Difícil pronóstico para el domingo. Llega el equipo cliente de Negreira con una cornada de la Champions que tiene dos trayectorias: la de palmar sin merecerlo y la vergonzante de quejarse de un arbitraje justo que llevan años sin conocer en la Mugrienta Liga Negreira (crédito y pleitesía para Jesús Alcaide), aderezada por el comportamiento denigrante de varios de sus futbolistas, barriobajero, victimista y analfabeto. Pero llega sediento del éxito que la fortuna le negó después de una anémica primera parte (de esto no se acuerda nadie) y de una segunda mitad hiperactiva, vendajes incluidos, en la que el dúo Pedri - Lamine puso todo el fútbol que pudo, que es mucho (para qué negarlo), sin premio.
El Real Madrid llega necesitado de ofrecer a la afición un poco de esperanza de última hora que nos levante el ánimo después de tanta penuria. Con lo que nos molaba ver a Ramos recuperando un balón, o a Kroos conduciendo la pelota. Verle levantar la cabeza mientras barajaba las tres geometrías posibles del siguiente pase: a Cristiano al milímetro de su carrera, a Benzema cerca de cualquiera de sus botas o a Bale, siempre al espacio, fuera del alcance de cualquier defensa. Qué tiempos.
Díganme que no revivieron aquello cuando Asencio le puso la pelota a Mbappé desde la línea de defensa para que anotara contra el City. Ahí están los mimbres y ahí estará el cesto. Hemos creído ver señales de vida futbolística unas cuantas veces. Falsa alarma. Vini se ha ido apagando, Valverde y Bellingham han ido agotando la estamina y Mbappé ha emitido fogonazos insuficientes para prender la mecha. Un año raro. Sobra calidad pero faltan efectivos en defensa y un metrónomo en el centro. Todos lo vemos.
Por fin hemos tenido a Güler más de media hora sobre el césped. Dos partidos más y sabremos si puede con el peso del cetro, o si por el contrario se contagiará de la atonía ambiental del equipo. En una suerte de giro dramático del guión, podemos llegar a verle cambiar el destino de esta extraña liga. Les digo algo: ganarla o dejarla ir me resulta indiferente. El Real Madrid tiene estas cosas. A otros no les sirve ganar si no es dando diecisiete toques dentro del área y rematando de cabeza el gol definitivo a ras de suelo como hacíamos en las pachangas de nuestra adolescencia. A mí me bastaría saber que ganamos o perdemos compitiendo solamente contra equipos de fútbol.
Me da una pereza inmensurable ganar la liga contra Negreira, el CTA y sus esbirros, el VAR, Mediapro y sus satélites mercenarios, el CSD y la patulea política, los personajes del inframundo culé desde Twitter a YouTube o El Chiringuito; contra la "España fea" de Iñaki Angulo.
A mí me bastaría saber que ganamos o perdemos compitiendo solamente contra equipos de fútbol. Me da una pereza inmensurable ganar la liga contra Negreira, el CTA y sus esbirros, el VAR, Mediapro y sus satélites mercenarios, el CSD y la patulea política
Desearía ganar el partido del domingo con normalidad, sin aspavientos, administrativamente, sea cual sea el ímpetu del rival, la hostilidad de la grada o la sed de vendetta corporativista de Hernández Hernández. Ganar sin perder el temple, funcionarialmente: cero-uno en el minuto ochenta. Soportar faltas rivales como en el baloncesto, anotando los tiros libres mecánicamente, adormecer el juego durante los últimos minutos y rapidito para el puente aéreo, sin más celebración que la del gol en su momento. Sin mostrar más emoción que la comparable a la que llevas cuando te vas a cepillar los dientes antes de acostarte.
Y desearía ganar los siguientes partidos ofreciéndole el mando y la pelota a Güler en el centro del campo, metiendo a Endrick como primer cambio por Vini o por Mbappé para tratar de maquillar al menos su saldo goleador de la temporada (el de Endrick), porque el de minutos es irreparable.
Y llegaríamos así a la última jornada, en la que trataría de hacer un buen partido contra la Real Sociedad y despedir a los aficionados en un tal vez festivo Bernabéu, quizá con opciones de ganar el título. Pero no haría fiesta en el estadio si se diera la victoria. Llevaría el equipo a Cibeles para que los jugadores sintieran el madridismo a pie de calle. Y, después de eso, todos a casa a pensar en el mundial de clubes, en las notas de fin de curso de los niños o en las vacaciones en la playa, la montaña o en una ciudad bonita donde no haya bobos quejándose de conspiraciones judeomasónicas en un estadio de Milán.
Tendríamos que convencerles de que se puede ganar títulos en un mal año, de que Ancelotti es uno de los grandes del fútbol y de que merece una despedida por la puerta grande en el Bernabéu en su último partido
Quitarle importancia a esta liga es poner el foco en lo que importa: el rival lleva más de dos años disfrutando de impunidad después de haberse comprado la competición durante décadas, y de haber introducido y activado anticuerpos antimadridistas en todos los sectores del deporte en España: en el arbitraje, en los medios, en la política, en la sociedad.
Se anuncia para el año próximo una serie de medidas que normalizan lo que estaba prohibido, para que ya no se distingan las abominables diferencias de trato entre los corruptos y el resto, para echar una palada más de tierra sobre el difunto fútbol español. Total, qué más da que el Barcelona lo haya hecho unos años antes, si al final todo iba a estar permitido.
Hace tiempo que Tebas proclamó la tiranía en su circo de tres pistas. En una pista adjudicó la retransmisión y el VAR a un socio comercial de uno de los equipos de la competición sin el menor empacho; en otra declaró la guerra contra el club que le llena el circo; en la tercera magrea las normas del Fair Play a conveniencia de un club que es indistinguible de un partido político. Ya se le ha debido pasar el berrinche de la inscripción despótica de Olmo y de Pau Víctor, y vuelve a su línea de servilismo al Barça con dos simpáticas enmiendas al Fair Play Financiero para la próxima temporada, agárrense:
- Los clubes que superen su límite salarial podrán realizar hasta tres incorporaciones al inicio de la temporada, sujetas a condiciones para compensar el gasto en la siguiente campaña.
- Los clubes con exceso de gasto pueden renovar contratos de jugadores menores de 24 años que lleven al menos tres años en el equipo, incentivando la apuesta por la cantera.
La primera manufactura la impunidad retroactiva del Barcelona. Ya no se podrá alegar nada contra los fichajes sin dinero, ya da igual que Barça Studios exista o no, aunque no tengas margen en tu límite salarial. Podrás fichar disponiendo de un año para amañar las cuentas o para pedirle a un familiar que funde una firma auditora para que avale las trampas que necesites para fichar a Cruyff, Pelé y Maradona. Si no tienes dinero, no importa, ya tendrás. El del Monopoly le sirve a Tebas para inscribir mientras le votes otro aumento de sueldo del dinero de verdad para él.
La segunda podría llevar nombre propio. Recuerden que el agente de Lamine Yamal es Jorge Mendes. Ya tenemos despejada la duda de si el Barça podrá retener o no al futbolista. No sólo le retendrá, sino que le podrá ofrecer un contrato astronómico, para presumir después de músculo financiero ante los ojos del mundo. No digo que el chico no se lo merezca. Lo que digo es que nos acercamos a otro capítulo escandaloso de golfería amparado por Tebas y su Liga de los horrores.
Volvamos al fútbol. Si por un azar improbable del destino, Medina Cantalejo, Clos y sus sicarios del silbato nos permitieran ganar la liga por vergüenza profesional en su despedida, nos quedaría todavía masticar gravilla para convencer a nuestro enemigo más íntimo, el antimadridismo madridista. Tendríamos que convencerles de que se puede ganar títulos en un mal año, de que Ancelotti es uno de los grandes del fútbol y de que merece una despedida por la puerta grande en el Bernabéu en su último partido. Tendríamos que convencerles de que Florentino sabe lo que hace y de que la superficialidad y urgencia del anónimo mundo de las redes no es compatible con manejar un negocio planetario. Pero estamos hablando del madridista adversativo, del que siempre encuentra un pero y del que siempre tendrá una queja para cada victoria, del que descubrirá un problema para cada solución.
Getty Images
Buenos días, amigos. Sí. El entrenador es Ancelotti, la liga está en juego y el primer reto para poder conquistarla está a la vuelta de la esquina: mañana en Montjuic.
Es solo un recordatorio, porque de sobra somos conscientes de que sabéis todas y cada una de las cosas que acabamos de enunciar. Simplemente, no nos parece que el ambiente esté valorando en su justa medida lo que acabamos de indicar. Más bien se diría que todo el mundo, prensa y aficionados, están pendientes del futuro a medio y largo plazo, lo cual conduce inevitablemente a descuidar el corto, a darlo por amortizado. En otras palabras, conduce al parecer al crimen de dar por perdido el título que queda en juego, y decimos bien crimen, porque en clave madridista no luchar hasta el último suspiro por el triunfo final es el mayor de los delitos.
Xabi Alonso anunció ayer oficialmente que abandona el Leverkusen al término de esta campaña, lo que conduce a As a concluir que “blanco y con asas”, o sea, que viene al Madrid. “Blanco y con asas” es un fórmula típica para aludir a una adivinanza de fácil solución. En el caso de Xabi, es blanco por su acreditado madridismo, y las asas solo pueden ser las de la siempre anhelada orejona. Una adivinanza dentro de otra adivinanza. Ambas están chupadas (acertarlas, no ganarlas).
Nos encanta Xabi Alonso, un entrenador que ha demostrado su capacidad en la Bundesliga y un tipo que no puede caernos mejor ni encarnar de forma más palmaria los valores vikingos. Pero ya habrá tiempo de darle la bienvenida cuando esta se produzca. Ahora mismo nos gustaría pensar que los cinco sentidos de todo el mundo (afición, jugadores, técnicos y dirigencia) están puestos en facilitar el camino para el logro de un campeonato liguero que sabría especialmente bien.
Lo repetimos: sabría especialmente bien. Comprendemos a los madridistas que son escépticos respecto a la posibilidad de lograrlo. La campaña ha estado jalonada de errores propios y arbitrajes incalificables (pónganlo en el orden que quieran) frente a un rival que ha hecho un fútbol más vistoso y ambicioso. Por eso cuesta creer, a pesar de que la final de Copa dejó, aun en la derrota, la sensación de que se puede hacer daño a esa gente, y a pesar también de que su reciente eliminación europea ha hecho por fuerza mella en una moral históricamente quebradiza.
Entendemos a los madridistas escépticos, pero no a los madridistas apáticos. ¿De verdad no os excita la posibilidad de ganar esta liga? ¿No os pone la opción de proclamarnos campeones en la mismísima cara de los muñidores de este sistema corrupto, de sus deshonestos dirigentes, de sus árbitros infectos, de la prensa afín a la putrefacción? Entendemos que lo veáis difícil pero, precisamente por eso, ¿no os activa la dimensión del reto, la expectativa de la alegría de hacer justicia en medio de tantos desmanes?
A Marca no parece que le active. Marca está en lo mismo que As, es decir, en el pasado mañana, no en el mañana, no en lo inmediato. Sí, parece que es el momento de Xabi, quien por múltiples razones se antoja una buena candidatura, pero quien debe conducir al Madrid a la victoria en el (mal llamado) clásico de mañana no es Xabi sino Ancelotti.
El aspecto humano de la actualidad debería también hacer que pusiéramos el foco en lo que está tras la esquina. ¿No seria hermoso que el técnico más laureado en la historia del Real Madrid (y por tanto el mejor, pues el Madrid consiste en ganar) se despidiese con una victoria en Montjuic y tal vez la conquista de la liga tres jornadas después? No se descarta que sea también el último año de tipos como Lucas Vázquez y hasta de un mito homérico como Luka Modric. ¿De verdad no somos capaces de centrarnos en la consecución de la machada, digna de su adiós, que supondría hacernos con la MLN (Mugrienta Liga Negreira) en el careto ominoso de los mugrientos maquinadores del fraude?
Mundo Deportivo, por su parte, muestra a Ferran Torres todo vestido de blanco y comiéndose un merengue. Esperemos que esta imagen no os conduzca al equívoco de pensar que este gente vive obsesionada con el Madrid, presa de un complejo existencial agravado por la realidad continental: 6 Champions de los llamados merengues por 0 (cero) Champions propias. A ver si el merengue se le va a indigestar al bueno del Tiburón.
Sport, por su parte, rehuye consumo de azúcares tan impropio de un deportista de élite y prefiere la loable combinación de ayuno y bíceps para tratar de meter miedo. Reconocemos que los músculos de Lamine imponen respeto, sobre todo sabiendo que era un tirillas hace diez minutos. Lo sobrenatural siente causa un fuerte impacto en almas tan impresionables como la nuestra.
Sí, amigos. La liga está en juego y el resto puede esperar.
Pasad un buen día.
Días plomizos por aquí en las Américas del septentrión: lluvia y vendavales furiosos, árboles desgajados que arruinaron el tendido eléctrico y dos días de oscuridad decimonónica. Este desplome tecnológico me obligó a una extensa jornada de reflexión y de lectura (a la luz de una vela, desde luego). Tiempo para pensar en los días que ya fueron: una temporada 2024-2025 que nos deja —quiero creer que puedo contar contigo— con muchas heridas y poca renta. Es así. El deporte, sobre todo el fútbol, es un espejo de la vida, por eso es tan popular en todo el mundo, porque nos pone de cara frente a los dolores naturales de la existencia, sobre todo la injusticia y la envidia, dos aguijones que suelen perforar las pieles del madridismo con asiduidad. Cierto que estas jodiendas no son nuevas, pero no menos verdadero es que se sobrellevan con más facilidad cuando la diosa fortuna coloca sobre nuestras sienes la tan deseada corona de la victoria. Este año la muy cicatera nos ha dado calabazas.
Las expectativas de aquel ya remotísimo partido en el que se consiguió la Supercopa de Europa contra el Atalanta BC jamás fueron satisfechas. Supuse por entonces que delante de nosotros se abría un camino de prosperidad, una suave y natural continuación de las glorias más recientes, pero claramente me equivoqué. Me consuela imaginar que comparto esta desilusión con muchos más, aunque no faltan los que “a toro pasado”, como suele decirse, afirman muy campantes que ya lo veían venir: el típico caso de clarividencia retrospectiva. Pero aquí estamos todos, con las manos casi vacías y la sensación, hablo claramente en primera persona, de que se pudo haber hecho más, que la gestión fue deficiente esta vez y que los obreros del césped, que son en última instancia quienes meten o evitan los goles, han quedado a deber… y no poco.
Pesa sobre mi estado de ánimo el peor de los agobios: la certeza de que en algún momento y por circunstancias que claramente escapan a mi conocimiento, se ha perdido el rumbo. La gestión de un equipo de fútbol competitivo es de ciclos cortos y esta clase de empresa demanda, más allá de una utilidad ascendente, la consecución de títulos deportivos. Se trata de una organización híbrida, a caballo entre la cinematografía y el atletismo. Soy madridista, en mis genes no hay cabida para la pesadumbre, por eso sé que volveremos a recuperar la dirección y lo que se conseguirá será aún más brillante de lo ya conseguido. No es un simple deseo o un exabrupto demagógico. Basta echar una simple ojeada a nuestra historia para darnos cuenta de ello, pero eso es algo que se hace poco hoy: el aficionado promedio es un hombre de las cavernas hipnotizado por la hoguera del presente. Confunde razones y caprichos.
Las expectativas de aquel ya remotísimo partido en el que se consiguió la Supercopa de Europa contra el Atalanta BC jamás fueron satisfechas
Don Carlo es un gran estratega, un entendido del fútbol como muy pocos y tiene además la apariencia de ser un buen hombre; es un tipo sentimental que no esconde las emociones y que abraza y besa a todo mundo: con eso me tiene en el bolsillo. Además, ha ganado más que nadie en el Real Madrid; ha obtenido con todo merecimiento su pedestal en el panteón merengue. La historia lo recordará cuando ni él ni nosotros nos encontremos respirando los aires de este mundo. Todo eso es verdad, como cierto es que cuatro años son muchos años para entrenar un club célebre por su natural propensión a la incandescencia. ¿Qué clase de roces existirán ahora mismo entre el entrenador y el cuerpo técnico, o entre el entrenador y la plantilla? ¿Qué ríspidas conversaciones se habrán realizado ya entre don Florentino Pérez y Ancelotti? ¿De qué tamaño será la presión cotidiana que los representantes de jugadores realizan día sí y día también a estas alturas de la temporada? Claramente no lo sé, ni tú tampoco, pero no es necesario ser un genio para conjeturar que estos tejemanejes suponen no solo el advenimiento del fin del presente curso, sino una transición de gestión en toda regla. Una de las ventajas más importantes de la verticalidad del poder en la actual junta es la consistencia y la reducción de turbulencias administrativas. Vamos de gane.
Por otra parte, los medios de comunicación (y la casta parasitaria de Youtube) afirman que Xabi Alonso vendrá a hacerse con los mandos de la nave. Nada se puede decir al respecto; si viene, ya se verá cuánto durará la “luna de miel”, si es que la hay. Esos mismos que hoy demandan con ademanes histriónicos su advenimiento serán los que pedirán a las primeras de cambio su cabeza cuando las cosas se comiencen a descontrolar, que va a suceder. En el Real Madrid los buenos, los auténticamente buenos nunca son los que están. Por alguna razón, ya se sabe, el talento nos esquiva siempre, o al menos eso dicen los comentadores futbolísticos, siempre dispuestos a creer que un brote verde es un bosque si este ocurre en la parcela de nuestros deshonestos y criminales adversarios.
Queda lo que queda de esta liga adulterada, incluyendo un “clásico” en Barcelona. Son un equipo al que se le puede meter mano, incluso cuando somos ahora mismo un ejército de guerreros con cabestrillos y en muletas, pero ya lo sabemos, las cartas se encuentran marcadas desde el primer día. Toca salir a boxear nuevamente con una mano atada a la espalda y gas pimienta en los ojos. No sé cuál será el resultado, no me preocupa demasiado, naturalmente. Todo entusiasmo deportivo pierde su sentido más profundo cuando se interpone la mano negra, el contubernio y la fullería de los mafiosos de siempre. El antimadridismo celebra, como resulta obvio, pero yo no les deseo ningún mal, no puedo; y no porque me considere paradigma de caridad cristiana, sino por un asunto de la más estricta lógica: es imposible quitarle nada a quien ya lo ha perdido todo. Me enternece más bien verlos ahí siempre, como perrillos callejeros, haciendo pipí al pie de las estatuas o aullando sus miserias a las puertas de la gloria denegada.
Mientras tanto, la chimenea del Santiago Bernabéu sigue expulsando fumarolas grises. Los aficionados esperamos con fe y confianza en que pronto se echen las campanas al vuelo y las volutas de ese humo sean blanquísimas, tan blancas como las nuevas y gloriosas páginas que aún quedan por escribirse. Ahí estaremos, ahí estaremos todos siempre hasta el final, como tú y como aquel, como un yo plural, porque siempre seremos uno al amparo de una bandera muy limpia, muy blanca y que, sobre todo, nunca empaña.
Getty Images
El pasado martes 6 de mayo (aniversario del Ovrebazo, por cierto), cerca de la medianoche, alguien en el Consejo Superior de Deportes consideró conveniente publicar un tuit en el que se felicitaba al Fútbol Club Barcelona por su victoria, en forma de derrota, todo hay que decirlo, frente al Inter de Milán en las semifinales de Champions.
💔 Una despedida cruel en esta edición de la Liga de Campeones.
🔵🔴 El @FCBarcelona_es ha firmado una gran eliminatoria de semifinales ante el Inter de Milán.
🥹 Lamentablemente, se ha quedado sin premio después de acariciar la clasificación para la gran final. Ánimo, culers. pic.twitter.com/XkFJ8odCBU
— CSD (@deportegob) May 6, 2025
Fuimos muchos, no solo los madridistas, los que nos sorprendimos de que la máxima institución deportiva de este país decidiera que había que felicitar a uno de los siete equipos españoles que han competido en Europa esta temporada. Ni Real Madrid, ni Atleti, ni Athletic de Bilbao, Real Sociedad, Girona o Betis recibieron un mensaje similar —hasta el momento de publicar ese tuit—, ni mucho menos el “corazón partío” que, en forma de emoji, acompañaba al texto.
No sorprende el tuit en sí, sino que el único club de los siete que ha recibido este detalle de cariño de un organismo dependiente del gobierno de España sea precisamente el que, según las autoridades judiciales, está investigado por corrupción sistémica de la competición, el mismo que tiene imputados a sus máximos dirigentes desde hace un cuarto de siglo. Quizás eso sea lo que no sienta bien, señores del CSD, no tanto el mensaje en sí. Pero solo parece sentar mal al madridismo, no al resto de clubes y aficionados que parecen haber tolerado muy bien esa corrupción sistémica que los juzgados dirimirán algún lustro de estos.
Por ese motivo (y ahora adopto un tono imaginario de portavoz gubernamental del deporte), hemos decidido lanzar un Cuestionario/Consulta para saber si la opinión pública está de acuerdo con que el Fútbol Club Barcelona lanzara a principios de siglo una OPA (Oferta Privada de Adquisición) consistente en la toma de control exclusivo del Comité Técnico de Árbitros a través de su vicepresidente mediante una operación no anunciada por los conductos oficiales.
Si vota “Sí”, sabemos que es usted un madridista rencoroso, agradecemos su respuesta, aunque no mucho, y remitimos la misma a la papelera de reciclaje.
Si vota “No”, ¿cuáles cree que son los criterios de interés general que motivaron el lanzamiento de la OPA?
a) Los pagos fueron totalmente legales y se hicieron por informes arbitrales y de scouting de jugadores, aunque el señor Negreira no tuviera ni idea de fútbol.
b) La OPA se hizo para garantizar la neutralidad de la competición.
c) Libre circulación de Messi por las áreas rivales.
d) Protección de los depredadores culés, como Luis Suárez o Mascherano, quienes, con arbitrajes normales, no habrían podido promocionar adecuadamente el deporte.
e) No está bien, pero está en los pactos de Junts con el gobierno, pelillos a la mar.
f) El Real Madrid ganaba gracias a Franco. ¡Y Villar, Tebas y todos los medios de comunicación los dirige Florentino! La OPA solo pretendía equilibrar la competición.
g) Otros.
En fin, esta consulta conlleva una dosis necesaria de cachondeo, pues no podemos tomarnos de otro modo el tuit del CSD, pero el trasfondo es mucho más serio. A algunos como el firmante le tiene profundamente cabreado. Asqueado con el mundo del fútbol.
El ministro del Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, quien se reconoce como madridista, no tuvo ningún reparo en hacerse fotos con el presidente que cuadruplicó los pagos a Negreira, como tampoco los tuvo para apoyar la inscripción de Dani Olmo por la vía que fuera, qué importarán aquí la legalidad o las normas de LaLiga de Fútbol Profesional. No va a hacer nada en el escándalo de esta OPA, como tampoco lo hicieron sus antecesores.
El Consejo Superior de Deportes es otro organismo más del deporte nacional que ha caído en las garras de la entidad delictiva que en ocasiones compite en torneos, el Fútbol Club Barcelona. Albert Soler pasó de la junta directiva del Barça al Consejo Superior de Deportes, cambió la Ley del Deporte y dimitió casi de manera inmediata. Se le reprocha que no cambiara los plazos de prescripción de las infracciones muy graves cuando ya sabía de primera mano que el escándalo de la OPA Barça-Negreira iba a estallar en cualquier momento. El cambio, de haberse incorporado, no habría alterado el curso judicial de los pagos realizados por el club a sociedades interpuestas, pero pudo incurrir en un delito de prevaricación y omisión del deber de perseguir, si bien este “encubrimiento” fue desestimado porque, según la Audiencia de Barcelona, no tendría sentido que el señor Soler denunciara unos hechos delictivos en cuya comisión participa. De verdad que este club no agota mi capacidad de sorprenderme. Ni la Justicia.
El Consejo Superior de Deportes es otro organismo más del deporte nacional que ha caído en las garras de la entidad delictiva que en ocasiones compite en torneos, el Fútbol Club Barcelona
Sí tuvo efecto, en cambio, la modificación de la Ley del Deporte para echar un cable a su antiguo jefe al suprimir la obligación de que los directivos de un club avalaran las pérdidas con su patrimonio, que el pobre Jan llevaba varios años sufriendo para cumplir y los directivos se le iban a puñados.
No hace tanto que hubo otro presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, que, en mitad de todos los escándalos fiscales que rodeaban al Barça, tuvo los santos “colchones” de publicar el vomitivo artículo Orgullosos del Barça (El País, marzo de 2014). Ocupó la presidencia del organismo de 2012 a 2016, y anteriormente había estado de 2004 a 2012 en el Comité de Competición de la Federación, años negreiros todos ellos. Era la época de la multiplicidad de contratos asociados al fichaje de Neymar y del paso de numerosos futbolistas por los juzgados (Messi a la cabeza). No hacía mucho tiempo, 2010, que el Barcelona terminaba de pagar las actas de inspección millonarias de la Agencia Tributaria que venían de principios de los noventa, de cuando TV-3 pagaba ¡con sueldo público! buena parte de las fichas de los futbolistas azulgranas. Pues en mitad de todo eso, un presidente del CSD se permitía escribir que teníamos que estar orgullosos del Barça. Con un par. Luego cambió la norma que regía la comercialización de los derechos de emisión del fútbol por televisión y, poco después, fichó por Mediapro. Siempre los mismos nombres en todas estas tramas.
Pues nada, que el CSD felicite al Barça por su “despedida cruel”, que le siga poniendo corazoncitos y que nos venga el siguiente a decirnos que debemos sentir orgullo por ese club. Yo me borro de esto.
Getty Images.
Buenos días, amigos. Habemus papam. Ya lo sabéis, claro, salvo que hayáis pasado los últimos días o semanas quejándoos de los árbitros y de la realidad, como los indios y los culés. El nuevo Papa es Robert Francis Prevost, quien a pesar de tener nombre de lateral izquierdo del Slavia de Praga se trata de un cardenal estadounidense y peruano, hasta la fecha prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
Utilizará el nombre de León XIV y desde La Galerna le deseamos el mejor de los pontificados. Si bien es cierto que Twitter Real Madrid ya ha comenzado con sus críticas: que si el sumo pontífice no juega a nada, que si ha ganado de manera negligente, que si no mejora a Lucas Vázquez… A nosotros nos ha dicho un pajarito vaticano que el principal motivo por el cual Prevost ha sido elegido Papa es por no haber pagado al vicepresidente de los árbitros durante 17 años.
Siempre que sucede un acontecimiento histórico, algún periódico deportivo aprovecha para mostrarse juguetón con los titulares. Lo de As es leve: «Bendita feria».
«¡Fumata blanca y verde!» es el ingenioso titular de Marca, diario especialista en estas lides, para referirse al logro del Betis, que se clasificó para su primera final europea, la Conference League, tras doblegar en la prórroga a la Fiorentina.
Si Marca fuese un amigo tuyo, sería ese que utiliza expresiones como: «¡De ahí no pasa!», cuando se cae algo al suelo, o «¡Guapa, ponme otro cubata que este tenía un agujero!», mientras adopta una mirada como si quisiera colocar a la camarera en una empresa pública.
Hemos de reconocer que estos jueguecillos de palabras de ahora son inocentes, peccata minuta, en comparación con otros tiempos no tan lejanos, como aquellos dos días consecutivos de agosto de 1997, el 6 y el 7, cuando Marca encadenó las siguientes dos portadas.
Aquello sí era jugar fuerte. Este pasado podría explicar, quién sabe, la laxitud mostrada por el diario de Gallardo con los ataques racistas a Vinícius.
En la azotea de la publicación madrileña se destaca que Xabi (Alonso) no viene solo (al Madrid). Nos alegramos, la verdad, ya el viaje Leverkusen-Madrid se hace pesado sin compañía, cuando más vivir solo en la capital.
«Mantendrá a sus hombres de confianza, Sebas Parrilla, como segundo y Alberto Encimas, preparador físico. Habrá fichajes, pero no revolución». Hala, ya os podéis ahorrar los próximos meses, resueltos por Marca en unas frases. La verdad es que no dice nada de enjundia salvo emitir un vaticinio probable. Luego está el tema de su fiabilidad. O de sus intereses. Y su principal interés es satisfacer a quien le riega el jardín.
El Real Madrid sigue machacando a los árbitros: ahora contra Hernández Hernández https://t.co/rRQqixiVYW
— MARCA (@marca) May 8, 2025
«El Real Madrid sigue machacando a los árbitros: ahora contra Hernández Hernández». Ajá. Muy bien. Por nombrar solo dos ejemplos: el Atleti lleva semanas clamando por un gol de penalti anulado acorde a reglamento y en el Barça han salido todos —solo falta la Moreneta— llorando, haciéndonos llorar —recordad la redacción quinquillera de Gavi—, y faltando al respeto a Marciniak, que erró a favor del Barça, y quien machaca a los árbitros es el Madrid por emitir vídeos de la realidad en el ejercicio de su libertad de expresión.
Esto no solo cosa de Marca. Sique Rodríguez utiliza el siguiente argumento para oponerse a la libertad de expresión de Real Madrid TV: «Una cosa es una pataleta y otra una estrategia diseñada preventivamente para condicionar árbitros».
🔴 'El Bar' explica la diferencia entre las declaraciones del Barça y los vídeos de RMTV
🗣️ Sique: "Una cosa es una pataleta y otra una estrategia diseñada para preventivamente condicionar a los árbitros"
🗣️ @LluisFlaquer: "El Barça tiene derecho a la pataleta"#elBar154 ☕️🔥 pic.twitter.com/GKwntF4hE9
— Carrusel Deportivo (@carrusel) May 8, 2025
A nosotros, por estrategia diseñada para preventivamente condicionar árbitros nos viene pagar, al menos, 8,4 millones de euros durante, como mínimo, 17 años al vicepresidente del CTA.
Querido, Sique, que tú destapaste el escándalo, por favor. ¿Recuerdas lo que dijiste entonces?: «Ojalá la noticia afectara al Madrid, habría salido a bailar sardanas a plaza San Jaume. Hemos preguntado un hilo del que tirar para saber si el Barça era el único (...). Ya me jode, pero no lo tenemos».
Sique, sobre Caso Barcelona Negreira: "Ojalá la noticia afectara al Madrid, habría salido a bailar a Plaza San Jaume. Hemos preguntado un hilo del que poder tirar para saber si el Barça era el único. Ya me jode pero no lo tenemos"pic.twitter.com/xbIY0zlnBx
— Rafa RNMJ Real Madrid (@RafaRNMJ) May 8, 2025
No solo es cosa de Marca y Sique, ya sabéis que el sistema entero está pútrido. Y no hay esperanzas de limpieza, pues quien tiene que llevarla a cabo, el presidente de la RFEF, no está por la labor. Relaño, que ayer tuvo un día lúcido, lo expresó con brillantez, salvo la parte de «Esta impunidad convenida explica, aunque no justifique, los excesos de RMTV».
El resumen: comprarse el estamento arbitral no influye en el arbitraje, según Louzán, ni merece reproche continuo, según la prensa, pero denunciar los efectos de los pagos al vicepresidente del CTA sí es dañino. Es decir, mostrar lo que ocurre, sin manipulación, está mal. Lo suyo es callarse.
Deducimos, por tanto, que la libertad de expresión está en peligro, porque objetivo que se ponen objetivo que logran. ¿Verdad, CSD?
Pasad un buen día.
El oficio del comercio es casi tan antiguo como nuestra propia historia. Empezó con el trueque y hoy ha evolucionado hasta el mercadeo o trading de activos, que en muchos casos ni siquiera son tangibles. Para muchos es una profesión con mala fama, pues entienden que los gestores que viven de ello se limitan a especular con valores, enriqueciéndose prácticamente sin esfuerzo alguno.
Nada más lejos de la realidad. Lograr grandes resultados económicos a base de gestionar inversiones requiere gran dedicación en forma de sesudos análisis y seguimiento continuo de la actualidad. No obstante, existe un colectivo dentro de estos inversores que ni siquiera gozan de buena fama dentro del gremio. Son los “chartistas”.
Un "chartista" es un inversor que utiliza fundamentalmente el análisis de gráficos de precios para tomar decisiones de inversión. Digamos que es el inversor de vía rápida. Identifican patrones y tendencias y con ellos deciden dónde meter su dinero. Básicamente, se basan en una línea de tendencia que les proporciona la estadística. Es difícil hacerse rico a corto plazo siendo uno de ellos, pero también es cierto es que es muy complicado que se equivoquen y terminen perdiendo su capital porque la estadística nunca miente, sobre todo en valores muy estables. Me consta que en España hay muchos “chartistas”. Somos un país muy expuesto a la cultura del pelotazo y el enriquecimiento fácil. Por eso, hago un llamamiento a toda esa ingente cantera de entendidos para que analicen los gráficos de las estadísticas del Barça y le expliquen a quien corresponda que, claramente, ahí hay un patrón muy claro.
Pueden hacerlo en base a las tarjetas recibidas en comparación con las de otros equipos de la liga, incluso pueden hacer un neto entre expulsiones a favor frente a las que son en contra. También serían muy reveladores los datos sobre los penaltis señalados en su área (recordad que estuvo dos años sin ellos con Mascherano de por medio) frente a los que se pitaron a su favor. Otra opción son los goles anulados por el VAR de Mediapro, propios y rivales. O el número de jugadores azulgranas sancionados por cumplir ciclo de tarjetas. ¡Investiguen, por favor!
Me indigna que todas estas evidencias, que en ningún caso son subjetivas, no abran portadas en la prensa ni hayan hecho que la Fiscalía actuase de oficio cuando se destapó el caso Negreira. Los registros de datos no pueden prever con absoluta certeza cuándo se perpetrará el próximo asalto a la justicia deportiva. De hecho, a mi juicio, en la pasada final de Copa, con el foco puesto en los colegiados más que nunca, el arbitraje no fue sospechoso. Sin embargo, lo que sí permite la estadística es asegurar que un evento que se ha venido repitiendo sistemáticamente a lo largo de las temporadas lo seguirá haciendo con normalidad mientras no se cambien las variables que le afectan. No es opinión, es ciencia.
Por tanto, dado que algo que era muy probable que sucediera finalmente no se dio, es casi seguro que en la siguiente ocasión no nos libremos de un mangazo de los que ya nos tienen acostumbrados, porque además en este caso estaría en juego la liga. Así que, como buen “chartista”, voy a meterle un dinerillo a la victoria del Barça este domingo. Se paga poco, eso sí. Se ve que no soy el único que lo piensa.
Getty Images
Buenos días, queridos amigos. Siguen los ecos de la eliminación europea del club cliente de Negreira, y llegan a nuestros oídos con una reverberación tragicómica, como de guiñol bufo. En otras palabras: nos resultan chocantes (aun cuando conocemos sobradamente el percal), pero nos descojonamos, si se nos permite la castiza expresión.
Sport se autodenomina portavoz de las ridículas quejas arbitrales culés, y como tal trae en portada el ejercicio de plañidera extemporánea de Laporta, quien asegura que si el club cliente de Negreira no está en la final de la Champions es por el arbitraje del polaco Marciniak. Laporta aparece en ademán extraño en la foto de esta inenarrable primera plana, como si fuera Mazinger Z y estuviera asiendo los pechos de Afrodita A que, convertidos en sendos misiles, le permitieran volar. Por eso Laporta está como mirando abajo, presa del vértigo, o tal vez solo está buscando algún apéndice que echa en falta por mor de los accidentes geográficos.
Tiene toda la razón Laporta. Poco se queja. Si un jugador culé se deja caer simulando falta justo anterior al 3-3 del Inter, ¿quién es Marciniak para dejar de señalar dicha falta inexistente? ¿Acaso Polonia está tan lejos de España? ¿Qué le cuesta a Marciniak ser como De Burgos Bengoetxea, Soto Grado o Cuadra Fernández? O incluso como González Fuertes, con quien ya tiene en común hasta el cráneo rapado. Sería un inmejorable punto de arranque para profundizar en similitudes, pero parece que al tal Marciniak le gustan las extravagancias y profesa alguna religión distinta al negreirismo, seguramente por llamar la atención. Les sucede a los árbitros europeos, por lo que sea. ¿De verdad es mucho pedir que (en aras de la globalización, la mano invisible de Adam Smith o el cuerpo místico de Villar) los árbitros de allá se comporten como los de acá?
Y luego está el malvado responsable del VAR en la eliminación culé, mencionado también en la portada de Sport para que no quede ni un responsable sin aguantar su escrache. Van Boekel, se llama el tipejo, un tiquismiquis que se obcecó con sacar fuera del área una falta a Lamine que había acontecido… fuera del área. ¿Quién le mandaba al sujeto ser tan puntilloso? ¿Qué le costaba haberlo dejado pasar? Pues nada, tuvo que reclamar su minuto de protagonismo avisando a Marciniak por el pinganillo.
—Is firi dil írii. Is firi dil írii.
⚡️ Hansi Flick
🗣️ "No estoy decepcionado con el equipo. Lo ha dado todo. Esto es lo que hay"
🗣️ "Cada decisión que era un 50-50, el árbitro la ha pitado a favor del Inter. Me pone triste" pic.twitter.com/hlQiKwKv2g
— BeSoccer (@besoccer_ES) May 6, 2025
Flick también se quejó. Puede parecer extraño, cuando hace no tantas fechas el técnico alemán reclamaba, con la música de Titanic de fondo, respeto para los árbitros y sus familias, tan injustamente tratados por RMTV.
Puede, sí, parecer contradictorio que ahora Flick raje de los colegiados, pero lo que no sabéis es que las familias de Marciniak y Van Boekel son malísimas personas y no merecen respeto ni defensa, al contrario de lo que sucede con los seres queridos de Alberola Rojas o Muñiz Ruiz. El hijo de Marciniak es un adolescente repleto de granos pajutos que hace pellas sin descanso, y la hija mayor de Van Boekel es fan de Quevedo (el reggaetonero, no el autor de El Buscón). Estos no merecen cuidado ni respeto. Que se jodan.
Se queja Flick (y con él Pedri y otros muchos blaugranas) de que todas las jugadas que eran 50/50 cayeron del lado neoazurro. Qué vergüenza. En la MLN (Mugrienta Liga Negreira), todas las jugadas 50/50 caen del lado del equipo de Flick, o del equipo que juegue contra el Madrid cuando sea el caso. Bueno, en realidad lo mismo sucede con las jugadas que son 75/25, y no nos tentéis a revisar esa proporciones a la baja. Otra vez la maldita manía de no hacer las cosas como se hacen en España.
Otro que ha hablado es Gavi. En realidad no ha hablado. La cosa no habría sido tan grave si hubiera expresado sus quejas por vía oral. El problema es más grave: Gavi HA ESCRITO (es un decir). Nos hemos asomado a su mensaje de Instagram y, como ayer dijo Jesús Bengoechea, hemos sufrido una triada con rotura de ortografía anterior, sintaxis colateral interna y semántica cruzada lateral. Pendiente de evolución.
Está visto que Gavi escribe como juega, dejando a su paso un reguero de cadáveres de comas y tildes. Es como Atila: allá por donde pasa, no vuelven a crecer ni los signos de puntuación ni las rótulas. Dice que alguien no ha querido que llegaran a la final porque estaban “cagados”. No sabemos ni quién lo estaba ni por qué, ya puestos, en lugar de “cagados” no estaban “cagaos”, lo que estilísticamente habría encajado mejor con el resto de su post.
Seguimos, porque aquí se ha pronunciado hasta el apuntador, y todo el mundo con más razón que un santo, por supuesto.
Continuamos con el inefable Toni Freixa, que ha expresado en X una denuncia que hiela la sangre en las venas por su contundencia. Si entendemos bien el catalán (lengua que hablamos en la intimidad con Louzán y Rodríguez Uribes), Anthony Strawberry la ha clavado. Una vez más. Lo que no sabemos es qué ni dónde.
“L’atracament”, amics. L’atracament. Hay que decirlo más. La santrada, la ramatada y l’atracament.
Ya sabéis que Strawberry fue en su día directivo de Laporta, máximo benefactor de Negreira. Algún espíritu artero (hola, Javi) podría señalar como improcedente el que un elemento que formó parte de las juntas directivas que no solo siguieron contratando al vicepresidente del CTA, sino que le cuadruplicaron el sueldo, tenga los santísimos dídimos de hablar de arracaments, sobre todo cuando no ha habido atracament alguno. Pero así son los tiempos de la posverdad, que es una cosa que inventó Joan Gaspart y que, en el contexto culé, consiste en robar y manipular a manos llenas para después, con desfachatez digna de mejor causa, autopercibirte y/o automanifestarte como víctima de robos y manipulaciones.
Decepcionantes el resto de las portadas del día, que no se suman a las muy fundadas quejas del barcelonismo, encarnadas en Sport. Ni Marca ni As ni Mundo Deportivo están hoy a la altura. De Marca y As esperábamos algo de solidaridad interterritorial y filoculerismo capitalino que les moviera a suscribir las quejas de Laporta, pero nada de nada. Mal, muy mal. Fatal.
Pero lo de Mundo Deportivo sí que es decepcionante. Solo cita a Lamine Yamal y su solemne “Volveremos” sin apenas dar pábulo a las quejas laportianas, que ocupan un minúsculo espacio en el faldón.
Mundo Deportivo debe pues responder a una serie de preguntas graves. ¿Apoyan editorialmente el que Marciniak tuviera el desahogo de pitar correctamente cosas que perjudicaron al equipo cliente de Negreira? ¿Acaso el diario de Godó, grande de España (hola, Andy) favorece la equidad arbitral en perjuicio del bien del ejército desalmado de Cataluña? ¿Con quién vas en esta guerra, Mundo Deportivo? ¿No seréis el caballo de Troya del madridismo sociológico en la Ciudad Condal?
Inquietantes preguntas, con las cuales (y con un poquito de risa floja aún) os dejamos por hoy.
Pasad un buen día.
El galernauta leyó de nuevo la misiva con la que había sido informado de su misión en el planeta Tierra, en la mismísima ciudad en la que había tenido origen el medio digital que su especie leía con devoción y asiduidad casi desde su creación:
“Ante la inverosimilitud de los portanálisis realizados en los últimos meses, que hacen constar una inusitada hostilidad contra el Real Madrid por parte de los medios, así como un inconmensurable y desproporcionado trato de favor hacia el Barcelona, club que desde hace dos años se sabe principal responsable de la corrupción deportiva que asola al fútbol español y que en los últimos meses ha recibido con el mayor de los descaros y a la vista del resto de clubes y aficionados la ayuda del Gobierno para inscribir de manera fraudulenta a dos de sus jugadores, nuestro emperador ha tomado como medida excepcional y en un despliegue de medios sin precedentes enviarle en una misión especial para determinar la veracidad de las informaciones vertidas desde La Galerna al hacerse eco de las supuestas portadas e informaciones de los principales medios de comunicación del fútbol español. Su nombre en clave durante la misión sera “el Galernauta” y dará cuenta de cuanto consiga dilucidar en cuanto le sea posible. Mucha suerte, contamos con usted”.
Se volvió a guardar la carta en el bolsillo y estaba sacando el dispositivo electrónico que acababa de comprar cuando el humano que le había atendido se le acercó de nuevo con una expresión de extrañeza en el rostro. Por un momento temió haber desactivado su sistema de camuflaje por accidente, revelando su verdadero aspecto, pero al mirar en su muñeca se dio cuenta de que sólo se había apagado el traductor automático de aquel idioma terrano. Accionó el botón y escuchó al dependiente.
—¡Le tienes que poner la SIM! Si no, poco te vas a conectar, alma de cántaro…
Ah, sí, la tarjetita esa. Le dio las gracias al individuo y prosiguió su misión. Según los informes que habían recogido de los numerosos portanálisis a los que atendía su especie, la mejor manera de recolectar la información era a través de los cuatro periódicos deportivos principales del país y de la aplicación digital anteriormente conocida como Twitter. Así que a ello se puso. Descargó las aplicaciones de Marca y As (las dos catalanas le interesaban menos, pues su sesgo era el mismo desde mucho antes de la creación de La Galerna), así como el primogénito digital de Elon Musk.
Empezó a ojear As y Marca y la expresión de su rostro fue tornando de la neutralidad a una mueca de absoluta incredulidad. Cuando se quiso dar cuenta, su boca formaba una circunferencia tan grande que le habría cupido una hamburguesa de cinco plantas.
—A ver cómo diantres les explicó yo esto…
Decidió echar un vistazo a Twitter. Apenas llevaba 10 segundos en la aplicación después de haber realizado todos los “follows” pertinentes cuando se llevó la mano a la boca.
—Noooo… —se limitó a decir—. ¿Pero qué cojones es esto?
Los ojos desorbitados del Galernauta siguieron el desarrollo de los acontecimientos mientras bajaba la pantalla e iba leyendo, cada vez con más estupefacción, los diferentes tuits relativos a la eliminación del Barcelona ante el Inter de Milán.
Incapaz de aguantar un segundo más todo aquello y preguntándose cómo diantres los humanos, y especialmente los madridistas, eran capaces no sólo de soportar sino de abrazar semejante suplicio a diario, quitó su vista de la pantalla y accionó el dispositivo de su mano.
—Aquí el Galernauta. Preparado para presentar informe.
—Le recibimos, Galernauta. ¿Ha verificado la información? ¿Estaban manipulando o exagerando las portadas de los medios desde La Galerna?
El Galernauta se rio de pura indignación.
—¿Exagerando? ¡Las estaban edulcorando, en todo caso!
—¿Cómo dice? ¿Entonces las portadas de ayer de As y Marca eran reales? —Repuso sorprendido su interlocutor.
—Acabo de enviarles una fotografía de ambas para confirmarlo. Ni trampa ni cartón.
—No nos llega nada.
—La estarán revisando Óscar Lago y Clos Gómez…
—Ah, ya las vemos. Galaxia santa y bendita. Eran ciertas.
—Y hay más. Miren las noticias que poblaban sus medios la noche de la eliminación:
—Pero si hubo más errores a favor del Barcelona que en contra.
—Bastan un par de minutos en X para darse cuenta de que el uso de la lógica o el reglamento de fútbol no parecen estar plenamente integrados en sus procesos encefálicos habituales —comentó el Galernauta, resignado.
—¿Y cuáles son las reacciones en X?
—Es mejor no entrar ahí dentro nunca, créanme. Las peores opiniones inimaginables sobre cualquier acción o circunstancias encuentran su representación en esa red social, plasmada bajo una escritura con suerte petulante como si el resto fuéramos afortunados de leer semejantes ocurrencias.
—Ejemplifique, Galernauta, por favor.
—No se lo aconsejo, se lo digo con el corazón.
—Usted sólo hágalo.
—Está bien, no podrán decir que no les previne.
—La leche…
—Son sólo dos ejemplos de aquello que en la Galerna llaman pseudoperiodistas, pero hay más. En abundancia. Por no hablar de artículos como este de As, que parecen directamente escritos por tuiteros en lugar de por esos periodistas que hace semana y media hablaban de respetar y proteger a los colegiados y señalaban al Real Madrid por criticarlos a través de los vídeos de su televisión.
Una pausa que bien podía ser sinónimo de una profunda reflexión hizo esperar al Galernauta al otra lado de la línea. Finalmente, un suspiro de exasperación la concluyó:
—Si estos son los periodistas que trabajan en medios neutrales, supongo que no querremos ni imaginar a los abiertamente barcelonistas.
—En este vídeo pueden ver al culé más moderado ejerciendo de comentarista en Barça One llamando al autor del tercer gol interista “impresentable” o “quinqui” entre otras lindezas antes de aseverar que no tiene cabeza y por eso se dedica a lo que se dedica.
El galernauta casi se estaba imaginando la cara de estupor de sus compatriotas al no recibir respuestas inmediatas. Tras un prolongado mutismo, surgió una nueva voz en la conversación:
—A ver si lo he entendido bien…
El galernauta se sobresaltó de pronto:
—¡¿MAJESTAD?!
—Sí, sí, vamos al grano y responda rápidamente a lo siguiente. ¿El periodismo deportivo y la sociedad española están completamente al tanto de lo sucedido en el caso Negreira?
—Sí, majestad. Es un caso de dominio público. Cualquiera que esté interesado puede acceder fácilmente a toda la información relativa al caso.
—¿Y también son conscientes de que el Barcelona inscribió primero a numerosos jugadores como Lewandowski, Koundé o Raphinha gracias a aquel primer fraude que denominaron “palanca” y que resultó ser un préstamo encubierto de Jaume Roures?
—Así es, majestad. El propio Roures reconoció la treta e incluso a Laporta se le escapó en una de sus apariciones públicas.
—¿Y también les consta que inscribieron de manera fraudulenta a Dani Olmo y Pau Víctor con la venia del Gobierno?
—Pues, esto… sí, majestad.
—¿Y nos está diciendo que aun así la opinión popular y el periodismo deportivo están más del lado del Barcelona que nunca antes y que se intenta masacrar al Real Madrid por cualquier nimiedad?
—Les digo que incluso el Gobierno está de lado de un club que ha demostrado no tener pudor alguno a la hora de incumplir cualquier regla o ley que se le ponga por delante. Miren este tuit que se escribió tras la derrota del Barcelona desde la cuenta del CSD.
💔 Una despedida cruel en esta edición de la Liga de Campeones.
🔵🔴 El @FCBarcelona_es ha firmado una gran eliminatoria de semifinales ante el Inter de Milán.
🥹 Lamentablemente, se ha quedado sin premio después de acariciar la clasificación para la gran final. Ánimo, culers. pic.twitter.com/XkFJ8odCBU
— CSD (@deportegob) May 6, 2025
—Será un tuit genérico que utilicen cada vez que un equipo español obtiene algún logro o queda cerca de hacerlo.
—Me temo que no, señor. Mire la imagen que le estoy mandando ahora:
—Es digno de estudio, desde luego—comentó el Galernauta, apesadumbrado.
—Creo que deberíamos hacerlo.
—Sería infructuoso, majestad, si me lo permite. Mi experiencia durante estas horas en este planeta no ha podido ser más…compleja. En lo que respecta a todo lo que rodea al fútbol español, es como si una burbuja de podredumbre rodeara a todos los estamentos que lo componen y lo impermeabilizara contra cualquier intento de limpieza o rastro de moralidad. Y de alguna manera, esto parece haber hecho un callo en la sociedad, que, ayudada por el periodismo afín, que es la mayoría, parece haber asimilado como normal la corrupción y suciedad de este deporte.
—Y a esto se enfrenta La Galerna cada día…
—Y a lo que no me habrá dado tiempo a llegar a ver…
—Espero que les den un aumento a esos pobres portanalistas. Porque por lo visto un respiro no les van a dar ni el periodismo deportivo ni el fútbol español. Gran trabajo, Galernauta. Presente nuestros respetos a los estimados miembros de La Galerna y vuelva a casa.
—Gracias, majestad. Cuanto antes. Siento que si paso unas horas más por X, acabaré justificando con el buen juego del equipo la inscripción fraudulenta de Dani Olmo…
“La maldad crece como un cáncer en todas y cada una de las organizaciones, humanas o no. Y la maldad va en aumento. Todo mal que uno tolera acaba por convertirse en habitual. El problema estriba en que es más fácil acostumbrarse al mismo que erradicarlo”.
Steven Erikson, El libro de los caídos
Imágenes: Grok
La posibilidad de ganar la liga es real y los madridistas ya tenemos la cabeza en el Barça-Madrid del domingo.
¿Te sabes todos los datos de sus últimos enfrentamientos? Compruébalo con el cuestionario que han preparado los compañeros de fcQuiz.
Getty Images
Creer cuando nadie confía. Mantener la ilusión en lo improbable. Abonarse a lo imposible. Esto, que no son frases hechas, sino los rasgos de un ADN, parecen olvidados en la semana más importante para el Real Madrid de la temporada. Fuera de la Champions y segundo en la Copa, la lucha por la Liga está a golpe de un asalto a Montjuic, pero la atención se centra en cuándo anunciará Ancelotti su salida. Desolador.
Es cierto que el Madrid no ha encontrado un juego fiable en toda la temporada, que su vulnerabilidad le hace terminar casi todos los partidos colgado del larguero, que la fortuna se ha burlado hasta extremos insospechados de la mala planificación de la plantilla, que el Barcelona ha ganado los tres partidos que se ha cruzado con los blancos… pero qué pronto se olvida que el único equipo capaz de bailar cuando pende de un alambre reside en Chamartín.
Qué pronto se olvida que el único equipo capaz de bailar cuando pende de un alambre reside en Chamartín
Desconozco si más que un clavo ardiendo el Madrid necesita una ferretería en llamas, pero resulta casi indecente que a estas alturas el derrotismo haya ahogado ese pálpito irracional que siempre guía y conjura las míticas remontadas blancas. Y no será por lo inédito de la dificultad de la empresa. Recuerden —y si no les hago un breve resumen— la maravillosa Liga 06/07.
Con Fabio Capello a los mandos y los escándalos en el escaparate (salida de Ronaldo, Beckham apartado, Emerson negándose a jugar en el Bernabéu), nadie confiaba en el título hasta la visita al Camp Nou. Allí, un 3-3 injusto con la imagen del equipo, que sacó todo el orgullo y la casta que exige el escudo, comenzó una remontada que terminó con el título de Liga más meritorio de la historia.
El madridista no pide a estas alturas un clon de Juanito o Camacho, pero tampoco es de recibo no dar señales de estar en disposición de luchar hasta el final. Despierta, Madrid
Me recordaba Isidoro San José hace unas fechas en los micrófonos de EsRadio que para que se produzca el fenómeno de la fe, los primeros que han de dar el paso son los propios jugadores. Y qué razón tenía. Si analizamos lo sucedido (o lo no sucedido) contra el Arsenal, veremos que todo partió de la afición, que los futbolistas en realidad no dieron la sensación de creérselo nunca. Resulta obvio que el madridista no pide a estas alturas un clon de Juanito o Camacho, pero tampoco es de recibo no dar señales de estar en disposición de luchar hasta el final. Despierta, Madrid.
Getty Images