Las mejores firmas madridistas del planeta

Florentino y la Kardashian, ¡la foto!

 

La imagen del estreno en el Bernabéu iba a ser la del gol de Endrick, primero de los tres mil que marcará en el Madrid. Había otra; juntar a Arda, Brahim y el propio Endrick y titularla ‘El despertador del Madrid’.

Pues fueron ellos los que amarraron el partido y les dijeron a Los Tres de Arriba que así ni hablar. Pero no: la foto fue la de Florentino con Kimberly Kardashian, Kim en los ambientes. Socialité y modelo. ¡Toma ya!

Resulta que pasó esta semana por Valdebebas City, se retrató hasta con Pintus y terminó su gira en el estadio, lo cual tuvo mucho mérito: 35 grados a la sombra la acompañaban. Y una mujer así sólo suda por algo muy grande, lo sabré yo. ¡Qué potencia de foto y de acompañante, Florentino!

Florentino y Kim Kardashian

No soy experto en la materia, pero se cuentan por millones las personas que la han visto y algunos la tienen hasta de sonido en el móvil, fíjense. El Madrid siempre da espectáculo.

La juerga la acabó su hijo, no sé si único o tiene compañía, pues fue uno de los chavales que salieron al campo con los jugadores. Una familia muy madridista y la mar de interesante. Kim tiene posibles para dar un préstamo al club, quizá por Haaland, o incluso presentarse a las elecciones a la presidencia, pues se le calcula un patrimonio neto de 1,7 miles de millones de dólares, según la revista Forbes, poca coña. Lo que no sé si es socia y, por tanto, si su antigüedad lo permitiría. Preguntaré.

La imagen del estreno en el Bernabéu iba a ser la del gol de Endrick. Pero no: la foto fue la de Florentino con Kimberly Kardashian, Kim en los ambientes. Socialité y modelo. ¡Toma ya!

Una pena que Kim no naciera culé: podría comprase el club con Laporta dentro y hacerlo nuevo. ¿Que tenemos problemas de inscripción, dice usted? ¿Por la Liga? Pues me la compro con Tebas dentro. Sería magnífico.

Una lástima, sí, pues su nombre permite la catalanización inmediata. Kim es diminutivo de Joaquín, Joaquim. En realidad con Q, Quim. Quim Torra, aquel hombre. Pero igual da con K, claro. Pasaría a llamarse Kimeta, la Quimeta de toda la vida.

La tieta Quimeta, la yaya Paquita, todo eso. Paquita se llama, entre otras, la hermana del gran Pep Guardiola, catalanizada como Francesca, como es menester. Juro que en mis muchos años de militancia catalana, desde el día que nací, casualmente, jamás en mi vida conocí a una tía que atendiera por Francesca, a lo sumo Francina. Pero bueno…

Óscar Puente, Florentino y Ronaldo

El palco del Madrid, ya saben. Un espacio tremendo donde se hacen negocios, se liga y mil cosas más. Muy integrador, pues también estuvo otro grande, Óscar Puente. No tanto en calidad de ministro sino de hincha del Pucela.

Tipo cuidadoso y previsor, sus labores le trajeron a Madrid hace unos días. Siendo agosto, lo normal era irse a Pucela el finde, que se está fresquito. Uno de sus asesores le aconsejó no moverse. “Se acaba agosto, las carreteras están muy llenas y como vengas en tren llegas a la prórroga”. Alguien explicó al asesor que prórroga no habría, pero dio igual, lo importante era el mensaje. Puente no corrió riesgo alguno y enfiló Concha Espina una hora antes del partido. Bien.

Me ha dado por la crónica social, la deportiva me aburre. Sí, vale. El Madrid no ha arrancado brillante, lo cual es buenísimo para el campeonato. Imagínense que le hubiera metido otros tres al Mallorca…

Endrick

No, no. Esto es lo bonito. El Barça, arrasando, en su caso un doble 2-1 es arrasar, y del Atleti ni les cuento: 3-0 al Girona y el campo cayéndose cuando apareció Gallagher, último fichaje.

Está bien así. Es lo que necesita el campeonato. Si es inevitable que lo gane otra vez el Madrid, que no sea en enero. Kardashian difícilmente volvería. Si acaso en semis de la Copa de Europa. Y su presencia es como el lema de la Real Academia Española: limpia, fija y da esplendor. Ah, un abrazo a Bellingham y otro a Camavinga, ¿verdad?

 

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Arbitró Víctor García Verdura del colegio catalán. En el VAR estuvo Quintero González.

Arbitraje aplicado y diligente del catalán. No hubo jugadas polémicas y se agradece que dejó jugar y permitió los contactos para que hubiese ritmo en el partido.

Solo enseñó dos amarillas. Una a los visitantes a Marcos André por protestar en el 27' y otra a los locales a Güler por una entrada por detrás a Luís Pérez en el 51'. También pudo verla Tchouaméni por un pisotón en el muslo a Marcos André en la primera mitad.

García Verdura, CORRECTO.

Tarde ilusionante en el Bernabéu, con el debut de Kylian Mbappé con la zamarra blanca en su nuevo club. Javier Tebas se había encargado previamente de bajar un tanto el soufflé, al colocar en un horario mortífero (las 5 de la tarde un 25 de agosto en Madrid, algo insólito en los muchos años de socio de quien les narra). Bendita cubierta retráctil, aunque el pecado ya había sido cometido, al convocar a las huestes merengues en un horario que constituía un verdadero dislate, con 40 grados en la calle y con la paella dominical aún sin digerir convenientemente.

Carlo Ancelotti, hora y media antes de iniciarse el encuentro, nos daba la alegría de la titularidad de nuestro turco de las 1000 y 1 noches, Arda Güler, quien sabe si para pergeñar un 4-3-3 clásico o un más que posible 4-2-3-1 con el doble pivote Valverde-Tchouaméni. También salió en el once titular el canterano Fran García para suplir la ausencia del sancionado Mendy.

Enfrente, el Valladolid del amigo Nazario, equipo recién ascendido y con 3 puntos en la tabla, tras haber ganado en la jornada inaugural a otro ascendido, el Espanyol. El técnico Paulo Pezzolano regresaba 17 meses después al escenario donde había sido barrido 6-0 por el Madrid de Benzema, del que se recordaba su fabuloso hat trick en 7 minutos de juego.

Comenzó todo a ritmo diesel, acordes con el bochorno estival, aunque gracias a la cubierta, aparentemente la temperatura es 8 grados centígrados inferior a la del exterior. Ya se vislumbraba claramente el 4-2-3-1, con Güler de media punta centrado, justo a las espaldas de Mbappé. La banda izquierda estaba más despoblada que en anteriores encuentros, por la ausencia de Jude Bellingham. Los pucelanos se defendían como podían con un 5-4-1 de manual.

Mbappé avisó con un difícil zurdazo, sin dejar botar el balón, para poner a prueba al meta estonio Hein, en el minuto 9. Rodrygo y Arda comenzaban a incordiar por la banda derecha del ataque blanco. Vini apenas apareció en el primer cuarto de hora, pese al vistoso peinado que estrenaba, con bigudíes de tonos plateados.

Primer susto blanquivioleta - vinotinto esta vez - con un tiro de Machís que desvió a córner Rüdiger. El partido transcurría a cámara lenta y con poco peligro en ambas áreas. El Madrid tiene que armarse de paciencia ya que este es el clásico escenario de tantos y tantos encuentros como local. Aunque algo de velocidad no viene nunca mal para tratar de abrir la lata visitante. Mientras tanto, Mbappé estaba permanentemente vigilado por dos de los centrales vallisoletanos, por lo que sus compañeros apenas conectaban con él.

Entre bostezos transcurrían los minutos, el equipo local caminaba lento y sin ideas, muy plano. Apenas destacaba el poderío de Valverde en las recuperaciones. Pausa refresco necesaria, y el Bernabéu, lleno hasta los topes, seguía cantando y animando sin que afloraran los nervios. Lo cierto es que todo lo visto en la primera media hora había sido prescindible.

Apenas la ocasión de Mbappé y un par de tiros lejanos de Tchouaméni y de Valverde. Poca pólvora que propició los primeros silbidos del respetable. El equipo pedía a gritos mayor velocidad y mejor circulación de balón en los tres cuartos de la cancha. Lo cierto es que el Valladolid no sufría nada para despachar a gusto cada tentativa de incursión blanca.

Las estadísticas al descanso hablaban por sí solas. Dominio estéril (70-30 en posesión), tan solo un tiro a puerta (4 fuera) y 3 córners intrascendentes. Y todo ello, con un equipo que había cambiado claramente su dibujo a un 4-2-4 inoperante en ataque. Sin duda, había que meter otra marcha o quizás algún revulsivo en forma de Modric o de Brahim Díaz. Desde luego que el primer tiempo no quedará en la retina de ningún aficionado, pese a haber sido los primeros minutos del delantero francés de Bondy en nueva morada.

Pezzolano había tomado nota de su naufragio anterior en el coliseo blanco. Sin cambios, comenzó la segunda mitad. Arda desperezó al público con dos incursiones por la derecha. Por la izquierda nada de nada, pese a que Fran adelantaba su posición a la de interior.

Por fin, en tiro libre, Valverde logró el 1-0, en el minuto 50. Como ante el Atalanta en la Supercopa de Europa, rompió el 0-0 inicial, esta vez con una pequeña ayuda de un toque contrario. Sin haber hecho grandes méritos para ello, el Madrid se ponía en cabeza y comenzaba un nuevo partido. Los de Pucela tenían por fin que tratar de arriesgar algo y los espacios para las flechas blancas se iban a multiplicar.

Courtois tapó una intentona de Meseguer, un día más en la oficina, pocas intervenciones, pero acertadas. Se mascaba que habría más goles merengues por la mayor movilidad de los de Carletto. Militao se deshizo de media docena de camisetas color Ribera del Duero para servir a Güler, que forzó un nuevo saque de esquina. Pero Raúl Moro metió el susto tras una buena jugada de Juric. El Madrid seguía sin mostrar una superioridad que, a priori, parecía aplastante.

El caso es que casi todos los madridistas trataban de que Mbappé se estrenara en el Bernabéu, pero no le dejaban balones claros o con una cierta superioridad. Vini seguía desaparecido, ya transcurrido el minuto 65. Rodrygo, tras una delicatessen, no culminó una asistencia que parecía franca para Vinicius. Güler sacaba el cañón a pasear, pero se lucía de nuevo el arquero estonio, para completar la historia clásica de los guardametas que aparecen por Concha Espina. A estas alturas, ya llevaba Hein 6 paradas.

Cambió Ancelotti a Rodrygo, que había sido de los mejores y a Arda – qué pedazo de jugador – y entraron los previsibles Modric y brahim. El caso es que, pese a la superioridad local, el partido seguía sin estar cerrado.

El Madrid no mostraba demasiada ambición para ampliar el tanteador. Mientras el Valladolid, tímidamente, se acercaba al área blanca. Apareció por fin Vinicius con una maravilla de jugada, con caño incluido, y con un gran pase, pero no logró Kylian superar a Hein. El dibujo ya era un más simétrico 4-4-2 pero el tanto de la tranquilidad no llegaba.

En una tarde de estrenos, llegó el turno de Endrick en el minuto 86, Endrick se colocó de nueve, en sustitución de Mbappé, y Ceballos entró por Vinicius. Un minuto después, Brahim, por la izquierda huérfana de Vini y de Mbappé, lograba batir al buen portero pucelano con un caviar de los suyos, marcado con la zurda. 2-0 y ya estaba clara la victoria.

Hasta Endrick pudo inaugurar su casillero en su primer balón en partido oficial. Pero acabó inaugurándolo, vaya que sí. Tras una cabalgada magistral de Brahim, el joven paulista quebró con su pierna izquierda, y disparó con su teórica pierna mala, la derecha. Fue un cañonazo en toda regla que supuso el claro 3-0 final.

En la tarde del estreno de Mbappé, paradójicamente, y en tan solo 3 minutos, marcó su primer golazo el imberbe Endrick. Puso una bella guinda a un partido bastante insulso, en el que el Madrid de embolsó 3 puntos con los que contábamos todos los aficionados del mundo.

 

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Courtois: NOTABLE. Hizo el milagro nuestro de cada día.

 

Carvajal: APROBADO. Cogiendo la forma.

 

Fran García: APROBADO. Discreto.

 

Rüdiger: APROBADO. Sin problemas.

 

Militao: NOTABLE. Gran pase largo en el gol de Brahim.

 

Tchouaméni: APROBADO. En pretemporada.

 

Valverde: SOBRESALIENTE. Homérico en ataque y defensa. Goleador.

 

Güler: APROBADO. Jugó bastante bien 20 minutos como delantero. No sabemos si es lo que le pidió Ancelotti, pero no es lo que le pedía el partido.

 

Rodrygo: APROBADO. Voluntarioso.

 

Vinicius: APROBADO. Le salva una gran jugada que marró Mbappé. Ese pelo no sienta bien a su juego.

 

Mbappé: APROBADO. Grandes detalles de clase pero fallón de cara al gol.

 

Brahim: NOTABLE. Enorme gol.

 

Modric: APROBADO. Discreta aportación.

 

Ceballos: APROBADO. Buena aportación en sus escasos minutos.

 

Endrick: NOTABLE. Golazo en su debut.

 

Ancelotti: APROBADO. Le cuesta dar con fórmulas para atacar defensas cerradas. Costarán los automatismos con Mbappé.

El FC Barcelona, faltaría más, está legitimado para invitar a su estadio provisional a quien estime oportuno, y quien estime oportuno está también en su perfecto derecho de acudir. Los demás, por nuestra parte, estamos en nuestro perfecto derecho también de preguntarnos cómo puede ser que determinadas personas de prestigio en sus campos acepten la invitación cuando todo el mundo sabe (¿o acaso el problema es que no lo sabe?) que el Barcelona ha corrompido el fútbol español hasta el tuétano durante las últimas tres décadas, protagonizando escándalos sin numero ni castigo, entre los que destaca el de comprarse la cúpula arbitral del campeonato, en una "corrupción sistémica" (como lo llama el juez instructor del caso) que probablemente no tiene precedentes en toda la historia del deporte  mundial.

Los Stones y la música del Barça-Real Madrid

Primero fueron los Rolling Stones, cuya presencia en el palco blaugrana podía entenderse con reparos a través del acuerdo de patrocinio del club cliente de Negreira con Spotify. La cosa salió regulera porque Mick Jagger se puso a aplaudir el golazo de su compatriota Jude Bellingham con el que el Madrid empató el partido, y no se le vio muy disgustado cuando el propio Bellingham hizo subir al marcador el gol de la victoria blanca.

Ahora, para mí consternación, el que ha decidido aceptar la invitación, no sé si asimismo como parte de algún otro acuerdo comercial, ha sido el actor inglés Hugh Grant, cuya carrera admiro más por lo bien que me cae y su falta de pretensiones que por sus inexistentes dotes dramáticas, que tampoco él presume de tener. Está en algunas de mis películas británicas favoritas de los últimos lustros, lo que le convierte instantáneamente en un tipo al que se quiere (¿se quería?).

Ver a Hugh Grant posando con la camiseta del club cliente de Negreira es un varapalo de muy difícil digestión. You too, Hugh, my son? Se ve que el protagonista de Notting Hill y Love Actually, entre otras muchas, no llegó a captar del todo el concepto de granuja cuando interpretó la estimable Small Time Crooks a las órdenes del incombustible Woody Allen, y en consecuencia no se ha percatado de que las únicas diferencias entre las directivas del Barça actual (y pretérito) y los personajes de The Gentlemen son meramente superficiales.

Yo tengo la esperanza de que Hugh, de natural despistado, o al menos esa es la idea de la persona que uno se hace a través de sus papeles, no se haya enterado de lo de Negreira. En una mítica escena de Cuatro Bodas y un Funeral, se encuentra con un viejo compañero del colegio, con el que sostiene este diálogo sempiterno.

-¿Sigues con aquella novia de entonces?

-No, ya no es mi novia.

-Ah, menos mal. Se la tiraban todos los de la pandilla.

-(...) Ahora es mi mujer.

No pierdo la esperanza de que este desliz de ahora se trate de un acto de inocente torpeza como aquel, y que puesto al tanto de la realidad del Barça Hugh ensayaria uno de sus carismáticos gestos de "Tierra, trágame" y, mirando para otro lado, sin saber dónde meterse, musitaría uno de sus legendarios:

-Right... Right...

El Inglés que Subió una Colina pero Bajó una Montaña ha ascendido ahora a lo que él cree un simple montículo promocional. Vamos a ver cuánto tarda en bajar de esa desproporcionada montaña de mierda.

 

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1- Sistema de juego y once probable

Segunda jornada de Liga y el Real Madrid disputa su primer encuentro en el Santiago Bernabéu. El rival es un Real Valladolid que fue uno de los cuatro conjuntos que consiguió la victoria en el estreno de la competición. Los de Pucela son uno de los equipos ascendidos y que ha mantenido su columna vertebral añadiendo algunos fichajes como Latasa y Mario Martín procedentes del Real Madrid, el suizo Comert y el estonio Hein desde el Arsenal. Como bajas para la visita a Madrid solo cuenta con Anuar que está lesionado. No se esperan muchos cambios respecto al equipo que venció el pasado fin de semana al RCD Espanyol en el José Zorrilla y el once en un esquema de 4-3-3 podría ser el siguiente: Hein en portería; Luis Pérez y Rosa en los laterales; Javi Sánchez y Boyomo centrales; Comert como pivote, Amallah y Meseguer de interiores; Raúl Moro a la izquierda, Amath a la derecha; Sylla en punta.

2- Presión

Pezzolano, entrenador uruguayo, realizó en Segunda división una gran apuesta con la presión alta que también repitió ante el cuadro periquito. En otros instantes y ante rivales de más entidad opta por colocar en bloque medio al equipo. Es lo que se espera en el Santiago Bernabéu. La presión en campo rival se da con situaciones concretas en las que se pretende ahogar la salida del cuero, buscar el 2vs1 en banda y robar bastante arriba para generar peligro. También hay que tener en cuenta el estado físico para realizar estos esfuerzos a estas alturas del curso. Lo normal durante la mayoría de los minutos será ver a un cuadro pucelano replegado pero muy compacto, juntando líneas, tapando espacios y siendo solidario en cobertura y ayudas. Una de las grietas que puede aprovechar el cuadro de Ancelotti es ese repliegue si no es rápido y ordenado. Los vallisoletanos sufren con metros por detrás y a la espalda de los medios.

3- Salida de balón

Javi Sánchez es un canterano de La Fábrica con buen pie para iniciar el juego y una de las armas de Pezzolano en este aspecto. Al técnico le gusta la idea de sacar el balón por abajo con limpieza. La primera que conexión que se busca es con el centro del campo y principalmente con los interiores, ya que el pivote Comert, es un jugador que ha sido central en muchos tramos de su carrera y su labor es más de quite y contención. La zona derecha defensiva pucelana es más floja en este aspecto y si el Real Madrid se decide a presionar, es la parte en la que se puede conseguir algún rédito en forma de robo de balón en las inmediaciones del área de Hein. La opción de balones largos puede ser una opción para que pelee Sylla con su fuerza, corpulencia y velocidad con los centrales merengues. Al Real Valladolid en su juego de posición le gusta la idea de progresar teniendo el cuero, asociando a jugadores en el mediocampo o en tres cuartos con los futbolistas de más calidad, pero frente al Real Madrid no le será sencillo cumplir este plan.

4- Apartado defensivo

El año pasado en la categoría de plata existía una diferencia muy significativa en el aspecto defensivo entre el Real Valladolid en el José Zorrilla y lejos de su feudo. En casa se mostraron más sólidos y fuertes atrás que cuando deben viajar a domicilio. El resultado fue que encajaron el doble de tantos, 12 en Pucela y 24 en la carretera. Un aspecto positivo es que la línea defensiva no ha cambiado y los cuatro de atrás se conocen y se compenetran al haber coincidido todo el curso pasado. En portería sí hay una cara nueva con Hein que gustó en su estreno en Primera. Los laterales son buenos tácticamente y son correosos. Además, reciben ayudas de sus hombres por delante que los apoyan buscando el dos contra uno. Los centrales se complementan con un Boyomo más fuerte y físico y Javi Sánchez que es más de colocación y anticipación. Ambos, además, son solventes por arriba. Contarán, además, con la inestimable ayuda de Comert que en muchos momentos se meterá como tercer central para cerrar huecos en la zona de la medialuna. Una de las alternativas merengues para crear peligro es jugar entre líneas y sacar de zona a alguno de los centrales para crear espacios en la zaga.

5- Poderío ofensivo

Atacantes dinámicos, rápidos, directos y verticales pueblan la plantilla del Real Valladolid. Por bandas tienen desborde y velocidad con Raúl Moro y Amath. Iván Sánchez es un jugador en tres cuartos con visión y calidad, Sylla es potente y veloz al espacio y la llegada de Latasa les da muchas alternativas en el juego aéreo. El cuadro vallisoletano es un equipo al que le cuesta marcar como demostró en Segunda división y para acertar de cara a puerta debe generar bastantes ocasiones para materializar alguna de ellas. El aspecto positivo es que sumaba puntos con poco gol, algo que deberá repetir o si acaso mejorar para cumplir el objetivo de la salvación. Ante el Real Madrid se espera un equipo que busque contragolpes rápidos, de pocos toques, para aprovechar así los espacios que pueda dejar el Real Madrid en caso de no tener repliegues rápidos.

6- Estilo de juego

Pezzolano cuando fue preguntado por su estilo declaró que “es un modelo que va variando, un híbrido porque tenemos características de jugadores diferentes, lo que hacemos es amoldarnos mucho a los jugadores que tenemos”. Su modelo es “un juego de posición, lo hice en todos lados. Buscando superioridades, avanzando todos juntos, siempre buscando el hombre libre, tratando de llegar a ciertos lugares del campo que es difícil de marcar y buscar finalizar muchas jugadas. Y siendo muy agresivos sobre pérdidas”. Pero también admite que en Segunda división era muy complicado llevarlo a cabo y que de haberlo hecho muy probablemente no habrían ascendido. Apostó por ser práctico que es lo que necesitaba el equipo en esa categoría dejando de lado la vistosidad. Si conseguía los jugadores necesarios trataría de hacer ese juego en Primera como ha hecho en sus otros siete años como técnico. El Real Valladolid es un equipo trabajado, con los conceptos tácticos muy claros y con una organización muy pulcra en el terreno de juego. No es un conjunto anárquico ni que se descosa con facilidad y es uno de los grandes rasgos de los equipos que llegan desde la categoría de plata del fútbol español.

7- Hombre clave

Raúl Moro con su tanto fue el autor de la victoria la pasada jornada contra el Espanyol y, además, es el futbolista de más desequilibrio y calidad en la zona atacante. Diestro, juega escorado en la banda izquierda, para en diagonales buscar el disparo y la asociación en las inmediaciones del área. Ágil y rápido, es desequilibrante y tiene muy buen regate. Un jugador a vigilar que también es capaz de asistir, poner centros o realizar el pase de la muerte a la zona del punto de penalti. Comprado a la Lazio definitivamente este verano por el Real Valladolid, el pasado curso en Segunda ya apuntó cosas interesantes, aunque sus cifras fuesen discretas con dos tantos y cuatro asistencias.

 

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Buenos días, amigos. ¿Hay realmente un fuera de juego semiautomático en la liga española,  como nos han contado? Caso de haberlo, ¿se aplica siempre, o se desactiva a conveniencia cuando el equipo que protagoniza la jugada polémica es el equipo cliente de Negreira? Hay otras muchas preguntas inquietantes respecto al descalzaperros impresentable que es la liga de Javier Tebas, pero de momento, para abrir fuego, bastante tenemos con estas.

Con empate a cero en el marcador del partido que ayer disputaron en Montjuic Barcelona y Athletic Club, se produce una falta lateral a favor del equipo cliente de Negreira. Se bota la falta. Cuando el balón llega al área, Lewandowski está en manifiesto fuera de juego, cosa que no sabemos precisamente gracias a la retransmisión del ínclito Óscar Lago, sino que como siempre nos enteramos después por medio de las imágenes de estraperlo que circulan por Twitter, y que inevitablemente Tebas tarda un rato en censurar. Ya querría él impedir que salieran a la luz, ni siquiera por unos minutos.

Lewandowski no toca el balón, pero en una jugada idéntica se anuló un gol al Madrid el año pasado, en un derbi, por un fuera de juego de Rüdiger como el que aquí protagoniza el polaco. La pelota sale rechazada, Lamine Yamal la recoge, chuta y marca. El gol sube el marcador. Gracias a las redes sociales sabemos del offside de Lewandowski, pero el espectador que no use X (es decir, Twitter) no se entera de nada. Pero esto, siendo gravísimo, es lo de menos.

Lo grave es que sea pertinente hacerse la siguiente pregunta: ¿se entera el árbitro que está en el VAR, o se queda como el espectador? Considerando que es la misma empresa la que distribuye las imágenes a unos y otros, y que dicha empresa está dirigida por un tipo que es miembro del consejo de administración de una filial del Barça, la pregunta no puede ser más pertinente, y ahora mismo sopla en el viento, como las que se hacía Bob Dylan.

Ni rastro del fuera de juego semiautomático. Ni rastro de una repetición decente (fuera de las imágenes de estraperlo). El gol sube al marcador y el equipo cliente de Negreira gana 2-1.

Esta liga va a costar muchísimo. Esta liga va a estar muy jodida. Va a ser casi imposible. Tebas y sus aliados (que ahora incluyen a la Federación, con sus árbitros herederos de Negreira dentro) están decididos a mostrar al planeta la competitividad de la liga española, que a un Real Madrid plagado de estrellas le cuesta Dios y ayuda ganar. Se procurará que la liga llegue igualada hasta las últimas jornadas. Y, si se da el caso, una vez llegados a esas últimas jornadas, ¿por qué no rematar la faena dando el golpe maestro en las mismas?

La prensa local cuenta la victoria con fanfarrias y sin ninguna mención a este escandaloso asunto, como era de prever. Ya ganaron al Valencia con ayudas y tampoco contaron nada. La podredumbre de la competición no es asunto que interese a los medios cataculés. Qué coincidencia: tampoco es asunto que interese a los medios deportivos madrileños.

Lo que sí menciona Sport es el hecho de que Dani Olmo no jugó, por la sencilla razón de que el caos financiero en que está sumido el Barça impide inscribirlo. Cuentan que el jugador está que echa chispas. Pero, chaval, ¿es que no sabías dónde venías?

La no-inscripción de Olmo ha producido manifestaciones de una España (sí, España, Españísima diríamos) de charanga, pandereta y asteriscos. Con un asterisco aparecía el nombre del futbolista en la lista oficial de convocados del Barça. "Pendiente de inscripción", rezaba abajo, en pequeñito, la repuesta a la llamada.

Sí, amigos, es un Barça de asteriscos. Es una liga de asteriscos. En el fuera de juego semiautomático, por ejemplo, hay un asterisco bien gordo: "Aplíquese con flexibilidad y a criterio personal de realizador y árbitro cuando el protagonista de la jugada sea el Barça".

As y Marca, como anunciábamos, pasan de esto. Ponen a cambio el acento en el debut chamartinesco de Kylian Mbappé, que se producirá esta tarde a las 17 ante el Valladolid. Esperamos que tanto Kylian como sus compañeros sean conscientes de que esta no es una competición normal. Esperemos que Kylian y sus compañeros sepan que esto es una guerra donde el rival (amplio concepto que abarca LFP, RFEF, CTA, MediaPro, VAR y la práctica totalidad del resto de clubes implicados, con especial mención para Barça y su aliado el Atlético de Madrid) juegan con las cartas marcadas. La concentración, el esfuerzo y la responsabilidad deben estar a la altura de la magnitud del reto.

Pasad un buen día.

Buenos dias, amigos. Jude Bellingham se ha lesionado, y no estará de vuelta hasta dentro de un mes. Se perderá todos los partidos hasta después del parón de selecciones de septiembre.

-Pero ¿hay parón de selecciones en septiembre?

A nuestros viejos pero aún afinados oídos llega vuestra exasperada pregunta, queridos lectores. Sí, lo hay.

-Y ¿con qué motivo? Es decir, ¿para qué?

No lo sabemos a ciencia cierta. Pueden ser amistosos de preparación de no tenemos ni idea qué, o acaso las primeras rondas de la oprobiosa Nations League. El caso es que, en este caso y sin que sirva de precedente, el parón, absurdo y cansino, le vendrá bien a Jude para recuperarse de esta lesión que es un indudable contratiempo para él y para su equipo.

Marca deja caer la B de la BMV para símbolizar esta contrariedad. Si sigue cayendo, a merced de la ley de la gravedad, impactará contra el faldoncillo dedicado a Lenglet, que se vencerá por la izquierda e impulsará al central fuera de la portada, en efecto palanca.

As es menos efectista para contarnos lo mismo, es decir, que Jude se perderá todos los encuentros del próximo mes "por una lesión muscular en la pierna derecha". Añade que "es la tercera baja del Madrid está temporada tras las de Alaba y Camavinga". Nos resulta extraño que As incluya en la relación de bajas de esta temporada a Alaba, que ya venía lesionado de gravedad de la anterior. La del austríaco no es una baja que se haya producido en esta campaña, aunque siga de baja al inicio de la misma. Queremos pensar que es un despiste y no una llamada al alarmismo.

Lo cierto es que la mala fortuna está ahí, y que Bellingham ha dejado caer en sus redes sociales el que cree que puede ser el motivo de la lesión.

"Tal vez mi cuerpo me está diciendo que necesito más descanso después de un año muy movido". Algunos jugadores volvieron de vacaciones y, sin apenas pretemporada, se les puso a jugar la Supercopa (se entiende más o menos por la naturaleza del trofeo) y el primer partido de liga (se entiende menos con la profundidad de la plantilla, sobre todo en ataque). Sin animo de encender polémicas con el gran Carletto, tal vez el mensaje del cuerpo de Bellingham sea extensible a otros cuerpos, que deben ser tratados con tiento en este inicio de una temporada que además será poco menos que eterna.

 

La prensa cataculé, por su parte, se centra en el partido que esta tarde jugarán el equipo cliente de Negreira y el Athletic Club. La cosa tiene el morbo de saber si, caso de marcar Nico Williams, lo celebrará o no. Al fin y el cabo, jugará contra su exequipo, cuya camiseta blaugrana tantas veces ha lucido en Photoshop a lo largo del verano que ya se aproxima a su final. Por respeto a la que ha sido su afición virtual durante todo el estío, Eurocopa incluida, se espera que Nico se abstenga de celebrar en la eventualidad de marcar un gol.

Por lo demás, se presupone que el Barça no llegará a tiempo de inscribir a Dani Olmo para este partido, en un nuevo capítulo de la vergüenza insondable de la presidencia de Laporta.

Pasad un buen día.

Ante las recientes informaciones acerca de las dos posibles enésimas ventas de un porcentaje de Barça Studios, Barça Visión o sucedáneo que acontezca, en esta ocasión ejecutadas por parte de la empresa Bridgeburg Invent, perdón, queríamos decir Bridgeburg Invest, compañía cuyo presidente es… ¡el mismísimo Joan Laporta!, ante la imposibilidad por hastío del personal de continuar denunciando públicamente las constantes tropelías y atajos del club (ir)responsable, y ante la más absoluta de las certezas de que la liga y su entusiasta presidente van a permitir gustosos cualquier tipo de prestidigitación que proceda del club blaugrana, La Galerna tiene intención de unirse a esta exhibición de sudapollismo para anunciar lo siguiente:

La Galerna se complace en comunicar a todos sus lectores su intención de vender La Galerna Estudios para acometer el fichaje y su correspondiente e inmediata inscripción (que nosotros sí que podemos permitirnoslo) de Manuel Jabois, ya que, pese a que nuestra situación económica tampoco es que sea para tirar cohetes, aún podemos atenernos a la regla 1:1.

Dicha compra será acometida por la empresa productora de queso de Burgos, Bengoechea S.A. presidida por, ah, queridos y caprichosos azares del destino, nuestro editor Jesús Bengoechea, quien me insta a recordarles que él no es primo de nadie. O al menos de nadie que haya recibido instrucciones de cierto hijo de cierto vicepresidente de cierto comité arbitral. Era eso, ¿cierto? Sí, algo de cierto debe de haber ahí. Ah, sí, que esto era un comunicado oficial. Solemnidad, redactor, solemnidad. En la Junta Directiva de la empresa se encuentran personajes tan ilustres y ectópicos como Emilio Athos Dumas, Amiguete Barney o Francisco Javier Sánchez Palomares.

Queso cabeza

No estamos en disposición de revelar la cuantía total o los métodos de la compra, ni tan siquiera los plazos del mismo. O sí que lo estamos, pero preferimos mantener el misterio y que sea el lector quién elija su propia aventura. ¿Pagará Jesús a Bengoechea o Bengoechea a Jesús? ¿Se realizará una transferencia bancaria a sí mismo? ¿Se colocará frente a un espejo y se pasará el dinero del bolsillo izquierdo al derecho? ¿Se autoinvitará a desayunar, tapear o cervecear durante los próximos 20 años? Quizás algún día se desvele este enigma. Lo único que podemos adelantar es que las cifras cuadran y son limpias, se lo asegura este humilde redactor que jamás mentiría a sus lectores.

En caso de que los organismos superiores no presenten la misma laxitud que el presidente de la liga de fútbol profesional ante las irregularidades de cierto club de la Ciudad Condal o de que las cifras no cuadren, tendremos que recurrir a nuestro plan B: solicitaremos a cada seguidor de nuestra cuenta de X que nos envíe 1, 2, 3 euros o los que estime convenientes hasta que consideremos que nuestros bolsillos, eeeh, quiero decir que el bolsillo de Jabois haya quedado satisfecho. Sí, eso.

Hasta el día de hoy, La Galerna siempre se ha preciado de adoptar una postura de receloso secretismo acerca de las negociaciones que mantuviera con los periodistas a los que anhelaba por respeto a los medios en los que estos trabajaban, pero este periodo estival, y la cantidad de portanálisis que se han zampado aquí mis compañeros con la consecuente matraca que han pegado los portavoces del club barcelonés con Nico Williams, nos han abierto los ojos y hecho darnos cuenta de que el respeto hacia otros compañeros de profesión está más que sobrevalorado en la sociedad actual, así que lo confesamos: hemos mantenido conversaciones con Jabois. Algunas a deshoras y más inapropiadas de lo que nos gustaría reconocer. Le hemos leído y alabado. Le hemos llegado incluso a premiar en nuestra I Gala de Premios La Galerna, lo cual a nuestros ojos le convierte en canterano galernauta. ¿Quién puede decir que hasta no le hayamos cantado el himno al que él mismo puso la letra? Nosotros no, desde luego.

El periodista viene a hacer historia y formar parte de un tridente ofensivo de ensueño junto con Falstaff y Fantantonio, evocando a la mítica tripleta compuesta por Di Stéfano, Puskás y Gento o a la actual que conforman Bellingham, Vinícius y Mbappé. El escritor y periodista gallego hará las delicias de nuestros lectores con su inigualable ingenio y su cuidada prosa durante las próximas cinco temporadas, que acabarán siendo veinte cuando mire el contrato y se percate del diferimiento salarial que ha firmado. Si tiene la suerte de cobrar, claro, jeje, que esa es otra historia. Otra historia que, ya que por fin está por aquí, quizás debería contarnos él mismo. Bienvenido a La Galerna, querido Jabois.

 

Nota del autor: es más que probable que Manuel Jabois no tenga conocimiento acerca del acuerdo alcanzado con La Galerna y que los precontratos hayan sido negociados y firmados por su agente o alguien de su entorno. O puede que todo esto sea una filtración interesada de su agente para desestabilizar a los medios de la competencia. Quién sabe. Es el nuevo mundo en el que vivimos, amigos. Toca acostumbrarse. En cualquier caso, su incorporación es un hecho y será tan inmediata que por contrato tendrá que presentarse en nuestras oficinas el mismo día que el Barcelona reciba una sanción deportiva por parte de la liga por haber estado sobornando al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros durante al menos 17 años.

Nota del editor: El presente texto de Jesús Bengoechea forma parte del libro colectivo "Real Madrid: el álbum", editado por Pedro Tabernero con ilustraciones de Shelley Himmelstein. Lo publicamos con ocasión del cumpleaños de Carlos Alonso Santillana.  

 

Me hice futbolero y del Madrid de manera relativamente tardía. Era un niño de once o doce años más interesado en el cine, los libros y otras cosas gafapastosas. Mi hermano, nueve años mayor que yo, me insistía en las bondades del balompié como espectáculo, y ejercía sobre mí un proselitismo madridista que suscitaba en mi alma más respeto que entusiasmo. Supongo que le decía que sí a todo, y luego volvía a mis cosas de niño repipi que no quiere mezclarse con las masas.

Las cosas cambiaron de pronto un día, con la brusquedad de las epifanías. Estaba con mi hermano en una cervecería que aún existe (con otro nombre) en la calle Domenico Scarlatti de la capital, cuando entró por la puerta Santillana. Lo de encontrarte en lugares de la gente corriente a héroes balompédicos era aún moneda de curso común por entonces. Hablando de monedas, mi hermano le entregó muchísimas al barman para asegurarse de que el 9 blanco estuviera siempre provisto de cerveza mientras no saliera del bar.

—Ponle otra.

Santillana

Santillana le daba las gracias desde el otro lado de la barra, con un gesto que al principio era sólo de agradecimiento, hasta que gradualmente se convirtió en otro de agradecimiento acompañado de ya está bien, por favor. Mi hermano vibraba de emoción mientras un Santillana del futuro ya habría lidiado con treinta y cuatro fotos en redes sociales, su profesionalidad puesta en duda por nicks maliciosos de Twitter. Lo cierto es que no vi a Santillana perder el control ni a la cuarta o quinta, que debió ser cuando mi hermano desistió. A la salida mi hermano y Santillana intercambiaron unas breves palabras. Para pronunciar las suyas en el guion, a Santillana no le resbaló la lengua ni nada.

—Gracias, gracias…

—A ver si ganamos la liga.

—A ver, a ver…

Es verdad que no le tocó un guion excesivamente exigente, pero su aguante me resultó formidable. No estaba ni borracho ni harto de mi hermano, a quien un golpe de suerte —coincidir con una de las figuras del equipo— acababa de ayudar inesperadamente, y de manera definitiva, en su afán por convertirme a la causa que ya nunca más lograría dejar de lado. Comprendí que, si el madridismo era capaz de convertir a alguien ponderado como mi hermano en un mitómano (y en un plasta por el mismo precio), algo tendría el agua —o la cerveza— cuando la bendecían.

Gracias, Carlos. La que liaste sin querer.

 

Getty Images.

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