Las mejores firmas madridistas del planeta

Tengo una mala noticia para los antimadridistas, cuya única obsesión es manchar el buen nombre del Real Madrid de cualquier forma, aunque para ello necesiten montar una campaña de manipulación jurídico-mediática aprovechando el caso de los excanteranos para convertirlo en el caso Asencio y, de paso, el caso Real Madrid.

Unas aclaraciones antes de empezar:

1° Desde el punto de vista formal no existe el delito de pornografía infantil en el Código Penal español, por ende, tampoco el delito de distribución de pornografía infantil. Fin. Dejen de emplear dicha expresión para referirse a este caso, si quieren informar correctamente.

2° Existe el delito de creación de material pornográfico en el que participen menores de edad (artículo 189 C.P.). Cuya distribución constituye otro tipo penal.

El matiz semántico es muy importante, pues la minoría de edad en España se extiende hasta los 18 años. Mientras que la RAE define a los “infantes” como niños de corta edad.

La expresión pornografía infantil es tan inconcreta que se puede llegar a entender como aquella en la que participen niños.

Esa confusión lingüística ha sido pergeñada ad hoc para enardecer a las masas y dañar la imagen del Real Madrid como institución, intentando relacionar al club con hechos aberrantes.

Pero emplear expresiones tan gruesas como engañosas en este caso es retorcer el lenguaje y la ley, como ya hemos visto. Es manipulador, mezquino y miserable. Era nuestro deber destapar sus intenciones y arruinarles el argumento empleado para la agitación social.

Por eso vamos a aclarar cómo califica el C.P. los hechos presuntamente ocurridos (todavía bajo investigación):

1° El artículo 197.7 C.P. establece el delito de revelación de secretos. Se prohíbe compartir (sin autorización) imágenes o grabaciones de un tercero (obtenidas CON su permiso), si su divulgación afecta gravemente la intimidad de la persona. Como puede ser material de contenido sexual.

2° También se prohíbe a aquellos que hayan recibido dicho material audiovisual compartirlo con otros sin el consentimiento de los implicados.

Lo explicado en el párrafo precedente parece ser el motivo por el que está siendo investigado Asencio. Cosa que él niega, y que hasta el momento no se ha probado. Incluso hay indicios de que su participación se limitó a avisar de la existencia de ese video y recriminar la actuación de sus excompañeros. Motivo por el que una de las denunciantes agradeció su actuación en una entrevista.

No sería de extrañar que, en algún momento del procedimiento, las implicadas otorgasen su perdón al investigado, lo que extinguiría su responsabilidad penal, si así lo aprobase el Ministerio Fiscal.

Se han traspasado muchas barreras en este caso para intentar exagerarlo mediáticamente y aumentar el descrédito de los implicados. Con el objetivo de dañar la imagen del Real Madrid como institución, intentando relacionar al club con hechos aberrantes

Se han traspasado muchas barreras en este caso para intentar exagerarlo mediáticamente y aumentar el descrédito de los implicados. Llegando a hablar de sexo no consentido. Algo que tendrá que aclarar el juzgado con los implicados en el lugar de los hechos. Entre los que NO se encuentra Asencio.

También se ha dicho que el material de contenido sexual se grabó sin autorización de las denunciantes. Cuestión que también se deberá dirimir con los participantes en los actos de naturaleza sexual. Entre los que NO se encuentra Asencio.

Lo injusto es que esto no le ha eximido de ser insultado, abucheado y vilipendiado en muchos campos de fútbol donde desarrolla su actividad profesional, o de ser criticado mediáticamente. En contraposición con el trato que reciben el resto de implicados, aun teniendo una situación procesal bastante más comprometedora.

Cabe recordar que terminaron su relación contractual con el club blanco, y que sorprendentemente sus actos no les han supuesto un reproche social en los campos donde juegan, ni la atención de la prensa hacia sus personas.

Se debe respetar el derecho a la presunción de inocencia, el derecho a la imagen, honor y dignidad, así como el derecho al trabajo de todos, también de Raúl Asencio. Justicia para todos.

 

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El sábado a la noche, justo antes de que se adelantaran los relojes dando paso a siete meses de luz y color en los paisajes españoles (no puedo con el invierno, lo siento), el Real Madrid de nuestros amores ganó en el estadio Santiago Bernabéu al Leganés del abulense Borja Jiménez.

El partido fue el típico de después de un parón de selecciones. Hace mucho, mucho tiempo, en el Bernabéu, el público detectaba esos encuentros con mucha facilidad. Pasaban cinco minutos de juego y alguno de los vecinos de grada soltaba aquello de “ya han salido los bailarines”. La frase era demoledora, el aficionado se había dado cuenta de que el equipo había saltado al césped de Chamartín con la indolencia del que se sabe superior y piensa que sólo con la camiseta va a ganar el partido con facilidad. Algo parecido me pasó por la cabeza cuando empezó el choque sabatino, “ya han salido los bailarines”, pensé.

Pensé y lo dije en voz alta, para estupefacción de mi mujer y del público adolescente que me suele acompañar, hamburguesa en ristre, en los partidos del Madrid. Los chicos no entendían nada y se lo tuve que explicar: “mirad, mirad cómo corren. Mirad, minuto 3 y ya está partido el equipo. Piensan que ya han ganado…”.

No seré yo quien critique furibundamente al Madrid, ya me conocéis, pero cuando veo el ballet del Bolshoi en el Bernabéu me cabreo. Vale que habían jugado con sus selecciones (calendario coherente y Superliga ya, por favor), vale que habían tenido, algunos de ellos, viajes de miles de kilómetros para llegar a tiempo, vale, que no lo obvio, ni mucho menos, pero, por favor, si quieres estar en la pomada de la liga adulterada de Tebas hasta el final, no puedes salir al campo así.

¿Qué pasó? Varios intentos, mucha posesión, gol de penalti y, en la jugada siguiente, empate del Leganés. Ya estamos, pensé. La cosa no acabó así, el equipo pepinero se adelantó antes del descanso, lo que obligaba a los blancos a remangarse y a remar para ganar el partido. Menos mal que, al final, los tres puntos se quedaron en casa.

El arbitraje del asturiano González Fuertes fue fuerte, la verdad. Acierta en el penalti a Arda Güler, pero falla estrepitosamente en la falta previa a Brahim en el empate del Leganés y obvia una mano clamorosa del delantero pepinero previa al segundo gol de los del monstruo (si no lo digo, reviento, perdónenme el chiste). Además, varios jugadores del Real Madrid salieron maltrechos por las patadas de los jugadores de Borja Jiménez, que se emplearon bien a fondo, pero que no encontraron en el asturiano del silbato el castigo, en forma de tarjetas, que se merecían.

Lo más fuerte del arbitraje de González Fuertes ha sido el postpartido. Las redes sociales, los medios de comunicación, los rivales, los insiders y hasta, ahí viene lo de la decepción, famosos tuiteros, youtubers y especialistas en la materia del madridismo, clamaban porque al Real Madrid, presuntamente, le había favorecido el arbitraje…

Yo no entiendo nada. A ver si se dan ustedes cuenta de que el madridismo está en guerra total contra la corrupción en el arbitraje. En guerra.

Cuando estamos en guerra sólo hay un enemigo, y el enemigo es el arbitraje corrupto español y quien le ha pagado

¿Y qué significa eso, queridos lectores? Pues que yo no me imagino al emisario británico que visitó a Hitler diciendo a su regreso que el sátrapa alemán es majo, porque acaricia a su perro, no me imagino al embajador en la Habana decirle a su ministro de Asuntos Exteriores que Fidel Castro tiene un carácter dulce porque canta bajo la ducha, no. Cuando estamos en guerra sólo hay un enemigo y, en este caso, el enemigo es el arbitraje corrupto español y quien le ha pagado, porque, amigos míos, hay que recordar a diario que el Fútbol Club Barcelona estuvo pagando durante, al menos, 17 años 8,4 millones de euros, como mínimo, al vicepresidente del CTA para, en palabras propias, obtener neutralidad en los arbitrajes, que se compraron el sistema arbitral español al completo y que el asunto está en los tribunales de justicia, siendo el Real Madrid Club de Fútbol el único club que se ha personado en el procedimiento como acusación particular en calidad de perjudicado. El único.

Que nadie se llame a engaño. El Barcelona y Negreira, Negreira y el Barcelona, no sólo perjudicaron al Real Madrid, perjudicaron a todos y cada uno de los clubes de primera y segunda división en aquella época (que se sepa) y todos, a excepción de los blancos, están mirando para otro lado, poniéndose de perfil y coadyuvando para que la corrupción sistémica federativa y arbitral subsista manteniendo a aquellos árbitros en la actualidad. Que no se olvide. Y porque no se puede ni se debe olvidar, no hay que endulzar ningún arbitraje que le hagan al Real Madrid, al menos no públicamente y, menos aún, en aras de una supuesta honradez, honestidad, neutralidad y gaitas en vinagre. ¡Que estamos en guerra, coño!

Todo lo que siempre quiso saber sobre el Caso Negreira y la prensa deportiva no se molestó en informarle (II)

La destrucción. Esto debería haberlo escrito antes, días antes quizás pero es que, después de bastantes jornadas de lecturas, observaciones y análisis, he llegado a la conclusión de que el Real Madrid ha destruido por completo al vecino de Canillejas. Han enloquecido. Han pasado más de dos semanas y siguen con la matraca de los dos toques de Julián Álvarez en el penalti de marras, con lo de los gestos de los jugadores blancos a los insultos, provocaciones y vejaciones de la mejor afición del mundo en el Wanda, de la victoria moral del Cholo, que no permite que le digan que perdió contra el Madrid, “ganamos el partido”, se lanza a decir cada vez que puede. Eso sí, de los tres penaltis no pitados y la roja perdonada a Lenglet en la eliminatoria, de eso ni hablamos, claro.

Los periodistas rojiblancos han entrado en el éxtasis del despropósito llegando a pedir que actúe hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Gonzalo Miró lo dijo en antena), llegando a dudar del video de la UEFA (sí, ese organismo que ama profundamente al Real Madrid y a Florentino Pérez), diciendo que especialistas en la materia piensan que está manipulado, como si la UEFA tuviera un interés especial en que pasara la eliminatoria el Real Madrid y no el club de su miembro del Comité Ejecutivo y vicepresidente de la ECA, como es Gil Marín. Todos los colectivos de peñas atléticas, senados, aficionados, gradas, Frente Atlético, etc., diciendo que la tanda de penaltis debe ser repetida (como si Marcos Llorente hubiera metido gol por la escuadra), que el club debe solicitar sanciones ejemplares a los jugadores del Real Madrid por celebrar ante su propia afición el triunfo (sí, Cholo querido, triunfo, no te amontones, machote) en la eliminatoria mientras les caían escupitajos, botellas, mecheros y toda clase de insultos, racistas y de los otros, de los aficionados atléticos.

El Real Madrid ha destruido por completo al vecino de Canillejas. Han enloquecido

Pues en esas estamos. Gil Marín ha denunciado al Real Madrid y a sus jugadores y la UEFA ha abierto una investigación. Espero que no pase a mayores, pero no me extrañaría nada una sanción que pudiera salvar, de alguna manera, los muebles y la integridad física de los dirigentes atléticos frente a los que de verdad mandan en el club, sí, esos amables seguidores que mancillan minutos de silencio y cargan contra los muertos. Esos, sí. Les hemos destruido y se han dado cuenta de ello, igual que al City de Guardiola, igual que a tantos tantas veces. Destruidos.

Esta semana nos jugamos ante la Real Sociedad de Imanol Alguacil, ese entrenador que brama contra los arbitrajes cuando es el Real Madrid el que está enfrente y que justifica los mismos arbitrajes cuando el que está en el otro lado es el FC Barcelona, el pase a la final de la Copa de España. A ver si los nuestros se ponen el traje de las mejores ocasiones y se materializa.

Les dejo con las frase de mi amigo Javi, ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida. ¡Hala Madrid!

 

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Buenos días, amigos. Lunes, 31 de marzo de 2025. Día dos después de que lo de Negreira quedase empatado tras el Real Madrid-Leganés del sábado. Sí, no pongáis esa cara, el hecho de que el Barça adulterase la competición durante décadas mediante el pago de millones de euros al vicepresidente de los árbitros es de una gravedad equivalente a que González Fuertes acertase o errase en tres o cuatro jugadas de un solo encuentro. ¡¿Acaso no lo veis?!

Así se deduce de la profusión artículos publicados por la excelente prensa que gozamos —esa que mantiene el pico cerrado ante la corrupción en el Barça o entidad equivalente: RFEF, Liga, etc— y del sentir del antimadridismo. Tomás Guasch se ha encargado de sintetizarlo a la perfección en su «Mira, chato» de hoy.

Ante esto, ¿qué importa si Mbappé marca goles como si no hubiera mañana cuando alguna acción que podría llegar a ser discutible es resuelta por un árbitro en sentido, para variar, no contrario al Madrid? (El lector no debe tener en consideración el pisotón de Juan Cruz a Brahim y la mano del atacante pepinero antes del segundo gol de Leganés, porque si no la entelequia del robo se vendría abajo).

Vivimos, por tanto, una coyuntura única. Nos encontramos en el mejor momento para… ¿Para qué estamos en el mejor momento?

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que hace apenas unas semanas el Madrid tenía la liga en el bolsillo y el sistema se encargó de frenarlo durante tres partidos consecutivos —Espanyol, Atleti y Osasuna— para que el club cliente de Negreira pudiese superarle en puntos.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que el Pichichi Lewandowski —junto a otros compañeros— fue inscrito merced a una palanca ficticia con la anuencia de Tebas. También tiene ficha, le pitan penaltitos y marca goles Dani Olmo.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que se ha permitido que el Barça dispute gran parte de sus encuentros de la segunda vuelta de la liga en casa porque adujo que el Camp Nou iba a estar ya terminado y disponible cuando todo el mundo sin excepción sabía que era imposible.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que es recomendable ser consecuentes y congruentes y no es aconsejable ser hipócrita. En general. En particular, que si alguien se posiciona a favor de regenerar el arbitraje argumentándolo —son los mismos de la época de Negreira y además ineptos—, ha de mantener su postura con independencia de episodios puntuales, como hace el Madrid. Asimismo, que si alguien reclama respeto para los árbitros, no es de recibo que diez minutos después, cuando no ganen, abonen y lideren campañas para desprestigiar a los colegiados, como hace el resto de equipos. El sistema o es bueno o es malo. O es limpio o es corrupto. Pero no las dos cosas a la vez según convenga.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar la importancia en todo este entramado de quienes retransmiten los partidos. Sirva como muestra la narración del partido contra el Leganés de Carlos Martínez en comparación, por ejemplo, de la del Ovrebazo, donde afirmó que Piqué tocó el balón con el pecho en uno de los manotazos que propinó a la pelota, y calificó al colegiado de «muy valiente» por no señalar uno de los claros penaltis. Un Carlos Martínez que también tiene el honor de haber compartido plató con Negreira Jr. para comentar acciones de un encuentro entre Real Madrid y Barça.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que las imágenes que llegan a la sala VOR las suministra una empresa dirigida por Tatxo Benet, socio de Roures —avalista de Laporta— e integrante del Consejo de Administración de Bridgeburg Invest, filial de Barça Studios. Y que el susodicho justificó los pagos del Barça a Negreira porque «buscaron la manera de jugar en igualdad»

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que asistimos a un competición, la Liga, presidida por un individuo que sistemática y públicamente ataca a su mayor activo, el Real Madrid, en lugar de atender las razones esgrimidas por este para mejorar la competición. Es decir, en lugar de realizar su trabajo.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar también que Javier Tebas se ha multiplicado su sueldo por 15 en los últimos 10 años. De 348.000 euros a 5.400.000.000 euros.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que en 2025 el club Atlético de Madrid alberga neonazis en su estadio y se pliega ante ellos sin que casi nadie vea nada anormal en ello.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar que el FC Barcelona adulteró la competición para siempre al pagar al menos 8,4 millones de euros durante al menos 17 años a José María Enríquez Negreira, vicepresidente del CTA, sin que hasta el momento haya tenido consecuencia —negativa— o castigo alguno.

Nos encontramos en el mejor momento para recordar el papel clave que juega la prensa para silenciar estos y otros escándalos y corrupciones varias del fútbol español y sin embargo hacer una montaña de situaciones puntuales como las acontecidas en el pasado Real Madrid-Leganés.

Podríamos seguir horas, pero nos encontramos en el mejor momento de este portanálisis para desearos que paséis un excelente día.

Por fin: lo de Negreira está empatado

 

La paciencia es un gran invento. No es fácil ejercerla, desde luego. Esa cosa racial que la mayoría llevamos dentro nos empuja a querer ajustar cuentas lo antes posible. Máxime si estás convencido de que lo justo y necesario está de tu parte y quien no lo ve así es gente perversa que será puesta en su sitio antes o después.

Al grano: el paso del Leganés por Chamartín supone que lo de Negreira está empatado. Lo escuchado y leído así lo confirma.

Y en nada será superado: ¡paciencia! 'Quícir': un córner claro no pitado a favor del rival del Madrid inclinará definitivamente la balanza del lado de la razón. La que ha defendido la buena gente que se siente mal porque unos desalmados entendieron, y siguen, que aquel asunto, aquellos pagos admitamos que insólitos, serían también pecaminosos. Y la buena gente se sintió legítimamente molesta.

Aquello pasó, sí. En su infinita bondad esa buena gente lo admitió nada más conocerse la cosa con un argumento imbatible: fue con el noble objetivo de luchar contra el Real Madrid, alias La Bicha. En concreto, contra su manejo con los arbitrajes permisivos y tendenciosos que este pérfido club disfrutaba desde la dictadura: la de Primo de Rivera, concretamente.

Pagaron un dinero: ¿y? Lo importante es que desterraron la otra opción, que se puso seriamente sobre la mesa: comprar un container de kalashnikovks y contratar al Chacal. Prefirieron la vía civilizada: el dinero. Que no da le felicidad, pero ayuda. Mayormente al que cobra. Sólo por eso es muy natural su enfado. Fue un acto pacífico. Y no ha sido tenido en cuenta. Sí, repetido en el tiempo, pero estaremos de acuerdo que estos asuntos no se apañan de un día para otro.

El paso del Leganés por Chamartín supone que lo de Negreira está empatado. Lo escuchado y leído así lo confirma

El dinero es para gastarlo en las cosas necesarias y sí, el objetivo era legítimo y comprensible. Ya lo dijo Cruyff: el dinero, en el campo, no en el banco. Y el campo, como el monte, es orégano. Además, si el tolay que decidió pedirle a Hacienda que les devolviera dinero por aquellos pagos se hubiese quedado quieto, del asunto difícilmente hubiésemos tenido noticia. Y es que es eso: si hay culpable es el tolay. Y Hacienda.

El giro de los acontecimientos ha sido espectacular. Era cuestión de tiempo. De pronto, un señor calvo al pito decidió que dos caídas de jugadores del Madrid, una en el área del rival, el gran Lega, y otra cerca fueron falta. Y desgraciadamente, el mismo tipo, el tal Mbappé, las convirtió en gol. Irritante casualidad. Y cachonda: que lo de Negreira lo empatara un árbitro... ¡Jaaaaaaaja, sublime!

¿Si fueron falta? Falta fueron aquella de Tchouaméni a Lino sancionada con penalti —y gol— y la de Camavinga a Budimir, lo mismo. Hay más, pero por citar dos, empatar a dos, vale. Aquello fueron faltas y no la moñada del sábado. Y como es natural, la buena gente y sus ayudantes se pusieron manos a la obra de denunciar lo sucedido. Lo han hecho concienzudamente, lo que confirma su profesionalidad. Y ojo que el asunto puede que no quede aquí, hay precedente.

En efecto y ojito: los en su día políticos catalanes Tremosa y Romeva presentaron una protesta formal ante la Comisión Europea porque el Comité de Competición no sancionó un pisotón de Pepe a Messi (2012). Sospecho que a partir de ahí fue cuando Trump decidió tomarse a chufla lo de Europa.

Convendría informar a la jueza que entiende del asunto Barça-Negreira. Empatado desde el sábado, su archivo parece aconsejable. Si su señoría no ve algo raro que desconozcamos, claro. Pero no creo

Los denunciantes se basaron en que la acción podría tener una influencia la mar de negativa para los niños. No, de niñas no hablaron pero entendimos que las incluía. Tampoco aclararon si la acción fatal se refería al pisotón o a la no sanción. El caso fue que, dos días después, Romeva retiró su ocurrencia pues dijo que mucha gente se sintió "incómoda y disgustada por el sitio y la forma de plantearla", según explicó. Ni que decir tiene que a mí me defraudó su marcha atrás, pero bueno. De hecho, dejé de votarle. Era comunista o cosa así, imagino que seguirá siéndolo. Como yo. La Comisión, por cierto, no dijo ni mu: Florentino, sin duda.

Tremosa y Romeva

Tremosa y Romeva

Lo sucedido en Chamartín fue gravísimo y el precedente está, luego cabe estar atento no sea que hoy mismo, primer día hábil en Bruselas tras el finde, otro político —a Puigdemont le pilla muy cerca— se presente y pida la repetición del Madrid-Lega, diez años de arresto para el árbitro y acompañantes y veinte para Kylian por colaborador necesario en que la tropelía llegara a buen fin. La verdad es que sería lo suyo. Atentos.

Total. Que despedimos marzo aplaudiendo lo que muchos esperábamos, lo de Negreira está empatado. No debe tardar el momento en que quede definitivamente atrás, superado por la fuerza de la razón. La paciencia es un gran invento, ya digo. Ah, convendría informar a la jueza que entiende del asunto. Empatado desde el sábado, su archivo parece aconsejable. Si su señoría no ve algo raro que desconozcamos, claro. Pero no creo.

 

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Kylian Mbappé se encuentra cerca de lograr un récord histórico del Real Madrid en su primera temporada de blanco. El francés va camino de superar el número de goles conseguido por un debutante en la temporada de su estreno como madridista. Con las dos dianas ante el Leganés el de Bondy suma 33 dianas, y cada día tiene más cerca los guarismos de Sañudo (36) e Iván Zamorano (37).

El delantero centro cántabro Fernando Sañudo aterrizó en la campaña 1934-35 procedente del Valladolid. Lo hacía como un punta inteligente, valiente, codicioso, rápido, eficiente, oportunista en el área y de tiro fácil. Su misión en el cuadro blanco no era fácil, ya que debía hacer olvidar a Manuel Olivares, el máximo realizador liguero en la temporada 1932-33 y primer ‘Pichichi’ de la historia blanca.

Por entonces, antes de la Liga y la Copa se disputaba el Campeonato Regional. Sañudo, en sus primeros meses de blanco, evidenció un gran olfato de gol y sumó 16 dianas en el torneo. Comenzó marcando un doblete ante el Racing y en la siguiente jornada también contra su exequipo. En la jornada 4 anotó su primer gol en Chamartín frente al Zaragoza.

En este partido algunas fuentes le dan un segundo tanto, lo que ha llevado a confusión en las redes sociales, que le otorgan 37 goles aquel curso. La realidad es que el tercer gol frente a los maños según AS, La Época, El Heraldo de Madrid, La Nación, La Voz, Ahora… lo firmó Luis Regueiro. Su racha continuó con dos dianas contra el Logroño, cuatro ante el Nacional de Madrid y un triplete frente al Athletic de Madrid en Vallecas. Los tres últimos los hizo en Chamartín contra el Racing, Valladolid y el equipo colchonero respectivamente.

Una vez concluido el Regional comenzó la Liga en el mes de diciembre de 1934. Los 20 tantos que logró en la competición doméstica los acumuló en solo ocho partidos. En tres de ellos marcó cuatro goles, todos en Chamartín en las visitas de Español, Barcelona y Arenas. También en dos ocasiones hizo un doblete en el coliseo blanco contra el Athletic de Madrid y el Donostia. Los otros cuatro tantos fueron solitarios en las visitas a Oviedo, Santander, Valencia y Guecho. En el encuentro en Buenavista contra los ovetenses algún medio concede un doblete a Hilario, pero en la mayoría de crónicas de los periódicos de la época se especifica que el segundo gol madridista fue Sañudo con un “remate de cabeza imparable”. En la Copa, en octavos el Real Madrid quedó emparejado con el Sevilla. Los blancos se marcharon de vacío en ambos encuentros, quedaron eliminados y Sañudo no pudo ampliar su excelente tarjeta goleadora en su primer curso como merengue.

57 años después del registro récord de Sañudo, que otros grandes delanteros madridistas no consiguieron batir, firmó su contrato de blanco Iván Zamorano. El chileno dejaba el Sevilla tras un pago de unos 600 millones de pesetas por parte del Real Madrid. El nueve sudamericano era un reputado delantero centro que marcaba goles de todas las facturas. Un gran rematador, excelso cabeceador, infatigable luchador y con un sexto sentido para estar en el momento justo en el sitio preciso. En sus dos años en la capital hispalense sumó 23 dianas, pero en su primer curso de merengue explotó y acumuló 37 goles entre la Liga, Copa y Copa de la UEFA.

En la Liga 26 dianas llevaron su rúbrica. Se quedó a tres del máximo realizador, el brasileño Bebeto. Su mejor tarde fue precisamente ante sus ex cuando les hizo un hat-trick en el Santiago Bernabéu. El resto del curso mantuvo una línea goleadora muy regular anotando en otros 17 partidos. Un doblete le marcó al Real Burgos, RCD Español, Tenerife y Zaragoza en casa, y también en las visitas a la Real Sociedad y Real Oviedo. El resto de tantos fueron solitarios contra el Depor, Athletic, Zaragoza en La Romareda, Celta, Atlético de Madrid, Barça, Deportivo en el Bernabéu, Valencia, RCD Español en Sarriá, Cádiz y Rayo.

En la Copa que conquistaron los blancos no consiguió marcar en la final, pero fue decisivo en las rondas anteriores. En octavos, anotó dos tantos en la vuelta contra el Mallorca que resultaron vitales para la remontada merengue. Luego, en cuartos, otro doblete encarriló la eliminatoria en la ida ante la Real Sociedad. Y para terminar vacunó al Barça con dos goles en semifinales, el único blanco en el Bernabéu y el que daba la ventaja definitiva en el Camp Nou.

Los cinco goles restantes para llegar a los 36 fueron en la Copa de la UEFA. En dieciseisavos, anotó tanto en la ida como en la vuelta frente al Torpedo de Moscú, luego en octavos hizo el tanto del triunfo contra el Vitesse en el Santiago Bernabéu, y en la funesta eliminatoria contra el PSG perforó las redes parisinas tanto en casa como en el Parque de los Príncipes.

 

Fotos: Archivo personal Alberto Cosín

Buenos días, amigos. El Real Madrid se impuso anoche por 3-2 al Leganés, en un partido agónico y mal jugado por el cuadro de Ancelotti. Mbappé igualó la marca de goles de Cristiano en su primera temporada gracias a los dos tantos (uno de penalti, otro de falta) que endosó a Dmtriovic. Podría leer aquí la crónica y las notas de Genaro Desailly.

El caso es que la polémica está servida, porque González Fuertes hubo de hacerse cargo de varias jugadas polémicas, algunas de ellas debatibles incluso después de haber visto varias tomas, a posteriori y desde diferentes ángulos. Pero hete aquí que el CM del Leganés optó por quejarse públicamente de la más clara de todas esas jugadas, haciendo un ridículo espantoso que contrastó enormemente con la actitud gallarda de su equipo sobre el campo.

Si hay una jugada clara, y que desmiente del todo lo que en la foto aparenta ser, es esta acontecida en el descuento del partido. Las imágenes en movimiento dejan cristalino que Asencio despeja el balón. No hay penalti ni en el más húmedo de los sueños del responsable tuitero del Lega.

Esta mañana todavía tenían ganas de seguir con la gracia, que tiene el club pepinero donde amargan los pepinos, bastante apropiadamente. Qué divertido juego con el cambio horario que ha tenido lugar esta noche.

 

Lo cierto, amigos, es que estamos hartos de leganeses, es decir, de equipos que montan presuntas escandaleras cada vez que tiene lugar un robo en su imaginación perpetrado sobre ellos por el Madrid, y sin embargo callan como puertas acorazadas de alta seguridad cuando son sistemáticamente esquilmados por el equipo del régimen, que es el que se compró el sistema arbitral durante décadas vía Negreira, sistema que sigue controlando de manera obvia a través del VAR manejado por hombres bisagra Mediapro-Barça y hombres de paja del propio Negreira que siguen mandando en el arbitraje.

Vimos jugadas polémicas, sí, y Marca cita un par de ellas: el penalti sobre Güler y la falta que originó el 1-2. Pero resulta que hay más, y no todas ellas apuntan en la dirección que quieren los leganeses de turno, ni el Marca, ni Tebas, ni demás agentes de la putrefacta liga en la cual el Madrid no tiene más remedio que competir.

Repasemos, pues, TODAS ellas, y no solo las que a Marca le conviene (ignoraremos ya la absurda reclamación del absurdo CM de los visitantes).

-Penalti a Güler. Debatible, pero en nuestra opinión el turco es barrido en el área, de manera tan innecesaria como cierta. Existe, sobre todo cuando beneficia al Madrid, una tendencia a considerar que los penaltis tontos no son penalti. Craso error.

-Segundo gol del Leganés. Puede haber falta previa de los pepineros, pero sobre todo hay una mano del delantero visitante en su pugna con Asencio. Dice nuestro querido Alberto Cosín que esas manos no hay que pitarlas porque no las comente quien después marca el gol, pero nosotros no comprendemos ese argumento. Una mano en ataque es una mano en ataque y debe invalidar la jugada. El segundo gol del Lega no debió por tanto subir al marcador, pero de esta polémica nadie habla.

-Falta previa al segundo gol de Mbappé. No nos parece que haya falta sobre Rodrygo, puesto que el defensa que le persigue rebaña bien el balón. Aquí, por tanto, sí tendrían razón para quejarse los pepineros, pero seamos serios: marcar gol tras una falta que no era falta no da para hablar de robo ni de escándalo, como lo daría un gol en penalti que no era o un gol injustamente invalidado.

Sí, estimados galernautas: hartos de leganeses. Hasta la narices de siervos de Javier Tebas que, cogidos por los genitales de CVC y otras formas de usura, están siendo arrastrados por él en su antimadridismo (ya se dijo ayer que Tebas es un madridista antimadridista) y no dudan en llorar como plañideras risibles a la mínima cuando juegan contra el Madrid, para luego otorgar con su silencio en los continuos robos que sufren a manos del club cliente de Negreira. Critican al unísono al club blanco cuando emite un comunicado resaltando la necesidad de cambiar el arbitraje. No se puede ser más hipócrita, porque luego les falta tiempo para criticar a los colegiados, eso sí, solo cuando juegan contra el Madrid, nunca contra el Barcelona, que es quien realmente disfruta de una alfombra roja arbitral en la competición.

Estamos hasta las narices, concretamente hasta la parte de las narices que linda con el escroto.

Os dejamos con el resto de portadas. Pasad un feliz domingo.

Arbitró Pablo González Fuertes del Comité asturiano. En el VAR estuvo Melero López.

Es uno de los peores árbitros de la Liga (hay sería competencia) y lo volvió a dejar cristalino en el Santiago Bernabéu.

El penalti señalado a Óscar sobre Arda fue demasiada pequeña cosa para ir a los once metros. Un penalti de los que te enfadan si te lo señalan en contra. El VAR no entró porque había contacto y lo dejan a interpretación del colegiado principal. Además, en la primera parte, se dejó en el bolsillo una amarilla a Arda por un duro pisotón en el 27'.

En la segunda mitad siguió el asturiano con su desacierto. El tercer gol madridista llegó tras una falta de Tapia a Rodrygo en la que el peruano saca el balón claramente. También se olvidó de una amarilla nítida de Raba por una falta a Bellingham. Sí fueron amonestados Asencio y Javi Hdez. por un rifirrafe, Diego por un agarrón descarado a Mbappé, Tapia por la entrada antes referida a Rodrygo y Óscar por llegar tarde ante Rüdiger. En ambas áreas hubo caídas sin consecuencias. Diego se fue el suelo sin que Bellingham le tocase, el inglés también cayó unos minutos más tarde tras un choque fortuito con Cruz, y en el 92' Asencio golpea previamente el balón ante Diomande. Por último, hay que aclarar que no había fuera de juego de Camavinga en el 2-2 ya que estaba Dimitrovic y Tapia por detrás del francés en la línea de gol.

González Fuertes, HORRIBLE y ESPANTOSO.

 

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-Lunin: APROBADO. Sin culpa en los goles.

-Lucas Vázquez: SUSPENSO. Un drama.

-Fran García: NOTABLE. De los más entonados. Se internó mucho, aunque le falta finura en los últimos metros.

-Rüdiger: SUSPENSO. Desconocido. Transparente, lento, y prodigándose en ridículos tiros lejanos.

-ASENCIO: NOTABLE. Blando en el segundo gol visitante. Todo lo demás lo hizo muy bien.

-Camavinga: APROBADO. Discreto.

-Modric: APROBADO. Gotas de magisterio y entrega continua.

-Bellingham: NOTABLE. Clase, entrega y gol.

-Brahim: APROBADO. Fallón ante el gol, pero con el denuedo de siempre.

-Güler: SUSPENSO. Le hicieron un penalti. Aportó muy poco más.

-Mbappé: NOTABLE. Sus goles hablan por él.

-Vinícius: SUSPENSO. Deplorables minutos. Se quedó sin bajar a defender por atender a Mbappé tras una patada.

-Rodrygo: APROBADO. Le hicieron la falta del gol del triunfo, tras un robo de balón y jugada muy meritoria.

-Valverde: APROBADO. Buenos minutos.

-Tchouaméni: SIN CALIFICAR.

-Ancelotti: SUSPENSO. Hay atenuantes , como el cansancio y desorientación tras el parón, pero no se puede sufrir así ante el Leganés.

 

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En un partido angustioso y extraño, marcado por la falta de solvencia del Real Madrid, los blancos consiguieron una victoria muy sufrida que puede ayudar a ganar en el campeonato o, con 9 partidos por delante, a morir en la orilla.

Ancelotti dispuso un once en el que reservaba a los habituales titulares sudamericanos, es de suponer que cansados y con jetlag tras su viaje transoceánico para jugar con sus selecciones (recordemos por ejemplo que Valverde venía de jugar a 4000 metros de altura en Bolivia). Ignoramos si Ancelotti consultó esta decisión con Javier Tebas con anterioridad. Con o sin el visto bueno del hombre más bocazas de la historia del fútbol continental, el italiano formó con Brahim por la izquierda, Güler por la derecha y Bellingham enlazando con Mbappé, hombre más adelantado.

El partido empezó transido de modorra, como viene siendo demasiado habitual y como las circunstancias postparón y pre-grandes citas suelen agravar. Apenas cabe señalar el bullicio de Brahim y una combinación entre los dos Luk(c)as que rechazó el guardameta Dmitrovic con el pie. El Leganés demostraba además cierto criterio jugando la pelota, como se vio en una buena jugada colectiva que Neyou lanzó fuera desde lejos. La velocidad y el temple de Asencio eran casi el único argumento para el aplauso. Se ha hecho con el corazón de la gente, y por muy buenas razones.

Trataban de combinar entre Brahim, Bellingham y Mbappé, mientras Güler se mostraba algo ausente. Modric llevaba los mandos con la magia correspondiente, pero no se veía excesivamente acompañado por sus compañeros.

A los 22, Fran García robó por anticipación una pelota y salió como una flecha, pero la jugada acabó en córner tras el tiro final de Modric. Al poco disparó de lejos Brahim a las manos del portero pepinero. Una combinación excelente entre Brahim y Bellingham por poco la convierte un escorado Mbappé. Empezaban a pasar cosas, pero sin que se despejara la sensación de que el Madrid jugaba al ralentí.

Al borde de la media hora, una gran jugada de Bellingham por la derecha acabó en penalti a Güler. Mbappé lo transformó a lo panenka. Alberto Cosín dice que no es penalti. Desde la grada sí lo pareció. Pero también pareció fuera de juego el tanto que marcó el Leganés a renglón seguido y ya nos informan de que no lo era. Diego García remachó a la red una buena jugada visitante por banda derecha. Muy blando Lucas Vázquez en su intento de rechace.

Son estas manifestaciones de fragilidad tan desconcertantes que tiene el Madrid, fallando más de lo debido en ambas aéreas, como demostró Brahim enseguida marrando un gol cantado en el punto de penalti. Y enseguida, otra vez el desastre en área propia. Esta vez el blandito fue Asencio, inopinadamente, aunque tampoco sabíamos dónde estaba Lucas Vázquez. Raba remató a la red, a placer, el pase de la muerte ingenuamente concedido por la defensa blanca. Una falta de concentración incalificable desde el inicio de la jugada, con balón perdido por Brahim, hasta el final.

Mbappé la tuvo por partida doble al borde del descanso, primero chutando desde la esquina del área en jugada característica suya, obligando a Dmitrovic a sacar una gran mano, y luego rematando fuera el centro de Güler. Nada. No entró, y nos fuimos al descanso con las gónadas en formato bow tie.

En un partido angustioso y extraño, marcado por la falta de solvencia del Real Madrid, los blancos consiguieron una victoria muy sufrida que puede ayudar a ganar en el campeonato o, con 9 partidos por delante, a morir en la orilla

Ningún cambio por parte de Ancelotti tras el descanso, a pesar de un banquillo hoy nutrido de estrellas consagradas. Sin embargo, la cosa se animó nada más empezar. Bellingham obligó a Dmitrovic a volver a estirarse en un astuto remate. Brahim cazó el rechace, que a su vez dio lugar a un globo que tocó el larguero para que, en la caída del balón, la empotrara el propio Bellingham. 2-2, pero no da tregua la irregularidad del Madrid, que de inmediato consintió un contragolpe que salvó Bellingham en área propia. Se la jugó. No fue penalti ni expulsión, pero un árbitro Negreira 2.0 te lo pita y se queda como Zeus. Hey Jude, anyway, aunque está abusando del taconcito.

Brahim la tiró al poste tras una buena incursión de Fran García en envío con el exterior de Modric. La sensación era que, con Jude enchufado, el Madrid consumaría la remontada, pero también podía suceder todo lo contrario por la falta general de solvencia blanca.

Ancelotti metió a Rodrygo y Vini por Brahim y por un Güler muy desdibujado mientras el Leganés se encerraba de forma cada vez más clara (y legítima) en su área y su portero cada vez tardaba más tiempo en sacar (esto es menos legítimo, pero seguirá siendo así mientras los árbitros no tomen cartas en el asunto. Lo mismo con las pérdidas de tiempo en general, cuyo efecto antideportivo no se subsana con descuentos largos).

El Madrid seguía con poca energía y también escasa inspiración. Entró Valverde por Lucas. La angustia comenzaba a apoderarse del recinto. Rodrygo robó un buen balón y enfiló la portería rival con determinación, siendo objeto de falta. La tocó suavemente Fran García para Mbappé, que la reventó. 3-2. Árbitro, la hora.

El partido era raro hasta el tuétano. Mbappé se quedó en el suelo tras una falta y Vini, a su lado, optó por no bajar a defender. En la misma jugada, Rodrygo se quedó asimismo tirado en el suelo. Había tensión en campo y grada. Dos disparos lejanos de los pepineros, uno parado por Lunin y otro fuera, volverían a ejercer el efecto bow tie, complementado por otro cabezazo fuera por poco de la delantera visitante.

Los jugadores se caían todo el rato. Para culminar el suplicio, Bellingham parecía jugar lesionado, y tras la salida de Tchouaméni ya no había cambios. El árbitro añadió 8 minutos para que el descalzaperros angustioso aumentara su magnitud. 8 minutos. Buen premio a las pérdidas de tiempo del Leganés, que es lo único en el partido que ameritaba tanto tiempo extra.

Vinícius se fue solo y cedió cederla a Mbappé cuando lo tenía todo a favor para marcar él. A continuación se puso a apretar el Leganés. La verdad, este cronista prefiere sufrir frente al Bayern. No se sabe muy bien cómo, se acabó el partido y el mundo volvió a ser bello.

O no.

 

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Buenos días, amigos galernautas, A estas horas ya estáis enterados de que Javier Tebas, a la sazón plenipotenciario presidente de la Liga de Fútbol Profesional, es un bocazas de manual.

Con esto no pretendemos insultarle, sino constatar una realidad sencilla: habla demasiado y se mete donde nadie le llama. Es el típico señor impertinente que se pone faltón cuando considera que lo suyo peligra, siendo lo suyo invariablemente algo que no tendría por qué serlo, empezando por los 5 millones de euros que percibe anualmente por razón (?) de su cargo y continuando con el papel de mandamás que se atribuye a sí mismo y del que tarde o temprano le apeará la realidad del futuro, la tecnología y los nuevos caminos del entretenimiento. Pero mientras tanto ahí sigue, extorsionando y/o sobornando a los presidentes de los clubes a través de asuntos como CVC y echando pestes cada vez que puede sobre el único club que de verdad se opone a sus turbios manejos. Esto es, al Real Madrid C. de F.

Ya conocéis la última. Tras quejarse Ancelotti de los horarios, que de forma harto arbitraria y hostil con el club blanco decide el propio Tebas, este tuvo el cuajo de replicar aludiendo a los tardíos cambios del italiano. “Menos quejarse por los horarios y sus efectos sobre la salud de los jugadores y más rotaciones y cambios antes del minuto 85”, vino a decirle. Ancelotti le ha contestado con la caballerosa retranca habitual. Lo recoge en portada As.

A nosotros nos pasa como a Carletto. No sabíamos que Tebas quería ser entrenador. Dado que dice ser madridista, entendemos que su aspiración (ya no) oculta será entrenar al Real Madrid. Después de ser presidente de la LFP y ahora vicepresidente de la RFEF, ya solo le falta entrenar al equipo blanco y un sillón en la RAE. Sobre esto último, preconizaremos sin tapujos que le entreguen el sillón con la letra P, de pipero.

Sí, amigos. Tebas se confiesa madridista, y quiénes somos nosotros para dudar que lo sea. El madridismo es una cosa tan amplia que dentro de sí acoge a verdaderos antimadridistas. Ahora bien, de ser madridista D. Javier, convendremos que se trata de uno de esos madridistas que Hughes bautizó en su día como “piperos”.

Esto se dice poco y es una gran verdad. Javier Tebas es un pipero de manual. No le gusta que Carletto haga los cambios en el minuto 85 porque para entonces él ya se ha ido del estadio, pretextando que habrá mucho atasco en la A6 y tiene el coche aparcado en Padre Damián por la parte de arriba. Es ese señor que se fuma los últimos diez minutos y pasa delante tuya muy despacio justo cuando vamos a tirar una falta al borde del área.

Decidnos que no os imagináis a Tebas con un gintonic en el José Luis de Rafael Salgado, soltando cosas de pipero.

“No soporto a Carletto y sus cambios en el minuto 85. No tiene ni puta idea”.

“Todo lo que hemos ganado ha sido a pesar de Ancelotti”.

“Tchouaméni ha aprendido gracias a los pitos del Bernabéu”.

“Me da envidia ver cómo el Barça utiliza su cantera”.

“Necesitamos más españoles en el equipo”.

“Es una vergüenza que Bellingham no hable español mejor”.

“Vinícius debe aguantar las patadas y los insultos racistas sin rechistar. Para eso le pagan”.

“El equipo no está trabajado tácticamente. Es un bochorno”.

“Este año, nadaplete”.

 

Quizá sea el menor de sus defectos, pero pipero es. Pertenece a esa orgullosa estirpe de piperos antiflorentinistas que abogan por un Madrid que debe dejarse atacar por mor del presunto señorío, y que debe ganar siempre, a pesar de los árbitros. Como cree que el Madrid está obligado a ganar por muy grandes que sean los obstáculos que se le presentan (cosa que siempre afirman los piperos), él no cesa de presentarlos.

Marca abre con una foto de la misma rueda de prensa en la que Carletto respondió con ironía a Tebas pero, por lo que sea, no alude a dicha repuesta. Por lo que sea. Qué más dan los motivos, que no podemos adivinar, sobre todo porque no hace falta adivinarlos.

Ni As ni Marca plasman sin embargo en sus portadas otra respuesta genial por parte de Ancelotti, que es el verdadero portavoz del club. Le preguntaron por esas declaraciones incalificables de Flick. “No somos el Madrid, somos el Barça, y estamos orgulloso de ello”.

-Estoy de acuerdo con Hansi. El Madrid no es lo mismo que el Barça.

Imposible decir más con menos.

Y ahí, siendo ahí la portada de Mundo Deportivo, tenemos precisamente a Flick, un hombre que parecía sensato y cabal cuando entró en escena y que ya se ha mimetizado con el victimismo y la hipocresía que se traen por esos pagos. Hablamos de esa hipocresía que le permite (o él cree que le permite) criticar a Ancelotti por hablar de la dureza imposible del calendario (y los horarios de Tebas) y al minuto ser él quien lo critica. Literalmente. En la misma rueda de prensa.

Obsérvese cómo la prensa afín el culerio protesta también por dicho calendario y el modo en que el mismo puede perjudicar al Barça, mientras que la prensa afín (jojojo) al Madrid plantea ese mismo infierno como un hermoso desafío para los blancos (“el reto de los diecisiete”).

Sport nos informa de la lesión de Dani Olmo, a quien deseamos una pronta recuperación, reflejando también, como el resto de portadas, la impugnación por parte de Osasuna de su último partido contra el equipo cliente de Negreira. Las posibilidades de que esta impugnación tenga recorrido son las mismas que las de ver la purga que el CTA pide a gritos desde  que se supo que la institución fue comprada durante décadas por uno de los clubes en liza.

A todo esto, esta noche jugamos contra el Leganés en la MLN (Mugrienta Liga Negreira), como la llama nuestro amigo Jesús Alcaide. Buena suerte a los nuestros.

Pasad un feliz sábado.

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