Los últimos acontecimientos están evidenciando la disonancia cognitiva severa en la que vive el español de a pie. También en el fútbol o, por mejor decir, sobre todo en el fútbol, que siempre es, y particularmente en la España contemporánea, el espejo de lo que ocurre a nivel general. En el país donde el Fútbol Club Barcelona está siendo investigado por amañar la competición y corromper al Comité Técnico Arbitral de la Real Federación Española de Fútbol, el culpable de atacar e intentar destruir la reputación del fútbol español es el Madrid, según Tebas, el nuevo presidente de la RFEF, el presidente del Bilbao, el del Betis, el del Sevilla… El mundo, al revés, contempla cómo los pájaros se tiran encima de las escopetas. Un panorama tan kafkiano sólo es posible explicárselo desde la premisa de que la verdad no le importa a nadie y de que España, de un enanismo moral sonrojante, ha sido poseída completamente por el paludismo de la Swamp en la que la han transformado.
En el mundo de los corruptos, el virtuoso resulta intolerable, pues su mera existencia denuncia la desagradable realidad: que ellos están podridos y nosotros, no. La campaña del Madrid contra la porquería que lo emponzoña todo en el antaño beautiful game sería más contundente, no lo vamos a negar, si el club no estuviera empeñado en el proyecto de la Superliga de la mano del principal sospechoso de adulterar las competiciones nacionales durante décadas. Un proyecto, por lo demás, que, hasta donde sabemos, no tocará ni una coma del actual statu quo de Liga, Copa y Supercopa de España. El efecto, al final, es el mismo del de Feijoo y los peperos, llamando tirano, autócrata y dictador a Pedro Sánchez para, acto seguido, darle la mano y felicitarle por la investidura, en el Congreso, o posar con él en el photocall de los Goya.
En el mundo de los corruptos, el virtuoso resulta intolerable, pues su mera existencia denuncia la desagradable realidad: que ellos están podridos y nosotros, no
Más que nunca, queda claro que el Real Madrid fue, y todavía es, una posibilidad de ser España que probablemente quedó anulada en 1898: la posibilidad de un país más limpio y más justo, noble, abierto y honrado, valiente, amante de la tradición tanto como de lo nuevo, orgulloso y libre. Esta posibilidad se materializó, en virtud de un maravilloso accidente histórico, en la Nueva Sociedad de Foot-Ball que fundaron los Padrós, Julián Palacios o Parages, a través de la cual toda esa España potencial fue posible en la dimensión, en cierto modo alternativa, del fútbol, que es un tiempo-fuera-del-tiempo, el del fútbol, un territorio onírico y sensual donde siempre somos niños y hoy es siempre todavía.
La otra dimensión, la histórica, por así decirlo, la real, la España que fue y que sigue siendo a todos los efectos, la representa como nadie el Club Atlético de Madrid. Sólo hay que comparar los grandes momentos de una y otra institución, las fases de inicio y desarrollo de “algo”: el Madrid despega con los felices años 20, enfrentándose a la Corona por no plegarse al proyecto del Stadium Metropolitano, por el que el Atlético vendió su alma al diablo y se quedó sin alma y sin patrimonio propio. La guerra lo salvó de bajar y la postguerra lo convirtió en el equipo de moda, patrocinado por el ejército vencedor, al estilo de los equipos del ejército en Yugoslavia, Rumanía o la Unión Soviética. En los peores quince años de la España moderna, los que fueron del 39 a la mitad de la década de los 50, Aviación, Bilbao y Barcelona se repartieron las Ligas.
La guerra lo salvó de bajar al Atleti y la postguerra lo convirtió en el equipo de moda, patrocinado por el ejército vencedor, al estilo de los equipos del ejército en Yugoslavia, Rumanía o la Unión Soviética. En los peores quince años de la España moderna, Aviación, Bilbao y Barcelona se repartieron las Ligas. El Madrid, como los flamencos, pasaba fatiguitas
El Madrid, como los flamencos, pasaba fatiguitas hasta recuperarse: primero había que reconstruir el estadio, luego hacerlo nuevo y mientras, sobrevivir. Los años 30, en particular los del principio de la República, habían visto una prosperidad de la clase urbana trabajadora, de la que el Madrid se había beneficiado. En previsión de esa bonanza se lanzó a la aventura del Estadio de Chamartín, que reconstruyó con todo el esfuerzo de su masa social quince años después, tras la guerra civil, listo de nuevo para el boom económico del desarrollismo y del nacimiento de la comunidad económica europea, que preparó las cosas para la Copa de Campeones Europeos o Copa de Europa con la que Bernabéu mandó el Real a los cuernos de la Luna.
Viniéndonos más cerca, el final del siglo XX dejó al Madrid en manos de Florentino Pérez, con un nuevo éxito internacional, a medida que las clases populares y trabajadoras españolas alcanzaban un confort socioeconómico jamás visto antes. Mientras tanto, los Gil y Cerezo le hacían el trile a los socios y dueños del Atlético de Madrid, cautivos desde entonces, aunque por lo que se ve, gozosamente, de unas familias de listos. Es decir, los socios del Madrid, casi siempre tan ninguneados en los medios y la opinión publicada pero todavía dueños del club, o de una parte por lo menos, decidieron, votando, darle un giro a la administración del club, que a pesar de las Copas de Europa de Lorenzo Sanz, iba directa al agujero. Fue un impulso en libertad, democrático, al tiempo que al otro lado de la ciudad a los del Atleti les birlaban la entidad y, en Barcelona, probablemente ya se rondaba al CTA.
El Madrid sigue siendo la posibilidad de que algunos españoles huyamos de la charca que nos rodea, al menos durante noventa minutos
La conclusión de todo esto es que, generalmente, al Madrid le va bien cuando a los españoles les va bien, y viceversa. La última tanda de éxitos contradice este axioma, para qué nos vamos a engañar. El Madrid sigue siendo la posibilidad de que algunos españoles huyamos de la charca que nos rodea, al menos durante noventa minutos. En lo deportivo, aunque juegue el Tato, el Madrid sigue siendo una ventana abierta hacia un mundo mejor: ropa blanca tendida, que no se mancha, la muerte del animal varón que cantaba Miguel Hernández, que toda la Creación agranda. Una vez que se ha ganado quince veces la Copa de Europa, de todas las maneras posibles, sólo cabe sentarse delante del televisor a disfrutar de un lance espiritual. El Madrid es ontológicamente superior a quienes le rodean. Gulliver en Liliput. Es en ese plano irreal de la realidad, el partido de fútbol, un no-lugar, donde únicamente puede combatir e imponerse a toda la mugre y darnos la satisfacción efímera de aplastar todas las cabezas de la hidra, de golpe. Aunque sea mentira.
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En el principio, Dios creó el cielo, la tierra, y el Real Madrid. Vio Dios que el Real Madrid era bueno, y entonces separó el Real Madrid de las tinieblas, dando lugar al Barça, pero esa es otra historia. Algunos no acaban de entenderlo y una vez más se divierten dándonos por muertos en la Champions, que no la creó Dios sino Santiago Bernabéu, entre otros, y que ahora intenta destruir otro célebre resplandor de las tinieblas, Aleksander Čeferin. Muertos, otra vez; entre la monotonía y la euforia, gracias por estar ya dando las medidas del cadáver al señor de la funeraria. Me encanta cuando la historia empieza así.
En honor a la verdad, no les faltan razones esta vez a los enterradores. La tormenta es perfecta. Guardiola necesita una bombona de oxígeno para esta temporada y el Real Madrid, una vez más, mermado por las lesiones es la excusa perfecta para la resurrección del City. Se juegan la temporada en dos partidos.
Nuestra enfermería parece un after de esos que no hay manera de desalojar. Las bajas hacen que nada se parezca a nuestros últimos choques con el City. Todos recordamos cómo Rüdiguer convirtió a Haaland en un micromachine. Pero Rüdiguer no está. Todos recordamos que Carvajal estaba como una moto, hasta el punto de hacernos considerar a los amantes del colesterol y la fritanga incluso la estúpida posibilidad de abandonar el gluten. Pero Carvajal no está. Todos recordamos a un Toni Kroos descomunal en su último año, tanto que todavía nos hace llorar su recuerdo. Pero Kroos no está.
A Asencio o Tchouaméni le tocará encapsular a Haaland, cara visible de la crisis del City, que estará deseando sacudirse las críticas de la temporada con una buena actuación. Recen los creyentes para que se ocupe de él Asencio. A Ceballos, con mucha probabilidad, le tocará seguir jugando a emular a Kroos, y hay que admitir que esta temporada no va por mal camino, salvando las distancias. La lesión de Lucas Vázquez parece condenar a Valverde a ocupar su lugar, y es también una prueba extra de resistencia al contratiempo, porque mientras está en la zona Carvajal de la vida no puede ocupar su puesto, siempre tan necesario.
Por si fuera poco, Bellingham, Modric y Tchouaméni —además de Endrick y Camavinga— tienen que cuidarse bien de no ganarse una tarjeta, porque eso les impediría jugar el partido de vuelta. O bien, conseguir ganársela, en un hipotético 0-6 en Manchester que sería graciosísimo.
Las tinieblas del mal están golpeando fuerte este año al Real Madrid. Pero la luz prevalecerá. Eso es todo lo que tienes que saber del Génesis de cara al partido de esta noche
Hasta aquí todo lo que está en contra para este martes, además de la afición local, los adictos al Negreira Fútbol Club, y los tinieblos correspondientes. A nuestro favor tenemos esta vez en el campo a Courtois, el mejor del mundo, si bien hay que reconocer que el pasado año logramos la gesta gracias a Lunin. También nos sonríen los astros con un Rodrygo en momentos de máxima inspiración, y con Mbappé, que por fin está de nuestro lado en la Champions, en camino de recuperar su puesto de mejor jugador del planeta. Tenemos la suerte de haber logrado a mitad de temporada, de manera un tanto fortuita, el mejor fichaje de la liga: Asencio. Qué pedazo de defensa. Hacía tiempo que no afirmaba con rotundidad que un central había sido el mejor jugador del partido —contra el Atleti—. Y tenemos, claro, a Brahim, que ya da igual que juegue de titular o suplemente. Siempre es el tapado que revienta la estrategia del rival. Un maldito cañón ese tipo.
Sin embargo, más allá de lo individual, hay que recordar que lo que más juega a nuestro favor es el reto, a la luz de la historia, que eso somos nosotros, luz e historia. La Champions es la competición del Real Madrid, y pase lo que pase este martes, la vuelta en el Bernabéu es para los de Guardiola como acercarse a las puertas del infierno. Solo aproximarse al estudio de sus pesadillas, al míster del City le salen de nuevo los arañazos de gato; es una reacción alérgica.
Los partidos contra el mejor City, la pasada campaña, fueron de gran tensión por la igualdad extrema de los dos equipos. Esta vez recibimos a un City más acomplejado y somos un Madrid más inseguro e impredecible, de modo que la igualdad podría reeditarse. Y ya sabemos lo que ocurre en caso de igualdad en la Champions, que inexplicable y felizmente ganamos.
Lesiones, infortunios, robos, y campañitas mediáticas de asociaciones mendicantes de clubs en horas bajas. Las tinieblas del mal están golpeando fuerte este año al Real Madrid. Pero la luz prevalecerá. Eso es todo lo que tienes que saber del Génesis de cara al partido de esta noche.
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El clásico europeo de los últimos años en Europa se vuelve a repetir en una fase todavía muy primaria de la competición, concretamente en la ida del playoff por entrar en 1/8 de final, por lo que uno de los dos últimos campeones se despedirá pronto de la Champions League. Ambos equipos estuvieron por debajo de lo esperado en la primera fase y les obliga a pasar por esta eliminatoria. El Manchester City lleva una temporada decepcionante y en invierno se ha reforzado con cuatro jugadores, aunque solo pudo inscribir a tres: Khusanov, Nico y Marmoush. Se quedó fuera el brasileño Reis. Guardiola únicamente no podrá contar para este partido con Rodri y Bobb por lesión, una vez recuperados en los últimos días Ederson, Nico, Aké y Doku. El entrenador catalán no acaba de dar con la tecla del once y hay dudas en varios puestos. Uno de ellos el lateral diestro tras la marcha de Walker al AC Milan. Un probable once para el Etihad sería el formado por Ederson; Akanji en el lateral derecho, Gvardiol en el izquierdo, Stones y Dias como centrales; Kovacic y Nico en la media; una línea de tres por delante con Foden, Marmoush y Bernardo; Haaland en punta.
Una característica fundamental del librillo de Guardiola que este curso está brillando por su ausencia. Los malos resultados les han hecho ser más precavidos y ahora esperan atrás buscando no descomponer al equipo y que no se parta. No tienen la energía de otros años y han perdido agresividad y actividad para originar pérdidas cerca de la frontal del área rival. A los duelos ya no van con tanta prestancia ni viveza. En muchos tramos de los encuentros tratan el repliegue, un bloque medio, juntar líneas y esperar al rival. Es uno de los grandes aspectos decepcionantes del Manchester City esta temporada.
Una salida limpia, depurada, ordenada y eficiente es lo que pide siempre Guardiola con balón a sus hombres. Y se le nota a disgusto cuando no logran realizarla y deben quitarse el cuero de encima con un pelotazo. Este año ha pasado con más frecuencia que nunca. La defensa no está cumpliendo en este aspecto y ha cometido con asiduidad errores y pérdidas que les están costando goles. La última muestra, frente al Arsenal hace dos semanas, en la que los gunners con una presión alta destrozaron a los citizen. Es un equipo sin confianza y con muchos jugadores por debajo de su nivel. Futbolistas fiables con fallos y errores groseros. Uno de los pocos que se salva de la quema y está recuperando la forma es Gvardiol, que es una bombona de oxígeno atrás. Además, se espera que juegue Stones, cuya mejor virtud es el juego por abajo y la salida de balón.
Una batería de jugadores de calidad exquisita, desborde, talento, visión de juego y efectividad. Los citizens cuentan con numerosas piezas ofensivas de una calidad sublime y que casi todos pueden decidir un partido en una individualidad. Véase: Haaland, de Bruyne, Bernardo Silva, Foden, Grealish, Gundogan y Savinho. Sin embargo, varios de ellos están en un momento bajo, como Bernardo y Grealish, y a otros como de Bruyne y Gundogan empieza a pesarles la edad. Haaland siempre va a marcar goles, aunque ha bajado su promedio de inicio de curso, mientras que Foden está algo mejor las últimas semanas y Savinho sí ha tenido buenos momentos con actuaciones clave para conseguir triunfos. Lo cierto es que ya no crean tantas ocasiones claras durante los partidos como en años anteriores. Les está costando fluir en ataque y en muchos momentos se han convertido en previsibles. Pero sigue siendo un conjunto con muchas estrellas que si tienen el día destrozan a cualquier equipo. Por las bandas generan peligro con el desborde de Savinho y la incorporación de Marmoush les ha dado velocidad, dinamismo, desmarques y entrada desde la segunda línea. Foden está en un momento ascendente y entre líneas siempre es un peligro. El Real Madrid también deberá prestar atención a los tiros de media distancia con jugadores con gran golpeo que ya han marcado a los blancos como De Bruyne, Bernardo o Foden. En las jugadas a balón parado los hombres a vigilar son toda la línea defensiva que van de forma magnífica en el juego aéreo.
En otros años fue clave la solidez del equipo atrás. Un conjunto al que le creaban pocas ocasiones y normalmente era al contragolpe. Lo de esta campaña es un verdadero descalzaperros. Una defensa de cristal, que recibe oportunidades de gol por cualquier equipo y que es transparente sobre todo en la media. Los rivales le saltan las líneas por facilidad, ya sea en pase o en conducción. El centro del campo apenas corta y roba y eso provoca que le lleguen en oleadas a los defensas, que también hay que decir están muy por debajo de lo esperado. En el lateral venía jugando Nunes, que no es su posición, y al que Vini podría desbordar una vez tras otra con facilidad, por lo que se espera que se mueva a Akanji ahí, que tiene más velocidad y oficio. Guardiola no ha dado con la pareja de centrales esta temporada y ha fichado a dos más en invierno. Las primeras prestaciones de Khusanov tampoco invitan al optimismo y no se le espera en un partido tan importante. En la media, Kovacic y Bernardo forman una pareja débil y se echa muchísimo de menos a Rodri. El sistema defensivo se ha caído y es un tema tanto colectivo como individual. Es el primer año en el que el City recibe duros correctivos como los vividos contra el Arsenal en Premier o PSG y Sporting en la primera fase de la Champions.
Del equipo que era una máquina de ganar a un conjunto totalmente desconocido, que no es fiable ni consistente. El Manchester City está lejísimos del cuadro que era favorito a todo en las temporadas previas. Sigue priorizando el dominio y el control del encuentro a través del balón, con circulaciones largas y precisas buscando siempre el hombre libre, pero está siendo espeso, poco eficaz y dañino. En muchos partidos tienen la pelota, pero no generan peligro, la tienen para que no la consiga el rival, evitando riesgos y sin proponer demasiado en lo ofensivo. Con la baja por lesión de Rodri el equipo se vino abajo. Tampoco ha ayudado la pobre temporada de varias de sus piezas importantes y la desconexión en largos tramos del curso de jugadores que creaban fútbol. A la contra es un equipo vulnerable, que permite muchos espacios y que deja un dos para dos o tres para tres a sus defensas con los delanteros rivales. El escenario perfecto para Vinícius y Mbappé.
El noruego Erling Haaland siempre estará presto para el gol. Empezó la temporada como un tiro, pero también se vio afectado rápidamente por el bajón general del equipo. Sin embargo, sigue siendo el gran peligro del ataque citizen. Si le dejas espacio estás muerto, por lo que es una verdadera prueba para la nueva dupla Tchouaméni-Asencio. Haaland es portento físico, con una velocidad y una zancada primorosa que en carrera y con espacios es devastador. A todo ello hay que sumar su ambición, carácter y competitividad. Nunca está saciado y busca hacer más y más daño. Con una zurda muy precisa, también maneja la diestra y el juego aéreo gracias a su altura y potencia de salto. Es listo, intuitivo, oportunista y eficaz.
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Llevo unos días leyendo, escuchando, observando con asombro lo que viene sucediendo en el teatro de las pesadillas del fútbol español. Perplejo, podríamos decir. La crítica deshumanizada a Ancelotti, a Florentino, al Real Madrid. La jauría de clubes y sus sincronizados séquitos mediáticos apagando la luz de la racionalidad y dejándose llevar por un antimadridismo tan rancio como la dialéctica casposa y tabernaria de los periodistas de bufanda del Atleti. Los espasmos terminales (en México se llamarían en uso exquisito del lenguaje "patadas de ahogado") del sistema son los más peligrosos. Qué empresa privada va a contratar a Tebas, Louzán, Cantalejo por millones de euros anuales... Su desesperación es lógica y muy obvia. De repente, el club deportivo más grande de la historia es el enemigo. La contradicción es flagrante, daña al sentido común: el club del que dicen que es el más favorecido por el sistema quiere cambiar el sistema. Todos los demás se quejan del sistema (Laporta ha llegado a hablar de fraude), pero no quieren cambiarlo y se unen para proteger a sus dirigentes, a los que van a visitar como quien visita a El Padrino, para besarle el anillo y para pedirle favores.
Los espasmos terminales (en México se llamarían en uso exquisito del lenguaje "patadas de ahogado") del sistema son los más peligrosos. Qué empresa privada va a contratar a Tebas, Louzán, Cantalejo por millones de euros anuales... Su desesperación es lógica y muy obvia
Pasará lo que tenga que pasar en el azaroso mes de febrero. Ya tenemos el pase a cuartos frente al Leganés y mantenemos el liderato tras el derbi, al que llegamos con dudas frente a un rival en forma y extramotivado por el antimadridismo ambiental. El derbi estuvo condicionado desde el primer momento, con el autobús de Simeone y el dúo arbitral esperando la ocasión para darnos una masterclass de cómo hacían en el negreirato. En este nivel lo que cuenta son los detalles y cómo estos alteran las dinámicas del partido. El Real Madrid, espeso en la primera parte, romo en ataque; el atlético, dinámico y defendiendo con diez. Hemos visto demasiadas veces esa película.
El penalti es una oda al negreirato y al estilo arbitral del team Cantalejo-Clos: Tchouaméni en pugna con Lino estira la pierna izquierda para tapar un pase. El balón pasa entre delantero y defensa, Tchouaméni se gira para mirar el balón mientras su pierna izquierda toma tierra, sin mirar a Lino. Pisa césped y muy levemente el pie de Lino, que chilla como gorrino en matanza y se queda en el suelo en posición fetal esperando la muerte. Una oportunidad que no podía dejar pasar nuestro querido De Burgos Bengoechea.
Cantalejo dijo hace milenios que su mandato se caracterizaría por la eliminación de los "penaltitos". Omitió decir que habría excepciones que servirían para demostrar a todos quién manda en el fútbol. De Burgos llama a Soto Grado. Penalti. Penalti CTA, podríamos decir. Penalti que otorga finales a los protagonistas del silbato y penalti que es un ataque con drones teledirigidos al Real Madrid. No se pudo responder con artillería. La pólvora no dio para más en la segunda parte, con un Vini dando destellos de calidad, con Mbappé voluntarioso y peleón, con Rodrygo mostrando la clase que te gana partidos y el resto ocupando el campo. Muy bien la defensa. Sin errores de bulto. Fran creciendo y ganándose el puesto. Tchouaméni muy serio atrás y eligiendo buenas opciones en la salida de balón. Asencio nos está mostrando que es un central de presente y futuro. Un hallazgo.
el club del que dicen que es el más favorecido por el sistema quiere cambiar el sistema. Todos los demás se quejan del sistema, pero no quieren cambiarlo y se unen para proteger a sus dirigentes, a los que van a visitar como quien visita a El Padrino, para besarle el anillo y para pedirle favores
Mis deseos, por orden de prioridad, eran en la previa: terminar sin lesiones (ayer supimos que cayó Lucas Vázquez), jugar como equipo (buenas señales en la segunda parte) y salir reforzados sea cual fuere el resultado. Creo que también se consiguió: retenemos el liderato y completamos una segunda parte más que decente. Muy buena. Dominio absoluto. 11 disparos a portería y regalándole estrellas a la valoración de Oblak (buen portero). El árbitro ha sido protagonista y nos ha dado la razón: será imposible competir la liga. Iremos a Manchester a demostrar lo que podemos hacer en una competición no corrupta.
Ancelotti se equivocará haga lo que haga. Ya he vuelto a leer injustísimos comentarios. Todos opinaremos, pero el italiano merece mucho más respeto respeto y, por supuesto, admiración. Es uno de los nuestros, sabe infinitamente más de fútbol que cualquier tuitero y quiere ganar muy por encima de lo que imaginamos. En su cabeza ha jugado todos los partidos veinte veces y ha analizado y corregido cada posición y a cada jugador obsesivamente, imaginando derrotas cruentas y victorias analgésicas. Nadie desea más que él demostrar que el Real Madrid va a pelear en todos los frentes. Pero al leer y escuchar estoy empezando a darme cuenta de que el madridismo más tóxico habita donde mejor se puede esconder, donde comparte espacio con el antimadridismo contumaz, cazurro, inseparable de la ignorancia: en el anonimato de las redes sociales.
La red antes llamada Twitter es un experimento social interesante. No sabes quién hay detrás de un nick. Puede ser tu vecino o un chino que vive en Alaska. puede ser un estudiante, un fontanero, un nini, una arquitecto o un juez; un niño o una funcionaria jubilada. Es democracia. Los algoritmos, tan criticados y temidos, son tan humanos como nosotros. Sin nuestras interacciones no aprenderían. A quien más debemos temer es a nosotros mismos, "deus ex machina" de los algoritmos. Twitter es libertad, pero es una selva con más depredadores que herbívoros. Las batallas son anónimas, el agravio, impune. A veces asoma la inteligencia en un mar de estulticia y otras la estupidez. A veces cuesta diferenciar a un provocador de un simple idiota, a una persona "normal" (conozco algunas que piensan a menudo en cerrar la cuenta) de un tarado. A base de repetición, sin embargo, el instinto suele marcar el camino, y los idiotas se congregan siguiendo a tarados y las personas "normales" acaban siguiendo a cuentas de otra gente "normal", especialmente inteligente o simplemente interesante. Es curioso observarlo.
No sabéis más de fútbol que Ancelotti. "Abuelo, senil, incompetente, sinvergüenza, estafador...". todas estas perlas recogidas de cuentas madridistas con miles de seguidores son una puñalada en el pecho del madridismo. Tres Champions League. Tres en diez años. Ligas, títulos... con el Real Madrid, con el Milán, con el Chelsea, con el Bayern. Un hombre educado, discreto, honesto. Habéis jugado demasiado al FIFA, pensáis que es fácil hacer jugar a un equipo en modo automático. Pensáis que es fácil manejar los egos de un vestuario de chavales millonarios procedentes de cualquier rincón del mundo, pensáis que entendéis las interioridades de un club que es como una gran empresa multinacional. Los intereses, las dinámicas que tiene que gestionar Ancelotti estando de acuerdo, o no, con ellas. Un bendito en la sala de prensa. Ni una queja altisonante, ni una mala palabra. No estáis ayudando. El enemigo está fuera. No hablaré del mal juego, de los desajustes, del saldo irregular de la ocupación de posiciones por jugadores no especialistas, de la debilidad en la presión de los delanteros, de la política de fichajes, hasta que caiga el último corrupto del sistema, hasta que veamos regresar a sus profesiones a los árbitros manchados.
El enemigo está fuera. No hablaré del mal juego, de los desajustes, de la ocupación de posiciones por jugadores no especialistas, de la debilidad en la presión de los delanteros, de la política de fichajes, hasta que caiga el último corrupto del sistema, hasta que veamos regresar a sus profesiones a los árbitros manchados
Decía Mateu Lahoz en la radio con la que colabora que no olvidemos que los árbitros fueron niños de familias muy humildes en su inmensa mayoría, que se metieron en el mundo del arbitraje para sacarse un dinerillo que sus padres no podían proporcionarles. El comentario pasó desapercibido para el resto de comentaristas y equipo del programa, pero a mí me causó un impacto inmediato que aún me dura. Pónganse en contexto: ¿cuántos árbitros podrían ganar 300.000 euros anuales fuera del arbitraje? Niños humildes, escasos recursos... Mateu también dijo algo como "¿habéis visto que algún árbitro sea hijo de una familia con dinero?". ¡Bang! Otro impacto. Mateu ha estado veintiún años (sic) arbitrando. Conoce perfectamente el CTA y el mundo arbitral. ¿Qué estaba queriendo decir? Pues que van a pelear hasta la última gota de sangre, que van a morir matando por sus jefes. A la sazón, quienes deciden que sigan ahí: buenos coches, viajes, pocos madrugones, vida de deportista, rodeados de glamour, protagonistas en el espectáculo... ¿Qué ganan con huelgas, con victimización? Visibilidad. Repercusión. ¿Quieren eso? Claro que no. Quieren todo lo contrario, que la polvareda vuelva al camino, que las cosas sigan como están.
Con la visibilidad, todo el mundo —no España— verá que en un país con un salario medio mileurista ellos pertenecen al 0,7% de la población que gana más de 150.000 euros anuales. Son élite, son privilegiados. Viniendo de clases humildes, pocos son universitarios. ¿Quién cree que van a volver a doblar el lomo en un banco, en la policía, en una pyme? No, si pueden evitarlo. No soy capaz de imaginar un ambiente más clientelar: Negreira, Velasco Carballo, Clos, Cantalejo fueron árbitros. Menos privilegiados que los de ahora, pero árbitros de fútbol. Llegaron y ocuparon la cúpula del CTA. Manejan el fútbol de facto. Ellos pueden decidir quién gana y quién pierde. Tienen la autoridad. Pueden influir en los árbitros. Son sus jefes. Les puntúan y después les aplican "índices correctores" para decidir quién "se merce" los ansiados 300.000. La discrecionalidad es evidente. El sistema es insostenible después de Negreira. Después de saber que uno de ellos cobraba de un club tienen que caer todos. El sistema ha fallado. No sirve.
El sistema es insostenible después de Negreira. Después de saber que uno de ellos cobraba de un club tienen que caer todos. El sistema ha fallado. No sirve
Preocupante que en 2018 entre Tebas y Rubiales decidieran redactar una cláusula ad hoc que protege a la RFEF ante casos de pagos de terceros (como el FCB) a miembros de su directiva (como Negreira). Conocían los pagos. ¿Hicieron algo? Pues... probablemente estudiar (el verbo favorito de Cantalejo) cómo mantener al club corruptor a salvo de las consecuencias que se pudieran dar. El FCB, como los bancos, no puede caer. Hacienda comenzó a investigar a Negreira y al FCB en julio de 2019. Menos de dos años después, mientras las investigaciones de Hacienda iban avanzando, en mayo de 2021, de repente, a Albert Soler, directivo del FCB, le entraron unas ganas tremendas de ser Director General del CSD, órgano máximo del deporte español. En 2011 ya había sido presidente del órgano y Secretario de Estado. ¿Por qué volvió como Director General, muy por debajo de su cualificación? Porque un Director General es un ejecutivo, un presidente, no. ¿Se entiende?
De su mandato se recuerdan tres aportaciones: 1) la gestión de fondos europeos para el deporte, 2) la profesionalización del fútbol femenino (cero crítica) y 3) la nueva Ley del Deporte en la que se coló la reducción de tiempos de prescripción de los delitos de corrupción deportiva. Soler era Director General del CSD, socio, exdirectivo del FCB y presumiblemente conocedor de la investigación del caso Negreira. ¿No es extraño que abandonara su cargo cinco minutos después de la entrada en vigor de la Nueva Ley del Deporte, justo en enero de 2023 (misión cumplida)? ¿No es una extraña casualidad que el caso Negreira llegara a los medios justo un mes después de tener todo atado y bien atado de forma que ya resultara imposible un descenso administrativo de categoría o la retirada de títulos? Miren las fechas. ¿Coincidencia o mecanismo de relojería? Hay que ser muy naif, muy zoquete o muy hipócrita para creer en las casualidades con el contexto cronológico.
¿No es una extraña casualidad que el caso Negreira llegara a los medios justo un mes después de tener todo atado y bien atado de forma que ya resultara imposible un descenso administrativo de categoría o la retirada de títulos?
La prensa deportiva tampoco será la misma después de la limpieza. La hemeroteca les hará justicia y estaremos ahí para que no se olvide por quién y por qué tomaron partido. El espectáculo delirante de los últimos días será recordado. Sabemos que el periodismo español está herido de muerte y que un redactor hoy en día es un asalariado que se juega su trabajo en cada artículo, los que tienen suerte de firmar. Echo de menos más periodistas como Tomás Guasch, que sin necesidad de ocultar sus colores, siempre tendrá el reconocimiento de maestro en la profesión y un referente de la honestidad. Compararlo con personajes siniestros del bestiario de fanáticos descerebrados que no pueden ocultar su antimadridismo sólo lleva a la frustración y la perplejidad. ¿Qué hemos hecho para merecernos tanto odio? ¿Ser beneficiados por Franco? ¿Disfrutar de cien años de favoritismo arbitral? No, por favor, otra vez, no. Vuelvan a sus cosas, lean un libro, hagan en Twitter como si pareciera que tienen un cerebro funcional.
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Buenos días. La pantomima continúa mientras la gangrena avanza. Los medios han agarrado los violines de los instrumentistas del Titanic y musican sin descanso el hundimiento moral y legal del fútbol español. Se afanan por mantener la tensión de una liga zombi que nació muerta y cuyo cadáver maquillan cada día en las portadas para simular que sigue con vida. Por propio interés, obvio. Habida cuenta de sus capacidades, ¿dónde iban a ir si les cortan el grifo?
Que si la liga en un puño, que si golpe a la liga, que si ¡a 2!, pero ni mu de lo que ayer nos incitaba a salir a la calle y a golpearnos la cabeza contra todas las farolas que encontráramos a nuestro paso (hoy no se nos ha pasado el malsano impulso), ni una palabra sobre el homenaje de Soto Grado y De Burgos a Negreira sirviéndose del VAR.
Recuerda hoy el maestro Guasch en su «Mira, chato» aquella frase de Juanma Lillo: «La guarnición (el VAR) se está comiendo al solomillo (el fútbol)». Vamos un paso más allá, la guarnición (el VAR) está permitiendo a muchos seguir comiendo solomillo (mantener su nivel adquisitivo).
El VAR se ha tornado, de facto, en un instrumento para manipular los resultados de los partidos de fútbol con el objetivo de que mantengan los privilegios todos los actores del balompié patrio salvo uno, ya sabéis cual, el único que denuncia la corrupción y quiere limpiar el sistema. Además, la manipulación se lleva a cabo con luz y taquígrafos. ¿Por qué lo llaman el VAR cuando quieren decir sueldo?
Es sencillo de hacer: las jugadas polémicas brotan solas. Los árbitros de campo están condicionados por la diferencia astronómica de sueldo entre arbitrar en Primera División o en Segunda. No es complicado adivinar las preferencias de sus jefes, que no se cansan de repetir que el enemigo es el Madrid. El árbitro del VAR es otro compañero con los mismos condicionantes cuyas intervenciones mayoritariamente perjudican al Madrid (demostrado estadísticamente, es al club al que más goles anulan). Las imágenes, además, las suministra Tatxo Benet, socio del club que durante años les pagó millones. Hay sentencias que demuestran que se omiten imágenes deliberadamente para inducir la decisión del árbitro de campo. Y si no, da igual, porque saben lo que tienen que hacer: «No lo veo bien, pero voy a pitar penalti». Por si alguno se olvida de su cometido, existe otra sala VOR.
VAR, en lugar del acrónimo de Video Assistant Referee, en España son las siglas de Valedor Arbitrario de Remuneración. El VAR es la herramienta utilizada por el sistema para, de manera discrecional, manipular los resultados de los partidos y mantener el estatus de los amos del cotarro ¿Por qué lo llaman el VAR cuando quieren decir sueldo?
Al igual que los responsables de los medios, habida cuenta de sus capacidades, ¿dónde iban a ir si les cortan el grifo los Cantalejo, Clos, Undiano, Alberola, Cuadra, De Burgos, Louzán, Tebas…? ¿Se meterían a folclórica, a participante de reality, a mamporrero de cuadra, a soldado de partido extremista? Sin el VAR no podrían mantener sus sueldos.
Están en el ajo todos menos el Madrid y parte de su afición (otra parte se traga las mentiras de quienes quieren dañar a su club para mantener su estatus).
Además de ser curioso que el resto de clubes se posicionen en contra del único que denuncia la corrupción y aboga por erigir un sistema limpio, resulta paradójico que saquen las uñas contra quien, realmente, les da de comer. Piensan que deben tener contentos a Tebas y al corrupto de turno que en ese momento presida la RFEF porque creen que gracias a ellos reciben el dinero, pero no, el que tira del carro de todos es el Madrid, el que genera ingresos es el Madrid. Son tan tardos que están apalizando a la gallina de los huevos de oro.
El último, ya sabéis, el presidente del Sevilla. Un tipo que recuerda a aquel estereotipo de machito valiente que, cuando en la discoteca se propasan con su novia, grita con la vena del cuello marcada: «¡sujétame que lo mato!» mientras que con una mano no suelta el cubata y con la otra se agarra denodadamente a su pareja para mantenerse alejado del agresor.
Mucho postureo con el tema Barça-Negreira, pero a decir lo que manda amo Tebas.
No comprendo que Del Nido Carrasco no comprenda que la razón por la cual el Real Madrid emite el comunicado que no le gusta es la misma que la que hace que él no se siente en el palco del Barça. pic.twitter.com/krF4ybeAVL
— Jesús Bengoechea (@JesusBengoechea) February 9, 2025
Los futbolistas también juegan su papel en la perpetuación del sistema corrupto. Lo hacen especialmente bien quienes pertenecen a un club corrupto, por razones obvias. El último en hablar, el niño cuyo juego favorito en la guardería eran los rompecabezas.
🗣️ Gavi: "Ayer tenían que haber sacado tarjeta roja a Dani Ceballos, y en cambio hoy SÍ se la sacan a Fermín, para mí es una entrada de amarilla."
VERGONZOSO 🤢🤢🤢 pic.twitter.com/rxUkexGWTA
— REAL MADRID FANS 🤍 (@AdriRM33) February 10, 2025
Dice Gavi que la entrada de Fermín es de amarilla. La entrada de Fermín:
@JokerLaporta pic.twitter.com/RDRCNHqsiv
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Gavi, otro quien si el sistema podrido no siguiese en marcha ¿dónde iba a ir? No es necesario nada más que escucharlo hablar.
Marca, por su parte, sigue con su labor dirigida a destruir al Madrid. Cuando no es su director quien deyecta su odio contra el club en sus escritos, utilizan las portadas para sembrar la división dentro del madridismo.
Se centran en el «problema» de contar con Bellingham, Mbappé, Vinícius y Rodrygo. En un fútbol limpio, sí sería de recibo poner el foco en los aspectos a mejorar, en si tal o cual sistema funcionaría mejor, en si sería recomendable que jugase menganito o fulanito, etc. Pero nos hallamos inmersos en un ambiente tóxico y, en tiempos de guerra, el contrario utiliza la información para minar la moral de tus tropas.
Marca, y no pocos madridistas, en una situación en la cual tienes al enemigo armado hasta los dientes asaetando la puerta de tu casa para derribarla, se centran en debatir si se ha utilizado una cerradura más o menos segura y si quien echa el cerrojo está capacitado o no para hacerlo.
Pasad un buen día.
Este artículo está escrito con las vísceras. Uno de esos textos que uno relee meses después y suscribe en el fondo pero no en la forma. Por eso, pido perdón. Imagino que gritar cuando nadie nos oye es la única válvula de escape de algunos aficionados que, como yo, ahora se sienten como esas ollas exprés a presión que esconden un volcán y tan solo muestran una válvula que gira mientras escupe vapor. ¡Es todo tan obvio como para ser negado! Y, sin embargo, posiblemente lo que produce la mayor de las impotencias, más allá incluso de la diferencia menguante en la tabla clasificatoria, gente formada, cabal y ordenada no madridista se desarregla para negar la mayor con tal de hacer propia la injusticia si es contra el Real Madrid. Y es que tras otro acceso de tormenta, todos los clubes (hasta el Sevilla, el último abusado) miran para otro lado.
Debemos mesurar los pasos porque estamos, ahora sí, completamente solos: instituciones, prensa y afición, salvo la nuestra, nos quieren fuera. Este es un viaje sin retorno.
Debemos mesurar los pasos porque estamos, ahora sí, completamente solos: instituciones, prensa y afición, salvo la nuestra, nos quieren fuera. Es un caso, además, sintomático de la podredumbre no ya deportiva o institucional sino social que sufre este país. También irresoluble, en el que solo caben o limpiar el CTA, la Liga y la Federación (lo que incluye guerra contra todos los clubes de la Liga, sus siervos de facto), lo cual desgastaría a la institución Real Madrid hasta un punto que desconocemos, o irse de la Liga. Por eso insisto tanto en esto segundo. Eso sí, sea el que sea, este es un viaje sin retorno.
Espero que desde el Club se esté preparando la guerra porque lo es. Y tal vez el reto mayor al que se ha enfrentado el Real Madrid como institución, otro todo o nada del que firmo salgamos tan solo heridos. Asumámoslo: nos enfrentamos al aparato propagandístico del independentismo radical catalán: un Leviatán engrasado y amoral que convierte abusos en agravios para un público de cerebros criogenizados que solo se reactiva, como el perro de Pavlov, ante el estímulo clave. El que ha aprendido de su propio odio, consciente o inconscientemente desde hace años, y asumido desde la oscuridad de una oquedad profunda, que es la condición de eterno segundo, de chica fea del baile, de impotente actor de reparto que observa las contorsiones de agradecimiento sobre las tablas de la estrella principal ante un público rendido que aplaude hasta no sentir las palmas.
La luz del odio hacia el Real Madrid está prendida y, no seamos inocentes, nunca se apagará salvo que la apaguemos nosotros mismos
Un arma que ha probado su eficiencia recientemente y que viene funcionando como la bombilla “Centennial Light” desde hace mucho tiempo. Y la palabra clave es “Real Madrid”. Por eso entramos en una fase en la que solo cabe ganar o perder. Pero luchar es inevitable, ahora sí. Y la derrota supondría domar el espíritu del club o abandonar la fiesta por la puerta de atrás. Porque la luz del odio hacia el Real Madrid está prendida y, no seamos inocentes, nunca se apagará salvo que la apaguemos nosotros mismos.
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El presidente del Sevilla, caballero muy apreciado por su afición, asegura que el Madrid está intentando destruir el fútbol español. Puede que Jesús Navas, también sevillista, matizara si le preguntan. No sé.
La cosa invita a pensar que este presidente entiende que nuestro fútbol está bien como está y ponerle pegas no es de recibo. ¿Cuántos piensan como él? ¿Son mayoría quienes creen que el Madrid es el problema? ¿O ganan los que también opinan —siempre en privado— que ‘esto’ es un desastre y debería cambiarse?
¿Temen represalias si se manifiestan? Segurísimo. Sólo Ángel Torres del Getafe ha declarado que entiende al Real. Anoche, una charla camino del alba, me obligó a cambiar estas líneas. “Habrá silencio, todos los clubes se juegan mucho, ninguno quiere enemistarse con quien manda”.
¿Cuántos piensan como Del Nido? ¿Son mayoría quienes creen que el Madrid es el problema? ¿O ganan los que también opinan —siempre en privado— que ‘esto’ es un desastre y debería cambiarse? ¿Temen represalias si se manifiestan? Segurísimo
Resumen de mi interlocutor falto de sueño: el marrón se lo comerá el Madrid sólo. Porque sólo él está por encima de nuestro fútbol. Por supuesto que la Liga, la Federación con sus impecables árbitros no son dudosas. Tampoco mucha opinión pública: para ellos, esto está cojonudo y el problema es el Madrid.
La excepción más ruidosa es Jagoba Arrasate, entrenador del Mallorca, quien sostiene que se está desenamorando de este deporte “al que he amado desde que mi padre me llevaba de niño a Atocha”.
💔 ''Me estoy desenamorando del fútbol''. Jagoba Arrasate. #DeportePlus pic.twitter.com/K3wAXfeO15
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) January 25, 2025
Llegados a este punto, la cuestión es si el Madrid debe recoger velas y pasar de todo lo que pase aquí. Ponerse pasota, sí. ¿Le merece la pena pelear en solitario? Se me ocurren ciertos montones de episodios para poner el grito en el cielo todo el sector.
Está de más insistir en asuntos de sobra conocidos que en cualquier otra parte del mundo civilizado hubiesen desencadenado un tormentón. Todo eso, nuestro ejemplar fútbol lo sabe y calla. Muchos por miedo a la represalia. Fantástico.
Pretender cambiar lo que hay en contra de casi todo lo establecido quizá no le merece ya la pena al Madrid. Unos por convencimiento y otros por protegerse, el silencio a su alrededor es atronador. Y si se oyen voces son en su contra.
El marrón se lo comerá el Madrid sólo. Porque sólo él está por encima de nuestro fútbol. Por supuesto que la Liga, la Federación con sus impecables árbitros no son dudosas. Tampoco mucha opinión pública: para ellos, esto está cojonudo y el problema es el Madrid
También en ese pretendido afán de destrucción de nuestro fútbol por parte madridista está la Superliga, claro. Y es lógico: el de aquí está muy bien y el europeo, también. La nueva Champions, por ejemplo, es ma-ra-vi-llo-sa. Pretender lo contrario es cosa de díscolos equivocados a las órdenes del Madrid, alias El Lío.
Un asunto sencillo, la Superliga, y que supera al propio club problema: será el fútbol europeo quien decida cómo quiere gestionar su futuro con o sin este o aquel club, incluso el propio Real. ¿RealmadridTV? Pues como con la Superliga: en su casa cada uno hace lo que le parece o le dejan. Comunicados y discusiones con un mundo que te sitúa como el enemigo… No acierto a verle el beneficio.
Plantarse. ¿Os gusta esto? Perfecto. Nos vemos el sábado en Pamplona, luego recibiremos al Girona con toda cortesía, jugaremos la semifinal de Copa donde nos mandéis. Y llegado el verano, felices vacaciones. Jugar por imperativo legal o así.
Si un día ponéis los audios los escucharemos. O no, qué más da. Si de pronto más ponen todas las imágenes y no sólo un par de ellas será que el realizador tuvo mejor noche. Si el tío de las líneas pone el ‘frame’ donde toca, pues lo mismo. Si uno inscribe a dos tíos, o doscientos, en el mercado de invierno el 3 de agosto, formidable.
Y así. Pasar de todo. Estoy seguro de que la mayoría del madridismo lo aprobaría de someterse a referéndum. Aquí, lo que toque. Que al final, lo mollar es Europa.
Plantarse. ¿Os gusta esto? Perfecto. Jugaremos donde nos mandéis. Y llegado el verano, felices vacaciones. Y así. Pasar de todo. Estoy seguro de que la mayoría del madridismo lo aprobaría de someterse a referéndum. Aquí, lo que toque. Que al final, lo mollar es Europa
Por donde aparece ya el City. Por cierto, recuerda Emilio Pérez de Rozas en El Periódico que Juanma Lillo, ayudante de Guardiola, dijo aquello de “la guarnición (el VAR) se está comiendo al solomillo (el fútbol)”. Lucas Vázquez ha sido el último en caer. Jugará el Madrid con un volante de lateral diestro y otro, de central. Y se dejará el alma.
Si clasifica, bien. Y si cae, pues el año que viene saldrá a por la 16. Eso tampoco puede hacerlo nadie más. Ahora y durante los próximos 100 años. Sí, sí. Esa es la pelea del Madrid. Lo demás, una pérdida de tiempo y de energía.
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Anoche vimos a un Real Madrid dominador, incisivo, con ganas y fuerza, acechando la portería de una Oblak sobresaliente que paró todo lo parable y lo imposible. El Atlético de Madrid se pudo llevar un saco del Bernabéu, pero allí había un sujeto vestido de amarillo en el campo, así como otro también de amarillo (hay que ver el ridículo que hacen vistiendo a los del VAR como los de campo cuando están a kilómetros) en la sala VOR. Soto Grado en el césped inmaculado del mejor estadio del planeta y De Burgos Bengoechea (me estoy mosqueando ya con el apellidito, jefe) en una sala oscura de un rincón de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas (que como todo madrileño sabe, está antes que Las Matas y más antes que Los Peñascales, de ahí el ripio). Estaban predispuestos a liarla y la liaron. Se inventaron un penalti que no vio nadie en el minuto 35 de partido a favor de los de Canillejas, y el Real Madrid tuvo que remar más y más contra corriente, más y más contra todo y contra todos para poder empatar el encuentro como mal menor, porque todo estaba previsto para que anoche los Simeone boys ganaran el partido.
La semana en la que el Real Madrid da un puñetazo encima de la mesa solicitando, exigiendo, un cambio radical en las estructuras y en el sistema arbitral y federativo español es contestado por un arbitraje infame de dos de los árbitros de cámara de Clos Gómez, Medina Cantalejo y, por extensión (y por clientelismo) de Enríquez Negreira. O sea, del propio the tinglao, como nos gusta llamarlo a muchos de nosotros. Ellos, y sólo ellos, fueron los artífices del empate en el templo blanco, ellos y sólo ellos llegaron al encuentro con la lección aprendida y con la malvada intención de que el Real Madrid no ganara el partido. Lo adelanté el otro día, el atraco iba a ser mayúsculo. Y lo fue, amigos, lo ha sido.
Sólo hay una explicación posible. El sistema actual beneficia a todos ellos
Me pueden llamar llorón, me pueden llamar catastrofista, me pueden llamar lo que quieran (menos mentarme a la madre, que eso no lo consiento), pero lo que pasó anoche en Chamartín es rayano en el delito, en la infamia, en la atrocidad de unos señores que ganan una media de 300.000 euros al año (se dice pronto) para hacer el trabajo que quieren sus jefes, que de eso se trata. El Real Madrid quiere limpiar el sistema, quiere cambiarlo de raíz, el resto de clubes, se echan encima del Madrid pero bien que protestan cuando algo no les gusta. Sólo hay una explicación posible. El sistema actual beneficia a todos ellos. Beneficia a los de arriba y a los de abajo, porque si no fuera así sus lágrimas serían de sangre, como las que ha derramado el Real Madrid durante años y, particularmente, después del atraco a mano armada de Cornellá.
Anoche, mire usted qué casualidad, nada más acabar el partido, se filtraron los audios de la jugada. El señor Soto Grado viene a decir que no se ve bien la acción, pero que él va a pitar penalti. Hala, así, el principio in dubio pro reo a tomar por saco, el principio de la presunción de inocencia a tomar viento fresco. Que parece que a lo mejor es penalti, pues lo pito, que eso es lo que me conviene para mantener la escarapela de internacional y poder pitar un Afganistán-Moldavia, que es para lo único que utilizan en la UEFA y en la FIFA a esta caterva de inútiles con silbato de España. Les importa un rábano el deporte, les importa un rábano la limpieza y el espíritu deportivo. Sólo les importa seguir cobrando un año sí, y otro también, su pasta gansa, y seguir las directrices de los que les mandan, no vaya a ser que se cabreen, me apliquen el índice corruptor y me desciendan a las procelosas simas de la segunda división, en las que sólo me llevo 100.000, cifra nada desdeñable para un paisano mortal, pero un atraso económico y casi la ruina para estos nuevos ricos vestidos de colorines que amargan la existencia todos los fines de semana a los aficionados y a los dineros de los clubes para su propio beneficio.
lo de anoche y lo que lleva sufriendo el Real Madrid en la competiciones españolas desde 1992 es demencial. Algo hay que hacer
Me pueden decir que el Madrid pudo marcar más, goles me pueden decir que si el sistema, que si el dibujo, que si los cambios, que si los no cambios, que si los minutos para mengano o zutano; me pueden decir que si el entrenador, el presidente, el que vende los refrescos o el que guarda la entrada de la puerta 35 del estadio; me pueden decir lo que les dé la gana (repito, mientras no me mientan a la madre, ojito). Me da lo mismo: lo de anoche y lo que lleva sufriendo el Real Madrid en la competiciones españolas desde 1992 es demencial. Algo hay que hacer. No lo sé, yo no soy entendido, sólo puedo dar propuestas, como esta semana en el decálogo de consejos para depurar el arbitraje, pero el Real Madrid, que es el que más paga y más genera para que se lo pulan estos desalmados, debe hacer algo contundente ya. No podemos esperar a que nos sigan mancillando. Pero ya.
Quiero hacer una mención al rival. Luego dicen que no les podemos entender. Evidentemente. El Real Madrid y su estadio hicieron anoche un homenaje a una leyenda del fútbol mundial, Marcelo Vieira.
Pues bien, los jugadores colchoneros siguieron calentando, a lo suyo, dando la espalda al acto y al homenajeado, el presidente en el palco no se atrevió, siquiera por cortesía de estar en casa ajena, a aplaudir a Marcelo. Nos da igual, ya sabemos cómo son, no les podemos entender ni queremos entenderlos, no queremos saber nada de la mala educación, de la falta de formas, de la falta de deportividad y de la chabacanería barriobajera de un club chabacano y barriobajero como el que dice ser el mejor de Canillejas. No, no les vamos a entender jamás y, miren ustedes, bien orgulloso que estoy de no ser como esta caterva de maleducados. Mis padres, afortunadamente, me enseñaron que donde fueres, haz lo que vieres, y si se homenajea a uno de los suyos, en pie y aplauso, que para eso estoy fuera de mi casa, para eso me han acogido en la suya y para eso estoy educado como Dios manda.
Pues no, no les vamos a entender jamás, y menos mal. Sólo deben mirar lo que hizo el Real Madrid Club de Fútbol, su equipo y su afición el día que vino el Sevilla (club nada amigo, por cierto, y al que tengo que aguantar desde que era un crío) a Chamartín a jugar su partido de liga y se homenajeó, merecidamente, a Jesús Navas. Yo estoy en ese bando, no quiero otro, y muy orgulloso de estar en él.
Les dejo con la frase de mi amigo Javi. Ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida. ¡Hala Madrid!
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Buenos días, amigos. En el derbi de anoche, que finalizó con empate a uno, hubo dos homenajes. El primero tuvo lugar antes del partido, y fue el que el Real Madrid ofreció a Marcelo, absoluta leyenda vikinga que acaba de anunciar su decisión de colgar las botas.
El segundo tuvo lugar durante el propio encuentro, y fue el que Soto Grado (con la inestimable colaboración del ínclito De Burgos en el VAR) tributó a Enríquez Negreira, padre fundador del negreirismo, religión que devotamente profesa la práctica totalidad de los trencillas españoles. Negreira es la permanente inspiración del colectivo arbitral, sin la luz de cuyo patriarca no brillaría del modo en que lo hace jornada tras jornada. Esa luz alumbra los horizontes de todos y cada uno de los colegiados -o culegiados según algunas escuelas de pensamiento- que pueblan la estructura del CTA, desde Cantadelejos a Clos, que portan la antorcha del negreirismo con ejemplaridad, a los más jóvenes representantes de la fe, como ese Muniz Ruiz que prueba cómo las nuevas generaciones de negreiros honran sobremanera al padre fundador.
Pero vayamos por partes. El primer homenaje fue el de Marcelo. El público entero coreó el nombre del mítico lateral izquierdo mientras, sobre el césped, los componentes de la actual plantilla blanca se dejaban las manos aplaudiendo y Modric regalaba a su excompañero una camiseta enmarcada con las firmas de todos. Mientras todo esto tenía lugar sobre el campo, y todos los futbolistas merengues se fotografiaban junto al brasileño, los componentes de la expedición rojiblanca, que iba a jugar a continuación, no perdían la ocasión de unirse a acto tan edificante a base de dar la espalda al mismo y pelotear como si la cosa no fuera con ellos. Y era cierto. No iba con ellos porque lo edificante no va con ellos. El honor no va con ellos. La clase no va con ellos. Tampoco va con su presidente Enrique Cerezo, que desde el palco dio un aplauso (exactamente uno, chocando una sola vez una mano contra otra) hasta que se dio cuenta de que el Frente Atlético podría regañarle por semejante traición. Hace pocos meses jugó su último partido Jesús Navas, futbolista del Sevilla, y el Bernabéu le despidió como si fuese uno de los suyos. Igualito, absolutamente igualito, que lo que hicieron los componentes de la expedición rojiblanca con un compañero de profesión que no solamente ha sido uno de los mejores de la historia, sino que también ha honrado el fútbol con su ejemplaridad.
Pero de eso precisamente, de ejemplaridad, es de lo que no anda sobrado el Atlético de Madrid, club que no solo alberga y financia a una numerosa caterva de neonazis con muertes a sus espaldas, sino que les deja mandar ahí dentro. Quién si no manda que a Marcelo no se le hace pasillo ni se le aplaude.
Asco infinito, amigos.
Y un asco que no hizo sino proseguir sobre el césped, una vez el encuentro tuvo lugar. Soto Grado y De Burgos optaron por regalar un penalti al equipo que no aplaude a las leyendas. El proceso fue el habitual en estos casos, es decir, con las tomas televisivas de Tatxo Benet, socio del club cliente de Negreira, te parece que es una decisión rigurosa pero que a lo mejor, aun con todas las sospechas del mundo, te tienes que comer.
Luego llegan las tomas de estraperlo, las que Tebas no quiere que veas, las que enseguida censura febrilmente, y te das cuenta de la magnitud del atraco. Tchouaméni no solo no pisa deliberadamente a Lino, sino que no lo pisa en absoluto. El francés, precisamente para evitar la pena máxima, ni siquiera pisa con toda la suela en el césped, sino que lo hace exclusivamente con la puntera, en la acción instintiva de evitar pisar al contrincante cuando pone el pie. Por razones técnicas, hoy no podemos poner esas tomas de estraperlo por esta vía, pero os recomendamos que os asoméis a las cuentas de X de La Galerna, o de nuestro editor Jesús Bengoechea, para comprobarlo.
En dichas cuentas, o en la de la propia RFEF, podéis asistir también a la conversación entre el árbitro de campo y el del VAR en la jugada de marras. Podéis escucharla, sí, pero os recomendamos que tengáis cerca a alguien que os frene antes de salir a la calle y reventaros la cabeza contra todas y cada una de las farolas de la avenida.
-Mira a ver si tienes una toma mejor- le pide Soto Grado a su ayudante del VAR.
-No, esa es al mejor que tengo- admite De Burgos.
-Ah, pues nada, voy a pitar penalti, pero no sacaré tarjeta al jugador.
Os aseguramos que la conversación es tal cual. Intentad no dejaros la calva como Guardiola se la deja tras los partidos o, si no tenéis calva, no arrancaros el pelo a mechones. Soto Grado admite que no ve un carajo, pero bueno, va a pitar penalti porque es lo que toca una vez ha acudido al monitor. Y, en un ejercicio de excusatio non petita de manual, adereza la decisión con el perdón tarjetero a Tchouaméni, a través del cual admite implícitamente que está prevaricando, pura y simplemente. Está tomando una decisión que sabe injusta pero, como la sabe injusta, al menos no amonestará al presunto infractor.
La pregunta es qué hace ahora el Madrid con esto. Puede emitir otra carta abierta a la Federación. Puede postear el correspondiente vídeo de RMTV en sus redes sociales, con un alcance potencial de 600 millones de personas. O puede sondear la opción de mudarse a la liga portuguesa o turca, habida cuenta de que aquí no le van a dejar rascar nada, y que le van a esquilmar de lo que es suyo con la desfachatez que trae consigo la conversación del VAR que acabamos de transcribir.
En esta sección solemos comentar las portadas del día. No tenemos ganas. En el mejor de los casos, pasan por encima de la jugada calificándola como “jugada de VAR”. No es una “jugada de VAR”. Es un latrocinio, uno más, practicado con luz y taquígrafos y todo el descaro del que es capaz el CTA, que es mucho. La prensa patria tiene el mismo acceso que La Galerna al audio que acabamos de transcribir, pero no os lo harán saber, o no le darán importancia.
No, no la emprendáis a cabezazos contra las farolas ni os arranquéis la melena a puñados. Disfrutad mejor del domingo, quizá adheridos a la ingenua posibilidad de que el Madrid pueda ganar la liga. O disfrutadlo renegando de vuestra afición al fútbol, si queréis.
Nadie podrá reprochároslo.
-Courtois: APROBADO. Solo fue puesto a prueba en el penalti.
-Lucas Vázquez: APROBADO ALTO. Percutió la banda y ayudó lo suyo.
-Fran García: APROBADO ALTO. Brioso y acertado en general.
-Tchouaméni: APROBADO ALTO. Se le podrá acusar de alguna ingenuidad en el penalti, pero su segunda parte fue ejemplar.
-Asencio: SOBRESALIENTE. Se confirma la reencarnación canaria de Sergio Ramos.
-Valverde: APROBADO ALTO. Se vació como siempre y ofreció la solvencia habitual, en el medio primero y luego en el lateral.
-Ceballos: SOBRESALIENTE. Extraordinario en el control del partido, el desahogo del juego y la defensa, salvando incluso una jugada de gol.
-Bellingham; NOTABLE. Clase a raudales y abnegación a espuertas. Le faltó el gol, que rozó dos veces.
-Mbappé: NOTABLE. Gol y constante creación de peligro. Está enchufadísimo.
-Rodrygo: NOTABLE. Muy activo, incisivo y acertado, en particular en la jugada del gol.
-Vinícius: APROBADO ALTO. Perdido en el primer tiempo, excelente en el segundo, cuando buscó más la banda izquierda.
-Modric, Camavinga, Brahim: SIN CALIFICAR
-Ancelotti: APROBADO. Se le puede acusar de inmovilismo, pero lo cierto es que el equipo no acusó defensivamente la alineación de Mbappé-Rodrygo-Vini-Bellingham.