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Madridisme

Madridisme

Escrito por: Pepe Kollins22 octubre, 2017
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Estás a punto de subir al vagón del metro o de entrar en la cafetería de cada mañana. Sabes que te van a recibir rostros serios y miradas esquivas. Es el momento esperado, el instante en que cruzas el umbral de la puerta pronunciando una sonrisa tan intensa como sincera, una alegría plácida, de padre primerizo, de pretendiente correspondido o de jugador premiado. El Real Madrid ganó a su máximo rival el día anterior y muchos de aquellos desconocidos, a los que les resulta imposible evitarte, son barcelonistas que reconocen, sin mediar palabra, cuál es el motivo de tu alegría.

El madridismo catalán es un fenómeno nada desdeñable, incluso porcentualmente, dentro de la sociedad catalana. Cataluña es, probablemente, tras la comunidad de Madrid, el lugar donde se concentran más simpatizantes del Real Madrid en España. Estos aficionados conformamos un grupo heterogéneo y transversal, de todo tipo de ideologías y estatus sociales cuyo único denominador común es nuestra pasión por el equipo blanco. No obstante, los seguidores del Real Madrid en Cataluña también somos conscientes de nuestro factor diferencial. No en vano constituimos la avanzadilla del madridismo en territorio hostil. Curtidos día a día en la primera línea del frente, somos los que mejor conocemos a nuestros adversarios, los primeros en recibir las afrentas y provocaciones en las derrotas, pero también los primeros en devolver el golpe en las victorias. Esas sonrisas, esas celebraciones desatadas en mitad del silencio.

Los madridistas en cataluña somos conscientes de nuestro factor diferencial

Las redes sociales han servido para dar a conocer a este sector del madridismo. "Hemos destrozado muchos estereotipos y plantado cara a una caricaturización absolutamente gratuita", asegura el tuitero catalán @linkk_81. Otra cuenta, @madridisme, cree que se está alcanzando el objetivo: “Los madridistas de fuera de Cataluña nos respetan y nos tienen cariño”. En cualquier caso, todos parecen confirmar la gran cantidad de aficionados del Real Madrid residentes en esta tierra. “En cualquier parte hay uno”, asiente @Pantuflos. “Me quedé impresionado al ver salir a tanto madridista”, confiesa @MaketoLari, un mallorquín llegado a Cataluña hace más de dos décadas.

Las causas que propiciaron esta afición por el club blanco tienen que ver, en la mayoría de los consultados, con la influencia familiar. “Lo soy por mi madre, que ha sido la persona más madridista que he conocido después de don Santiago Bernabéu”, nos cuenta la tuitera @Rosevelz. El mismo motivo esgrimen @MaketoLari y @madridisme, que lo justifican por la adscripción blanca de sus progenitores. Otros, como @linkk_81, señalan como causa principal la coincidencia de su niñez con un periodo de éxito deportivo: la Quinta del Buitre. @Pantuflos, en cambio, reconoce que lo suyo fue un proceso de maduración que no culminó hasta su juventud: “Se me hacía muy pesado el Barça”.

Vivir en mitad de una realidad tan radicalmente implantada como la azulgrana es sin duda el factor que más condiciona nuestra peculiaridad. Pero en el imaginario madridista catalán el Barça no actúa propiamente como impulso motor de nuestra afición, por más que la marque. @Rosevelz afirma que para ella “el F.C. Barcelona no es ni más ni menos rival que el Atlético de Madrid”, @madridisme se reafirma en que “sería del Madrid aunque no existiera el Barça” y @MaketoLari detalla que “hasta 1990, el Barça era un equipo eminentemente perdedor para mí”. Las conquistas de nuestro equipo rival durante la última década supusieron, sin duda, un acicate que estimuló un antibarcelonismo del que ya participábamos, aunque no tanto por el hecho deportivo como por el relato, de carácter político, tras el cual se ha parapetado históricamente el club catalán y que se intensificó en esta etapa dorada de su historia.

“Para mí el Barça representa todo lo que no me gusta”, admite @madridisme. “No me gusta el nacionalismo”, se significa @Pantuflos al respecto del adversario. “En los últimos años, se ha ganado totalmente mi antipatía por su claro posicionamiento proindependentista y por favorecer tantos agravios a símbolos e instituciones importantes para mí”, confirma @Rosevelz. Una condición política que ninguno de los mencionados consideran que se le pueda atribuir al Real Madrid. “Nunca pensé en la política asociada al Real Madrid” mantiene @MaketoLari. “No me gusta mezclar política con deporte, creo que el Real Madrid es un club universal donde caben todas las ideologías, religiones y creencias que se defiendan con educación y respeto”, es la opinión de @madridisme.  “Con el RM no ha ocurrido lo mismo ni mucho menos. Todos tenemos amigos y familia madridistas, de izquierdas y de derechas”, sostiene @Rosevelz, circunstancia que confirma el propio @linkk_81 “Soy políticamente la antítesis de lo que se usa como estereotipo desde la mayor parte del barcelonismo catalán”, lo cual queda rubricado en su descripción de Twitter: “Català, d'esquerres i del Madrid” (Catalán, de izquierdas y del Madrid)

En cualquier caso, cunde la impresión de que el madridista de Cataluña, aunque no es ni mejor ni peor que el de otras partes, sí que vive una circunstancia distinta. “Es muy diferente. Aquí te tienes que tragar sus expresiones de alegría (cohetes, petardos, gritos). Pero luego está la satisfacción, esa satisfacción: la sonrisa del lunes”, explica @Rosevelz. @linkk_81 siente que “formamos parte de una especie de resistencia. Es ir contra la lógica y el discurso imperante en tu tierra. Curte. Llega a ser épico en ocasiones”. @MaketoLari tampoco es ajeno a la reivindicación “hemos sufrido más que otros por motivos obvios, pero también hemos disfrutado más cuando han llegado los títulos”, añade.

ser madridista en cataluña es ir contra el discurso imperante en tu tierra

Como todo en la vida, esta singularidad acarrea sus pros y sus contras. “Lo que peor llevo es no poder pasear tranquilamente por donde quiera con la camiseta de mi equipo. Es algo que hace unos años aún se podía hacer y ahora es mucho más tenso”, lamenta @madridisme. “Ver cómo de visceral llega a ser el odio hacia el equipo que llevas en el corazón, hasta el punto de asociar el Madrid al mal, y el Barça al bien”, añade @linkk_81. “Lo peor es no poder ir a Cibeles”, añora @Rosevelz. Por el contrario @Pantu destaca que “Lo mejor es disfrutar de las victorias y escucharles”. Y es que la repercusión cuando el Madrid gana un título no es igual en Cataluña que en cualquier otro lugar “se ve a la gente mucho más calmada y de repente no quieren hablar de fútbol” detalla @MaketoLari. “Las remontadas sobre todo”, destaca @madridisme, “cuando ves que a tu alrededor se disfruta creyendo que tu equipo está perdido y aparece la épica del Real Madrid. Entonces llega ese silencio”.

No obstante, los hinchas catalanes del Madrid no vivimos aislados de los barcelonistas. Eso sería tanto como vivir de espaldas a la sociedad. Todos tenemos amigos o familiares del Barça tan apasionados como nosotros. Las parejas de @linkk_81, @madridisme y @Rosevelz son de hecho culés. Así lo relata @linkk_81 quien asegura disponer de “muchos amigos del Barça con los que he visto muchos clásicos sin problemas” o @madridisme “tengo muchos amigos culés. Al final siempre hay piques pero son sanos”. Una situación de rivalidad intensa pero pacífica que, sin embargo, se ha deteriorado en alguna medida en los últimos años por causas ajenas al deporte. “Con amigos culés he tenido discusiones gordas, por desgracia”, reconoce @MaketoLari. “Llegó un momento en que tuve que dejar de ir al bar donde veíamos los partidos. Me iba cabreado hasta cuando ganábamos”, cuenta @madridisme.

La prueba de este nuevo clima enrarecido son aquellos entornos donde no existe la confianza capaz de amortiguar el recelo. “Hace años sí, ahora ya no hablo mucho de fútbol con culés”, admite @Pantu. “Con el resto evitamos tocar el tema” coincide @Rosevelz. Una coyuntura que adquiere una especial precaución en el entorno laboral, en donde no son pocos los que esconden sus simpatías. “En el trabajo siempre he tardado mucho en revelar mi madridismo. Me aseguro de que no hay ningún cabestro antes de hablar del tema”, asegura @MaketoLari, “He preferido callar en algunos círculos profesionales, por decirlo de alguna manera”, admite @Rosevelz. “A veces en esos ámbitos me lo he pensado, no con compañeros pero sí con algún cliente”, confiesa @madridisme. “Sé de gente que calla por miedo a incomodar. Algo que yo nunca he hecho y no entiendo”, sostiene @linkk_81. “Una vez a un cliente. Nada más.”, nos comenta @Pantu.

Uno de los grandes causantes de esta tensión ha sido el sectarismo de la prensa deportiva catalana a la que tenemos que soportar en mayor medida que el resto de la parroquia madridista. Por lo general, los madridistas catalanes aun siendo muy críticos con ciertos sectores de la prensa de la capital no aceptamos que se les equipare con la de nuestra tierra. “Esta prensa es hiperfanática y mentirosa”, sentencia @Rosevelz para referirse a la de la Ciudad Condal. “La prensa deportiva de Madrid ha demostrado muchas veces que no se le caen los anillos al reconocerle méritos al Barça. La prensa deportiva de Catalunya consiste en un publireportaje diario a favor del Barça, en el que el halago al Madrid está completamente vetado”, describe @linkk_81. “De los cuatro diarios que hay en España dos son del Barça, la línea editorial de otro es antimadridista y el Marca es el único que se puede leer. Ellos van a saco con su equipo”, nos dice @Pantuflos. Precisamente, @MaketoLari se ha popularizado en la red gracias a su difusión de las estadísticas arbitrales que presentan un saldo muy desfavorable para el Madrid y que no son recogidas por ningún sector de la prensa. @madridisme, por su lado, ha tomado el testigo de colgar en Twitter los audios de RAC1, la primera emisora catalana que retransmite los partidos del Real Madrid con un énfasis completamente desmedido.

Un sectarismo que también padece el otro gran equipo de Barcelona, el Espanyol, para el cual el madridista catalán, no escatima buenas palabras y reconocimiento por su gallardía. “Me dolería mucho perder al Barça como rival pero también al Espanyol”, comenta @linkk_81 cuando se le sugiere qué cree que debería suceder ante una hipotética independencia de Cataluña. La mayoría -aunque no contemplen el supuesto - abogan, en cambio, por la separación deportiva. “O estás en España a las duras y a las maduras o nada. Es una cuestión de coherencia e integridad”, mantiene @MaketoLari. “En la vida no se puede tener todo. De entrada deberían salir. Pero perder los Barça-Madrid sería un palo”, se posiciona @Pantuflos. “No contemplo esa hipótesis. Pero no me gustaría que siguieran