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Jack Lemmon y el gremio del taxi

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Jack Lemmon y el gremio del taxi

Escrito por: La Galerna10 junio, 2015
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Ni el Padre Suances, con esas vehementes exhortaciones en que nos conmina a creer que la Luz finalmente prevalecerá, nos libra del pésimo rollo de hoy. Todo es podredumbre futbolístico-estética en las portadas del día, y que nos perdone Quevedo por darle un contexto menor (?) a su verso eterno, pero no hallamos cosa en que poner los ojos que no sea recuerdo de la muerte. Hagamos no obstante como aquel San Manuel Bueno Mártir que no tomaba nota de su falta de fe y se presentaba ante sus feligreses como el paradigma de la esperanza. Para eso, al fin y al cabo, nos pagáis (?).

marca.750 (1)Grande es la tentación, cuando la portada del Marca pone a un mismo nivel (y otorga igual importancia) a un fichaje del Madrid y uno del Atleti, de abandonarse a la desesperación y pegarse un tiro en la rodilla, como le pasaba a Jack Lemmon en "El apartamento". El Marca saca a De Gea espalda con espalda con Vietto y aún habremos de hacer como que nos resta alguna ilusión que brindaros, horizonte alguno que proclamar como válido, asidero al que aferrase en el océano de la desazón. "Pero ha de haber en las horas una falla inesperada para mí", cantaba Radio Futura, sí, lustros antes (sin embargo) de que Marca cogiera las migajas de ilusión pajiplantillesca del madridismo y las juntara con las de los atléticos como esas formas alternativas de transporte que soliviantan al gremio del taxi metiendo en el mismo coche a señores que no se conocen, para economizar. Esto de asimilar nuestra ilusión (o lo que nos quede de ella) a la perenne y por definición baldía ilusión colchonera sí que es una agresión en toda regla, por encima incluso de la estúpida alusión al Madrid de Piqué, que aún colea con fuerza en las redes sociales pero que ni a Marca ni a As parece importarles lo más mínimo. ¿Qué más da que el central del Barça y de la selección española se haya mofado públicamente del Madrid si la operación de Vietto incluiría la cesión de Leo Baptistão? ¿Quién coño, en todo caso, es Leo Baptistão? Nosotros os diremos quién es Leo Baptistão: una excusa lo suficientemente NO razonable para evitar hablar de lo que a la gente le importa hoy, porque resulta que lo que a la gente le importa hoy podría turbar la paz de la selección, lo que sería como minar la determinación de la mano que te da de comer.

 

as.750 (1)Si Marca nos da la primera en la cara, homogeneizando nuestras ganas de vivir con la (quintaesencialmente infundada) esperanza india, As nos remata recomendando que nos olvidemos de Verrati. ¿Es que no queda un ápice de compasión por ahí? Y a todo esto, ¿no se suponía que la prensa deportiva, sobre todo en verano, se dedicaba a vender espuma vana de ensoñaciones? ¿Quién ha dicho que queramos la verdad, As? Una cosa es que Serrat tuviera razón, y que la tristeza de la verdad no resida en sí misma sino en la falta de remedios que acarrea, y otra que tenga que venir el As a negarnos el alivio de urgencia de la mentira piadosa pajiplantillesca. "Honesty is such a waste of energy", cantaba Paul Simon, parafraseando en el fondo el comportamiento rijoso de Blancanieves en aquel chiste que compartía con otro legendario personaje de cuento. Miéntenos, As, miéntenos, que ya hemos tenido (y aún no restañamos las heridas) suficiente baño de vitriolo en la temporada transcurrida. "You don´t have to lie to me, just give me some tenderness beneath your honesty", proseguía Simon, aunque nosotros nos atrevemos a enmendar la plana al autor de Graceland y te pedimos, As, que nos mientas de una puñetera vez. No solicitamos, al fin y al cabo y en ese sentido, nada que sea nuevo, ni te pedimos que te muestres experto en una disciplina que no domines.

 

sport.750 (1)Sport no trae a su portada el acostumbrado anuncio anti-disfunción eréctil, que se ve sustituido por la turgencia del edificio catarí que, en inequívoco símbolo de pujanza fálica, engalana la foto de Xavi en el ángulo inferior izquierdo. El Barça anda de empalme desde la noche del sábado y no nos extraña tras el espectáculo pornográfico otorgado por el colegiado (Bar)çakir haciendo suya a la Vieja Señora. "Es bueno que Luis Enrique y Alves sigan en el Barça", proclama el jardinero más famoso de Terrassa y nosotros (ay) no podemos más que estar de acuerdo, sobre todo en lo que toca al técnico asturiano, a quien en la fotografía preponderante vemos estrechando la mano de Josep María Borgia, causante del Renacimiento del Barça en pocos meses de depravación. Lamentamos mucho que Luis Enrique, el hombre al que admirablemente dejaron jubilar a Xavi y (lo que es más importante) al dogmatismo que Xavi representa, siga al frente del rival. Ya os advertíamos que en esta mañana aciaga nos ibais a tener que perdonar, que no teníamos para vosotros más que la promesa de seguir ahí, a vuestro lado, a la espera de que se atisbe el primer resquicio de luminosidad.

Alves, por lo demás y contra todo pronóstico, renueva también. Nunca, en la Historia del género humano, se quedó nadie en gayumbos vía Instagram de modo más baldío.

mundodeportivo.750 (1)Tres mandobles en el cráneo del madridismo, y un cuarto en el alma del madridismo pero asestado sobre el cráneo del buen gusto. La suspensión de incredulidad, cualidad de los buenos novelistas, empieza a fallar cuando uno se enfrenta a según qué titulares. Repasamos el juego (?) de palabras (?), lo analizamos con perplejidad, le damos tres o cuatro vueltas en busca (suponemos) de algún tipo de desmentido. No puede ser verdad y sin embargo lo es, exactamente igual que este fin de temporada envenenado que nos hemo