Buenos días, amigos galernautas. Al final lo han conseguido. Tal día como hoy, deberíamos estar contentos, emocionados ante la perspectiva de un choque de muchos quilates y máxima rivalidad entre ancianos e inmemoriales rivales en la capital del reino. Pero no. Va a ser que no. Resulta que la sensación es otra. Con el paso de la semana, Los días que tú juegas son todo lo que soy han ido sumiéndose en una pesarosa inquietud con motivo de la sombra ultra que se cierne sobre el Metropolitano con todo el mundo haciéndose el orejas y la Liga a rebufo.
Derby total, sí. Totalmente demenciado. Totalmente tolerado por los celadores del manicomio. Hemos pasado de los acordes de Desafío Total a Miedo y Asco en… el Metropolitano. Cuando el Fear and Loathing es en Las Vegas, como en la película, todo es lisérgico, estroboscópico y estupefaciente, los tres pilares sobre los que necesitará sostenerse seguro el merengue medio esta noche para no ponerse como un basilisco ante lo que anida en cierto fondo del Wanda.
En cualquier caso el Show must go on manda, que hay que vender la mejor Liga del mundo, a Mbappé —que no juega—, la Liga de las Estrellas y todo eso. No vaya a ser que nos quiten er Mundiá porque al desgraciado de Vini le ardan un Mississippi cada jornada o a los Williams les recuerden de tanto en cuanto cómo llegaron sus padres a España. Ya saben; el periodismo deportivo español es el mejor de mundo, como se atreve a proclamar un osado Felipe del Campo, el del bochorno de buenas tardes y buenos goles, y el fútbol español fija, brilla y da esplendor mientras navega en un proceloso mar de mierda. Acabáramos.
Como puede apreciar el sabio galernauta, las peligrosas aristas que presenta este encuentro en el ámbito social no merecieron mayor inquietud por parte de las primeras planas de la meseta, más preocupadas, como siempre, de maquillar las tropelías del “equipo del pueblo y la mejor afición de España”. A muy pocos, por no decir ninguno salvo a La Galerna, pareció preocuparles el nauseabundo runrún creciente del sector del colchonerismo empeñado en cubrirse de gloria en el estercolero de X, la red social a la que ha venido al pelo el cambio de nomenclatura de Elon Musk, porque, efectivamente, lo que se ha podido leer por allí esta semana ha sido efectivamente pornográfico; del chungo, del duro, del dámelo todo, papi. Descontrolado y violento.
Hemos visto desfilar a insignes líderes de opinión manitú promocionar y hacer chanzas acerca de una campaña para acudir con mascarilla al Metropolitano y así —qué astutos— despotricar con barra de libre de insultos, grito gutural de primate incluido, contra el primero que pase por allí, preferiblemente Vinícius que, por cierto, lleva toda la semana provocando a todo el mundo. Hemos visto cómo se han inventado una campaña para homenajear al Mono Burgos —precisamente hoy— para emitir al unísono ese vocablo de la jungla que tanto les gusta ¿Será el aniversario de cuando Germán, al que por cierto botaron de Movistar por decir que si no fuera por el fútbol Lamine Yamal estaría en un semáforo, asomó su cabeza de las alcantarillas en la Gran Vía con su club descendido a segunda división? Como no les podemos entender (tanta rabia, tanto odio), igual es que celebran también estas cosas.
La joya de la corona de este particular KKK de Hacendado se la llevaron no obstante dos adefesios convenientemente denunciados por La Galerna que se pusieron delante de una webcam para promocionar esta execrable campaña de acoso racista a Vinícius y que además tuvieron la clarividencia de hacerlo flanqueados por dos cuadros con sendos monos travestidos. Al final, resultó como en pandemia, que a veces algunos troles de las cavernas que pululan por nuestros lares están más guapos con mascarilla. Con bozal, algunos acabarían por mejorar del todo. Este es el caso.
¿Reaccionaron la Central Lechera, la caverna madridista, las imprentas y medios que controla Florentino, tal y como hicieron en tantos otros casos por responsabilidad social corporativa? No. Les inquieta lo místico como demuestra este extracto digital de las páginas del Marca.
Asisten aquí, queridos lectores galernautas, tanto al sumun del delirio antimadridista que consume y carcome a nuestros vecinos y adversarios, como al dislate de quien nos vende el relato cual historia budista de monjes shaolin en el Himalaya se tratara. Resulta que esta muchacha reconoce su madridismo en Televisión Española y acto seguido el hijo del sátrapa de Marbella y su compadre Henry Cherry impiden que actué en el Wanda en la previa del derbi. “Karma” dice el cachondo del redactor de Marca ¡Karma! Será Karma Barceló entendemos.
Así es el antimadridismo. Capaz de abrazar cualquier cosa, sea racista, homófoba, fascista, comunista o anarcosindicalista, con tal de (creer) erosionar a su peor pesadilla. Todos tenemos un amigo, o un cuñado, convertido en humanoide que se alimenta del odio al Real Madrid, todos tenemos un amic, licenciado, profesional, padre de familia, honorable, honrado y respetable al que le molesta sobremanera el ruido del Bernabéu y resulta que vive en las Tablas. Pues con estos bueyes hay que arar.
Entre tanta ponzoña tuvieron que venir Barça y Sport a sacarnos una sonrisa. El primero, al que el panenkismo y sus juglares adivinaban un recorrido de 38 victorias consecutivas, por el revolcón que se llevó en Pamplona y el segundo por definir aquello como una “flickada” en homenaje a nuestro galernauta maestro de los juegos de palabras, Francisco Sánchez Palomares.
Por su parte, Mundo Deportivo, el diario de Godó, grande de España, describe el derbi capital como un choque “de urgencias”.
Esperemos no acabar allí esta noche o que, por el contrario, el Madrid abandone urgentemente el campo ante cualquier execrable, vomitiva e intolerable manifestación del Frente Atlético, los que animan que flipas, siempre y cuando no asestan puñaladas y tiran personas al río. Se viene noche de Walpurgis.
Hala Madrid.
Los días nublados que separan el fin del verano del primer otoño traen un viento frío que augura el cambio. Las bulliciosas plazas son los últimos estertores de cada verano, los últimos sorbos a salvo de la vieja costumbre renovada que, ya inminente, se repetirá como cada año en forma de otro curso lectivo, de los chats del grupo del colegio, del cambio de armario y de las comidas a regañadientes con la familia política. Indolentes y resignadas, las familias de domingo por la tarde aguardan en las terrazas de los bares otro lunes conociendo de antemano su suerte y su destino. Huyendo de esa realidad, uno de esos lugares atestados puede ser tan bueno o malo como cualquier otro si lo que espera es nada.
Pero aquella tarde pesada y gris solo podía ser el preludio de algo, como la víspera de una tormenta. Cuando el gentío se abrió en medio de ese cuadro despejado como las dos mitades de una manzana aquellos antiguos cómplices se toparon con el otro después de tanto tiempo sin noticias del frente, cara a cara, sentados y listos para dejarse sorprender. Años atrás, aún treintañeros, ella era ya una mujer recién casada y él no. Todo sucedió aquella primera vez en la agonía de otro verano. Sus encuentros furtivos y culpables habían sido entonces como el regalo navideño de un niño. Como aquel coche de plástico de puertas abatibles o aquella muñeca rígida de cabellos derramados. Objetos con alma, confidentes inertes de un tiempo de pantalón corto, Calcio-20 y sarampión, cuyo olor aún recordamos. Porque los recuerdos huelen, por eso el pan horneado nos lleva a aquella cocina de la abuela y el olor a tierra mojada a aquel camino que de niños recorrimos sobre una BH oxidada.
Ahora para ellos, testigos de un mundo desaparecido, tras de sí solo había tierra quemada. El encuentro los midió cuando se reconocieron. Ambos se observaron intentando adivinar los estragos del tiempo en el otro mientras balbuceaban formalismos vacíos: "Te veo muy bien ", "¿Cómo te va?". Pertrechados tras el muro que formaban dos tazas de café y dos miguelitos, fueron poniéndose al día y bajando la guardia. Según avanzaba la tarde una sangre dormida desde hacía décadas empezó a recorrerles el pecho, progresiva y acompasadamente, como el agua sincopada que lanza una bomba de drenaje. Aquella preciosa mueca de ella era ahora una arruga. Él dejaba adivinar una espalda ligeramente encorvada. Era obvio que ya no eran dos juncos aunque sus cuerpos, ahora redondeados, todavía aparecían deseables a los ojos del otro. Ese café en esa tarde nublada, en esa plaza, en esa capital de provincias, fue la historia de una resurrección en un lugar cualquiera con aroma a gente y a ruido de comanda y caja registradora. La tarde voló como vuelan los años para dos expedientes rutinarios sin Arcadia Feliz y sin planes.
Olvidando el necesario cuidado con las expectativas decidieron moverse por el impulso inconsciente de reedificar sobre las ruinas de una primera parte en un tiempo que ya no era el suyo y acordaron volverse a ver. A los cincuenta no hace falta jaculatoria para quien busca la penúltima bocanada.
Esta vez no hubo magia en aquel piso, la pasión resultó ser un vidrio esmerilado. Aquella habitación ya no era una pradera porque ahora todo parecía sencillamente lo que era. Esa caja mal ventilada de paredes desgastadas ya no recordaba a un mirador. Aquel techo ya no era un techo viola de árboles infinitos. Entonces, desearon haber estado donde se escribía otra historia, la de su pasión común de entonces fuera de la cama.
Si falta la chispa su lugar vacío lo ocupa la cruda realidad, poderosa, que se abre paso como la selva que devora una aldea olvidada. Es cuando como una bofetada seca se hace la luz y destaca, marcada en rojo, una puerta entreabierta que muestra de fondo un fregadero con platos sucios sobre un lavavajillas de un impertinente blanco amarillento.
Cuando el edificio tembló, está vez no fue por ellos. Desde el bar de abajo pudo oírse superponerse al ruido de muebles y al choque de vasos un grito seco y coordinado por lo que luego supieron había sido aquel gol de Ramos, aquel minuto 93 nacido de un "kairós", de un lapso adecuado y exacto en el que todo fue posible. Un nuevo terremoto de Lisboa que una vez más nos hizo recordar que existe la felicidad sin mesura para el madridismo. Porque esa cabeza y ese cuello, como una manivela engrasada, pudieron haber cerrado pero abrieron nuevamente el paso que conduce a la gloria. En ese instante supimos que podrían venir otros momentos únicos pero ese era solo nuestro.
Ya no sabían qué hacer con su libertad. Tras un silencio que parecía un descuento, uno de los dos pronunció la frase que ambos esperaban oír desde hacía demasiado tiempo: "¿Cómo irá el partido? ¿Bajamos?".
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Octava jornada de Liga y derbi en el Metropolitano. Un partido que se antoja muy caliente. El Real Madrid regresa al escenario de su última derrota en Liga y también en cualquier competición. Los rojiblancos cuentan con las bajas de seguras de Azpilicueta y Barrios, mientras que Lemar es duda. Simeone tiene numerosas opciones para el derbi en cuanto a sistema en el frente de ataque y jugadores versátiles que pueden ocupar varias posiciones. Frente al Real Madrid se espera un equipo con menos atacantes, por lo que solo saldría un nueve y habría un jugador más en la media. Con todo ello y en un sistema con tres centrales, dos carrileros y tres centrocampistas se espera un once muy parecido al siguiente: Oblak en portería; en defensa como centrales Le Normand, Giménez y Reinildo; el carrilero diestro para Marcos Llorente y el izquierdo para Lino; en el medio el triunvirato formado por Koke, De Paul y Gallagher; y arriba en la punta el dúo Julián Álvarez y Griezmann.
En ocasiones el Atleti plantea partidos muy físicos y de alto ritmo donde sostiene presiones intensas y cerca del área rival. Contra el Real Madrid siempre salen los primeros minutos así y con el cuchillo entre los dientes. Este apartado estaba en el librillo de Simeone sobre todo en otras temporadas y momentos concretos como suelen ser los partidos en casa en el Wanda Metropolitano. Por tanto, mañana se puede ver una mezcla con instantes de presión muy arriba y agresiva con otros donde se instalará en bloque medio, juntando mucho las líneas y siendo muy compactos esperando al Real Madrid al que cederá el cuero. En un choque con similitudes a los de antaño, los blancos deberán mover el cuero rápido, con una circulación de balón de pocos toques, cambios de orientación para girar a la defensa rojiblanca y tener paciencia hasta encontrar los huecos para causar peligro.
La llegada de Le Normand ha sustituido a Witsel en la zaga para aumentarla de calidad, precisión y visión al sacar con clarividencia el balón desde atrás. Está por ver si el Real Madrid decide realizar una presión muy arriba como hizo en los últimos partidos o esperará un poco más atrás para que sea la línea de medios con Valverde y Tchouaméni buscando con más intención robar el cuero. Si Le Normand salta la primera línea merengue, Koke será el encargado de conectar con la delantera e iniciar la transición defensa-ataque. Otras opciones son las bandas, con futbolistas de proyección ofensiva y rapidez como Llorente o Lino o una última con Morata en algún balón largo para que lo luche Álvarez.
El Atleti parece que está volviendo con sus fueros en lo que se refiere a un conjunto fuerte en lo defensivo. Estuvo un par de campañas con un escalón por debajo, pero en esta ha comenzado a muy buen nivel y es el equipo menos goleado de la competición con tres goles recibidos en siete encuentros. Ninguno de ellos lo encajó en casa. Oblak vuelve a subir prestaciones, como se ha observado en los últimos partidos, y la defensa de tres conformada por Le Normand, Giménez y Reinildo se está compenetrando con eficacia. Además, el fichaje de Gallagher les da más fuerza en la media, lo que unido al desempeño de De Paul les hace ser poderosos por la zona central. Por la banda izquierda, la presencia de Lino puede ser un lugar ideal para que el Madrid ataque, ya que el brasileño no es un carrilero natural y tampoco un especialista defensivo. Eso sí, en ataque es un jugador al que atar en corto porque es rápido, habilidoso y con desborde. Mientras que, por la derecha, Llorente garantiza un gran despliegue físico y será importante su duelo con Vinícius. Por arriba, no ha cambiado demasiado el panorama y el conjunto atlético es un valladar y un equipo poderoso por sus grandes cabeceadores en la defensa.
Su potencial es enorme con mucha pólvora y artillería arriba. Están Griezmann, Correa, Julián, Sorloth y lo que puedan aportar en esa faceta por los carriles tanto Lino y Riquelme como Nahuel Molina. No lleva tantos goles como al inicio del curso pasado, pero suma once tantos en siete choques. El Atleti te puede crear peligro tanto por banda como en zonas interiores sobre todo en el caso de Griezmann. Por la izquierda, hay velocidad, desborde y calidad con Lino y Riquelme. Por la derecha, Molina tiene mucha llegada y calidad para centrar y cuando está Marcos Llorente, el madrileño es todo velocidad, fuerza y aceleración para llegar a línea de fondo y poner envíos tensos, fuertes y dañinos. Por la zona central, Koke es el organizador y tanto De Paul como Gallagher serán hombres para llegar mucho y asomarse al área rival. En la segunda mitad pueden aparecer un Sorloth con bastante buen olfato goleador ante los madridistas o Correa que es un maestro en el desequilibro con fintas y giros que encuentran grietas en las zagas rivales. Por último, no hay que olvidar el poderío aéreo del Atlético de Madrid con sus centrales o si el noruego está en el terreno de juego.
Equipos intensos, fuertes, exigentes en lo físico, estrechos, compactos, graníticos atrás, muy competitivos y de alto ritmo durante los 90 minutos son los que ha construido el ‘Cholo’ desde su llegada al club rojiblanco. En ataque, son directos y rápidos buscando el gol con pocos toques y siendo especialistas en jugar a la contra cuando el rival deja espacios. Con futbolistas que se han ido incorporando de mayor toque y talento con el balón se ha pedido al entrenador argentino un fútbol más vistoso y asociativo, pero salvo alguna ocasión puntual, no se ha dado con la tecla y al final el argentino regresa al origen de lo que le dio triunfos y títulos. El Atleti funciona como un reloj cuando el equipo rinde atrás y se hace fuerte, si ahí hay errores o importantes resquicios el plan se viene abajo como un castillo de naipes y la identidad rojiblanca desaparece. Es un equipo peligroso, con grandes futbolistas y que en un derbi siempre están motivados para dar lo mejor y es que ganar en casa a su eterno rival es el partido del año para todos los miembros de la entidad. En lo que se refiere a estadísticas de la Liga, los colchoneros están en el top3 de equipos con duelos disputados ganados (2º), acierto de centros buenos (2º) y equipo con más porterías a cero (1º).
Llegan nuevos fichajes de relumbrón y muy caros, pero el francés Antoine Griezmann continúa siendo el futbolista franquicia del Atleti y por el que gira el juego del equipo. Es el motor y el que crea la mayoría de las jugadas de ataque, filtra balones, combina, se asocia en corto y engancha con los delanteros o las bandas y también se acerca al área para marcar gracias a su instinto y eficacia goleadora. Es un jugador que en momentos de importancia aparece como sucedió en Vigo o contra el Leipzig y para el Atleti el derbi en su casa es uno de los instantes del curso. Su compatriota Tchouaméni, que lo conoce a la perfección de la selección francesa, será el hombre encargado de frenarlo.
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En algunas calles de Madrid se han guardado grandes colas para adquirir mascarillas FFP2 porque por redes sociales uno es más valiente que en la vida real. Se ha acercado un miembro de la Organización Mundial de la Salud con semblante serio y nervioso pensando que había un brote de Coronavirus y le han tenido que explicar que no, que la inversión en mascarillas era para poder llamar de todo a una persona sin que las autoridades pudieran leer los labios a los héroes que decidan volcar su frustración en el Civitas Metropolitano este domingo. La Fiscalía, por supuesto, aplaude la decisión de las mascarillas, ya que así no tendrá que justificarse cuando acepte el racismo como animal de compañía. Podrá abandonar aquello de “contexto de máxima rivalidad” y “apenas unos segundos” para cambiarlo por un inocente “sea el tiempo que sea, no pudimos leer los labios, así que mucho morro”.
Gonzalo Miró, multitertuliano, dijo en Cope que si un jugador se tapa la boca para hablar con otro, por qué no iba a poder hacer lo mismo un aficionado. Así abordó el tema del odio y el racismo, tan desbocado en nuestro país de un tiempo a esta parte. Emilio Pérez de Rozas, horas antes, aseguraba, con tono autoritario, que el racismo en España se acabará el día que se vaya Vinícius del país. Al menos no lo mandó a un sambódromo de Brasil. Ya hemos avanzado algo. O, al menos, no hemos tenido que coger el avión para echarle miles de kilómetros a nuestro interno olor a cerrado y barón dandy. Los directores de los programas en los que vomitaron esas barbaridades intentaron pasar página con una mezcla entre la gestión ‘Laudrupesca’ —mirar hacia otro lado mientras sucede la acción— y un maquillaje desganado en el que aparentan cierta indignación con lo escuchado. Lo que no hicieron fue expulsar a uno u otro, no vaya a ser que demos ejemplo en vez de buenos datos de audiencia.
La Fiscalía, por supuesto, aplaude la decisión de las mascarillas, ya que así no tendrá que justificarse cuando acepte el racismo como animal de compañía. Podrá abandonar aquello de “contexto de máxima rivalidad” y “apenas unos segundos” para cambiarlo por un inocente “sea el tiempo que sea, no pudimos leer los labios, así que mucho morro”
Todo esto viene después de que a Endrick le hayan puesto un cuchillo en la mano tras un homicidio que no cometió y de que a Vinícius le cargarán la mochila de culpas cuando ni siquiera miró a un árbitro que, a su vez, cometió un fallo —o un acierto, según se mire— en la redacción de un acta manchado de vergüenza. Porque el relato vale igual para ocultar que para manipular. Con lo primero proteges y con lo segundo señalas. Pero la prensa nunca miente, que lo dijo David Bernabéu. Y tampoco genera odio. El odio se trae de casa, a poder ser bien vestido y con la cara lavada. Salvo si te has comprado mascarillas para ir al Metropolitano, que ahí tienes barra libre porque nadie te verá gran parte del rostro ni podrá decirte que dijiste no sé qué porque tus labios estarán escondidos y no aceptarán tampoco ser leídos en braille.
En esas estamos, con gente creyéndose graciosa y justiciera mientras sus padres batallan por llegar a fin de mes y darle la mejor vida posible. No hay tiempo para ayudar a poner la mesa o comprar lo que se necesita en casa para la hora de la cena, pero sí para crear un hashtag que recoja lo racista y miserable que soy. Un hecho denunciable y que debería generar alarma, pero que no abre tertulias ni ocupa portadas porque el medidor de visitas y el EGM no contemplan que Fulanito de tal te vaya a dar más números que una campaña de odio hacia Vinícius.
Por cierto, lo de Vinícius es temporal, pero todo lo que lo envuelve es perenne. Alguno se piensa que antes de Vinícius no se apedreaba el autobús del Real Madrid o no se odiaba al Real Madrid por ser lo que es. Pasó con Mourinho, con Cristiano Ronaldo y pasará con Endrick, al que intuyo como la próxima diana de los abyectos y prescindibles medios de comunicación. Curiosamente, todos extranjeros, dato a tener en cuenta a la hora de construir ese relato en el que la conclusión es que España no tiene ningún problema y que la culpa es de Vinícius por salir con escote y minifalda a la calle.
Alguno se piensa que antes de Vinícius no se apedreaba el autobús del Real Madrid. Pasó con Mourinho, con Cristiano y pasará con Endrick, al que intuyo como la próxima diana de los medios de comunicación. Curiosamente, todos extranjeros, dato a tener en cuenta a la hora de construir ese relato en el que la conclusión es que España no tiene ningún problema y que la culpa es de Vinícius por salir con escote y minifalda a la calle
A la espera de que se agoten las existencias de FFP2 y la generación dorada de este país acuda al Metropolitano a enseñarle a un chico negro cómo debe comportarse, otros chicos negros, pero no lo suficientemente buenos como para entregarse con ellos al clickbait, siguen denunciando insultos, ataques y encerronas en los campos y las gradas de este país. El último fue Uche, del Getafe, al que su propio presidente intentó silenciar como si en España la libertad de expresión fuera un lujo sólo al alcance de unos pocos. Lejos, lejísimos, quedan los casos de Rudiger, Nico Williams, Chukwueze o Cheikh Sarr, utilizados para noticias cortas que aparentan una cobertura falsa de lo sucedido. Ellos son un número, pero el que menos importa, el cero a la izquierda, no como Vinícius, que es otro número, aunque en este caso traducido a oyentes, espectadores y lectores. Ya tratan estos sucesos como cuando ves en el telediario que han muerto no sé cuántas personas el pasado fin de semana en carretera. “Casos aislados”, piensas, pero a mucha distancia de tu reflexión hay una familia rota por dentro pensando que seguramente sus últimas palabras al ya fallecido no fueron las correctas.
Así todo, la realidad, dolorosa y arrolladora, es que lo más importante en este momento es qué tipo de mascarilla comprar si se agota la FFP2. Eso, y que la prensa siga señalando al asesinado mientras lo acribillan a tiros desde un balcón.
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John Waters aconseja que si vas a casa de alguien y ves que no tiene libros, no te lo folles. Se trata a mi juicio de una norma muy sabia. Ciertamente, la cantidad de literatura que uno guarda en sus baldas no tiene por qué estar relacionada con su vigor sexual. Pero dese usted cuenta de que una persona que no tiene libros en su vivienda habitual puede que sea un convicto, algún tipo de plantígrado que vive en una cueva o Pau Cubarsí; así que usted verá lo que hace.
Los pequeños detalles son importantes para saber de qué pie cojea el prójimo. El rey Jorge VI de Inglaterra consideraba que un hombre que no tenía plusfours era un hombre sin educación. Un plusfour es un pantalón que la nobleza inglesa se ponía para cazar urogallos, una prenda que, por diferentes motivos, nunca veremos lucir al actual presidente del Getafe CF. Y, sin salir de Inglaterra, hay quien cree que puede identificarse en cuál de las tres elitistas public schools británicas ha estudiado un caballero mediante un método muy sencillo: “Un alumno de Eton, uno de Harrow y uno de Winchester están de pie de una fiesta. El de Eton pide una silla para su novia, el de Winchester la alcanza y el de Harrow se sienta en ella.” Cambien a “Eton” por el Manchester City, el PSG o cualquier otro club estado de moda en Europa; a “Winchester” por Aleksander Ceferin y a “Harrow” por el Real Madrid y tienen por el mismo precio una bonita metáfora de lo que ha venido siendo la Champions League en los últimos años.
A mí el fútbol me ha sido muy útil en lo que a juzgar personas se refiere. En tiempos de la BBC (la del Real Madrid, no la británica), Gareth Bale era mi detector particular de madridistas aconsejables. Tengo comprobado que frases como “Bale no habla español”, “Bale se ríe del madridismo”, “Bale es un marciano” y variantes similares corresponden a gentes que no me gustaría tener de yernos o nueras. Gentes que, con toda probabilidad, no viajan llevando un “plusfour” en la maleta, y que en una fiesta con alumnos de Eton, Harrow y Winchester pasan de traerle una silla a nadie porque están agazapados en una esquina escuchando “El Partidazo” de la cadena Cope y comiéndose todo el salmón ahumado.
Sin embargo, un madridista que defendía a Bale en los años más duros, siempre me ha demostrado con el tiempo ser persona inteligente, leal y, sobre todo, con el valor necesario para nadar a contracorriente defendiendo una causa justa. Buenas personas todas ellas. Los Emile Zolá del madridismo.
Ignoro si a mí me adornan esas virtudes, pero, por si no se habían dado cuenta, el que aquí suscribe era y sigue siendo bastante garethista. Me lo pasé muy bien en aquellos tiempos defendiendo al galés volador de la Jauría de la Media Neurona. Era, además, bastante sencillo porque para defender una verdad basta con repetirla. No hay que hacer los agotadores malabarismos mentales que se necesitan para justificar el odio y el prejuicio.
Por aquel entonces ya se apreciaba un tufillo xenófobo en las críticas a Bale. El galés era un indeseable porque “no hablaba español”, y, no contento con despreciar la lengua del imperio, ocupaba injustamente el puesto de un Jesé, un Isco, un Asensio o cualquier otro macho ibérico cien por cien español que pasara por ahí
Se marchó Bale del Real Madrid y quiero pensar que el tiempo nos da poco a poco la razón a quienes estuvimos siempre del lado bueno del relato. Era cuestión de tiempo, no obstante, que los mismos lo acosaban entonces se buscaran ahora una presa nueva. El problema nunca fue Gareth Bale. Por eso quienes lo defendíamos nos dejábamos la piel en ello. No defendíamos al jugador (aunque lo merecía por sus muchas virtudes) sino un concepto que era justo. Las motivaciones del acoso a Gareth Bale eran tan burdas que solo aquel que quisiera permanecer ciego podía no darse cuenta de todo lo que había detrás. Luchar contra eso era imperativo, porque sabíamos que si se perdía esa batalla, Bale no sería el último en caer en aquella trituradora de reputaciones. Defendíamos un principio, no solo a un jugador. Un principio muy básico: el Real Madrid no abandona a los suyos en las fauces de la prensa. A mí me enseñaron que el señorío era eso.
Por aquel entonces ya se apreciaba un tufillo xenófobo en las críticas a Bale. El galés era un indeseable porque “no hablaba español”, y, no contento con despreciar la lengua del imperio, ocupaba injustamente el puesto de un Jesé, un Isco, un Asensio o cualquier otro macho ibérico cien por cien español que pasara por ahí. Uno de los motivos por los que Bale suscitaba tanto odio entre las emisoras de radio con olor a Ducados y whiskazo barato era por el simple hecho de ser extranjero.
Aquellos críticos podían disimular su racismo —o eso pensaban ellos— porque el tono de piel del buen Gareth es más bien tirando a clara de huevo, pero ahora, con Vinícius Jr. lo tienen más complicado. A mí, sinceramente, me sorprende poco la miseria racista que las cloacas de siempre están escupiendo gracias a Vini. Ya apestaba en tiempos de Gareth Bale. A los de la cofradía del Nuevo Peronismo (“yo no soy racista, pero…”) los garethistas les teníamos calados desde hace tiempo. Y les estábamos esperando, porque les tenemos muchas ganas.
Al igual que Gareth Bale era un buen detector de madridistas decentes, todo lo que rodea a Vinícius Jr. se ha convertido en una infalible vara de medir imbéciles. A Paco Roig, el directivo futbolístico conocido en tiempos como Al Pacone, en un reciente alarde de arqueología periodística lo han extraído de su pozo de brea, le han quitado el polvo y le han puesto un micrófono delante. Es normal que cuando se le concede la palabra a un dinosaurio este solo emita juicios primitivos. De modo que Al Pacone dice cosas como que el Real Madrid debería ser conocido como el Real Inmigrantes y que, por supuesto, Vinícius provoca. El suyo es un racismo neolítico que no supone riesgo en la medida en que se le ve venir de lejos. Al Pacone distingue a los inmigrantes porque son todos negros, de igual modo que podría distinguir a los hombres homosexuales porque todos usan desodorante, yo qué sé. En cualquier caso, la bastedad de su visión del mundo, como él mismo, está condenada de fosilizarse y convertirse en pieza de museo.
Al igual que Gareth Bale era un buen detector de madridistas decentes, todo lo que rodea a Vinícius Jr. se ha convertido en una infalible vara de medir imbéciles
Hay otras formas de racismo, más sibilinas y peligrosas, que se ocultan detrás de una conjunción adversativa. “Yo no soy racista, pero… a los demás negros no les insultan en los partidos”, por ejemplo. Falacia absurda en la medida en que es falso que los únicos incidentes racistas de La Liga los protagonice Vinícius; y perversa en cuanto que resucita el superado y nauseabundo arquetipo del “negrito bueno”, ese al que el blanco tolera porque es sumiso y no se queja cuando le ofendes.
Tampoco conviene fiarse de quien diga que a Vinícius le insultaría igual fuera del color que fuese porque es un provocador. Me asombra enormemente la estupidez elemental de quien se defiende de ser un racista enorgulleciéndose de ser un cafre. Es decir: si yo a Vinícius no le digo “muérete, puto negro” sino “muérete, puto imbécil”, no tengo nada de lo que avergonzarme porque no soy racista. Si usted ve lógica la frase anterior, le recomiendo que acuda a un buen psiquiatra o se ponga de inmediato a disposición judicial. En cualquier caso, manténgase tan lejos como pueda de un estadio de fútbol o incluso de otros seres humanos.
Me asombra enormemente la estupidez elemental de quien se defiende de ser un racista enorgulleciéndose de ser un cafre. Es decir: si yo a Vinícius no le digo “muérete, puto negro” sino “muérete, puto imbécil”, no tengo nada de lo que avergonzarme porque no soy racista
“Vinícius ha dicho que España es un país racista y quiere que nos quiten el mundial”, otra frase muy útil para detectar desorientados o mentirosos. Vinícius nunca ha dicho eso. Es falso. Como era falsa la hernia de Bale o sus fotos jugando al golf mientras estaba lesionado. A la jauría no le interesa la verdad y lleva usando los mismos métodos desde hace tiempo. Los garethistas bregados sabemos que nunca hay que creer lo que dice la prensa, que siempre hay que ir a la fuente. En cambio, a los que siguen convencidos de que Bale “se reía del madridismo” todo esto les pilla de nuevas y desde los micrófonos de las radios y las portadas de la prensa hacen con ellos lo que les da la gana. Como dijo Clemenceau al encontrarse con un rebaño de ovejas mientras paseaba por el campo: “¡Oh, qué magnífico electorado!”.
Este domingo se juega un derby entre el Real Madrid y el Atlético Ruido Bernabéu. La prensa deportiva, que está infestada de irresponsables, disfruta caldeando estas previas dando voz y credibilidad a todo tipo de cretinos que ven normal insultar a gritos a un profesional ejerciendo el trabajo por el que se paga porque provoca, porque es negro, porque es del Madrid o por lo que sea que se le ocurra a personas como Víctor Lozano. Si pasa una desgracia, nadie se hará responsable. Así pues, ante cualquier conato de incitación a la violencia o de racismo en las gradas, opino que el Real Madrid debería retirar de inmediato a su equipo del campo. No sin antes dedicar a los salvajes el mismo gesto con el que Gareth Bale celebro su gol en el derby del 9 de febrero de 2019.
Una vez más, el Hijo de Doña Debbie nos marca el camino a seguir.
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Murió la más laureada de las actrices del planeta: Margaret Natalie Smith, la querida Maggie Smith, que abandonó la vida terrenal en un hospital de Chelsea a los 89 años. En su palmarés, todos los trofeos habidos y por haber en su profesión artística, 2 Oscar, 3 Globos de Oro, 3 Emmy, 1 Tony y nada menos que 7 de los prestigiosos galardones británicos BAFTA. "Tocó metal" en cine, en teatro, en televisión, como el Real Madrid, que en su sala de trofeos posee todos los premios habidos y por haber, nacionales, europeos y de índole mundial.
El último gran trabajo de Dame Maggie Smith, interpretando a la condesa Violet, viuda de Grantham, en la espléndida serie Downton Abbey, puso su enorme talento, dicción única y humor exquisito e hizo con su interpretación lo mejor, con diferencia, de una ya de por sí serie inolvidable. Cada intervención suya, como "robaescenas", era lo mejor de cada capítulo, algo así como los últimos años de Zidane en el Madrid, cuyas jugadas, toques y amagos merecían que se pagase el precio de cada entrada.
Cada intervención suya, como "robaescenas", era lo mejor de cada capítulo, algo así como los últimos años de Zidane en el Madrid, cuyas jugadas, toques y amagos merecían que se pagase el precio de cada entrada
Sin ser una belleza espectacular, ya desde muy joven llenaba la pantalla o el escenario teatral —se comenta que su Portia de 'El mercader de Venecia' nunca fue superada— por su personalidad arrebatadora. Nadie podrá olvidar nunca su papel de una excéntrica alcohólica en 'California Suite', que le proporcionó su segunda estatuilla tras su personaje de profesora escocesa en 'Los mejores años de Miss Brodie" a sus 35 años, cuando aún estaba casada con el Sherlock Holmes de Billy Wilder, Robert Stephens, padre de sus dos hijos, Toby y Christopher.
Maggie, como el Real Madrid, tenía infinidad de repertorios y triunfaba tanto en dramas como en comedias. Al Madrid le reprochan siempre eso de que "no juega a nada"; si quitasen las escenas de Smith en sus películas o series, todo sería insustancial, como una competición sin el Real Madrid. Ambos, nuestro equipo favorito y la actriz inglesa, siempre son los que ponen los condimentos adecuados para mejorar un partido, una eliminatoria, un film o una serie de TV.
Si quitasen las escenas de Maggie Smith en sus películas o series, todo sería insustancial, como una competición sin el Real Madrid
Además, Dame Maggie tenía la rara virtud de gustar a varias generaciones, desde los que la seguimos desde hace 50 años, hasta los niños, adolescentes y veinteañeros, que la adoran desde su afamado y entreñable rol en las películas de Harry Potter como la profesora Minerva McGonagall. Muchos de ellos lloraban ayer al conocer su triste desaparición.
Numerosos clásicos del cine británico contaron con su poderosa presencia, sobre todo en los años 80 y 90, destacaremos 'Una habitación con vistas ', 'El jardín secreto' y 'Gosford Park', en aquellos años de madurez donde el Madrid volvía al primer plano europeo, volviendo a ganar Copas de Europa.
El mejor homenaje que le podemos rendir a esta inolvidable dama del celuloide es volver a visitar el imponente castillo de 'Downton Abbey", donde la aristócrata Violet, cuando alguno de los visitantes procedentes de la ciudad mencionaban la palabra 'weekend', ella preguntaba, con toda ingenuidad: “¿Qué es un weekend?".
Honor, talento, saber estar, personalidad, liderazgo, criterio. Real Madrid. Maggie Smith. Descanse en Paz, Dame. Qué buenos momentos.
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Buenos días, amigos. Hoy sábado es probable que un porcentaje no desdeñable de vosotros descanséis de vuestros quehaceres laborales y, por tanto, prefiráis no sumergiros en disquisiciones profundas. Para empezar, os proponemos una cuestión sencilla: ¿qué es peor, ser senderista u homófobo? La respuesta no parece complicada, quizá salvo alguna oruga pasionaria que tema ser pisoteada, la gran mayoría responderá que ser homófobo, ya que es una actitud que conculca los derechos y libertades de las personas.
Vamos con otra pregunta que sigue el mismo patrón pero cambiando los términos: ¿qué es peor, ser madridista o ser racista? Al igual que en el caso anterior, la respuesta puede parecer obvia, pero no lo es, aunque parezca una barbaridad, para quienes mandan en cierto club de fútbol es peor ser madridista que racista. Así lo apuntaba el galernauta Jorgeneo y aquí está la prueba de tal deducción:
#NoticiaRelevo 🗞️ El Atlético cancela la actuación de Danna Paola en el derbi tras declararse madridista en La Revuelta.
▪️ La cantante mexicana bromeó con Broncano y pronosticó un 1-2 a favor de los blancos.
✍️ @pablo_diazzhttps://t.co/k3Ihqp4bLT
— Relevo (@relevo) September 27, 2024
Danna Paola iba a actuar en el derbi —entendemos que antes o durante el descanso, no mientras se jugase—, pero durante una entrevista en televisión confesó que era madridista. Además, cantó el himno de la Décima, declaró que «la excelencia recibe hate» y pronosticó una victoria de los blancos por 1-2 con goles de Vini y Fede Valverde. Inmediatamente, quienes toman las decisiones en el Atlético de Madrid resolvieron que se cancelaba su actuación. Sin embargo, ni desde el club, ni desde ninguna administración se ha condenado o tomado ninguna medida ante las continuas manifestaciones racistas del sector ultra del Atleti.
Seguramente Danna Paola no se haya preocupado en exceso, ella sola tiene casi el doble de seguidores que todo el Atlético de Madrid.
Danna Paola es más grande que el Atlético de Madrid. 🤣🤣👏🏻 pic.twitter.com/T0Y0dpM4m4
— REAL MADRID FANS 🤍 (@AdriRM33) September 27, 2024
Esto nos lleva a otra cuestión: ¿quiénes toman las decisiones en el Atleti? Hay dos opciones: la primera es Gil Marín y Enrique Cerezo, culpables según la justicia de apropiarse indebidamente del club, aunque el delito prescribiese; la segunda es el Frente Atlético, culpables de dos asesinatos. La opción del Frente no es desdeñable, porque, además de ser amparados por el club, se les permite reunirse con los propios futbolistas y acceder a las instalaciones de la entidad. A pesar de ser una organización neonazi que en cualquier otro país civilizado estaría prohibida.
Como escribió Luis Montero Manglano en La Galerna, en vez de ser un club de fútbol con ultras, son ultras con un club de fútbol. La sensatez, cada vez más, es un artículo de lujo.
Para As el artículo de lujo son los futbolistas que participará en el derbi. Han sacado la calculadora del Windows 95 y les sale que están valorados en 1881 millones de euros. La principal diferencia estriba en que el Atleti suele comprar a sus estrellas a golpe de talonario y el Madrid solo hace esto en ocasiones, en otras espera a que el futbolista en cuestión termine contrato u opta —la mayoría de las veces— por ficharlo cuando es una joven promesa a un precio asequible y desarrollar su potencia en el club.
Marca titula: «En la tela de la Araña». La Araña ya sabéis que es el apodo de Julián Álvarez. Os recomendamos que pinchéis aquí, lo cual os trasladará al portanálisis de ayer, y hagáis scroll hasta llegar a la tonada que aparece debajo de la portada de Marca.
El diario de Gallardo destaca que el Madrid perdió en sus dos últimas visitas al Metropolitano, el estadio que alberga a un sector de la afición atlética muy fan de cierto pintor austriaco con bigotillo y así lo hacen notar sin que ni el resto de seguidores que no son nazis, ni los medios ni la justicia tome cartas en el asunto.
Desde antes de ayer sabéis que el plan de los neonazis es acudir con mascarillas para que no se les identifique al proferir insultos racistas. También están lanzando el mensaje por redes sociales de que no graben con los móviles para evitar pruebas de los delitos cometidos, y que den manotazos a los teléfonos que vean de otras personas.
Sobre este repugnante asunto os animamos a que leáis a Juan Antonio Amorós, policía y criminólogo, que ayer explicó en La Galerna qué vías puede seguir el Real Madrid si quiere reaccionar ante la campaña de ataques racistas que se prepara de cara al derbi.
Es necesario tomar medidas para frenar esta lacra. Escasamente hace un par de días, el Madrid emitió un comunicado oficial en el que informaba de que el Juzgado de Instrucción nº 3 de Palma de Mallorca había dictado sentencia condenatoria contra la persona que dirigió insultos racistas contra Vinícius el pasado 5 de febrero, que fue el mismo que también los profirió contra Samu Chukweze, entonces futbolista del Villarreal.
En el comunicado también se notificaba que se trata de la tercena condena penal dictada en los últimos meses por los insultos racistas recibidos por jugadores del Real Madrid. Si, como dicen muchos, en España el racismo es solo cuestión de cuatro gatos, solo resta encontrar el cuarto para resolver el problema.
Pasad un buen día, aunque antes de despedirnos tengamos que dejaros por aquí abajo las portadas de la prensa culé.
Anteayer tuvimos conocimiento de que algunos aficionados del Atlético de Madrid se concertaban en redes sociales para acudir a su estadio portando mascarillas para insultar racialmente a Vinicius Jr sin ser identificados (cobardes, además de racistas).
¿Qué caminos tiene el Real Madrid para denunciar este comportamiento deleznable?
1) Acudir a la vía administrativa:
La ley 15/2022 integral para la Igualdad de Trato y no Discriminación, proscribe el trato discriminatorio (por razón de nacimiento, origen racial, etc.) en cualquier actividad deportiva.
El artículo 6 de la misma prohibe el acoso discriminatorio, entendido como cualquier conducta realizada [...] con el fin de atentar contra la dignidad de una persona o grupo en que se integra y de crear un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo. Además se prohíbe la inducción (concreta, directa y eficaz) a la discriminación.
Estas infracciones se consideran muy graves y serán sancionadas con multa entre 40.001 y 500.000 euros (art. 48), atendiendo (entre otros aspectos) a la repercusión social de las infracciones (art. 49). Además se podrá imponer el cierre del establecimiento en que se haya producido la discriminación o el cese en la actividad del causante hasta 5 años (art. 50).
En este sentido, el 17/9/24, la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte acordó proponer una sanción muy grave de 60.001 € y prohibición de acceso a estadios por un periodo de 2 años a un aficionado que difundió reiteradamente numerosos insultos e imágenes racistas contra Vinicius Jr a través de su perfil en la red social X.
2) La vía penal:
Si los hechos discriminatorios sucedidos revisten de especial gravedad, atendiendo a:
Se podrían incardinar en el art. 510.2 C.P.:
La pena correspondiente es prisión de 6 meses a 2 años y multa 6-12 meses, siendo agravante (1-4 años de prisión y multa 6-12 meses) cuando se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación contra los mencionados grupos. Otro agravante es la difusión de expresiones racistas por medios de comunicación o internet (mitad superior de la pena) de modo que se hiciera accesible a un elevado número de personas.
Las denuncias de Vinicius Jr. Por insultos racistas recibidos durante el Valencia-Real Madrid de fecha 21/5/23 derivaron en condenas a tres aficionados del Valencia a 8 meses de prisión y prohibición de entrada en estadios durante 3 años. Primera condena por este tipo de comportamientos.
También ha sido condenado a 12 meses de prisión y prohibición de acceso a estadios de fútbol durante 3 años, a un individuo por proferir insultos racistas contra Vinicius Jr en el Mallorca-Real Madrid el 5/2/2023 y contra el jugador Samu Chukwueze, dos semanas después.
El Protocolo de Actuación sobre Incidentes de Público, fechado en 2005, incorporó recientemente el gesto arbitral de incidente racista (brazos en x al pecho) si el colegiado constata personalmente un comportamiento racista, o recibe información de algún futbolista o del Coordinador de Seguridad.
En ese momento se detendrá el partido momentáneamente para avisar por megafonía de que si no cesan los insultos racistas se suspenderá el mismo temporal o definitivamente.
Por todo lo expuesto anteriormente, entendemos que se puede interponer denuncia en vía administrativa y penal, por la gravedad y reincidencia de los hechos ocurridos. Sin perjuicio de las decisiones que tome el club, su entrenador y capitán según lo que ocurra durante el partido si no se respeta el protocolo contra el racismo.
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El Real Madrid femenino venció (3-1) al Sporting Clube de Portugal en el partido de vuelta de la ronda previa de acceso a la Liga de Campeones femenina y certificó, con un resultado global de 5-2, su presencia un año más en la máxima competición europea. Un doblete de Sandie Toletti y un golazo de Alba Redondo dieron la vuelta al tanto inicial de Ana Capeta.
Dando inicio a su quinta temporada de existencia, al proyecto del Real Madrid femenino se le puede poner un puñado de peros. Algunos son consistentes y otros, en ocasiones, suenan más a excusa de quien todavía ve con cierta suspicacia esta incursión del club en las aguas traicioneras del deporte femenino. En cualquier caso, hay un hecho indiscutible que reluce en este corto periodo de tiempo: las futbolistas han cumplido el objetivo principal de situar y mantener al equipo entre los habituales de la Champions League.
El escenario se da por descontado como parte fundamental de la idiosincrasia madridista, pero nada tiene que ver el camino de acceso a la fase de grupos en comparación con lo que acostumbra el equipo masculino. La ronda de clasificación previa es, por dificultad y tensión, el momento crítico de la temporada… y antes de llegar a octubre el resultado es ya definitivo. Cuando el Real Madrid saltó al césped del estadio Alfredo di Stéfano, uno de los semifinalistas del año anterior, el Paris Saint Germain, naufragaba ante el mismo obstáculo. Y en esa tesitura de todo o nada, las jugadoras del Real han superado la prueba en cuatro ocasiones de cuatro posibles.
La última víctima, el Sporting Clube de Portugal, resistió hasta el minuto 51 del partido de vuelta que cerraba la eliminatoria. Si en Lisboa las rivales únicamente se vieron superadas en el último suspiro, a Madrid llegaron confiadas hasta el punto de adelantarse en el marcador para igualar el tanteador global. Nadie regala nada. Alberto Toril apenas introdujo dos cambios de inicio con respecto a la ida, dando entrada a Signe Bruun y Naomie Feller en lugar de Alba Redondo y Filippa Angeldahl, pero la principal diferencia fue un terreno de juego en mucho mejor estado para el juego y una actitud valiente.
A los siete minutos ya se habían visto dos goles. El primero, a balón parado servido con veneno por la centrocampista Andreia Bravo, fue obra de Ana Capeta. La ’10’ entró con fe al segundo palo y, muy sola, pudo cabecear con facilidad a la red para recordar a cualquier despistado la dificultad de la tarea. Era el minuto 5 y el Madrid bien podría haber temblado hasta descomponerse. Sin embargo, bastó llevar el balón al área rival para que Caroline Weir definiera con su sola presencia el signo del duelo. Maëlle Lakrar proyectó en profundidad a una muy activa Naomie Feller por la derecha, que pudo pisar área y pasar en corto a la escocesa. Sin despeinarse, Weir paró el tiempo hasta ver llegar a Sandie Toletti desde segunda línea y, en el momento preciso, asistió a la francesa para que lanzase de primeras ajustando el balón a la escuadra.
El acto reflejo del empate le sentó mal al Sporting, que además encontró a un Real Madrid mucho más incisivo que la semana anterior, con Feller y Athenea del Castillo entrando en acción de manera recurrente. En una de tantas, la francesa tiró de potencia para entrar en el área entre dos defensoras, que únicamente pudieron trabarla abajo con claridad. Su intento de seguir avanzando con nobleza, no obstante, fue penalizado por la árbitra holandesa al no decretar penalti. Con estos bueyes han de arar cada día los futbolistas, por lo que es natural caer en la desesperación. Menos de diez minutos después, la lateral Ana Borges estuvo cerca de lesionar a Weir en una acción de roja directa que se quedó en amarilla.
Aunque el descanso llegó con el susto en el cuerpo y la eliminatoria en un gol de diferencia, el cielo se aclaró mucho antes de lo previsto. Y es que el fútbol, con Caroline Weir en el campo, parece el más sencillo de los juegos. Combinaba el Madrid en banda izquierda, con precisión y poco colmillo, hasta que Athenea encontró a la ’10’ blanca en la esquina del área y casi de espaldas a la portería. En ese momento nada podía hacer intuir una jugada de gol, pero de la nada hizo saltar Weir la chispa decisiva. Y así, mediante un toquecito sutil y de primeras de dos décimas de segundo, quedó de repente Toletti cara a cara frente a la portería. El golpeo duro de la centrocampista noqueó al Sporting, incapaz ya de levantarse tras el 2-1.
El Real Madrid gestionó con madurez lo que quedaba de partido y pudo empezar a pensar en las bolas del sorteo, en las ciudades que visitar y los estadios en los que jugar. La eliminatoria, un año más, era blanca. Antes del pitido final, eso sí, llegó el definitivo tres a uno que venía buscando Alba Redondo desde su fichaje. La espera mereció la pena porque la manchega conectó un derechazo directo a la escuadra desde la frontal y ya nadie perdió la sonrisa. Europa y el Real también empiezan a ser un binomio indisoluble en el fútbol femenino.
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Buenos días, amigos. El Cholo descarta al Madrid para la liga. Como lo oís. Dice que su rival en la competición doméstica es el Barcelona.
Ya lo veis: “tenemos un rival que es el Barcelona”. Las aproximaciones del Cholo a las opciones que tiene el Madrid en el campeonato doméstico son peculiares, y nunca hay término medio. O bien la liga está en bandeja para los de Carlo (“peligrosamente preparada”, ¿os acordáis?), o bien se la van a jugar Atleti y Barça, se entiende que sin posibilidades para los blancos.
Se trata de la típica declaración que debería empapelar el vestuario del Real Madrid de cara al derbi del domingo, a fin de insuflar a los jugadores de Ancelotti la rabia necesaria para vengar esta boutade provocadora y pueril de Diego Pablo Simeone, el hombre que quiso pegar a Varane al término de la final de Lisboa y que cosechó por ello el aplauso de los profesionales de la prensa en la rueda de ídem.
Unos profesionales de la prensa que, por cierto, cada día dan más asco, con honrosísimas excepciones. Ayer, en la Cope, Tertuliator (gracias, Richard Dees) Miró defendió que los hinchas de su amado Frente Atlético vayan al Metropolitano camuflados con mascarillas para poder proferir insultos racistas contra Vinícius sin ser identificados. Esto en los micrófonos de la Cope. Que alguien se lo cuente al Papa Francisco. ¿No pertenece la Cope a la Conferencia Episcopal?
Otro ejemplo de repugnancia extrema lo inspiró ayer Radio Marca. Ya sabéis que el jugador del Getafe Uche ha declarado que recibe insultos racistas de gradas de aquí y de allá. Parece que no es solo Vinícius. Hay otros 17 casos denunciados. Pues bien. No sólo Uche ha sido más o menos conminado a retractarse por parte de su presidente Ángel Torres (sí, sí, sí, regañado por quejarse del racismo que sufre), sino que Radio Marca se descolgó con la siguiente encuesta para sus oyentes (no reunimos suficiente valor para mirar los resultados de la misma).
Esta pestilencia generalizada no puede ser verdad. Esto tiene que ser una distopía a la que alguien nos ha arrojado. Y sin embargo todo esto es cierto. Tan cierto que ayer nos vimos obligados a lanzar una iniciativa en X (Twitter) para crear alarma respecto a los ataques racistas que trama el sector nazi del Metropolitano de cara al partido del domingo. A la hora en que escribirnos estas líneas, rozamos las 800.000 visualizaciones, con miles de RTs. Muchas gracias.

En cuanto a las portadas del día, el gran protagonista es Julián Álvarez, excelente delantero argentino del Atleti que ayer dio la victoria a su equipo con un gol en el último suspiro de su partido frente al Celta.
Copa las portadas el jugador conocido como La Araña. Nos parece bien. Nos retrotrae a aquella canción de nuestra infancia.
Dos tíos del Frente
ahogaban a un negro
con la tela de una araña.
Como veían que no se moría,
fueron a llamar a otros del Frente.
Por otro lado, el Real Madrid Femenino se clasificó ayer para la Champions League tras vencer por 3-1 al Sporting de Portugal. ¿Recordáis la tabarra que dio la prensa para que el Madrid estuviera a la altura de los tiempos y creara su sección de fútbol femenino? Buscad la noticia en las portadas de As y Marca, ved la importancia que le dan a esta noticia y calibrad el grado de verdadero apoyo que se le da al fútbol femenino por parte de nuestros medios. Solo As le otorga un mínimo espacio. Parafraseando a los geniales Luthiers, fútbol femenino para todos en su horario habitual de las 3 de la mañana.
El fútbol femenino solo merece atención y apoyo cuando no juega el Real Madrid Femenino. En La Galerna no es así. Podréis leer la excelente crónica de Fernando Alcalá-Zamora de la victoria ante el Sporting de Portugal.
Os dejamos con las portadas cataculés. Querréis verlas, Sois así.
Pasad un buen día.