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Siro López: "Parece que la objetividad consiste en no ser del Madrid"

Siro López: "Parece que la objetividad consiste en no ser del Madrid"

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon28 junio, 2015
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En esta segunda parte de su entrevista, Siro López nos ofrece la cara más personal de su pasión por el Real Madrid. Nos habla de la coexistencia de su madridismo y deportivismo en los años del Súper Dépor (centenariazo incluido), y nos detalla cómo es posible ser del Madrid de fútbol y del Barcelona de balonmano. Y le da vueltas, cómo no, al célebre periodismo de bufanda… y al otro, que también lo es, y que según él hace cosas mucho peores.

P: Juanma Rodríguez nos decía: “Soy un periodista de bufanda. Podéis titular la entrevista así”. No la titularemos igual por no repetirnos, pero ¿es Siro López un periodista de bufanda?

R: Periodistas de bufanda somos todos. Yo soy del Real Madrid y lo digo. Hay otros periodistas que a lo mejor se creen que no son de bufanda y lo son igual, o más. Encima, juegan con el fariseísmo de esconder su verdad. ¿Qué es periodismo de bufanda? Hay periodistas que son de un jugador, o de varios jugadores. Hay periodistas que son de un entrenador, o de un presidente. A mí siempre me ha parecido más honesto el permitir que me posicionen yendo con la verdad por delante. Ni yo ni nadie con dos dedos de frente puede pensar que la auténtica objetividad existe. No voy a utilizar la manida frase que dice que soy un sujeto y por tanto subjetivo, y solo si fuese un objeto podría aspirar a la objetividad. Por encima de todo soy persona, y las personas se dejan llevar siempre por los sentimientos.

P: “La objetividad no existe”. Quizá titulemos así entonces.

R: Si soy amigo de un futbolista lo puedo criticar, y puedo pensar que a través de mi crítica estoy yendo más allá de ese sentimiento y estoy siendo objetivo, pero lo cierto es que va a haber un sesgo. ¿Crees que vas a ser con ese futbolista amigo tan duro en tu crítica como merece, o como lo serías con otro que habiendo hecho lo mismo no formara parte de tu círculo de amistades? Yo digo que no. Interiormente, esa relación que tú tienes con él se va a imponer y va a modificar los términos de tu crítica. Porque además, como tienes con él una relación cercana, quizá sabes lo mucho que está sufriendo, o cuánto ha trabajado para llegar allí. Por eso nunca serás con él tan duro como lo serías con otro que no conoces o que te cae mal.

P: Para el espectador o lector, nos parece, es más honesto llevar puesta la bufanda, porque eso le permite poner un filtro. “Esto me lo creo porque es un buen periodista, pero a esto no le doy crédito porque veo la bufanda que lleva al cuello, sé de qué pie cojea”.

R: Claro, porque además yo creo que con este fariseísmo de no confesar tu equipo al final estás infravalorando al que te lee o al que te escucha. La gente no es tonta. No puedes colgarte la vitola de la objetividad cuando no eres objetivo.

P: Tú eres del Madrid pero también eres del Dépor.

R: Yo siempre aclaro que desde pequeño soy del Madrid. Uno se hace de un equipo cuando es niño. Así fue conmigo y así lo he visto en mis hijos. Yo llego a vivir a Barcelona con diez años, en el 66, y mi memoria futbolística me remite a la radio (televisiones había aún muy pocas) donde se oía sobre todo hablar del Madrid. De los seis a los diez años, todo lo que llega a mí es Real Madrid: Puskas, Di Stefano… Y cuando llego a Barcelona aún juega Gento, que por supuesto ese año gana la Copa de Europa de los ye-yés. Y me hice del Madrid. No niego que siempre he sentido simpatía por los equipos gallegos porque soy gallego y a pesar de que me crié en Asturias más que en Galicia. Pero todo mi árbol genealógico, todos mis ancestros, remontándonos generación tras generación, son gallegos.

P: Y por tanto te gustan los equipos gallegos. Vemos entonces que eres del Dépor pero no sientes ninguna antipatía especial por el Celta. Eso te convierte en un futbolero gallego sui generis.

R: Ninguna aminadversión. De pequeño el que más me tiraba era el Lugo, porque es el equipo de mi provincia. En el año 91 o así, el Dépor vuelve a subir a Primera y se convierte en un equipo importante. Ahí el Dépor comienza a jugar un papel sociológico en Galicia: hace que el gallego, que siempre ha sido por naturaleza un poco acomplejado (por muchos factores, entre ellos la necesidad de emigrar que ha tenido a lo largo de los años) pueda sentirse orgulloso de algo. Como antes el Liceo en hockey sobre patines, pero a mayor escala, el Dépor se convierte en algo que te hace sentirte orgulloso de tu origen. Te permite sacar pecho. Y luego tengo la suerte de que en el año 95 me llega un oferta para ir a trabajar a Coruña con Onda Cero. Dos años después aparece la oportunidad de ser jefe del prensa del Deportivo.

siro lópez entrevista

P: Cargo que ocupas del 97 al 2000.

R: Correcto. Y dejé al Dépor como campeón de Liga antes de unirme a Telemadrid. Recuerdo que la oferta de la televisión pública madrileña llegó en abril y les dije: “Perfecto, me uno a vosotros si nos ponemos de acuerdo, pero me tenéis que dejar que acabe la Liga con el Dépor”. En esos años me hago muy del Dépor porque soy muy de mis amigos. La convivencia produce eso. Lendoiro es amigo mío.

R: Y ahí es cuando a ti se te plantea, imaginamos, un conflicto interno. Porque por un lado eres del Madrid, pero resulta que tu otro equipo no es ya que se haya convertido en un rival de tronío, sino que le moja la oreja al Madrid. Le gana ligas. Le sacude un Centenariazo.

R: Bueno, quizá yo ya estaba vacunado contra eso, porque algo similar me había sucedido ya en el mundo del baloncesto. La gente me empezó a conocer por las narraciones del baloncesto durante los diez años que duró Antena3 Radio. Yo de corazón era del Madrid, de baloncesto también, porque no puedes ser de uno sí y de otro no. Pero hay un momento en que mis mejores amigos, con muchos de los cuales yo estudié, jugaban en el Barça de baloncesto: Solozábal, Pedro Ansa y otros que no habían estudiado conmigo pero ahí estaban y eran amigos, como Epi o de la Cruz. Eso generó una especie de coexistencia complicada. Al final te alegras por unos y te entristeces por otros. Esto trasladado al fútbol me lleva al tema del Centenariazo. Me alegré mucho por el Depor y me entristecí mucho por el Madrid. Es esa dualidad que tienes, y que afortunadamente no ha habido muchas oportunidades de poner en una balanza. Si tuviese que escoger es como si tuviese que optar entre papá y mamá, se me hace difícil. Si al final te obligan a elegir, escogerás el equipo con el que te identificas más fuertemente desde tu infancia que, en mi caso, es el Madrid. Pero yo creo que ambas cosas pueden coexistir y son complementarias.

P: Y, ¿no viviste una coexistencia parecida con el balonmano?

R: Efectivamente. Yo fui del Barça de balonmano. Y la gente me decía, “tú tienes una neurona estropeada”. Y yo respondía “sí, la única que tengo está estropeada”. Pero es que Valero Rivera es íntimo amigo mío. Yo prefería que ganara el Barça de balonmano a que ganara otro. Además, no existe un Real Madrid de Balonmano, sino que el rival tradicional del Barça en este deporte es el Atlético de Madrid, entidad que también es rival del Madrid. Yo tengo anécdotas imborrables con Valero. El primer título europeo que gana es una Recopa, y en la rueda de prensa posterior me dedica el triunfo. Son cosas que no ocurren con frecuencia y que no se olvidan. Yo estoy en la rueda de prensa y antes de empezarla dice Valero: “yo quiero dedicarle este triunfo a mucha gente pero uno de ellos está aquí, Siro López, que me ha apoyado siempre”. Valero lo pasó muy mal al principio de su etapa en el Barça y lo criticaron mucho. Yo fui de los pocos que le defendió y tuvo este detalle conmigo. Me puso la piel de gallina. ¡Y ahora soy de la selección de Catar de balonmano, claro! Sufrí la final contra Francia como si fuese España.

No es que Bale juegue por ser un jugador muy caro, sino que es muy caro por ser muy bueno, que es la razón por la cual juega.

P: “Soy un sentimental”, nos decía Juanma Rodríguez en su entrevista. “Voy con el equipo más débil, que es el Real Madrid”. Se refería a la indefensión mediática del Madrid. ¿Estás de acuerdo?

R: Sí. Periodísticamente yo me he formado en Barcelona y durante nueve años estuve viviendo allí. Cuando llegué a Madrid noté cierta falta de cariño hacia el Madrid por parte de la prensa de aquí, demasiada crítica negativa. Me sorprendió la falta de apoyos al equipo blanco en los medios de comunicación de la capital. Yo creo que los pesos pesados juegan a querer ser periódicos nacionales, sin darse cuenta de que por mucho que hagan hay un mercado que van a tener cerrado siempre: Cataluña. Además, por el contrario, hay en Cataluña –se dice- un millón de madridistas. Y están desperdiciando ese mercado con ese vano intento de equidistancia.

P: Nosotros tenemos una sección llamada Portanálisis donde analizamos las portadas deportivas del día. Las portadas del As y del Marca al día siguiente del triplete del Barça no tenían nada que envidiar a las del Sport y Mundo Deportivo.

R: El tratamiento que se da en la radio de Madrid al Madrid y en la radio de Barcelona al Barça son polos opuestos. En Barcelona, cuando se habla del Madrid, es para resaltar lo negativo. Aquí no: al primero que ponen por delante en lo negativo es al Madrid. Y se habla mucho del Barcelona, y casi siempre más positivamente que del Madrid. Y eso me sorprende. En ese aspecto, el equipo maltratado periodísticamente en España es el Madrid.

P: Aquí quedáis muy pocos que defendéis al Madrid; está Juanma, estás tú…

R: Aquí si eres periodista puedes ser del Barça, puedes ser del Atlético de Madrid, puedes ser del Rayo… De cualquier cosa menos del Ma