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Gento no se toca

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Gento no se toca

Escrito por: La Galerna28 abril, 2019
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Buenos días. “Life’s a piece of sh*t when you look at it”, cantaban los Monty Python desde su Gólgota particular al final de La vida de Brian, y eso que no habían visto al Barça ganar una retahíla de ligas como la que ayer volvieron a rubricar.

 

 

Life is a lemon and I want my money back”, cantaba Meat Loaf, no mucho más optimista que los Python en este sentido, y no menos ajeno, que sepamos, al carrusel de ligas de los del país pequeñito de Guardiola. Duele. Ya está. Es lo que tiene el dolor. Que ya está. Que no necesita explicación ni acepta componendas. Solo resta felicitar al Barça, lo que en este caso haremos con tantos matices que a nadie va a gustar nuestra felicitación. La cifraremos en la siguiente frase: enhorabuena a todos los posibles lectores culés que en conciencia crean (aunque tal vez, solo tal vez, estén equivocados) que es un triunfo que se asienta exclusivamente en la excelencia futbolística del FC Barcelona. Nosotros pensamos que es tan reduccionista achacar todo al buen hacer futbolístico del Barça como lo sería atribuirlo en exclusividad a la evidente bula arbitral, institucional y mediática que disfruta el club catalán, que se alza con su octava Liga en once años porque tiene a Messi y a una legión de muy solventes gregarios, sí, pero también porque le allana vergonzosamente el camino un estamento que no ceja de brindarle ayudas por acción u omisión, un VAR que ha resultado una decepción mayúscula en su aplicación (que casi nunca ha dejado de ser favorable a los de Valverde) y una vergonzosa censura de imágenes por parte de la LFP y su operador televisivo, que ha extendido sus tentáculos hasta Twitter para borrar todas las cuentas que hayan difundido imágenes de los beneficios arbitrales disfrutados por los culés.

A los culés se les felicita porque merecen la Liga. Pero es necesario que sepan que nos damos cuenta de todo lo demás.

Ellos saben que nos damos cuenta y hasta alardean de ello, sin esconderse lo más mínimo. Luis Rubiales viajó de urgencia a Barcelona para que no pasara ni un minuto antes de que el campeón recibiera físicamente la Copa (unas prisas completamente desacostumbradas), y las portadas de los medios catalanes son suficientemente elocuentes en este sentido.

 

 

Qué imagen, amigos. Una una copa como caída del cielo, como si la enviasen desde lejos en un dron, y con el remitente a la vista de todos en su base: Federación Española de Fútbol. Estaría feo por nuestra parte, una vez felicitado el Barça, no hacer lo propio con la RFEF y con Rubiales, que ya tienen por campeón a su evidente favorito.

También estaría feo, en esta ocasión solemnemente aciaga, no recriminar al Real Madrid que no haya competido este trofeo. Las desventajas con las que partía han quedado claro en los párrafos anteriores, pero lo cierto es que no se ha reaccionado ante ellas con el debido acierto ni probablemente con la debida insistencia ni probablemente con el debido denuedo. “8 de 11”, proclama indubitablemente el culerío. Las matemáticas no mienten, como tampoco lo hacen para señalar que 4 de 5 es mejor que 8 de 11 tanto desde la aritmética (4/5 > 8/11 porque 0,8>0,72), como desde lo cualitativo, dado que las variables comparadas no son comparables (una Champions vale infinitamente más que cualquier Liga). Pero nada de esto debe ocultar que hay una evidente hegemonía culé en este torneo, y que el Madrid debe afanarse por acabar con ella ya, como ha apuntado un enfático Zidane. Que lo haga desde el terreno de juego y que lo haga desde los despachos, que es desde donde se hace contrapeso a los ninguneos institucionales.

De los cuatro jinetes del Apocalipsis que, como era previsible, ensalzan hoy este título culé, ninguno es más lesivo con el Madrid que el diario As. También era previsible.

 

As se acuerda de Gento. Paco Gento tiene el récord de Ligas conquistadas (12), al que aludía hace poco Pepe Kollins en este brillante artículo. Los chicos de Relaño apuntan malévolamente a la posibilidad de que Messi (que ya tiene 10) supere finalmente al cántabro. El Madrid debe recoger este guante e imponerse como un objetivo institucional el impedir que algo así pueda suceder. Es mandatorio que el récord de Paco Gento, el Presidente de Honor del club, el hombre que da nombre a esta modesta publicación, debe permanecer imbatido. Gento no se toca.

Empiecen a trabajar ya, Real Madrid, para asegurarse de que no tengamos que sufrir ese sindiós.

Pasad un buen día.