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Celta 1-4 Real Madrid: A noventa minutos del cielo

Celta 1-4 Real Madrid: A noventa minutos del cielo

Escrito por: Ramón Álvarez de Mon17 mayo, 2017
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El Madrid encaraba en partido sabiendo que no podía ganar la liga, pero sí perderla. El choque había sido condimentado en las previas haciendo alusión a la conducta del Madrid en la fecha en la que se decretó el aplazamiento. Se ha vendido como pecado que el Madrid tratase de buscar soluciones para que el partido se disputase en la fecha que marcaba el calendario. Como si no fuera suficiente la motivación de todo equipo de derrotar al Madrid en una jornada tan decisiva, las cerillas de la prensa querían encender tantas mechas como fuese posible para incendiar Balaidos.

Zidane salió con el equipo de gala de las últimas jornadas. Un equipo que parecía concebido para tener el balón pero que empezó cediéndoselo a un adversario ávido de vaciarse en la presión. Sin embargo, el Madrid tenía un plan de salida y en una de ellas el balón le llegó a Ronaldo que en estado de gracia lo colocó con la izquierda donde no llega ningún portero.

El partido entró en una fase en la que un gran Celta consiguió limitar bastante las salidas del Madrid. No obstante, la presión celtiña iba vaciando su depósito y los blancos parecían aguardar su momento. El descanso llegó en un momento oportuno para el Madrid.

La segunda parte se vio muy marcada por el acierto del Madrid en su primera ocasión: Isco recogió un balón y lo condujo sorteando tantos rivales como intentos de patada; se lo puso a Ronaldo de nuevo en la izquierda, que sin controlar el esférico, lo colocó en la parte buena del palo.

El Celta volvió a reaccionar al varapalo con dignidad y se lanzó al ataque, pero las salidas del Madrid eran cada vez más constantes. Los blancos alternaban contraataques con posesiones largas que se clavaban como espinas en la corteza celeste.

La controvertida expulsión de Aspas por piscinazo ayudó al plan. El gallego pareció con muchas ganas de dejarse caer ante lo que presumía que iba a ser entrada de Ramos. Sin embargo el camero se supo parar. Pareció tan exagerada la expulsión como la relevancia que muchos le darán en un partido que marchaba 0-2.

La expulsión de Iago Aspas fue exagerada

El fútbol es caprichoso y, aunque el dominio blanco era claro, nos regaló un momento de incertidumbre en forma de gol de Guidetti.

Las dudas duraron lo mismo que lo que tardaron en encontrase Marcelo y Benzema. El galo sólo tuvo que empujarla pero tuvo el mérito de imaginar la jugada.

El partido ya sólo tenía un dueño y las ocasiones se sucedían. Una de ellas demostró la humanidad de Cristiano que falló el gol más claro de su carrera. Hacía el final del partido Kroos ratificó la sentencia. El título se decidirá en Málaga. Esperemos cantar un más que merecido alirón.