Las mejores firmas madridistas del planeta

El Barça empató rápido, como debe ser

 

El sabadete acabó divertido. Al Madrid le pitaron dos penaltis a favor en Anoeta y la excitación se hizo hombre. Y mujer. Incluso niño. Del primero no se dijo nada y me extrañó la general coincidencia de que ‘aquello’ fue punible.

No sé… Un muchacho que trata de protegerse de un chutazo, y encima de Güler, no quiere cometer penalti, ni siquiera córner, sólo protegerse. Lo del airbag en los coches, así, así... Todo el mundo dio por bueno que se pitara, empezando por el entrenador de la Real. Me sorprendió.

El segundo alteró definitivamente el cociente. Comprensible. El rival del Madrid, este como pudo ser otro, había tirado tres veces al palo y no había manera de ver batido a Courtois. Y el Madrid ganaba de penalti. Se estaba poniendo la cosa insoportable y en estas, ¡otro!

Así pitó Martínez Munuera

Pues otro, sí. Cosa distinta, y cierta, que esas acciones unas veces se sancionan y otras no. El árbitro no vio falta en la acción sobre Vinicius, sí el VAR y cuando eso pasa vayan poniendo el culito en pompa. Es decir: no se discutió sobre si hubo o no falta pues el pisotón existió. Se discutió que muchas veces eso no se pita. Y pitarlo a favor del Madrid pues…

Y bueno, casualmente después del sábado llegó el domingo. El penalti 2 se produjo sobre las diez y media de la noche del sábado, apenas 18 horas después, al Barça le ‘despitaron’ uno en Girona. Empate relámpago desde los once metros, el 1-0 para el Madrid, gol de Kylian, se convirtió en 1-1, gol de nadie. Si estará tremendo el Barça que incluso mete goles sin marcarlos. Empate. Como debe ser. Está bien. Estas cosas no conviene dejarlas para mañana.

No se discutió sobre si hubo o no falta pues el pisotón a Vinícius existió. Se discutió que muchas veces eso no se pita. Y pitarlo a favor del Madrid pues…

¿Fue penalti lo de Iñigo Martínez? Pues sí. Un compañero despeja mal, o sea, en dirección a su portería, y él intercepta la pelota con los brazos abiertos. Me recordó ‘Con los bracitos en cruz’, aquella canción de la gran Niña de Antequera, cuyo final dice: “Con los bracitos en cruz iré a buscar a su pare. Lo juro por mi salú, pa que siempre sepas tú lo buena que es una mare”.

Iñigo Martínez

El árbitro lo pitó, normal. El VAR lo ‘despitó’, normal. El árbitro no tuvo valor para imponer su criterio, que era el acertado. Recordó el pueblo aquel que sí le pitaron a Militao ante el Sevilla, temporada en Valdebebas, que le costó la Liga al Madrid: casualidades. Y lo dicho: unas veces lo pitan y otras, no.

Empate rápido: ‘nihil novum sub sole’, dicen que dijo el rey Salomón: “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y no hay nada nuevo bajo el sol”. Está en el Eclesiastés, capítulo 1, versículo 9. Para entonces, el Madrid no había ganado la Copa de Europa. Todavía.

El segundo penalti de la Real se produjo sobre las diez y media de la noche del sábado, apenas 18 horas después, al Barça le ‘despitaron’ uno en Girona. Empate relámpago desde los once metros, el 1-0 para el Madrid, gol de Kylian, se convirtió en 1-1, gol de nadie. Si estará tremendo el Barça que incluso mete goles sin marcarlos

Dicho lo cual es cierto que existen otras evidencias. Este es un Barça hambriento, lógico de donde viene, dos de los últimos veinte títulos disputados, y va como un tiro. El hambre de la juventud y tal. Once goles en sus dos últimos partidos. Está de piernas mejor que los demás. Y de cabeza. La verdad es que lo está haciendo la mar de bien.

Quizá corre demasiado en temporada tan larga, pero es normal. No estaba su horno para meterse en más bollos, le convenía salir como un cohete y su temporada será más corta que la de sus enemigos, el campeón y el Atleti, que sí jugarán el Mundial de Clubes.

Y como les he comentado alguna vez y no me cuesta repetir, el de Xavi sumó 85 puntos el curso pasado, luego lo normal es que esta sume los mismos por lo menos. Es la Liga. Que esto iba a ser otro mano a mano con el Madrid, también ‘nihil’. Parece que se apunta el Atleti y que el Villarreal será el Girona de este curso. Por centrar la cosa.

El Madrid ganó pues el último partido antes del primero excitante en su temporada, la visita del Stuttgart, primer partido de la Copa de Europa, esa musiquita, esas cosas. Las de comer. No le sobra nada, la verdad es que le falta mucho para ser el que va a ser. Entre otros matices, recuperar futbolistas. Brahim cayó para tres meses, nada nuevo tampoco.

Ese es el asunto a resolver en clave blanca: lo propio. Desde la enfermería al juego. Las gracias de los demás no deben importarle al equipo de Ancelotti.  No le importan, seguro. Su pelea es consigo mismo, crecer, ir acercándose a su nivel teniendo en cuenta lo evidente: la verdad llega en marzo.

Lo razonable es que veamos al Madrid verdadero mucho antes de esa fecha. Esa es su pelea. Lo demás no puede controlarlo ni le compete. El Barça juega bien: estupendo. El Atleti parece firme, magnífico. El rival no es ni fue nunca el problema madridista. Ver sala de trofeos. Pues hala, bienvenido, Stuttgart. El Madrid, a dar un pasito más. O tres.

 

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Buenos días, amigos galernautas. Como ni siquiera sus instigadores se lo creen, el bulo según el cual el Madrid “robó” el partido de Anoeta ya ha desaparecido de la actualidad de las portadas. En realidad, si recordáis, ni siquiera ayer las agitó. Se coló de rondón en las redes sociales, los avisperos radiofónicos y algunos otros foros, pero nadie tuvo las agallas (ni la desfachatez) de ponerlo a cinco columnas en las primeras páginas, por la sencilla razón de que cualquier persona con dos dedos de frente, por muy antimadridista que sea, sabe que el Madrid ganó merced a dos penaltis claros. Tontos, si se quiere, e infortunados si se suman a la mala suerte de la Real con los postes. Pero claros.

Comoquiera que en el fondo todo el mundo sabe que un balón al palo no es gol, y que en cambio un gol de penalti sí es gol aunque sea desde los once metros, el cohete ha ascendido un metro y medio del suelo, ha hecho un ruidito similar al de un cuesco y ha vuelto a caer, impulsado por la ley de la gravedad. Ha sido un gatillazo en toda regla, un gatillazo anoético, adjetivo que acabamos de inventar y que involucra muchas cosas si uno lo desmenuza. El antimadridismo es un anciano cascarrabias, un viejo verde cuya fuerza se va por la boca y que profiere a las mocitas madrileñas ridículas promesas eróticas cuya obsoleta virilidad sería incapaz de cumplir.

Hasta la próxima, claro. Hay gente que no soporta que el Madrid gane. Como muy atinadamente apuntaba Jorgeneo en el chat de La Galerna, cuando el Madrid gana conforme a las reglas son las reglas las que están mal (“Nos estamos cargando el fútbol” según Imanol), y de igual manera cuando el Madrid cumpla escrupulosamente con todas las ordenanzas de ruido será el propio concepto de ofrecer conciertos en el Santiago Bernabéu el que deba revisarse.

El caso es que hoy ya no hay rastro de la fogosidad anti que siguió al partido de San Sebastián. La prensa ha intentado estirar el chicle pero la cosa ha dado para lo que ha dado. Hasta al presidente del Girona, que pasaba por allí (siendo allí el propio Girona), le arrimaron la alcachofa para que se pronunciase sobre el “robo” txuriurdin de los blancos. “Esos penaltis no admiten mucha discusión”, respondió el dirigente. Lo dicho: amago de erección, amorcillamiento levemente promisorio y franco decaimiento en el momento de la verdad.

Portada Marca

Marca, superado su manifiesto desdén hacia la victoria blanca del sábado, ofrece una cara más solidaria con el Madrid, o no, vete tú a saber. Queremos entender que lamenta la grave lesión de Brahim, que viene a portada con caracteres de pequeña tragedia.

Lo es. Brahim jugó veinte minutos de fábula en Donosti y luego se rompió. Hay que estudiar cuál es el impacto de los partidos de selecciones disputados hace pocos días con Marruecos en este percance, pero probablemente exista una relación. Los parones de selecciones son una ignominia, con especial mención para el que tradicionalmente tiene lugar en septiembre, cuando los jugadores apenas acaban de finalizar su pretemporada y el riesgo de lesiones aumenta. Ese parón es un puñetero rompepiernas.

Pero tranquilos: hay otro parón en octubre, y el cálculo es que Brahim se recuperará justo a tiempo… para que lo perdamos de vista más de un mes en la Copa de África. En este escenario, cuesta creer quién paga el sueldo de Brahim.

Portada As

As viene hoy consumido de pura fiebre rojiblanca. El cholismo goleó al Valencia, que es como hacer bullying a un compañero de parvulitos cuando tú ya calzas bigote y paquetón.

No estaría mal que entre en la puja por la liga el Atleti, aunque solo fuera para espantar ya el argumento según el cual el Barça no puede pagar por sus múltiples crímenes porque el sistema lo necesita. Un Atleti fuerte serviría para restar (presunta) vigencia a esa necesidad, pero muchos nos tenemos que el Atleti va a ser un cohete de vuelo corto como los antes descritos, otro gatillazo, metropolitano en este caso. El Atleti ganará lo que tiene antes del derbi a modo de entrenamiento para el mismo, después ganará el derbi y, satisfecho con el logro del objetivo de la temporada, se desinflará.

Aquí quedó escrito.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

La prensa cataculé celebra el rotundo triunfo en Girona de las huestes de Flick, que parece ha dado desde el principio con la tecla. Es un buen técnico que tiene a su servicio a una de las estrellas del campeonato, Lamine Yamal. Ambos merecerían prestar sus servicios a un club grande, o por lo menos a uno que no haya manchado eternamente la historia del deporte pagando durante un mínimo de 17 años al vicepresidente de los árbitros en busca de “neutralidad arbitral” (según declaraciones del propio interesado) y dentro de un contexto de “corrupción continuada” según el juez de instrucción.

Pasad un buen día, velando ya armas para la Champions.

El Real Madrid, sin jugar bien, cosechó ayer los inusuales beneficios de gozar el privilegio de un arbitraje normal. El madridismo está que no se lo cree. Es casi inquietante que al Madrid le piten los penaltis que son penalti. Ya empezamos a frotarnos los ojos cuando Munuera comenzó, sin tardar mucho, a sacar tarjetas amarillas en aquellas entradas de los fogosos jugadores realistas que eran objetivamente merecedoras de tarjeta.

El asunto es tan paranormal que tiene al madridismo perplejo y al antimadridismo furioso. No puede ser esto de que al Madrid le piten con justicia. Estaba jugando mal, estaba siendo dominado por la Real, le estaban salvando los palos y, por tanto, no merecía que le pitaran un penalti a favor. En general, al antimadridismo le falta llevar a cabo el ejercicio de honestidad de reconocer lo siguiente: en su opinión, el Madrid no merece justicia arbitral. Por lo que sea. Por ser el que mejor hace las cosas en el fútbol español (o quizá el único que las hace bien), por ganar casi siempre o simplemente porque yo, antimadridista, lo odio con todo el poder de mi corazón.

Real Sociedad 0
Real Madrid Televisión 2
Corrupción en el @CTARFEF #RealSociedadRealMadrid

— Kike Marin** (@Kike_Marin_) September 14, 2024

La prensa afín a la Real Sociedad está que trina. El periodista Kike Marín aludió a los vídeos de Real Madrid TV como causantes del arbitraje normal de Munuera. Como colaborador de dicho canal, me siento orgulloso del poder omnímodo que nos atribuye Marín. Ojalá fuera verdad que he podido contribuir mínimamente a que Munuera no se inhiba esta vez ante patadas merecedoras de amonestación, o a que en esta ocasión Hernández Hernández haya tenido la honradez de avisar a su compañero del pisotón de Aramburu sobre Vinícius, penalti tan tonto como meridiano. Sin embargo, creo sinceramente que Marín sobreestima los superpoderes de RMTV, y más bien tiendo a creer en un desconcertante acceso de probidad arbitral. Tan desconcertante que casi da miedo. ¿Qué traman los pupilos de Negreira?

En general, al antimadridismo le falta llevar a cabo el ejercicio de honestidad de reconocer lo siguiente: en su opinión, el Madrid no merece justicia arbitral

Por lo demás, Mbappé presentó sus credenciales como gran estrella de la presente liga. Apareció por todas partes, y sembró el pánico en cada una de sus intervenciones. Contrastó con Vini, que no es que no estuviera acertado sino que casi no intervino, en marcado contraste con su habitual omnipresencia. Bajo esta gris actuación del brasileño (decimos gris y no negra porque con todo se las apañó para anotar un penalti y marcar un gol) quizá se esconda un punto esperanzador: el Madrid ya no necesita volcar todo su juego en Vini, lo que reduce cierto nivel de dependencia de su fútbol por parte del equipo. En todo caso, es evidente que debe mejorar su rendimiento. Lo hará sin ningún género de dudas. Cuando la pareja Mbappé-Vini se engrase, los rivales no van a tener donde esconderse.

Vinícius, Mbappé, Carvajal y Güler contra La Real Sociedad en Anoeta

Capítulo aparte merecen Valverde, Modrić y Mendy. El uruguayo descerrajó uno de los partidos más memorables que se le recuerdan, sosteniendo sobre sus espaldas casi todo el juego en la zona ancha. Bien es verdad que el croata colaboró con un ejercicio de abnegación y sabiduría que a su edad es casi emocionante: noventa minutos de brega e inteligencia. Lo de Mendy fue lo habitual: en lugar de exigir explicaciones por el segundo penalti, tal vez Take Kubo deba concentrarse en recomponer las piezas del orgullo malherido por causa del marcaje del francés.

Dijo Ancelotti que su equipo tal vez no mereció ganar. Los de siempre se aferrarán a esas palabras para darles la vuelta en el sentido antes reseñado: como no jugó bien, no mereció que le pitaran los penaltis. Bien haríamos en no abonar la perversa narrativa adversa, aunque Carlo sabrá por qué lo hace.

 

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Buenos días, amigos. El Madrid venció anoche por 0-2 a la Real Sociedad. Ambos goles anotados tras sendos penaltis nítidos. El juego de los blancos, ayer naranjas, sigue sin ser el que todos deseamos, plagado de desajustes, errores e imprecisiones, lo cual dota de más mérito a la victoria ante un buen equipo como el txuri-urdin: cuando se juega bien es más sencillo ganar. Y además cobra más importancia el triunfo: cuando se juega mal es más probable perder. Podéis leer aquí la crónica del encuentro escrita por Ramón Álvarez de Mon.

Hasta que Ancelotti dé con la tecla, los jugadores mejoren sus prestaciones y los múltiples lesionados se recuperen (clave), es de vital importancia sumar puntos de tres en tres. El fútbol, de momento, es un juego sometido a un reglamento en el que vence el equipo que más goles anota.

El matiz del reglamento es importante porque dictamina, entre otras cosas, lo que se considera gol y lo que no, lo que es penalti y lo que no, lo que es tarjeta, etc. Por lo que si un equipo no juega bien, pero gana de manera lícita según las normas del juego, cabe criticarlo táctica, técnica, física o estéticamente, pero poner en duda la legitimidad de su triunfo atenta contra la inteligencia.

Portada Marca

Marca titula «Por los pelos… por los palos», con una imagen de Mbappé y Vinícius debajo de los puntos suspensivos. No, Marca, el Madrid ganó porque marcó dos goles y la Real Sociedad, ninguno. Los palos no son goles, si fueran goles, el equipo que alberga en su estadio a neonazis con dos asesinatos a sus espaldas, el club apropiado indebidamente por sujetos (compañeros de barbacoa) a quienes cedéis portadas plañidera, quizá hubiese ganado alguna Champions.

Portada As

«De penalti y gracias». As va en una línea similar, aunque otorga más importancia a los goles que a los palos en la victoria blanca.

Basta darse una vuelta por el resto de medios de comunicación y las redes sociales para apreciar la indignación reinante por dos circunstancias acaecidas ayer en Anoeta. La primera denota el infantilismo inherente al antimadridismo: les parece intolerable que los tres palos no fueran gol, no asumen la realidad de manera adulta y se frustran. La segunda pone de manifiesto algo más grave: se indignan porque al Madrid le han señalado dos penaltis que lo son y los medios lo jalean. David Álvarez lo expresó anoche en X.

Están indignados porque al Madrid le han pitado dos penaltis que son.
Dicho de otro modo,están pidiendo que al Madrid no le piten los penaltis que son.
Y lo dicen sin el más mínimo sonrojo y con genuina indignación por los dos penaltis bien pitados.
Vivimos en una simulación.

— David Álvarez (@DAlvarez1976) September 14, 2024

La gravedad de esto último es evidente, si se afea y se critica que al Madrid le piten penaltis claros según el reglamento, realmente lo que se reclama es que al Madrid no se le aplique el reglamento. El cerebro de estas lumbreras procesa algo parecido a lo siguiente: «Como el Madrid está jugando mal, además no han sido gol tres disparos de la Real al palo y encima yo quiero que pierda, es “injusto” que le piten dos penaltis que lo son».

Este «argumento» impera en la mayoría de las tertulias de los grandes medios de comunicaciones y en las columnas de los principales diarios. Es la misma línea de pensamiento que aquella que afirma que si el Madrid juega mal no tiene derecho a recibir un arbitraje ajustado a reglamento, es decir, que si haces un partido pésimo y te birlan tres penaltis te tienes que callar.

El análisis de este discurrir arroja conclusiones poco amables con el desarrollo cognitivo de buena parte de la sociedad, pero es una realidad palmaria. Como los dos penaltis de ayer.

Esta disfunción racional es la misma que lleva a muchos sujetos a no ver problema legal, moral, deportivo, ético ni de ningún tipo en que el FC Barcelona pervierta la competición mediante el pago de millones de euros a uno de los jefes de los árbitros durante lustros, y considere intolerable que al Madrid le indiquen dos penas máximas como las catedrales de Burgos y de León.

El cumplimiento del reglamento, cuando afecta al Madrid, es corrupción. Prohibido aplicar el reglamento. El incumplimiento de la ley, cuando afecta al Barça, es un asunto de muy difícil palpación, tolerable y, en el peor de los casos, ya prescrito.

Hay una solución para evitar que al Madrid le piten penaltis que son y, en general, que le apliquen el reglamento: hacer un crowdfunding para comprar otra vez al CTA. Funciona, el Barça puede dar fe de ello. El problema es que quizá las autoridades pongan alguna pega al intentar comprar algo que ya está comprado. Habría que darle una vuelta, pero la idea es magnífica. La expresó en X Paul Tenorio ayer:

A quien no le guste que el Madrid tire penalti cuando se lo hacen, que se rasque el bolsillo y le pague unos milloncetes de tapadillo al CTA

— Paul Tenorio (@Paul_Tenorio) September 14, 2024

Portada Sport

Sport no ha querido enfangarse mucho —¿acaso se ha dado cuento de lo ridículo que habría sido llorar en exceso por nada?— y se limita a un recuadrito faldoncil que reza: «El Madrid vive de los penaltis» y lo ilustra con la imagen de Vinícius mandando callar, tras anotar el primer gol, a quienes llevaban todo el partido insultándolo.

No vamos a ahondar en el hecho de que Vinícius no tiene permitido mandar callar o bailar, pero sí pueden hacerlo jugadores como Piqué o Griezmann, por poner dos ejemplos de cada acción. Curiosamente, uno jugaba en el club que adulteró la competición pagando millones a Negreira y otro en el que alberga grupos neonazis que han matado sin que el resto de aficionados proteste por ello. O sea: si eres víctima de acoso y racismo, no puedes hacer nada; si perteneces a clubes amantes del delito: vía libre.

Con Vinícius sucede además una cosa curiosa. Su encuentro de ayer fue tétrico. Es evidente que no se encuentra en un buen momento de forma. Altibajos sufren todos los jugadores. Sin embargo, ayer marcó un gol y provocó el penalti gracias al cual se anotó el otro. Se da la paradoja de que si Ancelotti hubiese sustituido al brasileño, como pedíamos muchos, probablemente el Madrid no habría ganado. Y no es la primera vez que ocurre. ¿Qué es más ventajoso para el equipo, ganar o «castigar» a quien está jugando mal?

Portada Mundo Deportivo

El titular de Mundo deportivo es un ejemplo de cómo no utilizar los prefijos: «Súper duelo». El prefijo separado de la palabra a la que aporta valor semántico.

Según la RAE, los prefijos «se escriben siempre soldados a la base a la que afectan cuando esta es univerbal, es decir, cuando está constituida por una sola palabra: antiadherente, antirrobo. En este caso, no se consideran correctas las grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base (anti-mafia, anti-cancerígeno) o separado de ella por un espacio en blanco (anti mafia, anti cancerígeno)», este último caso es el del titular del diario de Godó, grande España. Sí hay ocasiones en las que procede el espacio o el guion, pero no en esta. Aquí podéis resolver vuestras dudas al respecto.

Pasad un buen día.

Arbitró Juan Martínez Munuera del colegio valenciano. En el VAR estuvo Hernández Hernández.

Ver para creer, pero excelente arbitraje del colegiado de Benidorm. Dominó el partido desde el primer minuto y lo llevó con eficacia y clarividencia.

Los dos penaltis al Real Madrid fueron claros y no admitían duda. El primero de Sergi Gómez, que se protegió el rostro con la mano en alto, es de manual. El segundo fue de Aramburu a Vini en el 73' y requirió la ayuda de Hernández Hernández desde la sala VOR. El defensa llegó tarde y pisa al brasileño que ya había soltado el cuero, pero no es eximente de pena máxima. Incluso, Martínez Munuera pudo sacar la segunda amarilla al jugador blanquiazul, sin embargo se guardó la cartulina.

En el aspecto disciplinario mostró cuatro tarjetas a los locales y una a los madridistas. Sadiq en el 16' la vio por una entrada temeraria a Carvajal, Aramburu en el 27' por llegar tarde ante Vinícius, Pacheco en el 78' por derribo a Rodrygo y segundos después Barrenetxea por protestar dicha acción. En los merengues el tarjeteado fue Modric con una amarilla por pisar a Aramburu en el 78'.

Martínez Munuera, MUY BIEN.

 

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Courtois: 6. Le llegaron mucho, pero no necesitó intervenir demasiado.

Carvajal: 6. Estuvo más sólido que sus compañeros de defensa.

Militao: 5. Mostró dudas.

Rüdiger: 4. Anduvo bastante despistado

Mendy: 5,5. Mal con balón, pero contuvo bien al final.

Valverde: 6,5. Es el jugador más fiable en estos momentos.

Modric: 4. Bastante superado.

Güler: 6. Tímido, pero apenas falló y forzó el penalti.

Brahim: 6,5. Fue una pena su lesión. Estaba jugando bien.

Vinícius: 5. Poco acertado, pero forzó un penalti y metió el otro.

Mbappé: 8. Su mejor partido hasta el momento.

Rodrygo: 4. No estuvo acertado.

Lucas: sin tiempo relevante.

Endrick: sin tiempo.

Ancelotti: 5. No contaba con muchos recursos para jugar con los cambios, pero su equipo no estuvo bien en gran parte del partido.

 

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El Real Madrid ha obtenido una victoria muy importante y sufrida con goles de penalti de Vinícius y Mbappé.

Ancelotti no tenía muchas opciones y optó por lo más natural. Dada la ausencia de cuatro centrocampistas, optó por Güler para acompañar a Valverde y Modric. Brahim entraría por Rodrygo como novedad en el ataque.

La primera parte fue absolutamente trepidante. Tanto el Madrid como la Real especularon muy poco y buscaron la portería contraria. Fue una pena que la lesión de Brahim cortase el buen partido que estaba haciendo. Precisamente el malagueño se hizo daño en una jugada en la que habilitó a Mbappé. Una de las mejores ocasiones del primer tiempo.

Brahim

En el Madrid entró Rodrygo por Brahim, pero el que estaba realmente fino era Mbappé: cada balón que recibía se convertía en peligro automáticamente. Suyas fueron las mejores ocasiones del equipo de naranja si exceptuamos el remate de cabeza de Rüdiger.

Por parte de la Real, cabe destacar que los jugadores locales toparon dos veces con el palo. Ambas jugadas vinieron precedidas de pérdidas negligentes del Madrid. También tuvo una muy buena la Real al final de la primera parte tras relajación excesiva en lugares peligrosos de Vinícius y Güler.

El Real Madrid ha obtenido una victoria muy importante y sufrida con goles de penalti de Vinícius y Mbappé

Que la primera parte fuera entretenida no quiere decir que la jugase bien el Madrid. Demasiada distancia entre sus líneas, mala salida del balón y también excesivas pérdidas de balón donde no toca.

El comienzo de la segunda parte no fue esperanzador. De nuevo desatención defensiva y palo de Sucic cuando tenía todo a favor frente a Courtois. El Madrid contestó de forma tímida con una cabezazo de Militao que fue fácilmente detenido por Remiro.

En el minuto 57, le cayó un balón en la frontal a Güler y su contundente remate fue parado por la mano de Sergio Gómez. Se trató de un penalti muy claro que aprovechó Vinícius para colocar el 0-1.

Vinícius y Militao

La verbena defensiva se volvía a mostrar en el 68, cuando la Real conectó dos veces seguidas con la cabeza obligando a intervenir a Courtois. Poco después Militao se comenzó a mostrar dolorido de la rodilla. Lucas empezó a calentar. Un minuto más tarde, Vinícius dribló por la izquierda y tras centrar recibió un pisotón. El VAR avisó al árbitro, que señaló penalti. Mbappé hizo el 0-2.

Finalmente Lucas entró por Arda Güler y ocupó una posición en el centro del campo. Se trataba ya de resistir. En el 88, Mbappé, mejor jugador madridista, dejó su sitio a Endrick.

 

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Hoy, un seguidor de cuenta en X de La Galerna nos ha informado de la existencia de un Proyecto Fin de Grado que versa sobre la contaminación acústica generada por eventos celebrados en el estadio Metropolitano de Madrid, el campo del Atleti.

La autora es Carlota Monge Cacho, la titulación, Grado en Ingeniería de Sonido e Imagen, y el centro, la Universidad Politécnica de Madrid. Pueden consultarlo en este enlace.

Tras explicar y aplicar toda la normativa pertinente en sus mediciones, el proyecto concluye lo siguiente:

Es decir, por la noche, cuando más necesario es el descanso, los vecinos del Metropolitano reciben un nivel de ruido superior al permitido, por lo que no se cumple la normativa, ya que para hacerlo no tendría que superarse el límite en ningún periodo. Es importante resaltar que el incumplimiento de la normativa se produce sea cual sea la actividad celebrada en el recinto: partido de fútbol, concierto o evento multitudinario como «La Velada del Año 3». La afluencia masiva que personas tiene como consecuencia un mayor tráfico y, por tanto, una mayor emisión de ruido desde las vías de circulación. El ayuntamiento de Madrid, con Almeida a la cabeza, concluyó en 2019 que el Metropolitano no cumplía con el límite de contaminación acústica. Hace un lustro.

¿Va a generar tanto ruido en los medios y en redes sociales este hecho como el asunto del Bernabéu?

 

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Buenos días, amigos galernautas. Aunque el portanalista medio está curtido cual queso viejo es cierto que, una vez superado este coitus interruptus de septiembre y atravesado el yermo páramo de este parón de selecciones, cabía esperar mayor ingenio de nuestros confeccionadores de primeras planas en los kioscos de la piel de toro.

Vuelve la Liga, el torneo que verán gratis en Guangzhou mientras Manolo, el del bar de abajo, se dejará más de mil lereles al año en poner el furbo a sus parroquianos. P´al forofo. For the fans, ya saben.

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Así las cosas, tal y como los cuatro jinetes del apocalipsis deportivo diario han perpetrado las portadas, el regreso del Real Madrid al nido liguero de conde-duques y validos de la corte arbitral de Negreira, esta noche en la Bella Easo, nos resulta algo descafeinado. Lo del Pajarito que se convirtió en Halcón a fuerza de comer merengue del AS, y lo de Mbappé, brazos cruzados en postura a imitar en cualquier foto familiar por los sobrinitos de España, son cosas que representan los manidos lugares comunes que tanto frecuenta la prensa de los goles, los canastos y el balón-volea. Sin embargo, si uno saca su lupa detectivesca de Sherlock Holmes galernauta descubrirá en los bajos fondos del Marca la noticia que verdaderamente les excita y que, si fueran suficientemente gallardos, llevarían con honores a primera página.

“El Madrid suspende los conciertos hasta marzo de 2025 como mínimo tras las quejas por el ruido” .

 

Mucho, mucho ruido

Ruido de ventanas

Nidos de manzanas

Que se acaban por pudrir

 

Mucho, mucho ruido

Tanto, tanto ruido

Tanto ruido y al final

Por fin el fin

 

Ruido, que cantaba Joaquín Sabina, colchonero de pro, igual que presuntamente lo es el célebre “Ruido Bernabéu”, impulsor y activista virtual de estas decibélicas protestas vecinales en los aledaños del estadio, de noche, y presunto director de operaciones y negocio del Atlético de Madrid, otrora mano derecha de Tebas, de día. Eso al menos se dice. A fin de evitar suspicacias, sería bueno que el tal “Ruido Bernabéu” revelara quién se haya detrás de ese nick tuitero. El que la agenda del centro neurálgico de una gran ciudad venga marcada por un personaje sin rostro es más propio del mundo del cómic. Estamos en la realidad, no en V de Vendetta, aunque a vendetta contra la estrategia del Real Madrid suenen todos estos esfuerzos por socavar los ingresos extraordinarios del estadio. Ya hay miles y miles de cuentas tuiteras colchoneras y culés celebrando este mero aplazamiento de conciertos.

Urge que vayan a celebrar a Neptuno y Canaletas, respectivamente.

No negamos que habrá vecinos de la zona genuina y legítimamente preocupados por los efectos secundarios de los conciertos masivos en el estadio. Es una pena que estén siendo manejados por intereses oscuros.

Celebramos en cualquier caso la iniciativa del club, el Real Madrid, jamás impuesta por ninguna instancia superior o divina, de enfocar todos sus esfuerzos en corregir este problema, que no sabemos si podría haberse previsto mejor. También el FC Barcelona, en la remodelación de su estadio, podía haber previsto mejor que la esclavitud está erradicada de la faz de la tierra antes de enrolar a obreros en condiciones de semiesclavitud, asunto este que, en cambio, no ha llamado la atención más que de dos medios: El Periódico de Catalunya y, tras él, La Galerna. Eso no ha hecho tanto ruido como los ruidos de Concha Espina, por lo que sea.

El nuevo Bernabéu es un game changer, que apuntaba Jorgeneo en el chat de La Galerna, y eso no pueden soportarlo. Especialmente si eres colchonero. Resulta curioso que, así como corren ríos de tinta en la prensa “seria” por los asuntos vecinales de Concha Espina, los atascazos derivados de las riadas humanas del Wanda, cante Bruce Springsteen o trote Koke Resurrección, no merecen mayor comentario. Ni siquiera de nuestro locuaz alcalde.

Ahora será el ruido, luego el tráfico, después la gente, más tarde los gorgoritos de Luis Miguel y finalmente las palmaditas en el culo de Aitana. No cejarán en su empeño. Mucho está en juego y a veces olvidamos cuán formidable enemigo es el antimadridismo.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

Antimadridismo que tan bien encarnan nuestros amics, que andan últimamente relajados, absueltos mediáticamente por sus tropelías y corruptelas, ufanos, paseando por la rambla con bastón y bombín, vestidos un sábado con la camiseta de los domingos. Han ganado cuatro partidos. No descarten que se paseen por Canaletas si ganan en Girona, donde de un tiempo a esta parte se les discute, Puigdemont mediante, la supremacía del fútbol catalán. Por si fuera poco, ahí tienen el Plan Pedri, que no sabemos si incluye Luz de Gas, la disco de Barcelona, donde —qué tiempos aquellos— Laporta se desparramara champán encima cual adolescente en su primer botellón en las fiestas del pueblo.

Nos encanta el Plan Pedri, dicho sea de paso. Se resume en que hay que entrenar.

Bromas al margen, celebramos el regreso al verde del bueno de Ansu Fati, llamado a ser el nuevo Vinícius por los cantamañanas de por allí que frecuentan las tertulias de por aquí, y que lo elevaron al enésimo pedestal de la Masía antes de tiempo. Flaco favor le hicieron. Es bueno en todo caso verle de vuelta.

Resulta curioso cuanto menos que el bueno de Ansu vaya a protagonizar una portada del diario Sport el día después de que Vitor Roque —otro nuevo Vinícius— mojara con la camiseta del Betis. La broma les costó 60 palancazos, recuerden.

Tigrinho ha rugido.

Y eso hace ruido.

Pasad un buen día.

1- Sistema de juego y once probable

 

Quinta jornada de Liga a la vuelta del parón por los compromisos internacionales. Una dura piedra de toque para el Real Madrid en su visita a Anoeta. Los donostiarras han sufrido dos bajas importantes este verano, Le Normand y Merino, mientras que han llegado jugadores de futuro como el islandés Oskarsson, el capitán olímpico Sergi Gómez, el defensa Javi López, el marroquí Aguerd y el croata Sucic. Para el choque ante los blancos se ha recuperado milagrosamente Oyarzabal de su esguince de tobillo, pero sí contarán con las bajas de Traoré, Brais y Zakharyan.

Imanol no variará su esquema habitual de 1-4-3-3, aunque tiene alguna duda en su once, como por ejemplo en el lateral derecho. Un XI probable sería el formado con Remiro en portería; Aramburu de lateral derecho, Javi López por el izquierdo y Zubeldía y Pacheco como centrales; en la media, Zubimendi en la sala de máquinas, con Sergi Gómez y Turrientes en los interiores; y arriba Becker en el costado izquierdo, Kubo en el derecho y Sadiq en punta.

 

2- Presión

 

La principal idea es mantener un equilibrio en todas sus líneas. A partir de ahí la Real activa la presión alta en campo contrario, prácticamente situando a sus atacantes en la frontal del área rival. Con ello quiere recuperar pronto el balón para generar peligro o molestar lo suficiente la salida del cuero del adversario para que se vea abocado a rifar el balón y arriesgar mucho en los pases. Si la presión surte efecto, la Real se vuelve muy peligrosa porque tiene jugadores talentosos arriba, con buen pie para filtrar balones y rematadores letales. Si por el contrario la presión no sale como se espera y el contrario sale de ella con el balón controlado, el conjunto vasco se rearma rápidamente para formar en bloque medio y desde ahí defender.

Imanol

3- Salida de balón

 

Uno de los puntos fuertes de los easonenses. Una salida limpia, clarividente y muy académica es la que propone la Real ante todos los equipos. Su idea es comenzar jugando desde atrás en cualquier partido y circunstancia. Para ello, los centrales se abren y Remiro les entrega el cuero para que comiencen la transición defensa-ataque con el objetivo de encontrar al jugador libre, el llamado concepto del tercer hombre, que permite a uno de los interiores recibir y combinar con los pivotes o futbolistas de banda. La inclusión definitiva ya desde hace dos temporadas de Zubeldia en esa parcela supone un argumento positivo más para la los vascos, puesto que es un medio reconvertido con visión de juego y calidad en el pase para asegurar una buena salida. Pacheco también tiene buen pie con la zurda y ambos serán los encargados de conectar de forma rápida y eficaz con el mediocampo.

Otra opción muy interesante y atractiva que este año da muy buenos réditos es que Remiro es el eje para sacar el esférico. El portero posee un sensacional desplazamiento en largo y puede realizar aperturas a cualquiera de las bandas o a Oyarzábal si hacen un movimiento de arrastre retrocediendo al mediocampo para recibir el cuero.

 

4- Apartado defensivo

 

La Real no ha empezado tan fino como otros años a la hora de encajar tantos y en cuatro encuentros ha recibido cuatro dianas, uno por choque. Imanol construyó un equipo que se parapeta atrás de forma eficiente, firme y sólida. También hay que tener en cuenta que suelen mostrar contundencia y agresividad para parar mucho el juego y cortar el ritmo a los adversarios. La defensa es prácticamente nueva respecto a otros cursos, con tres novedades, los dos laterales y Pacheco sustituyendo a Le Normand después de su marcha al Atleti.

El pivote también garantiza trabajo y recuperación de balón con Zubimendi, que aporta mucho a la fase defensiva. A su lado recibe cuantioso apoyo de Turrientes y en gran medida de Sergi Gómez, que ocupa la posición anterior que ostentaba. En general, todo el equipo echa una mano incluyendo a los hombres de ataque. A balón parado tienen estatura y buenos cabeceadores en los centrales, Mikel Sadiq y Oyarzabal, que pese a no ser demasiado alto ejecuta bien el remate. En los centros laterales, siempre trabajan bien desde ambos costados y poseen futbolistas con buena capacidad de centro. Si existe un punto débil para atacar sería que Mbappé se moviese por la zona de Zubeldia, al que ya volvió loco en la pasada eliminatoria de Champions entre los txuri-urdin y el PSG.

Militao y Oyarzabal

5- Aspecto ofensivo

 

La Real tiene piezas importantes en ataque y en el nueve han sumado a un prometedor Oskarsson y a Sadiq, que empieza a tener continuidad después de su grave lesión hace dos temporadas. Además, Kubo ha dado un paso en las últimas jornadas tras chupar banquillo al inicio de la Liga. Barrenetxea parece más maduro y dispuesto a sumar de cara a puerta. De todas formas, no han tenido un comienzo prolífico, con tres tantos en cuatro encuentros. Sin embargo, la Real es un equipo con calidad, talento e imaginación en ataque. En cualquier jugada, puede surgir una genialidad en forma de pase de Kubo, la presencia en el área o el disparo de Sergi, el olfato de Oyarzábal, el desborde de Barrenetxea o la enorme velocidad de Becker.

Por las bandas serán un cuadro peligroso a la contra con espacios o en los desmarques inteligentes y dañinos de Oyarzábal, que no está para ser titular, pero sí para ayudar como confirmó en rueda de prensa Imanol. Rüdiger y Militao tendrán que estar atentos al delantero vasco cuando salga desde el banquillo porque se mueve bien, baja a recibir y participar del juego, abre huecos para la subida de los interiores y en las inmediaciones del área saca su disparo con la zurda con rapidez y potencia.

 

6- Estilo de juego

 

El juego de posición es el estilo y la propuesta de esta Real de Imanol que enamora con su idea en los últimos tiempos. El balón es el protagonista y quieren que sea suyo. Lo mantienen de media un 57% cada partido liguero (3º del ranking actual en Liga) y con él quieren crecer, combinar, asociarse y llevar el tempo del encuentro. La Real es un equipo alegre, ofensivo, que no busca encerrarse ni ser rácano. Tampoco pretenden tener el esférico por tenerlo, sino que lo hacen para generar superioridades, buscar el marco rival e ir a por el gol. Por eso, también poseen verticalidad en los últimos metros, donde tratan de acelerar la jugada y encontrar fisuras que aprovechar en las zagas rivales.

Otros aspectos a tener en cuenta, porque figuran en el top3 de estadísticas de la Liga, es que es el tercer equipo que más faltas comete, el primero que más recibe, el segundo que más balones disputa y también el segundo en número de duelos aéreos.

Kubo y Fran García

7- Hombre clave

 

El japonés Take Kubo no tuvo el comienzo de curso soñado con alguna suplencia que no entendió. Pero en la segunda jornada fue el jugador fundamental para la Real en su visita al RCD Espanyol. Con su gol en la segunda parte se reivindicó y dio el único triunfo hasta ahora en Liga para los donostiarras. Además, viene de dos buenas actuaciones con Japón en el parón de selecciones en encuentros de clasificación para el Mundial de 2026. El nipón sigue jugando escorado a la derecha, pero con libertad para moverse entre líneas o bajar a recibir. Su juego ha madurado, elige bien, juega fácil y lo hace todo con sentido y buscando ser dañino. Rápido con el cuero controlado, habilidoso en espacios reducidos, técnico y con visión de juego, le sigue faltando ver puerta con mayor facilidad para dar un salto cualitativo en su carrera.

 

Getty Images.

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