Imagínense que a Zinedine Zidane el Real Madrid acabara en estos días de pagarle el finiquito después de casi cuatro años desde que dejara de ser entrenador del equipo. Imagínense la noticia en la primera página de todos los medios. Nada de esto, todo lo contrario, y por supuesto, sucede en el caso de Quique Setién y el FC Barcelona.
La tradicional tacañería catalana tiene en el presente su imponente representación (más que un club, un atavismo) en la entidad que ha terminado, cuatro años después, de liquidar a su antiguo entrenador, una minucia en medio del caos económico y legal y moral de una institución sostenida sine die por apuntalamientos de urgencia.
Los puntales de urgencia que ahora se llaman palancas, diferimientos, asombrosas por enésimas ventas de no se sabe qué estudios, y así diversas apariencias de fantásticas operaciones negociales que apenas logran enmascarar los esfuerzos de todo el ejército mediático al servicio de institución ya tan rancia.
Tanto hablar de la caverna ya se sabe por qué es. Es el barcelonismo convencido de que lo que ocurre es en realidad una conspiración y no el producto de un sinfín de desmanes, tan llenos de incompetencia como de vileza, el que se encuentra dentro de la caverna, prisionero de sus captores y solo ve las sombras platónicas que aquellos proyectan.
Es una forma de seguir intentando ser felices, felizmente engañados mientras todo se ha tapado durante tanto tiempo que ya ni siquiera hace falta. Antiguamente, en las casas que se dejaban por un tiempo se cubría el mobiliario para resguardarlo del polvo o de la humedad. Esto también lo hacía el Barcelona, no para preservar sus muebles, sino para ocultar sus vergüenzas.
Ahora las vergüenzas ya son tan públicas que ni siquiera se molestan en taparlas, entre otras cosas porque no pueden debido a la cantidad y al volumen
Ahora las vergüenzas ya son tan públicas (aunque no dé la impresión de ello, aunque la dé) que ni siquiera se molestan en taparlas, entre otras cosas porque no pueden debido a la cantidad y al volumen. No tienen capacidad para encubrir tanta iniquidad (incluso a pesar de la tupida red de encubridores), así que la opción es hacer que no se ve, como si todo estuviera negreiro, negreiro. Como no se puede esconder, lo siguiente es hacer ver que no se ve, aunque todo el mundo lo vea, como el finiquito de Setién.
Todo el mundo sabe que a Setién le han liquidado cuatro años después, pero casi todo el mundo piensa que es lo normal. Nadie se sorprende. Es la normalización de la indecencia.
Y esto de Setién (cabría llamarlo el “finiquieto” por la infamante quietud general) es una nimiedad en comparación a todo lo que debe de guardarse en ese gran almacén de atropellos que se imagina que existe, como un Dorado del fraude, en algún lugar secreto (quizás el verdadero “Espai Barça”), lo único que ha podido construir, al menos en los últimos 20 años, el “club” que es la más grande mentira de la historia del deporte.
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¿Qué hubiera pasado si uno de los capitanes Del Real Madrid se hubiera llenado las manos de dinero por llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí junto al presidente de la RFEF?
¿Qué hubiera pasado si un grupo ultra protegido por el Real Madrid lanza insultos racistas a una persona y el club en vez de condenarlo lo blanquea y hasta protege a los violentos?
¿Qué hubiera pasado si el Real Madrid paga al vicepresidente de los árbitros durante décadas?
¿Qué hubiera pasado si el Real Madrid se inventa una lesión de larga duración de un futbolista y la Liga le guiña el ojo para que aquí no pase nada y así se pueda inscribir a otro?
¿Qué hubiera pasado si un futbolista Del Real Madrid llega a tener un contrato de cerca de 550 millones de euros mientras proclama a los cuatro vientos su amor eterno por el club?
¿Qué hubiera pasado si dos personas deciden hacerse con el control Del Real Madrid de manera ilegal?
¿Qué hubiera pasado si un pez gordo del fútbol español ayuda a un candidato a la presidencia Del Real Madrid a alcanzar el palco y luego le tiende la mano para ser palanquista?
¿Qué hubiera pasado si Florentino Pérez hace contratos ascendentes a diestro y siniestro sin tener ni para pagar las nóminas?
¿Qué hubiera pasado si el Real Madrid abandera una lucha independentista cuyo objetivo era generar una fractura dentro del pueblo español?
¿Qué hubiera pasado si dimite un gran número de directivos en el Real Madrid durante una etapa en la que su presidente llenase el entorno de comisionistas y representantes cuya vinculación emocional con el club fuera nula?
¿Qué hubiera pasado si Florentino Pérez llega a cerrar RMTV alegando “motivos económicos” mientras se desmarca con 300 millones de euros en fichajes de los cuales más de la mitad abandonan el club en menos de tres años?
¿Qué hubiera pasado si en las obras del Bernabéu encuentran maltrato laboral a ciertos trabajadores y condiciones casi tercermundistas dentro del día a día?
¿Qué hubiera pasado si el Real Madrid despide a dos jugadores de baloncesto el mismo verano sin que haya motivo aparente más allá de una ruina desbocada dentro de la entidad?
¿Qué hubiera pasado si el Real Madrid gana una Liga con futbolistas que no deberían haber sido inscritos?
¿Qué hubiera pasado si Javier Tebas le da al Real Madrid información privilegiada sobre un fondo buitre poco antes de que este aterrice en España para arrasar con todo?
¿Qué hubiera pasado si un presidente del Real Madrid admite públicamente que odia al Barcelona y que hará todo lo posible por dañar al Barcelona y acaba teniendo un cargo en la RFEF?
Empecé a hacerme preguntas y se me echó la tarde encima. En pocos minutos se pueden resumir años de ignominias. Y me quedan muchas en el tintero, obviamente.
Hubo un momento en que la relación del Real Madrid con los medios de comunicación cambió y todo el castillo de naipes que había construido en torno al club blanco se desmoronó al mínimo soplido. Cuando Florentino Pérez puso a la entidad por encima de todo y convirtió el hermetismo en una nueva forma de vida, la prensa pasó de ser amable a rencorosa, un giro que se explica desde la teoría del grifo cerrado y el hecho de no poder vivir del Real Madrid.
Durante décadas, los medios de comunicación se creyeron con la fuerza suficiente como para manejar a su antojo y hasta abofetear a un club que siempre fue infinitamente más grande que ellos pese a que el discurso era que los altavoces ayudaban más que erosionaban. En pleno 2024, con redes sociales de todos los colores, canales de YouTube y Twitch en los que poder refugiarse, podcasts con voces menos reconocidas, pero más libres y una capacidad casi infinita para acceder a informaciones que otrora sonaban inalcanzables, la prensa ha descubierto que ya no puede meter mano ni mangonear al Real Madrid, que Florentino Pérez dará alpiste cuando considere necesario y el resto de días —muchos, cientos— no cogerá ni el teléfono. También ha descubierto la prensa que hay gente cansada, decepcionada, hastiada, cuya ceguera resultó ser pasajera y que ahora cree más en el casi desconocido que nunca les mintió que en el rostro superconocido que pocas veces les dijo la verdad.
Cuando Florentino Pérez puso a la entidad por encima de todo y convirtió el hermetismo en una nueva forma de vida, la prensa pasó de ser amable a rencorosa, un giro que se explica desde la teoría del grifo cerrado y el hecho de no poder vivir del Real Madrid
De un tiempo a esta parte, la prensa es enemiga del Real Madrid. Cuesta mucho tatuar este pensamiento en gente que lleva años hablando del poder de Florentino Pérez en las instituciones y en los medios de comunicación. Y es que, ya se sabe aquello de que una mentira dicha muchas veces puede convertirse en verdad. Pero no seré yo el que la compre en esta ocasión. No después de 3.500 vídeos, horas dedicadas a comunicar y días y más días hablando con el madridista por una pantalla y un play de distancia.
¿Cómo va a tener Florentino Pérez o el Real Madrid cierto poder si hemos abierto una fractura insalvable con la Liga de Tebas, el CTA de Medina Cantalejo y hasta los medios de comunicación? ¿Qué fuerza tiene Florentino Pérez cuando la prensa de la capital manipula y daña incluso más que la de Catalunya? Toxicidad nacida desde el Grupo Prisa, editoriales escritos al dictado desde Marca, tertulias cuyo fondo es el ruido y el incendio permanente para con un club que cuenta seis Copas de Europa en once temporadas mientras es incapaz de ganar dos Ligas seguidas desde 2008. El Real Madrid tiene mucho poder y por eso se manipulan declaraciones de Vinícius para convertirlo en enemigo público número uno. El Real Madrid tiene mucho poder y por eso se inventan desde la propia capital un conflicto casi armado protagonizado por Bellingham por una foto dentro de un álbum de quince —el que no entienda esto encontrará la explicación en el análisis de portadas de este jueves—. El Real Madrid tiene mucho poder y por eso le acusan, entre unos y otros, de adulterar la competición por poner vídeos en la TV del club mientras a otros se les acusa de bastante menos pese al dineral que invirtieron en la neutralidad mal explicada. El Real Madrid tiene mucho poder y por eso le tuvieron que entregar una Liga como si fuera un paquete de Amazon. Poder, esa palabra que siempre va acompañada de Florentino Pérez como si fuera parte de su traje impoluto con americana, camisa y corbata. Una palabra vacía, insulsa, inexacta, maquillada con mentiras construidas durante años que sólo han servido para atacar a la entidad deportiva más grande de toda la historia porque un día descubrieron que el grifo estaba cerrado.
Ya no viajan en el avión del club ni venden merchandising del mismo en los periódicos. Ya no tienen acceso a exclusivas y tampoco a entrevistas casi semanales con futbolistas de la primera plantilla. Y cuando te cierran la puerta de casa mientras tú pensabas en alicatar los baños y amueblarla a tu antojo, tienes dos opciones: preguntarte por qué o llenarte de ira y no saber controlarla. El periodismo hizo lo segundo. Y, mientras tanto, Florentino demostró que sabía alicatar y amueblar sin ayuda de nadie.
Y a kilómetros de allí, mientras tanto, Joan Laporta abrió un grifo y le hizo gracia, así que decidió inundar la casa. Todos tienen acceso a todo y por eso nadie pone en duda el trabajo, la dignidad, la profesionalidad, la entrega y el sentimiento de una persona que, mientras filtra y baila con comisiones, hunde un poco más al club del que supuestamente estaba enamorado. Laporta no sabe alicatar ni amueblar, pero sabe cómo perpetuarse en el cargo. Y para ello aprendió rápido que el relato es más importante y que para gobernarlo sólo hace falta tener contenta a la prensa, que es tan barata como un asiento en cualquier parte del avión low cost en el que se ha convertido el Barcelona.
En definitiva, el Real Madrid está en medio del caos recibiendo cañonazos y respondiendo como puede, mientras que el Barcelona, el Atlético de Madrid, la Liga, la RFEF, el CTA y tantos otros dibujan sonrisas y respeto en los medios y la opinión pública porque si sólo escuchas la versión de Caperucita Roja, el lobo siempre va a ser el malo de la historia.
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Buenos días, amigos. "El dolor de los dolores, / el dolor más inhumano, / es pillarse los c... / con la tapa del piano". Quien inventó tan salerosa coplilla, perfectamente adaptable a la melodía de badabadum badum badum badum badero, no conocía los parones de selecciones. Desde luego, no conocía la obligación de tener que escribir un portanálisis durante un parón de selecciones. Eso sí que es el dolor de los dolores.
El dolor de los dolores,
el dolor más inhumano
es parar por selecciones
a la vuelta del verano.
Badabadum badum
badum badum badero.
Sin embargo, cada vez que Dios cierra una puerta abre una ventana, y hoy encontramos una novedad que nos llena de orgullo y satisfacción.
Sí, amics. Xavi Hernández ha fichado como colaborador de Marca. Es más: ha fichado como portadista de Marca.
A pesar de que está contratación no ha sido anunciada oficialmente, y a pesar también de que Xavi ha escrito "césped" y no "céspet", a fin de mantener oculta su identidad, el estilo se reconoce a la legua.
Nos parece bien que Marca ayude a los damnificados por la impía política de recursos humanos del club cliente de Negreira. Aquellos entrenadores que son despedidos en Can Barça pueden, cómo no, tener un hueco en los medios de comunicación. Imagínate, si no, cómo van a sobrellevar los rigores de la proverbial tardanza culé en liquidar los correspondientes finiquitos.
El pobre Quique Setién, por ejemplo, acaba de terminar de cobrar el suyo, solamente cuatro años después de su despido. Cuatro años. ¿Qué pasa? ¿Es que vosotros lo hacéis siempre todo a tiempo? Ya podía Marca haberle encargado unas portadillas aquí y allá al bueno de Quique. Con eso y lo de las vacas podía haber ido tirando. El siguiente al que van a terminar de liquidar es Koeman, de quien se rumorea que terminará de percibir la cantidad íntegra de su finiquito cuando se haga justicia por el caso Negreira. Pobre Ronald.
Xavi está en la cola, justo después del holandés. Entretanto, se entretiene confeccionando portadas para Marca. Uno de los héroes del supremacismo tikitakil acaba vendido a la Caverna. A lo mejor es que no es tanta Caverna, o simplemente que cuando el hambre aprieta no se descartan las soluciones desesperadas.
El dolor de los dolores,
con la angustia que comporta,
es cobrar tu finiquito
de las manos de Laporta.
Badadabum badum
badum badum badero.
Habría sido más edificante ver a Xavi colaborando con Mundo Deportivo, que hoy lanza un alegato en favor de la protección (arbitral, entendemos) al gran talento emergente del equipo cliente de Negreira, es decir, Lamine Yamal.
Nos sumamos, como no puede ser de otra manera, a la exigencia de protección arbitral de los mejores y más determinantes jugadores de la liga. Pero cuidado: de todos ellos. Dice Mundo Deportivo que Lamine es "el tercer jugador que más faltas recibe". ¿A que no adivináis quién es el primero?
Exacto. El enemigo público número uno que para Mundo Deportivo no sólo no necesita protección, sino que debe ser puesto permanentemente en el foco: Vinícius, que no sólo es el que más faltas sufre sino ¡el tercero más tarjeteado de toda la liga!
Todo es divertidísimo, amics.
Y poco más por hoy. Sport factura una de sus clásicas portadas en las que consuela al soci (con la cacareada supremacía culé vía Masía) del descalzaperros que es su club, y en un faldoncillo As dice que Tchouaméni está "bajo sospecha". Se conoce que el bueno de Aurelien ha pagado durante 17 años al vicepresidente de los árbitros, o algo así.
Pasad un feliz domingo.
El Real Madrid femenino arrancó su quinta temporada de existencia goleando (0-5) al RCD Espanyol en la primera jornada de la Liga F. La escocesa Caroline Weir lideró a las blancas en su reaparición, marcando dos goles y dando otro a María Méndez. Athenea del Castillo y Maite Oroz redondearon el marcador en la segunda parte.
Dentro de veinte días se cumplirá un año desde el fatídico partido entre selecciones en el que Caroline Weir sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior, lesión que condenó al Real Madrid femenino y a su afición a afrontar una temporada de transición cuando la misma acababa de comenzar. Si bien el equipo volvió a cumplir su objetivo principal (el subcampeonato liguero que da acceso a Champions), el curso perdió todo atisbo de ilusión. El asalto del siguiente escalón debería esperar.
Doce meses después, y en apenas unos minutos sobre el césped, el retorno de la genial centrocampista escocesa permitió a este Real Madrid 5.0 iniciar el campeonato de liga con una sonrisa de oreja a oreja. Con un once significativamente repleto de futbolistas recién llegadas (seis de diez jugadoras de campo), el conjunto de Alberto Toril no necesitó escarbar demasiado para encontrar la vía de agua en la defensa rival. El fútbol fluyó en cuanto Weir, siempre bien acompañada en la medular por las debutantes Melanie Leupolz y Filippa Angeldahl, comenzó a sumar toques con el balón.
Si en el ambiente sobrevolaba la pretemporada de perfil bajo por la que este año ha optado el club, el talento de los nuevos refuerzos acalló el debate al poco de superar los diez minutos de juego. Una muy participativa Eva Navarro forzó una falta en campo rival, la ’10’ centró buscando el área y María Méndez entró sin miedo y como un camión para adelantarse a la salida por alto de la guardameta y firmar de cabeza su primer gol con la camiseta del Madrid. El 0-1 agudizó la tendencia de un partido predestinado al dominio blanco ante lo que poco pudo hacer un recién ascendido Espanyol. La única baza que funcionó, balones largos en profundidad para Arola Aparicio, fue resuelta unas veces por la línea defensiva y otras por la hiperactividad bien entendida de Misa Rodríguez. Así las cosas, el duelo permitió a la canaria ir compenetrándose con la que puede convertirse en su nueva pareja de centrales (la propia Méndez junto a Maëlle Lakrar).
Por delante, tanto Angeldahl como Leupolz demostraron sus trienios de veteranía en el fútbol europeo aportando las dosis justa de contundencia y fluidez en el movimiento del balón, dejando a Caroline Weir libertad total para imprimir veneno al ataque a partir de los 4/4 de campo rival. En una de las intentonas de Eva Navarro caracoleando en la frontal llegó el segundo gol, fruto del rechace al tiro de la extremo murciana. No por casualidad, sólo Weir leyó a dónde podría dirigirse ese balón sin dueño, y allí acudió para rematar a gol la red al primer toque. La esencia del fútbol, su misterio irresistible, se esconde en acciones así: ¿por qué son siempre jugadores como Caroline Weir o Jude Bellingham a quienes sale cara cada lance de partido?
La feliz reaparición de la todocampista británica alivió cualquier sensación de rigidez o presión típica de los primeros minutos oficiales, hasta el punto de hacer olvidar la travesía por el desierto que sus compañeras han atravesado. Athenea del Castillo y Eva Navarro encontraron, uno tras otro, balones servidos con los que intentar sus travesuras en cada costado. La goleada era inevitable y únicamente se retrasó por la pólvora mojada de Alba Redondo en su estreno como delantera centro blanca. Lo probó con tesón, pero siempre estuvo unos centímetros alejada del lugar exacto al que llegaba la asistencia de gol.
En la segunda parte llegó el carrusel de cambios, pero a Weir le dio tiempo a sumar su segundo tanto antes de completar su bien medida hora de rodaje. Esta vez fue Athenea la que filtró con clarividencia el balón a la escocesa, quien controló y remató con facilidad para batir a Romane Salvador. Desde ese momento, el resto del encuentro se convirtió en un acoso continuo al área perica, pues las locales apenas pudieron respirar con el cuero en los pies. Ello explica la actividad de la lateral Oihane Hernández tan cerca de la línea de fondo del Espanyol, avenida por la que llegaron los dos últimos goles madridistas. El 0-4 en un balón raso servido por la ’11’ que empujó a la jaula Athenea, y el definitivo 0-5 de nuevo por parte de Oihane, aunque esta vez por arriba, que Maite Oroz domó con calidad antes de poner la guinda.
La goleada, el reparto de minutos, la portería a cero y los tres puntos sentarán estupendamente al vestuario del Real Madrid, pero nada podrá igualar la sensación mágica de ver de nuevo a Caroline Weir sobre el verde. Si el propio fútbol pudiese hablar, nuestro amado deporte sería el primero en estar radiante por su vuelta.
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Buenos días, queridos amigos.
Continúa el parón por el apasionante torneo de la Neisionslí, gracias al cual podemos seguir disfrutando de lo que Maketo Lari definió en su día con acierto como “fútbol de seLESIONES”. El parón en mitad de la cuasipretemporada cierra para el Madrid con lesiones de diversa consideración de Mendy, Tchouaméni, Militão, Ceballos, Jacobo y anoche Güler, que se unen a las de Camavinga y Bellingham. Una auténtica plaga. Bien es cierto que casi la mitad sucedieron con sus clubes y no con los combinados nacionales, pero eso entra dentro de lo normal, de lo aceptable o admisible.
Lo que no ayuda a la salud de los futbolistas es sobrecargar un calendario con torneos absurdos para que unas federaciones de dudosa honorabilidad se llenen los bolsillos. Para que no se diga que solo hablamos de los nuestros, Oyarzábal y Fermín también serán bajas sensibles para sus respectivos equipos, pero aquí nadie dice nada, nadie se queja de esta usurpación de jugadores (y de espectáculo para el aficionado) que roza lo delictivo. La prensa está a sus cosas, a inventar falsas polémicas con Vinícius, a manipular fotos y declaraciones de Carvajal para azuzar un mal ambiente que no existe, o a ocultar lo que no quieren que el espectador lea, que, por otro lado, responde exactamente a lo que quieren los que manejan el cotarro y ponen la pasta.
Sorprende la diversidad en las portadas, algo muy habitual de estos parones cuando el interés informativo decae: Roglic, Haaland, Flick y la interminable lista de futuribles del Barça. Pero aún más sorprende que se hiciera tanto hincapié en su día y se creara tanta polémica artificial alrededor del fútbol femenino y la ausencia del Real Madrid en la Liga F para, llegada la hora de verdad, ¿qué, buscamos qué lugar ocupa el fútbol femenino para esa prensa madrileña tan preocupada en su día por la escandalosa ausencia del Real Madrid en la élite?
Ayer comenzó la Liga F y lo hizo con una contundente victoria del Real Madrid por 0-5 en su visita al Espanyol. Pero, por más que sacamos la lupa, no encontramos la mención por ningún lado. Esa es la importancia real que le da este diario a la competición, por mucho que en su día el periódico y las radios del mismo grupo empresarial llenaran páginas y horas con la vergüenza que suponía que el Real Madrid careciera de una sección femenina en el club compitiendo al máximo nivel.
Al menos la lupa nos ha ayudado a encontrar en la portada del diario Marca una referencia (mínima, eso sí) a la apabullante victoria de Carolina Weir y sus compañeras en la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Las letras tienen menos tamaño que las de los titulares de Roglic y los bronces paralímpicos, pero al menos es algo.
Ya nos contarán ustedes a cuento de qué viene una portada entera dedicada al noruego Erling Haaland, el “amigo” de Cucurella, según la canción de los aficionados del Chelsea. El parón de seLESIONES resulta tan soporífero que la gente tiene que inventar cosas para entretenernos, como aquella que circuló durante la Eurocopa que decía que Cucurella era una palabra que podía valer casi para cualquier cosa: un helado de cucurella, un brote de cucurella, un tipo de pizza, una excusa por llegar tarde… Así que se nos ha ocurrido utilizar al simpático lateral izquierdo que bebe paella y come Estrella (¿o era al revés?) para animar este portanálisis infumable. De hecho, hemos comprobado que Cucurella sirve como título para un montón de películas:
Sexo, cucurellas y cintas de vídeo
Cucurella fiction
La cucurella de Schindler
Cucurellas al borde de un ataque de nervios
No es país para cucurellas
Estamos tan aburridos sin partidos del Real Madrid que podríamos seguir durante horas:
El sentido de la cucurella
La vida secreta de las cucurellas
Sin cucurella en el frente
Cucurella en el cuerpo
Con cucurellas y a lo loco, que también podría ser Con faldas y a lo cucurella.
El juego nos resulta mucho más entretenido que leer a qué dedica sus portadas la prensa cataculé.
Cucurella confidential. No, no suena tan bien. Quizás sea porque Cucurella sirve para objetos alegres o temas positivos, pero no para asuntos turbios. Veamos otro ejemplo, así, tomado al azar:
“Se confirma la inhabilitación del presidente de la Federación Española de Fútbol por dos años tras la operación Cucurella”.
Regular, no suena muy allá. Otro:
“Varios presidentes de primera protestan por la situación financiera de sus clubes tras la firma del acuerdo con el fondo Cucurella”.
Poco serio, no vemos que encaje demasiado. ¿Seguimos?
“Laporta reconoce en rueda de prensa que le faltan 60 cucurellas para cumplir con las reglas del límite salarial”.
Nah, la prensa está a otras cucurellas, digoooo, cosas.
Kimmich y Tah para 2025. Notición. ¿Y por qué no Cucurella?, nos preguntamos.
Pasad un buen día y no os lesionéis por culpa de un tropezón con la cucurella que el niño haya podido dejar por el pasillo de casa.
¿Cuál es la probabilidad de que después de 5 temporadas con el VAR, el Madrid haya tenido 24 intervenciones más que el Barcelona y 11 más que el Atlético de Madrid? ¿Y cuál es la probabilidad de que, en la suma de todas esas revisiones, el Real Madrid haya salido perdiendo con un saldo negativo de -18, frente a los -6 del Barcelona y los +11 del Atlético de Madrid?
Cualquier persona racional diría que las probabilidades son bajísimas. Y un analista estadístico habría dicho que es imposible. Como los saldos de penaltis y tarjetas rojas que observamos durante las últimas tres décadas y que sistemáticamente fueron ignorados por la prensa y una gran parte de los aficionados. Al final del artículo están analizados los datos pormenorizadamente, pero antes es necesario analizar todo lo demás.
Así que debemos volver a lanzar algunas preguntas, que en realidad son casi retóricas. ¿Ha desaparecido el Negreirato? ¿Sigue vivo entre nosotros? ¿Sigue el F.C. Barcelona comprando el sistema arbitral? Cuando todavía no está sentenciado el mayor caso de corrupción de la historia deportiva de Occidente, seguimos inmersos en un proceso judicial que no ha tenido ningún tipo de repercusión deportiva para el F.C. Barcelona.
¿Cuál es la probabilidad de que después de 5 temporadas con el VAR, en la suma de todas las revisiones, el Real Madrid haya salido perdiendo con un saldo negativo de -18, frente a los -6 del Barcelona y los +11 del Atlético de Madrid?
A pesar de las abrumadoras pruebas (los pagos a Negreira son irrefutables, así como la existencia de empresas pantalla y de un entramado para cobrar del FC Barcelona, además del rol de Negreira dentro del CTA y su “índice corrector”), la liga y prácticamente todas las instituciones y dirigentes, a excepción del Real Madrid, han seguido como si nada hubiese pasado.
Y si no hay castigo ni condena, ¿por qué no repetir la estrategia? Al fin y al cabo, Laporta fue uno de los que renovó el mandato de Negreira, cuadriplicándole el sueldo. Y si durante su primera época le fue bien a nivel de éxitos deportivos, ¿por qué no repetir ahora? Nada parece haber ocurrido. Se ha librado del proceso como imputado, su imagen no aparece apenas desgastada entre su propia afición, que le ha comprado todas sus mentiras —cajas de cartón vacías incluidas— y la prensa afín no parece cuestionar absolutamente nada.
También han salido beneficiados, por cierto, todos esos árbitros que se formaron en el Negreirato. A pesar de que se han hecho públicos los nombres de los colegiados que pagaron a Negreira Junior, ese coach de prestigio internacional, un Jordan Peterson a la española, que les ayudaba a gestionar sus vidas y emociones, no ha habido ningún tipo de sanción para ellos. Se juzga al Barcelona como institución, y a los pocos incautos que pasaban por allí, pero nada más, como si los corrompidos árbitros no tuviesen nada que ver en todo este Barçanegreirato (me niego a llamarlo caso Negreira).
Y si no hay castigo ni condena, ¿por qué no repetir la estrategia? Al fin y al cabo, Laporta fue uno de los que renovó el mandato de Negreira, cuadriplicándole el sueldo
Bajo el paraguas de Negreira se cobija, en realidad, un sistema putrefacto que tiene personas con nombres y apellidos. Para todos aquellos que entraron en la “escuela Negreira”, en el máster acelerado para ser mejor árbitro (y mejor persona), el resultado fue excelente. ¿Qué les impide a ellos y a muchos otros no seguir colaborando de la misma manera? ¿Qué les impide incluso perjudicar al Real Madrid abiertamente? Al fin y al cabo, es el único club personado en la causa, el enemigo visible. Parecen los únicos interesados en destapar una trama que, si bien perjudicó al club blanco, también lo hizo al resto de clubes y, por supuesto, a la imagen de la liga, a la limpieza de la competición y a España.
Si todo son beneficios para los tramposos, la pregunta vuelve a ser clara, ¿por qué no volver a implementar un sistema corrupto? A la vista de los últimos escándalos, especialmente con el infame arbitraje de Alberola Rojas, parcial como pocos, son todas preguntas legítimas. Hemos visto en los últimos días, otros datos estadísticos aportados que se salen nuevamente de la norma.
Y sí, el VAR venía para arreglar muchos de estos problemas, pero ya sabemos que toda tecnología en malas manos puede ser utilizada para fines perversos. Y esto es lo que sospechamos miles de madridistas (¿y no madridistas cabales?) que está ocurriendo.
El círculo se repite mientras el fútbol español se degrada a marchas agigantadas, con presidentes como Rubiales, Villar o Rocha imputados, o con la permanente mancha de la sospecha hacia dirigentes arbitrales como Clos Gómez o Medina Cantalejo. De la misma manera que llamaban locos a aquellos que tempranamente denunciaron la gigantesca anomalía estadística que había con los saldos arbitrales de los equipos, ahora, aquellos que vuelven a poner el énfasis en la estadística serán nuevamente unos locos o unos conspiranoicos.
¿Qué les impide a ellos y a muchos otros no seguir colaborando de la misma manera? ¿Qué les impide incluso perjudicar al Real Madrid abiertamente? Al fin y al cabo, es el único club personado en la causa, el enemigo visible
Y, sin embargo, nada tan cuerdo como pensar que si lo hicieron una vez (una vez durante muchos años, posiblemente 3 décadas), lo natural sería volver a hacerlo. Además de la lentitud judicial, hay un panorama político favorable a toda entidad que represente al independentismo, así como un mismo sistema arbitral donde no han cambiado los nombres. Los mismos que designaba Negreira están ahora al frente de las instituciones arbitrales. Lo descabellado sería pensar que el modus operandi es distinto de aquel. Eso sería lo anómalo, que árbitros y personas que crecieron al albur de un sistema corrupto y se beneficiaron con ello, de pronto han decidido ser completamente honrados.
Desde la llegada del VAR, sabemos que los criterios de aplicación son arbitrarios. Lo son en el campo y en la sala VOR. Y bajo supuestos protocolos, lo que se esconde es en realidad una tremenda falta de transparencia y un afán continuado por evitar que los espectadores entiendan con claridad los criterios arbitrales y dispongan de toda la información posible (imágenes incluidas) y sobre aquello que se discute entre el árbitro de campo y el de la sala VOR.
Y si la mera percepción nos induce a pensar que el sistema sigue corrupto, también lo hace la pura lógica, sabiendo que Mediapro, cuyos propietarios son socios accionistas del F.C. Barcelona, son los que manejan las imágenes. De igual manera sorprenden los datos estadísticos, que acumulan una serie de anomalías donde nuevamente el Real Madrid es el equipo más perjudicado. Justo como con los saldos arbitrales que periódicamente publicaba algunos tuitero madridista en pleno apogeo del Barçanegreirato, y que constantemente eran ignorados por el mismo establishment periodístico y mediático, que ahora también ignora la realidad estadística del VAR.
A la hora de evaluar los datos hay que considerar algo tan básico como que el Real Madrid y el Barcelona son equipos que, por su manera de jugar, por ser equipos grandes y por la calidad de sus jugadores, deberían tener parámetros estadísticos parecidos. Quizá incluso más beneficiosos aún para el Real Madrid, que ha sido el mejor equipo en Europa en la última década. Pero cuando analizamos los datos observamos que dista enormemente de ello, y el Real Madrid sale perjudicado.
Lo anómalo sería que árbitros y personas que crecieron al albur de un sistema corrupto y se beneficiaron con ello, de pronto han decidido ser completamente honrados
De igual manera, sobre una estadística acumulada de varios años, lo normal es que el número de intervenciones del VAR fuese similar entre todos los equipos, así como los resultados (si son a favor o en contra). Durante 5 temporadas las equivocaciones de los árbitros deberían ser similares entre unos y otros equipos, como cuando tiras una moneda al aire 1000 veces. Lo normal en este estudio sería que al cabo de estas temporadas de análisis de los resultados del VAR los equipos tuviesen parámetros parecidos. En especial los equipos con características similares.
Un análisis aséptico de los datos ya nos arroja resultados sorprendentes. De 8 equipos analizados que estuvieron en la primera división durante las últimas 5 temporadas, el Real Madrid tiene los peores datos en 3 de las 4 categorías. Y en otra, la cantidad de intervenciones totales, muchas menos que sus dos inmediatos competidores, FC Barcelona y Atlético de Madrid.
El saldo acumulado (decisiones beneficiosas-decisiones perjudiciales) es negativo, muy alejado del segundo. Las decisiones favor del Real Madrid en el VAR son las de menor porcentaje mientras que las negativas son las de mayor porcentaje. Es decir, a la hora de revisar las jugadas del Real Madrid, hay muchas más probabilidades de que el veredicto perjudique al club blanco que a cualquier otro club de primera división. Este sesgo negativo es el saldo acumulado, y es tan sorprendentemente que la diferencia entre el Atlético de Madrid y Real Madrid es de 29 puntos.
Los datos estadísticos parecen tener más sentido cuando entendemos quién ha estado al frente del Comité Arbitral. Cuando se implementó el VAR y hasta noviembre del 2021 el encargado fue Velasco Carballo. Curiosamente, a partir de ese momento y en las dos temporadas siguientes es cuando la diferencia con máximo rival, el FC Barcelona, es más llamativa. La diferencia es tan grande, como un saldo negativo para el equipo blanco de -15 versus un saldo positivo de +1 para el club culé.
Y, casualmente, fue en la temporada pasada cuando ese saldo se equilibró dentro de unas variables que deberían ser normales. ¿Acaso influyeron las noticias del caso Negreira?
También sorprenden los resultados de la temporada 2019-2020, con un saldo favorable al Real Madrid. Cualquier saldo a favor del Real Madrid sorprende enormemente, a pesar de ser el equipo más laureado y exitoso de la historia. Quizá la inexistente relación con Negreira en ese momento, a quién el Barça cortó sus pagos en mayo del 2018, pudo influir en ese sesgo positivo hacia el club de Florentino Pérez.
La implementación del VAR se produjo en la temporada 2018-2019, con un nuevo impulso dado por Velasco Carballo, que pretendía regenerar las instituciones arbitrales. Si buceamos en las declaraciones de aquella época y en las intenciones de Velasco Carballo, había un ánimo por regenerar el sistema arbitral.
Por aquel entonces no conocíamos el entramado mafioso que habían implementado Negreira y el Barcelona, y había confianza en que el VAR por sí solo arreglase muchas de las injusticias que se cometen en el fútbol. Seis años después, la anomalía estadística es tan grande como lo era sin el VAR. Y las sensaciones y lo que vemos cada día nos llama suficientemente la atención como para pensar que nada ha cambiado. Los datos y las cifras están ahí para quien las quiera revisar.
Seguro que se podrá crear un relato en paralelo, indicando que en realidad se están corrigiendo errores que antes beneficiaban al Real Madrid, como cuando nos decían que al Barcelona le pitaban más penaltis y más expulsiones a favor porque atacaba más. Y no porque simplemente lo que hacían de más era pagar a un vicepresidente arbitral. Al fin y al cabo, el Real Madrid sigue siendo el equipo de Franco en el imaginario popular.
Dejo las gráficas con cada una de las temporadas analizadas. De la primera, la 2018-2019 no he podido encontrar los datos y en la última tampoco he encontrado el dato de la columna “no influyó”. Adicionalmente, la temporada 2020-2021 solo contiene datos hasta la jornada 35. El agregado del saldo acumulado no aparece en aquellos equipos que no han estado durante las cinco temporadas en primera división. Los datos se han obtenido de diversas fuentes y los porcentajes son fórmulas de cálculo sencillas.
Getty Images.
Gráficos: Carlos García de Sola.
Durante muchos años hubo una teoría general en el fútbol entre periodistas, analistas y aficionados que argumentaban que el equipo campeón de Europa era el que menos se reforzaba de los grandes equipos en cuanto a calidad y cantidad. La razón era precisamente la victoria y que había poco que retocar porque todo había funcionado. El Real Madrid, en un repaso a los mercados realizados tras levantar la Copa de Europa, deshace en muchos casos este mito porque después de levantar el trofeo acabaron aterrizando algunos de los mejores jugadores del mundo.
Tras conquistar la primera Copa de Europa de la historia en 1956 el Real Madrid se reforzó a lo grande. Fichó a Raymond Kopa, procedente del Stade de Reims, el rival de los blancos en la final. El fichaje se venía rumoreando semanas atrás y se confirmó por una cantidad de ocho millones de pesetas de la época. El resto de incorporaciones fueron de la casa, con Casado, Visa y Sutter ascendidos del Plus Ultra y Antonio Ruiz y Santisteban desde el Real Madrid aficionado. Luego, a mitad de curso, se consiguió cedido hasta final de campaña al lateral derecho Torres Pastor, del Real Zaragoza, por las bajas temporales de Becerril y Atienza.
En 1957 se ganó la ‘Segunda’ y Bernabéu continuó mejorando la plantilla. Esta vez echó el ojo a Sudamérica para reforzar la parcela defensiva. Unos días antes de ganar a la Fiorentina en el Santiago Bernabéu ya se había concretado el fichaje de Pepe Santamaría. El uruguayo era el mejor zaguero del otro lado del océano y desembarcaba en Europa para convertirse también en leyenda del club. La otra gran firma fue la del portero Rogelio Domínguez, que vino como reciente campeón de América con la selección argentina. El equipo blanco quería competencia seria para un Juanito Alonso, que estaba a gran nivel, pero también empezó a tener lesiones importantes. Además, consiguió un hueco en la primera plantilla Chus Pereda, procedente del Indauchu, y se trajeron a Brunet desde el Terrasa como un jugador de futuro.
Después de la ‘Tercera’ Copa de Europa conseguida contra el AC Milan en Bruselas llegó una de las apuestas más arriesgadas para Bernabéu. Puskas, uno de los mejores futbolistas del planeta a principios de la década, estaba sin equipo. Llevaba dos años fuera por una sanción y había cogido muchos kilos. Pocos hubieran confiado en él, pero el mandatario blanco se lanzó a por su firma y la logró. Una operación que sería histórica. Acompañaron al magiar como refuerzos el medio uruguayo Ramos desde Nacional, los asturianos Falín y Chus Herrera desde el Real Oviedo y el extremo Segurola de la Real Sociedad.
Santiago Bernabéu siempre tuvo un gusto especial por los jugadores brasileño y al conseguir la ‘Cuarta’ se fijó en aquel mercado. No pudo con Garrincha ni Pelé, pero sí con un compañero suyo campeón del mundo en Suecia’58, el centrocampista Didí. La apuesta no salió bien, pero su llegada generó mucho entusiasmo entonces. Le acompañó un compatriota que acabó dejando buen sabor de boca como fue el extremo derecho Canario.
Además, desde el mercado nacional, se realizaron bastantes incorporaciones: Bagur (Real Sociedad), Vidal (Real Murcia), Pantaleón (Las Palmas), Pachín (CA Osasuna), Pepillo (Sevilla), Manolín Bueno (Cádiz) y el húngaro Kaszas, procedente del RCD Español. Luego, en el mes de abril de 1960, otro gran fichaje fue el de Luis del Sol (6,5 millones de pesetas de coste) desde el Real Betis, que entró con rapidez y eficacia directamente al once titular.
El equipo pentacampeón de Europa fue el menos reforzado de aquella etapa gloriosa de las cinco Copas de Europa. En el verano de 1960 se confiaba plenamente en la plantilla y solo hubo ligeros retoques en la portería y la delantera. Vicente Train, ‘El Grapas’, uno de los mejores arqueros del país, pasó del RCD Español al Real Madrid. Y arriba se logró el traspaso de un sueco al que Bernabéu había visto un par de años antes en su Mundial, el punta Agne Simonsson, llegado desde el Örgryte IS como un consumado goleador.
Seis años más tarde, después de obtener una Copa de Europa histórica con un equipo repleto de españoles, los fichajes fueron de cara al futuro. Hubo tres incorporaciones y el regreso de dos chavales que habían estado cedidos en campañas anteriores. En la portería se contrató a Andrés Junquera, un cancerbero del Langreo de gran estatura al que se comparaba con Iribar. Para la defensa llegó el polivalente Fernando Zunzunegui, fichado desde el Celta en el verano de 1965, pero que tras firmar se marchó más de un año a realizar el servicio militar a El Aaiun, y para la media el catalán Rovira, que vestía hasta entonces la camiseta del RCD Mallorca. Los dos chicos eran ‘Chato’ González, canterano merengue, y el albaceteño Juanito Rodríguez. Ambos habían militado en el Rayo Vallecano la temporada previa.
La ansiada ‘Séptima’ se produjo en 1998, una época en la que el Real Madrid no disfrutaba de una gran bonanza económica. La gerencia blanca solo realizó unos pocos retoques en la plantilla. Para la defensa se fichó a un central y a un lateral izquierdo para dar descanso a Roberto Carlos. El central fue Iván Campo, una de las sensaciones de la Liga el año anterior en el RCD Mallorca y que fue convocado para el Mundial de Francia’98 por Javier Clemente. Su traspaso se cifró en 800 millones. Mientras que para la banda siniestra el elegido fue un jugador con experiencia como Robert Jarni, que era un referente del Real Betis y en el Mundial de Francia rindió a un muy buen nivel con Croacia. Los blancos pagaron unos 650 millones de pesetas a los verdiblancos. Por último, la secretaría técnica buscó jugadores con futuro y eligió al uruguayo Federico Magallanes, que militaba en la Atalanta. Su costo fue de 400 millones de pesetas.
Dos cursos después, el cuadro blanco reconquistó la Champions League en París. Fue un verano peculiar porque había elecciones a la presidencia. El primer refuerzo fue el del portero César Sánchez, fichado en agosto de 1999 al pagar aproximadamente 1000 millones al Real Valladolid. El segundo fue Albert Celades, que llegó libre tras terminar contrato con el Celta. Luego, el presidente saliente Lorenzo Sanz, cuando anunció la convocatoria electoral, certificó el fichaje de Santiago Solari desde el descendido Atleti por 600 millones. Antes de la celebración de las elecciones fue la junta electoral la que concretó el fichaje de Pedro Munitis, estrella del Racing e internacional por España en la Euro’2000. Una jugada de la que Lorenzo Sanz dijo desconocer y que tampoco gustó a Florentino Pérez. Este último se hizo con el poder al ganar los comicios y su bomba fue el fichaje de Luis Figo, capitán y emblema del Barça. Una incorporación histórica por el pago de su cláusula de rescisión que ascendía a 10.000 millones. También el nuevo presidente reforzó la media con el dúo Makelele-Flavio Conceiçao, cuyos fichajes en total se fueron a más de 6000 millones (2500 + 4000).
En el verano de 2002, unas semanas después de ganar la ‘Novena’ en Glasgow, el equipo no contaba con ningún fichaje en la plantilla y así comenzó la pretemporada. Pasaron las semanas en julio y también en agosto, aunque en la prensa era vox populi diario que Florentino Pérez preparaba una bomba. El máximo mandatario trataba de fichar a Ronaldo Nazario, reciente campeón del mundo con Brasil en el Mundial de Japón y Corea del Sur. El traspaso era muy complicado, implicaba a muchas partes y se coció a fuego muy lento durante el periodo estival. Tan enrevesado fue que no se cerró hasta minutos antes del cierre oficial del mercado de fichajes el 31 de agosto. Inolvidables son aquellas fotos de Florentino Pérez y Jorge Valdano remangados en las últimas horas de aquel día. Finalmente, todos los papeles llegaron a tiempo y el Real Madrid fichó al delantero brasileño tras desembolsar 45 millones de € al Inter de Milán.
La ansiada ‘Décima´ ocupó un lugar privilegiado de la sala de trofeos a partir de 2014. Ese éxito trajo consigo un fichaje que acabó por convertirse en uno de los mejores de la historia de la entidad. Desde el Bayern Munich llegó Toni Kroos a cambio de 25 millones para convertirse en leyenda. Sin embargo, no fue la incorporación estrella, sino que ese status le perteneció al colombiano James que rayó a un extraordinario nivel en el Mundial de Brasil’2014 semanas antes.
El Real Madrid realizó un enorme desembolso y pagó 75 m€ por su traspaso al AS Monaco. Además, se reforzó la portería con la llegada desde el Levante de Keylor Navas y para delantera a última hora se pidió la cesión al Manchester United de Chicharito Hernández. Luego, en enero, se miró a Brasil para incorporar al mediocentro Lucas Silva.
En el memorable trienio de 2016 a 2018, con la consecución de tres Champions League con Zinedine Zidane al frente de la parcela técnica, el equipo no se renovó en exceso ni se concretaron excesivos refuerzos. Tras ganar la competición continental en Milán, solo fue un verano para la recompra por 30 m€ de Álvaro Morata, que venía de hacer un magnífico papel en la Juventus.
Un año más tarde, tras conquistar la ´Decimosegunda´ en Cardiff, los fichajes fueron dos: el lateral izquierdo Theo Hernández por 24 millones de € que procedía del Atlético de Madrid, y Dani Ceballos, centrocampista bético por el que se pagó algo más de su cláusula hasta ascender a una cantidad de 16,5 millones de €. El año de mayor dispendio económico fue después de la final en Kiev en 2018. Fue el final de ciclo para algunos pesos pesados y se buscó la renovación a largo plazo en varios puestos del equipo. Para la portería se fichó a Courtois desde el Chelsea por 35 m€ y al joven ucraniano Lunin procedente del Zorya que costó 8,5m€.
En la delantera se contrató a la estrella emergente brasileña Vinicíus. Un fichaje por el que el Real Madrid tuvo que pelear con otros grandes de Europa pero que acabó cerrando por 45m€. Además, el canterano Mariano regresó a casa después de una prolífica temporada en Lyon. Su fichaje se fue hasta los 21,50 millones de €. En el mercado nacional se firmó al prometedor lateral derecho Álvaro Odriozola desde la Real Sociedad, que ingresó 32m€. Más tarde, en el mercado invernal, el que aterrizó fue Brahim desde el Manchester City que consiguió 17m€ por su marcha.
La ‘Decimocuarta´ tuvo como sede París en 2022. En el mercado estival la gerencia deportiva merengue tuvo dos objetivos claros y los llevó a cabo. Uno fue el central alemán Rüdiger, por el que se negoció en los primeros meses del año para llegar libre al finalizar contrato con el Chelsea. Mientras que el otro refuerzo costó más en cuanto a trabajo en la negociación y dinero. El centrocampista Tchouaméni desechó importantes ofertas de la Premier para fichar por el Real Madrid y cumplir su sueño de chaval. La entidad blanca se tuvo que rascar seriamente el bolsillo para convencer al AS Monaco de su salida y pagó 80m€.
El último mercado de fichajes como campeón europeo ha sido este verano. Se incorporaron dos jugadores, aunque estaban contratados bastantes meses antes de que se iniciase la época caliente de fichajes. Kylian Mbappé fue la incorporación estrella después de una persecución por su firma de más de siete años. No se pagó nada al PSG por su extinción de contrato, pero en acuerdos y primas por el propio jugador la cantidad dispensada alcanzó importantes cifras de dinero. La otra incorporación se cerró a finales del año 2022. El Real Madrid volvió a pescar a una joven perla en Brasil: Endrick. El delantero de Palmeiras no podía incorporarse hasta cumplir los 18 años y eso retrasó su aterrizaje en Madrid más de un año y medio. El costo de su fichaje se estimó en unos 47,5 millones de €.
Por tanto, haciendo un resumen de los quince mercados posteriores a la consecución de la Copa de Europa se puede observar que el Real Madrid, en la mayoría de ocasiones, mejoró significativamente la plantilla y no se mostró contemplativo ni acomodado. En dichos mercados fue frecuente la incorporación de estrellas mundiales que tenían como propósito subir todavía más el nivel de la plantilla. En la época de Bernabéu fue una constante con los fichajes de Kopa, Santamaría, Puskas y Dídi y Florentino Pérez imitó el camino con las llegadas de Figo, Ronaldo, Kroos y Mbappé.
Fotografías: archivo Alberto Cosín y Getty Images.
Buenos días, amigos. Hoy no toca ración de racismo (de ese que, al parecer, no existe) en la prensa. Tampoco toca intentar acabar con Vinícius por todos los medios (hola, Marca). Porque hoy es día para hacerse eco del enorme partidazo de la selección española que paralizó el país. Un choque importantísimo de… un momento… de… de la Nations League.
El mejor, por supuesto, fue Lamine Yamal. El fabuloso delantero del Barça siempre es el más destacado, juegue donde juegue y a lo que juegue, aunque un día, por cualquier motivo, no esté acertado. Pero no por ser Lamine, sino por pertenecer al FC Barcelona, némesis del Madrid, lo que le hace merecedor del apoyo incondicional de su propia afición y de la antimadridista. Este apoyo, también institucional, se extiende hasta la retirada del futbolista en cuestión. O incluso después de la misma, como sucede con Messi.
Nos desviamos del tema. Estábamos hablando del partido de España. Desafortunadamente, Lamine no bastó para ganar a Serbia y el 0-0 inicial no se movió. Mundo Deportivo dice que la selección mandó pero careció de pegada. Claro, si hubiese jugado ese Madrid que juega fatal, con pegada y que solo sabe ganar Champions pero sin proponer, probablemente habría ganado. No nos referimos, claro está, al Madrid actual, que como todo el mundo sabe atraviesa la mayor crisis de su historia y con suerte se mantendrá en Primera División.
Estos parones de selecciones son «fantásticos» para el fútbol. En el partido de los de Luis de la Fuente el damnificado fue Oyarzabal: lesionado en su tobillo izquierdo. Abandonó el estadio en muletas, como destaca Marca.
Los defensores del fútbol de selecciones y a su vez seguidores del Madrid no sabemos cómo habrán recibido la noticia de la lesión de Militao con Brasil, que, unida a las demás bajas, dibuja un panorama tétrico para los próximos partidos.
¡Viva el fútbol de selecciones! ¡Queremos un Mundial cada trimestre!
La lesión de Militao no parece grave, aunque lo más probable es que se pierda el partido frente a la Real Sociedad. A este paso, Ancelotti va a tener que alinearse a sí mismo.
El diario que ataca por sistema al Madrid y a Vinícius destaca en su azotea que 7 de los 30 finalistas al balón de Oro son blancos. Se refiere a futbolistas del Real Madrid. Vinícius, Mbappé, Bellingham, Kroos, Valverde, Rüdiger y Carvajal optan al galardón de France Football. Messi no está en la lista de nominados, lo cual no es óbice para que no gane el premio.
El Madrid opta, junto a otros, a Mejor Club. Aquí sabemos que no hay opciones, apenas ha sido el mejor equipo, ha ganado un puñado de copas y ha obtenido el trofeo más importante: la Champions. De modo que lo más probable es que lo gane el City, como en 2022. O algún otro club. Cualquiera menos el Madrid.
Quien no deja de meter goles es Cristiano. Como destaca As, ayer marcó con Portugal su tanto número 900. La mitad de ellos los consiguió defendiendo la camiseta del Real Madrid. Ya sabéis, estadísticamente, más de un gol por partido en un periodo de nueve años. Una barbaridad. Nos alegramos por él y le felicitamos. Es uno de los más grandes de todos los tiempos.
También es un titán Pepe, quien recibió un merecidísimo homenaje antes del partido de la selección lusa frente a Croacia. Otro jugador que dejó una huella imborrable en el Real Madrid.
No queremos despedirnos sin recomendar la lectura de la carta abierta de Jesús Bengoechea a José Luis Martínez-Almeida y la carta abierta de Ice Landic a Vinícius.
Pasad un buen día y tened cuidado no os vayáis a lesionar vosotros también en este parón de selecciones.
Querido Vinícius:
Desde tu llegada a España con apenas 18 años, el fútbol español no ha sido precisamente hospitalario contigo. Eras un joven talento brasileño que llegaba al club más grande del mundo, y la expectativa era tan alta como las críticas que empezaste a recibir desde el minuto uno. Tu expectativa sería diferente: llegar a un gran club, con una gran masa social, con mucho "poder", como habrías escuchado toda tu vida, te haría la vida más fácil. Un club exigente, sí, pero de eso tú andabas sobrado. Seguro que sentiste una gran decepción al ver cómo se manejaba el fútbol español con el Real Madrid. Se decía que no tenías el nivel, que no marcabas goles, y que, en definitiva, ya habías fracasado como futbolista. Sin embargo, desde el principio quedó claro que tu amor por el fútbol y tu dedicación al deporte superarían a todas las voces que intentaban menospreciar tu talento.
"Lo que no te mata te hace más fuerte", decía Nietzsche. Vaya si lo hizo. Tus primeros meses en el Real Madrid fueron la forja de ese proceso. Respondiste a los que te criticaban no con palabras, sino con trabajo y mejoría. Tu progreso fue evidente, y lo sigue siendo. Cada temporada que pasa, te conviertes en un jugador más completo, más maduro, más influyente. Y, como era de esperar, una vez que quedó claro que eras un jugador extraordinario, las críticas ya no se enfocaron en tu fútbol, sino en tu comportamiento.
Te acusan de protestar demasiado, de provocar a los rivales, de gesticular frente a los árbitros. De repente, el foco de atención dejó de ser tu juego y pasó a ser una supuesta actitud que, según algunos, empaña tu desempeño. Pero no es difícil ver la hipocresía en este discurso. En un mundo racional, el jugador que se defiende ante la injusticia en el campo, que reacciona ante la falta de protección arbitral, debería ser defendido, no señalado. Pero ¿cómo van a defenderte de la falta de protección arbitral los mismos que forman parte de la organización mafiosa que es el fútbol español? El fútbol español no merece organizar un Mundial de fútbol; es una cloaca putrefacta llena de corrupción, intereses no declarados, ignorantes y malas personas. Si otros países lo merecen o no, no es objeto de análisis por mi parte. Quizás ningún país lo merezca. Así estamos. Tú, Vinícius, te has convertido en un objetivo fácil. Y todo por decir lo evidente.
¿Cómo van a defenderte de la falta de protección arbitral los mismos que forman parte de la organización mafiosa que es el fútbol español?
Ortega y Gasset lo habría entendido. En su obra La rebelión de las masas, Ortega habla de cómo, en la modernidad, la masa tiende a aplastar lo que es diferente, lo que no se ajusta a la norma. En tu caso, no es solo tu fútbol lo que molesta a muchos, sino tu carisma, tu carácter, y la valentía con la que te enfrentas a las adversidades. Eres diferente, y en un mundo que muchas veces prefiere la uniformidad, eso incomoda. Y, por si fuera poco, a esta mezcla se le ha añadido un componente aún más corrosivo: el racismo. Has sido víctima de insultos y comportamientos racistas por parte de aficiones rivales que, en lugar de celebrar el talento en el deporte, eligen sumergirse en el odio. No hay excusa ni justificación para esto. En un país que debería haber aprendido de su historia, que debería haber superado estas actitudes arcaicas, el racismo sigue presente en los estadios y, como bien has señalado en más de una ocasión, las instituciones no han hecho lo suficiente para protegerte.
Tener una actitud amable y una sonrisa permanente es mucho más fácil para un deportista cuando, lo verdaderamente importante, las jugadas que deciden partidos y campeonatos se juzgan por parte del árbitro, los comités y los medios de forma correcta. Si en lugar de señalar una falta a tu favor, con amarilla para el defensa, te la enseñan a ti por protestar lo evidente, mientras los comités premian a ese árbitro y los medios mienten deliberadamente a sus clientes, el mundo entero te juzgará de forma injusta. Y esa injusticia es cada vez más profunda porque cada vez tu desacato es mayor. Porque debe ser así. Ha vuelto el linchamiento mediático, comportamiento que sólo se moderó con la internacionalización de tu problema, no por convencimiento, sino porque nadie quería aparecer retratado en medios internacionales, mucho más expeditivos cuando se trata de juzgar determinadas actitudes. Ha vuelto, digo, porque han visto la ocasión, a ver si esta vez sí consiguen acabar contigo.
Ha vuelto el linchamiento mediático, comportamiento que sólo se moderó con la internacionalización de tu problema, no por convencimiento, sino porque nadie quería aparecer retratado en medios internacionales, mucho más expeditivos cuando se trata de juzgar determinadas actitudes
Pero, sin duda, el mayor de tus problemas con los intolerantes que se ocultan en la masa o en las ondas es uno muy concreto: juegas en el Real Madrid. Y es que todos nuestros jugadores deben enfrentar otra realidad muy propia de este país: el antimadridismo. En España, como bien sabes, el Madrid no tiene rivales; tiene enemigos, declarados y no declarados, a cara descubierta y detrás de un antifaz de ecuanimidad e imparcialidad, especialmente en los medios. Esos mismos medios que aplauden el juego duro contra ti, que minimizan los insultos racistas que recibes, que ponen el foco en tu protesta y no en la agresión sufrida, son los mismos que critican sistemática y soterradamente a tu club por no someterse a sus demandas. No hay que ser un gran conocedor de la política del fútbol para entender que el Real Madrid no ofrece las "facilidades" a la prensa que ellos querrían, para manejar el club a su antojo, como en otros tiempos.
En este contexto, tu batalla no es solo contra el racismo, sino también contra el antimadridismo. Y el segundo es aún más feroz que el primero. Porque si mañana ficharas por cualquier otro equipo, se acabarían gran parte de tus problemas. Seguirías recibiendo insultos racistas de tanto en cuanto, sí, pero la reacción mediática sería de rechazo pleno, avergonzando a los agresores y sentando las bases de un futuro mejor. Pero si jugando en el Real Madrid mañana amanecieras más blanco y rubio que un príncipe nórdico (de los de antes, claro), te seguirían odiando igual. Por guapo, como a Beckham, o incluso por educado, como a Butragueño.
Tu batalla no es solo contra el racismo, sino también contra el antimadridismo
Pero ¿qué hacer frente a esta situación? Mi consejo es sencillo: sigue siendo tú mismo. Con tus luces y tus sombras, con tus protestas y tus celebraciones, con tu pasión desbordante y tu carácter indomable. No te rindas. La historia no la escriben aquellos que se conforman, sino los que luchan por sus convicciones. Sartre decía que "el hombre está condenado a ser libre", y esa libertad, Vini, es la que te empuja a no aceptar el racismo ni la injusticia. Tienes una oportunidad única de ser un símbolo, no solo para el fútbol, sino para las generaciones que vienen. Eres la representación de que, en un mundo lleno de prejuicios, el talento y la integridad personal siempre deben prevalecer. En España, el racismo existe, como bien dices, pero también existe un odio profundo hacia el Real Madrid que se disfraza de críticas aparentemente futbolísticas. No dejes que ninguna de esas fuerzas te detenga.
Sigue corriendo por la banda con la misma alegría con la que lo hiciste en tus primeros partidos en Brasil. Porque, al final del día, el fútbol es más que un juego: es una expresión de libertad. Y tú, Vinícius, eres uno de sus máximos exponentes. Lo que tú sufres no es sólo racismo. Es racismo y antimadridismo.
Con admiración y respeto,
Ice Landic
Getty Images.
Ilustrísimo Señor Alcalde:
me llamo Jesús Bengoechea y me dedico a escribir y hablar sobre fútbol o, para ser más exactos, sobre el Real Madrid, que es una de mis pasiones en esta vida como en la suya lo es el Atleti. También escribo sobre otras cosas que asimismo me apasionan, como estoy seguro de que a usted le entusiasma ser el alcalde de todos los madrileños. Al menos, esa impresión he obtenido casi siempre de sus intervenciones públicas (dejemos el "casi" para otro día).
Se ha permitido usted exigir a Vinícius que rectifique "inmediatamente" unas declaraciones en las que me atrevo a apostar con fuerza que no dijo lo que usted cree que dijo. Es decepcionante comprobar que un hombre de la talla intelectual y moral que usted ha mostrado en muchas ocasiones (lo digo sin el menor atisbo de ironía) se resiste a acudir a las fuentes originales antes de pronunciarse sobre algo, y se deja llevar por las viles manipulaciones de cierta prensa. Tal cosa es, me temo, lo que le ha pasado a usted. Lo temo y a la vez es la opción más llevadera. Prefiero tener un alcalde chiringuitero a un alcalde irresponsable. A partir del minuto 5, si tiene la gentileza.
Real Madrid star @vinijr recently opened up to CNN about the racist abuse he's suffered and says that he and his teammates will walk off the pitch if it continues this season.
👉 https://t.co/eQiVHdJvHX pic.twitter.com/DUMapei8Oa
— CNN Sports (@cnnsport) September 4, 2024
Le invito a que escuche de viva voz de Vinícius sus palabras en la entrevista. Insisto: estoy seguro de que aún no lo ha hecho. Cuando lo haga, estoy convencido de que aplicará la misma exigencia de rectificación sobre su propia persona que trataba de imponer al jugador del Real Madrid.
Vinícius no emitió ningún mensaje contra España, ni contra los españoles, ni contra los madrileños. Sí lo hizo contra una "minoría" (palabra literal) de racistas que hay en demasiados campos de España, así como contra la inacción (o reacción tardía y tibia) institucional contra este problema. Dentro de esos campos de España está el Metropolitano, y dentro de esta inacción está la del club que juega en dicho estadio y que además es el suyo, Ilustrísimo Señor Alcalde, sin que por el momento se le conozca a usted manifestación pública alguna contra el Frente Atlético, ni reconvención alguna por su parte a la autoridad de su club para que deje de darles cobijo, prebendas y financiación. Este último apunte no es de Vinícius. Es mío. El Frente Atlético, facción también minoritaria de la afición que usted integra, ha protagonizado muchos actos racistas y vandálicos contra Vinícius, entre los que se cuenta la colgadura de un puente de un muñeco que representaba al futbolista madrileño. Colgadura por el cuello, para ser precisos.
Le sorprenderá saber que Vinícius no ha pedido la retirada de la concesión del Mundial 2030 a España. Ha hablado del hipotético caso de que el país no evolucione en la dirección adecuada en la lucha institucional y mediática contra el racismo, en cuyo caso convendría dicha retirada. Pero de inmediato ha añadido que está atestiguando significativos avances en la batalla contra estas minorías, y que espera que no haya ninguna contraindicación en la designación para el Mundial 2030.
Si usted no rectifica inmediatamente sus propias declaraciones exigiendo la rectificación de Vinícius, entenderá que no sólo el jugador, sino todos los que luchamos contra esas minorías racistas en España, incluyamos a la Alcaldía de Madrid dentro del ramillete de instituciones que manifiestan una clara tendencia a inhibirse en la lucha contra el racismo y la xenofobia.
Inhibirse en el mejor de los casos.
Atentamente,
Jesús Bengoechea