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Si Joan Gamper levantara la cabeza

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Si Joan Gamper levantara la cabeza

Escrito por: La Galerna18 enero, 2019
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Buenos días. Saltó el escándalo. Aunque el propio Barça lo niega, el club catalán incurrió en alineación indebida del jugador Chumi en el partido de ida de Copa contra el Levante. Chumi debía cumplir sanción por acumulación de tarjetas amarillas en el Barcelona B, siendo clara la reglamentación (art. 56.3 del código disciplinario) que estipula que la sanción era extensible al primer equipo en caso de pretender formar en él. “(Un futbolista filial) hasta que no cumpla la sanción con su equipo no podrá participar en los superiores. El futbolista sancionado no podrá intervenir en ninguno de estos equipos o clubes (filial o primer equipo) hasta que transcurra, en la categoría en la que se cometió dicha infracción, el número de jornadas a que haga méritos la sanción”.

La RFEF ya ha admitido la alineación indebida y el Levante ha anunciado que va a denunciar. Lo hará cuando el partido de vuelta ya se ha jugado (3-0 para el Barça anoche, lo que le da una clasificación que ahora está sujeta a este conflicto) y fuera de plazo, dado que los medios no han estado (vaya por Dios) lo suficientemente atentos como para que esto se supiera antes.

Pero lo que importa es la reacción de los medios hoy. Furibunda, como no podía ser menos. Un desbarajuste administrativo absolutamente sonrojante ha llevado al club presidido por Bartomeu a alinear a un futbolista que no podía jugar. Es un escándalo y una vergüenza que empaña a la institución y abochorna a sus socios. Es por ello que Marca no se contiene y titula contra este descalzaperros con toda la fiereza que la ocasión requiere, trayendo a colación la memoria del más ilustre prohombre de la historia del Barça. "Si Joan Gamper levantara la cabeza..."

No es Marca el único rotativo que carga con dureza contra la infame hecatombe burocrática culé. As no se queda atrás, llegando a titular con una burla folclórica, plena de sarcasmo, alusiva al desastre funcionarial que ha de reinar en Can Barça para que sea posible que nadie en todo el club (de Bartomeu a Valverde, pasando por el delegado de campo) haya reparado en el hecho de que Chumi no podía jugar frente al Levante. Es escandaloso que un club del prestigio del FC Barcelona, con millones de seguidores en todo el mundo, no tenga cubierto este apartado en su organigrama. Nadie, absolutamente nadie en el entorno del equipo se dio cuenta de la chapuza, lo que lleva a As a atacar este caos con inusitada saña contra la entidad presidida por Bartomeu.

 

¿Quién dijo alguna vez que la prensa culé no tiene independencia, que propende al oficialismo? Severísimo el criticismo con el que tanto Sport como Mundo Deportivo han reaccionado al desmán llevado a cabo por la junta directiva blaugrana. Ved, ved.

Sí, lo habéis entendido. Estamos soñando con un presente inexistente, en el cual las cosas sean juzgadas por la prensa deportiva que padecemos haciendo gala de alguna coherencia, usando la misma vara de medir a unos y a otros.

Porque la portada de Marca no se parece en nada a esa especie de maldición gitana que se le infligió al Madrid con el asunto Cheryshev y que habéis visto antes. No menciona a Joan Gamper como aquella portada de antaño mencionaba a Bernabéu con el propósito de provocar escarnio. Nada de "Si Joan Gamper levantara la cabeza". Basta un somero recuento de la situación, sin que Marca se moje en absoluto. Rápido a condenar al Madrid entonces, mero observador ahora. Máxima frialdad expositiva.

En cuanto a As, nada de "Chirigota". Ni en Cádiz ni en Levante ni en parte alguna. El enfoque es similar al de Marca. Nos cuentan lo que hay sin juicios de valor. Sin sarcasmos. Sin que sepamos lo que a Relaño le parece (si es que le parece algo) el hecho de que el Barça haya propiciado semejante follón. Es más: para explicar en pocas palabras lo sucedido, lo llama "un caso Cheryshev", para refrescar la memoria sobre la (ahora sí) impresentable hecatombe madridista propiciada en su día por Florentino.