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Instrucciones para reír

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Instrucciones para reír

Escrito por: La Galerna21 diciembre, 2015
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Buenos días. La última vez que el Real Madrid metió un gol con la mano, Raúl González (autor del tanto en un partido europeo) tuvo que salir ante la opinión pública a presentar sus más sinceras disculpas por el pésimo ejemplo dado a todos los niños del mundo. Avergonzado, con las orejas gachas como un perrito que acaba de recibir una patada de su dueño por haberse comido una longaniza a destiempo, el eterno siete se mostró al mundo cariacontecido por haber traicionado su papel de referente inexcusable para la infancia. La opinión pública (o publicada) no le perdonó demasiado, no obstante. La UEFA no llegó a dar el partido por perdido al Madrid, pero reconvino y creemos recordar que incluso sancionó a Raúl por su tenebroso atentado contra la pureza del fútbol, que movió al escándalo a almas tan cándidas como la de Joan Gaspart. Al mítico delantero vikingo le costó mucho que se dejara de hablar de tan terrible felonía por su parte.

Ayer, el FC Barcelona ganó en Japón el torneo internacional que solo cuenta cuando lo ganan ellos. Para anotar el primer gol del partido, Messi se ayudó groseramente con la mano. Como la mano fue tan descarada, tan bochornosa, se produjo un curioso, momentáneo fenómeno de prevalencia del pasado. Mientras Messi ya celebraba el tanto, y quizá por efecto de alguna ilusión óptica propiciada por un ángel justiciero, el argentino seguía acomodándose el balón con la mano para rematar, por lo que sus compañeros acudieron presurosos a abrazarle, ocultándole a ojos del árbitro como cuando un delantero marca y a continuación se quita la camiseta, a fin de lograr que el colegiado siguiera sin darse cuenta de la burda manipulación.

Tan cierto es que lo último que hemos puesto es un licencia literaria como que la mano es indiscutible, bochornosa, repugnante. Tanto como el júbilo inmediato con que el próximo Balón de Oro se puso a celebrar, para ver si colaba y la determinación en la euforia contribuía a cegar al colegiado. Contribuyó. Coló.

A continuación os ponemos las cuatro portadas deportivas del día juntas, para ver si vosotros sois capaces de encontrar en ellas, en cualquiera de ellas, alguna referencia a la descarada, desvergonzada mano de Messi.

as.750 (19) marca.750 (24) mundodeportivo.750 (24) sport.750 (26)Ahí las tenéis. Nosotros las miramos por arriba y por abajo, por delante y por detrás, y palabrita del Niño Jesús que lo que casi le cuesta a Raúl la excomunión y el exilio a la isla de Príncipe, en el Golfo de Guinea, no aparece por ninguna parte ni en la portada de Marca, ni en la portada de As ni (claro, una vez constatadas estas dos ausencias casi no valía la pena seguir buscando, y aun así lo hicimos) en la portada de Mundo Deportivo o Sport. Es como si no hubiese sucedido, literalmente.

Por lo demás, os ofrecemos también las cuatro portadas juntas para ver si sois capaces de distinguir algún matiz que diferencie las líneas editoriales de cualquiera de estas cuatro portadas. Son del todo intercambiables (las dos portadas catalanas comparten incluso foto y titular, en un alarde de imaginación en el que no es la primera vez que incurren las primeras planas del pequeño país de ahí arriba), y si quitáramos el nombre de cada una de las publicaciones de la parte superior resultaría imposible acertar cuál de los rotativos señalamos, o al menos acertar con arreglo a criterios que no sean aleatorios. La Central Lechera vitorea el triunfo culé en el torneo que solo cuenta cuando lo ganan ellos con un arrobo que nada, absolutamente nada tiene que envidiar al júbilo desatado de sus amigos catalanes. Quizá, si cabe, el mínimo matiz lo trae Marca, que loa el título blaugrana como manifestación de la "supremacía del fútbol español en el mundo".

Un momento. Lo vamos a repetir. "Supremacía del fútbol ESPAÑOL en el mundo". Qué pena que, en sus célebres Historias de cronopios y famas, Julio Cortázar no añadiera a sus deliciosos Instrucciones para dar cuerda a un reloj e Instrucciones para subir una escalera unas fiables Instrucciones para reír. Haríamos ahora mismo un copy/paste de manual y abandonaríamos a continuación la redacción de estas notas, que nos están deparando algunas arcadas más de las habituales. Nos está costando mucho, pero que mucho hoy mantener un mínimo la compostura.

La cosa no mejora si nos centramos en el tratamiento que los cuatro rotativos dan a la goleada estratosférica que el Madrid infligió al Rayo. Como este último equipo decidió autoexpulsarse dos jugadores cuando aún no se había cumplido una tercera parte del encuentro, es preceptivo que el Madrid presente al planeta sus excusas por la excesiva, humillante victoria perpetrada sobre el simpático equipo de la barriada. El Madrid debe hacer ahora como hizo Raúl en su momento: entonar un mea culpa que se oiga hasta en el último de los orfanatos de Nueva Delhi, a fin de resarcir siquiera en parte a la infancia del mundo por la inocencia perdida. "10 goles con pitos", dice Marca junto a una instantánea de su herniado favorito, que ayer marcó cuatro con la punta de la hernia. "El Madrid perdía contra 11 y goleó a 9", dice As, dando por hecho que el Madrid habría perdido de no haberse producido las (respectivamente) justísima y justa expulsiones y aun cuando faltaba casi todo el partido cuando estas se produjeron. Está muy pero que muy feo lo que hizo el Madrid ayer, pero qué bonita la victoria con la mano de los hombres de Luis Enrique. "Respeto mundial", dice Marca, confinándonos a nosotros, por tanto, a Venus o a Saturno. "Escándalo", titula Sport sobre la victoria del Madrid. Les parece muy raro que un equipo se quede sin nueve -aunque sea con justicia- a quienes han ganado champions gracias a expulsiones de jugadores por tirar a puerta cuando el árbitro ya había pitado fuera de juego, o gracias a la condonación de cuatro (o cinco, depende de la escuela de pensamiento) penaltis en Stanford Bridge.

El desayuno nos está sentando fatal. Tenemos que dejaros. Esperamos lo comprendáis.