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Crónica del Celta,1; Real Madrid,3

Crónica del Celta,1; Real Madrid,3

Escrito por: Quillo Barrios24 octubre, 2015
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El Real Madrid es un equipo plagado de buena gente. Balaídos cantó “¡Así, así, así gana el Madrid!” tras la expulsión de Gustavo Cabral y el equipo merengue soltó el pie del acelerador. Invitó al Celta a reaccionar, a maquillar el resultado. El espíritu de la amistad que siempre ha querido transmitir Florentino Pérez con su mirada limpia y esa voz de tono suave que pone cuando José Ramón de la Morena o Manolo Lama lo sacuden en entrevistas que no son tal.

Sin embargo, la felicidad no es completa. El Real Madrid tiene una afición que nunca está contenta. Revisaba yo Twitter durante el partido y parecía que estábamos cayendo 4-1. Menos mal que de vez en cuando miraba el marcador y observaba, con cierta incredulidad, que la victoria caía de nuestro lado. Ya sé que ganar a un equipo invicto no tiene mérito y tener un portero que hace su trabajo merece un aluvión de críticas. Entiendo especialmente esto último, ya que veníamos de varios años jugando con diez y algunos todavía no se han acostumbrado al cambio. Yo sí. Me ha sido más fácil incluso que el día que cambié de pesetas a euros.

keylor navas paradón celta

A mí me gustó el Real Madrid en Balaídos. Me gustó durante el tiempo que el equipo decidió que así fuera. Los primeros minutos fueron imponentes, enérgicos. Gobernó el equipo de Rafa Benítez con puño de hierro a un Celta al que se le apagaron los ecos de su himno a la misma velocidad que el Madrid conquistó cada metro de césped. Casemiro cerró su zona dejando que Kroos y Modric jugasen como en el patio del colegio. El alemán, más liberado que nunca, era el primero en la presión. Junto a ellos, Lucas Vázquez y Jesé ofrecieron trabajo sin balón y calidad con él. Arriba, Cristiano Ronaldo, como ‘nueve’ puro, esperó paciente una oportunidad que llegó antes de que la prensa pudiera decir que Rafa Benítez es rácano.

Fue en el minuto ocho. Lucas Vázquez, con un pase que fue malo y bueno a la vez, encontró al portugués, que fusiló como sólo lo hacen los que nunca dudan. Era el 0-1 de un Real Madrid imponente que quería mandar un mensaje a la vez que conseguía la victoria. El Celta no sabía cuál era el guión y Berizzo se miraba a sí mismo preguntándose si siempre hay una primera vez, incluso para perder.

No bajó el nivel el Real Madrid y Danilo puso el 0-2 antes del 25’. Nolito, que es muy bueno, invitó al brasileño a recorrer metros en solitario hasta plantarse en el área con opción de remate y tiempo para café, puro, mirada cómplice a la camarera y bajada de jersey. El ex del Oporto aceptó, corrió alegre y aprovechó una asistencia de Jesé Rodríguez para subrayar sus buenos minutos con un gol.

A partir de ahí, Keylor Navas. Cuando sus compañeros se relajan, él aparece. Por alto, por bajo, con los pies, con los puños. Da igual. Escupió los remates como la pared de un frontón. Y nunca al centro. Descubrió zonas de la portería que otros ni siquiera vislumbran con la mirada. La viva demostración de que un portero te puede hacer ganar partidos. La viva demostración de que Carlo Ancelotti ya sabe por qué está en el paro.

En la segunda mitad, un Real Madrid más compacto decidió que pasara el tiempo sin grandes sobresaltos. Hubo algún contragolpe con aroma a sentencia, pero o decidían rematar picado a un portero que no se vencía o el último pase moría en la orilla con el Celta pidiendo clemencia. Lo único claro es que no apareció la goleada y los gallegos se fueron agitando. Tanto se agitó el Celta que acabó con diez y no fue con nueve porque el árbitro decidió permitir todo tipo de protestas. Hasta permitió que a Lucas Vázquez le hicieran sangre en el tobillo en la primera parte sin que pasase nada.

Curiosamente el Real Madrid se encontró extraño contra diez. Era como si estuviera en un guión jamás imaginado, ya que esos paraísos puntuales parecen destinados para otros equipos que hablan de denuncias mientras lanzan siete penaltis. No supo gestionar la superioridad el equipo blanco y fue regalando metros a un Celta sin nada que perder. Keylor Navas seguía a lo suyo y Benítez metió a Nacho para poner un doble lateral -junto a Danilo- con el que frenar a Nolito. Vi positivo el cambio pese a que muchos lo tildaron de defensivo. Más que defensivo yo diría que fue lógico. No tiene Benítez la culpa de que los suyos rifasen cada pelota en vez de echarla al suelo y dormir el partido.

Cuando menos sufría el Real Madrid, Nolito puso un balón en la escuadra al que no llegó Keylor Navas. El costarricense salió en la foto, pero no gozó de la toma perfecta. Balaídos se vino arriba soñando con un desenlace épico, pero faltaba la lluvia y que ellos llevasen el escudo del Real Madrid. En el descuento, el cuadro merengue sí durmió el encuentro y Marcelo sentenció segundos antes de decirle a Cristiano que no tenía opción de pase y que por eso había marcado él.

Tres puntos más para el líder de la Liga BBVA. Cerramos la semana más complicada con buenas sensaciones, ninguna derrota, menos tiempo para que vuelvan los lesionados y la necesidad de que Lopetegui y Van Gaal reciban la insignia de oro y brillantes del Real Madrid.

NOTAS

Keylor Navas (10): Paró todo lo parable y no atajó la de Nolito porque no llevaba capa.

Danilo (6): Desnudó mucho su espalda, pero con balón estuvo mejor que nunca.

Varane (7): Imponente, limpio. Desquició al Celta.

Sergio Ramos (6’5): Falló en alguna acción puntual, pero completó un buen encuentro.

Marcelo (8): Defendió bien, aportó en ataque y marcó. Poco más se le puede pedir.

Casemiro (8): Barre, cose, friega, hace la comida, recoge a los niños, los viste y, en sus ratos libres, juega un poco al fútbol.

Modric (6’5): Es el único futbolista del mundo que lo hace bien incluso cuando está lejos de su mejor nivel.

Kroos (7): Completó con notable su semana mágica. Presionó arriba y ofreció soluciones.

Lucas Vázquez (6’5): Le quito un poco de nota porque falló algo infallable y porque obligó a Benítez a quitarlo por miedo a una expulsión.

Jesé (7): Muy bien. Asistencia en el 0-2 y ayudas constantes en defensa. Está fino.

Cristiano Ronaldo (7’5): Falló una ocasión imperdonable, pero hizo un encuentro más que notable como referencia ofensiva. Buen gol el 0-1.

Isco (6’5): Lo bordó en sus primeros minutos, pero luego no supo si aguantar o salir a la contra. Aún así, sumó para el equipo.

Cheryshev (5’5): Le faltó chispa y claridad.

Nacho: Sin muchos minutos.