Las mejores firmas madridistas del planeta

Band of brothers

Escrito por: Nacho Faerna12 mayo, 2015

Mi infancia son recuerdos de un patio de colegio de curas en el que durante los recreos se jugaban hasta seis partidos de fútbol simultáneos. Yo alcanzo a vislumbrar los arcanos de la física cuántica y la posibilidad de universos paralelos cuando pienso en esa media docena de balones perseguidos por niños de distintos equipos que se identificaban y reconocían sin necesidad de escudos ni camisetas de colores, que ante la ausencia de un árbitro pitaban las faltas por consenso y que sólo cantaban y lamentaban los goles propios, a favor y en contra, ignorando por completo la existencia de las otras cinco dimensiones. A falta de míster, las alineaciones las decidía el particular draft alfabético de las listas de clase. El abecedario era un criterio tan injusto como la desigualdad presupuestaria de los clubes de Primera; podía acumular caprichosamente fichajes de cracks en 4º A y concentrar rompepiernas y paquetes en 4º C. En el multiverso del “dos contra uno, mierda para cada uno” y “penalty-gol es go