Me resisto a redactar un artículo como si me hubiera poseído el espíritu de Roberto Gómez, por mucho que durante mi reciente y demasiado corta estancia en Italia haya disfrutado de la excelencia de los restaurantes locales.
Los italianos son grandes maestros del marketing, siendo especialistas en la elaboración de envoltorios fastuosos para cosas normales o directamente peores que las realizadas por la competencia, y afectando a cosas tan dispares como los coches, el aceite de oliva o el vino. Eso sí, es país de artistas. Italia es estética, arte, desenvoltura, picaresca y fútbol, mucho fútbol.
Nápoles, ciudad con un indudable encanto canalla, directamente respira balompié, si bien canalizado por la veneración unánime que sienten por Maradona, una obsesión enfermiza que da un punto aún más pintoresco a una ciudad en extremo peculiar, en la que la Juventus, sobre la que recae una especial inquina según pude pulsar, es percibida como el equipo favorecido por los árbitros.
En la vieja Parténope, concretamente en su barrio Spaccanapoli, encontré una deliciosa mofa a los triunfos turineses consistente en colgar once camisetas de la Juve en las que los nombres de los jugadores eran reemplazados por los de árbitros italianos, destacando la delantera formada por Rocchi, Orsato y Rizzoli.
No puedo negar que me pareció una idea brillante, perfectamente exportable, esto sí, a España.
Encuentro como principal diferencia que la Juventus fue despojada de los títulos ganados en las temporadas en las que cometió delitos de corrupción, fue descendida a segunda división y penalizada con 30 puntos, mientras que, en España, un equipo paga durante 17 años 8,4 millones de euros al vicepresidente de los árbitros de manera comprobada y no ocurre nada. Déjennos al menos formar un once de eminencias arbitrales favorables al equipo en cuestión.
Su portero, el guardián de las esencias, debería ser Victoriano Sánchez Arminio, el que tomaba el aperitivo en un bar que, casualmente, era sede de la peña barcelonista de Santander. Por la derecha, tenemos incorporándose con alegría al ataque, Mejuto González, el de “Rafa, no me jodas”, mientras que, por la izquierda, el canario Hernández Hernández resulta un valor seguro a pesar de su juventud.
La dupla de centrales la forman Evaristo Puentes Leira, linier que anuló el gol de Milla en Tenerife en 1992 asistiendo a Celino Gracia Redondo, y que posteriormente fue árbitro titular de acreditada solvencia en cuanto al llamado “saldo arbitral” acuñado por Alfonso Godall.
El otro perfil de la zaga sería para el inefable Gil Manzano, central rapidísimo, sobre todo a la hora de decretar el final de los partidos.
El pivote estaría ocupado por Martínez Munuera, el hombre que pitó el penalti de Militão contra el Sevilla por interpretar intencionalidad en la mano del brasileño pese a estar de espaldas, y que acabó dando el campeonato al Atlético de Madrid.
El todocampista Munuera está acompañado en las labores de creación e inventiva por De Burgos Bengoetxea, hombre aseado y aplicado, de abrumadora regularidad que muy bien podría valerle el apodo de “el Metrónomo de Bilbao”. Tocó fondo en la Supercopa en la que expulsó a Cristiano Ronaldo por sufrir un penalti de, sorpresa, Mascherano, y desde entonces sólo ha sufrido recaídas.
El otro interior sería para Rodríguez Santiago, que a las acrisoladas virtudes que le adornan añade la tolerancia a la hora de ver legales los goles con la mano de maravillosos jugadores argentinos bajitos nacidos en Rosario, pero sólo Esos.
En la vanguardia, ríanse de cualquier terna histórica de atacantes. En un extremo estaría Iturralde González, rápido, histriónico, iracundo e infalible. Aunque retirado, el toque y el sesgo nunca se pierden, y continúa aún hoy sentando cátedra desde los micrófonos de la Cadena SER.
La otra banda sería jurisdicción de Medina Cantalejo, creo que sin su jersey de cuello de cisne, por mucho que más que un cisne parezca Lonesome George, y sin ese Rolex que le hace andar inclinado y que pondría en peligro la integridad de los rivales.
Por último, no se sabe si regatea, cobra un cheque o baila una muñeira, con el dorsal 10, Enríquez Negreira. No hay presentación posible que haga justicia a los méritos contraídos para la causa, cualquiera que sea, por don José María.
¿Acaso podría juntarse más talento en una escuadra? La respuesta es afirmativa, porque podríamos completar el banquillo con otros tantos y dejar a alguno más en la grada. Si nos abrimos al plano internacional, brillan con luz propia los De Bleeckere, Aytekin, Bussacca y, por supuesto, el más refulgente de todos, Tom Henning Øvrebø.
No quisiera cerrar este escrito sin mandar un abrazo enorme a mis amigos de Renato e Luisa, uno de los mejores restaurantes de Roma, donde nos trataron de maravilla…
¡Rápido, llamen a un exorcista!
Fografías: Nanook The Eskimo y Getty Images
Echo en falta a Garcia de Loza,hizo un buen trabajo en Tenerife..
Ayer ganaron, con un once formado por un señor mayor, u par d desechos de tienda y el resto q el pasado año staban en primera federación, quedaron, en su grupo a la altura del Castilla, edad bajo sospecha incluida, aparte, hoy se pasean por Europa con un par, incomprensible. Dejo la liga podrida, donde los negreira-bois los llevan en.....silbatos, hasta la meta.
En programas más sálvame q deportivos, operadores q difaman a nuestro Presidente, cuando tienen una bola de sevo lleno de alcohol, con un puro en la apertura de ingerir, bien tratado por el periodismo q a nosotros nos niega el pan y la sal.
¡¡¡Ala Madrid!!!
Lladregots culers i FdP,s al servicio de the Tinglao.
El Real Madrid es la rebeldía constructiva hecha club. No existe mejor ni más noble causa.
¿Nadie va a decir nada de Antonio Jesus Lopez Nieto? El malagueño odiaba al Real Madrid y en el estreno de Zidane en Valencia permitio una lluvia de patadas y faltas continuas sin sancion y tuvo las narices de minimizar lo sucedido.
Tengo entendido que ahora preside un club de baloncesto de provincias con cierto exito y siempre que puede se acuerda del Madrid sin mucho aprecio...
Y que al poco de estallar el caso Negreira en la prensa dió una entrevista en la cope y dijo que Negreira no pintaba nada en el CTA, no se puede ser más embustero, aún recuerdo a Miguel Rico diciéndole "gracias" con mucho alivio a López Nieto.
Lo digo , pero moderan el comentario donde doy detalles al respecto.
Es paisano de otro culetufo , dani hierreçuelo, también ex "àrbitre" y actual capo arbitral en Euroliga.
No se puede olvidar al inefable de Clos Gómez, que hizo mucho y aún lo sigue haciendo por estar en el once titular. Tampoco se puede olvidar a Gracia Redondo, autor descarado de una de las ligas de Tenerife. En fin, harían falta dos o tres onces para no dejar a los que tanto merecieron figurar en ellos.
Creo que Undiano Mallenco merece un lugar tambie
Y con todo, estos pájaros hijos de negreira son sectarios y prevaricadores pero los peor son los perrodistas bufanderos y corruptos que miran para otro lado movidos por el odio y envidia que nos tienen, la mafia del cta existe por la complicidad de estos golfos con micrófono y lápiz si hiciesen su trabajo con rigor y seriedad estos sinvergüenzas de negro estarían acorralados pero no, encima los colocan cuando cuelgan el pito.. golfos corruptos sinvergüenzas miserables eso es lo que hay en nuestro furgol...sólo nos queda Europa
Buenos días, con todo respeto tanto el autor del artículo como los que lo comentan se olvidan de dos sicarios ingleses que en otoño de 1960 durante la fase de octavos de final, en la eliminatoria entre Madrid y Varcelona, nos robaron con nocturnidad y alevosía, Leafe y Ellis se llamaban los hijos de la Gran Bretaña, que impidieron que ganasemos la sexta copa de Europa consecutiva, ahí empezó todo porque el Madrid ya tenía inoculado el virus del señorío, después de la eliminación habiéndonos anulado 4 goles el kampf Nou, en vez de retirarse del campo se fueron a cenar con los fascinerosos del Varcelona
Y del famoso árbitro Rigo, no recuerdo si catalán o mallorquín, pero furibundo barcelonista según confesó en varias entrevistas, que en la famosa final de las botellas del 68 y en otros partidos perjudicó al Madrid todo lo que quiso y más.
Undiano mallenco y García de loza también, como se ha dicho previamente.