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Vinicius jugó bien. Y punto.

Vinicius jugó bien. Y punto.

Escrito por: Pepe Kollins9 diciembre, 2019
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Mediaba el minuto 28 del Real Madrid Espanyol, cuando Vinicius marró un disparo ante Diego López y por un momento se temió lo peor. Fueron unos segundos de tenso silencio, de tanteo, de mirarse los unos a los otros para ver si saltaba la chispa. Pero el Bernabéu, esta vez, no pitó. No se trataba solo de que el disparo fuese más complicado de lo que, a priori, pudiera parecer, muy escorado el brasileño a su izquierda y muy bien cubierto el espacio por el portero ex madridista, sino también por los extraños criterios de este público insondable y que, por lo visto, en esta ocasión, decidió que hoy no tocaba.

En cualquier caso, el pensamiento del “otra vez”, ante el ¿fallo? de Vinicius sobrevino a una gran parte del madridismo. Al término del partido, habiendo cuajado el chico una buena actuación, resonó por doquier “Vinicius ha jugado bien pero…”. Era un pero que, a fin de cuentas, menoscababa el fondo del asunto. Un pero que no respondía a la prudencia que requiere una adversativa, siempre enfocada a la precisión, cuando en este caso rompía el equilibrio con la realidad. Un pero que se había enquistado en nuestro juicio, acechante a la espera de una ocasión como esta para lanzarse sobre su presa. Un pero inconsciente, aunque también producto de una frustración derivada de una reflexión precipitada.

-Vinicius ha jugado bien. Punto. – le leí a un amigo en uno de esos chats, donde de vez en cuando los puntos sí que hacen justicia.

Y es que sucede que el detalle, en esta ocasión, nos ha hecho perder el equilibrio. Vinicius es un jugador muy joven, con un potencial físico y técnico fuera de lo común, en tales cantidades que resulta difícil pensar que no llegará a convertirse en un jugador incontenible cuando consiga atemperar ese espíritu febril que ahora se lo lleva todo por delante. Porque la cuestión fundamental radica en que Vinicius es un jugador por hacer. No un producto final. La comparación con su compatriota Rodrygo le deja en mal lugar, ya que aquel tiene ese poso propio de la madurez. Rodrygo es un jugador mucho más evolucionado pese a que es menor en edad que su compañero de equipo. Pero no tiene el techo de Vinicius, que se adivina top, si todo transcurre como debe, que no siempre es así.

Porque la cuestión fundamental radica en que Vinicius es un jugador por hacer. No un producto final.

Es cierto que Rodrygo tiene otras cualidades aparte de la madurez como una predisposición innata a la ayuda defensiva, que tan bien hace en una banda con un Carvajal que cada vez requiere más de ese tipo de apoyos, y que explica en cierta medida que el de Santos le quitase el sitio a Lucas Vázquez, ya antes de su lesión. También posee Rodrygo una mayor facilidad para la asociación y la creación del juego, hasta tal punto que en verano confesó que Zidane le había dicho que creía que tenía condiciones para jugar de interior. Pero siendo Rodrygo un proyecto de gran nivel, con Vinicius hablamos de otro estadio, de un posible fuera de serie que, no obstante, todavía no está desarrollado.

Sucede simplemente que cada jugador tiene un ritmo de evolución diferente. Hay ejemplos de futbolistas que han tardado más de lo habitual en consolidarse, como fue el propio caso de Zidane. Pero incluso en la posición de Vinicius tenemos dos ejemplos de jugadores actuales, Salah y Sterling, que tampoco alcanzaron en sus inicios la capacidad goleadora de la que gozan hoy. Ambos, dos jugadores de banda de características muy similares a Vinicius, muy rápidos y habilidosos y que tenían como cruz la definición a puerta. A los 24 años, en el caso del egipcio, y a los 25, en el del inglés, consiguieron doblar y hasta triplicar sus cifras goleadoras.

en la posición de Vinicius tenemos dos ejemplos de jugadores actuales, Salah y Sterling, que tampoco alcanzaron en sus inicios la capacidad goleadora de la que gozan hoy

La estrella del City lo explicaba así hace unos meses:

"Son cosas de la edad. Llegué al City cuando tenía 19 o 20 años. Ni siquiera estaba cerca de la madurez que tengo ahora… Debes pensar si quieres ser alguien que regatea a 10 rivales y luego no hace nada o, por otra parte, alguien que ayuda a su equipo a ganar. Así que se trata de madurez. Desde la primera vez que fui profesional sigo aprendiendo cada día para mejorar mi nivel de participación en el juego y sobre todo mi efectividad".

Así que por más que se diga que el gol se lleva de serie no es cierto (ahí está otro caso palmario, Harry Kane, que hasta los 22 años tenía una ratio goleadora ridícula). Tras el partido contra el Espanyol Zidane opinó al respecto sobre la polémica de Vinicius y el gol: “Siempre tiene que trabajar y yo creo que él lo hace. Los goles vienen con la confianza. Cuando metes uno llega el momento, entras en la dinámica. Hoy lo ha hecho muy bien y para mí eso es lo más importante".

por más que se diga que el gol se lleva de serie no es cierto

Y el caso es que Vinicius, por más que los “peros” lo ensombrezcan, hizo un gran partido. Igual deberíamos empezar a pensar que el cometido principal de Vini, todavía, no es marcar gol. Nadie se lo reclama a Hazard y juegan en la misma posición. La cuestión es que el brasileño genera tantísimas ventajas que se planta muchas veces delante de puerta y eso resalta más la dinámica. Luego juega otro y no se le reprocha que falle porque que no provoca esas situaciones. Ante el Espanyol Vinicus no consiguió marcar en la primera que tuvo, aunque se puede considerar un paradón de Diego López, y luego optó, convenientemente, por asistir tras cada desborde, lo cual ocurrió hasta en cuatro ocasiones… que marraron compañeros suyos.

Vinicius tiene que tener paciencia porque si trabaja llegará a ser imparable. Pero los aficionados también debemos tener paciencia, y considerar lo que puede llegar a ser y lo que ya es ahora:

Vinicius jugó bien. Y punto.