Buenos días. El Real Madrid está en octavos de la Champions League y las honras fúnebres, en consecuencia, han debido ser pospuestas. Tanto el antimadridismo como el neomadridismo iconoclasta habrán de esperar a mejor ocasión para ver humillado al mejor club de todos los tiempos. Bien es cierto que fue el propio Real Madrid quien, él solito, se metió en este lío de la ronda de repesca, cayendo contra el propio Benfica en el último y denigrante partido de la fase de liga. Ahora ha hecho lo que correspondía: sacarse a sí mismo del hoyo ganando ambos partidos, el de ida y el de vuelta, al mismo oponente que le puso en esta difícil tesitura.
El Madrid, decimos, ganó ida y ganó vuelta. Fue un flan en la primera parte de ayer, pero su juego, pese a las bajas, fue aceptable en los otros tres cuartos de la eliminatoria, con ratos brillantes en Da Luz. Es cierto que el equipo de Mourinho no es un miura europeo, pero también es cierto el número y la importancia de los lesionados por parte del rey de Europa. Si vamos a subrayar las variables que quitan mérito, tengamos también en cuenta las que lo agregan. No queremos decirlo muy alto, pues quién sabe qué nuevo e inesperado tropezón nos espera a la vuelta de esta extenuante montaña rusa, pero si vemos algunos brotes verdes tendremos derecho a decirlo.
Dice Marca que Vini “invita a otra ronda” y, hombre, la verdad es que hoy el titular nos parece bueno y justo a la vez. Aunque no debemos minusvalorar la importancia de jugadores como Valverde y Tchouaméni (a ver si se prodiga más en disparos como el de ayer), lo cierto es que la eliminatoria ha sido del brasileño, objeto de un (presunto o más que presunto) ataque racista que será recordado para siempre, aunque más bien debería haberlo sido su fútbol. El acierto, pero sobre todo la personalidad que mostró ayer entra de lleno en la nutrida categoría de exhibiciones llevadas a cabo por el delantero desde que llegó. Ahora tiene dos Champions y muchos más trofeos a sus espaldas, pero sigue siendo tratado como un meritorio bajo sospecha. Lo habla Jesús Bengoechea en su texto de hoy.
As también otorga el protagonismo a Vini, de quien dice que nos ha llevado “a cuartos bailando”. El que Vini haya vuelto a bailar después de marcar, aparte de demostrar que para él es una manifestación inocente de alegría y no una provocación, es tan buena noticia como su gran juego. Significa que no se arredra ante el acoso de los malajes ni de las monjas de nuevo cuño, Segurola incluido, cuyo concepto de lo “obsceno” debería revisarse. Obsceno es que un club haya pagado durante 17 años al vicepresidente de los árbitros y aquí no hayamos conocido ninguna forma de justicia.
Speaking of which, como dirían los angloparlantes, aquí tenemos las portadas de la prensa afín a dicho club, que nos trae contenidos apasionantes. Siempre quisimos ir a casa de Eric (García), aunque como invitados nos sentimos algo decepcionados al comprobar que no nos sirve ningún aperitivo. Dice el crack (sic) del Barça que “si hay que discutir, se discute”, pero quiénes somos nosotros para discutir la prodigiosa línea editorial de Mundo Deportivo, medio que en un faldoncillo nos informa de que el socio culé que denunció a Laporta por blanqueo de capitales, administración desleal y delitos societarios “se dio de alta el día anterior y es de VOX”.
Acabáramos. Todo el mundo sabe que, al ser un nuevo socio (y de VOX) el denunciante, queda instantáneamente demostrada la inocencia del mandamás culé. Ser de VOX (como ser calvo con cortinilla, natural de Logroño o agente inmobiliario) deslegitima para denunciar a Laporta. Eso es de primero de propaganda negreiresca, y quien no sea consciente de este extremo no merece leer este portanálisis ni un segundo más.
Pasad un buen día.
El Real Madrid llegaba al partido más importante del año con las bajas de dos de sus tres estrellas, además de la del defensa que está llamado a transformar el juego del Madrid jugando el balón desde atrás. Está claro que la plantilla es mejorable, falta como está de cierta profundidad en el centro del campo, pero si hay un fichaje que se necesita es el de quien pueda hacer que el resto de fichajes estén sanos.
Para eso ha vuelto Pintus, para eso y para tenerlos a tono físicamente. El tono físico parece estar mejorando; con lo de las lesiones seguimos regular. La mala fortuna tiene que tener algo que ver. Eso y la crispación con la que están disputando una temporada muy cargada en la que cada encuentro se convierte en un desafío ante toda la raza humana, como cantaba Mercury. Miran atrás y el comienzo de esta temporada se les confunde con el final de la anterior, como sucede con tierra y firmamento en la calima. Por delante, en cambio, se distingue perfectamente lo que hay: el Mundial. De manera consciente o inconsciente, influye también.
Así, con bajas de tanto peso, llegaba el Madrid al partido, y con eso ganó. El primer tiempo fue malo. Los blancos fueron un manojo de nervios hasta el gol visitante, otro manojo de nervios hasta que lograron empatar y un tercer manojo de nervios de ahí al descanso. Mejoraron en el segundo tiempo, donde hicieron lo que había que hacer, es decir, controlar, contemporizar y, en una de esas, sentenciar. Esto último tuvo lugar de botas de Vinicius, el hombre de la eliminatoria, ayer magníficamente acompañado por Tchouaméni y Valverde. Vini se puso por mochila al estadio que aún, por sectores, le abuchea, y ensayó ante ellos el mismo baile que en Lisboa, ese que presuntamente provoca y explica (casi, casi justifica, ¿verdad?) los ataques racistas. Si él considerara esa danza una provocación, no lo ensayaría ante su propia afición, ¿o sí?
El madridismo te tiene en un altar si ganaste la Champions y ya te marchaste. Si ya la ganaste pero sigues con nosotros, en cambio, tu Champions ganada no sirve para nada. Solo cuenta la próxima
Arbeloa ha dado permiso a Vini para ser el hombre de este momento y este lugar, como dice el Narrador del Dude al comienzo del Gran Lebowski, y el brasileño hace lo contrario a esconderse. En realidad, ha sido el hombre de todos los momentos y todos los lugares, aunque se le siga considerando un meritorio bajo sospecha de un carácter conflictivo. Primero, no es nada conflictivo si lo ponemos espalda contra espalda con el verdadero conflicto social que su persona ha revelado. Segundo, si fuera conflictivo habría que llegar a un acuerdo de mínimos con esa personalidad flamígera, porque si te la cargas te cargas también al jugador. Se acaba de poner a la venta la biografía “Juanito. El 7 infinito”, escrita por Salva Martín con la colaboración del hijo del mito. Recorre tú 45 años en sentido inverso y dile a Juan que tiene que cambiar. Luego, reza para que no te haga caso y no se difumine el fenómeno, pues si te obedece lo arruinarás.
Vini no es el problema que nos venden, pero si lo fuese habría que abrazar el problema con los matices que quisiéramos ponerle, dado que no hay otro como él. Ha ganado dos Champions siendo decisivo en ambas, y lo ha sido también en otro buen puñado de títulos. El otro día me enteré de que ha marcado o asistido ante once equipos campeones de Europa. Al principio pensé que era una errata. Qué va. Ha marcado o asistido ante Liverpool, Milan, Inter, Bayern, City, PSG, Barcelona, Benfica, Ajax, Chelsea y Juventus. Once. No sé quién más tiene a su edad ese historial, prueba curricular de futbolista de partidos grandes.
En realidad, no hay nada nuevo en Vini. Ya con 18 años, recién desprecintado, se negó a dar acuse de recibo ni de lo mala que era la temporada ni de lo bisoño que él estaba. Nadie ha mostrado desde tan joven una personalidad mayor, de forma que no debería sorprendernos que ahora sea capaz de estar sin inmutarse en el centro de todas las dianas, incluidas (ay) las que dardea la propia parroquia. De momento, con la ayuda de unos pocos compañeros, ha llevado a este Real Madrid en crisis a octavos de Champions, que es donde debe estar, y casi él solito, hacedme caso, es capaz de hacer ganar la XVI a la afición del club que adora. Ahora falta la biyectiva, o sea, que esa afición le tenga también a él como el jugador de sus sueños, pero esas cosas solo las hace el madridismo a título póstumo. El madridismo te tiene en un altar si ganaste la Champions y ya te marchaste. Si ya la ganaste pero sigues con nosotros, en cambio, tu Champions ganada no sirve para nada. Solo cuenta la próxima. Y en esa crueldad se eterniza la historia sagrada del mejor club del mundo.
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Arbitró el esloveno Slavko Vinčić. En el VAR estuvo el alemán Christian Dingert.
Contemplativo, con más ganas de hablar que de actuar e impreciso en la señalización de las faltas.
En el 6' llegó la primera polémica del encuentro. Vinícius remató y, a continuación, Otamendi se lo llevó puesto. En España eso se señala como penalti, pero en Europa no. Ayer mismo hubo una jugada similar de Giuliano Simeone con Mignolet y también se dejó pasar. El criterio va por competiciones y ya no sabes a qué atenerse.
Además, en el 33' marcó Arda, pero fue anulado por un fuera de juego milimétrico de Gonzalo según el VAR de la Champions.
El único tarjeteado en la primera parte fue Ríos por un pisotón duro a Tchouaméni en el 34'. Dedic, en el 45', pudo verla igualmente por un manotazo a Vinícius.
En la segunda mitad volvió a dejar alguna falta y amarilla en el limbo. Sobre todo una de Barreiro por agarrar a Tchouaméni en el 61'. Sí vieron amarilla Otamendi en el 50' por una dura patada abajo a Tchouaméni, Asencio por una barrida a Rafa en el 56' y Palacios en el largo descuento por un agarrón.
Vinčić, DISCRETO.
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-Courtois: SOBRESALIENTE. Su parada en el tiro a bocajarro, con 1-1, le eleva nuevamente a los altares.
-Trent: APROBADO. Mejoró mucho en el segundo tiempo, protagonizando las internadas más peligrosas, pero sigue muy blando atrás.
-Carreras: APROBADO. Discreto, pero salvó un gol con gran sangre fría.
-Asencio: APROBADO. Todos pendientes de las pruebas médicas que le están haciendo. Inquietante su salida del campo en camilla.
-Rüdiger: APROBADO. Se agradeció su veteranía en un partido histérico.
-Tchouaméni: SOBRESALIENTE. Gigantesco en defensa y en control del juego. MVP oficial del partido. Golazo.
-Valverde: SOBRESALIENTE. Dos asistencias y un partido pleno de fuerza y criterio. Falló un gol sencillo tras pase de Trent.
-Camavinga: APROBADO. Muy mal en el primer tiempo. Arbeloa lo cambió cuando estaba mejorando.
-Güler: APROBADO. Tiene que mejorar muchísimo para llevar la manija ofensiva del equipo, pero nadie le discute la entrega y siempre tiene algún detalle técnico.
-Vinícius: SOBRESALIENTE. Asumió la responsabilidad ante la ausencia de las otras dos grandes estrellas del equipo. Bailó tras marcar. Jódase quien proceda.
-Gonzalo: APROBADO. Denuedo y poco más.
-Alaba: APROBADO. Vino bien su aplomo.
-Mastantuono: APROBADO. Luchó mucho los minutos que tuvo, con suerte desigual.
-Thiago: NOTABLE. Buenos minutos en un momento de alto voltaje.
-Palacios: APROBADO. Sirvió para dar desahogo.
-Arbeloa: APROBADO. Consiguió que el equipo se asentase en el segundo tiempo y controlara el partido. Sorprendió la entrada de los dos chavales, tan jóvenes, pero cumplieron.
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Primer encuentro con vértigo Champions. El 0-1 suponía una ventaja demasiado corta. Aunque nunca se sabe si es mejor la tensión que proporciona un resultado así o la relajación que conlleva uno mejor. Lo malo es cuando sucede lo peor de cada escenario, como ocurrió durante la primera mitad. La segunda no fue un dechado de virtudes, pero sí suficiente para doblegar a un áspero Benfica. Como hacen los grandes, Vini apareció para bailar, aplacar la histeria y empujar al Madrid hacia los octavos de la Champions.
El Madrid comenzó jugando con Courtois, quien descorchó un pelotazo hacia el campo contrario. El Benfica había poblado más el mediocampo. El Madrid no había cargado ni más ni menos que otros días ninguna zona del rectángulo de juego. Equipo habitual con Rüdiger, sin Huijsen y con Gonzalo ante la ausencia de Mbappé.
El primer ataque con peligro corrió a cargo del Benfica. Un fuera de juego luso que acabó en córner a favor de ellos mismos. Cosas. El Madrid respondió con una combinación entre Güler y Vinícius que concluyó con el brasileño derribado en el área por la zaga portuguesa. Como Vini había tocado primero, la patada de Otamendi fue gritada como «¡piscinazo!» por Carlos Martínez. Ya sabéis, si es a favor del Madrid, no es penalti porque se trata de una jugada residual. Si es en contra, pena máxima siempre. Hay ejemplos por doquier. Recientes y menos recientes.
El partido olía raro, como a cerrado. El Madrid había comenzado con la sangre de horchata y el Benfica se colaba con facilidad. En el 13', Asencio casi marcó en propia meta, salvó Courtois in extremis, pero Silva empujó el rechace y empató la eliminatoria. No extraño a nadie el tempranero gol luso, pero fastidió y mucho.
Solo un par de minutos tardó el Madrid en recoger el jarrón roto. Valverde la puso en el punto de penalti y Tchouaméni remató de primeras como un semidiós: por ejemplo, Heracles; o como un dios: verbigracia, Kroos. Thibaut lo celebró a lo Bodo en la Séptima.
A pesar de haber recogido los trocitos de porcelana, la pieza no estaba muy bien recompuesta y además los de Arbeloa la habían colocado otra vez al borde de la cómoda. El Benfica seguía llegando con mucho peligro. El Madrid defendía con la eficacia de una comisión de investigación del Congreso y le costaba más poner en aprietos a Trubin.
El Madrid se colocó de nuevo por delante por mediación de Arda, pero solo durante un par de minutos. El tiempo que tardó el VAR en poner dos moñecos cualquiera, el blanco con un grano por delante del rojo, sin mostrar el momento del pase. Fuera de juego. Nuevo acto de fe. Hasta el trío de ecuánimes comentaristas de Movistar no entendía la anulación del segundo gol blanco.
Las dos jugadas más importantes del encuentro se habían saldado con decisiones desfavorables para el Real Madrid. La del fuera de juego prácticamente ni la repitieron. Curioso.
Después, nueva parada cuántica de Courtois. Una de aquellas de la final de la Catorce que tuvo el detalle de rescatar para el partido de hoy. El Madrid dominaba con una clarísima sensación de peligro del Benfica.
Güler intentó meter otro gol, uno que dieran por válido, mas el pie de un defensor colorado se lo impidió. Arda encauzaba intermitentemente el juego de ataque de los de Arbeloa apoyado por un enorme Tchouaméni, con un juguetón Vini y un hoy más activo en ataque Fede, quien enganchó una de las suyas en el 45' pero, de nuevo, rebotó en el jersey de hombres tejido por Mou desde la cabina de retransmisión.
Primer tiempo jugado por los blancos a no hundirse y flotar en lugar de a nadar para ganar la orilla.
El Madrid dominaba con una clarísima sensación de peligro del Benfica
La segunda mitad comenzó con una jugada elaborada por Arda y Trent que desperdició Fede. El capitán toreó el balón en lugar de empujarlo a gol.
Otamendi no quería que se desmadrase la cosa y en cuestión de décimas de segundo tiró a Vini y endiñó una tarascada de aúpa a la espinilla de Aurélien. Al timorato y parlanchín Slavko Vinčić no le quedó más remedio que mostrar, al menos, una de las dos amarillas. Instantes después, Asencio cabeceó alto mientras le dificultaban el salto agarrándole la camiseta.
A la vuelta, Trent llegó como un convoy de alta velocidad a rebañar un balón que iba a ser chutado con mala intención contra la portería blanca. El propio Alexander-Arnold recortó y la colocó con clase, pero ajustó tanto que el disparo raso salió fuera por un pelo.
En la segunda mitad el Madrid estaba mejor. O el Benfica menos bien. O al revés. O cuarto y mitad de cada cosa. En todo caso, ni mucho ni poco ni todo lo contrario. De hecho, los portugueses no se colocaron 1-2 porque un gran chut con el exterior de Silva rozó en Asencio lo justo para acabar en el larguero de Thibaut.
El Benfica retomó la presión que había puesto en barbecho desde el 45'. Según Woody Allen: «En mi casa mando yo, pero es mi mujer quien toma las decisiones». El Madrid parecía él. Los portugueses, la esposa.
Quedaban más de 25 minutos. Se antojaba una eternidad comparable a una de las interminables sagas fílmicas que tanto gustan hoy (a quienes les gustan).
Por si fuera poco, un choque entre Rüdiger y Carreras nos sobresaltó. La rodilla del lateral golpeó fuerte el pecho de Antonio. Tras ser atendido, el alemán se recuperó.
Fede no aprovechó una buena oportunidad. Se plantó solo frente a Trubin, pero no anduvo ni rápido ni habilidoso.
Vinícius, víctima de insultos racistas en la ida, fue el verdugo de la eliminatoria. Justicia
La mala suerte se había cebado con los blancos. Camavinga y Asencio chocaron en el aire y cayeron muy mal, especialmente Raúl, que primero convulsionó y después se quedó inmóvil. Le colocaron un collarín y se tomaron bastante tiempo para depositarlo cuidadosamente sobre la camilla para evacuarlo. Ojalá sea lo más leve posible, pero el aspecto no es bueno.
Mastantuono y Alaba sustituyeron a Camavinga y Asencio.
Una recuperación y un pase excelente de Valverde permitió a Vinícius correr, meterla y bailar. Baila, Vini, baila de nuevo.
Guler y Gonzalo salieron del campo para dejar su lugar a Thiago Pitarch y César Palacios. Nuestro corazón se asomaba al borde del esternón cuando un taconazo rozó el poste izquierdo de Courtois.
A todo esto, el Madrid había expulsado antes de terminar el encuentro a un impresentable captado por las cámaras ejecutando el saludo fascista en la grada. Igual que otros equipos, ¿verdad?
Quedaban nueve minutos de añadido y Álvaro Arbeloa protegió a otro Álvaro, Carreras, apercibido de suspensión y lo cambió por Fran García. Mientras, rezábamos por que ni Tchou ni Vini fuesen amonestados.
El Madrid eliminó a un complicadísimo Benfica. Vinícius, víctima de insultos racistas en la ida, fue el verdugo de la eliminatoria. Justicia.
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Aunque ha sido publicada la declaración íntegra de Gaspart, y también se ha dado a conocer la de Ricardo Segura (el día 16 de febrero) en el canal de YouTube de Ramón Álvarez de Mon, las dejaré para mi siguiente entrega.
Hoy quiero hablar, tal y como dije en el anterior capítulo, de una de las mentiras de Laporta en su declaración, que fue decir que los pagos pasaban por los filtros de compliance del club. En base a esto, es por lo que el Real Madrid, entre otras cosas, solicitó los informes económicos del club y le han sido denegados.
Según el informe final de la Guardia Civil (y los extractos de sus diligencias de investigación), los miembros del departamento de compliance (Cumplimiento Normativo) del FC Barcelona declararon, en líneas generales, desconocer por completo los pagos a José María Enríquez Negreira y sus empresas.
Sus testimonios ante la Guardia Civil sirvieron para evidenciar que los mecanismos de control interno fallaron o fueron eludidos, y que la contratación de un vicepresidente del CTA habría sido considerada una "bandera roja" (conflicto de intereses) de haberse sometido a revisión.
A continuación, se detalla lo que dijo cada miembro:
Ejerció el cargo bajo la presidencia de Joan Laporta, propuesto por el CEO Ferrán Reverter.
Declaró que se enteró de los pagos por la prensa.
Opinó que, dada la operativa de facturación triangular (empresas de Negreira -> empresas de Contreras -> FC Barcelona), esa operativa "solo la podía autorizar el presidente del club y el responsable financiero".
Afirmó que esos pagos debieron pasar los filtros de compliance, pero no todo pasaba. Señaló que había una auditoría interna (responsable Manuel Mangano) que tomaba muestras de proveedores.
Explicó que el CEO (Óscar Grau) podía contratar hasta cierto importe, pero cantidades mayores requerían firma mancomunada (presidente o director financiero)
Declaró que nunca fue informada de los pagos a Negreira y que desconocía quién los contrató.
Fue tajante al afirmar que, si su departamento hubiera conocido estos pagos, se habrían analizado y se hubiese considerado un conflicto de intereses, dando traslado a la Junta.
Explicó que durante su baja médica (jul 2022-mar 2023), el departamento (con Sergi Atienza) trató el asunto. Reveló que las famosas cajas con 629 informes que Laporta mostró en rueda de prensa fueron suministradas por el área deportiva, aunque ella desconocía qué persona concreta lo hizo.
Fue contratada para desarrollar el programa de Compliance a petición de LaLiga.
Admitió que no se detectaron los pagos a Negreira y que, en caso de haberse hecho legalmente, se lo deberían haber comunicado.
A su juicio, la contratación debió originarse en el área deportiva, señalando a Albert Soler.
Manifestó que, de haber sido informada, habría abierto un expediente para investigar un posible conflicto de intereses, dado el cargo de Negreira en el CTA.
Explicó que no es función de compliance verificar contratos (eso es de Auditoría Interna) y que los contratos pasaban por la asesoría jurídica (Román Gómez Ponti).
Fue citada por la Guardia Civil pero expresó su deseo de NO prestar declaración en ese acto. Según el informe, fue cesada en 2020 por "no encajar con la directiva".
Aunque su declaración se centra más en la entrega de documentación, compareció ante el Juzgado el 13 de julio de 2023 como custodio legal para entregar las cajas con los informes y CD que habían aparecido "repentinamente" en el despacho de Carlos Naval.
Conclusión de la Guardia Civil tras estos interrogatorios: la Benemérita sostiene que el FC Barcelona disponía de una estructura compleja que dificultaba el control y que, a pesar de tener compliance desde 2016, los mecanismos internos no detectaron pagos carentes de respaldo contractual durante años. Además, destacan que el club aún no ha identificado con claridad a la persona responsable de ordenar esos pagos.
El FC Barcelona vulneró los mecanismos de compliance de la LFP, tanto los financieros como los normativos.
Conclusión de la Guardia Civil tras estos interrogatorios: la Benemérita sostiene que el FC Barcelona disponía de una estructura compleja que dificultaba el control y que, a pesar de tener compliance desde 2016, los mecanismos internos no detectaron pagos carentes de respaldo contractual durante años
Esta conclusión se sustenta en tres vulneraciones clave acreditadas en la instrucción:
El reglamento de control económico de la LFP y la Ley del Deporte obligan a los clubes a presentar cuentas anuales fieles y auditadas. Entre 2016 y 2018, el FC Barcelona infringió este deber mediante:
La creación del departamento de compliance en 2016 fue un requisito directo de LaLiga, según declaró la propia compliance officer del periodo, Sabine Paquer. El club vulneró este mecanismo obligatorio:
La LFP exige a sus afiliados el respeto a la integridad de la competición y prohíbe actuaciones dirigidas a predeterminar resultados (Art. 76 Ley del Deporte/Estatutos LFP).
En resumen: Entre 2016 y 2018, el FC Barcelona mantuvo una estructura financiera paralela y opaca para pagar al vicepresidente de los árbitros, eludiendo los filtros de compliance que la propia LFP le había obligado a instaurar, y presentando a la Liga unos estados financieros que no reflejaban la naturaleza real y delictiva de esos gastos.
Entre 2016 y 2018, el FC Barcelona mantuvo una estructura financiera paralela y opaca para pagar al vicepresidente de los árbitros, eludiendo los filtros de compliance que la propia LFP le había obligado a instaurar, y presentando a la Liga unos estados financieros que no reflejaban la naturaleza real y delictiva de esos gastos
La conclusión jurídica y fáctica es que fue el FC Barcelona quien vulneró activamente sus obligaciones de facilitar información veraz a la LFP.
Aquí le detallo el análisis desglosado:
Según la normativa y los hechos probados indiciariamente, el FC Barcelona incumplió su deber de facilitar datos económicos fieles, impidiendo así la supervisión de la LFP.
La supervisión de la LFP no es una auditoría forense continua, sino un control de legalidad basado en la documentación oficial que presentan los clubes. El mecanismo de fraude estaba diseñado para eludir los filtros estándar:
Por tanto, no hay prueba para inferir una dejación de funciones de la LFP, aunque lo sospeche, pero sí una maniobra de ocultación eficaz por parte de los directivos del FC Barcelona (Rosell, Bartomeu, Grau, Soler) que impidió que los mecanismos de control de la patronal detectaran la irregularidad en tiempo real.
Por último, cabe comentar, como ya sabemos, que Enríquez Negreira tiene un deterioro cognitivo progresivo, y que su defensa alegó que no estaba capacitado para declarar, aunque el forense judicial determinó que sí podía.
Su defensa ha sostenido que su estado ha avanzado de un deterioro leve a demencia moderada (fase GDS5), pidiendo nuevos exámenes en 2026.
Según fuentes fiables que tengo, me consta que el señor Negreira va presumiendo en su círculo íntimo de amigos de lo bien que interpreta el papel de pobre viejecito que está con problemas cognitivos y no puede declarar, incluyendo su caída a la entrada del juzgado, cuando iba agarrado al brazo de su pareja y todas las cámaras pudieron grabar.
Espero que igual que me entero yo desde Madrid, sin ser siquiera periodista, con fuentes completamente fidedignas, en el entorno jurídico de Fiscalía y las distintas defensas en Barcelona, podrán también conocerlo y hacer algo al respecto.
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Entregas anteriores:
Actualización Caso Barcelona-Negreira. Parte I
Actualización Caso Barcelona-Negreira. Parte II
Actualización Caso Barcelona-Negreira. Parte III
Actualización Caso Barcelona-Negreira. Parte IV
Actualización Caso Barcelona-Negreira. Parte V
Noche europea, vuelta de esta ronda previa de repechaje para los octavos de final. Esta noche frente al Benfica nos jugamos seguir en Europa. Venimos de un 0-1 a favor en Lisboa y este resultado debe ser un colchón justo y necesario para encarrilar el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu sin problema alguno. El Real Madrid llega tras experimentar una derrota de aquella manera en Pamplona. No obstante, sigo observando a la plantilla centrada y bajo la tutela de un Álvaro Arbeloa que, junto a Pintus, está gestionando el calendario en función a las circunstancias.
Thibaut Courtois fue el jugador elegido por el Real Madrid para comparecer ante los medios. El Superman de los porteros aprovechó para afear la conducta de José Mourinho tras sus esperpénticas declaraciones sobre el episodio acaecido en el Estádio da Luz. En esta historia de nunca acabar que es el sindiós del odio y el racismo en el fútbol, algunos aficionados ya empezamos a cansarnos del postureo de muchos para tratar de dar gato por liebre. En ese sentido, fue el belga quien dijo sobre Mourinho que le "decepcionó que usara el festejo de Vinícius" para desviar el foco.
El equipo viene de perder en el Sadar. Jugar en Pamplona siempre es difícil, pero entiendo que el aficionado se fuera a la cama con el mal sabor en la boca. ¿El Osasuna necesitaba más los tres puntos que nosotros? No, pero sí es verdad que jugaba en su estadio y con su afición apretando. Y no es menos cierto que Arbeloa decidió dar minutos a Alaba y la titularidad del austriaco ya era un mensaje claro: salimos a ganar pero el miércoles 25 tenemos una cita europea que es más importante.
Veo al equipo concentrado y estar en octavos debe ser una obligación moral
Por si alguien tiene dudas de mi tesis, Dani Carvajal volvió también al once. Y si alguien me pregunta si me parece bien, respondo que es una decisión sabia. Vamos a ver, si bien es cierto que veníamos de recuperar el liderato y estábamos en racha liguera, no es menos cierto que debemos dosificar nuestros efectivos. La temporada es la que es y todavía tenemos mucho en juego como para sacrificar jugadores con minutos excesivos.
Y además, en Pamplona estas derrotas pueden contemplarse. La afición rojilla es de aúpa y siempre alienta a los suyos hasta límites insospechados. Que le pregunten a Paco Buyo si calientan o no los aficionados navarros. Los nuestros volvieron a tener una buena dosis de afectos, esos tan dulces que nos deparan las aficiones de España. Un nuevo recital de ignominia que ya cae en saco roto. Hasta que nos cansemos, claro está. Imagino que en eso estamos, en solucionarlo de forma sutil.
Vinícius volvió a marcar y con el gol ante el Osasuna nuestro astro brasileño va mostrándose de nuevo seguro en su misión definitoria. Lo que más demandamos del 7 es su capacidad endiablada de percutir o buscar soluciones imaginativas en el último tercio del campo, pero también le necesitamos más afortunado de cara a gol. Tampoco quisiera olvidar las alternativas que ofrece a sus compañeros de ataque abriendo espacios o, incluso, su facilidad para dar el pase preciso.
Veremos qué acontece. Mi convencimiento, y así lo comenté la semana pasada, es que pasamos sí o sí. Veo al equipo concentrado y estar en octavos debe ser una obligación moral. Deportivamente, muchos automatismos están cuajando y eso suma lo suficiente para construir abiertamente un equipo que compita en Europa y gane La Liga. Es más, la derrota en Pamplona puede ser ese recordatorio que estos jugadores necesitan para tener presente que estamos en una temporada atípica de esas en las que debes ir partido a partido. Confianza máxima y espero que disfrutemos de un buen partido esta noche. ¡Hala Madrid!
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Buenos días. El candidato Laporta está de gira. No muestra el vigor de una estrella del rock de los 70, si bien sí nos deleita con esa ronquera del vocalista inherente al día después de una noche como las que se pegaban aquellos ídolos del siglo pasado.
Como todo candidato, está en campaña permanente. Pocos conocen tan bien el perfil del socio del Barça con derecho a voto como Jan, lo ha demostrado en múltiples ocasiones. De hecho, va en la pole, como indica Mundo Deportivo.
El candidato Laporta acudió repleto de sí mismo el lunes a la presentación del libro Así salvamos al Barça, donde dijo que «El mayor escándalo es que el Madrid haya designado a los árbitros durante 70 años».
Recordemos que el candidato Laporta se dirige a un colectivo peculiar: el culé que puede reelegirlo. Esta parroquia comparte rasgos intelectuales con el antimadridismo general. De otro modo no puede explicarse que una frase como la de Joan pueda ser tomada en serio.
Es totalmente falso. Dejamos por aquí el enlace del minucioso artículo donde Alberto Cosín, con infografía de Kollins, desmontaba el bulo de la historia madridista del CTA.
Ayer, Arbeloa manifestó ante los medios un hecho: «Para mí el escándalo es que después de tres años el caso Negreira siga sin resolverse». Es un hecho porque hay pruebas, facturas, y el Barça no ha sufrido consecuencia alguna.
A estas alturas de la película, nos sorprenden pocas cosas, pese a lo obvio de las evidencias. Aunque, como reconocimos ayer, el arbitraje retroactivo era de las pocas circunstancias que nos quedaban por ver en el fútbol español.
Podemos concluir, por tanto, que el DeLorean tiene pito. Pero… ¿Laporta tiene pito? Eso tendría que confirmarlo él, si es capaz. A veces las condiciones de cada uno no le permiten comprobar según qué cosas. Pero no sería raro que guardase algún silbato por ahí, porque, entre pitos y flautas, ¿quién no conserva por casa un instrumento de viento, aunque sea de esos manufacturados con hojalata y un garbanzo dentro?
La retroactividad de Pamplona y el marco cognitivo del potencial votante del candidato Laporta llevaron al pope del Barça a efectuar la contrarréplica al entrenador del Real Madrid: «Es una falacia, el Madrid lleva 70 años controlando el estamento arbitral». Nótese esa característica voz referida antes:
🚨🔥 EXCLUSIVA @elchiringuitotv | LAPORTA RESPONDE A ARBELOA:
🤦♂️ "Es una falacia, el Madrid lleva 70 años controlando el estamento arbitral".
📹 @10JoseAlvarez pic.twitter.com/hA1rIarZxP
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) February 25, 2026
Laporta pretende celebrar un gol inexistente 70 años después. ¿Si la treta funcionó contra Osasuna, por qué no va a funcionarle a él? Además, sabe por experiencia que el sistema (Liga, RFEF y/o Gobierno) le permite colar todo. El Barça es más que un club, es un asunto de Estado que trasciende al deporte y el candidato Laporta juega con esa baza siempre.
Desde un punto de vista racional, en primer término parece difícil comprender cómo un candidato como Laporta puede haber sido ya presidente del FC Barcelona en dos periodos diferentes. Sin embargo, es el idóneo para el Barça.
Cuando se necesita una persona experimentada capaz de preparar y despachar verduras de cara al público, se recurre a un verdulero con años en la profesión. Cuando se busca alguien capacitado para dirigir un club que ha sido condenado, cuyos presidentes vivos han tenido y tienen frentes abiertos con la justicia, una persona apta para hacer lobby y lograr derretir leyes y reglamentos con más destreza que Uri Geller doblaba cucharas, la persona ideal es el candidato Laporta.
Tan convencidos están algunos que ponen la mano en el fuego por él (ved la azotea de Sport).
Tenemos que las manos de Massip terminen como la oreja de Niki Lauda.
De la prensa madrileña, lo más impactante es una frase resaltada en el flanco derecho de Marca: «El Bodo se carga al Inter». No sabíamos que ahora podían competir en Champions veteranos porteros alemanes. No obstante, nos alegramos por él.
Lo más importante para nosotros, los madridistas, aunque no disfrute de mucho espacio en las primeras planas, es el partido de esta noche frente al Benfica. Los lusos llegan sin el autoexpulsado Mourinho y sin el número 25 aquel que para refutar las acusaciones de racismo declaró haber emitido insultos homófobos.
Pese a la baja de Mbappé, pese al tropiezo retroactivo frente a Osasuna, pese a todo, vamos a muerte con el Madrid. Si solo hubiésemos ganado títulos en campañas en las que todo iba como la seda, seríamos otro club más, no el mejor del mundo.
Pasad un buen día.
En la primera de las semanas decisivas de la temporada, el Madrid de Arbeloa ha mostrado dos caras. La primera, en Lisboa, fue la culminación de un proceso de aquilatamiento. Al final de aquel partido se pudo decir: hay equipo y hay temporada. El Benfica ensució un triunfo serio, un triunfo con aires y gusto a Madrid clásico de la Copa de Europa. Qué pena lo del Benfica, del que uno tenía otra imagen, la de club señor y aristócrata decadente y resulta que tras décadas de postración ahora se parece más al Atlético de Madrid que al eximio campeón europeo del viejo fútbol.
La segunda cara del Madrid de Arbeloa la pudimos ver en Pamplona apenas unos días después. Estrenaba un liderato intempestivo que tal como se fue, vino. Más allá de la tropelía arbitral (se entienden mejor regalos como el del segundo penalti concedido a Vinicius en el partido frente a la Real Sociedad, uno de esos troyanos que sirven para envenenar el ambiente contra el Madrid, predisponer negativamente a los hombrecillos de negro y justificar futuras ruindades como, por ejemplo, la invención del penalti con que se adelantó el Osasuna), se vio a un equipo cansado que no puede rotar. La plantilla es tan cortita de calidad y de efectivos disponibles de verdad que en cuanto Arbeloa se vio en la necesidad de dar descanso a unos cuantos titulares, entre batalla y batalla europea, al equipo se le ven las costuras.
Arbeloa debe cuadrar un toro que asusta: Mbappé es estratégicamente intocable, por lo que su equipo, para aspirar a ganar, debe acomodarse a una cama en apariencia lujosa pero mucho más incómoda de lo que imaginábamos
Ni Alaba ni casi Carvajal están para otra cosa que un partido homenaje. Al menos por ahora y el ahora, en este Madrid y en esta campaña, es todo. A estas alturas se dirime la verdad de la temporada y cada partido es un mundo. Lo malo es que tanto Trent como Huijsen y el propio Rüdiger parecen a un partido de (volver) a romperse, con lo que el frágil equilibrio alcanzado en la zaga a lo largo del último mes puede saltar por los aires en cualquier momento. El hecho es que el Madrid es el equipo que más se lesiona de la élite y esa es una cuestión de fondo que, se supone, alguien deberá arreglar a partir del verano pero, a día de hoy, las cosas son de este trágico modo.
Las circunstancias del centro del campo también se muestran precarias. Yo he sido el primer ceballista desde hace tiempo pero su actuación, el sábado, justifica un despido procedente. Además, quizá por vergüenza torera, acabó el partido lesionado. Con lo que vuelve a no estar disponible en el tramo fundamental de la temporada y el pasillo de seguridad de Arbeloa sólo tiene relevo, o descanso, por arriba: Brahim, quizá Rodrigo y Bellingham cuando vuelva son las alternativas al brujuleo irregular de Güler, que sigue siendo un aborto de fantasista o un trescuartista sin hacer del todo.
El Madrid está tan cogido con pinzas que si se arropa por arriba se queda sin manta por debajo. Empieza a cundir la sospecha de que Mbappé es un caso único en la historia del fútbol: nunca tantos goles sirvieron para tan poco, sobre todo cuando el nueve estrella del equipo aprovecha tan mal los espacios y condiciona tanto la distribución de los esfuerzos de sus compañeros de ataque. En cuanto Vinicius, el otro día, empató a uno en El Sadar, las cámaras captaron su gesto al francés diciéndole padentro, padentro. Luego salió Gonzalo y fue para jugar en la banda derecha, con lo que como dice el refranero se quisieron hacer panes con unas tortas.
En caso de victoria sólo se pasará a la siguiente ronda, que serán los octavos de final. Pero, de no pasar, lo que viene después es el final del mundo tal y como lo conocemos
Mbappé es como la eterna invasión de Rusia o remodelar el Bernabéu con mil millones de euros y no hacer ningún estudio de impacto acústico en el vecindario. Va para dos años que está aquí y es un lujo, qué duda cabe: un jarrón de porcelana carísimo que nadie sabe muy bien dónde colocar ni para qué sirve. La mejoría de Vinicius es manifiesta y evidente pero con Mbappé persiste la duda, cada vez más enquistada en el corazón del aficionado, de hasta qué punto su presencia en la punta del ataque del Madrid beneficia o parasita el esfuerzo colectivo.
En estos dos partidos y sin transición alguna se ha visto lo que puede ser el techo del Madrid de Arbeloa, y también su suelo. Aunque se han criticado sus cambios, lo más interesante del mal partido en Navarra es la certeza de que el entrenador tiene una idea muy zidanesca, la de implicar a la teórica unidad B, como requisito imprescindible para llegar a algo en este curso. Una cosa es que difícilmente estén para jugar, y otra que sin la participación de Alaba, Carvajal, Asencio, Ceballos o Brahim el Madrid no competirá por la liga ni dará la cara en Europa. Arbeloa parece haber asumido esta agria certidumbre y estar dispuesto a lidiar con ella.
Si Procusto era un ventero algo cabrón que aserraba los pies o la cabeza de sus huéspedes para que entraran en su lecho de dimensiones ya prestablecidas e inamovibles, Arbeloa debe cuadrar un toro que asusta: Mbappé es estratégicamente intocable, por lo que su equipo, para aspirar a ganar, debe acomodarse a una cama en apariencia lujosa pero mucho más incómoda de lo que imaginábamos durante todos esos años en los que suspirábamos por Kiki.
La Copa de Europa todo lo purifica y todo lo redime. El miércoles habrá una final en Chamartín. En caso de victoria sólo se pasará a la siguiente ronda, que serán los octavos de final. Pero, de no pasar, lo que viene después es el final del mundo tal y como lo conocemos.
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Buenos días. Hemos amanecido con la penúltima vuelta de tuerca del sistema arbitral. Resulta que el árbitro Quintero González, en el Osasuna-Real Madrid del sábado, ya había dado orden de reanudar el juego cuando, a instancias del VAR, arbitró retroactivamente la jugada anterior, corrigiendo su decisión y dando validez al gol.
Decimos retroactivamente y decimos bien. Una vez el colegiado ha dado la orden de reanudar el juego, ya no se puede rearbitrar lo anterior. Lo tiene bien claro Alberto Cosín, que además se remite a ejemplos anteriores.
Os lo explica Alberto con más profundidad en este texto en esta misma casa:
https://www.lagalerna.com/arbitraje-retroactivo-osasuna-real-madrid/
Decíamos que es la penúltima vuelta de tuerca y también decíamos bien. Hasta la fecha, los árbitros se habían limitado a aplicarnos negreirismos varios en vivo y en directo, por así decirlo. Ahora rearbitran en contra nuestra contra jugadas anteriores cuando ya nos encontramos en la siguiente jugada.
En nuestra opinión, con este gravísimo error de protocolo tendría el Real Madrid causa legal suficiente para impugnar el partido. No va a suceder, porque el club no querrá que le lancen la vieja acusación de que quiere ganar en los despachos lo que no ganó en el campo. Somos presos de esas narrativas paridas por nuestros enemigos, tan prestos para exigirnos caballerosidad y tan remisos a aplicársela a ellos mismos. En resumen, el Madrid podría y quizá debería impugnar, pero no lo hará.
Por otro lado, casi todos los focos apuntan ya al decisivo partido de mañana ante el Benfica. No se sentará en el banquillo Mourinho, sancionado (eso ya lo sabíamos), y la novedad es que tampoco estará en el césped Prestianni, sancionado provisionalmente por sus (un poco más que) presuntos insultos racistas contra Vini. El periodismo patrio no ha tardado en criticar a UEFA por la suspensión, indicando que sienta un precedente el sancionar preventivamente cuando la investigación sigue en curso.
Mentira. Hay antecedentes de sobra, como nos recuerda el excelente tuitero @fsp1967.
Ya lo veis. La clave está en los testimonios. Y, en este caso, hay testimonios contra Prestianni que justifican plenamente una sanción preventiva. No habría tenido absolutamente ningún sentido que este sujeto hubiera podido jugar en el Bernabéu, después de todo lo que ha pasado.
Por lo demás, el resto de la prensa nos resulta poco atractiva. Marca desempolva el rancio tópico de la noche de brujas/os que se usa cada vez que el Atleti, o quien sea, juega contra dicho equipo belga, mientras que los rotativos cataculés lidian de manera tangencial con los consabidos chanchullos y acusaciones de estafa que rondan a Laporta.
Pasad un buen día.