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Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

La Messía

Escrito por: La Galerna21 agosto, 2017
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Sonríe el Barcelona y sonríen los culés. Ha vuelto la Masía y no se ha ido Messi. No marcó Messi -y eso que lo intentó, pero sí resurgió la Masía. Deulofeu es Neymar con acento catalán y Sergi Roberto hace lo que a Luis Suárez se le había olvidado. Si Messi se mantiene y la Masía regresa con la fuerza de un ciclón, todo es posible. Bueno, todo salvo que le piten un penalti a Mascherano. Eso no. Eso no hay ciclón que lo cambie. Pero que sí, que la Masía y Messi. La felicidad en un partido. La Messía.

Porque en España el que no se consuela es porque no quiere y el que no se ilusiona es porque es un amargado. Anda que no hay motivos, y más en Can Barça, el planeta de la esperanza infinita. Resulta que ante el Betis acabaron el encuentro cuatro canteranos: Busquets, Denis Suárez, Messi y Sergi Roberto. Suficiente para que el regreso de la Masía suene como un eco infinito. Una nueva época dorada se cierne sobre un Camp Nou necesitado de mimos tras el adiós de Neymar. El brasileño, por cierto, la está rompiendo en París.

El día que La Messía deslumbró al mundo, el Real Madrid, en el que jugaron Nacho, Carvajal, Marcos Llorente, Casemiro y Lucas Vázquez, se dedicó a vivir un día más en la oficina. Un día más en la oficina blanca consiste en arrollar al rival, ver cómo te pitan un penalti en contra y sufrir una expulsión. Da igual que sea el Camp Nou o Riazor, los ingredientes no cambian. Es como si vas a Burger King o McDonald's: la hamburguesa te la comes igual.

No jugó Cristiano Ronaldo y tampoco Varane. Zidane volvió a hacer una alineación que suena rara al principio y acaba siendo música celestial. Bale, el destruido y acabado, marcó y asistió. También asistió Marcelo, que baila sobre las tumbas. Y marcaron Kroos y Casemiro. El centrocampismo al servicio del espectáculo. El de Casemiro, de hecho, vino tras 44 pases. No los hizo la Messía, pero no quedaron mal. Una jugada muy bonita. Tampoco demasiado, que somos el Madrid y la mitad de las cosas no salen por casualidad o flores de plástico.

Se ha acostumbrado la prensa a que pasemos por encima de los rivales como el que compra pan cada día y ya no se curran ni las portadas. Somos un reto asumible para ellos. Quizá estén con el piloto automático puesto esperando el día que llegue la crisis para así sacar su ingenio. Pobre Relaño, vaya año estará pasando el pobre...