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Contar a medias

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Contar a medias

Escrito por: La Galerna23 febrero, 2020
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Nosotros no tenemos ningún problema en reconocer que el Madrid de los últimos partidos nos tiene preocupados, principalmente por su alarmante falta de gol y por haber dejado de mantener a cero la propia portería. Tampoco tenemos ningún problema en reconocer nuestra frustración y nuestro tal vez mayor cabreo por no haber puesto puntos de por medio con respecto a un Barcelona ramplón en juego y azul oscuro casi negro en los despachos. Y tampoco tenemos ningún problema en asumir que la nueva lesión de Hazard, cuando casi llegaba de nuevo para decir aquí estoy yo, nos deja huérfanos justo en la semana en que todo se juega; ese todo que se volverá a jugar la semana que viene, porque a partir de estas fechas ya cada partido es todo, incluso contra un Celta o un Levante.

Siendo así, no entendemos (o sí, que ya empezamos a ser más viejos que diablos) por qué nuestra prensa deportiva, esa centralista y mesetaria y todos los cuentos chinos que quieren vendernos y muchos siguen comprando, tiene tantos problemas en reconocer que ayer contra el Levante el arbitraje de Herdández Hernández -suponemos que les suena el nombre- fue de esos que dejan huella, de esos que van lastrando el partido, de esos que se van convitiendo, a base de granitos de arena, en una montaña de difícil escalada: una tarjeta nada más empezar para Sergio Ramos por aquí, una mayor permisividad para el juego brusco del Levante por allá, un penalti no pitado por aquí, una exasperación que va minando por allá...

A fuerza de que estos particulares no sean asunto de portada, la cosa queda a medio contar, que es la peor manera de contar las cosas, del mismo modo que una medio verdad, ya se sabe, es la peor de las mentiras. A fuerza de no contarlo todo, a fuerza de que parezca no haber habido árbitro ayer en el Ciudad de Valencia, pareciera que Sergio Ramos se indignó porque le dio la real gana, que el Madrid sufrió un frenazo exclusivamente porque se ha olvidado de dónde está el acelerador y que el Pisuerga siempre pasa por Valdebebas y nunca roza a los hombres de negro, quienes, a fuerza de no aparecer en primera plana, deben de vivir en una especie de Matrix ignota que no roza la realidad coja y tuerta de las portadas madrileñas. Puestos a contar, cuéntese todo: que el Madrid ha dejado de carburar este último mes como lo hizo en meses anteriores y que la no carburación del Madrid se vio ayer influida por un árbitro experto en impedir precisamente la carburación del Madrid. Contar solo la mitad es al periodismo lo que Hernández Hernández es al arbitraje.

También son especialistas en contar la mitad los medios de Barcelona, con la impagable diferencia de que la mitad contada coincide con la mitad favorable a los intereses azulgrana. Allí es Messi esa mitad, una mitad tan alargada como la sombra de los cipreses, que tiende a opacar todo lo demás. La sombra también da para hacer gala de cierta prepotencia, de esa que en Can Barça atribuyen siempre al Real Madrid porque la mejor manera de ocultar los defectos propios es decir que son cosas del otro. Léase si no el titular de Sport y guárdese para cuando retorne la acusación de prepotencia al equipo blanco. Léase el titular y empapélese el vestuario del Madrid con la portada para que esta semana se entrene sabiendo que otra parte de la verdad no contada es que basta ganarle al Barcelona el próximo domingo en el Bernabéu para recuperar el liderato, hombre de negro mediante.

Nosotros -así empezábamos- no tenemos ningún problema en reconocer que nos tiene algo alicaídos el actual momento del equipo. Pero tenemos aún menos problema en saber que, como se decía en esa obra maestra que es Tierras de penumbra, el dolor de hoy puede ser parte de la felicidad de mañana. Lo hemos visto tantas veces, que sería delirio no saberlo, no propiciarlo, no conjurarnos.