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Vergüenza ajena

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Vergüenza ajena

Escrito por: La Galerna22 abril, 2018
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Buenos días. El Barcelona ganó la Copa del Rey ante el Sevilla de Mercado, ese central que dejó claro que no iba a meter la pierna si pasaba Messi por ahí, que el Mundial está a la vuelta de la esquina y más vale prevenir que curar.

Fue un 5-0 contundente e indiscutible. El Barcelona pasó por encima del Sevilla, Luis Suárez agredió a un rival y Sergio Busquets hizo una entrada de roja con 5-0 en el marcador. Todo en orden. Ganó el que se esperaba y el árbitro colaboró con esas pequeñas cosas de la vida como no sacar tarjetas o permitir el juego brusco.

Así todo, lo más llamativo de la final de la Copa del Rey fue la bochornosa retransmisión de TVE. Los comentarios de Juan Carlos Rivero -a estas horas sigue llamando Sandro a Nzonzi-, Julio Salinas y Joaquín Caparrós no te los firma Joan Gaspart desde el sofá de su casa.

Cada acción del Barcelona venía acompañada de un "¡Oh!", aunque fuera un pase atrás o una carrera para robar un balón. Además, loas infinitas a Iniesta y Messi y comprensión ante las salvajes acciones de Luis Suárez y Busquets.

Hubo dos momentos inolvidables en la narración vivida en ese canal que pagamos todos. El primero fue cuando Juan Carlos Rivero defendió que Iniesta se comiera al árbitro con protestas airadas y fuera de lugar. "Eso demuestra el nivel de concentración que tienes en la final", dijo sin pudor. Le faltó levantarse, aplaudir, insultar a Gil Manzano por la amarilla y pedir a la RFEF que cambie el reglamento. El segundo momento nos lo dejó Joaquín Caparrós, sevillista hasta la muerte, que se descamisó, alzó la corbata como si estuviera en el banquete de una boda y al grito de "¡No te retires nunca, Iniesta!" celebró el 5-0. Sevillista, repetimos. Pero de los de verdad, de los de siempre, de esos que sufrieron con el quinto gol porque el penalti lo tiró Coutinho y no Iniesta.

Todo ello vino envuelto con una frase repetida infinidad de veces por Julio Salinas: "Lo de Roma fue un accidente". Y lo de Turín. Y lo del Calderón. Y lo de París pese a que Aytekin lo arregló días después. El Barcelona se ha convertido en un coleccionista de accidentes. Lo malo es que entre accidente y accidente, la Copa de Europa se tiñe de blanco. Menos mal que a los culés les queda la Copa del Rey y el cariño de Juan Carlos Rivero, Julio Salinas y Joaquín Caparrós, los tres hombres que han sido capaces de hacer bueno -o menos malo- a Manu Carreño.

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