Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días. Consternados como estamos hoy por la tragedia de las inundaciones de Valencia y Albacete, nos parecería de mal gusto descargar todo el sarcasmo y la ira madridista que suele comportar esta sección, cuya redacción honesta traería también consigo en el día de hoy.

Nuestro club, el Real Madrid, ha emitido un comunicado en el que vuelve a demostrar estar a la altura de las circunstancias.

Comunicado Real Madrid

Os dejamos con las cuatro portadas del día. Vaya nuestro recuerdo para las víctimas y nuestra solidaridad con quienes sufren esta catástrofe. Quedamos a la espera de saber si se pospone el partido que el Madrid debe jugar en Mestalla este fin de semana.

Pasad un buen día y, si creéis, rezad por las víctimas.

Marca As Mundo Deportivo Sport

Después de la debacle frente al Barça, ya superados las primeras horas de estupor y vergüenza, yo soy de los que creen. De hecho, no sé si se deberá a mi afición por fabular e inventar relatos, pero creo que todo esto que estamos viviendo es parte de un plan.

Lo descubrí viendo la cara de Luka Modric durante el mal llamado clásico. Le he visto ya en varias ocasiones en las que el Real Madrid sufría serios reveses y su rictus era el espejo de lo que el equipo estaba viviendo. Sin embargo, el sábado terminó sólo algo contrariado, nada más. Quizá porque su estrategia se le fue un poco de las manos al no poder ser titular. Pero parecía tener todo bajo control. Sinceramente, pienso que el sábado pasado él ya sabía de antemano lo que iba a suceder.

Lo sospecho porque ¿qué sentido tiene si no que un jugador que roza los cuarenta y con todo ganado decida seguir un año más a ese nivel de exigencia? Lo lógico es hacer lo de Toni Kroos, retirarse en la cumbre y con un doblete bajo el brazo. Pero Luka no. Luka tiene algo en mente y no dejará el futbol hasta que lo logre.

Repasando su carrera até cabos. Llegó al Madrid para tapar vergüenzas, según dijo la prensa catalana. Aludiendo además a un presunto alto precio. Le costó asentarse como titular, pero poco a poco lo fue logrando. Y una vez con el medio del campo ofensivo del Real Madrid en su poder, comenzó a perpetrar su plan. Luka quería demostrar a aquellos que habían dudado de él que era capaz de devolver al Real Madrid hasta último céntimo de aquellos millones que el Madrid había desembolsado para que viniera. Y decidió que haría revivir a la afición blanca todos aquellos buenos momentos que el Madrid había vivido en sus más de cien años de historia.

Luka Modric tiene algo en mente y no dejará el futbol hasta que lo logre

Él de niño ya era madridista y por eso conocía los episodios más gloriosos de su equipo. También de los que la afición más orgullosa se sentía. Por eso empezó por el principio. Por devolver al Real Madrid a ser el claro dominador de Europa. Y por eso lleva seis Champions ganadas con el club blanco, las mismas que la gran leyenda Paco Gento. Una hazaña que parecía inalcanzable para todos los aficionados y que él, junto a otros tres amigos, ha sido capaz de lograr. No bastaba con reinar en la Champions, había que hacerlo evocando a otro mítico Madrid; el de las remontadas. Por eso pasó lo que pasó contra el PSG, Chelsea, City, etcétera. Luka hizo revivir a la “Quinta del Buitre” y a la de “Los Machos” y a ese factor tan determinante como el del miedo escénico del Bernabéu.

Visión del mundo desde sus confines

Ha ganado ligas, cuatro, pero aún no ha conseguido que su equipo vuelva a ser el perenne favorito patrio que, además de mandar en Europa, sea el que más campeonatos nacionales gane. A priori parecía el logro más fácil. Pero no contaba con otras contingencias que se han ido revelando con el tiempo y que hacen imposible encadenar dos campeonatos de liga consecutivos. Y en eso está Luka. Pero él no busca el camino fácil. En su forma de jugar no rehúye lo complicado, nunca tuvo problemas en rodearse de contrarios para salir airoso con algún regate o pase genial, por eso quiere ganar esta liga, pero no de cualquier manera.

Él sabe que otro de los episodios más gloriosos de la historia del Real Madrid fue aquella liga de 2007, la famosa del “clavo ardiendo”. Quizá fue una de las que más satisfacción dio al respetable por cómo se ganó y a quién se le ganó. Por eso sospecho que el mal juego del Real Madrid no es más que una estratagema de nuestro amado croata para podernos ofrecer un resurgir milagroso y una explosión de alegría cuando finalmente se gane de forma agónica. El Madrid tiene sin duda la mejor plantilla de Europa. Él lo sabe y quiere darse el gusto de, como decía aquel tango, “Mano a Mano”, sentirse gato maula y jugar con el mísero ratón.

Sospecho que el mal juego del Real Madrid no es más que una estratagema de nuestro amado croata para podernos ofrecer un resurgir milagroso y una explosión de alegría cuando finalmente se gane de forma agónica

Por eso me temo que aún queda por sufrir más malos resultados en la liga. Hasta que la hazaña parezca imposible. No será fácil contener a Vinicius y compañía, más aún después de la afrenta del Balón de Oro. Pero la estrategia deberá seguir su curso. Al fin y al cabo, Modric ya lleva doce años dirigiendo el juego del real Madrid, seguro que sabe cómo hacerlo.

Finalmente, la Liga se ganará y él, como capitán, será el encargado de ofrecérsela a la diosa Cibeles. Otro de los motivos por los que ha decidido dilatar su adiós. Quiere saber qué se siente en ese momento elegido para sólo unos pocos. Entonces, cuando esté besando la pétrea mejilla de la divinidad griega mientras le ata al cuello una bandera, yo le gritaré como hacía el mítico Joaquín Luqui a través de las ondas: Luka, ¡tú y yo lo sabíamos!

 

Getty Images.

Es humano dejarse llevar por el desánimo cuando ves a tu equipo perder de forma tan perturbadora frente al líder de la competición doméstica. Sin embargo, he visto suficiente fútbol a lo largo de mi vida para tener experiencia en trances similares y aún más delicados. He presencia dinámicas negativas y otras simples derrotas que nos pillan a todos con el pie cambiado. Sin ir más lejos, en la temporada 2021/2022 el Fútbol Club Barcelona de Xavi Hernández nos endosó un 0-4 en el Santiago Bernabéu. Aquel Barça venía mal y necesitaba un milagro para poner en cuestión el liderato del Madrid. Tras su victoria parecía que el Madrid se iba a derrumbar. Todavía estaba por ver si éramos campeones en Liga y la final de Champions aún quedaba en el horizonte como un punto indeciso. Pues bien, todos sabemos cómo acabó aquella temporada, ¿verdad?

Ahora es el momento para que los youtubers que vienen anunciando el desastre desde ni se sabe puedan facturar vendiendo pesimismo y negligencia por no sabemos qué planes oscuros de la dirección. Sí, la misma dirección de club que más ha ganado en los últimos diez años. Lo fácil es subirse al barco de los apocalípticos, lo difícil es tener memoria y sensatez. Criticar la gestión del corto y mediano plazo es cosa de niños, ponderar la gestión que ha sido capaz de tener al equipo en lo más alto y construir el mejor estadio del mundo ya cuesta algo más.  Además, ¿alguien pone la mano en el fuego por los supuestos voceros de la nueva ola y me jura y perjura que no obedecen a intereses espurios? Puestos a poner en cuestión todo, empecemos por el que pone sobre la mesa delirantes teorías de la conspiración. Ya se sabe que cuando el sabio señala la luna, el tonto se fija en el dedo. Saque cada uno su propia conclusión del proverbio.

Lo fácil es subirse al barco de los apocalípticos, lo difícil es tener memoria y sensatez

Entiendo que no es plato de buen gusto aceptar una derrota tan despiadada como la del pasado sábado. No obstante, todos los lectores de La Galerna ya me conocen lo suficiente como para saber que no pienso participar de ningún linchamiento mediático ni mucho menos realizar una enmienda a la totalidad a la gestión del club. Si mi sistema cognitivo no me falla, aún a día de hoy el Real Madrid sigue siendo campeón de Europa, campeón de Liga, supercampeón español y continental. Y si mi memoria futbolística sigue estando intacta, de muchas situaciones peores hemos salido.

Valverde

Porque para sacar conclusiones dramáticas a finales de octubre que no cuenten conmigo. Y más con este equipo. Todos podemos poner de ejemplos otras temporadas que tras un importante revés el equipo se ha levantado y de forma apasionante ha acabado conquistando títulos. Así pues, aconsejo a todo el mundo que quiera mantener la línea de cordura que se ponga a dieta de cualquier tipo de eco mediático que tenga que ver con el pesimismo. Y, además, darle la espalda a la actualidad tampoco viene mal. En días así conviene no entrar en perfiles de los “popes” madridistas, pues alguno puede provocar una apoplejía. He llegado a leer que si el club no toma esta o aquella decisión futbolística en los próximos meses se avecina un temible ciclo ganador del Barça. Apaga y vámonos.

Criticar la gestión del corto y mediano plazo es cosa de niños, ponderar la gestión que ha sido capaz de tener al equipo en lo más alto y construir el mejor estadio del mundo ya cuesta algo más

Y en este clima enrarecido llega el partido contra el Valencia en Mestalla. Un escenario que nunca es sencillo para nosotros. Es cierto que los pupilos de Rubén Barjas van como pollo sin cabeza pero no es menos cierto que para ellos y su afición el partido frente al Madrid es el acontecimiento del año. Yo no me tomaría a la ligera el encuentro. El Valencia encadena una racha muy mala, pero hace un año era uno de los equipos más en forma del campeonato. Por todo ello, una victoria en Mestalla sería un síntoma inequívoco de que el Madrid sigue a lo suyo, que es sumar. En fútbol no existe mejor medicina que la victoria.

Para rematar la faena, el Balón de Oro 2024 fue para Rodri Hernández y no para Vinícius Júnior. Creo que ya poco se puede añadir y seguro que los lectores de La Galerna han disfrutado de las valoraciones de Jesús Bengoechea y Antonio Valderrama. Lo que sí me gustaría decir es que me parece un ditirambo carente de sustancia loar al jugador del City ponderando su nacionalidad o su desempeño en el centro del campo. Consumado el ninguneo a Vinícius y dado de lado a Carvajal o a Bellingham, parece haber consenso en los merecimientos de Rodri Hernández. Pues bien, yo niego la mayor y me pregunto qué deben sentir jugadores legendarios como Andrea Pirlo o Steven Gerrard. ¿Son inferiores en títulos o en incidencia en el juego? ¿Menos influyentes? Lo dudo.

Sé que se argumenta a favor de la elección que su triunfo debiera llenar de gozo al fútbol español y vuelvo a preguntarme la razón de fondo. ¿Qué sentirá el señor Raúl González Blanco al que le sobraban los motivos para haber sido galardonado? ¿Y el autor del gol más importante de la historia del fútbol español que es Andrés Iniesta? ¿Acaso Sergio Ramos o Íker Casillas no fueron merecedores del máximo galardón en varias ocasiones? ¿El historial de David Silva, Xabi Alonso, David Villa, Puyol o Piqué es anecdótico frente al del señor Hernández? ¿Es plausible que don Paco Gento se retirara de la práctica del fútbol sin recibir uno? ¿Y Amancio? Por favor, no nos obliguen a comulgar con ruedas de molino.

Vinícius: “Haré 10 veces si es necesario. No están preparados”. No, no lo están. Han despertado al león y ya sabemos cómo acaba esta historia

La lista es interminable. Rodri Hernández es el mejor cinco de la actualidad, ¿y qué fue Casemiro en la última década? Hay cientos de jugadores excelentes que no ganaron el Balón de Oro por una u otra causa, pero parece evidente que últimamente sale muy barato este trofeo fundado por France Football y organizado junto a la UEFA. Basta echar un vistazo al anterior ganador o al resto de premiados en la gala con nombres tan ilustres como Dibu Martínez. Parafraseando a Karim Benzema, Vinícius es el Balón de Oro del pueblo. Este cariño de la inmensa mayoría del mundo del fútbol no se lo pueden arrebatar. Es más, a buen seguro que el crack brasileño hará de este agravio causa, es su sino. En su cuenta de Twitter dejó esta contundente advertencia: “Haré 10 veces si es necesario. No están preparados”. No, no lo están. Han despertado al león y ya sabemos cómo acaba esta historia.

 

Getty Images.

En una guerra empresarial como la que se está produciendo entre UEFA/QATAR y la Superliga, hay ataques de frente y a pecho descubierto, y puñaladas por la espalda con nocturnidad y alevosía.

Los actos de promoción de la Superliga han sido públicos, a la vista de todo el mundo. Videos en su web, comunicados oficiales y entrevistas de Bernd Reichart (CEO de la Superliga) en multitud de medios de comunicación afines a UEFA y Nasser Al Khelaifi,  teniendo que soportar impresentables actitudes hostiles.

La respuesta de UEFA ha sido cobarde, torticera e indecorosa. Ha usado el Balón de Oro (participando en su organización) para intentar humillar al Real Madrid ante cientos de millones de personas en todo el mundo, jugando con los sentimientos y la ilusión de un chaval.

La UEFA Ha usado el Balón de Oro (participando en su organización) para intentar humillar al Real Madrid ante cientos de millones de personas en todo el mundo, jugando con los sentimientos y la ilusión de un chaval

La estratagema que había montado UEFA, en connivencia con France Football (promotores originales del premio), consistía en hacer creer que le habían otorgado el Balón de Oro a Vinícius Jr. por ser el mejor jugador del mundo (que lo es) con el objetivo de hacerle acudir a la gala y obligarle a presenciar cómo otro levantaba el trofeo en su lugar para grabar su reacción, así como las del resto de comitiva madridista. No sin antes haber tenido que soportar un publirreportaje del F.C. Barcelona para amenizar la espera hasta que en el acto final se consumase el engaño.

Para ello no tuvieron reparo en usar la figura de Cruyff. Premiaron a Yamal, Aitana y a la sección de fútbol femenino del Barça. Incluso invitaron a un reconocido antimadridista como Hristo Stoitchkov, e hicieron sonar el himno culé en el escenario.

Lo dicho, un aquelarre antimadridista del que tuvimos la suerte de escapar gracias a un aviso a tiempo.

Y todo esto para qué, se preguntarán ustedes. Bueno, en principio la maniobra para dañar la imagen del Madrid es un win-win de manual, ya que si el Madrid acudía a la gala, tenían la foto que querían y, si no acudía, podían tachar su actitud de pataleta infantil (como así han hecho los ensobrados) para generar dudas sobre la capacidad de liderar el nuevo proyecto de fútbol europeo.

El objetivo también era intentar poner nervioso al Real Madrid, el verdadero impulsor de la Superliga, para que diera un paso en falso en su puesta en marcha. Imaginen lo que se estaría diciendo si tras la afrenta de ayer hoy se hubieran adelantado acontecimientos en la creación de la SL. Se diría que el Real Madrid quiere montar su competición para llevarse todos los premios posibles y todo el dinero. Que no se conforma con el premio al mejor club del mundo y al máximo goleador. Y que son unos egoístas que quieren acaparar todo.

la maniobra para dañar la imagen del Madrid es un win-win de manual. Si acudía a la gala, tenían la foto que querían y, si no acudía, podían tachar su actitud de pataleta infantil para generar dudas sobre la capacidad de liderar LA sUPERLIGA

Imaginen la duda que una precipitación de ese calibre generaría en el resto de clubes que tienen intención de unirse al proyecto.

Lo de ayer fue un palo duro para el Madrid y para Vini. Pero dejemos que todo siga su curso sin precipitarnos. Con calma e inteligencia. Al final, el Bien se impondrá al stablishment corrupto, anacrónico e incompetente que regenta el fútbol actual. La venganza se sirve fría.

 

Getty Images.

Benicio es un escritor de enorme prestigio. El mejor, de hecho. Ha ganado más premios y vendido más libros que nadie. Pero la editorial Ueferin, que entrega anualmente un célebre galardón, le tiene enfilado y le menosprecia continuamente.

Un día le filtran que, al fin, le van a dar ese premio. Es suyo.

Benicio encarga su mejor traje a medida, reúne a sus padres, a su familia y a sus mejores amigos, todos de etiqueta, y prepara una costosa comitiva con todos ellos para acudir a la gala.

Pero, la misma mañana de la ceremonia, se entera de que le han engañado y no sólo no le van a dar el premio a él, sino que hay una serie de escritores barceloneses, conocidos por plagiar, utilizar plumas fantasma, comprar votos y todo tipo de artimañas, que además le han atacado personalmente en infinidad de ocasiones, listos para recibir numerosas distinciones secundarias mientras las cámaras tienen consignas de Ueferin de deleitarse con sus reacciones.

Benicio decide cancelarlo todo, mandar a los suyos para casa y no presentarse, evitando la encerrona.

Para su sorpresa, la prensa de su país, lejos de aplaudir y apoyar su decisión, así como de investigar de qué manera se ha podido prostituir así lo que antaño era una ceremonia de indudable prestigio, le acusa de tener una rabieta de niño pequeño y le critica duramente por su supuesta falta de señorío y su ausencia de deportividad.

Benicio se centra rápidamente en escribir los mejores libros para seguir satisfaciendo a su numeroso público en todo el mundo mientras sigue trabajando en la creación de una editorial alternativa honesta, moderna, atractiva y útil para todos que desbanque de una vez a la oscura Ueferin.

 

(Historia inspirada en hechos reales. Los nombres utilizados no lo son).

 

Getty Images.

Unos han gozado con que Vinícius no ganase el Balón de Oro. Otros, en cambio, han sufrido una decepción y andan con la mosca detrás de la oreja.

Esta semana, los amigos de fcQuiz han preparado las siguientes cuestiones para poner a prueba vuestro conocimiento sobre el asunto.

Getty Images.

El clásico del Bernabéu ha sido un duro golpe para el Real Madrid. La temporada del club blanco estaba siendo bastante irregular, con un rendimiento mejorable por parte de la plantilla y la dirección técnica, y con una falla en la zona de centrales que la directiva debió atajar en verano. La lesión de Carvajal es una desgracia y escapa completamente al control que se pueda tener. El resultado del sábado es incontestable, y deja una serie de lecciones.

Es momento de mirarse al espejo y hacer introspección, empezando por los jugadores. Y hay que hablar de un caso en concreto: Kylian Mbappé. El delantero francés aterrizó en Valdebebas durante el mes de julio con la etiqueta de fichaje histórico para prolongar la hegemonía del Real Madrid en Europa, y su inicio de temporada deja que desear, por lo que debe dar un paso al frente y demostrar por qué es considerado uno de los mejores jugadores del mundo. Probablemente ese Mbappé que nos fascinó e intimidó a partes iguales en aquella eliminatoria de Champions en 2022 se ha ido para no regresar. Quizá ha perdido un punto de velocidad y agilidad, por lo que debe adaptarse a su nueva realidad y evolucionar su juego. Más que una tortuga, debe ser un camaleón. Su partido ante el Barcelona es bastante decepcionante, fallando ocasiones imperdonables, por la posición y el contexto del partido. Está a tiempo de cambiar, y se le debe exigir el máximo. Porque puede darlo. Y se le ha traído para decidir este tipo de partidos.

Mbappé

La dirección de Ancelotti está siendo bastante mejorable. La carencia en la zona de centrales no es algo achacable a él, pero su gestión en los casos de Arda Güler y Endrick debe revisarse. El contexto del equipo le obliga a planteárselo. Debe alargar la plantilla al máximo de su capacidad y contar con el mayor número de efectivos posible. Endrick es un perfil de delantero único en plantilla. Un “nueve clásico”, con una potencia incontenible y un disparo fulminante. Bien es cierto que Carlo es propenso a no apostar por jugadores demasiado jóvenes, pero este perfil puede ser muy útil, como se vio con Joselu la temporada pasada, siendo el brasileño bastante más versátil que el actual delantero del  Al-Gharafa.

El Real Madrid nos ha enseñado que las temporadas consisten en amenizar otoño e invierno para divertirse en primavera. El sábado fue un castigo merecido, pero, al mismo tiempo, una oportunidad de dar un paso atrás para dar dos hacia delante

Güler, por su parte, es un jugador que podría cubrir el eslabón más débil del ataque: la derecha. Arda es de esos zurdos, bajitos, que piden el balón. Uno de esos jugadores especiales de los que ya no quedan, con una creatividad y visión únicas. Cualidades que necesita el Real Madrid para ser más incisivo en el carril central y poder lanzar al espacio a jugadores como Vinicius y Mbappé. Un mediapunta que se esconde entre los centrocampistas rivales, indetectable, para acelerar jugadas, y que puede partir desde la banda para involucrarse en la base de la jugada.

Güler

La campaña no está perdida ni mucho menos. El Real Madrid nos ha enseñado que las temporadas consisten en amenizar otoño e invierno para divertirse en primavera. El sábado fue un castigo merecido, pero, al mismo tiempo, una oportunidad de dar un paso atrás para dar dos hacia delante. La plantilla cuenta con una serie de jugadores excepcionales, con una madurez singular para tan temprana edad, y que saben lo que es ganar, pero que deben estabilizar su rendimiento para que el equipo funcione. Es necesario que Carlo mentalice a este grupo, tal y como lo hizo la temporada pasada. Unos buenos cimientos son indispensables para competir en cualquier torneo. Zidane planteó en su día que, si el equipo era sólido defensivamente, arriba ya se tendría una oportunidad para ganar cada partido simplemente por la calidad de sus atacantes. Y con el talento ofensivo que ha logrado reunir Florentino en los últimos tiempos, esta hipótesis debería cumplirse con holgura. Falta cumplir la primera parte de lo expuesto por Zizou, y el Madrid volverá a arrasar.

 

Getty Images.

El viento del olvido no se llevó al mayor genio del arte. Solo cuando Miguel Ángel Buonarroti murió los legatarios de su mentor y enemigo, Julio II, "el Papa Guerrero", pudieron confirmar que el abrumador peso de la grandeza de Buonarroti en la historia trascendía al poder temporal de un Papa que creyó ser Dios. La historia hace mucho que decidió añorar a Buonarroti otorgándole el don de la posteridad muy por encima de quien quiso ensombrecerlo porque la muerte no es suficiente para apagar al mito y demuestra, por contra, el eterno valor de la creación más allá de quien se atreve a desafiarla. Hoy, los libros estudian al genio mientras sus enemigos duermen el sueño eterno de la indiferencia.

Julio II, el Papa Guerrero

Julio II, el Papa Guerrero

Como Buonarroti, el Real Madrid trabaja de manera callada subido al andamio de su propia leyenda. Al escoger conscientemente el camino empedrado demuestra la grandeza propia de los elegidos, ya que puede fijar los términos de su propia derrota, que es a su vez una victoria. Eso se debe a que ha optado por hacer primar su dignidad sobre el riesgo de perder el favor del poder. Ha trazado la senda de la confrontación si bien, lejos de mostrar cualquier signo de flaqueza, trabaja en silencio su propio "Helter Skelter" contra un enemigo cada vez más claro que emerge de la bruma burdo y arrogante, previsible y ufano, respaldado por una cohorte de mediocres. Aunque el Madrid es en este preciso instante el gálata herido, esa puede ser una ilusión porque, como el de cualquier reyezuelo menor, el reino de la UEFA agoniza frente a las llamas de su propia decadencia.

Como Buonarroti, el Real Madrid trabaja de manera callada subido al andamio de su propia leyenda. Al escoger conscientemente el camino empedrado demuestra la grandeza propia de los elegidos, ya que puede fijar los términos de su propia derrota, que es a su vez una victoria

Igual que en aquel frontis, la mano del creador de la competición se alza amenazante en el peor momento, desoyendo las voces internas de su proverbial prudencia, ahora que es más fácil manipular a alguien con un móvil que con un libro. Solo abriendo el zoom, alejándonos del cuadro completo, podrán verse al detalle los restos del naufragio que la decisión del Real Madrid acarreará. Y el enemigo del Madrid, como el de cualquier precursor, es en todos los casos la mediocridad, sin duda el Club es consciente de ello.

Un caso único en el mundo

El Real Madrid en su historia reciente nunca ha vivido nada parecido a una Luna de Miel con una UEFA enrocada en erigir su propio Arco de Tito con el relieve de un Real Madrid humillado. Uno sabe que una relación es estable cuando las bragas color carne son siempre la primera opción, pero el Real Madrid no quiere compromisos si no hay amor y sí ataduras que pasen factura porque cuando hay respeto sobran las aras y las ofrendas.

El Real Madrid ha optado por hacer primar su dignidad sobre el riesgo de perder el favor del poder

Tal vez la historia del arte nos recuerde que todo es cíclico, ahora que tememos nuestro particular "annus horribilis" tras otro desastre de Annual frente al Barcelona y el grosero nuevo cambio de criterio en el Balón de Oro con el propósito evidente y tal vez único de la UEFA de negar el agua y el vinagre al que considera su enemigo, el Real Madrid.

Esa misma historia del arte, mito y leyenda, que tantas veces parece la historia misma, nos recuerda cómo una serpiente marina enviada por los dioses mató a Laocoonte para evitar que pusiera al descubierto la mentira que el caballo de Troya ocultaba. Por eso la prensa de cámara, la serpiente en esta trama, lanza pétalos al paso del nuevo general siempre que no vista de blanco. Lo que habría sucedido si es Laocoonte quien en otro escorzo eterno vence a la serpiente lo sabremos si la Superliga entra en escena. Esa imagen no está esculpida en mármol, tal vez aún no, pero el sonido recurrente de la maza sobre el cincel puede oírse ya desde los bares de Padre Damián.

 

Getty Images.

Antes de nada, enhorabuena en este 29 de octubre a los supercampeones de Liga, Champions, Copa, Supercopa, la Penúltima, y la que invita la casa, que es tradición, de esta temporada 2024-2025. Me encantan los que celebran títulos a falta de 27 jornadas y 81 puntos a repartir. Pero mi enhorabuena se torna gratitud sincera al penar en la gran semana de la humillación que estamos atravesando. Gracias de corazón. Gracias por tanto. Lo necesitábamos.

Escribo a esta hora en que sabemos que Vini no ganará el Balón de Oro en el tiempo de descuento, porque hasta ayer por la mañana ni el más antimadridista de la tribu si quiera insinuaba que podría no merecerlo, más aún, que podría no ganarlo. En la maldad innata de mi pensamiento crítico habitual, no tengo la menor duda de que los implicados en el asunto han empleado a placer la táctica del suflé con el único objetivo de cobrarse fuera del terreno una pírrica victoria que nadie fue capaz de arrebatarle al Real Madrid y a cada uno de sus jugadores en lo deportivo durante la pasada campaña.

Mi corazón está con los antis: un abrazo fuerte

Ni siquiera creo que Vini sea el destinatario del golpe, sino el club, y veo en el payaso melancólico de Aleksander Čeferin el único instigador de irrenunciable presencia en la coz. Sucede que la tarascada ha llegado en mala hora, porque nadie oculta que la derrota frente al Barcelona es siempre una puñalada para la moral blanca, y porque el maltrato a Vini Jr., como estrategia extradeportiva diaria, resulta triste y extenuante para todo el equipo, y más aún para el jugador, que ahora ni siquiera se verá reconfortado con un premio que, por esta vez y no siempre ocurre en los últimos años, tiende a ser injusto, corrupto y excesivo.

no tengo la menor duda de que los implicados en el asunto han empleado a placer la táctica del suflé con el único objetivo de cobrarse fuera del terreno una pírrica victoria que nadie fue capaz de arrebatarle al Real Madrid y a cada uno de sus jugadores en lo deportivo durante la pasada campaña

En ese contexto, aparecen como setas los comentaristas que aseguran, a raíz de la sorpresa del Balón de Oro, que en el Real Madrid no sabemos perder, o más aún, que odiamos a Rodri, que es por otra parte un chaval encantador y un gran futbolista, y merecedor del galardón si la pasada temporada Vini y Carvajal la hubieran pasado en el banquillo.

Más allá de la cantinela coñazo habitual, no veo tan difícil entender que nada ni nadie había siquiera sugerido que el Balón de Oro fuera discutible este año, y que se ha esperado hasta el último minuto —los que saben cómo se hacen estas cosas, saben exactamente lo que significa “esperar hasta el último minuto”— dejando crecer el suflé para que la caída fuera lo más dolorosa y humillante posible, y de paso, por el mismo precio, hundir anímicamente a nuestro jugador estrella, que es algo a lo que ninguno de nuestros rivales le hace ascos.

Sarkozy, Nasser Al Khelaïfi y Ceferin

Quien no concede el Balón de Oro a Vini Jr en este 2024, con los datos que están ahí al alcance de cualquiera, solo podría entregárselo a Dani Carvajal, que compite en méritos casi idénticos, a menos que definitivamente admitamos que la gala y todo el mamoneo de papel cuché de France Football y la UEFA no tiene nada que ver con el fútbol; en cuyo caso propongo que le cambien el nombre por el de Čeferin de Oro, y en lugar del esférico se galardone a los premiados con el dorado cráneo con pelusilla del insigne expresidente de la ilustrísima Federación Eslovena de Fútbol.

Dicho esto, reitero mi agradecimiento a quienes ríen y gozan con estos días mustios para el madridismo. Todo habría sido diferente si hubiéramos logrado no golpear al palo o al portero en alguna de las setecientas ocasiones que tuvimos en la primera parte contra el Barcelona. Pero las cosas vienen como vienen y ciertamente la suma de afrentas y humillaciones es exactamente lo que necesitamos. No hace falta que recuerde que el Real Madrid funciona siempre cuando está contra las cuerdas, que no lleva bien la victoria fácil, que entiende la palabra competición en todo su significado, y que necesita el estímulo de tener alguien enfrente al menos tratando de competir.

No hace falta que recuerde que el Real Madrid funciona siempre cuando está contra las cuerdas, que no lleva bien la victoria fácil, que entiende la palabra competición en todo su significado, y que necesita el estímulo de tener alguien enfrente al menos tratando de competir

Cero dudas de que al gusiluz de la UEFA se le va a congelar la sonrisa más pronto que tarde, y que el Barcelona ha agitado la caja de los truenos. Quédate con el post de Instagram de Lukita Modric ajustándose el brazalete de capitán y acompañando la foto con un mensaje para el que lo quiera entender: “Toca levantar la cabeza, aprender, trabajar y apretar. Confianza total en este equipo. Hala Madrid”.

Echad un vistazo a lo que hay en el campo y, más aún, en el banquillo, y hasta en la enfermería. Y sí: hacednos el favor de seguir dándonos por muertos.

john hannibal smith

 

Getty Images.

Buenos días. Ya lo sabéis, quienes deciden el ganador del Balón de Oro no han tenido a bien otorgárselo al mejor jugador del mundo, Vinícius Jr., sino a Rodrigo, excelente pelotero del Manchester City. Desde La Galerna le felicitamos.

Los galardones no se ganan por los méritos contraídos —la forma en la que se obtienen los títulos—, sino por las votaciones de los jurados. Es importante tenerlo en cuenta para no dejarnos llevar por el enfado y aventurarnos a afirmar, sin prueba sólida alguna, que haya podido haber algún tipo de fraude en la concesión del premio. Es decir, es compatible que Vinícius sea el mejor futbolista del planeta y que Rodri gane el Balón de Oro sin que necesariamente medie un tongo.

Como decimos, esto no sucede con los títulos, es prácticamente imposible ganar uno sin ameritar lo suficiente para obtenerlo. Salvo que uno, por ejemplo, compre a la cúpula arbitral, viole 115 veces el fair play financiero o, en definitiva, haga trampas.

Sin embargo, es perfectamente posible que Rodrigo haya ganado limpiamente el Balón de Oro, porque para conseguirlo basta con que haya obtenido más votos que los demás nominados. En el campo, donde no hay votos y sí hechos, Vinícius ha salido ganando en cuanto a juego, números, títulos y protagonismo en la consecución de los mismos. Y fuera de él, en cuanto a compromiso social.

El Balón de Oro lo coorganizan la UEFA y el grupo Amaury, propietario de L’Équipe y France Football. El funcionamiento, a grandes rasgos, es el siguiente: periodistas de estas dos publicaciones eligen a 30 nominados. Después y, simplificándolo mucho, un jurado compuesto por 100 periodistas de los 100 primeros países según el ranking FIFA puntúan en función de unos criterios, se lleva a cabo un recuento y se proclama ganador al que obtenga mayor puntuación.

Ese jurado ha elegido libremente a Rodrigo. No hay pruebas que indiquen lo contrario. Las sospechas no son evidencias. El trofeo de este año premia el desempeño de la campaña 2023/24.

Que la UEFA (recordemos que coorganiza el galardón) no eligiese al Balón de Oro entre los once mejores futbolistas de la Champions League 2023/24 —precisamente la temporada que enjuicia el premio de este año— puede resultar llamativo, pero no demuestra ninguna irregularidad, solo falta de congruencia y la más mínima lógica elemental.

Que la UEFA (de nuevo recordamos que está detrás del premio), con Ceferin a la cabeza, tenga como enemigo público número uno al Real Madrid a causa, entre otros asuntos, de la Superliga puede considerarse un motivo para vengarse del club blanco, pero ¿y las pruebas?

Que la explicación dada desde muchos sectores sea que Vinícius no ha ganado porque el tercer criterio para otorgar el premio valora la conducta del jugador contrasta, al menos, con un hecho palmario: que Vinícius no ha sido sancionado por la UEFA y Rodrigo, sí. El máximo órgano del fútbol europeo sancionó al del City con un partido por cantar «¡Gibraltar, español!» en los fastos por la victoria en la pasada Eurocopa por, según UEFA, «violar las normas básicas de conducta decente, por utilizar acontecimientos deportivos para manifestaciones no deportivas y por desacreditar al deporte del fútbol».

Por no hablar del premio concedido al Dibu Martínez, que como sabéis siempre hace gala de un comportamiento ejemplar, y por no recordar que la propia UEFA distinguió a Vinícius el año pasado con el premio Sócrates por sus valores. Pero estas desarmonías no certifican nada más que un grave problema de incoherencia, no necesariamente un engaño.

Que desde distintos ámbitos, patrocinadores incluidos, se descontase hace tiempo, por la información que manejaban, que según las votaciones ya cerradas el premio lo había ganado Vinícius, incluso que el propio Club tuviese todo organizado para acudir y celebrar la distinción, no evidencia sin ningún género de dudas la comisión de un fraude, solo que es la primera vez en la historia que sucede algo así.

Que hubiera un amplio consenso entre los principales protagonistas del mundo del fútbol, compañeros de equipo, clubes o deportistas de otras disciplinas en cuanto a que Vinícius merecía el Balón de Oro tampoco es ninguna prueba que sirva para coquetear siquiera con la idea de un presunto apaño en la concesión del trofeo. Solo es indicativo del tremendo cariño y apoyo popular del cual disfruta el mejor jugador del mundo. Y solo certifica que los 100 protagonistas que han elegido al ganador tienen una opinión distinta de la que han arrojado la práctica totalidad de encuestas realizadas, y diferente también del juicio de las más insignes figuras de este deporte del planeta.

Que tanto a las puertas del Teatro del Châtelet antes de la entrega del Balón de Oro, como dentro durante la entrega del mismo a Rodrigo, multitud de fans jaleasen a Vinícius y abucheasen al ganador (comportamiento reprobable este último) no significa en absoluto que se haya cometido trampa alguna. Solo que, quizá, football is not for the fans.

Que Al-Khelaïfi esté resentido con el Madrid, más después de la marcha de Mbappé y de que un juzgado fallase a favor del francés en el pleito que mantenía con el PSG, que tenga obvia influencia sobre France Football y que haya quien sostenga que Al-Khelaïfi ha aprovechado su posición para presionar a la organización (afirman que ya lo hizo en 2021 para que ganara Messi) y que no ganase el máximo galardón un jugador del club blanco, no son más que conjeturas sin pruebas que las sustenten.

Que se postease una lista antes de la gala con el orden en el que quedarían los futbolistas y coincida con el resultado final salvo el primer y segundo puesto (en la posteada daban por ganador a Vini), una vez más tampoco es una prueba irrefutable de un posible tongo. Hay dos opciones, que la lista venga de dentro (filtración) o que quien la elaboró acertó el orden al completo salvo los dos primeros lugares, en cuyo caso le animamos a que compre lotería.

Parece, por lo tanto, más probable que haya habido una filtración. Entonces se abren otras dos posibilidades:

a) lo filtra interesadamente la organización con el fin de engañar al Madrid, que acuda a la gala y el mundo anti goce su frustración

b) que hayan cambiado el resultado legítimo a última hora. Pero, repetimos, no hay prueba indudable de esto último, solo indicios claros de la filtración.

Y las portadas, ¿mencionan algunos de estos hechos que han sucedido por primera vez en esta gala? La pregunta es retórica.

Marca

Para Marca, como era de esperar, todo ha transcurrido dentro de la normalidad salvo el comportamiento del Madrid, calificado de «feo plantón». Ya conocéis que el club blanco no acudió a la encerrona, con escarnio público incluido, que le había preparado la organización. Durante mucho tiempo le habían hecho creer que Vinícius ganaría y a última hora se supo que no iba a ser así. Marca sin duda habría gozado de lo lindo viendo allí al Madrid humillado. Afortunadamente (para nosotros), Florentino sorteó la trampa.

As

En As, como es lógico, tampoco vemos ninguna referencia a las extrañas coincidencias que se han dado en esta edición. Pero también destaca, como Marca, que el Madrid no acudió a la gala pese a ser multigalardonado: mejor equipo masculino, mejor entrenador (Ancelotti) y máximo goleador (Mbappé). Estos premios son como si tu pareja te abandona por tu mejor amigo (o amiga) y después te premia con la noticia de que han decidido que tú seas el padrino (o madrina) de boda.

Tampoco se han visto comentarios respecto al hecho de que Rodri juegue en un equipo, el Manchester City, investigado por hacer trampas. Pero claro, si tenemos en cuenta que el FC Barcelona ha atesorado un buen número de galardones, tampoco es extraño, ¿verdad?

Mundo Deportivo Sport

En la prensa culé ya sabíamos lo que íbamos a encontrar. Por un lado, el horterismo de Mundo Deportivo y, por el otro, la incoherencia de Sport. Según estos últimos, el Madrid ensució su nombre por no presentarse a una gala de entrega de premios, pero el Barça no lo hizo por dar plantón al fútbol al no disputar a un partido de semifinal de Copa del Rey porque no le venía bien, por no mencionar la multitud de escándalos y delitos por los que o bien está siendo investigado o bien ya ha sido condenado. Pero todo eso no ensucia el nombre de un club. Del mismo modo que acosar a familiares de árbitros tampoco ensucia el nombre de un periodista ni del medio que lo aloja.

Abandonad las conspiraciones, no hay prueba de trampa alguna. Que todo, absolutamente todo, apuntara a la victoria de Vinícius hasta última hora no demuestra nada. Que todo, absolutamente todo, haya sucedido de manera diferente al resto de galas de la historia del Balón de Oro no evidencia nada.

¿Acaso el hecho de que la UEFA (coorganizadora del galardón) no incluyese al ganador del Balón de Oro entre los once mejores jugadores de la última Champions demuestra que haya ocurrido algo turbio?

¿Acaso el hecho de todo el mundo diese por descontada la victoria de Vinícius y que el ranking filtrado horas antes con la posición de los 30 nominados fuese calcado al oficial salvo por el pequeño matiz de que finalmente las dos primeras posiciones se intercambiaron es motivo suficiente para acusar de tongo a la organización?

No seáis paranoicos, por favor.

Pasad un buen día.

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram