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¿Por qué la crítica?

¿Por qué la crítica?

Escrito por: Lucía Corregel5 marzo, 2019
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Es curiosa la relación de causa-efecto que se pretende establecer entre la crítica al Madrid y los buenos resultados o logros conseguidos.

Parecería razonable que un simple aficionado (entendiendo por tal a un fan del Madrid que no tiene ninguna vinculación con el club, incluso que no trabaja en nada relacionado con el mundo del fútbol) tienda a disculpar los errores del Madrid. No sé a vosotros, pero a mí me sale defender a los míos y querer entenderles, ponerme en su lugar y quitarle importancia a las cosas, cuando veo que han cometido un error. Es un instinto natural. Sin embargo, es ya costumbre tildar de oficialistas a aquellos que apoyamos al club y al equipo, aunque podamos no estar de acuerdo con ciertas cosas y así lo expresemos, como una circunstancia concreta en medio del apoyo, la ilusión y la alegría. Como si yo, sentada en el cuarto anfiteatro desde hace veinte años, estuviera defendiendo al Madrid con vete a saber tú qué intereses ocultos. Lo defiendo porque es mío.

Pues no, parece que es más razonable para un aficionado colocarse SIEMPRE y diez meses al año en una crítica mordaz, desde las burlas a los jugadores al menosprecio al entrenador (que o es mal entrenador o no es entrenador para el Madrid, pero nunca se salva de la quema) pasando por la gestión de Florentino, que todo lo hace mal hasta que sale a colocar la siguiente Champions en la sala de trofeos y entonces es muy guay y muy divertido colgar el gif y presumir de presi todopoderoso.

Parece, en efecto, que lo razonable es la crítica destructiva en un medio de comunicación de un empleado del club (que siempre me ha gustado y que ha defendido muchas veces y muy bien al Madrid), que en aras de la libertad de expresión sale a decir (y cito): “el primer balón es un balón de Ramos claramente, que no sé por qué va tan blando a ese balón, deja rematar a Suárez, se queda como ausente, luego pidiéndole explicaciones a Casemiro o a Kroos; el segundo gol es un despiste absoluto, sale Ramos a defender un balón quince metros adelante, (...). Casemiro hace un repliegue al trote en una situación de emergencia, ¿te van a meter un gol y vas al trote? (...) En el momento en que los jugadores que marcan diferencias se pongan también a hacer equipo serán bienvenidos al once titular (...) dependerá de ellos. Bale ha tenido más oportunidades, psss, es que... ¿a qué esperamos? El único que no ha tenido oportunidades, que no sabemos el motivo realmente es Isco. Marcelo ha demostrado que no está para jugar a día de hoy, no está en buena forma; Bale ha tenido oportunidades, pero es que luego el campo te pone en tu sitio, el campo no engaña a nadie, ya puedes decir luego si yo es que he costado mucho dinero, yo es que gano mucho dinero, es que yo tengo un estatus… bueno, sí, el estatus, ¡pero demuestra en el campo!”. Tela. Que salga alguien del Madrid en un medio criticando de esta forma a cuatro jugadores con nombres y apellidos y al actual entrenador del Madrid (quien también, parece ser, tiene motivos ocultos).

 

No estoy diciendo que tengamos que estar contentos pase lo que pase y conformarnos con lo que sea. Lo que seguro hace mejorar en todos los aspectos de la vida es la exigencia (que no es lo mismo que la crítica). Y yo veo esa exigencia en el aficionado del Madrid, en los jugadores, el entrenador y el club, porque venimos de ganar lo que hemos ganado (sí, 4 de 5, no vais a conseguir quitarle ni un poco de épica a esto) y seguimos queriendo MÁS (lo consigamos o no). Pero la exigencia no está relacionada con pitar a los jugadores en el campo, escribir artículos incendiarios sobre las malas decisiones del club o manifestarse radical y permanentemente en contra de todo lo relacionado con el Madrid (las salidas, los fichajes, la preparación física, la actitud de los jugadores, el entrenador, el nuevo entrenador, y el entrenador que vendrá, no tengáis ninguna duda). La exigencia es que estemos jodidos, jodidos de verdad, por haber perdido opciones de copa y liga en una semana y que tengamos que salir hoy a comernos al Ajax, cada uno en la posición que le toca, porque no ganar nada este año sería un fracaso a pesar, sí, de ese 4 de 5.

la exigencia no está relacionada con pitar a los jugadores en el campo, escribir artículos incendiarios sobre las malas decisiones del club o manifestarse radical y permanentemente en contra de todo lo relacionado con el Madrid

Lo siento por todos los aficionados del Madrid que están pidiendo la eliminación de Champions para que las cosas vayan mejor (?). Lo siento por ellos porque su madridismo está podrido, porque no saben lo que es la lealtad, porque no saben estar en las malas (y eso, desgraciadamente, no les pasará sólo en relación con el Madrid). Pero fundamentalmente lo siento porque han elegido libre y voluntariamente una afición que solo les hace sufrir.

A algunos se nos llama happy de una forma despectiva, como si viviéramos en los mundos de Yupi y no nos enterásemos de nada. Nos enteramos de lo mismo, pero lo llevamos un poquito mejor. Yo llegué al Bernabéu tanto el miércoles como el sábado convencida de la victoria y salí al borde de la lágrima. Y volveré a ir el martes con la ilusión de ganar y seguir optando a esa maravilla que es la Champions, animaré como siempre hago con todas mis fuerzas, confiaré en que todo irá bien hasta el final. Y no, no silbaré como nunca he hecho, pase lo que pase; y no porque no me deje la Grada Fans (a la vista - y sobre todo al oído - está que pita quien quiere) sino porque es absurdo pensar que los jugadores van a empezar a hacer algo distinto y mejor como consecuencia de tener a 80.000 personas pitándoles. Otra cosa es que te parezca más importante tu desahogo que el desenlace del partido. Y a mí no me van a encontrar ahí.

Optimista por definición, el Madrid me hace creer siempre. Madridismo alegre, creo que lo llamáis.