Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Gracias, Del Bosque

Gracias, Del Bosque

Escrito por: Brumario15 julio, 2015
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

En estos días de vorágine mediática y de impaciencia rayando la histeria con el Ikerxit, ha pasado inadvertido el quinto aniversario de la victoria de la Roja (la seguiremos llamando así hasta que deje de estar secuestrada) en el Mundial de Sudáfrica. Es curioso que la desvinculación de Iker Casillas con el Madrid haya coincido en fecha y hora con el gol de Iniesta, el humilde de Albacete. La cábala más poética, sin duda. El alfa y omega del antimadridismo. Y ha venido a mi mente todo lo que en estos cinco años el madridismo ha vivido. Y lo que ha tenido que vivir, que no es lo mismo.

Los implacables compañeros del Portanálisis no sé si me autorizarían a titularlo como “El lustro del lustre antimadridista”. Me quedo en vilo, pues.

Y, sí, amigos, ahora en 2015 es fácil ver lo dañinos que han sido los éxitos de la Roja para el RealMadrid, pero allá por mayo-junio del 2010 no lo era tanto. Recuerdo cuando en días previos al comienzo del mundial de Sudáfrica, en el blog de uno de los colaboradores más insignes de esta web participaba un servidor argumentando lo tóxico que sería para nuestro equipo una victoria del equipo de DelBosque, y solo unos pocos me daban la razón. Poco después las cosas cambiaron y fue todo más evidente, sobre todo para ese madridismo combatiente que la figura de Mourinho y la potencia de las redes sociales consiguieron aglutinar.

del-bosque--644x362

De cualquier forma, por si todavía hay despistados, lo voy a intentar resumir:

  • Sin el triunfo de la Roja, el poder icónico de los jugadores del Barça más allá de Cataluña no hubiera sido tal. Y por extensión, la de su equipo.
  • Sin el triunfo de la Roja, la figura de Iker en su decadencia no hubiera pasado de ser la de un simpático y buen portero del malvado RealMadrid.
  • Sin el triunfo de la Roja, el poder de ese personaje lleno de rencor y falsedad llamado DelBosque para medrar en contra del Madrid y de su Presidente hubiera sido y seguiría siendo muy limitado. Ahora anda siempre con chinitas por aquí y por allá y actuando de muñidor en la sombra para tratar de sacar una candidatura contra Florentino (información, no opinión). La candidatura de Prisa edulcorada con exjugadores de mayor o menor prestigio con olor a pipa o a naftalina, la candidatura de la infamia, en definitiva.
  • El triunfo de la Roja permitió que todo el provincianismo acomplejado pudiera levantar la bandera de España, alabar al Barcelona y, por ende, criticar al Madrid. Y con ellos generar un discurso dicotómico muy goebbeliano: barça bien, madrid mal; barça cantera, madrid cartera; barça humildad, madrid prepotencia, etc. Discurso que ha calado, entre otras cosas por la inacción del departamento de comunicación del Madrid, tomando como anecdótico algo que no lo es. Pero eso ya es para otro artículo.
  • El triunfo de la Roja hizo posible el conchabeo nauseabundo entre los jugadores y la prensa. Un win win de manual que nada ni nadie podría fastidiar. Ya se ha hablado mucho de ello, así que no insistiré.
  • Mientras los jugadores del Barça utilizaban la selección para hacer apología de barcelonismo, los jugadores del Madrid, en especial Casillas, se dedicaban a envenenar a la opinión pública contra Mourinho.
  • Si la Roja no hubiera triunfado, el mejor entrenador que ha tenido el RealMadrid es muy posible que siguiera estando con nosotros. Él atacó lo que no podía ser atacado. ¿Capito o non capito?
  • En definitiva, sin los triunfos de la Roja, el problema Iker hubiera sido un problema deportivo de fácil solución y no un problema traumático de índole social.

En este lustro, hemos visto como casi por unanimidad en la prensa, incluyendo en la Central Lechera, se decía que el triunfo de la Roja era el triunfo del Barça y de la Masía, para atizar al Madrid. Y cuando Iker empezó a ser criticado, sentado en el banquillo o conducido a la puerta de salida, esos mismos, con la misma unanimidad (y cara dura), aseguraron que sin Iker la Roja no hubiera ganado el Mundial. ¿Y por qué? Exacto, para atacar y desestabilizar al Madrid. Yo creo que un día de estos mi amigo Richard Dees debería tirar de hemeroteca y hacer una edición especial de ElRadio sobre el asunto. Sería muy esclarecedor.

En este lustro, hemos tenido que aguantar el acoso al RealMadrid y sus profesionales hasta cotas nunca vistas. Hasta ahí todo normal, si no fuera porque uno de los protagonistas que han facilitado ese escrache haya sido nuestro inefable capitán. El que prefirió ser amigo de Xavi antes que de Xabi. El que prefirió ganar un Príncipe de Asturias a ser leal a su equipo. Iker priorizó siempre a la selección frente al equipo que le pagaba, en el que supuestamente era leyenda. Tanto es así que incluso hace bien poco, en el día de su despedida, tuvo un lapsus y dijo algo así como “siempre recordaré los triunfos de la selecc…, digo, eh, bueno, los triunfos del madridismo”.

De aurora boreal lo que hemos tenido que soportar: que declarados antimadridistas estuvieran preocupadísimos por el señorío/imagen del Madrid y por el trato a Iker. Todo con la misma intención: desprestigiar al RealMadrid, y siempre con Iker de tonto útil, o no tan tonto.

Pero dicho todo esto, lo que son las cosas: sin la Roja y sin DelBosque, no nos hubiéramos librado de nuestro querido capitán. Sin la determinación y lealtad al Club de Rafa Benítez, dejándole claro desde el primer día que no iba a jugar, hubiera sido imposible la salida de Iker; pero eso solo ha sido condición necesaria, que no suficiente. Lo que ha decantado su final ha sido el riesgo de perderse la próxima Eurocopa y la recomendación de Del Bosque de que debería jugar asiduamente esta temporada. Qué gran enseñanza vital, ¿verdad? Aquello que te perjudica y te daña puede en un momento dado aliviarte. Por eso la prudencia, la templanza y la fe en el futuro son siempre buenas consejeras.

Por todo ello: muchas gracias, Rafa Benítez. Y muchas gracias (?), Vicente del Bosque.

Y siempre recordad: Don´t worry, be madridista.