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La hora del discurso

La hora del discurso

Escrito por: Antonio Valderrama21 noviembre, 2015
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Llega el Clásico, y otra vez estamos ante el fin del mundo. Una cosa que vino con Guardiola y ya no se fue más, es ese apocalipcismo de los Clásicos. La guerra de los mundos hay que ganarla aunque sólo sirva para sobrevivir otra semana. En este contexto, el primer Clásico de Benítez llega como una especie de Harmagedón. Toda la argamasa técnica, táctica e incluso moral, del equipo que está construyendo, será sometida a la prueba esa con la que los japoneses testan la fiabilidad de sus edificios frente a los hipotéticos terremotos.

La narrativa. Se va a hablar de eso. Se ha hablado ya. Benítez se ha visto forzado a tejer con remiendos desde que se lesionase hasta Herrerín. Casemiro es el músculo de su Estado policial. Pero no fue así al principio. Al comienzo, fue incluso bello. Fue socialdemócrata y liberal, como el mejor de las fábulas con las que soñase Ancelotti. Esos cuentos se perdieron en el aire, como un rascacielos construido con ceniza que se llevó el viento una noche fría en Turín. Pero las volutas se hicieron carne en San Mamés, y todavía no era octubre.

clásico

Fue con Modric, con Kroos y con Kovacic. Fue con un triángulo agresivo, con una interfaz entre el Madrid que fue y el Real que puede ser. No estuvo exento de riesgos. Los cimientos temblaron porque la pareja de centrales no fue la que tiene que ser. La grieta de Pepe inundó el sótano y Benítez tuvo miedo. Casemiro es su seguro a todo riesgo. La brigada acorazada que lo protege de todo, hasta de cometer el único riesgo que en el Madrid no está penado con la muerte, que es el órdago de la grandeza.

El centro del campo del Madrid ya no es natural. Me declaro fuera de toda jurisdicción futbológica porque yo de esto sólo sé lo que veo. Y lo que intuyo. Pero en la mente de la colmena blanca siempre cicatrican tarde las heridas abiertas por lo que pudo ser, si se hubiese sido más agresivo. Se guardará de Mourinho la melancolía, grabada en la fina película transparente con que está hecha la nostalgia, del conformarse y no tirarle a Moby Dick todos los arpones, en los únicos tres precisos instantes en que, durante los tres años que estuvo aquí, debió arriesgar. Barcelona, Bayern y Borussia. Los tres en el Bernabéu. Los tres en el umbral de la gloria.

El Clásico de hoy no es ningún umbral, acaso sino el de la cárcel mamertina para Benítez si la nación madridista ve morir a su equipo sospechando conformismo. Cada afición tiene su inclinación natural. La del madridismo es declararse la guerra a sí mismo, y alistarse en los combates más grandes sin preguntarse si está preparado. Eso siempre se descubrirá al final del camino, cuando ya no haya precipicio. Kovacic, Kroos y Modric. El estímulo primitivo de este grupo es la dominación, la desarticulación progresiva del enemigo. Aquel Athletic-Madrid de octubre lo prueba un poco, aunque bien puede ser que yo esté equivocado. Pero ha de percibirse la grandeza cuando lo que se espera del Madrid es que resista, golpee y venza. Hay más épica en el gesto de conquistador, en el parpadeo imperial con que la sangre que le palpita dentro al Madrid de todas las épocas estruja el pecho de sus aficionados, que en una remontada o en cualquier otra circunstancia.

Si Benítez manda tocar las trompetas de Jericó, no sólo puede ganar un partido o un Clásico. Se hará con un discurso. Es el primer paso que da el campeón para legitimarse.

Antonio Valderrama
Madridista de infantería. Practico el anarcomadridismo en mis horas de esparcimiento. Soy el central al que siempre mandan a rematar melones en los descuentos. En Twitter podrán encontrarme como @fantantonio

3 comentarios en: La hora del discurso

  1. Aunque suene mal, lo primero que hay que corregir es es Harmagedón.. Esa hache, por favor, duelen hasta los ojos al leer. A no ser que te estés refiriendo al título de algún disco no se pueden cometer estos errores tan "groseros"
    En cuanto al mensaje del artículo peca usted de lo mismo que los del CECOMA de nuestro admirado comunero. Juzgar intenciones de Benítez desde el maniqueísmo de fútbol bonito o fútbol feo. Identificando el fútbol de "ataque" y arriesgado con lo bello y bueno. Mientras que el fútbol más "directo" o de contención es feo y cobarde. La gloria es para los que se arriesgan: WHO DARES WIN rezaba en el escudo de los Boinas Verdes.
    Pues le diré que será muy romántica esa idea, pero desgraciadamente es poco práctica e inteligente. A muchos de nuestros mayores les he escuchado la siguiente sentencia: DE VALIENTES ESTÁ LLENO EL CEMENTERIO. La épica es algo bello pero hay que reservarla para cuando de verás se necesita. Jugar los partidos contra el Barça como si fueran finales era una de las características de nuestro rival y uno de los motivos que demostraban su sentimiento de INFERIORIDAD. Estamos en Noviembre y todavía queda más de media temporada. Lo que pase hoy en el Bernabeu tendrá la importancia que sepa darle el equipo perdedor.
    Ya está bien de tantas urgencias y dramas. Benítez está construyendo un equipo y una idea de juego. Espero que tenga la paciencia, la frialdad y la inteligencia de dar con la clave. No me quiero olvidar de la SUERTE, porque como en todo juego es muy necesaria en momentos concretos. En mi opinión, los entrenadores tienen que, a partir de su idea de juego, acoplarse, probar y adaptarse a la plantilla que tienen en cada momento. Las etiquetas de defensivo, amarrategui, jugar al ataque, tiki taka.... son simplicidades que sólo demuestran lo poco que se analizan de verdad los partidos. Colocamos la etiqueta que nos parece o nos conviene y a partir de ahí barra libre para explicar todos los partidos. Ejemplo: de veras el tiki taka de la Selección campeona del Mundo, con el balón de Xavi a Busquets a Iniesta a Alonso a Piqué a Xavi y vuelta a empezar así durante el 2500% de la posesión en zonas intrascendentes del medio campo, lo que viene a ser un rondo infinito que no mira a portería salvo cuando en un destello de luz ganaban por 1-0 todos los partidos, era JUEGO DE ATAQUE???..... eso es espectáculo?. Eso es divertido?... o tiene más que ver con que como esa forma de juego dio muy buenos resultados y triunfos en la Selección y en el Barça y había que embellecer el producto. Para que lugo acusen a los demás de RESULTADISTAS. Si no hubieran llegado los triunfos QUIÉN SE ACO