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Centros

Escrito por: Mario De Las Heras9 noviembre, 2020
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El inane juego del Real Madrid por las bandas pareció su único recurso

Lo que empezó siendo el partido a lo que quedó es lo que quiere ser el Madrid a lo que puede ser, con poco que vengan mal dadas. En este Madrid la concentración ha de ser la de la gimnasta Elena Chouchounova el día que le ganó a Daniela Silivas la final de Los Juegos Olímpicos de Seúl en el último salto. Todo lo demás puede ser Mestalla o lo del Cádiz o lo del Shakhtar. Al Madrid le falta y lo sabe. En realidad, a todos los equipos les va a ir faltando más o menos y tarde o temprano en una situación extraordinaria.

Benzema dispara.

Pero hay un aspecto del juego del Madrid que ayer me empezó a dar patadas en la espinilla. Hubo un momento del partido en que todos esos centros al área me empezaron a poner nervioso. Un centro y otro centro y otro centro. Todos iguales. Como sin alma (que seguro que la había). Como el chico que reparte los periódicos casa por casa. Unas veces el periódico se queda en la puerta; o no pasa del rellano; o se queda en las escaleras. Y así. Esos centros al área empezaron a enfadarme y a falta de diez minutos para el final del encuentro lo dejé por enervamiento.

Adónde van todos esos centros al área? ¿A Vinícius? ¿A Valverde? ¿A Asensio? El único cabeceador era Benzema

Yo pensaba: ¿Adónde van esos centros al área? No estaban ni Ramos ni Varane porque en los ataques permanecían en sus puestos en la defensa, como es lógico. Tampoco estaba Casemiro. ¿A quién iban esos centros? ¿A Vinícius? ¿A Valverde? ¿A Asensio? El único cabeceador era Benzema. No pretende poner en cuestión un lego como yo en la materia a un campeón y virtuoso como Zidane, pero la pregunta es honesta (o esa es la intención). Si no hay al menos dos delanteros o rematadores, ¿de qué sirven todos esos centros? Cualquiera diría que sólo para tentar y tentar a la suerte. No estoy acostumbrado a ver al Madrid tentar a la suerte como estilo.

El gol de Benzema vino por el centro. Vino por un tiro. Benzema puede tirar. Modric, Rodrygo, Valverde, Kroos, Asensio...

A mí ayer el cuerpo me pedía arrancadas por el centro. Tiros por el centro. El gol de Benzema vino por el centro. Vino por un tiro. Benzema puede tirar. Modric, Rodrygo, Valverde, Kroos, Asensio. Alguien debería intentar incursiones por el centro, debidamente cubierto por detrás. Algún eslalon. A mí ayer todas esas bandas me agotaron. Modric es tirador y driblador, Rodrygo tiene un cañón y Asensio (va siendo hora de volver a cruzar el umbral para poder ser jugador del Madrid) un rifle. Penetren por esos centros y no con tanto centro. Que lo intenten alguna vez. El centro y no sólo esos centros que ayer, y otras veces, quizá demasiadas veces, se han demostrado inanes. Y sobre todo aburridos, desesperanzadores.

Marcelo Vieira.

Perdón por este infame ataque de entrenadoritis. Pero esos centros caían y caían invariablemente en poder del rival y acabaron con mi paciencia hasta el punto de hacerme apagar la tele. Y aun así esos centros, tal había sido su insistencia, siguieron apareciéndoseme. Me he pasado la noche viendo centros. Centros que van y rebotan. Centros que vuelan y vuelven y vuelven a rebotar. Descentramiento. Supongo que esto pasará igual que se acaban yendo esas extrañas melodías que suenan en la cabeza de repente durante un tiempo, sin saber por qué, ni cómo.

 

Fotografías Getty Images.