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Narciso blanco pero negro

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Narciso blanco pero negro

Escrito por: La Galerna22 enero, 2017
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No pares, Sportivo. Cuéntanos sin descanso que lo blanco es mancha, tíñelo de negro una y otra vez para que el mundo sepa qué esconde su aparente neutralidad cromática, no tengas miedo en exagerar el gesto si es preciso, dale dramatismo al tinte, que quede claro lo oscuro que está todo, que salga a relucir la suciedad que no para de acumularse bajo las alfombras del Bernabéu, que la flor de Zidane sea un narciso negro negrísimo como el fondo en el que destaca el siguiente texto de portada: “Sergio Ramos marca en fuera de juego. El árbitro tampoco expulsó a Casemiro por doble amarilla y el Bernabéu pitó a Cristiano Ronaldo y Karim Benzema”.

Bravo, Sportivo, pero te creíamos más capaz de cargar las tintas. Ya puestos, por qué no decir que hacía un frío de mil demonios en Madrid mientras en Barcelona el clima es más benigno. Por qué no hablar, qué sabemos, de lo difícil que es aparcar en Castellana y alrededores. O de la falta de papel higiénico (la haya o no) en los baños del estadio merengue… O de que el Madrid es campeón de invierno habiendo perdido un solo partido de Liga, o de que al Barcelona no le pitan un penalti en contra desde uno clamoroso que cuentan que cometió Ramallets, o de que –tal vez, no sabemos, es solo un suponer- manda huevos que el Barcelona y sus voceros hablen de ayudas arbitrales a otros y se quejen de perjuicios propios cuando hemos visto lo que hemos visto y no paramos de ver.

Pero nada, tú a lo tuyo, Sportivo, no pares. No vayas ahora a decepcionar a tantos ciudadanos ávidos de lo que sea que caiga en tu portada, en realidad siempre lo mismo, tan audaz como si hubiera que inventar lo que solía definirse como noticia.

Sí, campeones de invierno, que en realidad es campeones de nada aún, aunque siente bien saber que la senda por recorrer se debe parecer a la senda casi inmaculada recorrida. Hasta los biris saben (algo sabrá esa gente) que Sergio Ramos conoce de sobra el camino y sabe conducirnos por él, y la prensa deportiva madrileña le reconoce al central este conocimiento.

Aunque, claro, Relaño no puede evitar el guiño habitual a sus colegas catalanes, tanto en su portada como en su editorial del día, pleno de una pasión blanca que estremece los corazones del más pintado. Fuera ironía para expresar la pereza que da glosar el mismo mensaje de todos los días del ínclito director, el bostezo por el vaso descrito como siempre, ya no medio vacío, sino sin gota alguna, agrietado, triste, bodegón en sombras. ¿Han pensado en la idea que se haría del Madrid un lector que jamás haya recibido más interpretaciones que la de Relaño? ¿Han pensado cuál sería el impacto de este improbable lector al contrastar lo leído con lo conseguido por el club blanco? Disculpen el atrevimiento de creer que estas no serían malas preguntas para que el citado periodista valore su labor.

Igualmente, tampoco serían malas preguntas para cierta parte de la afición madridista, esa parte que (vuelvan a disculparnos) disfraza de exigencia lo que bien puede ser desagradecimiento, esa parte que ayer pitó a algunos jugadores haciendo gala de una miopía que linda con la ceguera, esa parte a la que Sergio Ramos y Zidane pidieron cariño y tranquilidad. En definitiva, esa parte de la afición que tanto gusta a los abundantes Relaños que tan bien nos quieren.