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El lío de los derechos televisivos

El lío de los derechos televisivos

Escrito por: jorgeneo13 julio, 2015
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La salida de Casillas y la renovación de Ramos han acaparado la atención de muchos medios deportivos durante estas últimas semanas. Semanas en las que, de fondo, se han estado produciendo una serie de movimientos relacionados con la gestión de los derechos televisivos que a mi juicio han dejado bastante claro que Tebas no tiene la capacidad para proponer un sistema realmente competitivo que permita la entrada de nuevos operadores, y que lo que quieren realmente los clubes es quitarse cuanto antes la deuda con Hacienda y salir del paso.

Como recordareis, a finales de abril, y gracias a la intervención del Gobierno, se aprobaba un Real Decreto que obliga a todos los clubes de primera y segunda división a comercializar sus derechos televisivos de forma conjunta a partir de la temporada 16/17. Hasta ahora, y desde hace 20 años, esta comercialización podía ser gestionada individualmente por cada equipo, imperando, por tanto, las más puras leyes de oferta y demanda, lo que provocaba, como es lógico, que Real Madrid y Barcelona, actores principales de este circo, se llevaran la mayor parte del pastel.

RouresTebas

Mucha gente ya no se acuerda, pero antiguamente era la RFEF la que negociaba estos derechos en nombre de los equipos con TVE, y después repartía lo recaudado entre ella misma y los clubes en base a tres categorías: equipos grandes, medianos y pequeños. El ratio entre los grandes y pequeños era aproximadamente de 1 a 4 (ahora es de 1 a 16). Pero como los clubes dependían cada vez más del dinero de la tele, los precios de venta de dichos derechos aumentaban cada año, entrando en una espiral de inflación constante que no convenía ya a nadie. A finales de los 80, las cadenas autonómicas empiezan a meter la cabeza en la puja por dichos derechos (época en la que se unen para crear la FORTA), y a esto se añade la llegada de las televisiones privadas en 1990, por lo que la competencia cada vez era mayor, y todo el mundo demandaba un cambio legislativo que permitiera a cada equipo negociar individualmente sus derechos.

Muchos de mi generación recordaremos que este giro hacia un modelo de negociación individual de los derechos permitió a los clubes poder ingresar mucho más dinero que hasta entonces y convertir nuestra liga en la famosa “Liga de las estrellas”.

Pero se vio con el tiempo que este dinero a espuertas de las televisiones privadas y autonómicas (FORTA, Antena 3 y Canal+) en realidad sirvió para hacer más competitivas las partidas de mus en las comidas de las directivas. Fichajes innecesarios, comisiones vergonzantes y rupturas constantes de acuerdos para irse con el mejor postor fue lo que trajo a corto plazo el santo grial de los derechos televisivos. Y es precisamente en aquella época, mediados de los 90, donde nace la interminable “guerra del fútbol”, provocada nada más y nada menos que por los propios clubes y el ansia por el dinero fácil. Antena 3 y Canal +, para cortar dicha guerra, deciden fusionarse creando la sociedad Audiovisual Sport, concentrando así la totalidad de los derechos y cogiendo la sartén por el mango en las negociaciones con los clubes. Para evitar que se estableciera un nuevo régimen de monopolio, a mediados de 1997, el gobierno de Aznar tuvo que intervenir con aquella polémica Ley del Fútbol que garantizaba un mínimo de partidos en abierto que fueran de interés general.

Un modelo de negociación individual de los derechos permitió a los clubes poder ingresar mucho más dinero que hasta entonces y convertir nuestra liga en la famosa “Liga de las estrellas”.

Es importante aclarar este punto porque si Real Madrid y Barça han ganado más estos años es porque la oferta y la demanda así lo ha querido. A veces uno tiene la sensación de que el sistema funciona de otra manera: que la Liga recauda un dinero y que, por orden de Franco, Aznar llama a Tebas y le pide que le dé mucha más pasta al Real Madrid que al resto. No, señores: si el Atleti gana lo que gana por sus derechos de TV es porque el mercado, es decir, los que pagan, así valoran sus derechos (y el Atleti también, dado que es un contrato firmado libremente entre las dos partes). ¿Hay algo más justo, querido Cholo, que esto?

Es más, de hecho la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ya trasladó en su momento muchas dudas sobre el ajuste de este nuevo Real Decreto a las leyes generales que deben imperar en un mercado de libre competencia, ya que esta propuesta de venta conjunta no deja de suponer un acuerdo horizontal entre competidores para fijar entre ellos el precio (a todas luces algo prohibidísimo en cualquier otro ámbito y totalmente alejado del libre mercado).

La sensación que queda de fondo es que durante los años de bonanza, sólo Real Madrid y Barça siguieron explorando vías alternativas de ingresos, y que el resto de equipos malgastaron aquel dinero en Renaldos y comisiones, mientras que a su vez se aprovechaban de su peso en la población para atrasar pagos a Hacienda sin que esta se atreviera a sancionar de manera ejemplar a nadie. Ya sabemos que tocar un equipo de fútbol es tocar muchos votos.

Ha tenido que llegar la mayor crisis económica a nuestro país para que la Agencia Tributaria dijera “basta”, provocando que los clubes tuvieran que plantear de nuevo otro cambio en el modelo de negociación de los derechos que les permitiera pagar dichos excesos y deudas provocadas por su pésima gestión.

Porque no nos engañemos, la situación que realmente viene a regular este Real Decreto es la de acabar con la eterna deuda de los clubes con la Hacienda Pública. El Real Decreto en su disposición primera indica esto: “La Liga Nacional de Fútbol Profesional podrá utilizar todos los derechos cuya comercialización tiene legalmente cedida como garantía para acceder a financiación, con la exclusiva finalidad de facilitar a los clubes y entidades participantes que la integran recursos para saldar sus deudas con las Administraciones Públicas.”

Movimiento inteligente del Gobierno que se asegura de esta manera que todos los clubes puedan pagar de una vez sus deudas pidiendo créditos a los bancos, pero avalando con los derechos televisivos de todos. De hecho, la no inclusión de garantías parecidas para el cobro de las fichas de los jugadores fue una de las principales quejas de la AFE, ya que el Gobierno se asegura su parte pero deja en el aire la posibilidad de que se sigan arrastrando deudas con los futbolistas.

Pero además, esta nueva Ley dejó otro cabo suelto: ¿qué pasaría entonces con la temporada 15/16?

El Real Decreto, decíamos, entraba en vigor a partir de la 16/17, por tanto esta temporada era la última para que cada club pudiera negociar individualmente sus derechos. Y encima se unía que los dos actores principales hasta ahora, Prisa, a través de Canal+, y Mediapro, a través de GolT, dejaban de existir con la estructura que conocíamos.

Con la adquisición recientemente de Canal+ por parte de Telefónica, Mediapro tuvo que reposicionarse. Sabía que no iba a ser lo mismo competir por esos golosos derechos conjuntos de la temporada 16/17 con el gigante de las telecomunicaciones que con una debilitada parte de Prisa, y se buscó un aliado muy habitual cuando falta dinero: Qatar. Por eso recientemente Mediapro llegó a un acuerdo con la cadena catarí Al Jazeera para lanzar en España el canal de fútbol Bein Sport.

Con el caramelo de la gestión exclusiva de la Liga de fondo, cada una de las partes iba a aprovechar esta temporada para ir tomando posiciones importantes en el nuevo tablero que se había generado en torno al fútbol español de cara a la temporada 16/17 y siguientes.

Bein Sport de momento se había hecho ya con los derechos de la Liga de Campeones y Europa League arrebatándoselos a Telefónica, que también acudió a la subasta pero con una oferta ligeramente inferior.

Por otro lado, Telefónica había arrebatado a Mediapro los derechos televisivos para esta temporada (última de gestión individual) del FC Barcelona, Real Sociedad, Celta de Vigo y Espanyol.

A la carta del FC Barcelona, Telefónica sumaba otra baza importante: poseer con la adquisición de Canal+ más del 70% de los clientes de TV de pago en España, algo que a buen seguro tomará mucha fuerza en las negociaciones cuando Bein Sport quiera meter su canal en dicha plataforma.

dondeverfutbol (1)

El lío ha venido porque en medio de esta interesante partida de ajedrez, Javier Tebas se descolgó hace unos días con un movimiento que descolocó a todo el mundo: La LFP conseguía que Mediapro renunciara a los derechos televisivos nacionales de sus equipos para esta misma temporada a cambio de ser el agente negociador (y comisionista) de los derechos internacionales de la liga durante los próximos 6 años.

Con este movimiento, Tebas pretendía adelantar la venta