En un fútbol cada vez más pulido, donde se prioriza la salida limpia y el toque corto, de vez en cuando aparece un jugador que nos recuerda que la defensa es, ante todo, contundencia. Raúl Asencio no es solo el último producto de Valdebebas, es la prueba viviente de que la cantera del Real Madrid sigue fabricando defensas con el ADN de siempre: expeditivos, rápidos, fuertes en el corte y con una mentalidad de hierro. Todo eso cristaliza en un detalle: lleva las botas negras. Eso nos recuerda al fútbol de los 80, lo clásico, sin florituras ni adornos. Los futbolistas, a veces, parecen modelos, pero Raúl Asencio es futbolista y lo demuestra en todo momento.
Su irrupción en el primer equipo ha sido silenciosa, sin grandes anuncios ni titulares exagerados, pero con hechos. En un partido donde se pedía carácter y seguridad atrás, Asencio ofreció una lección de defensa clásica contra el Manchester City. Sin florituras, sin gestos innecesarios, solo con inteligencia y fiereza en cada acción. Cortó balones, ganó duelos, se impuso en el cuerpo a cuerpo y demostró que el respeto no se exige, sino que se gana.
El fútbol moderno ha dado paso a centrales que parecen centrocampistas. Se les exige conducción, visión de juego y capacidad para jugar con ambos pies. Todo eso está bien, pero hay noches en las que lo único que importa es cerrar la portería y ganar cada balón dividido. Y ahí es donde Asencio destaca. Su velocidad al cruce y su capacidad de lectura del juego le permitieron anticiparse una y otra vez a los atacantes del City, desesperándolos hasta el punto de que parecían correr contra un muro invisible.
Sin embargo, Asencio no solo es un defensa contundente. Tiene algo que distingue a los centrales de élite: una salida de balón limpia y una precisión en los pases en largo que rompen líneas. No se limita a despejar, sino que siempre busca iniciar la jugada con criterio. Sus cambios de juego y pases a los extremos permiten al equipo salir con velocidad, convirtiendo la defensa en el primer eslabón del ataque. Contra el City, su pase de 40 metros a la espalda de la defensa rival permitió a Kylian Mbappé abrir el marcador en el minuto 3 de partido.
Para quienes aún dudan de la cantera madridista, Asencio es la prueba de que el club sigue formando jugadores listos para el más alto nivel. Su caso no es un milagro ni un golpe de suerte, sino el resultado de años de trabajo en Valdebebas. Porque la cantera blanca no solo produce talento, sino también jugadores con hambre, preparados para el peso de esta camiseta.
Con la lesión de algunos veteranos, Ancelotti le ha dado minutos y él ha respondido con creces. Se ha ganado el respeto del vestuario y la confianza del cuerpo técnico, pero, sobre todo, se ha ganado algo mucho más difícil: el respeto de la afición.
Nadie sabe qué le deparará el futuro a Asencio, pero, si sigue en esta línea, el Madrid tendrá central para años. Su presencia en el equipo es un soplo de aire fresco, una vuelta a esos defensas que no especulan, que van con todo, que entienden que la primera misión de un zaguero es defender. Pero también es la confirmación de que, en el fútbol actual, para ser un gran central no basta con destruir, también hay que construir. Y Raúl Asencio sabe hacer ambas cosas.
En tiempos donde el fútbol cambia constantemente, es reconfortante ver que todavía hay jugadores que entienden la defensa como lo que siempre ha sido: una batalla donde solo sobreviven los más fuertes. Y Raúl Asencio, sin duda, está preparado para librarlas todas.
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Una guerra no hace bien a nadie. Pienso que los políticos inteligentes son aquellos que son capaces de evitarlas. El Madrid nunca quiso entrar. Pero ahora es inevitable. Una vez dentro, no hay marcha atrás. Supongo que es la situación que menos le gustaba a Florentino Pérez. Su estrategia ante el agravio era la de lanzar a un educado Butragueño para que soltara algún “caramba”. Ahora ya no. Ahora está decidido a ir con todo.
No tiene necesidad, es un hombre de éxito. Ha triunfado en los negocios y ha puesto a su Madrid en la mejor de las posiciones. Aun así, ha recogido el guante. Supongo que estará sufriendo, porque es seguro que, siendo un hombre de consenso, estas situaciones le incomodan. No sé cuánto durará la pelea contra la RFEF, La Liga, la UEFA, la prensa y los “tuiteros”. Pero es muy probable que los años que le queden como presidente del Real Madrid los tenga que dedicar a pelear en el barro. Aun así, ha decidido que es lo que se debe hacer.
Me viene a la mente una de las escenas de la película de “Salvar al Soldado Ryan”. Me acuerdo del valiente Capitán John H. Miller agonizando y pidiéndole a su soldado James Francis Ryan que dedicara su vida a hacer que aquello, su muerte y la de otros compañeros de compañía que fueron a buscarle, valiera la pena. Creo que el madridismo debería tomar nota y ayudar para que los esfuerzos que está asumiendo la directiva, peleando contra todo y contra todos, realmente sirvan para algo.
Esto implica a todos. Aficionados y jugadores. Estos últimos deben ser conscientes de que, por desgracia, su trabajo no sólo se reduce a jugar al fútbol. Deben ser tener en cuenta que son las piezas de ajedrez que están encima del tablero de juego y por tanto deben ser inteligentes. Cada acción sobre el terreno de juego debe ser medida y analizada cuidadosamente antes de ser ejecutada si no quieren convertirse en blanco fácil para los francotiradores enemigos. Es su responsabilidad.
Creo que el madridismo debería tomar nota y ayudar para que los esfuerzos que está asumiendo la directiva, peleando contra todo y contra todos, realmente sirvan para algo
Respecto a la afición, no cabe otra que arrimar el hombro. Animar al equipo se da por supuesto, aunque algunas conductas de ciertos sectores “entendidos” a veces parece que lo pongan en duda. Apoyar al Real Madrid por todos los medios posibles, ya sea en conversaciones de barra de bar o con posts en redes sociales (o escribiendo en La Galerna), es una táctica defensiva válida y necesaria. Pero si se quiere pasar al ataque, creo que lo más efectivo es dejar de consumir el producto que da de comer al enemigo.
No tiene sentido seguir viendo una competición que claramente se está usando para chantajear al Real Madrid. Además, ¿qué sentido tiene? Yo recuerdo que de niño me gustaba ver en la tele el pressing catch. Vibraba con los combates entre Hulk Hogan y el Último Guerrero. Pero claro, tenía diez años. El día que me di cuenta de que todo aquello era un teatro y que los combates eran poco más o menos que coreografías marcadas por el dueño de la franquicia me dejó de interesar. La analogía es muy válida. Recientemente vi en Netflix una serie documental sobre “Vince McMahon: El titán de la WWE”, que narra cómo este llegó a hacer de la lucha libre americana un espectáculo mundial que facturaba millones.
La historia cuenta cómo McMahon heredó de su padrastro un discreto negocio de lucha libre americana a nivel estatal y lo fue haciendo crecer hasta llegar a audiencias millonarias a lo largo de todo el mundo. Hubo una época en la que su negocio flaqueó, acosado por una buena gestión de su competencia, abanderada por el brillante hombre de negocios Rupert Murdoch. Pero él dio con la clave de que si convertía su producto en algo chabacano, que incluso rozase la obscenidad, llegaría mucho mejor a un público que lo único que buscaba era el entretenimiento fácil.
Así, a base de zafiedad en sus guiones, que incluso conllevaron denuncias y juicios por tráfico de anabolizantes, acoso laboral y hasta abuso sexual, logró alzarse con el reinado de la lucha libre en Estado Unidos. Es muy recomendable para entender cómo alguien es capaz de “prostituir” un espectáculo simplemente porque hacerlo rentable es su único objetivo.
Prescindir de la justicia y la igualdad de trato en un deporte donde se debe recompensar siempre el esfuerzo es un error enorme que lo único que hace es inflar una burbuja que con el tiempo terminará por explotar. Muchos vivimos lo que pasó con el ciclismo. Ojalá el Real Madrid sepa ganar esta guerra y salvar el fútbol en España, al igual que aquella compañía de valientes lo hizo con el cuarto hijo de la Señora Ryan.
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La noche de ayer confirma que Kylian Mbappé ya está aquí. Realmente no terminas de sentir lo que significa jugar para el club más grande del mundo hasta que disputas un partido de eliminatoria de Champions en el Bernabéu. Ayer, Mbappé demostró que está más que preparado para las grandes citas. Su energía desde el minuto uno contagió a sus compañeros, y su hambre de ganar marcó la diferencia.
Está claro que el problema de Mbappé era un tema mental. El astro francés aprovechó el cambio de año para hacer un borrón y empezar a demostrar por qué el Madrid esperó siete años su fichaje. En lo que va de 2025, Mbappé ha disputado 14 partidos, en los que ha marcado 14 goles, entre ellos dos hat-tricks. Su cambio mental le ha permitido sacar su mejor versión y mostrarse libre sobre el campo.
“Pienso que el partido de Bilbao me hizo bien porque ahí toque fondo. Ahí me di cuenta de que tenía que dar el máximo por esta camiseta y jugar con personalidad. Al 2025 le pido disfrutar de jugar con el Real Madrid”, declaró el crack tras el último partido del Real Madrid en el 2024. Vaya si se están cumpliendo sus deseos.
Para jugar de blanco hace falta calidad pero sobre todo ambición. Es precisa la mentalidad según la cual nunca es suficiente lo que hiciste. Mbappé ha entendido en poco tiempo lo que pide este escudo
En estos últimos partidos, hemos disfrutado de todo el repertorio de Mbappé. Movimientos, regates, manejo de ambas piernas y sobre todo su calidad para definir de cualquier manera. Aparece por banda izquierda, por el centro e incluso por derecha. Kylian se ha hecho dueño de la delantera del Real Madrid.
Lo más importante de Mbappé no es lo que está haciendo, sino la mentalidad que le conduce a llevar a cabo estas exhibiciones. La mentalidad para no perder nunca de vista que tiene que mantener su nivel. “Si puedo marcar 50 goles lo haré, pero no tengo límites. Lo importante es ganar títulos. En mi carrera he marcado muchos goles que no sirvieron para nada porque al final no ganamos nada. Fui máximo goleador de la Champions pero no la gané. ¿Para qué quiero eso?”, concluyó ayer.
Kylian es un jugador hecho, tanto futbolistica como mentalmente, para jugar en el Real Madrid, parafraseando a Florentino Pérez. Para jugar de blanco hace falta calidad pero sobre todo ambición. Es precisa la mentalidad según la cual nunca es suficiente lo que hiciste. Mbappé ha entendido en poco tiempo lo que pide este escudo.
Kylian ya está cumpliendo su sueño, y lo hace desde una ventaja competitiva de hambre con respecto a sus compañeros. Lo que algunos no recuerdan es que, a pesar de que el Madrid es el rey de Europa, Mbappé aún no se ha encaramado al trono.
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Buenos días, amigos. Misión cumplida, City eliminado y clasificación conseguida para octavos de la Champions. Y no de cualquier manera, con partidazo. Très bien el Real Madrid, que desarboló y sometió al conjunto de Guardiola, y très bien Mbappé, que marcó tres en un partido de matrícula de honor. Su primer hat-trick con el Real Madrid en la máxima competición continental. Un «Hito de excelencia de Mbappé y del rey de Europa», como tituló Jesús Bengoechea su excelente crónica.
Marca describe lo sucedido en su portada: «El Madrid arrolla al City y entra en octavos a lo grande». El titular, «¡MAGNIFIQUE!», aplica tanto al equipo entero como a Kylian, que vivió su primera gran noche mágica en el Bernabéu, algo que muchos enormes jugadores de la historia solo han podido soñar.
El encuentro fue un deleite ya desde el principio, lo cual es extraño cuando el Madrid tiene que rematar en el Bernabéu una eliminatoria con resultado favorable en la ida. Apenas nos habíamos acomodado cuando Asencio sirvió un balón desde los dominios propios de un central al nueve vikingo, quien se zafó de los rivales y acomodó el cuerpo para facturar una vaselina precisa que suponía el 1-0. Este central que nos ha brotado en el bancal no solo se caracteriza por una rocosidad hercúlea, sino que está dotado de una precisión kroosiana epatante. También es rápido, se asocia bien, sabe romper líneas. La verdad es que está adornado con muchas de las mejores virtudes futbolísticas.
Tras el tanto, el Madrid no reculó ni especuló, siguió practicando un fútbol de muchos kilates, un juego de los que, según los expertos, despliegan siempre los otros equipos, los que no están dirigidos por Carlo y sí por entrenadores de verdad. El City no podía ni frenar al Madrid ni elaborar su táctica, pero porque los jugadores no hacían lo que les indicaba Guardiola —al parecer llevan no haciéndole caso toda la temporada—, no porque el técnico tuviese ninguna responsabilidad.
El segundo gol, declarado esta mañana patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es una oda al fútbol. Una pieza coral de las escuadra blanca en la que brillaron especialmente un mayúsculo Rodrygo —calificado por Bellingham como el jugador más talentoso del quipo— y un espléndido Mbappé, finalizador de la obra maestra.
El encargado de sincronizar todos los movimientos del equipo fue, de nuevo, Ceballos. Su influencia crece por días y su desempeño lubrica el motor blanco. Junto a Dani brilló también Tchouaméni, quien, curiosamente, juga mejor en su posición que fuera de ella.
Valverde es tema aparte. Es un futbolista de época que rinde en cualquier sitio. No es lateral derecho, pero es el mejor lateral derecho que existe.
Vini y Jude también lo hicieron très bien, completando una actuación estelar de los cuatro magníficos. El lunar lo supone la amarilla a Bellingham que le impedirá disputar el siguiente partido. Una sanción que se suma a la de dos encuentros impuesta ayer en la competición doméstica en virtud de un acta redactada por un árbitro apartado de la competición mientras se le investiga por presunto conflicto de intereses, que además no recogía lo sucedido en el campo. Otro hecho más que define a un fútbol español tan cenagoso que impide brillar a un Madrid espectacular que fuera de él, y ante mejores equipos, deslumbra como ayer. Como dijo Ancelotti en la rueda de prensa posterior al partido, «ojalá el fútbol español pueda mejorar en otros aspectos».
Carlo, refleja Marca, «tiene tomada la medida a Guardiola». Así es, para pesar de muchos, no todos antimadridistas. Cuando el Madrid lo borda y elimina a un grande europeo se nota un silencio sepulcral de aquellos que tienen como pasatiempo favorito tildar de negligente a Ancelotti, o a la propia dirección del club. A este portanalista se le ocurre la loca idea de que hay madridistas que a veces se muestran más eufóricos en las derrotas porque pueden espetar aquello de: «¿lo ves?, ¡tenía razón!».
El meneo blanco parece que tampoco fue del agrado del narrador y los comentaristas de Movistar (sabemos que se puede seleccionar otro audio, gracias. Pero también es lícito comentar este audio en cuestión). Ante lo innegable del baile del Madrid ante el City al cual estábamos asistiendo, no les quedó otro remedio que reconocerlo como tal, pero con el tono y la actitud propia de quien se halla en medio de un funeral.
As también resalta el desempeño individual de Mbappé y el colectivo del Madrid, «Un genio y un campeón», titulan. Kylian es un talento descomunal. También fuera del campo: «¿El pichichi? Estoy agradecido a Vinícius y Rodrygo, claro. Pero como he dicho, yo vine aquí para ganar títulos. Yo he sido muchas veces pichichi. El año pasado fui pichichi de la Champions. ¿Gané la Champions? No. Pero me da igual ganar el pichichi. Si soy pichichi, muy bien, pero quiero ganar títulos, eso es lo más importante».
Fuera de España tampoco ahorran elogios.
«Olé olé olé» es el titular del diario francés. Es obvio que los responsables de L’Equipe leen La Galerna, donde ya adelantamos que Mbappé había aprendido a bailar sevillanas. Très bien, L’Equipe.
La prensa culé hoy, obviamente, va a lo suyo. Mundo Deportivo centra su atención en la segunda parte de la entrevista a Lamine Yamal, quien dice que es imposible que vaya al Madrid. Ya dijimos en su día que el chaval merece jugar en un grande, él verá cómo lo gestiona.
En el diario de Godó, grande de España, está lo que esperábamos leer: «Mbappé acaba con un City muy frágil». Los del Madrid son atletas, es trampa.
Sport prefiere poner el foco en Cubarsí, una «estrella». Les ha faltado decir que es el mejor jugador del mundo.
Y el 21 de febrero, sorteo de octavos, cuartos y semifinales de Champions. Al Madrid le puede tocar el club cliente de Munuera o el Leverkusen. A los de Flick pueden caerle PSG y Benfica. Como escribió brillantemente en X @M_Hache: «Al FCB le puede tocar en octavos Benfica o PSG, pero el Real Madrid seguirá siendo el único club en la historia de la competición al que le tocaron los dos rivales en el mismo sorteo».
Très bien, Real Madrid. Con la de anoche, el equipo blanco ha eliminado cuatro veces al Manchester City en Champions. En las tres anteriores, fue campeón de Europa. Tres, bien, Real Madrid. Y cuatro, mejor.
Pasad un buen día.
-Courtois: APROBADO. Poco exigido por un City desarbolado por sus compañeros.
-Valverde: NOTABLE ALTO. Valladar inexpugnable atrás hasta que vuelva al centro del campo… si es que vuelve.
-Mendy: APROBADO. Firme.
-Rüdiger: NOTABLE. Grato retorno del orate predilecto de Concha Espina.
-Asencio: SOBRESALIENTE. Replicó la asistencia en largo de su debut ante Osasuna y estuvo inmaculado en cada acción defensiva y salida de balón.
-Tchouaméni: NOTABLE ALTO. El piperío deja vacante el puesto de chivo expiatorio.
-Ceballos: SOBRESALIENTE. Está siendo fundamental en el excelente giro positivo en el juego del equipo. Por el nivel del rival y la trascendencia de la eliminatoria, puede ser su partido más importante con la blanca.
-Bellingham: NOTABLE. Su segundo tiempo es un cursillo de amistad con el balón.
-Rodrygo: SOBRESALIENTE. Su primer tiempo, y en concreto su participación en el segundo gol, constituye una lección apabullante.
-Mbappé: MATRÍCULA DE HONOR. Un triplete deslumbrante (y variado) en una eliminatoria ante un grande representa el bautismo de fuego soñado en las grandes noches. Una exhibición para la historia. Su interés, al final, era que marcasen sus compañeros.
-Vinícius: NOTABLE. Intervino menos de lo habitual, pero con bastante tino.
-Modric, Camavinga, Brahim, Alaba, Endrick: sin calificar por falta de tiempo.
-Ancelotti: NOTABLE. Se lleva hoy la buena nota que le debíamos por engrasar el funcionamiento de los 4 Magníficos mientras le poníamos a parir por no dar con la tecla.
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En un partido prácticamente perfecto ante uno de los mejores equipos del continente, el Madrid de Mbappé (y el propio jugador francés) embellecieron su candidatura a la Champions con una actuación antológica y un triplete de Kylian.
Ancelotti optó por una alineación que pareció gustar a casi todo el mundo, en particular a X-Madrid, lo cual era a priori inquietante. Valverde seguía en el lateral derecho, Rüdiger retornaba tras su lesión y, a resultas de esto último, Tchouaméni volvía al centro del campo, en compañía de Ceballos, que se había ganado la oportunidad con creces. Arriba, los cuatro magníficos. Guardiola dio la sorpresa del banquillo para Haaland, aunque se decía que estaba tocado, alineando en su lugar a Marmoush, que venía de hacerle un hat-trick al Newscastle.
La cosa no pudo empezar mejor. Los primeros ataques del City morían en la frontal del área blanca, y en una de las salidas de balón Asencio oteó el horizonte y vio a Mbappé, que se desmarcaba esplendorosamente. En carrera, la dejó botar y la picó sobre la salida de Ederson. Tras marcar en el Etihad, Kylian reivindicaba así su papel de máxima estrella de la eliminatoria. En cuanto al central, replicaba en una cita de mucha mayor enjundia la asistencia en largo a Bellingham en su debut. 1-0 nada más empezar, y cómo no te voy a querer.
Para colmo de males de Pep, se lesionó Stones, y los citizens se quedaron restañando sus heridas mientras Ceballos manejaba el partido. Bellingham remató en el primer palo un córner con mucho peligro, y todo hacía indicar que no sería la última ocasión, porque el Madrid dominaba el partido a su antojo, con una suficiencia que parecía exasperar a Lillo en el banquillo, si se permite la aliteración.
Muy bien plantado defensivamente, el Madrid abortaba en origen cualquier amago de contragolpe del petroequipo. El tikitaka (con perdón) lo ponían los de Carlo, y Tchouaméni agradecía mucho la vuelta a su posición natural. El equipo, asimismo, agradecía enormemente la implicación de Vini y Rodrygo en defensa y creación de jugadas. Una nueva salida ejemplar de balón de Asencio desembocó en un pase excelente de Tchouaméni a su compatriota goleador. Ederson tuvo que emplearse ante Kylian cuando se cumplía en el marcador un tercio de partido prácticamente perfecto.
1-0 nada más empezar, y cómo no te voy a querer
Y qué mejor modo de celebrar la entrada en el segundo tercio del encuentro que con otro golazo en una de las mejores jugadas colectivas que se recuerdan, la quintaesencia de los cuatro magníficos. La inicia Rodrygo en su propio campo y Bellingham lo mejora todo con un balón en profundidad a Vinícius. Este busca a Rodrygo en la frontal, pero ¿qué hace ahí Rodrygo? ¿No habíamos dicho que estaba en campo propio y escorado a la derecha? Hay un segundo en que parece que Rodrygo la va a perder, pero solo está esperando a que llegue un defensa para meterle el balón entre las piernas. La asistencia-túnel la gestiona Mbappé con un regate seco en la frontal del área pequeña y el remate a la red. La jugada la había iniciado Courtois en un saque de puerta y, si he contado bien, la tocan todos menos Ceballos. Soberbio.
El segundo tiempo comenzaba con Nico tirando del pantalón de Vini. El brasileño por poco emula a Butragueño en la mítica foto ochentera. Ni se vio lo que podría haberse visto ni hubo gol a continuación tras una gran combinación con remate alto de Rodrygo. El Madrid no parecía volver del descanso falto de ambición, y seguía luciendo un desempeño técnico abrumador. Rodrygo chutaba desde una punta del campo y recogía en el vértice opuesto los rechaces de Ederson, y hasta Rüdiger trataba de marcar su golito. A los diez minutos del segundo tiempo, proseguía la exhibición. Mbappé por poco marca el hat-trick, pero Ederson rechazó en línea de gol su remate a centro de Valverde.
El Madrid tenía una pinta de campeón de Europa que echaba para atrás. Si sigue así, lo será con bastante probabilidad
Daba igual. La goleada estaba servida, y el triplete también. El francés la recibió en la esquina del área, esta vez por la derecha. Se perfiló en su inimitable estilo y, con su pierna mala, la mandó el palo contrario. Otra delicia de gol, y en otro registro distinto. El cronista dudaba si tendría que titular ponderando el espectáculo del delantero o el éxito colectivo del equipo. El Madrid no necesita presentar candidatura alguna a la Champions porque es candidato por defecto, pero no obstante se estaba ocupando en embellecer su presencia en esta edición, que hasta este cruce era insatisfactoria. Todo salía bien, todo pase era el adecuado, todo desmarque el idóneo, todo olé del público pertinente. Se dieron cita momentos donde resultaba imposible que esta edición del campeonato tenga un campeón diferente al del año pasado. Solo Ederson salvaba al City de un marcador de escándalo. Una buena estirada suya impidió el tanto de Vinícius.
Ancelotti dio entrada a Brahim y Camavinga en lugar de Ceballos y Mbappé, quizá los dos mejores dentro de la sobresaliente línea del equipo. Se fueron con sendas merecidísimas ovaciones. También entró Luka para que se fuera aplaudido Tchouaméni, que hasta la fecha era el chivo expiatorio del piperío. El gol postrero de Nico carecía de trascendencia alguna. De pronto, lejos de la cueva ominosa del tebismo-negreirismo, el Madrid tenía una pinta de campeón de Europa que echaba para atrás. Si sigue así, lo será con bastante probabilidad.
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Arbitró el rumano István Kovács. En el VAR estuvo el neerlandés Dennis Higler.
Viendo un arbitraje europeo se le levanta a uno la moral y seguramente más cosas. Qué distinto a lo doméstico cada fin de semana. También hay errores de los trencillas, pero mínimos y poco decisivos.
El rumano llevó muy bien el partido y, salvo un par de faltas y una amarilla al limbo de Marmoush por un pisotón a Asencio, estuvo francamente bien.
Sin jugadas polémicas solo hay que mencionar el apartado disciplinario. Gundogan y Nico vieron tarjeta en los visitantes por zancadillear a Rodrygo y agarrar a Vinícius respectivamente. Por los blancos el único que se llevó cartulina fue Bellingham por entrar tarde con la plancha a Foden.
Kovacs, NOTABLE.
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Me permito tutearos por la inherente confianza que me inspiran los hermanos de armas. Lo notáis, ¿verdad? Hoy es un día en los que, como escribió el genial y añorado Van Palomaain, nos pica el niqui. No es habitual que esa quemazón nos alcance sin acabar febrero, siendo más propia de la primavera avanzada, pero da lo mismo. Se respira tensión competitiva mientras los segundos caen lentos como los golpes de tecla en el ordenador de la oficina, ese al que hacemos poco caso por tener la cabeza en lo de esta noche, muchísimo más importante, dónde va a parar.
No faltan motivos para recibir esperanzados el partido, a saber, es Copa de Europa, nuestra competición fetiche, el rival es formidable más allá de inquinas particulares y, sobre todo, no es una competición española. La mayor batalla que se puede ver en el fútbol mundial va a tener lugar en un contexto que, aunque mejorable sin duda, va a dirimirse lejos de la sima mefítica de los torneos domésticos, si bien no es menos cierto que el entrenador del rival de esta noche fue elevado a los altares gracias a triunfos anegados de corrupción entre los años 2008 y 2012.
Jugamos en Europa, que es agua de manantial recién brotada si la comparamos con la liga, copa o supercopa españolas, fosas sépticas en la que convergen colectores fecales. Sólo por eso ya hay motivo para la alegría y, en cierto modo, el alivio. Podemos intentar jugar, ganando o perdiendo, pero, salvo excepciones en las que, oh, casualidad, estaba implicado el mismo club que pagó durante dos décadas al vicepresidente de los árbitros, hay un halo de honorabilidad y de cierta limpieza en la competición.
Competiremos esta noche mejor o peor, porque esto es deporte, pero precisamente que sólo sea deporte, nos aligera de la enorme mochila de varias toneladas de mierda inherente a la competición española. Los rivales en Europa son grandes de verdad, y, como tales, saben reconocer y respetar a la mayor institución deportiva de la Historia. Sólo los mediocres acomplejados enfermos de odio son capaces de negar el más básico respeto al Real Madrid para convertirlo en blanco de sus iras y frustraciones, incluso cuando denuncia una corrupción que los ha perjudicado a todos.
Este es el momento de la esperanza, la ilusión, la expectación y, por qué no, la tensión. Miedo nunca, pero sí tensión y respeto, porque el rival es, como se ha escrito, formidable. Da lo mismo que sea un titán de nuevo cuño que quiere comprar con sus petrodólares el aura de los antiguos. Nunca podrá tener ese halo de fútbol clásico, pero sigue siendo un titán, con unos jugadores fantásticos y un técnico que, aunque nos parezca insoportable, lo ha ganado todo.
Por todo lo anterior, velo armas junto a ti, hermano madridista, porque la ocasión lo merece. Es esta noche, es la Copa de Europa, es el Santiago Bernabéu y es nuestro más reciente, que no último, archienemigo. Y, sobre todo, es el puto Real Madrid.
Joder, qué picor de niqui.
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Nueva semana de infamia y ya no sé cuántas llevamos. Doy por hecho que la inmensa mayoría de los lectores de La Galerna están informados hasta la última pregunta. Quien más, quien menos sabe ya a estas alturas cómo está el percal. El lunes por la noche y el martes por la mañana nos levantamos con un nuevo escándalo: el colegiado José Luis Munuera Montero posee una empresa llamada Talentus Sports Speaker que tiene por clientes a clubes como PSG, City o Atlético de Madrid y organismos como la ECA. También da servicio a programas como El Chiringuito o ESPN, entre otros medios. Según reza su web, la empresa “es una plataforma de divulgación formada por un equipo de ponentes vinculados al deporte que conecta los grandes valores deportivos con empresas y organizaciones”. Raro, ¿verdad?
Y además, Jorge Calabrés añade en El Español que un socio de Munuera Montero, Sergio Sánchez Castañer, fue el 'Líder del Proyecto VAR' y director tecnológico del VAR, ahora es un alto cargo de UEFA. Animo a todos a acercarse a las informaciones de Calabrés, al canal de YouTube Fanáticos del Real Madrid y, por supuesto, al genial artículo que hizo Jacinto Fernández para La Galerna este martes donde explica que estamos ante un caso de conflicto de intereses.
El pasado sábado dejé de ver el partido con la expulsión de Jude Bellingham. Segunda jornada consecutiva que lo hago. Sé que no soy el único. Entiendo que a muchos también les sucede que no quieren seguir dedicando su tiempo a ver un deporte amañado. Por salud mental, presupongo que nadie quiere ser partícipe de una farsa. La sensación de consumir un producto que está decidido por sus dueños es desoladora.
Hace unas semanas recomendé reducir al mínimo el consumo de prensa deportiva. Creo que no es baladí recordar lo nociva que es. Exponerte a ella te puede llevar a escuchar a Jorge Valdano decir que para él “el árbitro acertó en las cosas grandes" o que “a los jugadores hay que quitarles las excusas, no dárselas". Para el argentino todo esto es cosa menor pues “da la sensación de que todo lo que no sea ganar tiene un responsable que no es el equipo, y eso no creo que sea lo más saludable para un club".
Es tan nauseabundo asistir a este odio hacia el Real Madrid que cada vez me quedan menos razones para solidarizarme con otros equipos o desearles el bien futbolístico
En el tinglado que respalda esta sinrazón la prensa tiene mucha culpa. Pero igual, el aficionado. Me resulta desagradable estar viendo un partido y escuchar ese ruido de fondo que son los insultos que articulan una patulea infecta desde las gradas. Es más, cada silbido o improperio sobre Vinícius directamente saca lo peor de mí. Es tan nauseabundo asistir a este odio hacia el Real Madrid que cada vez me quedan menos razones para solidarizarme con otros equipos o desearles el bien futbolístico.
Por ello, el documental Cómo no te voy a querer que Amazon Prime estrenó a principios de febrero nos recuerda la gloria más reciente del Real Madrid en esos días azules en los que todo se decide. La docuserie abarca toda la temporada 2023/2024. La gesta es aún mayor cuando recuerdas las bajas de Thibaut Courtois, Eder Militao y David Alaba. El equipo tiró de casta y superó las adversidades dando lo mejor de todos y cada uno de los miembros de la plantilla.
La mirada del documental se centra principalmente en Nacho Fernández, Joselu Mato, Dani Carvajal y Toni Kroos. Es especialmente emotivo cómo se retrata la despedida del alemán, cómo sus compañeros hablan con tanto cariño y respeto de él. Sorprende el amor profundo que expresa Jude Bellingham y lo emocionado que se muestra Davide Ancelotti. Y resulta un acierto el papel de narrador de Joselu Mato, que por momentos nos desgrana los instantes más apremiantes de cada tramo de la temporada.
Hoy dejaremos nuestros problemas aparcados por un rato y durante 90 minutos volveremos a vivir ese idilio mágico del Real Madrid con la Copa de Europa. La vida es un instante que puede durar toda la vida
Por supuesto que necesitamos más distancia y tiempo para apreciar mejor todo lo conseguido. El pozo del paso de los años enriquece de épica toda gesta deportiva. Y más si es de este calado. Sin ir más lejos, el verano pasado la propia Amazon Prime estrenó 99, docuserie centrada en la histórica temporada 98/99 del Manchester United en la que el equipo británico ganó la Premier League, la FA Cup y la UEFA Champions League. Es un documental delicioso y más que recomendable para todos los aficionados.
Como digo, para hacer algo parecido se necesita tiempo y distancia respecto a los hechos que se narran. En el caso del Real Madrid nos sobran gestas y temporadas redondas. Esta noche frente al Manchester City tenemos otra de esas citas dignas de ser recordadas. Hoy dejaremos nuestros problemas aparcados por un rato y durante 90 minutos volveremos a vivir ese idilio mágico del Real Madrid con la Copa de Europa. La vida es un instante que puede durar toda la vida. Disfrutemos pues.
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Buenos días, amigos. Hoy es día grande, hoy juega el Real Madrid en Champions y, además, contra el City, último gran antagonista europeo de los blancos. Los de Ancelotti tienen prohibido fiarse, como refleja bien Marca en su portada. Ya sabemos lo que sucede históricamente cuando se disputa la vuelta en el Bernabéu con una renta favorable.
Además de todo lo futbolístico, la vuelta de Rüdiger, la participación de Valverde, el acostumbrado y connatural victimismo fariseo de Pep, se da la casualidad de que el club que más incumple el fair play financiero de la Premier tiene relaciones con una empresa de Munuera Montero. A Marca se le ha pasado reflejarlo en su portada.
De lo que no se ha olvidado Marca es de ceder nuevamente un espacio de su frontispicio a otro cliente de Munuera, el Atleti, y recoge en su faldón la publicación de ayer en X del club que alberga neonazis en su estadio. Esto dijo la entidad apropiada indebidamente tras conocerse que el colegiado que expolió al Madrid el sábado (lo cual redunda en su beneficio) ha mantenido relaciones con ellos:
La maquinaria lleva varias semanas en marcha y tritura todo lo que se pone en su camino. A ver quién es el valiente que imparte justicia sabiendo que puede ser el próximo... #StopAcosoArbitralYa @RFEF @CTARFEF @LaLiga @deportegob pic.twitter.com/YUj2QHxDBW
— Atlético de Madrid (@Atleti) February 18, 2025
Y claro, al ver esta publicación en la red social X nos viene a la cabeza la captura de Talentus Sports Recuitment, la empresa de Munuera, en la cual se buscaba «Creador de Contenidos/Gestor de Redes Sociales».
¿Por qué Marca no dedica ni una mísera palabra al flagrante conflicto de intereses y sí al nuevo estertor defensivo atlético? Bueno, está haciendo un tiempo maravilloso en Madrid para hacer barbacoas. Además, donde hay patrón, no manda marinero.
El otro diario deportivo de la capital analizado, el AS, sí dedica un espacio al escándalo Munuera. Pero poco, no vaya a ser…
Informan que el árbitro en activo con empresas que tienen relaciones con clubes a los que dirige, estamentos para los que trabaja y organismos que pueden decidir su internacionalidad está siendo investigado por RFEF y Liga, dos de sus clientes.
«Lo estamos investigando. Está muy bien lo que ha hecho la Federación en este aspecto», dice Tebas sobre las investigaciones abiertas por la RFEF para saber si los acuerdos alcanzados entre Talentus y la propia RFEF contravienen el código ético de la RFEF. Como dice nuestro querido Fred Gwynne, «La Real Federación está investigando a la Real Federación». Por otro lado, recordemos que la RFEF también es Tebas, porque el fútbol español es un espécimen con una estructura similar a las medusas, es decir, con un solo orificio que actúa como boca y ano.
Aunque, siendo honestos, hemos de reconocer que no es algo nuevo. La RFEF que ha colocado el VAR en manos de un accionista del Barça, cuyo anteanterior presidente firmó contratos con el capitán en activo del FC Barcelona, que mantuvo durante lustros en la vicepresidencia del CTA a un señor contratado por el Barça ahora va a investigar si hay un conflicto de intereses en el escándalo Munuera.
La cosa es tan obvia que da alipori tener que explicarla. La Federación aparta a Munuera mientras analiza si existe conflicto de intereses habida cuenta de unos acuerdos que alcanzó la propia RFEF con la empresa del investigado. El investigado, por su parte, presumía de sociedad en sus redes sociales, por lo que no era algo oculto. Si los protagonistas hicieron tratos a sabiendas, mal por el monumental conflicto de intereses. Si los protagonistas hicieron tratos sin saber la condición de la empresa, mal por incompetencia máxima, la cual, por cierto, no exime del conflicto de intereses.
A todo esto, el presunto implicado que da tanto el cante ayer emitió un comunicado en el que vino a decir que no ha facturado nada a ninguna entidad deportiva, ya sean clubes, federaciones o empresas. Y que el objeto de su sociedad es que diferentes deportistas puedan trasladar a distintas organizaciones los valores transversales del deporte, es decir, palabrería vacía propia de un político.
Según Munuera, su empresa es algo así como una ONG sin ánimo de lucro y poco menos que debe ser canonizado por su bondad y altruismo. Entonces, ¿fundó una empresa que simula tener clientes que no puede tener porque supondría incurrir en un conflicto de intereses? ¿Debe Munuera acusarse a sí mismo de calumniarse en su cuenta de LinkdIn?
Después de decir que no ha facturado un euro con su empresa, afirma que «hice la empresa para el futuro, ya me queda poco tiempo en el arbitraje».
No hay que ser muy espabilado para deducir que eso significa que dicha sociedad es el medio con el cual pretende ganarse la vida después del arbitraje, y ganarse la vida facturando cero euros es pelín complicado.
También asegura que todo son calumnias y que su empresa no tiene ningún tipo de vinculación con clubes, organismos, etc. Recordamos lo siguiente:
Diga lo que diga Munuera, es un hecho que ha creado sociedades que desempeñan una actividad profesional, lo cual, como recordaba ayer @Ice_Landic, constituye una ilegalidad según la cláusula decimoquinta que firman los árbitros con la RFEF: « El Trabajador trabajará en exclusiva para la RFEF, comprometiéndose a no desempeñar o realizar, durante la vigencia del presente contrato, otras actividades profesionales distintas a las realizadas por la RFEF». Para eso se les subió el sueldo a unos 300.000 euros anuales.
🚨💣💣La empresa de Munuera Montero no sólo constituye un conflicto de intereses. Constituye una ILEGALIDAD. Os cito TEXTUALMENTE lo que dice el contrato que firman los árbitros con la RFEF:
Cláusula DECIMOQUINTA: El Trabajador trabajará en exclusiva para la RFEF,…— Ice Landic 🇮🇸🇳🇴 (@Ice_Landic) February 18, 2025
Como expuso acertadamente anoche Carreño, incluso si no ha facturado no es lo más relevante, porque hay muchas maneras de facturar y de pasar facturas. Lo más relevante es mantener relaciones con clubes, federaciones y organismos del fútbol mientras se es árbitro en activo, tener tratos con un club al que puedes pitar la siguiente jornada o le dirigiste la anterior.
😡🗯️ @ManuCarreno, sobre el caso Munuera Montero en #ElLarguero
😕💢 "No se puede ser TORO Y TORERO"
🤬 "Aunque no haya cometido ningún delito, ¿qué coño hace Munuera Montero formando parte de una empresa que se dedica a dar servicio a clubes, federaciones? y EL DOMINGO PITAS" pic.twitter.com/iEoMnahLQQ
— El Larguero (@ellarguero) February 18, 2025
Si el comportamiento de Munuera es inaceptable para Carreño, aunque fuese cierto que no ha facturado nada, ¿qué ocurre entonces con el caso Barça-Negreira, donde hay facturas por millones de euros?
Volviendo a la portada de As, indica que «El Atleti sugiere que el Madrid está tras el caso». Nuevo ardid para culpabilizar a la víctima. El hedor es insoportable. La naturaleza del fútbol español la sintetizó ayer de maravilla nuestro editor Jesús Bengoechea: «El fútbol español consiste en una serie de sinvergüenzas que se compran la competición a través de tratos comerciales ilícitos con los árbitros. Cuando les indicas que lo sabes, te acusan muy dignos de tratar de manipular la competición al denunciarles».
El fútbol español consiste en una serie de sinvergüenzas que se compran la competición a través de tratos comerciales ilícitos con los árbitros. Cuando les indicas que lo sabes, te acusan muy dignos de tratar de manipular la competición al denunciarles.
— Jesús Bengoechea (@JesusBengoechea) February 18, 2025
La prensa culé, por segundo día consecutivo, no publica nada relativo al escándalo. Cero sorpresas, ayer dijo Calabrés, uno de los pocos que está ejerciendo su labor investigando la trama, que le habían escrito tres periodistas para decirle que no podían replicar la noticia porque se nombraba a la Liga. Está claro, ¿verdad?
Hoy Calabrés y David Vicente han ampliado en El Español la información del caso: «El socio de Munuera Montero (Sergio Sánchez Castañer) creó dos empresas para “representar a árbitros y clubes” siendo juez de línea en Primera». Munuera tiene un buen maestro en su socio.
Sánchez Castañer, fan de Messi que introdujo el VAR en España, además de Deportalia, fundó Oceanus Code SL en 2005 y ejerció de juez de línea hasta 2013. Ocho años de vulneración del Código Ético y de los contratos de la RFEF, según los objetos sociales de las empresas.
Suponemos que esto también serán barbaridades en los periódicos (Munuera: «¿Cómo podemos mostrar en un periódico las barbaridades que estamos diciendo?»). Las barbaridades publicadas ayer y hoy en El Español no son más que documentos e informaciones de las propias empresas.
¿Por qué ocurre todo esto, por qué el clima del fútbol español es cada vez más irrespirable? Porque hace dos años se conoció que un club, el FC Barcelona, adulteró la competición mediante el pago de millones de euros al número dos de los árbitros y no ha tenido consecuencia alguna.
Antes de finalizar, desde La Galerna condenamos cualquier tipo de insulto, ataque o amenaza a Munuera Montero. Si ha cometido cualquier acto punible, debe dirimirse por los cauces legales y desde la educación y el respeto.
Pasad un buen día y a eliminar al cliente de Munuera en Champions.