Buenos días, amigos. No hay mal que cien años dure —salvo el Atleti, que ya va casi por los 120—, de modo que hoy vuelve a jugar el Real Madrid Club de Fútbol tras el enésimo parón de selecciones, parón de ritmo competitivo y casi parón cardiovascular. El retorno del rey tendrá lugar esta noche a las 21 horas en el estadio Santiago Bernabéu frente al Osasuna. En estas páginas, Alberto Cosín ha analizado el juego del conjunto navarro y Javier Vázquez nos ha puesto al tanto de las estadísticas y anécdotas que rodean al choque.
Pero antes del encuentro tienen lugar las Asambleas Generales Ordinarias y Extraordinarias de Socios Representantes del club, que viene a ser como una junta de vecinos pero a lo bestia. El presidente de la comunidad, Florentino Pérez, expondrá a los socios la necesidad de cambiar los canalones, de sustituir las bombillas de las zonas comunes por otras tipo led que ahorrarán un dinero considerable teniendo en cuenta el precio de la luz, y se someterá a votación la propuesta de sancionar al vecino del 5º izquierda del portal 12, que impide el acceso a su vivienda para reparar la bajante cuya fuga tiene empantanados los baños de los pisos inferiores. No faltará algún vecino que aporte alguna propuesta interesante ni quien no escuche, interrumpa y solo acuda a montar gresca, caso este último el más habitual en toda reunión de seres humanos.
El diario Marca opta por dar relevancia a la vuelta de la competición que nos interesa, que siempre es aquella en la que participa el Madrid. Y se centra en Benzema, que regresa tras su baja por lesión. Carlo Ancelotti confirmó ayer en rueda de prensa que el nueve sería titular frente a Osasuna. El francés tendrá una alfombra verde en su vuelta, en este caso literal, porque el club ha cambiado el césped tras fenecer el anterior, al parecer a causa de un golpe de calor. Hay que beber mucha agua, protegerse la cabeza y echarse protector solar, sea uno persona, césped o cualquier otra cosa.
La portada de As, con un primer plano de Morata de espaldas con el rostro a escasos milímetros de la oreja de Koke es perturbadora y causa en el madridista una repulsión similar a la sentida ayer con la de Marca, que decidió dedicar su primera plana a alguien tan deportivo y querido como Luis Suárez (?).
“La fiesta de Koke”, que no es la fiesta de Blas, porque ni Sevilla ni Atleti salieron con unas copas de más. Se ve que Koke organizó o le organizaron una fiesta para celebrar que se convierte en el jugador del Atleti con más partidos disputados, hecho muy meritorio debido a su calidad, como decíamos en nuestro Portanálisis de ayer con palabras quizá más directas. Acudir a esa fiesta debe de ser como hacerlo a la boda de tu ex con su nueva pareja y que además te sienten junto a tu exsuegra y sus tías del pueblo.
De la prefiesta de Koke, es decir, del Sevilla, 0 – Atleti, 2, poco más que decir que asistimos a la enésima confirmación de la flojedad del Sevilla, que si no es contra el Madrid no encuentra motivación. La defensa sevillista sigue sólida como una roca, no nos extraña que vendieran a Koundé al Barça por tan módico precio, no les hacía falta (?).
Y del Barça precisamente hablan los diarios catalanes, porque ya sabéis que aunque exista el Espanyol, un histórico, o que el Girona esté en primera división, Mundo Deportivo y Sport solo tienen ojitos palanqueros para el Barcelona.
Hoy ambos diarios se han levantado chistosos y con el juego de palabras a flor de piel: “Letaldowski” y “Golandowski”, titulan los chicos de Godó y Sport respectivamente para de ese modo desviar la atención del lector de lo mollar: que el Barça ganó al modo que su filosofía le impide ganar; 0-1 gracias a su delantero y a su portero y sin jugar ni a las tabas. Los madridistas no vemos nada malo en ello, vencer partidos trabados significa que se sabe competir, pero nuestro grado de hipocresía es infinitamente menor al de los aficionados del ”equipo elegido”, aquel que gana mientras expele flores por los tobillos y suenan melodías de Brahms —que al parecer aprendió a componer en La Masía y era catalán— al surcar el balón las briznas de un césped recortado milimétricamente como si de vello púbico se tratase.
Pasad un buen día.
Dos opciones abiertas en la libreta de Arrasate para visitar el Bernabéu. Puede formar tanto con tres defensas en un 1-3-4-2-1 como una versión algo más atrevida con un 1-4-2-3-1. Dado el buen rendimiento y el resultado del año pasado en el coliseo blanco, donde rascaron un empate, lo más probable es que la estrategia sea muy parecida. Los navarros llegan como quintos en la clasificación y habiendo dejado muy buenas sensaciones este inicio de curso. Hasta la fecha han jugado tres partidos fuera y han ganado los dos últimos en Almería y Valladolid. Para el partido ante los blancos, eso sí, cuentan con una baja importante en su juego como es el Chimy Ávila por sanción. En cuanto al XI, contando con que jugase con tres centrales, el cuadro titular que podría presentarse sería el formado con Sergio Herrera en portería. En la línea defensiva los centrales serían los García, Unai y David, acompañados de Juan Cruz, un lateral que se puede reconvertir a central por el perfil izquierdo. Los carrileros corresponderían a Nacho Vidal en la derecha y Manu Sánchez en la izquierda. En la media, como pivote un canterano de la Fábrica como Lucas Torró escoltado por Brasanac, que garantiza trabajo y llegada. Arriba, Rubén y Moi Gómez en zona de tres cuartos tendrían más libertad y un poco por delante, de nueve, el croata Budimir.
En función del rival y del escenario el entrenador vizcaíno utiliza dos sistemas de presión. En casa aprietan arriba con entusiasmo y energía. Para eso lanza a los centrocampistas muy arriba, que junto a los puntas y a los jugadores de banda son media docena los futbolistas los que ejercen la zona press de forma muy intensa y muchas veces eficaz. A domicilio son más prudentes y prefieren esperar al rival replegado, juntos y con líneas muy compactas. Por tanto es de esperar que en el técnico Arrasate decida no presionar tan alto y sí con un bloque medio-bajo, como realizó la pasada campaña y que tan buen sabor de boca dejó a los rojillos. Si ocurre así, el Real Madrid deberá tener paciencia, combinar con ritmo de balón y juegar rápido y buscar el espacio o el desequilibrio por las bandas con Vinicius y Rodrygo como estiletes.
Es un apartado donde los navarros priman la eficacia por delante del estilo preciosista o aseado. Una de las premisas es no perder balones en salida en las inmediaciones de su aérea porque eso conlleva la opción de recibir ocasiones de manera muy sencilla y con el equipo estirado y descolocado. Por abajo busca conectar con Torró, puesto que tiene un notable desplazamiento de balón en largo y así logran saltar las líneas de presión rivales. En todo caso, si se ven muy apurados, no existen inconvenientes para buscar de forma directa y ágil a Budimir en largo para que sea él la persona encargada de pelear con los centrales y bajar los balones. El delantero croata es un especialista en estas labores por cuerpo y talla y con él se pretende encontrar las segundas jugadas, ganar los balones divididos, donde les hacen poca sombra el resto de equipos de la categoría, y llevar el esférico a cualquiera de las bandas.
El equipo con un sistema de tres centrales gana en solidez, firmeza y contundencia atrás. Así se confirmó la pasada temporada, cuando obtuvo muy buenos resultados contra equipos grandes, normalmente cuando Osasuna viajaba lejos de Navarra. En eso va a fundamentar sus esperanzas de sacar de nuevo algo del Santiago Bernabéu. Un equipo replegado, dejando pocos huecos, muy solidario, con constantes ayudas en bandas y granítico en la zona central con los tres zagueros y Torró, que abarca una gran cantidad de campo. Hasta la fecha el Osasuna ha recibido cinco goles, menos de uno por partido, y en tres de ellos aguantó con el marco a cero (Cádiz, Almería y Real Valladolid). David García continúa liderando esta zaga y aunque ha escuchado cantos de sirena este verano de clubes como Sevilla o Athletic se mantiene en el equipo rojillo. Permanece a un gran nivel, probablemente es el mejor momento de su carrera, y es que es un jugador que gana casi todos los duelos aéreos y se muestra inexpugnable en esta faceta. El equipo de Ancelotti deberá armarse de paciencia o robar muy arriba para conseguir desordenar al Osasuna y generar peligro.
Rapidez en las bandas, visión, capacidad asociativa y último pase en la zona del enganche, despliegue y llegada en el mediocampo y delanteros rematadores de área de los de antes. En esto basa Osasuna el técnico Arrasate que sigue con su modelo del pasado año que les hizo completar una temporada muy buena lejos de sufrir por la permanencia. Es un equipo que genera bastantes llegadas, aunque siempre más en El Sadar que lejos de Pamplona. Las bandas son la principal caudal de peligro de los pamploneses. Desde ahí buscan superioridades con la subida y profundidad de los laterales para percutir por esa zona y suministrar y abastecer de envíos por bajo o centros al delantero. Es uno de los equipos que más centra al área desde diferentes posiciones. Será frecuente verlos colgar muchos balones a las inmediaciones del área ya que Budimir domina el juego de cabeza para rematar o descargar a sus compañeros. Futbolistas como Brasanac o Rubén se aprovechan de esas dejadas ya que dos de sus virtudes son las llegadas por sorpresa desde atrás y su astucia para encontrar posiciones de remate. También el Osasuna es un equipo sumamente peligroso a balón parado, con Kike, Unai García, Torró que roza los 1,90 cm y sobre todo David García.
Intensidad, rigor táctico, trabajo, fuerza y dinamismo. Los navarros se han convertido en un equipo bastante divertido de ver en los albores ligueros. Es un equipo que juega a un ritmo alto de balón, con pocos pases, bastante directos y verticales y siempre imprimiendo gran energía en todas sus acciones. El cuadro navarro es un conjunto muy físico que plantea batalla en cada balón y lugar del terreno de juego. Entre las estadísticas de Primera está en el top 3 en varias de ellas: los centros, los pases largos o el % de pases que realizan en campo contrario. El Real Madrid está avisado de lo que ocurrió el año pasado y deberá saltar concentrado y preparado desde el primer minuto porque el Osasuna siempre sale metido en el partido, castiga los errores y aprovecha los momentos de desconexión del rival al ser un conjunto siempre competitivo.
Su jugador referente es el Chimy, que hasta la fecha suma tres goles en Liga y es el mejor artillero rojillo. Budimir no ha visto puerta todavía y por tanto, el jugador a vigilar y por el que pasará buena parte del fútbol ofensivo en el Bernabéu del CA Osasuna es Rubén. Es el jugador con más talento y calidad del cuadro rojillo. El asturiano parte desde la zona interior izquierda, pero tiene libertad también para jugar por el centro y apoyar al mediocampo en la construcción de la jugada. Su zurda es una de las mejores de Primera división y en este comienzo de temporada tiene la mirilla afinada en cuanto a asistir. Es inteligente a la hora de moverse y sus centros desde la banda son auténticos caramelos. Además, hay que tener también cuidado si caza algún cuero en la frontal o cerca del área porque tiene un disparo magnífico. Es el jugador que ejecuta los balones parados de los navarros.
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Athenea del Castillo, cántabra, 21 años, jugadora del Real Madrid y una futbolista como la copa de un pino. Atesora una calidad técnica excelsa, está dotada de un físico privilegiado para la práctica de este deporte y tiene un futuro en el cual no se le vislumbra techo.
Es obvio que las referencias mitológicas cuando alguien se llama Athenea son un recurso manido, pero también es obvio que su ascensión al olimpo del fútbol es galopante. Atenea era la diosa griega de la sabiduría, la guerra y los oficios, tres ámbitos en los que destaca Del Castillo: sabe jugar como los dioses, no rehúye la lucha y tiene oficio pese a su juventud.
Athenea comenzó su andadura profesional en el Racing Féminas, desde donde recaló en el Deportivo de la Coruña para fichar por el Real Madrid la temporada pasada. Es una atacante que se desenvuelve bien tanto por el flanco izquierdo como por el derecho. Dribla con una facilidad epatante, su calidad técnica es excelente, no es raro verla hacer virguerías con el esférico, pero siempre encaminadas a ganar duelos, no al lucimiento personal. Tiene una zancada poderosa y está adornada de una elegancia natural propia de genios de este deporte, como Zidane, con quien también comparte la capacidad para realizar controles exquisitos. Centra tenso y templado y para colmo posee un gran disparo que le ha permitido marcar golazos como el último anotado al Rosenborg en Valdebebas.
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Para alguien que no siga mucho el fútbol femenino puede parecerle una barbaridad lo siguiente, pero si la progresión de Athenea del Castillo continúa de este modo y la cántabra desarrolla su potencial, que a nadie extrañe si en el futuro se alza con el Balón de Oro. Ahora mismo es la sensación del momento, y no parece flor de un día.
Debido a su excelencia en el desempeño con la pelota y a que Athenea del Castillo comparte origen cántabro con D. Paco Gento, ya hay quien la ha apodado la Galernita. Seguro que este apelativo supone para ella un acicate para seguir mejorando y un tremendo orgullo, porque, además de las cualidades deportivas que la adornan, es madridista hasta la médula y no pierde ocasión de proclamarlo a los cuatro vientos cuando es menester sin ningún tipo de complejo: “Soy madridista, desde niña. Pagaría por jugar en el Real Madrid”.
Si la progresión de Athenea del Castillo continúa de este modo y la cántabra desarrolla su potencial, que a nadie extrañe si en el futuro se alza con el Balón de Oro
Esta casa fue bautizada La Galerna en honor a D. Paco, de modo que no hase falta desir nada más, como diría Schuster. Disfrutemos de esta futbolista llamada a marcar una época en el fútbol femenino y en la selección española, en la que confiamos que algún día primen los intereses deportivos a los personales. De todos modos, no se le pueden poner puertas al campo y si la Galernita sigue soplando con esta fuerza, derribará cualquier traba que encuentre en su camino.
Atenea era la hija predilecta de Zeus y Athenea del Castillo es la hija predilecta de lo más parecido que hay a Zeus en la Tierra, es decir, del Real Madrid.
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Buenos días. Así como el goyesco sueño de la razón producía monstruos, el parón por selección propicia “esto” —IT— en las portadas de los Cuatro Fantásticos de la prensa deportiva. Sin payaso macabro sonriente globito en mano en un alcantarilla, pero casi. Recuerden tal mañana como esta, amigos galernautas, como el día en el que cada primera plana fue más que nunca de su padre y de su madre para volar libre, adolescente y penosamente, desde los surcos de la actualidad hasta los Cerros de Úbeda. No me chilles que no te veo.
Sin duda, a pesar los ajustes de cuentas de Lucho en Twitter por celebrar subcampeonatos, la noticia de esta semana fantástica de parón por selección ha sido el vodevil/motín de La Colorá femenina. En consecuencia, lo celebra el diario AS con una portada a cuatro columnas y todo color en la que el seleccionador —con aspecto de futbolista frustrado que acabó de profesor de gimnasia de instituto al que las chicas vacilan para no dar vueltas al patio— proclama Pura Vilda, de aquí no me echan ni con agua caliente y a mí que me registren. No sabemos si es de Motril, pero seguro que es un luchador, como su jefe.
En todo caso, aunque desmenuzar las aristas de este conflicto no corresponde a este nuestro portanálisis, sí conviene matizar dos aspectos. En primer lugar, ténganlo claro, nadie lo dirá abiertamente ante una alcachofa, pero ahí está el caldo y, si no te apetece, dos tazas. La culpa de todo esto es del Real Madrid, la revolución del fútbol femenino era esto y tal y tal. Pérfidas insinuaciones que parecen florecer de un grupo de 15 futbolistas díscolas cuyo core es genuinamente colchonero y culé; compañía por otra parte, la azulgrana, con experiencia en el arte de mover sillas al jefe para sustituirlas por Damas de Núremberg; la misma pandilla —la Jenny, la Mapi— que se cachondeaban en la derrota de una rival, pero también compañera de profesión, como Misa, la portera del Real Madrid.
Segundo punto a este respecto: mire usted si han tenido ocasión nuestros amics de la prensa deportiva de resaltar conquistas, logros y proezas de las chicas en esto del balompié. A toda plana incluso. Como hoy. Pero claro. Pesa más el morbo, la gresca y la pamplina. En esto, desde luego, las futbolistas cada vez se parecen más a los futbolistos. Desde La Galerna sugerimos apelar a la Sabiduría, refugiarnos en el Castillo de nuestra diosa Athenea y pasar olímpicamente de un tema cuyo desenlace apunta a Noches de Moscú de Lopetegui.
En la prensa deportiva de allí arriba a la derecha aún colea el asunto de La Roja voluptuosa, con un seleccionador pequeñito encerrado en recuadritos soltando sus mejores andanadas, pero los temas son otros, distintos y variopintos, cada loco con su tema. Así, Sport nos devuelve al campeonato doméstico —¡albricias!— de la mano del encuentro que su Barça querido disputa esta noche ante el Mallorca. Lo hará en la isla por lo que pudiera ser que, palanca mediante, el Barcelona no coja ningún vuelo charter y se plante allí en submarino, soviético probablemente, para honrar al Octubre Rojo de la portada de Sport.
No querríamos dejar no obstante pasar la oportunidad, ya que estamos entre ensaimadas, de enviar recuerdos a Antonio José Raíllo Arenas (Córdoba, 1991) fornido central bermellón, que salta a la palestra cada vez que juega contra el Madrid entre espinillas astilladas y esputos verbales y que Neymar no sabe quién es.
Y nada más. pic.twitter.com/JdUCGx8BKy
— Real Mallorca (@RCD_Mallorca) September 29, 2022
Está chisposo el CM del Mallorca, otro de aquellos clubes, como el Celta techado de uralita, que parecen opositar a azote provinciano del madridismo. Estaremos esta noche atentos al desempeño de Raíllo sobre el verde, a ver cuántas risas o cuántas portadas en blanco y negro veremos la semana que viene si hoy en Son Moix al que cruje Raíllo es a Raphinha y el que utiliza el comodín del racismo mientras da tres o cuatro vueltas de campana es Ansu Fati.
Ridículos mundiales, submarinos y Mundo Deportivo, también, con su propio cuento. En esta ocasión, además —increíble— el diario de Godó, grande de España, nos saluda con una doble apología del madridismo en primera plana de la mano de Carlitos Alcaraz y el sucesor de Florentino en el placo. Históricos number one y number two, proclaman y ya sabemos en la meseta cuánto gusta por allí lo de celebrar segundos escalones.
Nos gustaría asimismo destacar que esta jornada Koke se convertirá en el Sánchez Pizjuán en el colchonero con mayor número de partidos disputados con la elástica rojiblanca. Felicidades, Resurrección. Tiene mérito. Con lo malo que eres.
Y al final nos queda Marca que hoy pasa de todo, empezando por Vilda, y nos brinda una portada dental en la que Luis Suárez constata ante el populacho que no tiene abuela.
El charrúa se pone un 10 y se pone un 12 porque él lo vale y nosotros lo aceptamos para compensar que una vez más el Portanálisis vuelve a catear a todos, a diestro y siniestro, y por tierra, mar y aire.
Pasad un buen día.
Todos hemos sido alguna vez ese niño que aplasta la nariz contra el escaparate de la juguetería. Yo lo fui, sin duda, el día que presencié por primera vez un partido del Real Madrid. Debía de tener unos trece o catorce años, porque aquel año el equipo del que formaba parte jugaba en la categoría de infantiles. Yo ocupaba la demarcación de lateral derecho; un lateral derecho disciplinado, rápido, correoso, de gran pundonor y de técnica remota, tan remota que nunca la encontró nadie. Los compañeros de equipo me apodaban Urquiaga, mote que al poco tiempo cambiarían por el de Chendo, haciendo gala de esa socarronería que resulta tan natural entre los niños; ahora, seguramente, me habrían llamado Carvajal, y yo habría estado tan orgulloso como lo estaba entonces.
El equipo, a pesar de mi presencia en él, se hizo con el campeonato provincial, lo que nos llevó a clasificarnos para el torneo nacional, que se jugaba en eliminatorias a un único partido. Quiso la suerte que nos tocara enfrentarnos a Osasuna, campeón de Navarra. Aún recuerdo vívidamente el momento en que, después de un entrenamiento, el míster (lo llamábamos así porque hasta en eso queríamos parecernos a nuestros ídolos) nos comunicó que el partido se disputaría un domingo por la mañana, y que después el Osasuna nos llevaría a comer a sus instalaciones de Tajonar y nos invitaría al partido que aquella tarde estaba señalado en El Sadar, nada menos que frente al Real Madrid. Nunca los astros se alinearon con mayor acierto, y nunca brillaron con mayor esplendor. Residiendo en una pequeña ciudad cuyo equipo más representativo malvivía en la Segunda “B”, tener la oportunidad de asistir a un partido de Primera era todo un acontecimiento. Que en ese partido uno de los contendientes fuera el Real Madrid, era simplemente el mejor de los sueños hecho realidad.
Todos hemos sido alguna vez ese niño que aplasta la nariz contra el escaparate de la juguetería. Yo lo fui, sin duda, el día que presencié por primera vez un partido del Real Madrid
Larga, muy larga fue la semana previa, en la que el domingo parecía resistirse a llegar, como si arrastrara perezoso y de mala gana los pies por el suelo. Pero llegó al cabo, tras varias noches en la que conciliar el sueño era empresa difícil, porque cómo podría uno dormir cuando le espera la gloria infinita de jugar el partido más importante de la historia frente al equipo infantil de Osasuna y, después, la perspectiva de encaramarse al Olimpo en que aquel día se convertiría El Sadar, habitado por los dioses blancos que hasta entonces uno se limitaba a ver por la tele y en aquellas estampitas laicas en las que venerábamos a nuestros ídolos y que llamábamos cromos.
Del enfrentamiento contra Osasuna tengo los recuerdos fragmentados e inconexos que nos dejan los sucesos vividos con gran intensidad, cuando las emociones y las sensaciones se agolpan en nuestro cerebro impidiendo una normal apreciación de la realidad. Aún soy capaz de revivir lo que sentí aquel día, pero me resultaría imposible hacer una crónica del partido. Recuerdo, sí, las mariposas en el estómago mientras escuchábamos las últimas instrucciones del entrenador en el vestuario; tengo memoria del intercambio de banderines entre los jugadores antes de comenzar el partido, aunque en honor a la verdad debería decir el intercambio de banderín por escudo, ya que nuestro equipo, poco habituado a tales protocolos, no tenía banderines que intercambiar, del mismo modo que el modesto hombre de campo no tiene ropa con que presentarse apropiadamente a la fiesta de gala a la que, sin saber muy bien cómo, ha sido invitado; me acuerdo de esta o de aquella jugada aislada, y sé con seguridad que acabamos perdiendo por un gol a cero. Pero lo que nunca olvidaré es que durante aquellos ochenta minutos, mientras corría sin resuello y como nunca antes había corrido detrás de los imponentes jugadores rojillos, más grandes y más veloces que nosotros, tratando de detener el vendaval que se nos venía encima, fui el niño más feliz del mundo. Y el más orgulloso. Y me supe el más afortunado.
Pero aún quedaban las emociones de la tarde. Recuerdo que, al entrar en El Sadar, me deslumbró el ambiente. Era, a los ojos impresionables de un niño de provincias que nunca había presenciado un partido de Primera, una atmósfera de día grande, de fiesta mayor, de gran acontecimiento. No habría tenido la sensación de estar asistiendo a un evento más importante si en lugar de en El Sadar hubiera estado presenciando la final de la Copa del Mundo. Todo me parecía grandioso, perfecto, inmejorable, desde las vetustas gradas del estadio que a mí se me antojaban un hito de la arquitectura, hasta la voz metálica que con profesional entusiasmo cantaba por megafonía las bondades de diversos establecimientos del comercio pamplonica.
Aún conservo la esperanza de que los jugadores del Real Madrid, que también fueron niños, miren lo mucho que queda de esta temporada con la ilusión con que aquellos once críos de provincias saltaron al campo para disputar un partido de infantiles contra Osasuna
Y entonces hicieron acto de presencia los jugadores madridistas, y todo lo demás dejó de existir a mis sentidos. Ya toda mi atención se centró en los Miguel Ángel, Camacho, Stielike, Juanito, Santillana y compañía, en aquellos hombres que yo veía dotados de un aura inalcanzable y que por primera vez se hacían presentes a mis ojos, a tan corta distancia que podía oír el sonido producido por sus botas al golpear el balón, tan cerca que casi podía tocarlos con mis dedos. Tampoco recuerdo mucho de este partido; tan sólo que el Real Madrid ganó por 0 a 1, con gol de Ángel, y que todo pasó muy rápido, como si en lugar de noventa minutos aquel encuentro hubiese durado noventa segundos. Pero sigue marcada en mi memoria la ilusión infantil con la que yo veía a los jugadores blancos desenvolverse en el campo; ilusión que amplificaba cualquier regate o pase otorgándole un mérito del que seguramente carecía, y disculpaba —si es que llegaba a advertir— cualquier error o fallo. La ilusión con la que el niño que todavía era desenvuelve el mejor regalo que jamás podrían traerle los Reyes Magos.
Ha pasado ya mucho tiempo de aquello, y hace ya muchos años que no consigo ver a los jugadores blancos con la mirada limpia e ilusionada del niño que aplasta la nariz contra el escaparate de la juguetería. La vida es una ladrona cruel que siempre acaba robándonos la inocencia. Pero el recuerdo de aquel día mágico en que aún no había abandonado la infancia me incapacita para odiar a Osasuna como tantos otros madridistas; sigue vivo en mí el agradecimiento sin dobleces del niño a quien le fue concedido, sin tan siquiera pedirlo, el más preciado juguete del escaparate. Y aún conservo la esperanza de que los jugadores del Real Madrid, que también fueron niños, miren lo mucho que queda de esta temporada con la ilusión con que aquellos once críos de provincias saltaron al campo para disputar un partido de infantiles contra Osasuna. Si es así, no tengo ninguna duda de que levantarán algún gran título, y de que volveré a sentir el orgullo indecible que sentí por primera vez en El Sadar: el orgullo infinito de ser madridista.
¡Hola, galernautas!
Por fin. Después del esperpento del parón de selecciones por la caricatura de competición esta de la UEFA Nations League, que ni siquiera pueden vender a una televisión normal (los partidos se ven por UEFA TV, ya me contaréis) en la que hemos visto encuentros tan interesantes como un Noruega-Serbia o un Albania-Islandia (líder de audiencia entre la comunidad de osos polares) llega, por fin, LA COMPETICIÓN, esto es, juega nuestro Real Madrid que, salvo la lesión de Modric (me estoy acordando de toda la familia Ceferin) no ha hecho muchos estragos en los jugadores blancos.
El domingo viene un Osasuna serio, que está haciendo un gran papel en el comienzo del campeonato, y fresco. porque no ha aportado prácticamente ningún jugador al “espectáculo” de las selecciones. El Real Madrid juega con la obligación de ganar el partido para seguir alimentando la racha de resultados de este inicio de temporada y el “colchón” de puntos necesario para afrontar el otro “parón”, el del Mundial que nos han colocado en el paraíso climático de Catar.
El Real Madrid se encuentra en la mayor racha de partidos sin perder contra Osasuna en Liga de toda su historia, ya que no pierde ante los “rojillos” desde el 30 de enero de 2011
Sólo una reflexión antes de meterme en harina, amigos. He leído a un reputado (y admirado) estadístico deportivo de este país que a él le molestan los “parones de clubes”, vamos, que prefiere que jueguen durante todo el año las selecciones y que, en un mes (sic) jugaran los clubes. Sólo una cosita, amigo Alexis: si no fuera por los clubes, las selecciones no podrían jugar porque básicamente, PAGAN LA NÓMINA DE LOS FUTBOLISTAS.
Ahora unos datos del partido y, como siempre… ¡HALA MADRID!
Estamos en la mayor racha de partidos sin perder contra Osasuna
El Real Madrid se encuentra en la mayor racha de partidos sin perder contra Osasuna en Liga de toda su historia, ya que no cae derrotado ante los “rojillos” desde el 30 de enero de 2011 (14 partidos).
Más rachas favorables frente a los pamplonicas
El Real Madrid sólo ha perdido 1 de los últimos 20 partidos oficiales jugados contra Osasuna, además, sólo ha perdido 1 de los últimos 18 partidos de liga jugados contra ellos, ha ganado 11 de los últimos 12 partidos de liga jugados contra los pamploneses como local y lleva 13 partidos consecutivos de liga jugando como local sin perder contra Osasuna.
La racha de Fede Valverde ya es seria
Nuestro halcón uruguayo ha marcado gol en los 3 últimos partidos oficiales que ha jugado con el Real Madrid, pulverizando sus propios registros del blanco. La racha del charrúa es ya digna de considerar.
Si gana el Madrid, estaría a un partido de hacer historia
Sí, porque si se gana el domingo el Real Madrid alcanzaría los 10 partidos oficiales consecutivos venciendo, lo que le colocaría a un partido del mejor arranque de temporada histórico, que data de la temporada 1968/69, con 11 victorias consecutivas entre todas las competiciones.
Y cuidado con Vinicius
Vinicius Junior ha participado (marcando o asistiendo) en 7 goles en los últimos 7 partidos jugados con el Real Madrid, lo que hace del “brasileño danzante” una amenaza para los mejores registros conocidos si sigue la racha.
Más me preocupa Cuadra Fernández al silbato
Este balear no es precisamente socio abonado del Real Madrid, puesto que como local Cuadra Fernández ha arbitrado 4 partidos al Real Madrid, con un balance de 2 victorias y 2 derrotas, con 12 goles a favor y 10 en contra. Además, con Cuadra Fernández como árbitro, el Real Madrid no ha marcado ningún gol de penalti (no le pitó ninguno). Sin embargo, los equipos rivales han anotado 3 goles desde el punto de penalti al equipo blanco y, para más “inri”, este trencilla se tragó una clamorosa mano en el área del Sevilla y anuló un gol a Vinicius por mano inexistente en el Sevilla-R. Madrid de la temporada 2021/22. Así que, cuidado con el personaje…
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El dueño por delegación del Paris Saint Germain , Nasser Al Khelaifi, se está convirtiendo en un protagonista imprescindible de la prensa europea y no solo por motivos deportivos, donde también está ocupando titulares desde hace ya bastante tiempo y no siempre por motivos positivos, sino por cuestiones que muy poco tienen que ver con el fútbol.
Libération, periódico de referencia en Francia, ha publicado esta semana una exclusiva de gran alcance sobre el turbio papel de Al Khelaifi en la presunta detención y extorsión de un empresario franco-argelino en su país, Qatar. No es misión de La Galerna entrar en este tipo de informaciones, para ello están los medios de comunicación de carácter general, pero sí que es necesaria una reflexión sobre un personaje que entró en el fútbol europeo como un elefante en una cacharrería y que, según han ido pasando los años y su gran proyecto global al frente del Paris Saint Germain ha ido acumulando fracaso tras fracaso, se le han ido viendo las costuras. Y cada vez lo que se ve gusta menos.
Esta misma semana, Al Khelaifi, hiperactivo, criticó el sistema de ‘palancas’ del FC Barcelona. El magnate se llevó las manos a la cabeza y puso el grito en el cielo. Lo de las ‘palancas’ azulgranas es de traca. Algún día se verán las consecuencias de vender las joyas de la abuela a toda prisa y se conocerá todo lo que está pasando de verdad entre bambalinas con acuerdos milmillonarios con fondos y empresas amigas que ponen encima de la mesa del club de Laporta ingentes cantidades de dinero. Dicho esto, que sea el presidente del PSG quien hable de ‘palancas’ es al menos paradójico.
Estamos hablando del presidente de un club-estado, con acceso a fondos que, hasta el momento, parecen inacabables. Un club con capacidad de fichar o retener a cualquier jugador del mundo, por inverosímil que parezca, sin mirar la cuenta de resultados. Para Al Khelaifi, el balance y el cuadrar ingresos y gastos no existe. Su chequera no se agota.
Libération, periódico de referencia en Francia, ha publicado esta semana una exclusiva de gran alcance sobre el turbio papel de Al Khelaifi en la presunta detención y extorsión de un empresario franco-argelino en su país, Qatar
Al Khelaifi también ha cogido la mala costumbre de bajar a vestuarios a hablar con los árbitros cuando no le gusta lo que ha visto sobre el césped, como sucedió en el Santiago Bernabéu, cuando se sintió ganador del duelo ante el Real Madrid e iniciador de una nueva era a lomos de Mbappe, Messi, Neymar, Ramos, Verrati y demás elenco de megaestrellas y se encontró con algo tan intangible como la magia del Bernabéu.
El PSG sufrió en sus carnes lo que muchos otros clubes con más recorrido que los parisinos han padecido durante décadas cuando han visitado el Viejo Chamartín. Es lo que hay. Nasser no lo soportó y perdió su compostura de gentleman, fachada que se empieza a resquebrajar a pasos agigantados.
En este sentido, de sustanciarse lo publicado por Libération, más allá de las repercusiones que nada tienen que ver con el deporte; la federación francesa y la UEFA deberían tomar cartas en el asunto y dar un ejemplo contundente.
Si el organismo competente en el fútbol europeo lleva años intentando concienciar a los aficionados al fútbol en el Viejo Continente de la necesidad de abogar por el Fair Play, es hora de aplicar de verdad un concepto que no solo debe hablar de juego limpio sobre el césped y entre los aficionados, siempre blanco de todas las campañas y sujetos de todas las sospechas, sino que va siendo hora de aplicar Fair Play sin contemplaciones a los directivos y dueños de los clubes.
En un fútbol limpio, que sea de los aficionados, donde puedan ir las familias a las gradas, no debe haber sitio para personajes que parecen sacados de una película de James Bond. Así de claro.
Nos lo imaginábamos, pero ayer 29 de septiembre se confirmó lo que era más que un rumor: Tim Burton, el excéntrico pero genial director de cine, es madridista.
Ayer se paseó alegremente de la mano de Emilio Butragueño por la sala de trofeos del club, posó en el terreno de juego y disfrutó de la lindo con las explicaciones del Buitre.
No podía ser de otra forma. Por el mismo motivo que también estuvo visitando el Museo del Prado, única y exclusivamente para contemplar de forma exhaustiva su cuadro favorito, “que le ha inspirado tanto en su vida artística”: “El jardín de las delicias”, de El Bosco, el tríptico del que en estas mismas páginas se habló hace poco para definir las diferencias principales entre el Real Madrid y su vecino, el Atlético. ¿Casualidad? No lo creo. Entre todos los cuadros del mundo, resulta que el favorito de Burton coincide con el favorito de este escribidor. También coincidimos, obviamente, en el club de nuestros amores.
Da absolutamente lo mismo que a Tim Burton le guste el fútbol, el caso es que empleó un valioso tiempo de su estancia en la capital para ver el coliseo de la Castellana y los tesoros únicos que hay albergados en él. Más que suficiente para lograr el sello de madridista ilustre.
Burton es quizás el director cinematográfico más atípico de los últimos 30 años, fue transgresor en sus inicios, extravagante siempre, original a más no poder: en definitiva, único y fácilmente reconocible, como el Real Madrid, odiado y admirado, vilipendiado y amado casi a partes iguales.
Ha demostrado conocer los valores más arraigados de la religión madridista, como por ejemplo el respeto a los colores y a los pioneros. No es por casualidad que el último largometraje del gran Vincent Price, el amo del terror, lo dirigiera Burton (“Eduardo Manostijeras”), que veneraba a Price (por cierto, muy amante de Madrid, recuerdo que mi padre coincidió con él en Lhardy y otra vez en la célebre tienda de caramelos “La Violeta”, en la plaza de Canalejas) hasta el punto de dedicarle un vídeo de más de una hora entrevistándole.
Otro ejemplo lo tenemos con Martin Landau, vieja gloria de la TV americana, a quien brindó un magnífico papel en “Ed Wood”, obra maestra absoluta sobre la vida del que tiene fama de ser “peor director de la historia”, que le supuso a Landau ganar el Oscar al mejor actor de reparto encarnando a Bela Lugosi, el mítico Drácula de las películas de Tod Browning en los años 30.
Ha demostrado conocer los valores más arraigados de la religión madridista, como por ejemplo el respeto a los colores y a los pioneros. No es por casualidad que el último largometraje del gran Vincent Price, el amo del terror, lo dirigiera Burton
Tim Burton, como el Real Madrid, estaba predestinado para la gloria. Prueba de ello es que vino al mundo, allá por 1958, en la ciudad californiana de Burbank, conocida como la capital mundial del entretenimiento, ya que en ella tienen su sede o algunas notables instalaciones, por ejemplo, Warner Bros, Walt Disney, DC Entertainment, Cartoon Network o NBC Universal, y a poca distancia también hay una colosal oficina de Universal Studios.
¿De dónde procede la originalidad de Burton? El caso es que su carrera empezó con apenas 20 años, y fue uno de los numerosos dibujantes de la versión de dibujos animados de “El señor de los anillos” (1978), de Ralph Bakshi, así que ya podemos deducir que le fascinaba el mundo de la fantasía, el mundo de la imaginación, es decir, todo lo que prácticamente cada semana van a buscar miles de personas al estadio Bernabéu. Sin duda que a Burton, creador de un magnífico “Batman” (con Jack Nicholson y Jack Palance de secundarios excepcionales), de una fabulosa “Pesadilla antes de Navidad” o de una desternillante invasión de alienígenas en “Mars attacks!”, le habrá entusiasmado la epopeya fantástica del Real Madrid en su increíble recorrido para conquistar su Decimocuarta Copa de Europa.
Es también el indudable descubridor, cual Juni Calafat, de actores desconocidos que acabaron por explotar y ser unas auténticas estrellas de Hollywood, como Michael Keaton (en “Bitelchus” y luego como el propio Batman), Winona Ryder (en la misma película), Johnny Depp, con el que trabajó, además de en “Eduardo Manostijeras” y en “Ed Wood”, en la magistral “Sleepy Hollow”, en “Charlie y la fábrica de chocolate”, o en el musical “Sweeney Todd”.
Por supuesto que también hubo sonados patinazos en su carrera como por ejemplo dos películas francamente prescindibles protagonizadas por el propio Depp, como “Sombras tenebrosas” o su versión de “Alicia en el País de las Maravillas”. O su “Dumbo”, más recientemente, indigesto para todos los públicos.
¿Pero acaso el Real Madrid no tuvo errores de bulto al fichar, por ejemplo, a Gravesen, a Pablo García, a Vítor o recientemente a Jovic?
Quedémonos con su originalidad, su forma de ser auténtica y genuina, un director diferente a todo lo que se conocía en su momento. Y reconocible – aquí en cambio no se parece al Madrid, que es capaz de cambiar camaleónicamente de registro, incluso varias veces, en el transcurso de un mismo partido – a más no poder, con sus argumentos siniestros, con una estética gótica heredera quizás del expresionismo alemán de Robert Wiene, de F.W. Murnau o de Fritz Lang, genios indiscutibles del Séptimo Arte. Como gótica ha sido siempre la que fue compañera tantos años, y madre de sus dos hijos, Helena Bonham Carter, que aparece en prácticamente todas sus películas desde el año 2001.
También es Burton capaz, cuando menos se le espera (como nuestro querido equipo), de sacar una interpretación magistral de un veterano – nuevamente – como Albert Finney, para regalarnos en 2003 una obra maestra absoluta como “Big Fish”, adaptación de la célebre novela de Daniel Wallace, o de poner los pelos de punta a niños y adultos en dos cintas de animación tan fabulosas como “La novia cadáver” y “Frankenweenie”.
Gran noticia, pues, el saber que la familia madridista tiene un miembro más, y bien ilustre. Bienvenido al mejor club y al mejor escenario, Tim Burton. Demuestra usted, además de dominar el arte cinematográfico, tener un gusto exquisito al haber elegido a la mejor entidad planetaria como su favorita en el mundo del balompié.
Buenos días. Hoy nos vais a permitir que abramos el fuego no con una portada deportiva nacional , como tenemos por costumbre, sino con una primera plana foránea. Francesa, para ser exactos. La del diario Libération, que en un trabajo de investigación de los que ya casi no se hacen ha descubierto el pastel de una trama no ya turbia, sino renegrida de miseria, al frente de la cual estaría Nasser Al-Khelaifi.
La cosa es muy muy seria.
Toda la prensa nacional se hace eco de la exclusiva de Libération, y eso incluye hasta cierto punto nuestra prensa deportiva. Marca recoge el asunto a través de una escueta pieza de L. Lara, que recoge el tema de modo sucinto.
"El diario francés 'Libération' publica este jueves un trabajo de investigación sobre Al-Khelaifi. Al parecer, el presidente del PSG estaría inmerso en una trama de chantajes, abusos y extorsiones a un empresario franco-argelino que, supuestamente, tenía información comprometida sobre el propio Al-Khelaïfi.
Tayeb B., así se llama el empresario en cuestión, fue detenido el pasado 13 de enero de 2020 en Qatar y encarcelado hasta el día 1 de noviembre de ese mismo año. El empresario tenía supuestamente material sensible en el que aparecería el nombre del dirigente del PSG como uno de los implicados en la irregular elección de Qatar como sede del presente Mundial.
El hombre, sometido a una intensa presión psicológica, solo fue liberado después de entregar los documentos a los abogados de Al-Khelaïfi a través de un acuerdo confidencial. Según cuenta el propio testimonio al medio francés, la detención habría sido motivada, única y exclusivamente, por "orden del emir de Qatar"..
La víctima de este suceso es un empresario franco-argelino de 41 años que vivía en Qatar con su esposa y sus hijos".
¿Cómo os quedáis, amigos? Al-Khelaifi envuelto en un secuestro con extorsión, referente además a la "irregular" (magnífico eufemismo) elección de Catar como sede del Mundial que el planeta entero se dispone a celebrar sin hacer acuse de recibo ni de la "irregularidad" en cuestión ni de los 6.500 semiesclavos, en su mayoría pakistaníes, que según Amnistía Internacional perdieron la vida en la construcción de los estadios que pronto acogerán esos partidos.
En fin. Parece que así se conduce Al-Khelaifi por la vida. Aunque esta última acusación es mucho más grave, porque incluye secuestro y extorsión, el caso es que los hechos cuadran con las manifestaciones de agresividad, malos modos y violencia de los cuales hizo gala el personaje al término del último Real Madrid-PSG. Poco se ha dicho y escrito sobre aquello. Los que estaban presentes en los accesos a los vestuarios del Santiago Bernabéu cuentan cómo un sujeto fuera de sí, berreando cosas ininteligibles que helaban la sangre en las venas, se personó de los peores modos posibles en busca del árbitro, y que al advertir que estaba siendo grabado atentó contra el móvil de un empleado del Madrid mientras su séquito de gorilas se enfrentaba a los hombres de seguridad del club blanco en un escalofriante amago de reyerta. Quién sabe si no serían los mismos hombres que perpetraron el presunto secuestro del empresario franco-argelino que pretendía destapar las miserias del Mundial de Catar y los oscuros tejemanejes de Al-Khelaifi.
Marca recoge el gravísimo asunto también en portada, y aunque lo hace de forma minúscula es más de lo que hace ningún otro diario deportivo. Nos parece de agradecer, teniendo en cuenta que la relación de Marca con Al-Khelaifi es (¿era?) estrecha. Que se hayan lanzado a ponerla en riesgo con la publicación del asunto -aunque, insistimos, en la portada salga en pequeñito- nos parece meritorio.
Es un simple moscón revoloteando junto a la oreja izquierda de Rodrygo, pero es más que nada, y nada o casi nada es lo que ofrecen al respecto el resto de primeras planas de la jornada. As le dedica un mínimo faldoncillo a la escabrosa trama, también de agradecer.
A la prensa cataculé, en cambio, el tema no les merece honores de portada, aunque sí lo recojan someramente en sus ediciones online.
Pasad un buen día.
Buenos días, madridistas y madridistos. Perdón, y madridistes. Madriditis no, eso es lo que padecen los antis. Hoy nos levantamos alegres y risueños cual mocita madrileña tras la clasificación del Real Madrid femenino para la fase de grupos de la Women’s Champions League. Las futbolistas blancas jugaron anoche contra el Rosenborg el partido de vuelta con la tranquilidad que proporcionaba el 0-3 logrado en Trondheim, que pese a tener nombre de ubicación de El Señor de los Anillos en realidad es la ciudad noruega hogar del rival madridista. Se presentaba, por tanto, un partido trámite, “bestia mitológica en la mente de cualquier aficionado blanco”, como bien define Fernando Alcalá Zamora en su impecable crónica del encuentro que podéis leer aquí. Afortunadamente la sangre no llegó al río.
As recoge la noticia del pase del Real Madrid femenino en un pequeño espacio del faldón. También se hace eco de la noticia el diario…, eh… no. Vamos a mirar en este otro periódico… eh… tampoco. A ver en el siguiente… pues naranjas de la china. A ver si en el catálogo del Carrefour que acabamos de recoger del buzón viene algo… no.
En fin, parece que los medios escritos, en general, no le dan importancia a este logro conseguido por el Real Madrid femenino, dos participaciones de dos posibles en la Women’s Champions League. Todo ello, nada más nacer. No está mal, ¿verdad?
El mérito es aún mayor si tenemos en cuenta el sistema pergeñado por la UEFA para acceder a, simplemente, a la fase de grupos de la máxima competición continental.
Uno se imagina que, por ejemplo, Ceferino y Al-Khelaifi son un matrimonio común y corriente, si no fuese precisamente por sus cuentas corrientes. Al acumula puestos de trabajo importantes pese a su escasa cualificación gracias a sus altos contactos, simplemente ha de simular que toma decisiones, atribuirse el mérito cuando salen bien y enfadarse y amenazar con impunidad cuando salen mal. Al-Khelaifi es el que manda, pero Ceferino toma las decisiones (como diría Woody Allen), Aleksander es la mujer con arrestos de la pareja. Como decíamos, uno se imagina —porque aunque parezca mentira no sucedió así — que este matrimonio hallábase un día cualquiera ideando el sistema mediante el cual habrían de llegar a la fase de grupos de la Champions femenina los equipos clasificados en sus respectivas ligas en puestos que dan acceso a esta competición. Habían escrito en un folio las posibles fases que tendrían que superar los equipos para luego elegir una: una ronda a un partido contra uno de los peores rivales posibles para empezar, conseguir gas natural barato, una ronda a dos partidos esta vez frente a una de las escuadras que haya superado con éxito lo anterior, ganar un pleito a la Agencia Tributaria, etc. En un momento dado, uno de los mellizos de tres años de la pareja, igual da que fuera Aleksandrina o Al Jr., empuñan un rotulador y unen mediante garabatos todas estas posibilidades. El resultado es equiparable a superar los 12 trabajos de Hércules y también el sistema finalmente elegido por la UEFA.
Pero dejemos de elucubrar y disfrutemos de las jugadoras blancas. En su crónica, Fernando Alcalá-Zamora se preguntaba si los lectores de La Galerna le permitirían comparar la elegante zancada de Caroline Weir con la de Zidane. Nosotros nos preguntamos si nos permitirán comparar el golazo de Athenea del Castillo con uno de los marcados por Zinedine, por ejemplo con aquel frente al Depor.
Athenea del Castillo Zinedine Zidane Parera.@atheeneeaa_10 | @realmadridfem pic.twitter.com/lDLJvtLKiG
— La Galerna (@lagalerna_) September 29, 2022
Marca dedica su portada al rey Karim, dominador absoluto de los premios concedidos ayer por este diario. Le fueron entregados el trofeo Pichichi, el MVP de la afición y el premio Alfredo di Stéfano. No ha llegado a tiempo a recoger el premio Karim Benzema, el premio con su propio nombre, que no a mucho tardar instaurará Marca u otro medio u organismo (disculpen la cacofonía de las úes).
En la gala de entrega de estos y otros premios Marca, estuvieron presentes Jesús Bengoechea y Emilio Dumas. Queremos agradecer a Marca no solo su señorío invitando a la gala a los representantes de un medio, La Galerna, que no siempre regala caramelos a la publicación, en particular en esta sección, sino también la gran simpatía y hospitalidad que les depararon. En medio de la tensión inherente a un evento de este tipo, Juancho Gallardo, Carlos Carpio, Pablo Polo o José Félix Díaz se mostraron especialmente encantadores con La Galerna. No debe de ser fácil “con las h….s que nos dais”. Bravo por el maravilloso encaje de los mencionados, que en lo personal no nos pueden caer mejor, aparte de sus indudables méritos periodísticos, aunque a veces haya que tirarles de las orejas como a cualquier otro. Carlos Carpio estuvo especialmente certero: “Si nosotros repartimos, debemos aceptar que nos sacudan también”.
Bravo, Marca, porque ese es el espíritu. En justa contraprestación, trataremos de seguir sacudiendo con clase y solo cuando sea necesario.
Muchísimas gracias por la invitación y enhorabuena por la gala.
Sport ilustra su portada con un meditabundo Xavi que camina sobre el césped buscando una solución al rompecabezas que ha de resolver tras las lesiones en defensa de Bellerín, Araújo y Koundé.
Pero lo más llamativo de la portada es la parte superior, donde afirman que el Barça ve factible el fichaje de Messi. En calidad de qué, nos preguntamos. Entendemos que, tratándose el Barcelona de un equipo de élite, en calidad de futbolista no será. Tampoco lo vemos de speaker animando las gradas del Camp Nou, aunque debido al estado ruinoso de las mismas, tal vez no sería mala idea aplacar a las masas para mantener su integridad estructural con el tono Valium de Leo sonando por los altavoces del estadio.
Antes de despedirnos no queremos dejar de afear a As un apunte de su portada. Suban hacia arriba en el Portanálisis y obsérvenla, por favor. ¿Ya la han leído de nuevo? Bien. En la misma, en la parte inferior izquierda, afirman que Xavi tiene un agujero en la defensa, y nos parece poco elegante referirse a Eric García como “agujero”.
Pasad un buen día.