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La tristeza de verte caer

La tristeza de verte caer

Escrito por: Itxu Díaz10 noviembre, 2022
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Valverde metió el balón en la casa de un vecino. El video sería más divertido si el resultado hubiera sido otro. Pero si quieres mi resumen del estado actual del Madrid, lo tienes en esa jugada. La recta final de esta primera parte de las competiciones está siendo agridulce. Ni siquiera podemos decir que la ausencia de Benzema condicione drásticamente el resultado del partido, porque ha habido encuentros en los que se le ha suplido con sobresaliente. Tal vez no sea consuelo, pero es evidente que el carajal del Mundial de Qatar –gracias de corazón a todos los chorizos implicados-, sin duda, golpea más a los grandes equipos, como hemos podido comprobar.

Aún así, no creo mucho en la teoría del miedo a las lesiones. Cuando un jugador está sobre el campo, tiene las revoluciones como un reactor nuclear y es difícil pensar que medirá si va a meter el pie o no. Sin embargo, el clima general del equipo señala al clásico aturdimiento pre o post navideño, cuando la vida es un polvorón y el fútbol es incompatible con los polvorones.

Balliu golpea a Vini Rayo

El Rayo jugó el otro día un partido redondo, si bien podría haberlo jugado igual de redondo sin tratar de asesinar a los nuestros. En todo caso, utilizaron la única táctica que le está causando problemas al Real Madrid, que es una defensa de doscientos mil jugadores, y la combinaron con movimientos de presión que, paradójicamente, suelen beneficiarnos. Ahí entra lo que insinuó Ancelotti: que estaban dormidos. Por supuesto, la presión del rival deja espacios a los nuestros, pero los jugadores deben estar en cuerpo y alma sobre el terreno de juego y moverse con cierta rapidez y precisión, cosa que hasta los tres últimos partidos sabíamos hacer y que tal vez hayamos olvidado momentáneamente.

Como madridista, aunque los síntomas de empanada mental nos persiguen desde hace varias jornadas, no sentí demasiada frustración hasta el partido del Rayo. Ancelotti hace bien en espolear a los suyos, pero justo es decir que también me parecieron pobres sus decisiones durante el encuentro; no diré que me refiero a lo de Mariano porque entonces todo el mundo sabría que me estoy refiriendo a lo de Mariano, que cuajó una extraordinaria participación en las filas del Rayo Vallecano. Ni por asomo intento situarlo como culpable, aunque es obvio que hacerlo saltar al terreno de juego fue una decisión estúpida tan estúpida como haberme alineado a mí.

El Rayo jugó el otro día un partido redondo, si bien podría haberlo jugado igual de redondo sin tratar de asesinar a los nuestros. En todo caso, utilizaron la única táctica que le está causando problemas al Real Madrid, que es una defensa de doscientos mil jugadores

Ya en la recta final del partido caí en una profunda melancolía. Pocas veces siente uno la sensación de que al Real Madrid no le apetecía jugar. A alguno de los nuestros solo le faltó ir a protestar al árbitro porque ocho minutos de descuento son demasiados con esta insoportable acumulación de partidos.

Todo tiene solución y la nuestra pasa por recuperar la alegría y la concentración, que son los dos talentos madridistas que han estado ausentes en los últimos encuentros. No comparto con muchos de mis colegas el señalamiento del árbitro, por una razón: somos del Real Madrid, sabemos bien que hace ya mucho tiempo que jugamos contra doce, y que es algo que no se puede cambiar. De modo que resulta poco elegante y hasta aburrido decir que el colegiado podía haberse parecido un poco menos al Dioni.

Martínez Munuera en el Rayo, 3 - Real Madrid, 2

Confío en que matemos contra el Cádiz el gusanillo de la melancolía y dejemos el pabellón bien alto antes de irnos a patear balones entre pozos de petróleo. Para bien o para mal, nada de lo que ha ocurrido estos últimos días condiciona ninguna de las competiciones que se reiniciarán tras el Mundial, porque esa es la principal extravagancia de la temporada. Si bien el propio Ancelotti es consciente de que, a la vuelta, podría ser necesario tirar de varios jugadores del Castilla para evitar que nuestros internacionales terminen el curso viendo los partidos desde la grada con todos los músculos posibles colgando por el exterior de la pierna.

Escribo en el Día de la Almudena y no está mal, porque hará falta un milagro para despertar a este equipo antes del parón qatarí, y para que esta dinámica errante sea solo un lejanísimo recuerdo en el fervor y triunfo de una segunda vuelta a la altura del mejor equipo del mundo.

Itxu Díaz
Del mar. Journalist and writer. @amspectator @NRO @thedailybeast @WestJournalism @amconmag @gaceta_es @mundo_cristiano. A la venta/Order now: http://cutt.ly/DhcQJSf

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Treinta horas en Estambul (para derrotar al Fenerbahçe) https://www.lagalerna.com/treinta-horas-en-estambul-para-derrotar-al-fenerbahce/ vía @lagalerna_

Estuve en su entierro en el Cementerio de la Almudena.
Caía una leve lluvia, triste, contínua...
Margall, Villalobos, Antonio, Lolo... silencio.
Los chavales nos cubríamos la cabeza con una grande y fina bandera del Madrid, que no detenía el agua, ni el sentimiento de pérdida. https://twitter.com/lagalerna_/status/1598999735947304960

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