados por un ideólogo magistral, de quien algunos aseguraban que venía en sus horas bajas, este equipo dio ayer la vuelta a la tortilla de la liga con un carácter y una calidad técnica y táctica al alcance de muy pocos.
Se permite soñar, y quien quiera hacerlo puede empezar por este texto de Jesús Bengoechea, además de la crónica de Paco Sánchez Palomares y las valoraciones de jugadores propios y Martínez Munuera,
También puede empezar por las portadas. Es un lugar francamente más prosaico, pero nuestra ilusión en el día de hoy es tan notable que puede resistir el peso de su ramplonería sin sufrir mella.
“Mou y Mbappé se comen al Barça”, titula Marca, que además nos cuenta cómo “Mou sorprendió a Flick con Bernardo y Güler juntos”. Nada que reprochar, aunque para ser sinceros el portugués sorprendió al alemán en muchos otros apartados. El baño táctico que sufrió ayer Flick fue preocupante para las huestes culés, a quienes en dos partidos (PSG y Madrid) se les ha caído el trampantojo. Los dos goles de Mbappé ponen en su sitio al equipo cliente de Negreira, que venía demasiado crecidito a cuenta de una serie de victorias antes rivales que no se emplean ante ellos con la intensidad exigible en una competición seria, tal vez porque saben que el factor arbitral, en última instancia, convertirá en fútil cualquier amago de resistencia. El espejismo fue ayer desenmascarado, culminando el duro golpe de realidad que ya infligió al culerío el equipo de Luis Enrique.
Ayer no les bastó con Martínez Munuera, que perdonó la expulsión a Caicedo, tras clavar salvajemente los tacos en el gemelo de Diomande. También ignoró una mano de Balde en área blaugrana. No importaba. El Madrid operó en todo momento con una confianza, una determinación y una sabiduría estratégica propias de un equipo grande. Que es lo que está construyendo Mou.
As ilustra con las palabras “El Madrid ya está aquí” una foto correspondiente a la celebración del gol del triunfo. Faltan los insultos de la Grada Negreira. El papel no alcanza, por el momento, a registrar ondas hertzianas. Bástenos señalar que, desde ayer, y a pesar de que las redes sociales de Movistar y DAZN lo han borrado, ya no tememos por el uso del castellano por parte de la juventud catalana: lo manejan a la perfección. También se nos hurtan hoy imágenes de banderazos de esa sana juventud en la cocorota de Camavinga, no vaya a ser que haya que cerrar ese estadio cuyas instalaciones rivalizan en excelencia con las del Martínez Valero, dicho sea con todo el respeto.
Y sí. Claro que “el Madrid ya está aquí”. Tiemble quien proceda.
Entretanto, los escribientes de la prensa cataculé se miran entre sí desconcertados, como pidiéndose explicaciones unos a otros. Lo de “Toca levantarse” ya no vale: lo escribieron casi tal cual después de tener el otro “resbalón”, el de Paris. Tranquilos, al fin y al cabo el escenario benigno de rivales versallescos y arbitrajes favorables está a punto de volver. Esta solo ha sido la semana del retrato.
Menudo retrato, eso sí. También ha quedado retratado el Madrid, aunque en sentido opuesto: una escuadra conformada por estrellas que han recuperado el hambre, el rigor y el vigor a manos de un genio de los banquillos.
José Mourinho.
Pasad un buen día. Hoy sabemos que lo haréis.













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2 comentarios en: Mbappé desenmascara el espejismo del Barça
Siempre con Mou! Lo llevo diciendo desde aquel 30 de junio de hace más de cuatro mil días. Y lo repito desde el 1 de julio de 2026, por no insistir desde los momentos en que no era todavía oficial su llegada. Siempre con Mou!!!
Errores al margen, en el primer gol del Madrid no hubo jugada Cucurella-Camavinga, puesto que el francés no estaba en el campo y que Caicedo es Cancelo, todo bien, como acostumbra a hacerse en el portanálisis de cada día. Los madridistas que jamás silbamos a cualquiera de los nuestros estamos inmensamente felices. Los otros, me imagino que tratando de subirse al carro, que cuando se gana es mucho más fácil. Ocho goles recibidos en los últimos tres partidos que ha jugado el Negreira F.C. No está mal.