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Gravesen y las neumáticas

Gravesen y las neumáticas

Escrito por: La Galerna5 julio, 2015
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Viernes 3 de Julio de 2015. Me siento al teclado a escribir estas líneas tras haber rezado mis oraciones de la mañana y antes de que la Parroquia se llene de hermanos y amigos. Sigo dándole vueltas al Evangelio de la mañana. Uno de los más bellos de los que llenan las Sagradas Escrituras, a mi juicio.

Es el famoso pasaje de Tomás y Jesús. Cuando los discípulos le dicen a Tomás que han visto al Señor y Tomás responde que hasta que no vea y toque sus heridas no creerá nada. Ya saben cómo acaba la escena: “¡Felices los que creen sin haber visto!” (San Juan, 20).

Quizá sea este período del año aquel en el cual más fe se le pide al madridista. Ahora más que nunca se nos pide que creamos sin ver. Sin partidos de liga. Sin un mal amistoso que llevarnos a la boca. Sin celebraciones pendientes de nuestros queridos muchachos del baloncesto. Con el palco montado a la espera de presentaciones y despedidas. Con Florentino más pendiente de ACS que de otra cosa. Y con las terribles fotos de las vacaciones de nuestros jugadores, que un día van a aparecer disfrazados de Batman corriendo en las fiestas de su pueblo (como he visto que se dice ahora: oh, wait…). Esto es más duro que creer sin ver.

Todos queremos tocar a los nuevos fichajes (metafóricamente, no se me aceleren). Todos queremos sentir la electricidad del estadio nuevamente. Todos queremos ver el brillo en los ojos de Florentino cuando dice “Thomas Gravesen es uno de esos jugadores que ha nacido para jugar en el Real Madrid” con una voz nasal-curil que ni yo mismo en las prédicas, amigos.  Y conste que sin ser devoto me considero razonablemente florentinista. Nuestro Presidente es un poco como el hijo NO pródigo de la parábola del hijo pródigo. Pocas alharacas hacemos a su presencia, pero habría que ver cuál sería la alternativa si nos faltase. Si el tiempo en que de hecho nos faltó puede servir de ensayo, la perspectiva no es precisamente lisonjera. No hay nada para un NO pródigo como hacerse pródigo un rato si quiere reforzar su posición.


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Pero no es tiempo de tocar. Es tiempo de confianza y fe.

En el bar al que acudo todas las mañanas tienen a disposición de los clientes la prensa del día. El diario AS de hoy incluye una alarmante (¿?) noticia sobre la falta de fichajes del Real Madrid a estas alturas de verano. Mi primer impulso fue darle la razón al cronista. “Necesitamos planificar mejor la temporada” me dije. “Con tiempo y prioridades claras, como con las catequesis y las pastorales diocesanas”.

Dos hechos me hicieron replantearme mi postura. Primero, el darme cuenta de que estamos solo a primeros del mes de julio. Segundo, la constatación de que dicho rotativo propende a llenar de fotos de mozas neumáticas ora la contraportada del diario, ora su pagina web, con la que suele topar según él casi por descuido Ricardo, mi capellán, cuando le pido que entre en la red para tenerme al día de la actualidad, más candente de lo que a priori pueda pensarse, de www.conferenciaepiscopal.es

Mozas abundantes y ligeras de ropa, me asegura Ricardo. Sí, en el diario As. ¿A qué viene esa manera gratuita de cosificar al ser humano? ¿Qué tiene que ver con el deporte? ¿Tan bajo han caído, de verdad, estos señores? Es cierto que hasta un reloj averiado da la hora bien dos veces al día, pero quienes se comportan con tanta bajeza como para denigrar así a la mujer no merecen el voto de mi confianza. Así pues, pensé y pienso, deben estar equivocados. El Real Madrid debe estar moviéndose para cerrar incorporaciones de garantías…cosa que, de hecho, ya ha hecho y en algún caso antes que nadie.

Danilo, por ejemplo, fichado allá por Cuaresma (no confundir con el fino extremo del mismo nombre y también lusófono). Un lateral derecho largo. Atacante. De los que ayuda con sus incorporaciones. De los que no deja la espalda desguarnecida. Es nuestro San Juan Bautista particular. Su valentía, como la del Último Profeta, ante las burlas que su llegada ha despertado harán de él un puntal la próxima temporada. Es necesario recordar que el trabajo debe hacerse bien, que no valen las chapuzas ni las cosas a medias. Laterales atacantes…pero que cumplan en defensa. Más Danilos y menos Alves.

Casemiro. Dijo el Santo Padre Francisco en Santa Marta hace unas semanas: “Se puede tener un corazón de piedra a causa de experiencias dolorosas, como por ejemplo sucedió a los discípulos de Emaús, que no querían ilusionarse otra vez, o a Santo Tomás Apóstol, que dudó en la resurrección del Señor”. Qué bella nueva alusión a Santo Tomás (no Gravesen, en este caso). Quizá sea sólo en el terreno de juego donde sea necesario un corazón de piedra como el que menciona el Santo Padre (con humildad y humanidad siempre). El Real Madrid necesita un hombre que, como dice Tony Soprano, haga lo que tiene que hacer. Sin más. “The strong sylent type”, como Gary Cooper. Y ése es Casemiro. Un Gravesen de piel cetrina, sin esa cabeza de tarambana y con mejores fundamentos técnicos.

Lucas Vázquez. El chico listo. El nuevo, el joven, el que sale de casa hecho un niño y vuelve hecho un hombre. De nuevo el hijo pródigo pero trocando vicio por virtud (a buen seguro Lucas no lee el As). La longanimidad, o perseverancia, es uno de los frutos del Espíritu que sin duda acompañan a este prometedor joven. Tengamos presente en nuestras oraciones a Lucas Vázquez, así como al resto de jóvenes del mundo, para que perseveren. Para que tiren las puertas del vestuario de una patada, citando a Camacho. Y para que, cuando les llegue el momento, estemos preparados.

De modo que las cosas se mueven. El Club no duerme. Y los primeros frutos de cara a la nueva temporada empiezan a llegar. Que no cunda el pánico. Tengamos fe. Que ya faltan sólo quince días para el comienzo de la pretemporada.

Y yo aún sin haberme ido de vacaciones. Dame fuerzas, Señor.