Buenos días, amigos galernautas. Pues se acabaron los Juegos Olímpicos a lomos de Tom Cruise, de quien exigíamos más un pronto estreno de la nueva entrega de la espectacular saga de Ethan Hunt que su presencia en este fasto, pero bien está. La cosecha de la delegación española ha sido bastante modesta y oficialmente por debajo de las previsiones. Nuestro colaborador Germán Urrutia tiene al respecto algo que decir, algo que no dejará indiferente a nadie. Podéis leerlo aquí.
Con el término de los Juegos vuelve el fútbol con toda su fuerza, y con él retorna también el culebrón del verano, es decir, el presunto fichaje de Nico Williams por el Barça, saga de interminables meandros que ya creíamos saldada con la muy temprana presencia del futbolista en los entrenamientos del Athletic de Bilbao, que es su equipo aunque el club cliente de Negreira y su entorno hagan como si el Athletic Club no existiera ni existiese (las dos cosas, para mayor recochineo). Por supuesto, la bandera de la teleserie es portada por el nunca bien ponderado diario Sport, que hoy ha vuelto a maravillarnos con uno de sus constantes hallazgos.
Se trata de un circunloquio eufemístico que nos ha dejado giratorios. Ved, ved, no os lo perdáis porque es una maravilla.
Tras anunciarnos que Nico quiere venir (al club cliente de Negreira, se entiende), la primera plana de Sport nos comunica que “el Barça trabaja ahora para preparar el pago de la cláusula de rescisión”.
Trabajar para preparar un pago: el concepto, o como decían en Airbag, el conceto.
No es “trabajar para pagar” ni “prepararse para pagar”. No. Es un concepto muchísimo más complejo y por tanto completo: es TRABAJAR PARA PREPARARSE PARA PAGAR. No puede sonar más lejana la intención del hecho consumado, ni más infinito el trecho que separa la aspiración de pagar del pago propiamente dicho.
Repetid con nosotros, amigos: “Estoy trabajando para prepararme para pagar”. No puede haber mensaje más tranquilizador para un eventual acreedor.
-Sí, sí, no te preocupes. Estoy trabajando para prepararme para pagar muy intensamente. Lo tengo ya prácticamente casi a medias. En cuanto pase el verano, que ya sabes cómo es, estaré preparado para pagar, no en vano estoy trabajando una barbaridad para estar preparado para ello.
El autor de este portanálisis está trabajando enormemente para prepararse para pagar un Aston Martin Valkyrie. Cuidado: no trabajo para pagarlo, sino que lo hago para prepararme para pagarlo. Puede sonar a utópico, pero mi trabajo va por buen camino, y con él la preparación para el abono de su precio.
Como todo el mundo sabe, los pagos no conviene llevarlos a cabo sin estar bien preparados para ello, tanto psicológicamente como en el menos decisivo pero no por ello esquivable trámite de tener dinero para ejercer dicho pago. El Barça trabaja para estar preparado para pagar la cláusula de Nico Williams como yo trabajo para estar preparado para el pago de mi coche de lujo. No hay aspiración más noble que el trabajo para la preparación de los pagos. Negreira, por ejemplo, trabajó incansablemente para preparar la recepción de los abonos del Barça, y dicho club le correspondió trabajando más intensamente aún, durante 17 años, no solamente para estar preparado para llevar a efecto las correspondientes transferencias, sino en llevarlas en efecto a efecto, valga la redundancia.
La portada de Sport tiene algo en común con la de As: ambas ignoran la coma del vocativo, con el doble mérito de hacerlo tanto para despedirse de París como para saludar a Los Angeles. "Adieu París", titula Sport, absolutamente a pelo. "Au revoir París", suelta As, a lo que añade, por si quedaba alguna duda "Hello LA". Ya lo cantaba Loquillo: "Siempre quise ir a LA para omitir la coma del vocativo al saludar a mi llegada". Esta vez ni Sport ni As podrán escudarse en lo del cambio de colores, pues no lo hay ni en el interior del adiós ni en el del hola. Cabe reseñar que tanto el inglés como el francés prescriben el uso de la coma en los vocativos, exactamente igual que el castellano.
Y poco más. Os dejamos con Marca y con Mundo Deportivo.
El Real Madrid ha pagado la consecución de dieciocho medallas en los Juegos Olímpicos de París 2024. No, no es que ningún alto directivo blanco haya decidido sobornar a los distinguidos miembros del Comité Olímpico Internacional para que madridistas ilustres como Carlos Alcaraz se colgasen una presea. Tampoco ha fichado por la entidad blanca el belga Remco Evenepoel por celebrar su oro en la prueba de ciclismo en ruta “a lo Jude Bellingham”, ni las medallas de Gerson Yabusele o Antonia Silva van a ir al museo del Bernabéu. La misma prensa que lanzó las campanas al vuelo al dar por seguro que se superarían los veintidós metales de Barcelona 1992 ha salido en defensa del COE (Comité Olímpico Español), al extenderse por las redes sociales una oleada de comentarios críticos por los resultados cosechados por la delegación española. El presidente del COE, Alejandro Blanco, dio una rueda de prensa propia de Joan Laporta, carente de autocrítica, en la que agradeció el apoyo de los periodistas, que no le formularon ninguna pregunta comprometedora. Una actitud coherente, si se tiene en cuenta que los enviados especiales de los medios de comunicación han desfilado cada noche por la Casa de España en París para degustar los menús que servía el COE.
El subdirector de Marca, Gerardo Riquelme, articulaba la defensa de Blanco antes de que el exjudoca hablase en un artículo titulado “El balance español: un buen plan que ha fallado”, en el que sacaba la cara por el presidente del COE, al mismo tiempo que defendía los resultados en relación con la inversión realizada. Riquelme es un habitual de los círculos de los cortesanos de la información deportiva, y fue uno de los periodistas invitados por la Federación de Pedro Rocha a la Eurocopa, según publicó El Español. En su análisis económico, Riquelme califica como “motor económico” del deporte olímpico los 113 millones que aporta La Liga de Fútbol Profesional al Consejo Superior de Deportes. Sin más explicaciones, el lector puede pensar que Javier Tebas es un filántropo que se desvive por los deportistas españolas.
El origen de dicha partida se remonta, como tantas otras cosas, a la aprobación del Real Decreto-ley 5/2015, de 30 de abril, de medidas urgentes en relación con la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional, conocido en los corrillos futbolísticos como “Decreto Cardenal”. El Gobierno de Mariano Rajoy concedió a Tebas su deseo de expropiar los derechos televisivos de los clubs de fútbol profesional para una comercialización conjunta. Una medida extraordinariamente beneficiosa para todos los equipos que sustentan a Javier Tebas, pero cada día más dañina para el Real Madrid. Con una competición doméstica devaluada, los espectadores y, por tanto los operadores televisivos, pagan por ver a Vinicius, Bellingham, y ahora a Mbappé, y desembolsarían cantidades ínfimas por la emisión de la mayoría de partidos del torneo de la regularidad. Como presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal fue el hacedor de aquel decreto, meses después de publicar en El País una columna titulada “Orgullosos del Barça”. Tras abandonar el primer plano político, Cardenal no tardó en encontrar acomodo en Mediapro, la empresa más beneficiada por Tebas a la hora de comercializar los derechos televisivos. Desde que fuese contratado por Jaume Roures, Cardenal guarda un silencio cómplice, mientras los efectos del decreto que lleva su apellido se perpetúan.
Con los españoles confinados en sus casas por el primer estado de alarma, Irene Lozano (entonces Secretaria de Estado para el Deporte), sentó a Luis Rubiales y a un Javier Tebas desesperado por el regreso de La Liga, para rubricar “los pactos de Viana”. Las pretensiones iniciales del Consejo Superior de Deportes en calidad de mediador fueron consideradas como excesivas por La Liga de Fútbol Profesional, que sí accedió a otros compromisos que no tardaron en fracasar, como la apuesta por una plataforma para retransmitir competiciones nacionales. Con el dinero expoliado por la comercialización de los derechos del Real Madrid (y en menor medida en aquel momento del Barça de Messi), Javier Tebas se comprometió a ceder los 113 millones que Gerardo Riquelme destaca. Apenas un año después, la UEFA temblaba al trascender que Florentino Pérez estaba decidido a lanzar a Superliga junto a los principales equipos del Viejo Continente.
Riquelme califica como “motor económico” del deporte olímpico los 113 millones que aporta La Liga de Fútbol Profesional al Consejo Superior de Deportes. Sin más explicaciones, el lector puede pensar que Javier Tebas es un filántropo que se desvive por los deportistas españoles. Con una competición doméstica devaluada, los espectadores y, por tanto los operadores televisivos, pagan por ver a Vinicius, Bellingham, y ahora a Mbappé, y desembolsarían cantidades ínfimas por la emisión de la mayoría de partidos del torneo de la regularidad
El Real Madrid sigue siendo propiedad de sus socios, en la época de los equipos-estado que pueden permitirse el dispendio de gastar un dinero que no generan. Los aciertos económicos y deportivos mantienen al equipo merengue como referente del fútbol. España también domina el concierto internacional, tanto masculino como femenino, a pesar del hedor que desprende la Real Federación Española de Fútbol. En contraste, La Liga de Fútbol Profesional es un producto devaluado, cuyos ingresos están cada día más lejanos a los de la Premier League, no así el sueldo de su presidente, que se eleva por encima de los cinco millones de euros anuales. Ante este escenario desigual, Florentino Pérez se encuentra emparedado ante la expropiación de un dinero que produce la apuesta del capital de un club que asume riesgos en cada desembolso.
En el Consejo Superior de Deportes, esa entidad que a las puertas de ser expedientado dice Javier Tebas que controla el Real Madrid, son plenamente conocedores de esta situación. El deporte español presenta males endémicos por culpa de la escasa inversión privada y un modelo de gasto público que solo fue eficiente para los Juegos de Barcelona. El fuego olímpico que lanzó Antonio Rebollo fue la cuna deportiva de otro personaje fundamental en esta ecuación, Albert Soler, quien formó parte del Comité Organizador dos décadas antes de presidir el Consejo Superior de Deportes, y tres de ser director general de la entidad después de pasar por la directiva del Fútbol Club Barcelona, con la oportuna coincidencia de que tuvo tiempo para aprobar la nueva Ley del Deporte, que blindaba la impunidad del Barça en el “Caso Negreira”, del que es uno de los principales acusados. Soler también fue diputado del PSC, la facción con más poder dentro del PSOE, y que siempre ha tenido presente que el deporte es un arma de largo alcance.
Con los ataques de los de siempre a Florentino Pérez por su poder presuntamente excesivo, lo que no admite duda es que el deporte patrio, uno de los campos del cual más presumen los españoles, necesita una limpieza a fondo. De nada sirve que la Casa Real y la primera plana política estén presentes durante los Juegos Olímpicos, si semanas antes la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil registró el Consejo Superior de Deportes. Por el máximo órgano del deporte español desfilan los presidentes, que no consiguen un aumento de inversión proporcional al ascenso en la recaudación de impuestos que registra el Ministerio de Hacienda. El actual presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, se reunió con Joan Laporta en sus primeros días al frente de la entidad, y esquiva las preguntas sobre el “Caso Negreira” con mejor cintura que Enmanuel Reyes Pla.
Rodríguez Uribes conoce la decapitación instantánea de su predecesor Víctor Francos. El socialista catalán pretendió renovar de forma drástica las estructuras federativas españolas, lo cual contó con la desaprobación del verdadero mandamás del deporte en España: Alejandro Blanco. El presidente del Comité Olímpico Español desde 2005 ha sido un apoyo fundamental de los sucesivos suspendidos presidentes de la Real Federación Española de Fútbol, que encierra en sus entrañas a los productos de Negreira, como Medina Cantalejo al frente del Comité Técnico Arbitral. Como en las películas del Oeste, el duelo final por el control del deporte español lo libran desde hace años el pistolero Javier Tebas y el sheriff Alejandro Blanco. “Pero para ir más rápido, si quieres ir a por Alejandro Blanco, que es un elemento para matar, porque es la mano que le está salvando el culo constantemente porque tiene buena relación con el presidente del Gobierno”, son las palabras con las que Tebas habló sobre el presidente del Comité Olímpico Español en unos audios filtrados.
Estas batallas palaciegas son las que acontecen en el deporte español, y de las que la prensa no informará por su debida obediencia. Entre las opiniones de los reconvertidos en periodistas polideportivos durante la última quincena se repite que la culpa de que España no consiga más medallas es que los aficionados al deporte están demasiado centrados en el Real Madrid. Sí, en el club que más dinero aporta (sin serle preguntado) al Consejo Superior de Deportes. Más sorprendente es el viraje de los medios catalanes, en los que se ha despertado un patriotismo cañí inusitado por el doblete de Fermín López y la ausencia de madridistas en el Parque de los Príncipes. “Seguramente sea más necesario invertir en otros campos como Educación o Sanidad, que en dos semanas cada cuatro años”, es la conclusión de Gerardo Riquelme en el referido artículo. El subdirector de Marca, por los índices de audiencia del medio para el que trabaja, es consciente de la escasa repercusión de muchas de las modalidades olímpicas en España. Unas visitas que sí le regala cualquier titular capcioso sobre el Real Madrid. En la criticada ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos tuvo que aparecer Zinedine Zidane para devolver el entusiasmo, junto a Rafa Nadal, por un “numerito” que desencantó hasta a Jean-Luc Mélenchon.
Entre las opiniones de los reconvertidos en periodistas polideportivos durante la última quincena se repite que la culpa de que España no consiga más medallas es que los aficionados al deporte están demasiado centrados en el Real Madrid. Sí, en el club que más dinero aporta (sin serle preguntado) al Consejo Superior de Deportes
Las dieciocho medallas conseguidas en París 2024 por España, que podrían verse aumentadas ante los rumores de los primeros positivos por dopaje, es un botín similar al de Juegos anteriores, con el asterisco de que han aumentado los metales durante las últimas décadas, además de la ausencia de Rusia. El desánimo de los españoles emana de las sucesivas ocasiones en las que sus deportistas han rozado un resultado mejor, como los conseguidos a lo largo del ciclo olímpico. Una frustración que ha sido retransmitida en abierto por Televisión Española, de lo cual también debe aprender Tebas, ya que el deporte cuando es accesible mueve masas. Una mala gestión de la presión en el momento crucial, al contrario de lo que le ocurre al Real Madrid en los minutos finales. Si los responsables del deporte español de verdad quieren mejorar el puesto en los futuros medalleros, bien harían en pasarse por Valdebebas para solicitar consejo. Para aprovechar la visita, qué menos que dar las gracias al Real Madrid por su importante aportación económica.
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Sí, pasado mañana disputa el Madrid su primer partido oficial del curso, primer título en juego: la Supercopa europea. El asunto tiene truco pues o ganas Copa de Europa o Europa League o la ves por la tele.
Es un torneo recordatorio. Aquí el Rey, allí el Príncipe. Que está bien, se trata del club Atalanta de Bérgamo. Resultón, divertido, bonito de ver. El partido de su vida, nunca antes disputó un título al Madrid, si pudieran salían con smoking. Merecen jugarlo, pues fueron el mejor de la competición 2 del fútbol europeo.
Para los blancos, primer título de los siete que disputará esta temporada. ¿Cuántos ganará? Ni idea, claro. La pasada la cerró con un 3 de 4 y un gran mérito: casi siempre jugó mal o peor. Pero bueno… Puesto que mal o peor seguirá jugando, la posibilidad de verle multi campeonar se multiplica.
Pero dudo que esta vez firme un 6 de 7, que sería una progresión razonable. Es más: lo normal es que sean cero, uno, dos. A a lo sumo tres. ¿Cuáles? Allá donde no participará el Barça: Supercopa de Europa, Intercontinental y Mundial de clubes.
pasado mañana empieza el baile y parece que lo hará con Kylian en el banquillo. Ha dicho Ancelotti que este torneo es para los de la 15. No estarán Nacho y Kroos, pero no veo al francés de central u organizando
Con esa característica especial y decisiva: la injusta no presencia culé. Y el Madrid puede y debe aprovecharse.
Porque los otros cuatro, miau. Estarán los azulgrana y aunque lo de hacer cábalas en agosto se me hace cuesta arriba, por lo que leo y escucho el nuevo Barça va a ser una cosa muy seria y probablemente inaccesible.
No sólo para el Madrid sino para cualquier otro rival, europeo, americano, lo que sea. Empezando por su catering y acabando por su fútbol: una cosa de locos, un club completo. Siempre debemos acudir a Núñez: cuando se hacen las cosas bien, llegan los resultados.
Pues eso, pasado mañana empieza el baile y parece que lo hará con Kylian en el banquillo. Ha dicho Ancelotti que este torneo es para los de la 15. No estarán Nacho y Kroos, pero no veo al francés de central u organizando. Sería un golpe, ¿verdad?
Con él de entrada o después, el partido le llega al Madrid en un momento delicado. Las huellas de la Eurocopa no se han borrado en cabeza y piernas de la mayoría. Un Madrid camino de su mejor versión, vamos. Pero, entre que esto no espera y que clubes y jugadores siguen tragando, resulta que su primer torneo, a otros sus primeros amistosos, les pilla chungos. Ah. Parece que Vinicius y Güler están la mar de bien.
Y el domingo, Palma de Mallorca. El reencuentro con el mundo animal doméstico. No, no me refiero al Mallorqueta, club ejemplar. Ya saben... Y de ahí hasta entrado julio: Mundial de Clubes. No, no se puede aguantar. Pero aguantan.
Y la pregunta final: ¿cuándo creen que aparecerá el primer vídeo de Realmadrid TV? ¿Ya en agosto, quizá en septiembre? Sigan teniendo un estupendo verano.
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Hola a todos, amigos, y un saludo muy especial para todos aquellos que pensaban que hoy no saldría el portanálisis. Hombres/mujeres de poca fe.
Sí, las cuatro portadas van casi íntegramente dedicadas al waterpolo femenino, por cuanto el equipo español de esa especialidad se ha alzado con el Oro olímpico en París batiendo en la final a Australia, pero no por ello vamos a arredrarnos. Esta es una página dedicada al Real Madrid, muy específicamente al primer equipo del Real Madrid de fútbol con alguna atención a otras secciones, entre las cuales no se cuenta la sección de waterpolo femenino del Real Madrid.
-Qué vergüenza. Atajo de machistas.
Aceptamos la culpa. Sirva en nuestro relativo descargo que el Real Madrid no cuenta por el momento con una sección femenina de waterpolo, tampoco con una masculina, por cierto, lo que acaso sirva como atenuante -ya sabemos que no como eximente- en nuestra indudable responsabilidad social, ya que aquí hablamos del Madrid.
-Es un argumento indisociable del heteropatriarcado. Prestar atención únicamente a aquello que constituye la materia propia de vuestra publicación os convierte instantáneamente en cómplices de aquellos que no promocionan dicha materia entre las mujeres.
Pero...
-Decidnos. ¿Qué ha hecho La Galerna por el waterpolo femenino desde su fundación el 21 de mayo de 2015 (la de La Galerna, no la del waterpolo femenino)?
(...)
-Por ejemplo. ¿Qué ha hecho La Galerna por que la remuneración de las jugadores del Real Madrid de waterpolo se iguale con la remuneración de sus equivalentes masculinos?
Ehrm. Bueno, es que el Real Madrid tampoco tiene sección masculina de waterpolo.
-Ya estamos con las excusas. ¿Tan difícil es reformular entonces la idea, en el sentido de que las jugadoras cobren precisamente y exactamente lo que cobrarían los jugadores del Real Madrid de waterpolo, caso de existir estos?
Podría ser, pero la cosa se complica porque son las propias jugadoras de la sección de waterpolo del Real Madrid las que tampoco existen.
-Ahí vamos, precisamente. Culpa de La Galerna por no presionar al club para que cree dicha sección. Vuestro proverbial oficialismo es además garantía de machirulismo extremo. Lo que deberíais hacer es presionar al Real Madrid desde vuestras columnas para que se cree la sección de waterpolo del Real Madrid femenino, primero, y luego la del masculino. Estableciendo primero los salarios de las mujeres tal vez será más fácil garantizar la igualdad, porque a partir de ahí bastará con asegurarse de que los salarios de los hombres, que vendrán después, nunca superen a los primeros.
Pero...
-Vosotros tenéis mucha mano en el club. Todo el mundo sabe que Florentino os lee. Dijisteis que Mbappé sería bueno para el Madrid y ahí está Florentino, haciéndoos caso y vistiéndolo de blanco.
A ver, absolutamente todo el mundo sabía y decía que Mbappé sería un buen fichaje para el Madrid.
-Ya. ¿Y a quién creéis que ha hecho caso Florentino? ¿A Pipi Estrada o a vosotros? Hay gente que asegura que Jesús Bengoechea, Athos Dumas y Fred Gwynne son entelequias creadas por IA tras la que se esconde el presidente del Real Madrid.
Este portanalista está en condiciones de desmentir este extremo. Jesús Bengoechea es de carne y hueso, tiene un sobrino cuyo perro se llama Suker y cuyo hermano celebró en Almuñécar, ayer, su despedida de soltero. Athos Dumas existe también, pues nadie tratando de inventar un personaje habría ideado uno que desprecia todo el cine posterior a 1963. Fred Gwynne es asimismo real, si bien su verdadero nombre es Juan Mercado y veranea en Mónaco.
-Tonterías. Sois unos oficialistas de tomo y lomo. Siempre habláis bien de Florentino..
Bueno, no encontramos muchas razones para hablar mal de Florentino, la verdad.
-Ja. Como si no las hubiera. ¿Cuántos madridistas hay en el equipo olímpico de fútbol que acaba de ganar el Oro? ¿Eh? ¿¡Eh!?
Acabamos de ganar liga y Champions, 6 Champions en una década...
-¡Pero no con los jugadores que yo quiero que ganen todo eso! Florentino es un desastre y La Galerna otro, por dorarle constantemente la píldora.
El Madrid acaba de alcanzar los mil millones de ingresos, cifra record de cualquier club en la historia.
-¿Veis cómo no paráis de dorarle la píldora?
Enhorabuena, en todo caso, al equipo nacional español femenino de waterpolo, que este sí existe, y no sólo sí existe sino que además es oro olímpico. Enhorabuena asimismo a Ayoub Ghadfa, el boxeador español que se ha hecho con la plata luchando contra un uzbeko en la final. Bien por Ayoub.
Que vaya bien el resto del día.
Buenos y dorados días, queridos amigos.
Un oro olímpico no se gana todos los días. Lleva años de preparación, entrenamiento a lo Rocky Balboa, completar un ciclo olímpico de al menos cuatro años sin contratiempos ni lesiones de gravedad, clasificarse por méritos, y luego competir contra atletas de otros países que habrán hecho los mismos esfuerzos o más para llevarse ese oro (y aquí entran las mejoras técnicas, las innovaciones tecnológicas e incluso el dopaje). Pues ayer, en poco más de una hora, España se llevó dos medallas de oro en los Juegos de París.
Las portadas se centran, como no podía ser de otra manera, en la doble hazaña. Pudieron ser más medallas en una jornada intensa, pero fueron dos oros, que bien merecen la portada doble de los diarios madrileños:
El diario As da todo el protagonismo a uno de los deportes menos olímpicos del programa, el fútbol. Quizás solo esa cosa absurda del breakdance merezca menos atención, pero el fútbol lo absorbe todo, como siempre. Una pena. Decimos a conciencia lo que decimos, porque los Juegos convocan siempre a los mejores de cada especialidad, ya sea del atletismo, la natación, el tiro con arco o el triple salto, pero el fútbol sigue siendo ese deporte en el que van “algunos” de los mejores, de acuerdo con los cambiantes criterios de la FIFA. Por ejemplo, sí van las mejores del mundo en categoría femenina, pero se limita la participación en la masculina por edad. Esas cosas incomprensibles de la FIFA y el COI.
En cualquier caso, nos alegramos de que así sea, porque ya hay demasiada expropiación de jugadores de los clubes y una sobrecarga de competiciones en el calendario como para incluir el fútbol en pleno mes de agosto. Por esa razón, y por devolver el primer plano al deporte rey de los Juegos, el atletismo, nos gusta más el fotomontaje del diario Marca con el vuelo de Jordan Díaz.
Ya decía aquel sabio llamado Homer Simpson que, si tenías un nombre molón, tenías posibilidades de destacar en este mundo tan competitivo. Por eso se cambiaba el suyo en aquel memorable capítulo por el de Max Power, nombre de éxito, aunque confesara: “Lo encontré en un secador de pelo”. Algo parecido sentimos ayer. Si te llamas Jordan, ya sabes que tienes muchas posibilidades de hacer algo grande en la vida. Del mismo modo que, si te llamas Camello, puedes traer la alegría a última hora aunque Raya y Porro no jueguen en tu equipo.
Desde esta redacción de emergencia estival, felicitamos a Jordan, a Camello y al resto de sus compañeros por su oro olímpico. España ya eliminó a Francia en la Eurocopa y ayer, en un partido vibrante, derrotó nuevamente a los galos por 3 a 5 tras una agotadora prórroga. El otro gran protagonista, junto a Camello, fue Fermín, quien no pudo reprimir un "¡Mucha España, hostia!" al término del tiempo añadido y mirando a la cámara, en trance de victoria, algo que no puede evitar solazarnos por contracultural, viniendo como viene de un jugador del FC Barcelona. Suerte en tu club, chaval, cuidado con las represalias.
Algo se debe de estar haciendo bien en la Federación con las selecciones, y es justo reconocerlo. Sabemos con certeza que no se debe al buen hacer de Rocha y no sabemos el peso de las decisiones de su antecesor, el Rubi, pero España es ahora mismo campeona olímpica y europea en categoría masculina, mundial en femenina, se llevó ambas Nations League y Eurocopas sub 19, así como los mundiales femeninos en categorías sub 20 y sub 17. Y si se reconoce el mérito, también es justo señalar cuando no se ha rendido conforme a lo esperado, como ha sucedido con la selección femenina de fútbol, que es la campeona mundial vigente. Ayer se perdió el bronce de manera lamentable, igual que se habían perdido las semifinales unos días antes: con poco juego y numerosos errores. No está de más decirlo, las de Montse Tomé cayeron por deméritos propios frente a las alemanas. Sería de un machismo intolerable criticar solo a la selección masculina por sus fracasos y no hacerlo con la femenina.
También se estrellaron frente a un muro alemán nuestros jugadores de la selección de balonmano. El portero Wolff parecía ayer la reencarnación de Yashin, qué tío, qué manera de tapar huecos, sacar pies y manos milagrosas. Nos recordó a los porteros del Elche, Osasuna, Levante, Rayo Vallecano o Getafe cuando acuden como visitantes al Bernabéu y se cascan el partido de sus vidas.
El diario Sport titula de manera impúdica “Rojita de oro”. No nos gusta decir la Roja, ni los Red Sticks, ni las Guerreras, las Guerreras del agua, la Familia o los Hispanos, luego no nos vamos a plegar a esta cosa de “la Rojita”. Llama la atención que los éxitos sí tienen nombre y apellidos, “Fermín volvió a ser la estrella del grupo”, pero no los fracasos: “KO con penalti fallado”. El penalti fue impersonal, lanzado por un ente abstracto, porque lo que cuenta es el grupo, excepto para monopolizar los triunfos (la pena máxima la falló la jugadora culé Alexia Putellas). Lo veremos en próximos días. Los Juegos comparten portada con el nuevo fichaje del Fútbol Club Barcelona, Dani Olmo, como sucede en la otra cabecera cataculé.
La cartera de los canapés sirvió para traer de vuelta a la cantera. Ahora solo le queda competir con Fermín y Pedri por el puesto. Calienta, Pablo Lolaso, que ha dicho Dani Olmo que va a Can Barça porque quería ganar títulos.
El titular escogido para destacar los éxitos olímpicos, “Orazos”, nos recuerda a un viejo chiste que decía que “una oreja son sesenta minutejos”. Pues, según esa máxima, los orazos serán sesenta minutazos, los que transcurrieron entre el triunfo en el Parque de los Príncipes y el salto de Jordan Díaz. Reiteramos la enhorabuena a todos ellos y deseamos suerte a los participantes en la jornada de hoy.
Que paséis un gran día.
El fútbol no es el deporte rey en los Juegos Olímpicos, pero ha sido disciplina olímpica desde París 1900, a excepción de LA’1932. En las diferentes ediciones se empezó jugando con futbolistas amateur, en LA’1984 y Seul’1988 participaron selecciones absolutas y juveniles y desde 1992 lo hacen jugadores sub-23. Además, se implementó una norma que permitía tres jugadores de más de 23 años formar parte del equipo.
España consiguió la plata en Amberes’1920, sin embargo, ningún jugador madridista entró en la convocatoria del Comité Técnico integrado por Paco Bru, Julián Ruete y Pepe Berraondo. Se quedó a las puertas el extremo derecho Antonio de Miguel que fue uno de los descartes. Fue cuatro años más tarde, en París’1924, cuando el Real Madrid contó con su primer medallista en una cita olímpica. Un caso atípico porque Adolfo Mengotti, nacido en Valladolid, pero con familia suiza, acudió al país francés para defender los colores helvéticos. Suiza sorprendió y cosechó una excelente medalla de plata. Solo hincaron la rodilla en la gran final contra Uruguay el día que nació la vuelta olímpica en Colombes.
Mengotti era un mediocentro de gran precisión, brillantez y coraje que, además de jugar en el Real Madrid, también defendió los colores del Servette. Su padre fue Cónsul Plenipotenciario de Madrid de Suiza y por ello poseía la nacionalidad helvética y pudo ser internacional. También hizo el servicio militar en aquel país en la ciudad de Ginebra, aunque siempre tuvo un carácter muy hispano. Convocado por el inglés Teddy Duckworth, solo actuó en un partido, concretamente en el duelo de desempate de octavos de final frente a Checoslovaquia. La actuación de Mengotti fue elogiada en la tribuna del estadio parisino de Bergèyre destacando que tenía un claro “estilo español”. En el mediocampo se vio las caras con Karel Pesek, una de las estrellas checoslovacas y uno de los mejores de europeos en su posición, al que neutralizó y superó en el duelo individual. En una entrevista dos décadas después en el Semanario Gráfico de Marca habló de aquella experiencia olímpica explicando que una de las mayores satisfacciones que vivió en el fútbol fue “la Olimpiada de París, en la que llegamos a la final, después de haber eliminado a Lituania, Checoslovaquia, Italia y Suecia. Y tengo que reconocer que el equipo suizo no era extraordinario, ni mucho menos, pero el entusiasmo y el patriotismo hacen milagros”.
Tuvieron que pasar 68 años para volver a ver en el pódium olímpico a jugadores madridistas. Fue en los inolvidables Juegos Olímpicos de Barcelona’92 y le tocó a tres futbolistas españoles que se colgaron el oro al derrotar 3-2 a Polonia: Lasa, Luis Enrique y Alfonso Pérez. Además, en aquella selección también figuraba Santiago Cañizares, que pertenecía al conjunto blanco pero que esa temporada la pasó como cedido en el Mérida.
El lateral izquierdo, Mikel Lasa, fue un fijo para Vicente Miera en todo el torneo y solo fue sustituido en la final en la segunda mitad. En el resto de la competición sumó todos los minutos posibles en la fase de grupos, en cuartos de final y en semifinales. El vasco estaba radiante de alegría por el preciado metal y dijo que era “una justa recompensa al esfuerzo realizado. El partido ha tenido todos los alicientes de una final. En los momentos decisivos supimos resolver las oportunidades que tuvimos, de ahí que la victoria ha ido a parar de nuestro lado”.
Por su parte, Luis Enrique, estuvo en el campo en los seis encuentros al completo y marcó en el estreno contra Colombia en el Luis Casanova de Valencia. Por último, Alfonso Pérez, fue el punta elegido por Miera para compartir ataque con Kiko. Por acumulación de amonestaciones se perdió las semifinales ante Ghana, pero partió como titular el resto de encuentros. Logró un tanto en la liguilla frente a Qatar con un bonito recorte dentro del área y un disparo duro con la zurda.
Tras la sequía en Atlanta’96, en los JJOO de Sídney otro madridista alcanzó la presea de oro en fútbol, el camerunés Geremi. También se encontraba en Los Leones Indomables el delantero Eto’o, que pasó el último medio curso cedido en el Mallorca. Los cameruneses hicieron historia conquistando el torneo de fútbol tras una actuación magnífica. Geremi formaba parte la columna vertebral del técnico Jean Paul Okono que lo alineaba frecuentemente en el centro del campo. El africano actuó en cinco de los seis partidos y solo faltó a la semifinal contra Chile por su expulsión en cuartos ante Brasil. En la final contra España disputó el tiempo reglamentario y la prórroga y fue uno de los encargados de materializar uno de los penaltis cameruneses.
Al llegar a Madrid para incorporarse a la temporada merengue habló para la revista del club blanco y declaró que “los Juegos han sido un escaparate para todos los jugadores de Camerún, que en muchos casos son desconocidos para el gran público. El recibimiento en nuestro país fue impresionante. El Jefe del Estado, Paul Biya, nos entregó la Orden del Mérito de Camerún por este título y por la Copa de África. Ahora tengo el distintivo de ‘officiel’ en mi país, un rango solo inferior al de ‘chevalier’. Pero lo más importante fue el cariño de la gente. Tomaron las calles de Camerún y nos recibieron como auténticas estrellas. Ahora tras el oro quiero la Copa Intercontinental”. Hay que mencionar que en los Juegos Olímpicos la convocatoria se limita a 18 jugadores y también hay cuatro reservas. En la selección española de Sídney 2000 uno de esos cuatro sustitutos era el lateral izquierdo madridista Javier Dorado. España se llevó la plata al caer con los africanos, pero Dorado no llegó a participar en ningún encuentro de la competición.
Ocho años después, dos madridistas obtuvieron medalla en los Juegos Olímpicos de Pekin’2008. El oro lo consiguió Fernando Gago con Argentina y el bronce Marcelo con Brasil. Ambos futbolistas llegaron juntos al conjunto merengue en el mercado de enero de 2007. El medio de la albiceleste era una pieza fundamental para Sergio Batista. Disputó completa la liguilla del grupo A, los cuartos contra Países Bajos, la semifinal frente a Brasil y la final ante Nigeria, a la que vencieron por 2-0. Al volver a la disciplina del conjunto blanco el presidente del club Ramón Calderón le entregó la insignia de oro de la entidad como reconocimiento a su papel olímpico en Pekín. Mientras que Marcelo en la verde-amarela tuvo un recorrido similar actuando todo el torneo. Titular en la liguilla donde sumó una asistencia ante Nueva Zelanda, en cuartos contra Camerún fue el autor de uno de los dos goles brasileños en la prórroga. Luego, en semifinales, partió en el once contra Brasil e igual hizo en la lucha por el tercer puesto frente a los belgas a los que derrotaron por 3-0.
Marcelo volvió a repetir participación en los Juegos Olímpicos de Londres’2012 en la búsqueda de la gloria del oro que tanto ansiaba Brasil. Sin embargo, aunque mejoraron su puesto de cuatro años antes, se tuvieron que conformar con la plata al perder en la final con México por 2-1. El lateral madridista era una de las estrellas de la selección y jugó los seis partidos. Solo se perdió los últimos quince minutos de las semifinales contra Corea del Sur al ser sustituido. En el tercer encuentro de la fase de grupos sumó una asistencia ante Nueva Zelanda y repitió en la final contra México cuando asistió a Hulk. Pese a lograr su segunda medalla esta fue más triste en palabras del jugador brasileño: “No es una decepción, sí estoy triste porque luchamos mucho. La plata es una medalla, aunque queríamos la de oro, es evidente”.
En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero celebrados un año después por la pandemia del COVID, se incorporó a la lista Marco Asensio con la medalla de plata lograda por España. En esa selección había otros dos jugadores que pertenecían al cuadro blanco, pero cuyo curso previo estuvieron cedidos en otros equipos. Es el caso de Vallejo que vistió los colores del Granada y el de Ceballos que estaba en el Arsenal. Asensio fue un jugador que contó con la confianza del seleccionador Luis de la Fuente e inició el torneo como titular, aunque resultó frecuente que era uno de los sustitutos en la segunda mitad. Tuvo minutos en todos los choques y su momento álgido fue en semifinales cuando clasificó a España para la final con un tanto ante Japón. Tras colgarse la medalla se manifestó “orgulloso de la plata” conseguida y que dio “todo para que el premio fuese mayor, pero no pudo ser”. El oro fue a parar de nuevo a Brasil que revalidaba metal en una selección que tenía en sus filas a Reinier, el delantero cuyos derechos pertenecían al Real Madrid y que en esos momentos se encontraba cedido en el Borussia Dortmund.
Por último, también hay que destacar dos medallistas madridistas en el fútbol femenino. Kosovare Asllani y Sofia Jakobsson, dos de las pioneras que ficharon por el Real Madrid cuando creó la sección femenina y que conquistaron la plata en Tokio con Suecia. Para el seleccionador Peter Gerhardsson eran dos jugadoras claves en su sistema y formaban parte de su once ideal. Ambas aparecieron en los dos primeros duelos de la fase de grupos con triunfos ante Estados Unidos y Australia, para descansar en el banquillo en el tercero contra Nueva Zelanda, aunque Asllani tuvo un papel testimonial saliendo los últimos cuatro minutos.
En cuartos de final regresaron a la alineación frente a Japón y Asllani logró uno de los tres goles suecos desde el punto de penalti. En semifinales ante Australia, y en la final contra Canadá, también estuvieron de inicio con el agrio momento para Asllani de fallar un penalti de la tanda frente a las canadienses que terminaron con el oro. La delantera de Kristianstad comentó a la conclusión del encuentro que “estoy muy orgullosa de mi equipo y de nuestro rendimiento durante este torneo olímpico. Pero el deporte no siempre es un cuento de hadas, un día lo veré como una plata ganada, pero por ahora sigue siendo un oro perdido. El dolor es real, pero nos levantaremos de nuevo”.
Fotos: Getty Images, Archivo Alberto Cosín
Buenos días, amigos, y bienvenidos todos a vuestro portal de referencia “La Galerna: piragüismo y sintaxis”. Un día más os traemos las noticias más candentes en el polémico y turbulento mundo del remo, y todo ello con los signos de puntuación perfectamente colocados.
Hoy es un día de fiesta, por cuanto un habitual en nuestros contenidos, Saúl Craviotto, se ha coronado como el máximo medallista del olimpismo español, al lograr la que es ya su sexta medalla, esta vez en la modalidad de K4 500 junto a Cooper, Arévalo y Germade, otros habituales en esta vuestra sección favorita.
De Arévalo solemos hablar un poco menos por cuanto nunca nos hicieron mucha gracia sus chistes, pero no hay prácticamente día en el que no hablemos de la ejemplaridad piragüil de Cooper y Germade. Cooper, además, estaba eminente en High Noon, convirtiéndose gracias a aquel film de Fred Zinnemann (no confundir con Fred Gwynne) en icono de resistencia ante el mal, en medio de un contexto de pasividad por parte de la comunidad. Menudo es Cooper. Lo mismo te empuña un colt 42 para asar a tiros a Lee Van Cleef que agarra el remo y te gana el bronce junto a sus compañeros.
Como veis, la prensa deportiva del día también loa al equipo de piragüismo español, como es de justicia. Ni Marca ni As ni Mundo Deportivo son una publicación especializada como la nuestra, por cuanto estas tres portadas no son ajenas a cierto ventajismo. Aproximarse al piragüismo sólo para glosar las mieles del éxito no tiene excesivo mérito. Lo que tiene mérito es lo que hace La Galerna, que acompaña a nuestros atletas (no físicamente, pues vamos cumpliendo años y las aguas se nos resisten) a lo largo de todo el año, informando puntualmente de sus progresos en los entrenamientos y otras carreras de menor magnitud que las olímpicas, si las hubiere.
Asimismo, Domínguez y Moreno (se) broncearon también en la especialidad de C2, que tanta pasión suscita entre los lectores habituales de La Galerna. Tomamos nota de vuestras quejas, en el sentido de que solemos prestar más atención al K4 que al C2. Os prometemos que este gran éxito de Domínguez y Moreno nos servirá de acicate para brindaros más información sobre C2 a lo largo de la temporada entrante.
La única de las portadas que no dedica la mayor parte de su espacio a los éxitos acuosos del atletismo español en París es la de Sport, que pondera a los jóvenes canteranos culés que tan buen rendimiento han ofrecido en esta pretemporada.
Si bien no sabemos tanto de fútbol como de piragüismo, nos ha parecido que estos chicos juegan bastante bien, y en ausencia de mejores argumentos entendemos que Sport vuelva a señalar la presunta supremacía moral culé a cuenta de su productiva Masía. Lo único que nos pasa con esta nueva y prometedora camada de la Masía es que, la verdad, no distinguimos a unos de otros, resultándonos físicamente intercambiables. No distinguimos a Pau Víctor de Marc Bernal, ni a ninguno de ellos de Héctor Fort o Marc Casadó. Es más: nuestros insiders en Can Barça nos confirman que a Hans Flick le sucede exactamente lo mismo, y que pasa unos malos ratos horribles cuando se tiene que dirigir a ellos. A los apuros derivados de no hablar bien el catalán -Flick está erróneamente aprendiendo castellano- se une esta confusión fisonómica.
Digámoslo abiertamente: la nueva cosecha de la cantera culé está conformada por chicos que juegan francamente bien, pero que no sólo se parecen increíblemente entre ellos en los que a rasgos físicos respecta, sino que todos ellos son una perfecta copia de Portillo, aquel canterano madridista que alternó con los Galácticos a principios de siglo. Torpillo, lo llamaba el compañero de abono de este portanalista, no sin alguna injusticia.
Y esto es todo por hoy. Seguidnos para más análisis técnicos, ya sea de fútbol o de piragüismo.
PD: En serio, enhorabuena a los piragüistas españoles.
Las conclusiones de la Guardia Civil respecto al mal llamado Caso Negreira (en realidad Caso Barça) que se han dado a conocer estos días certifican punto por punto lo que ya se desprendía de lo publicado hace ya más de un año, así como las investigaciones que hemos conocido por parte del juez Aguirre. Son demoledoras, como bien las califica Ramón Álvarez de Mon en este video. Hay también alguna novedad más que interesante.
La Guardia Civil confirma que Negreira cobró del Barça, a través de sus sociedades y a cambio de "neutralidad arbitral", según sus propias palabras ante Hacienda. La pretendida existencia de unos informes que justifiquen los pagos queda, pues, desacreditada, si es que no lo estaba ya, ante la no aparición de dichos informes. Cabe añadir que ni siquiera la supuesta aparición de los mismos habría convertido en lícitos los cobros, registrados a lo largo de más de 17 años: sería grave cualquier trato comercial con un directivo arbitral, aunque en virtud del mismo se recibieran informes, galletas campurrianas o servicios de babysitting. La Guardia Civil confirma también el poder y las atribuciones de Negreira dentro del organigrama arbitral, con influencia decisiva en el nivel de renta que alcanzaba cada árbitro. No era ni de lejísimos el florero que se ha tratado de pintar.
El crimen del Barça no prescribió: Soler lo dejó prescribir. La de Soler con la directiva del Barça y el Consejo Superior de Deportes es la madre de todas las puertas giratorias
Lo que el Barça percibía a cambio de los pagos era la muy subjetiva "neutralidad arbitral" admitida por el propio Negreira. Así lo demuestra además la escandalosamente anómala estadística arbitral registrada esos años. La propia contumacia en los pagos (no un año ni dos sino ¡diecisiete!, con un incremento exponencial de los mismos durante el primer mandato del actual presidente Laporta) revela que la estrategia de pagar surtía los efectos deseados. Y, aunque no hubiera sido el caso, hablaríamos igualmente de un delito, por cuanto la simple tentativa de corrupción ya es tal. Son delitos de mera actividad. Proclamar, como a la desesperada hacen los culés en redes sociales (secundados pasmosamente por madridistas como Del Bosque) que el Barça "habría ganado lo mismo sin Negreira" equivale a establecer como dogma que Lance Armstrong habría ganado los mismos tours de Francia sin doparse. Tal vez, o tal vez no, pero el hecho es que se dopó, y que ha sido castigado como deben serlo los tramposos, como deben serlo los fraudes por mucho que en su estrategia de marketing figuren Messi, el TikiTaka y los valors más indigestos (otro día hablamos de lo de UNICEF).
Es, en efecto, un delito de mera actividad que está probado que el Barça cometió, y durante muchísimos años. "Corrupción continuada", lo llamó Aguirre. Si no se hizo justicia deportiva por dichos delitos probados, es solo porque la muy laxa legislación decretó la prescripción de dicho delito. Pero el delito está ahí. Un punto interesante del reciente informe de la Guardia Civil es que apunta a la conciencia del crimen (¿incluso a la comisión personal del mismo?) por parte de Albert Soler durante su etapa como directivo culé. El mismo Albert Soler que a continuación pasa al gobierno al frente del CSD. Soler no acortó el ridículo plazo de prescripción para delitos de corrupción graves, que ya estaba fijado en los 3 años. Pero tuvo la ocasión de alargarlo en la reforma de la ley, y se abstuvo de ello teniendo plena conciencia del negreirato. El crimen del Barça no prescribió: Soler lo dejó prescribir. La de Soler con la directiva del Barça y el Consejo Superior de Deportes es la madre de todas las puertas giratorias.
La otra gran revelación del informe de la Guardia Civil es la derivada del escrutinio de las cuentas bancarias de la esposa de Negreira, por la que pasaron pagos por un importe total que supera los tres millones de euros. Suena un poco a demasiado dinero para la abnegada propietaria del modesto local barcelonés La Torrada, en el cual Negreira aleccionaba a sus pupilos. Se constata incluso un ingreso de 1'4 millones de euros, al día siguiente del cual la citada hostelera retiró casi todo en caja, dejando unos testimoniales 300 euros. No se ha podido determinar la procedencia de esos fondos. Supongo harán falta más investigaciones para probar la conexión de las cuentas de origen del dinero con el FC Barcelona.
¿17 años de corrupción del estamento arbitral por parte de los culés? Pocos se antojan a raíz de estas averiguaciones
Se da la circunstancia, además, de que los suculentos pagos registrados en la cuenta de la propietaria de La Torrada comienzan ni más ni menos que en 1992, año de oscuras resonancias para el madridismo, en particular para el madridismo tinerfeño. De momento no hay pruebas de que estos pagos refrenden las legendarias declaraciones de Jesús Gil (no precisamente madridista) en 1993 ("El que gana las ligas para el Barça es Negreira"), pero por ahí queda la cosa. ¿17 años de corrupción del estamento arbitral por parte de los culés? Pocos se antojan a raíz de estas averiguaciones.
Es imposible no pensar que todo esto comienza a principios de la ultima década del pasado siglo. Al principio, temerosos de ser descubiertos, los dirigentes blaugranas pagan a través de empresas interpuestas a Negreira vía las cuentas de su mujer. Después se confían y, casi alardeando de su impunidad, acaban pagando directamente a Negreira a través de sus empresas, que facturan al Barça con la misma naturalidad con la que el club catalán procede a intentar ¡¡desgravarse las facturas a través de las cuales se están comprando el sistema arbitral español!! Cuán seguro tienes que estar de que puedes salirte con la tuya para actuar de esa manera. Las puertas giratorias de Soler obraban maravillas, pero no hasta el punto de impedir que un honesto funcionario de Hacienda hiciera saltar las alarmas.
Un FC Barcelona corrupto hasta el tuétano lleva décadas y décadas corrompiendo el fútbol español, que está en estado de putrefacción institucional. Dicho club no ha recibido la menor sanción por ninguno de los extremos detallados. Tan sólo la desposesión oficial de los títulos logrados durante el negreirato puede servir de mínima reparación moral
Otra pregunta que estremece formular, y a la cual sin embargo no hay más remedio que dar pábulo, es la siguiente: si estas eran las cantidades de dinero que se movían por banco, ¿cuánto más se movería en maletines, que es como los mafiosos no de chirigota suelen hacer estas cosas?
Un FC Barcelona corrupto hasta el tuétano lleva décadas y décadas corrompiendo el fútbol español, que está en estado de putrefacción institucional. Dicho club no ha recibido la menor sanción por ninguno de los extremos detallados. El caso está ahora mismo en manos de la justicia ordinaria, y solo con cierta ingenuidad puede esperarse una justicia no politizada que haga eso, justicia, así como unas instituciones futbolísticas internacionales (UEFA y FIFA) inclinadas a tomar por fin medidas de sanción deportiva a la altura de la magnitud del fraude continuado. Quizá lo hagan a la vista de una sentencia lo suficientemente demoledora por parte de la justicia ordinaria. Tan sólo la desposesión oficial de los títulos logrados durante el negreirato puede servir de mínima reparación moral.
Entretanto, el próximo fin de semana se inicia una nueva temporada de liga. Los responsables arbitrales, tanto en el campo como sobre todo en los despachos, son los mismos que ejercían funciones de ese orden en la época de Negreira, ayudados por un vídeoarbitraje cuyas imágenes son suministradas a los colegiados por una empresa auduovisual cuyos destinos rige un hombre que forma parte del consejo de administración de una filial del club cliente de Negreira.
Feliz verano a todos.
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Durante varias semanas de la pasada primavera, La Galerna publicó las diez primeras entregas de una “novela” sobre cómo sería el juicio del caso Negreira si este se celebrara en formato película de juicios de Hollywood. Algo totalmente imposible de ver por cuanto la agilidad de los diálogos y la rapidez del juicio en esta versión distan enormemente de la lentitud de la justicia española.
La serie se interrumpió tras el paso de los últimos testigos de la defensa y, aunque pudiera parecer una interrupción un tanto abrupta, todo tiene una explicación. No hubo secuestro de la publicación, por desgracia, ni presiones a los editores de la web por parte de un ejército de picapleitos comandado por Joan Laporta. Para resolver la incógnita, tenemos la suerte de contar con el autor de la saga, que coincide (y no por casualidad) con este entrevistador, así que vamos a sacarlo por unos días del chiringuito playero y a preguntarle por el final de su historia.
Rafa.- ¿Por qué dejaste de publicar la Anatomía de un Negreirato sin concluir el “juicio”?
Barney.- Gracias por este espacio (contesta mirándose al espejo). En realidad, fue algo totalmente intencionado, desde el principio lo había planteado de ese modo con Jesús, para ver si conseguíamos el interés de los lectores y, con ello, el de alguna editorial. Y eso es lo que he venido a contar hoy, que, si todo encaja como está previsto en los planes editoriales, antes de final de año tendremos disponible el libro con la conclusión de esta trama, una trama que, como se ve por las conclusiones del informe de la Guardia Civil, todavía tiene mucho recorrido.
R.- Publicaste diez capítulos más el prólogo, algunos capítulos tenían más de 4.000 palabras, con todo lo contado ya, ¿hay tanta historia pendiente por contar?
B.- Me alegra que me hagas esa pregunta (el entrevistador le mira como diciendo “pero… si es lo que me habías pedido”). Sí, queda mucho, desde el principio se planteó como un libro de 20 capítulos más el prólogo. Hasta ahora solo han pasado por el banquillo los testigos de la defensa (Villar, Medina Cantalejo, los pseudo informes periciales, Clos Gómez, Iturralde…), y aún faltan los testigos de la acusación, las declaraciones de los propios acusados, los alegatos de ambas partes, la deliberación del jurado… y la sentencia. Lo publicado corresponde con la mitad del libro, aproximadamente.
R.- La sentencia. ¿Qué crees que va a ocurrir, nos puedes anticipar algo?
B.- Mi Anatomía lleva el subtítulo de El juicio que nunca veremos. Por el desarrollo, por la agilidad del proceso, y también porque hay un interés por parte del fiscal en aclarar lo sucedido. En el caso Barça-Negreira real no hay ninguno. Nadie quiere afrontarlo, ni la clase política, ni los medios de (in)comunicación, ni los organismos deportivos… Con todo lo que sabemos, resulta sumamente indicativo que no se haya movido a casi nadie de sus puestos.
R.- No sé cómo definir este libro, es una mezcla de varios géneros. ¿Lo consideras una novela, ensayo, un falso reportaje…?
B.- Es una puñetera farsa. Sin más. Se puede leer como una novela, por eso dejo detalles de los personajes creados, el fiscal, la abogada del Real Madrid, el defensor del Barça, el juez… A mí me encantaría que se convirtiera un guion cinematográfico, y no me refiero a mi visión particular. Solo con lo que ha salido hasta la fecha, y con lo que hemos visto durante más de dos décadas, hay material muy bueno para una serie, basta con revisar las esperpénticas declaraciones de los acusados y de los testigos.
R.- Una duda que me surge es si no temes posibles represalias por utilizar personajes reales para la trama. La directiva del Barça amenazó con demandar por difamación a los periodistas que atacaran al club por esta trama.
B.- ¿Temor? Ninguno. Si os fijáis en lo publicado hasta la fecha, las declaraciones de todos los personajes reales tienen un enlace a las fuentes utilizadas, a las palabras reales de los “actores”. El formato “peli de juicios” permite cuestionar las versiones que dieron estos tipos, muchas mentiras que no fueron cuestionadas por los periodistas, muchos de ellos auténticos palmeros. Son sus propias frases y me limito a rebatirlas, no les llamo Mentira Cantadelejos, ni Clos Trólez, o Trólez Nieto, aunque puedan merecerlo. No tengo ningún miedo a una demanda, es más, sería una promoción estupenda para el libro. Ahí te lo dejo, Jan.
R.- Las investigaciones avanzan y las nuevas revelaciones, como las que aparecen recientemente en el informe de la Guardia Civil, ¿podrían afectar a la trama, a lo ajustado de la misma o no a la realidad?
B.- En absoluto. Desde el primer día tuvimos muy claro lo que ocurría: con qué objeto estuvo pagando el Barça al vicepresidente del CTA, varias directivas de perfiles diferentes, qué papel tenía Negreira, las anomalías estadísticas, los pagos crecientes… Todo lo que hemos sabido en los meses posteriores, con cuentagotas, eso sí, ratifica lo que desde el primer día intuimos.
R.- ¿No estáis, o estamos los madridistas, sacando este caso cada dos por tres para tapar el buen momento del rival?
B.- Ja, ja, ja, claro, saco ahora esta falsa entrevista para tapar la derrota del amistoso en Los Ángeles (le corrijo, “fue en Nueva York”), donde leches fuera. Y en su día salió para tapar el liderato del Barça. Y las nuevas diligencias se publicaron para ocultar el paso a cuartos de Champions, porque tanto el juez como la Agencia Tributaria miran con el rabillo del ojo cómo van los culés para ver si sale algo nuevo o no. Es ridículo. Mira, solo lo que sabemos es de una gravedad extrema. Los pagos se hicieron con la intención que se hicieron, y mientras no haya una condena, que ya te digo que nunca será la que nos gustaría, vamos a seguir dando la brasa con este asunto.
R.- Hay otro libro en el mercado, el del excolegiado Xavier Fernández Estrada, La verdad del caso Negreira. ¿Tiene algún punto en común con esta Anatomía?
B.- Prácticamente nada. Fernández Estrada habla del arbitraje español y de su carrera en particular. No se centra tanto en el escándalo de los pagos del Barça, aunque lógicamente aparecen. Lo que sí deja muy claro es el funcionamiento del CTA, con la figura de Enríquez Negreira como una especie de capo, de controlador de la organización con influencia en ascensos, descensos y promociones. Puede ser complementario en algunos puntos.
R.- ¿Ves cierto miedo a atacar al Barça? En general.
B.- ¿Ah, que tú también te has dado cuenta? (el entrevistado pone voz de José Mota). Es demasiado obvio. Es el mayor escándalo del deporte español de las últimas décadas, ¿y cuánto tiempo le dedican los principales medios deportivos? Para el Marca o el As, la noticia aparece después de otra veintena, justo tras las chorradas sobre la pareja de no sé quién. Con el Barça siempre aparece la política y cuando el deporte se mezcla con otros intereses, surgen otras presiones. El club ha jugado bien su papel de representante de Cataluña, algo más que un club y todo eso, su cercanía a la política catalana, ¡claro que no se quiere hacer sangre! Si este caso no acaba en una condena firme, acorde a la gravedad de los hechos, es por el interés en su prescripción, en ahogarlo en el tiempo, como ha ocurrido con el caso Soule. Siete años sin saber nada. La mayoría de investigados, o detenidos inicialmente, siguen en sus puestos.
R.- ¿Nos estás anticipando ya el final? ¿Insinúas que no les va a pasar nada?
B.- He dejado pistas en algunos capítulos, sobre el jurado, las cartas que recibe el juez, el agotamiento tras el proceso. Pero para saberlo tendrás que comprar el libro.
R.- Bueno, a mí no me engañas, el final lo he escrito yo mismo.
B.- Es verdad. Me regalaré un ejemplar cuando salga.
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Para los que consideramos el verano como una penosa travesía que a menudo hay que resignarse a sobrellevar, los amistosos de pretemporada del Madrid constituyen las esperanzadoras gaviotas que indican la proximidad de la costa. En realidad somos menos enemigos del estío que de la ausencia de nuestro acompañante vital predilecto, de forma que la mera contemplación de los vivarachos escarceos iniciales de Vinicius Júnior con el balón ya supone un alivio al deje amargo que tan malhumoradamente arrastrábamos en julio. Aunque sepamos que el fútbol de pretemporada es una broma, hay que reconocer que permite instalarnos en agosto considerándolo un mes verdaderamente reconfortante. De repente, las temperaturas que hasta hace muy poco nos impelían a la queja constante se transforman en las condiciones festivas necesarias para disfrutar del reencuentro frente al televisor: manga corta, mojito, pub, ventilador, bar de la piscina… Lo que quiera cada uno, qué más da si la dicha es buena.
Por otro lado, de la misma manera que las circunstancias y escenarios del retorno a la liturgia de cada fiel madridista son diversos, también lo es el ánimo con que cada uno acude a la cita. En repetidas ocasiones nos hemos desgañitado con la letanía de que el Madrid no debe tener un relato arquetípico, prefijado y estandarizado, sino que ha de permitir que cada aficionado lo viva a su modo. Esto, que tiene múltiples lecturas -sociológicas e incluso políticas-, también alude al temple y, por qué no, al cariz filosófico con el que el hincha enfoca la nueva temporada que se abre, aún tímidamente, ante sus ojos. Unido por el hilo común de la enfermiza necesidad de la victoria, el madridismo engloba un amplísimo repertorio de temperamentos, como esos ríos de innumerables afluentes que nuestra memoria no es capaz de abarcar del todo.
Hay, por ejemplo, una corriente que hubiese emocionado a Nietzsche, integrada por aquellos para quienes la querencia por el triunfo viene motivada por, ni más ni menos, la voluntad de poder. Ganar como pura demostración de fuerza e ímpetu que te coloca en el lugar que te corresponde. A menudo estereotipados por la inevitable altanería que desprenden, los madridistas nietzscheanos -frecuentemente inconscientes de que lo son- se dejan arrastrar por las tendencias apolínea y dionisíaca y, con un par de copas encima, serían capaces de hablar de la moral del esclavo para justificar el desprenderse de cualquier atisbo de complejo. Para ellos el próximo choque contra la Atalanta representa la enésima cita en la que el martillo blanco debe descargar su furia. Con contundencia y sin excusas.
Frente a este sector, a veces un tanto exaltado, se levantan algunas voces, hijas del pragmatismo. Sin carecer del blanco afán inveterado por la victoria, tienen una mayor capacidad de contextualización. A fin de cuentas, desde su punto de vista, el supeditar la preparación de una temporada tan exigente -siete campeonatos aguardan a los merengues- para llegar con un mínimo de garantías a esta tempranera Supercopa de Europa podría hacer descarrilar el físico en posteriores instantes, más relevantes. Estos madridistas pragmáticos se perciben como astutos ajedrecistas, capaces de sacrificar un caballo para obtener una posición de ventaja que les haga vencer postreramente. Hay quien los denuesta escupiéndoles el apelativo “oficialista”, intentando atribuirles una exagerada complacencia con la dirección de la entidad.
Unido por el hilo común de la enfermiza necesidad de la victoria, el madridismo engloba un amplísimo repertorio de temperamentos
Sin embargo, a mi juicio esta asimilación se trata de un error: los auténticos oficialistas pertenecen más bien a la corriente filosófica del positivismo, propia de Stuart Mill, de Comte o de Darwin, según la cual solo la información procedente de la experiencia sensorial, interpretada a través de la razón, constituye la fuente exclusiva del conocimiento cierto. Otro asunto es que los positivistas del Bernabéu hayan delegado esa interpretación en Florentino. Pero qué quieren que les diga: a la vista de los resultados de la gestión del club, ¿alguien puede culparlos? Por fortuna para todos, el presidente es tan hincha como el que más, de ahí que el conformismo derivado de lo práctico como norma de vida esté descartado. El positivismo y el empirismo no erigirán una coartada para el enfrentamiento contra los de Gasperini.
Existe otra sensibilidad con importante implantación en el seno del madridismo, sobre todo entre los que conciben el equipo como refugio íntimo para soportar las adversidades del día a día: el existencialismo. Esta filosofía se halla inserta en el núcleo blanco mucho antes de que algunos madridistas como Javier Cansado confesasen su costumbre de leer a Kierkegaard. Al fin y al cabo, el club más exitoso de la historia estaba condenado inexorablemente a servir, a la fuerza, como bálsamo para todas esas criaturas para las cuales la angustia es la esencia de la vida. Así pues, miles de aficionados esconderán en su fuero interno una congoja ante la perspectiva de perder el título, y se taparán los ojos con las manos cada vez que la Atalanta pase del medio campo. Eso sí, si todo marcha como debe, el pitido final les otorgará un placer inmenso, aunque más heredero del alivio que del orgullo.
Se podrían valorar otras múltiples corrientes, de Freud a Marx, y eso sin entrar en el ámbito más underground -tampoco me parece necesario: después de todo, Luis Racionero era un forofo, pero del Barça-. En cualquier caso, lo que parece fuera de toda duda es que la amplia gama de idiosincrasias del madridismo se reunirá la semana que viene en torno a los muchachos de Ancelotti, alentando cada uno de la mejor forma que sepa. Vuelve el todo o nada perpetuo del Madrid, y alguno dirá que con ello se acaba el verano. Quiá. No estoy de acuerdo. Acaso lo que ocurre es que el verano empieza ¡al fin! de verdad.
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