Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
As Christmas carol

As Christmas carol

Escrito por: Amiguete Barney25 diciembre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
El título no es una errata, simplemente una trampa, una licencia de la que me valgo. El título podría ser "Como el Cuento de Navidad", pero forzaré la traducción para que este sea "El Cuento de Navidad del As", el medio que otrora fuera referencia del madridismo.

En mi relato, que distará mucho de ser el de Dickens, el papel del avaro Ebenezer Scrooge lo interpreta el director del diario madrileño As, Alfredo Relaño, ese hombre que enfila los setenta con un mal humor que empeora por semanas, días o por jornadas de Liga sin croquetas en el palco.

En el primer capítulo del relato, el Fantasma de las Navidades Pasadas se aparece ante un atemorizado Mr. Relaño, al que se lleva de visita por diversos episodios de su pasado como director del medio:

“Aquí eras un hombre respetado por el madridismo, mírate. Vendías periódicos por cientos de miles, escribías libros y editoriales que eran fuente de consulta para estudiosos del club más glorioso de la historia del fútbol, te permitían vender tazas, vajillas y hasta albornoces con el escudo del Madrid,…”

- ¿Y qué pasó?

“Pasó que querías más, que te creíste con poder para decidir en el club, que tu opinión tenía que prevalecer sobre la de sus dirigentes y…”

Una gélida corriente de aire sobre la nuca provocó un escalofrío en Mr. Relaño. Recordaba perfectamente esa época de su vida y el momento en que le quitaron la posibilidad de vender productos del Real Madrid.

“El tono de tus artículos cambió, tu perspectiva sobre el Madrid pasó a ser crítica al mismo tiempo que crecían los elogios hacia el máximo rival, y las ventas comenzaron a decaer”.

- Tuvimos que hacer ajustes, algunos de los mejores periodistas se marcharon de la plantilla, intentamos abrirnos a otros equipos, como el Atleti y el Barça, pero las ventas seguían cayendo. La culpa no fue mía, fue de Internet, ¡ya nadie compra periódicos!

El Fantasma de las Navidades Pasadas se marchó dejando a Mr. Relaño en su lecho, delirando, “¡la culpa es de Florentino!”, totalmente empapado en sudor, repleto de dudas y angustias. Había llegado a odiar al Madrid y lo que representaba tanto como Mr. Scrooge odiaba la Navidad.

En el segundo capítulo del relato, Mr. Relaño comienza a recuperar la calma, se sirve un vaso de whisky y piensa que todo fue una pesadilla, pero en ese momento recibe otra visita:

“Soy el Fantasma de las Navidades Presentes, Mr. Relaño, y ahora vendrás conmigo a dar una vuelta por la rotativa de tu periódico.”

Antes de que el anciano se diera cuenta, el Fantasma se lo llevó agarrado de la pechera del pijama. Le mostró las cifras de ventas, en caída libre y sin freno, perdida ya hace tiempo la barrera de los 100.000 lectores diarios. Le enseñó una serie de sonrojantes portadas, ataques al club, a su presidente de modo especial, la bbC, la hernia, la exaltación messiánica, editoriales bochornosos,…

“No eludas tu responsabilidad, los demás medios también han caído en ventas, pero ninguno lo ha hecho tanto como el tuyo. Para el madridismo te has convertido en uno de ellos, en miembro de honor de la prensa afín al régimen culé”.

- Pero… pero… lo hice lo mejor que pude, yo solo traté de ser ecuánime y comportarme del mismo modo con los aficionados de otros equipos.

“¿Del mismo modo? ¿Acaso crees que esto significa tratar del mismo modo a Messi o a Griezmann que a las figuras del Madrid? ¿O los errores arbitrales?”

Una sucesión de portadas dejan clara la evidencia, el doble rasero, como viene denunciando La Galerna desde hace años. Las portadas abruman y marean a Mr. Relaño, como si le zarandearan y golpearan el rostro.

“¿Acaso no fue tuya la brillante idea de contratar a un antimadridista como Iturralde González para opinar sobre las polémicas arbitrales?”

- ¡¡No, no, no!! –gritaba Mr. Relaño. Se despertó de golpe, agazapado bajo la cama. Se incorporó lentamente. Las sábanas estaban revueltas, sudadas, y el pijama chorreaba como cuando vio a Bale marcando de chilena en Kiev. No volvería a dormir en toda la noche.

En el tercer capítulo, el penúltimo, Mr. Relaño se acuesta temprano, acongojado. Se tapa con las sábanas hasta la barbilla y mira hacia la puerta, que ha cerrado con doble llave. Siente algo más profundo que el miedo. A los pies de la cama emerge un nuevo espectro, el Fantasma de las Navidades Futuras. Sin mediar palabra, saca a Mr. Relaño de la cama y se lo lleva en volandas al cementerio de La Almudena, donde le muestra una lápida, alrededor de la cual se congrega una decena de personas.

“Mira, aquí yace el diario As, fundado en 1967. Una pena, un medio que destacó por ensalzar las gestas del Madrid y ahora cerrado por la falta de lectores.”

- Pero, ¿cómo es posible, si solo tratábamos de dar a los lectores lo que demandaban? ¿Y esos quiénes son?

“Son los últimos trabajadores del periódico. Los que editarán el último número, en mayo de 2021, aquel que glosará una nueva victoria del Madrid en Champions con un titular impropio incluso para el Mundo Deportivo: El Madrid aburre. Con subtítulo: Polémica por la falta de minutos de Vinícius Jr. y Keylor Navas.”

Mr. Relaño, con lágrimas en los ojos, parece que empieza a entender. Desde lo alto divisa a varios de los ex trabajadores hablando entre ellos y aguza el oído para escucharlos:

- Mira que se lo dijimos, todas las semanas, todos los meses. Y las cifras de ventas cayendo a plomo, como Luis Suárez en área contraria.

- Y él mirando para otro lado, como Hernández Hernández.

- Mantuvo su consigna hasta el final: “Cera al Madrid, cera a Florentino”.

El Fantasma de las Navidades Futuras regresa con un cariacontecido Mr. Relaño a su hogar.

En la obra de Dickens hay un último capítulo en el que Mr. Scrooge decide cambiar y enmendar todos sus errores del pasado. En el capítulo no escrito de Mr. Relaño dudamos de que vaya a seguir esta senda.

¡Feliz Navidad, galernautas, y brindemos por un 2019 repleto de éxitos!

Amiguete Barney
Afirma que tenía talento para el fútbol y el baloncesto, pero nada que ver con el que mostraba opinando con una jarra en la mano o tras el teclado.

16 comentarios en: As Christmas carol