Las mejores firmas madridistas del planeta

Hola a todos, amigos. No todos los días tiene uno la ocasión de anunciar un gran movimiento empresarial entre las principales cabeceras deportivas del país. Los cuatro diarios cuyas portadas comentamos a diario han pasado a ser tres.

Sí, amigos. ¿Cómo os quedáis? El proceso de concentración de capital en los principales medios de comunicación del país ha desembocado en la inesperada absorción de Marca por Sport. ¿O fue de Sport por Marca?

Quizá no haya sido propiamente una absorción de uno de los dos periódicos por parte del otro, sino una fusión entre iguales. Dos colosos del rigor y la objetividad unen por fin sus destinos. Aunque de primeras pueda sorprender, en el fondo se veía venir. Marca ya llevaba un tiempo flirteando abiertamente con el sentimiento culé. Quizá nos estaba dando pistas en dirección a la noticia que hoy se confirma.

En efecto. Marca ya es Sport.

Marca

No es la primera vez que el otrora mascarón de proa de la supuesta Caverna da muestras de acercamiento al culto al club cliente de Negreira. Hace pocos días el director de la publicación, Juancho Gallardo, se desplazó ex profeso a Miami para dar un premio a Messi, homenajeando de este modo un palmarés forjado en gran parte bajo la sombra de los pagos de su club al vicepresidente del CTA. Esta fue la histórica portada, que ya presagiaba la impactante fusión con Sport.

Ahora la fusión se ha consumado. Marca y Sport son una misma cosa. En la portada de hoy la sesión de baño y masaje es completa. Lewandowski a cinco columnas luciendo bíceps, “el Barça se da un festín”, “grandes sensaciones” y, por supuesto, ocultación absoluta del descarado atraco perpetrado por De Burgos Bengoetxea (sin parentesco alguno con nuestro editor) al señalar penalti en un chapuzón simpar de Rafinha en el área sevillista. También se obvia por completo la expulsión condonada a Balde por un pisotón alevoso. Por supuesto, de todo esto sabemos gracias a las tomas de estraperlo que nos proporciona Twitter (ahora X), porque si tuviéramos que confiar en la realización de Óscar Lago aviados estaríamos. Ya sabéis que la realización de los partidos corresponde a Mediapro, empresa dirigida por avalistas y miembros del consejo de administración de empresas filiales del Barça, que no solo son los encargados de llevarte a ti las imágenes, sino que también (y esto es más inquietante) se las suministran a los árbitros responsables del videoarbitraje. Sí, amigos, el engranaje es perfecto, y ya es oficial, con esta fusión, que Marca pasa a formar parte del mismo.

Marca ya es igual a Sport en todo, incluidas las características puyas al Madrid, con las que ridículamente tratan de poner nervioso al rival capitalino. En este caso la referencia es a Bellingham, de quien se dice que “se cruza de brazos” porque aún no ha marcado, mientras el año pasado a esta altura ya llevaba diez goles. Convendría recordar que Bellingham juega ahora como centrocampista y que, por tanto, ya no es uno de los principales responsables de marcar, pero esto a Marca no le importa porque se agarrará a cualquier cosa para hacer daño al Madrid, exactamente igual que Sport. No en vano ya son lo mismo.

Una vez repasada la portada del Marca, ¿qué sentido tiene ver la de Sport? Son la misma cosa. Una cabecera apoya el cliente de Negreira desde Barcelona y la otra lo hace desde el otro lado del puente aéreo, pero la identificación es total. A pesar de todo, por si hubiera algún matiz que distinguiera a una portada de otra, os la dejaremos ver.

Sport

Nosotros, la verdad, no apreciamos gran diferencia. Si acaso, cabría decir que la portada de Sport es un poquito menos culé que la de Marca, por cuanto no hay en ella ninguna puñalada al Madrid, similar a la administrada a Bellingham. Marca, pues, adelanta a Sport por la derecha en términos de barcelonismo, y quizá ahí encontremos la clave por la que a partir de ahora, a partir del punto de inflexión que es la fusión entre ambos, quepa distinguir ambos diarios. ¿Será que Marca va a tener un punto de culerío más acentuado que Sport, quedando este como creador de opinión para un barcelonismo más moderado que el que a partir de ahora consumirá Marca?

Probablemente.

Os dejamos con las portadas de Mundo Deportivo y As, que también querréis ver. Sois así.

Pasad un buen día.

As Mundo Deportivo

Resulta tarea harto complicada la de dictaminar quién debería ser el galardonado por un premio que no siempre se rige por la justicia o los méritos deportivos a la hora de elegir al ganador. Casos especialmente sangrantes como el de aquel Balón de Oro que Michael Owen arrebató a nuestro Raúl de manera absolutamente incomprensible (por ganar una UEFA) o, sin ir más lejos, los últimos conseguidos por Messi bastan para poner en jaque los criterios de votación de este mismo premio. Más aún cuando en 2021 Messi consiguió el ansiado trofeo dorado gracias a la consecución de una Copa América con Argentina, realizando un discreto papel con su club (ganó simplemente una Copa del Rey con el FC Barcelona) y este año, habiendo ganado también la Copa América, y pasando igual de desapercibido en su club, no ha sido ni siquiera incluido en la lista final de 30 nominados. El chiste se cuenta sólo.

Esta obsesión por premiar a jugadores que han conseguido títulos colectivos no hace sino olvidar la verdadera naturaleza de este premio: laurear al que ha sido el mejor futbolista del mundo a lo largo de la temporada. Y ese ha sido el delantero del Real Madrid Vinícius jr. Y lo hubiera sido aunque el club blanco no hubiera conseguido la liga o la Champions. Porque Vinícius ha sido, de largo, el jugador más determinante, desequilibrante y vistoso de este año, siendo la pieza capital del ataque blanco.

El equipo de Ancelotti, que ha brillado más por saber sacar rendimiento de las individualidades de los suyos que por crear un estilo de juego colectivo, halló en el delantero carioca ese jugador al que darle el balón y toda la libertad del mundo para comandar una ofensiva que acabó triunfando en España y en Europa. Los números de Vini, 25 goles y 9 asistencias, podrían hablar por sí solos, pero en el caso del brasileño no son más que el adorno al juego de un futbolista que ha demostrado estar muy por encima del resto y ser un regateador de fantasía y videojuegos capaz de sacar oro de jugadas sin peligro o espacio aparente.

Esta obsesión por premiar a jugadores que han conseguido títulos colectivos no hace sino olvidar la verdadera naturaleza de este premio: laurear al que ha sido el mejor futbolista del mundo a lo largo de la temporada. Y ese ha sido el delantero del Real Madrid Vinícius jr

Cuando el equipo vikingo se atascaba en ataque, no había más que dársela a Vinícius para que este agitara su varita mágica e inventara un regate —que hasta entonces no existía sino en su cabeza— para desembrollar la defensa rival. No hay un sólo jugador en el mundo que haya demostrado la capacidad e inventiva de Vini para sacarse de la más absoluta de las nadas esos regates o pases con el exterior (patentados anteriormente por su compañero de equipo Modric) que convierten una jugada intrascendente en una ocasión clara de gol.

Además de por su juego, Vinícius se ha hecho justo acreedor del premio por su destacado papel en las grandes noches, las que deberían ser las principales juezas de este premio. El brasileño marcó 3 goles en la Supercopa de España, los 3 al Barcelona en aquel 4-1 en tierras árabes, volvió a mojar y asistir en el clásico liguero que apuntilló la liga y fue el mejor jugador de la competición más importante del curso pasado, la Champions League, apareciendo en todas y cada una de las eliminatorias: marcando ante el Leipzig, dando 3 asistencias ante el City, haciendo un doblete en Munich y certificando la victoria ante el Borussia en Wembley.

Gol de Vinícius en Wembley contra el Borussia

Pero, de nuevo, más que sus números, lo que le hizo merecedor de ser nombrado mejor futbolista de la Champions fue el martillo pilón en el que se convirtió para volver locos a sus rivales, sin dejar de percutir continuamente durante la práctica totalidad de los partidos. La eliminatoria ante el Bayern es el mejor ejemplo y el pobre Joshua Kimmich, mediocentro incomprensiblemente reconvertido a lateral derecho, puede dar fe de ello.

No hay un sólo jugador en todo el mundo que haya reunido ni la mitad de méritos deportivos que Vini para levantar el trofeo de France Football. El único que se le puede acercar es su compañero Jude Bellingham, cuya segunda parte de la temporada, más centrada en el trabajo físico y la búsqueda del equilibrio en favor del equipo le ha alejado un tanto del área y con ellos de los goles y los focos que se había ganado en la primera vuelta. Además, su papel en la Eurocopa ha sido bastante destacado, llevando de chilena a una Inglaterra más bien ramplona hasta la final, donde apareció con una asistencia. Sin embargo, el impacto de Bellingham en el juego no ha sido tan comparable al de un Vinícius, que generaba verdadero pavor en las defensas rivales.

No hay un sólo jugador en el mundo que haya demostrado la capacidad e inventiva de Vini para sacarse de la más absoluta de las nadas esos regates o pases con el exterior que convierten una jugada intrascendente en una ocasión clara de gol

En cuanto a los otros candidatos, Rodri o Carvajal, son la prueba fehaciente de que Vinícius es el único jugador que puede merecer el premio, ya que el verdadero fondo de los argumentos de los que defienden que el Balón de Oro debe ir a uno de estos jugadores no es que sean españoles o que antepongan la importancia de la Eurocopa a la de la Champions, sino que no soportan la idea de ver al brasileño levantando el título. En realidad, posiblemente lo que no soportan es ver cómo el chaval, del que antes no hacían sino reírse cuando erraba, ahora triunfa y no les queda otro remedio que insultarle y tratar de justificar que su odio hacia Vinícius viene generado por la actitud del brasileño, fingiendo que antes no existía. Siempre ha existido, sólo que antes se maldisimulaba en la mofa y ahora ni se intenta disimular tras el insulto.

El 28 de octubre, si nada raro ocurre, Vinícius jr. debería estar recogiendo un premio que es de auténtica justicia poética y que pondrá broche final a una historia que comenzó con burlas, mordiscos en la cabeza, mofas, acoso e insultos, tanto desde la prensa como desde los propios rivales y aficionados, que el joven delantero ha sido capaz de reconducir a través de su talento y sobre todo de su trabajo (no me puedo ni imaginar la tarea mental y emocional que ha tenido que desempeñar este muchacho) para imponerse a todo contratiempo que se le ha puesto por delante y acabar tocando la gloria dorada y redonda en la que seguramente sea la historia de superación futbolística más bonita que hemos tenido la suerte de presenciar.

 

Getty Images.

Me aventuro con más inconsciencia que arrojo a dirigirme a nuestro presidente, don Florentino Pérez Rodríguez, para, con toda la humildad que cabe en estas palabras, instarle a que lo deje ya. Abandone su cargo de presidente de una vez por todas y déjelo en manos de alguien que demuestre una mayor eficacia a la hora de desempeñar su labor. Es preciso aclarar en este momento que no me refiero al cargo de presidente del Real Madrid, que ostenta usted con tanta gracia como excelencia y que nos ha llevado a los madridistas a gozar de una magnífica era plagada de éxitos y títulos, sino a la presidencia en la sombra del país que tanto le atribuyen abundantes voces. Dimita, pero no de presidente del Madrid, ni se le ocurra, sino de la presunta presidencia efectiva de España que según muchos usted ostenta.

Florentino

Déjelo ya, presi. Si usted es realmente el que gobierna tras el telón este país, no lo está haciendo nada bien, al menos en lo que a los intereses del club blanco se refiere. Si realmente usted, presidente, es el hombre tras la cortina, el titiritero que maneja los hilos de España, está dejando bastante que desear. ¿Qué clase de poder omnisciente permite que se relacione a nuestro club con escándalos diarios que tardan apenas unos 30 minutos en ser desmentidos? ¿Qué tipo de poder absoluto es aquel que permite que las denuncias de un grupo de vecinos cancelen la celebración de conciertos ya programados en nuestro estadio, o paralicen las obras del parking en el mismo?

no me refiero al cargo de presidente del Real Madrid, que ostenta usted con tanta gracia como excelencia y que nos ha llevado a los madridistas a gozar de una magnífica era plagada de éxitos y títulos, sino a la presidencia en la sombra del país, que tanto le atribuyen abundantes voces

Me respondo yo: el tipo de poder que permite que el presidente de la liga que tenemos la anual desgracia de disputar viva de confrontarlo a usted pública y diariamente, faltas de ortografías mediante. El tipo de poder que lleva a los trencillas del CTA a conseguir que nuestros jugadores sean los que menos faltas realizan, pero los que más amarillas visualizan en proporción al resto de rivales. El tipo de poder que permite que la realización audiovisual de las competiciones nacionales las lleve a cabo un socio del principal equipo rival, que también es el encargado de proveer de imágenes a la sala VOR. El tipo de poder que permite que la fiscalía de Madrid no condene los insultos hacia uno de nuestros jugadores porque “se produjeron en un contexto de máxima rivalidad y duraron sólo unos segundos”. Por no hablar del tipo de poder que permitió que el mayor caso de corrupción de la historia del deporte y la posibilidad de sanción deportiva al club que cometió el delito muriera en manos de una prescripción gracias a que el presidente del CSD de turno era un ex directivo de dicho club.

Por suerte para usted, presidente, los madridistas nos preciamos de ser amantes de la pulcritud, el juego limpio y el honor, y su falta de eficiencia manejando los entresijos de este país nos viene de rechupete para que nadie con fundamento y una capacidad de raciocinio  media pueda acusarnos absolutamente de nada. Así como también tiene usted suerte de haber nacido madrileño y haberse presentado en su día a las elecciones del Real Madrid. De haber nacido en un lugar algo más negreiro, me atrevo a sugerir que no hubiera pasado ni el primer corte porque, con todo el respeto del mundo, tiene usted la pinta de no saber ni comprar a un colegiado, requisito al parecer indispensable para aspirar a cierta presidencia.

A las pruebas me remito.

 

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Buenos días, amigos. La prensa hace menos daño al Madrid que el madridismo. Es un aserto duro, pero del cual estamos convencidos. Y lo estamos después de diez años de diseccionar las portadas del día, mañana a mañana, jornada a jornada. La prensa hace daño, con su inquina y sus manipulaciones, pero después de tanto tiempo hemos llegado a la conclusión de que el propio madridismo, especialmente en las redes sociales, es aún más lesivo para el ánimo del equipo con su brutal catastrofismo en la derrota y, lo que es más sorprendente, también en la victoria.

Esto no es nuevo. Ya un Santiago Bernabéu desfondado y hastiado ante la actitud del público (por entonces no había Twitter, X o como se llame) alertó sobre los peligros de una afición malacostumbrada que no es que exija al equipo -eso es justo y hasta necesario- sino que lo arrastra a una espiral de negatividad insufrible. Don Santiago, como siempre, lo vio todo antes que todos nosotros.

El Real Madrid ganó ayer en Vigo un partido complicadísimo ante uno de los equipos más en forma de Primera. Dejó numerosas lagunas y facetas preocupantes en su juego, pero ganó, que es lo crucial, y dejó también luces y aspectos muy promisorios que para el madridismo 2.0 es como si no hubieran tenido lugar. El madridismo de las redes solo se fija en lo malo, en torno a lo cual erige verdaderos monumentos a la necedad y el mal gusto que niegan todo mérito al equipo que acaba de ganar dos dobletes en tres años, a la par que crucifica a Ancelotti como si fuera un incapaz, cuando hablamos del entrenador más laureado del planeta. El madridismo de las redes (hay por supuesto muchas excepciones) tiende a arañarse la cara entre gritos escalofriantes y apunta horrorizado a presuntos horizontes de negrura. Está el madridismo como la niña del exorcista -Pepe Kollins dixit- porque no le gusta cómo juega el equipo. A nosotros tampoco nos gusta, pero no perdemos de vista ni por un bendito minuto que somos el maldito Real Madrid.

Parece que ellos sí.

No hace falta irse a Twitter, aunque invitamos al lector de alma no impresionable a que se dé una vuelta por allí y se estremezca ante los augurios de disolución del club que por esos lares priman. Pero tampoco hace falta que se vayan tan lejos. Pásense por los comentarios a la crónica del partido por parte de Genaro Desailly aquí mismo, en La Galerna. Dejen antes su nota de suicidio en la mesilla de noche. Especifiquen en ella que se quitan la vida tras leer a los lectores de este medio madridista. Sus deudos no podrán reprochárselo.

El madridismo de las redes, y el de los bares, no contempla nunca ningún atenuante del mal juego. Se nos ha lesionado el mejor lateral derecho del mundo, pero eso no cuenta la hora de emplear toda la severidad del mundo juzgando al equipo. Jugamos con lo que nos queda de futbolistas que vuelven cansados de parones anticlimáticos con sus selecciones, y frente a equipos animosos y técnicamente buenos que no tienen ese problema. como el Celta, pero esto tampoco es un atenuante. Para el madridismo de las redes, hay que hacerlo todo absolutamente perfecto siempre, y ninguna de estas circunstancias es digna de ser tenida en cuenta.

Como se verá a continuación, la prensa de hoy no hace sangre con el juego poco convincente del equipo, sino que pone el foco en lo positivo. Duele como pocas cosas tener que decir esto, pero haría bien el madridismo de las redes en imitar en esto a la prensa, aunque sea por una vez. Aunque a ellos les parezca mentira, pasaron cosas buenas ayer en Vigo. Véase la que destaca Marca.

¿Lo veis? Sí, pasaron cosas buenas ayer. La mejor dupla de delanteros del planeta comienza a dar señales de adaptación. Cada uno de ellos firmó un gol, y ambos sembraron el pánico en la defensa celtiña. Marca reconoce que el Madrid estuvo "gris" (nosotros diríamos que más bien estuvo confundido por los experimentos tácticos de Ancelotti), pero no por ello quiere poner en la frontera a medio equipo, y mucho menos al técnico italiano.

Lo repetimos: sí, ayer también pasaron cosas buenas para el Madrid (entre otras cosas, que ganó, cumpliendo su sacrosanta misión) y hasta la prensa habla de ellas. Sin dejar de señalar los errores y hacer crítica constructiva, quizá hoy el madridismo deba imitar un poco a Marca. Sí, a nosotros también nos salen sarpullidos por escribir algo así, pero es lo que sentimos. Nos duele más que a vosotros.

Otro aspecto positivo fue Modric. As, que también reconoce implícitamente el mal partido blanco sentenciando que "el Celta mereció empatar", también se fija en lo bueno. Aprendamos de As, que pondera la aparición estelar y providencial de Modric para ganar al partido, en lugar de dejarnos los dedos tuiteando que Modric es un anciano y escandalizándonos ante su supuesta ambición de renovar por otro año más. Todos tenemos ganas de asegurarnos ya de que Modric tiene un relevo en la plantilla, pero de momento ningún posible relevo lo hace tan bien como él mismo.

Como sabréis, Modric se convirtió ayer en el jugador más veterano que ha jugado nunca un partido oficial con el Real Madrid, superando a Puskas. Preguntado por ello, ha dado la sensación de que el récord no le hace demasiada gracia, por la sencilla razón de que no le hace gracia que le recuerden su edad. Nosotros hacemos propósito de la enmienda: mientras líe la que lió ayer, ganando el partido con un pase majestuoso a Vini, no miraremos su carnet de identidad.

Ya saldrá el sucesor de Modric (¿Güler?), aunque en puridad no puede tenerlo porque Modric solo hay uno. Entretanto, ¿por qué no gozáis lo que nos queda de él?

Os dejamos con la prensa cataculé. Pasad un buen día.

 

-Courtois: SOBRESALIENTE. Dos milagros en su haber, o sea, en la media.

-Lucas Vázquez: APROBADO. No se pudo incorporar tanto como cabía esperar de su nueva posición de carrilero.

-Fran García: SUSPENSO. No aportó gran cosa y gran parte del peligro del Celta vino por su lado, gol incluido. Cabe tal vez atribuirlo a cierto caos táctico.

-Rüdiger: APROBADO. Menos firme que otras veces.

-Militao: APROBADO. Lo mismo que Rüdiger. Algo despistado con el nuevo sistema.

-Tchouaméni: SUSPENSO. Este año, tampoco llega a carburar como central.

-Camavinga: NOTABLE. El mejor en el centro del campo.

-Valverde: APROBADO. Cansado tras su viaje transoceánico.

-Bellingham: APROBADO ALTO. Se desfondó y por poco marca un golazo.

-Vinícius: SOBRESALIENTE. Deslumbrante e insistente. Sus dos grandes virtudes.

-Mbappé: NOTABLE. Descomunal golazo. Acabó cansado.

-Modric: SOBRESALIENTE. Nada más salir metió el pase del partido, y además estuvo providencial en varias acciones defensivas.

-Rodrygo: APROBADO. Discretos minutos.

-Ceballos, Mendy: sin calificar.

-Ancelotti: APROBADO. Le salieron muy bien los cambios, pero nadie, ni en el campo ni fuera, terminó de entender sus manejos con el sistema.

 

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Arbitró Alejandro Hernández Hernández del colegio canario. En el VAR estuvo Cuadra Fernández.

Un tipo insoportable y que te irrita solo con saber tres días antes que te va a pitar el fin de semana. Su resumen de la primera parte fue no pitar una falta clarísima por empujón de Mingueza a Mbappé y señalar en la última jugada una menos ostentosa del delantero al lateral. La primera acción le costó amarilla por protestar a Ancelotti, que se quejó con razón al cuarto árbitro cuando se iba a vestuario por la diferencia en el listón.

Hubo dos goles anulados por fuera de juego bastante claros. En la primera mitad, uno del Celta por orsay de Borja y, en la segunda, otro del Real Madrid por posición adelantada de Mbappé.

También se reclamó un posible penalti de Manquillo a Mbappé por agarrón en el 62', pero pareció poca cosa.

En el apartado disciplinario, dos tarjetas para los locales y una para los blancos. Sotelo agarró a Ceballos en el 81' y la de Marcos Alonso fue por protestar. El lateral debió irse expulsado un minuto después por bracear y dar en la cara a Ceballos. El colegiado canario no quiso romper la estadística de tropecientos partidos sin que el rival del cuadro blanco juegue con uno menos. La amarilla para los blancos, y bastante discutible, fue a Lucas por sujetar a Alfon en el 74'.

Hernández Hernández, REGULAR.

El Real Madrid se ha impuesto al Celta por 1-2, en un partido marcado por las extrañas decisiones técnicas de Ancelotti, que sus hombres han sacado adelante merced a su gran calidad individual. La presencia de Modric sobre el campo fue decisiva.

El Madrid presentó en Vigo un once prototípico, con la única excepción de Fran García en lugar de Mendy y la relativa sorpresa de la falta de descanso para Valverde, teniendo como tenía un solo entrenamiento a sus espaldas el uruguayo tras aterrizar de su periplo allende los mares. No es difícil temer por la salud del otrora Pajarito, hoy Halcón para gloria compartida entre el Real Madrid y la selección charrúa. El 442 era a priori palmario, con Bellingham en la cúspide del rombo. Parecía confirmarse que Ancelotti valora la solidez y el control que otorga el alinear a cuatro centrocampistas, aunque ello implique dejar en el banquillo piezas tan estimables como Rodrygo, o tan promisorias como Endrick. Lucas Vázquez parecía arrancar como lateral derecho, inaugurando este nueva era pos-Carvajal.

Resultó que el presunto 442 no era tal, sino que Ancelotti había optado por una novedosa línea de tres centrales con Tchouaméni, Militao y Rüdiger, situando a Fran y Lucas como carrileros por sendas bandas. Movimiento delbosquesco de Carletto que dejó a todos, incluido este cronista, con el paso cambiado, exactamente igual que agarró a la defensa del Madrid un contragolpe centelleante que obligó a Courtois al milagro nuestro de cada día. La ventaja, sin embargo, del nuevo sistema era que permitía a los vikingos llegar arriba con más efectivos. Valverde, como resultado, puso a prueba a Guaita con un tiro lejano tras una jugada muy bien urdida por Mbappé y Vini.

El Madrid se mostraba vigoroso, aunque la falta de adaptación al nuevo sistema suscitaba visibles dudas que encrespaban a Carletto. El primer córner lo lanzaba Lucas Vázquez, por lo que a esas dudas se añadía otra: ¿quién se ocupa del balón parado cuando no están sobre el césped ni Modric ni Rodrygo ni Güler? Transiciones rápidas y movimientos vivaces por ambas partes se convirtieron en la tónica de los primeros compases.

En el minuto 20, Mbappé aprovechó una recuperación de Camavinga ante Beltrán para armar un disparo descomunal desde Estocolmo. El trallazo, con curva marca de la casa, se convirtió en el mejor gol que ha marcado el francés hasta la fecha con la camiseta blanca. Es destacable también el robo de balón de Eduardo en zona adelantada a resultas de la presión alta de todos, algo que nos gustaría ver más.

Poco a poco, y con la tranquilidad de la ventaja en el marcador, el Madrid pareció asentarse. Vini salía como una centella en los contragolpes, bien secundado por un amenazante Kylian. Cedían terreno los blancos, hoy azules, confiados en la letalidad de dicho contragolpe. Camavinga se iba haciendo con el centro del campo, robando balones e incluso ensayando el disparo tras hacerlo. El mayor titubeo en torno a la nueva formación era la posición de Bellingham, que se mostraba desorientado y entraba poco en juego. El Madrid controlaba el partido sin alharacas, y Vinícius remató de cabeza fuera un buen centro de Valverde. A renglón seguido, el brasileño deslumbró internándose en el área con un zigzag milagroso, pero chutó fuera. A Jude no le hizo mucha gracia que no se la pasara, sin perjuicio de que sigan siendo buenos amigos.

Con el 0-1 y sensación de control blanco, pese a las malas pulgas de Ancelotti, se llegó al descanso.

El Real Madrid se ha impuesto al Celta por 1-2, en un partido marcado por las extrañas decisiones técnicas de Ancelotti, que sus hombres han sacado adelante merced a su gran calidad individual

Nada más volver del descanso, Bellingham estuvo a punto de marcar un gol de bandera, avanzando en solitario y regateando a Marcos Alonso, pero chutó fuera tras plantarse ante las barbas de Guaita. Una pena, porque el sacrificio del inglés, que está haciendo un trabajo más sucio que el del año pasado con mucha abnegación, merecía recompensa.

Sin embargo, quien marcó fue Williot en un centro de Mingueza. No se entiende que el delantero celtiña rematara completamente solo en el centro del área cuando, si había algo con lo que contábamos en el campo, era con abundancia de defensas centrales. Inesperado, pero no se puede decir que inmerecido. El Madrid empató a continuación tras un gran robo de balón de Bellingham, pero el tanto fue anulado con justicia por fuera de juego de Mbappé.

Se vino arriba el Celta, y no marcó de milagro en una nueva incursión de Williot a la que no llegó Borja Iglesias por poco. Mbappé cayó en el área, pareció que agarrado, pero el colchonero Cuadra Fernández no vio nada en las imágenes del VAR que le pasó el miembro del consejo de administración de una filial del Barça Tatxo Benet. Ancelotti tenía que reaccionar y lo hizo, dándole media hora a Modric y Rodrygo.

La entrada del croata, que con estos minutos se convertía en el jugador más veterano que ha vestido jamás la camiseta del Madrid en partido oficial, superando a Puskas, fue providencial. Leyó el fabuloso desmarque de Vinícius y le metió un pase milimétrico. El brasileño se fumó a Guaita y marcó el 1-2.

Vini

No daba tregua el partido. Courtois tuvo que salvar otro gol saliendo a los pies de Bamba. Mingueza chutó fuera. Ancelotti se asustó y metió a Mendy. Los cambios habían salido bien, pero ahora tocaba averiguar, con estos nuevos jugadores sobre el campo, cuál era el sistema. No estaba claro, y los futbolistas, excesivamente echados atrás, parecían acusar el caos. Cosín apuntaba en chat de La Galerna que era un 451. Seguro que tiene razón.

Más celoso aún del resultado, Carletto quitó a Mbappé y metió a Ceballos. Faltaban diez minutos y tocaba conservar el balón. Sin embargo, el equipo parecía empeñado en otorgárselo al Celta y aguantar el tirón. Todo apuntaba a que el Madrid sufriría, y de qué manera. Sorprendidos esta vez al contraataque, en el 93, los madridistas vieron cómo Douvikas fallaba solo ante Courtois.

Tres puntos, y al mal llamado clásico.

 

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El Real Madrid se prepara para una serie de partidos que pondrán a prueba la calidad y la profundidad de su plantilla. En la Liga, el viaje a Vigo y el mal llamado clásico son partidos vitales para asaltar la cima de la tabla. En Champions, la reedición de la última final ante el Dortmund y el exigente Milán buscarán complicarle la clasificación. Esta temporada, a pesar de sacar resultados adelante, el conjunto de Ancelotti ha dejado mucho que desear, sobre todo en la creación de ocasiones.

El manejo de minutos será clave en este tramo. Ancelotti tiene jugadores que cuentan con una mezcla de experiencia y juventud, que son capaces de marcar la diferencia tanto en lo futbolístico como en lo mental. La capacidad del entrenador para rotar a sus jugadores y mantenerlos frescos será fundamental para afrontar la carga de partidos. Pero, más allá de lo que pueda hacer Carletto, el equipo y la afición necesitan tanto a Vinícius como a Mbappé.

Las estrellas del Real Madrid no han estado aún a la altura de lo que se esperaba. Mbappé, a pesar de sus números (7 goles en 11 partidos, 3 de ellos de penalti), no ha estado acertado ni regateando ni generando peligro. En liga, lleva 23 regates en 8 partidos, una media de menos de 3 por encuentro. Si bien el jugar de delantero centro le impide regatear más, Kylian debería fabricarse más ocasiones él solo. Jugadas como la que hizo con Bellingham para marcarle gol al Alavés las debería hacer tres o cuatro veces por partido.

Vinicius, por su parte, lleva 4 goles y 7 asistencias en 12 partidos, números que demuestran lo consistente que sigue siendo el brasileño desde que irrumpió en 2021. Sigue siendo decisivo tanto por banda izquierda como por el centro, y está facilitando jugadas a sus compañeros. Acciones como el pase con tres dedos a Rodrygo ante el Espanyol y su gol ante el Villarreal de fuera del área demuestran los recursos que tiene el (seguramente) próximo Balón de Oro. Sin embargo, lleva 15 tiros a puerta en 9 partidos de Liga, una media de 1.67 por partido. Es importante que aumente ese número y que el peligro que tiene regateando lo tenga también disparando.

Es ahora. Vinicius y Mbappé tienen que demostrar por qué son los dos mejores jugadores del mundo. Ya han pasado los partidos de adaptación, ahora el Madrid empezará a ser exigido por grandes equipos, y hacer el mínimo esfuerzo no le bastará para sacar resultados. Esperemos que el no haber ido con sus selecciones les haya servido para descansar, reflexionar, y sobre todo para entrenar esos detalles que no están saliendo. Es ahora cuando el Madrid demostrará que, en las grandes citas, sus grandes estrellas siempre muestran su mejor versión.

 

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Buenos días, amigos. Vuelve la liga, y cómo habremos sufrido el parón para que el retorno de una competición devaluada y corrupta como la que capitanea Javier Tebas nos parezca una buena noticia. El parón ha sido traumático, hasta el punto en que una vuelta de la competición regida por el tebismo, arbitrada por los discípulos de Negreira y tecnológicamente apuntalada por consejeros y avalistas del Barça a cargo del VAR nos resulta un alivio.

En el parón hemos sufrido una intensificación de la ya de por sí brutal campaña en contra que padece el Real Madrid. Se ha publicado que el Bernabéu opera sin licencias (mentira), que la sección de baloncesto podría perder dos títulos por ser víctima y no culpable del asunto del pasaporte de Slaughter (imposible) y, por último, que Mbappé está siendo investigado por una presunta violación en Suecia (ni siquiera se sabe a ciencia cierta si existe tal imputación, y de existir habrá que confiar en la presunción de inocencia que marca el derecho allá donde prevalecen sus normas más básicas).

Asqueroso.

Precisamente Mbappé protagoniza las portadas de la prensa deportiva madrileña.

As nos trae a un Kylian en modo zen, con los brazos abiertos y la sonrisa plácida. Nos atrevemos a anticipar que no es ese el estado de ánimo que le domina. Nos lanzaremos más bien a predecir un Mbappé iracundo o al menos reivindicativo, ansioso por castigar a la indecente opinión pública con un festival de desmarques, arrancadas, asistencias y goles que hagan olvidar la infamia y pongan el foco donde seguro que nunca debió dejar de estar, es decir, en lo deportivo. Dice As que Ancelotti ve muy bien al francés a pesar del "Caso Estocolmo". Le creemos y nos alegra mucho. No tiene que ser fácil afrontar con entereza lo que seguro que no es más que maledicencia. No es fácil arrostrar la maldad del prójimo cuando cae sin piedad sobre la propia honra.

Por otro lado, ¿qué es el "Caso Estocolmo"? Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero aunque pudiera complicarse con una posible investigación habrá que entronizar la presunción de inocencia a la que antes aludíamos. No parece en todo caso fácil que haya una investigación acierta cuando que se sepa no media orden judicial alguna contra el delantero.

Marca trae una foto todavía más raruna de Kylian, aunque coincide en subrayar el mensaje carlettiano: "Vuelve como nuevo". ¿Veremos un Mbappé desencadenado? Ha tenido descanso y ha podido entrenar a tope tras dar esquinazo a la llamada de su selección. No nos parece, por cierto, que se esté ponderando en su justa medida el mérito de la estrella gala al priorizar su puesta a punto física en el Madrid por encima de la llamada de su equipo nacional. Nos pasamos la vida quejándonos porque nuestros futbolistas se pliegan a sus vocaciones nacionales (o nacionalistas) cada vez que viene el nefando parón, y luego no sabemos agradecer las contadas ocasiones en que tienen el gesto de poner por delante los intereses de la empresa que les paga.

Vinícius, por cierto, ha tenido un gesto semejante, aprovechando una mínima molestia cervical para consensuar con su seleccionador una ausencia que, desde el punto de vista madridista, nos vendrá muy bien, y lo mismo puede decirse de Mendy.

El partido de Balaídos, pese a la ausencia de la estrella celtiña Iago Aspas, no será fácil. Nunca lo son los choques que el imposible calendario pone inmediatamente después de las fechas FIFA. Veremos si Carlo introduce rotaciones (Valverde y Rodrygo acaban de aterrizar, como quien dice), y confiemos en la frescura de nuestros delanteros.

Os dejamos con la prensa cataculé. Laporta se enfrenta hoy a una asamblea donde se espera alguna batalla por parte de sus opositores,

Aguante, Jan.

Pasad un buen día.

1- Sistema de juego y once probable

 

Regresa la Liga tras el segundo parón por las selecciones en lo que va de Liga. El Real Madrid visita Balaidos en una semana importante en la que también tiene un hueso en Europa, con la visita al Borussia Dortmund, y a continuación el choque contra el Barça. El cuadro celeste es una de las sorpresas del curso con el equipo que ha montado Claudio Giráldez, que juega bien al fútbol y compite prácticamente siempre ante cualquier rival. Ante los blancos contarán con la importante baja de su referente Iago Aspas por sanción. También se lo pierde Moriba por el mismo motivo y Luca de la Torre por lesión. En el habitual sistema con tres centrales, dos carrileros, dos medios y tres atacantes, el once del Celta puede ser el siguiente: Guaita en portería; Manquillo, Starfelt y Marcos Alonso en defensa; Mingueza y Hugo Álvarez, Carrileros; Beltrán y Damián en la media; Bamba y Swedberg por detrás del punta Borja Iglesias.

 

2- Presión

 

Giráldez ha dado una vuelta de tuerca a lo visto el curso anterior por Rafa Benítez y ha devuelto al Celta a realizar tramos de partido con la presión alta. En algún momento concreto del choque pueden realizar un pressing todavía más intenso, pero también es probable que si el Real Madrid se adueña del cuero se vea a un equipo replegado en un bloque medio-bajo. A partir de ciertas zonas o pasando el mediocampo y tres cuartos es cuando la agresividad comenzará en las filas gallegas para la búsqueda del robo. Por tanto, se espera un equipo junto, compacto y que intentará no partirse, hacerse largo ni verse obligado a correr hacia atrás.

Giráldez

3- Salida de balón

 

La plantilla gallega ha reforzado una parcela debilitada en este aspecto en los últimos años. Marcos Alonso, con buen pie, garantiza eficacia para sacar el balón, ya sea en corto o con desplazamientos laterales en largo. También los carrileros dan mucho aire y limpieza para salir con el cuero por el costado. La primera conexión será la de los centrales con sus hombres del mediocampo, con especial atención a Fran Beltrán, que es la brújula y el faro del equipo celtiña con la pelota. La segunda opción es el juego directo con Swedberg y Borja Iglesias, un delantero corpulento y fuerte que disputa la bola con los centrales y tiene capacidad para bajar el cuero y a partir de ahí que el equipo se estire y avance líneas.

 

4- Aspecto defensivo

 

Respecto a las cifras, los celestes no han acumulado solidez ni fortaleza en este apartado, con 15 tantos recibidos en 9 jornadas, lo que les sitúa entre los cinco peores del Campeonato. También es cierto que la mitad han llegado en tres encuentros a domicilio: Villarreal, Osasuna y Athletic. En Vigo se están mostrando más contundentes y nadie le ha hecho más de un gol. Solo conocen la derrota en el partido reciente contra el Atlético de Madrid, que marcó al final del encuentro. En cuanto a nombres propios, hay jugadores como Startfelt, Marcos Alonso y sobre todo Minguenza que están rindiendo bien. Giráldez está en el proceso de equilibrar más al equipo y llegar a ser un conjunto atrás eficaz, sólido y fuerte. Por arriba, es un cuadro con centímetros y fiabilidad para poder ser solventes. Pero es un equipo que necesita del orden, el sacrificio, la solidaridad y estar muy juntos atrás para que el sistema defensivo funcione.

5- Poderío ofensivo

 

El Celta ha perdido talento ofensivo en los últimos años a la vez que resistía su faro, que era Aspas. La baja del delantero de Moaña es muy dura para el Celta y es evidente que lo notarán ante el Real Madrid. Arriba tienen a jugadores con velocidad, instinto y regate que tratarán de poner en apuros a los blancos. Seguro que buscan la velocidad por las bandas y pocos toques en los contragolpes aprovechando los espacios que deje el equipo de Ancelotti. Giráldez también da una enorme importancia a una buena circulación del cuero, con pases precisos, en combinación y asociación parar crear peligro entre líneas. El Celta juega mucho con los carrileros, que se están mostrando veloces, atrevidos y con desparpajo. El objetivo será buscar a Borja Iglesias, quien ha aterrizado este curso afinado respecto a lo visto en los últimos tiempos en el Real Betis y el Bayer Leverkusen. También ojo al balón parado, ya que es un equipo que dispone de jugadores potentes por arriba.

 

6- Estilo de juego

 

El librillo del técnico porriñés es claro y está gustando este año al aficionado de la Liga. Quiere tener la pelota y la posesión para ganar los partidos. Siempre trata de doblegar a los rivales partiendo de esa base. Nunca busca protegerse, encerrarse atrás ni especular con los encuentros. También es valiente incluso con el resultado a favor. El equipo está funcionando, no se amedrenta ante ningún rival e intenta imponer su fútbol. En cuanto a las estadísticas ligueras, el Celta muestra que es un cuadro intenso y agresivo al que le muestran bastantes tarjetas y en tres ocasiones ha terminado con un jugador menos. Además, por las características de varios de sus futbolistas, también recibe faltas con asiduidad (3º) y es el segundo equipo con mejor porcentaje de tiros a puerta. En la ya mencionada posesión del balón es el conjunto de la Liga con sexto mejor dato de la competición, con un 54% por encuentro.

Borja Iglesias

7- Hombre clave

 

Con la baja de Iago Aspas, el jugador a vigilar es Borja Iglesias. El gallego ha vuelto a casa esta temporada como cedido, ya que es un canterano del Celta que con 24 años se marchó a Zaragoza para posteriormente militar en el Espanyol, Betis y Bayer Leverkusen. Tuvo momentos álgidos en su carrera, como cuando debutó con la selección, pero llevaba ya tiempo en baja forma. Con el regreso a su tierra está recuperando sensaciones y se encuentra en un momento óptimo de juego y de cara a gol. Con cuatro dianas es el mejor artillero junto a Aspas y es un jugador bastante de rachas. Buen rematador con ambas piernas y la cabeza, se coloca bien en el área, es intuitivo y arma rápido el disparo. Fuera es un punto de apoyo de sus compañeros en labores de nueve puro y fijando a los centrales solo con su presencia.

 

Getty Images

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