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Hazard, sin presión

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Hazard, sin presión

Escrito por: La Galerna21 octubre, 2019
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Buenos días. Lo confesaremos sin ambages: estamos nerviosos como hacía tiempo no nos encontrábamos. El partido que el Real Madrid juega mañana en Estambul es si duda alguna el más importante que ha disputado desde la Final de Kiev, hace casi año y medio. Entonces se dilucidaba quién sería el campeón de Europa. Ahora se dirime si el equipo más veces campeón de Europa, que atesora además cuatro máximos entorchados de los últimos seis, mira cara a cara a la ignominia de caer en fase de grupos. Algo inconcebible y en lo cual no queremos ni pensar. Menos aún queremos contemplar la opción de disputar la Europa League, esa competición capaz de congregar al cholismo en pleno en las inmediaciones de Neptuno pero que sería un oprobio para el equipo de Zidane.

El ambiente, además, no será sencillo. Nunca lo es en Turquía. Lo señala correctamente la portada de As, que a su vez apostilla algo no menos innegable y doloroso: ni Modric ni Bale serán de la partida.

Ni Modric ni Bale serán de la partida, y no lo serán porque se han lesionado jugando con un equipo que no es el club que les paga. A la luz de esto reformulamos todo lo dicho anteriormente: el Madrid se juega todo lo que ya hemos consignado que se juega, pero es que además lo hace sin contar ni con el más reciente Balón de Oro  ni con uno de sus delanteros más afamados, ambos con estatus de estrellas. Si esta circunstancia no sirve para que el Real Madrid, y el resto de clubes de élite que sufren el sindiós de los parones de selecciones, se planten ante tamaño dislate, lo cierto es que no sabemos qué más tiene que pasar. Habrá que consensuar con esos otros clubes la forma de independizarse de los organismos futbolísticos internacionales y organizar competiciones con sus propias reglas, pero entretanto habrá que poner el grito en el cielo. Asusta echar la cuenta de cuánto pierde el Madrid si vuelve de Estambul con el rabo entre las piernas y media de esas piernas fuera de la Champions, en el tierno otoño que no es aún ni noviembre, y con Bale y Modric viéndolo en la tele.

Marca, por su parte, centra en Hazard la mayoría de la responsabilidad en lo que haya de suceder mañana, y tenemos que decir (con gran dolor, porque lo que nos gustaría es criticar la habitual tendencia de la prensa a demonizar a jugadores concretos, mientras descarga de tensión a otros) que en esta ocasión el foco no nos parece mal colocado.

Para todos es un día decisivo el de mañana, pero sería imposible no reconocer que para Eden lo es aún más. Llegó con evidente sobrepeso, no ha arrancado a dar el rendimiento esperado y contra el Mallorca prefirió ausentarse para estar con su pareja y su hijo recién nacido. Con el debido respeto a su vida privada, no es lo que se espera de alguien ansioso por convertirse de hecho en la estrella que, de cara a la afición, por el momento es solo sobre el papel.

Mañana tiene Hazard la oportunidad idónea para desterrar dudas y permitir que aflore todo el fútbol que tanto ha maravillado al mundo, y en el momento en que más se necesita que aflore. Personalizar en él puede ser injusto, pero el que Eden aceptara con determinación y alegría la (injusta) cuota de responsabilidad que le corresponde, acaso demasiado alta, hablaría muy en favor de su capacidad para asumir el cargo de máxima estrella del mejor equipo del mundo.

Os dejamos las portadas cataculés porque querréis verlas.

Pasad un buen lunes.