Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Casemiro y su tornillo

Casemiro y su tornillo

Escrito por: Eloy Lecina18 septiembre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Quitémonos de una vez los complejos y veamos en Casemiro el futbolista insustituible que es. No atrae como los demás, pero sí es necesario para que los que le rodean seduzcan libremente y mantengan su sexapil en el campo. El brasileño es el encargado de generar los contextos favorables para que sus dos acompañantes, y los tres de arriba, brillen.

Parece mentira, pero el subconsciente de Valdano todavía le juega alguna mala pasada y (muy) de vez en cuando, acierta con su discurso: “Casemiro es el tornillo que estabiliza al equipo”. Ni más ni menos, es eso. El pilar de cemento tosco que sostiene una edificación lujosa. Sin él se cae todo. Como nadie quiere eso, repito, quitémonos los complejos de una santa vez.

En ocasiones -yo el primero- cometemos el error de pensar que, con tres peloteros en la medular, bailaremos al rival del principio a fin y no le daremos chance de generarnos peligro. Si mantenemos la pelota todo el rato en nuestros pies, solo podrán venir detrás nuestro. Ser siempre cacos, nunca polis. Pero ni en la vida ni en el deporte podemos jugar solo un papel.

En este fútbol que tenemos cada vez se iguala todo más. Especialmente en escenarios como San Mamés, donde es inevitable sufrir dos o tres estampidas en las que sube a rematar hasta el portero suplente. Ahí es donde tiene la palabra el brasileño, el ‘14’, cuyo juego se basa en mostrar al rival señales de prohibido constantemente para luego retomar el tráfico de su equipo con todos los semáforos en verde.

Da igual que llegue el último a los entrenamientos tras el parón de selecciones porque viene de participar con su selección en la Conchinchina, debe jugar. Mientras le dé tiempo a subirse las medias y atarse los cordones antes de que suene el silbato del árbitro, es suficiente. De lo contrario, siempre perdemos cuarenta y cinco minutos y uno de los tres cambios, pues cuando arranca los partidos desde el banquillo siempre termina saliendo tras el descanso y eso implica, como digo, empezar el encuentro tres cuartos de hora tarde y limitar el número de recursos, cuando siempre vienen bien todos si se te complica la tarde.

De todos modos, esa jerarquía que debe aplicarse a Casemiro no implica su total presencia en todos los encuentros. Hay escenarios en los que puede permitirse un respiro. Por ejemplo, en el Bernabéu ante rivales con menos potencial para darnos sustos. En esos contextos sí puede Lopetegui permitirse el lujo de pretender dominar el partido de cabo a rabo alineando a tres peloteros, sin un destructor de juego de por medio. Fuera de ahí, que el Madrid sea un equipo sobrio –y no ebrio– depende del brasileño.

Siempre va bien tener en el once, como en cualquier jarana de barrio, un amigo responsable que no beba para poder conducir bien, así todos terminan la noche sanos y salvos. Así que dejemos que Casemiro conduzca siempre. Por nuestro bien. Por el bien de todos.

Eloy Lecina
Al ser el Madrid algo preciosista, ya se vista de letras, palabras o imágenes; decidí amortizar mi pasión en sus infinitas formas. Por esa razón junto letras por estos lares, parloteo en varios micrófonos radiofónicos e incluso asomo la cabeza por los modernos rincones de YouTube. Todo, por el Madrid, merece la pena.

32 comentarios en: Casemiro y su tornillo

  1. Casemiro es una de las bases fundamentales del Madrid, el cual se encarga d llevar a cabo la conexion entre los q le rodean. Todavia no entiendo la decision de Lopetegui sobre este jugador, quizas lo esta reservando?.... o es q todavia tiene en mente llevar a cabo una estrategia espanolizada y no se da cuenta de q el Madrid historicamente siempre ha sido un equipo mixto y de integracion donde los jugadores del amado Brasil han sido fundamentales en los logros obtenidos... Saludos cordiales