La verdad es que Tebas acompaña. El madridismo pasa la semana entre los partidos de su equipo y las apariciones del presidente de la Patronal, una de cuyas aficiones es sacudirle a su Madrid —volvió a declararse madridista— y/o Florentino, su presidente: ¡jaaaaaja! "Es un club llorón", se arrancó en The Objective, su última entrega.
Digo la última a riesgo de que entre que escribo estas líneas y salen publicadas se haya manifestado en otro lugar. ¿Se imaginan a Antonio Garamendi, presidente de la Patronal, sacudiéndole a Inditex y/o Amancio Ortega los lunes, miércoles, viernes, incluso el domingo si le llama un redactor inquieto y de guardia? ¿Sacudiéndole porque ve su mundo de manera distinta y lo combate? Recuerda aquello otro tan común: ¿no piensas como yo? Pues facha, eres un facha.
¿Se imaginan a Antonio Garamendi, presidente de la Patronal, sacudiéndole a Inditex y/o Amancio Ortega los lunes, miércoles, viernes, incluso el domingo si le llama un redactor inquieto y de guardia?
Yo y mis limitaciones estamos hechos un lío. El asunto es gracioso. "Llevamos mucha polémica arbitral en las últimas semanas", dijo Tebas. Lo que dice el Madrid.
Y es cierto: en Vigo y Vitoria especialmente están que arden por cómo funciona la cosa. O sea, también en Vigo y Vitoria. Lo que dice el Madrid. Ya. Hay mucha polémica por culpa de Realmadrid TV, desliza Tebas. Y sí: como todo el mundo sabe, a Mbappé en Cornellá le sacudió Alcaide, el penalti de Pamplona lo hizo el Rubio y así.
"En el ámbito federativo no se busca solución" fue otra. Lo que dice el Madrid. Y el summum: "Se hace un uso excesivo del VAR. Desde el todo Ok, José Luis, Florentino llamó a Rubiales y desde entonces se usa de manera excesiva: nosotros queremos cambiar el sistema arbitral". ¡¿Coño —perdón— no es eso lo que pide el Madrid?!
Hay mucha polémica por culpa de Realmadrid TV, desliza Tebas. Y sí: como todo el mundo sabe, a Mbappé en Cornellá le sacudió Alcaide, el penalti de Pamplona lo hizo el Rubio y así
Un duda, que diría Cruyff. ¿Florentino llamó a Rubiales para pedirle que se usara más el VAR? ¿O para que se usara, y se viera, en las jugadas que cree el presidente perjudican a su equipo? Florentino es un señor ocupado. No le veo pidiendo más VAR, partidos de 100 minutos. Visto lo visto, Liga y Madrid, Tebas y Florentino, no están tan lejos en este particular: esto es un desastre y urge cambiarlo.
En lo demás sí discrepan, claro. Lo demás es sobre todo la Superliga, invento que limitaría poder e influencia de la LFP tebista. "El fútbol de Florentino engaña a la gente. Representa el fútbol oligarca, representa sólo el fútbol para los ricos. Él quiere decidir todo el dinero que se reparte". Pues solo o en comandita, ¿es raro querer controlar el dinero que uno genera? Y más si es el que más genera, vaya. ¿Es bueno controlar o tampoco para tanto existiendo las palancas y controladores que miran p'Antequera?
Fútbol para los ricos. Palancas, decía: las del Elche serán las del Barcelona llegado el caso. ¿O no? Al Elche ya le pasó lo que le pasó, por cierto. Convendría matizar. ¿Quiénes son los ricos? ¿Los que siempre tendrán salida, conforme o no con lo pactado? ¿Los que incluso arruinados son ricos? Avancemos con algo breve: si la Superliga anuncia fútbol gratis, en eso don Amancio y yo empataríamos.
Si se habló de tres categorías, con méritos en las ligas nacionales, con ascensos y descensos... ¿Se aumentaría la brecha rico-pobre? ¿Oligarquía? ¿En serio? ¿Es posible conseguir que la tesorería del Brigthon sea la misma que la del Liverpool, la del City de los 212 millones en un mercado de invierno? ¿La del Unión Berlín como la del Bayern? ¿PSG y Montpellier, libres e iguales? ¿Juventus y el Como de Cesc Fábregas? ¿La nueva Champions ha igualado ricos y pobres? ¿Lo hará en el futuro? ¿El reparto televisivo, y otros, en España acabará igualando a Madrid y Espanyol, vamos en camino?
El Madrid es un club llorón. Muy bien. Es su opinión. Pero sobre Negreira ni mu. Como si no hubiera existido. Como si 'lo' de ahora no tuviera nada que ver con aquello. Como si fuera cosa del Madrid. Lo de ahora sería eso, un Madrid llorón por una roja que no vio un rival, un penalti a favor que no se revisó, otro que sí lo fue en contra, esas memeces.
El Madrid es un club llorón. Muy bien. Es su opinión. Pero sobre Negreira ni mu. Como si no hubiera existido. Como si 'lo' de ahora no tuviera nada que ver con aquello. Como si fuera cosa del Madrid
El Madrid dice ahora lo que lleva diciendo hace muchísimo tiempo, mismamente la pasada temporada cuando ganó la 15 sin perder un partido y la Liga con una sola derrota en 38 jornadas. Sí, sí. Igual se equivoca en su denuncia, seamos generosos. Pero que ha sido la misma en todo momento no admite discusión.
Rubiales y puesto que hasta él llega Tebas. No hubo ni hay referencia a, por poner un ejemplo, cuando se afanó aprovechando la 'caló' de un mes de agosto para eliminar situaciones 'complicadas' del Código Ético de la Federación que en nada afectaban ni tenían que ver con el Madrid y/o su presidente. Gatera por la que se coló quien se coló. Y sigue. Gatera enorme, en plan La Gran Evasión, que empezaba en Madrid y terminaba en Barcelona. 600 kilómetros de gatera. Quizá en su próxima aparición nos dará luz el presidente de la Liga.
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Arbitró Guillermo Cuadra Fernández del colegio balear. En el VAR estuvo Melero López. Partido sencillo y sin demasiados problemas. Dejó de señalar un par de córners a los blancos y lo más llamativo fue que no supo aplicar una ley de la ventaja. Romeu atropelló a Mbappé y el balón fue hacia atrás por lo que debió señalar la falta a diez metros de la frontal que era más peligroso que el esférico retrasado. Las amarillas llegaron en la segunda parte ambas por agarrón. Primero Krejci a Mbappé en el 64' y cinco minutos después Solís sobre Modric. Cuadra Fernández, BIEN.
Retornaba el Real Madrid al pestilente ámbito del fútbol nacional después de su exitosa eliminatoria europea ante el City. Es un poco como pasar de un concierto de la sublime Ute Lemper a otro de Andy y Lucas con el debido respeto para este último, a quien Ancelotti volvió a alinear como lateral derecho tras el gran desempeño de un Valverde que descansaba. Alaba era la otra gran novedad y Brahim sustituía al sancionado Bellingham en otra jornada marcada con precedentes kafkianos en los partidos previos de Atleti y del club cliente de Negreira. Fuck off a todos ellos, cambio de párrafo y adelante. (Antes de cambiar de párrafo, habrá que consignar que el Madrid tuvo que pasar por el papelón de posar con el consabido cartel de apoyo a los árbitros. Suponemos que el equipo no tuvo más remedio, pero el público se hizo oír al respecto. Vaya si se hizo oír).
El partido comenzó trepidante. Vini se internó con peligro. Después hubo de intervenir Courtois a pies de Arnau, casi sin ángulo. Un contragolpe fulgurante acabó con Vini esperando la incorporación de Mbappé para cedérsela de tacón y obligando a Gazzaniga a rechazar. Todo ello antes del minuto de Juanito y sin que Javier Tebas hubieratenido tiempo de rajar contra el Real Madrid desde el inicio del partido.
Dominaba el Madrid a la llegada del minuto en que el público comenzó a corear “Corrupción en la Federación”, salmo que Quirante explicó al televidente con un somero “Protesta el público”. El único hombre hasta la fecha capaz de sacar de quicio a Zidane se apuntaba así una nueva muesca en el revólver. Mbappé y Vini, entretanto, seguían a lo suyo. Una pared entre ambos, en la frontal, concluyó con un buen centro del francés y con el brasileño sin poder concretar el cabezazo.
El Girona estaba bien organizado defensivamente y el Madrid no parecía excesivamente lúcido, como demostró Vini gestionando muy mal un contragolpe favorable. No parecían los blancos en su versión intensa. Con todo, una incursión de Brahim con centro-chut acabó en un disparo desviado de Modric. Aunque no siempre acertaba en la decisión final, Vini martilleaba por la izquierda.
Como suele pasar en estos casos, la mejor ocasión fue para el que se limita a capear el temporal. Una buena posesión del Girona acabó con Courtois haciendo la mejor parada de la noche ante Van de Beek, y en el contragolpe consiguiente sobresalió tanto la velocidad de Vinícius como su mala toma de decisiones. En el toma y daca extraño del momento, Tsygankov la tuvo clarísima, pero se precipitó con la volea cuando tenía hasta tiempo de pararla.
En el minuto 40, Luka Modric decidió invitar a champagne a todo el estadio. Rodrygo tiró un córner y el despeje defensivo le cayó al croata a la altura del pecho. La impulsó un metro con el mismo, la dejó botar una vez y le pegó con el alma, que en estas jugadas ubica Modric en el exterior del empeine. Golazo parecido a aquel decisivo ante el Sevilla, solo que con más minutos por delante y más metros hasta el área.
Con eso se llegó al descanso, y con la misma sensación de cierta laxitud, interrumpida por las incursiones de Vini y un chutazo de Lucas fuera por poco, se inauguró el segundo tiempo. No cambiaba en exceso el guión del equipo catalán pese a la desventaja en el marcador, cediendo el dominio a los locales. Quizá confiaba Míchel en un contragolpe como el que casi cuesta un disgusto al Madrid, pero por centímetros estaba ya en fuera de juego Danjuma. El miedo cambió de bando de inmediato, cuando Vini se sacó un disparo largo, magnífico, que impactó en la madera. Por enésima vez remontaba al minuto la línea de fondo el brasileño, pero de nuevo no dio con el pase adecuado.
Vinícius, sí, lo hacía casi todo bien, pero le faltaba rematar la faena. Manejó muy bien un contragolpe con una gran carrera y un ejemplar cambio de juego, aunque entre Rodrygo y Mbappé no lograron ser lo suficientemente clínicos.
Michel hizo varios cambios, entre ellos Bryan Gil, cuyas evoluciones por la izquierda, ante Lucas, a priori hacían temblar. Era el minuto 65 y lo magro de la ventaja inspiraba temor. Bryan Gil cabalgó por la izquierda y metió miedo. Pero su centro se fue fuera. Se apreciaba mayor ambición de los catalanes, que probablemente pensaban que era su momento para ir a por el empate.
Tenía que reaccionar Ancelotti, y a tal efecto calentaban Camavinga y Ceballos. Se venía arriba el equipo visitante. Entraron ambos, por Brahim y Alaba, lo que hacía pensar en una caída a la defensa de Tchouaméni. Buscaba Carletto, con buen criterio, recuperar el dominio con sangre nueva en el centro del campo. Precisamente, un excelente balón largo de Camavinga se tradujo en la enésima jugada de Vini. Se perfiló bien, pero chutó fatal teniendo a Mbappé al lado. La laxitud del encuentro provocaba incertidumbre. No en vano se puso a calentar Valverde. Al equipo le sentaron bien ambas entradas, Ceballos y Camavinga, y estuvo a punto de rubricar esta mejoría con un gol. No obstante, del gran pase de Modric y el espléndido control de Mbappé no se derivó un gran chut del francés, y Gazzaniga despejó.
Sin embargo, la sentencia llegó. Mbappé y Vini hilaron un contragolpe con tanta sabiduría como clase, apoyándose en la izquierda y tocándola hasta que la situación fue propicia para la asistencia final. Metió el balón el francés para el desmarque estratosférico del brasileño, que la empujó astutamente con la punta de la bota.
Las cosas ahora apuntaban a la goleada, pero Rodrygo la lanzó muy desviada tras una excelente jugada de Camavinga, con todo a favor. Mbappé, en su lucha por el pichichi, estuvo a punto de triunfar en el descuento, pero Gazzaniga sacó el balón con el pie tras la buena jugada y asistencia de Endrick.
Es la Mugrienta Liga Negreira, pero la queremos.
-Courtois: NOTABLE. El Madrid tuvo más ocasiones que el Girona, pero las que tuvieron los catalanes exigieron lo mejor de Thibaut.
-Lucas Vázquez: APROBADO. Se notó mucho la diferencia con Valverde.
-Mendy: APROBADO ALTO. Viene sosteniendo una mejoría en sus prestaciones defensivas y en su modo de sacar el balón desde atrás.
-Asencio: APROBADO ALTO. Menos puesto a prueba que en otros partidos brillantes cercanos.
-Alaba: APROBADO. Se le nota que no está a tope, como no podía ser de otro modo. Partido para coger confianza.
-Tchouaméni: APROBADO. Buenas prestaciones, sin volvernos locos, en el centro del campo.
-Modric: NOTABLE. Uno de sus mejores goles ever. Este cronista le daría un año más hasta que él quisiera.
-Brahim: APROBADO. Siempre cumple, aunque no brillara en ataque excesivamente.
-Rodrygo: APROBADO. Muy trabajador, poco atinado de cara a puerta.
-Mbappé: APROBADO ALTO: Puede decirse lo mismo que de Rodrygo, pero con una asistencia excelente en su haber.
-Vinícius: NOTABLE. Antes de marcar, ya fue de lejos el jugador más inquietante de la línea de ataque blanca.
-Ceballos: NOTABLE. Ayudó mucho en el segundo tiempo cuando el Girona mostró más ambición.
-Camavinga: NOTABLE. Mismo mensaje que sobre Ceballos. Le dio tiempo a una gran jugada y pase sobre Mbappé, que no pudo concretar.
-Endrick: NOTABLE. Hizo una gran jugada en los pocos minutos que tuvo.
-Ancelotti: NOTABLE. Esta vez estuvo rápido y acertado en los cambios, que imponían a su vez los del Girona.
El Real Madrid ha ganado al Girona con comodidad y sigue la estela del Barça en Liga.
Se esperaban cambios tras el partidazo ante el City, y Ancelotti obró en consecuencia. Lucas dio descanso a Valverde. Alaba, por primera vez en mucho tiempo, sustituyó como titular a Rudiger. En el centro del campo entró Modric por Ceballos.
Fue una primera parte controlada por el Madrid, pero en la que el Girona dispuso de dos grandes ocasiones que solventó con brillantez Courtois. La primera recordó un poco a una de las paradas a Salah en la 14, y en la otra se hizo grande ante Van de Beek.
Por su parte el Madrid dispuso del balón y también de varias ocasiones provocadas por ataques rápidos o contragolpes. Mbappé pudo marcar con un punterazo y hasta en otras dos ocasiones, donde no llegó de milagro el pase de la muerte de Vinicius.
Cuando parecía que llegaría el descanso en empate, Modric recogió un rechace a un córner y conectó una volea increíble que entró por la escuadra para alegría del Bernabéu. Cuando en las pantallas se pudo ver la repetición, el Bernabéu entonó un ohhhh esclarecedor de la barbaridad que había visto. Era un 1-0 justo, pero el Madrid debía vigilar mejor en la segunda parte la banda de Lucas para asegurar la victoria.
El Madrid salió conectado en la segunda parte y dispuso de un par de ocasiones a pies de Vinicius, tras jugada individual, y Lucas de disparo lejano que estuvo cerca de entrar. En el 57, Vinicius se encontró con el larguero tras una combinación bastante larga en la banda izquierda. El segundo parecía estar al caer, porque un minuto después Vinicius estuvo a punto de conectar un pase de la muerte tras regatear a Arthur. El balón no parecía querer entrar porque Mbappé también tuvo la suya y se encontró al portero visitante.
En el 73, se fueron Alaba y Brahim y entraron Camavinga y Ceballos. Lo primero que hizo Eduardo nada más entrar fue cortar un balón y lo segundo ponerle un pase en profundidad a Vinicius. El brasileño hizo todo bien menos el remate final, que se fue alto. Era muy desesperante: las ocasiones se sucedían, pero el partido no se sentenciaba. Mbappé en el 79 tuvo otra, pero Gazzaniga de nuevo estuvo acertado.
El gol de la tranquilidad llegó en el 82 tras en enésimo contragolpe. Vinicius y Mbappé cocinaron una obra de arte, en la que el francés asistió y Vinicius marcó. Poco después Modric salió ovacionado del campo y entró Rudiger en su lugar.
Justo tras una nueva oportunidad, esta vez marrada por Rodrygo, se fue Vinicius del campo y dejó su lugar a Endrick, que hizo una gran jugada antes de terminar el partido, pero Mbappé no pudo aprovechar su asistencia.
Buenos días, amiguitos, y bienvenidos todos al fabuloso mundo de luz y de color de la Mugrienta Liga Negreira. La excursión europea de mitad de semana no estuvo mal porque conviene conocer otras voces, otros ámbitos, y demostrar de pronto al planeta entero que cuando suceden cosas, como que los rivales vean tarjetas cuando lo merecen, eres un equipo descomunal. Pero qué queréis que os digamos: como en casa no se está en ningún sitio, ¿verdad?
Sí, amiguitos, sí, qué gustazo estar de vuelta en los confines patrios, lejos de aventuras extemporáneas y bien cerquita de nuestros entrañables Cuadra Fernández y Munuera Montero y Melero López y Muñiz Ruiz y… ¿Quién nos mandaba a nosotros alejarnos de ellos? Ellos saben qué es lo que nos conviene, aunque quien bien te quiere te haga llorar.
Te haga llorar a ti y le conceda todo a tu rival. Las dos cosas, claro, porque la una sin la otra es faena incompleta y la otra sin la una es trabajo a medias. El Barça, por ejemplo, ganó ayer, y lo hizo merced a la condonación de un penalti por pisotón de Balde al jugador de Las Palmas Sandro. Una jugada tan merecedora de que el árbitro se fuera a los once metros como la que llevó a Soto Grado a pitar penalti de Tchouaméni en el derbi o a Munuera Mobrevo a pitar penalti a Camavinga en Pamplona. Queremos decir que o bien son todas penalti o bien ninguna lo es, porque son absolutamente idénticas. Pero aquí no hay coherencia, o mejor dicho, sí la hay, pero es un tipo de coherencia fraudulenta y prevaricadora que consiste en lo siguiente: cuando el jugador va de blanco es penalti; cuando va de azulgrana o rojiblanco, no lo es.
Hablamos de lo azulgrana o de lo rojiblanco porque ambos equipos, el cliente de Negreira y el cliente de Munuera, fueron grotescamente beneficiados ayer. Los culés, del modo en que acabamos de explicar; los rojiblancos, a través del no señalamiento de una mano como la copa de un pino en área atlética. El Valencia, rival colchonero, se saltó durante un momento el respeto a las decisiones arbitrales que hipócritamente se había autoimpuesto para poder arremeter contra el Madrid firmando un comunicado conjunto con LaLiga. Observen qué sepulcros blanqueados.
“Nosotros respetamos a los árbitros, PERO…” Ya sabéis que, cuando uno dice algo y a continuación añade “pero”, hay que tomarse todo lo anterior a beneficio de inventario. Como sentenciaba el siempre genial Maketo Lari, respeto ADVERSATIVO a los árbitros.
No son los únicos. Otros clubes que, al alimón con Tebas, habían firmado contra el Madrid por denunciar la pocilga que es la competición, ya se están quejando también de los pésimos arbitrajes cosechados.
Pero ¿no habíamos quedado en que había que respetar a los árbitros y que los malos de la película eran los del Madrid por hacer comunicados reclamando una limpieza del CTA?
La hipocresía es lacerante.
A este mundo donde quien denuncia la corrupción (Real Madrid) es denunciado, sin perjuicio de que los denunciantes del denunciante se vuelvan luego denunciantes también, vuelve hoy el Real Madrid a las 16:15, frente al Girona, y bajo el arbitraje de Cuadra Fernández, colegiado de conocidísima adscripción atlética que se apuntó al Colegio Balear pese a ser madrileño para poder arbitrar a su Atleti… y a los rivales de su Atleti. Antes del partido, es probable que nos hagan posar con una pancarta como esta.
La estrategia es perversa. Quieren equiparar a quienes denuncian una estructura manifiestamente corrupta con quienes insultan a los colegiados o sus familias. No habrá más remedio que posar con una de estas, puesto que el Madrid (por supuesto, tampoco La Galerna) no estará jamás a favor del acoso en redes, o fuera de las mismas, a ningún representante del colectivo. Posemos, sin que por ello desfallezcamos en la lucha.
En lo que al Girona respecta, intentemos ganar. Si se revela tarea imposible por acción de los enemigos del silbato, relajémonos y, a partir de la próxima jornada, alineemos una esmerada combinación de suplentes y castillistas.
Esta competición no vale la pena. No merece al Real Madrid, que es quien, con su prestigio, simplemente formando parte de ella, la mantiene a flote.
Pasad un buen día.
(PD: Nos olvidábamos. Las portadas del día no hablan de nada de esto, al ser parte del problema. Os dejamos con ellas porque tal vez queráis verlas).
Buenos días, queridos amigos, lectores de bien.
Sábado de transición, de metamorfosis futbolera, y así lo reflejan en cierto modo las portadas de hoy. El fútbol español es ese deporte que en los últimos años ha logrado el dudoso mérito de resultar apasionante, entretenido y vibrante en jornadas de Champions como la vivida el pasado miércoles, para convertirse en apenas tres días después en una cosa mugrienta, casposa, con trencillas protagonistas a los que “canta-de-lejos” que aleccionan, un campeonato de públicos faltones y tipos “má-feos” que Picio que agreden a nuestros jugadores de modo impune mientras una prensa servil mira para otro lado o pone a Vinícius “en el foco”.
Las portadas reflejan en su mayor parte ambos aspectos de la actualidad. Pasamos a una nueva fase de Champions, los octavos, mas, sin solución de continuidad, comienza una nueva jornada de Liga, welcome to the mud. El sorteo acapara el grueso de las portadas, así que vamos con ellas y con la interpretación que los medios hacen del previsible resultado de las bolas de la UEFA.
Las portadas de la prensa madrileña se centran, como no podía ser de otro modo, en el derbi madrileño, pero lo hacen con un tono beligerante que, habida cuenta de los antecedentes de la afición del Frente Atlético por el lanzamiento de mecheros al campo o de cuerpos al río, no creemos que sea el más conveniente.
El subtítulo habla de “máxima tensión entre los clubes” y el titular mezcla palabras derivadas de condena y de enfrentamiento. Efectivamente, es una condena, una pereza infinita, enfrentarse a un equipo leñero comandado por un entrenador de las características del Cholo y jaleado por una afición en la que lucen mucho más los agresivos y violentos que el resto, los que destacan mayormente por lo bien que cantan bajo la lluvia. Recordemos que ese “momento de máxima tensión entre los clubes” se debe a que el Real Madrid ha denunciado la “corrupción sistémica” que una investigación judicial dio por acreditada y el Atleti reaccionó criticando esa denuncia, y eso, claro, genera muuuucha tensión. Los mismos que colgaban pancartas en el propio estadio contra un siglo de arbitrajes, acaparaban portadas por una amarilla no señalada y exhalaban por sus bocas que la Liga estaba peligrosamente preparada para el Real Madrid (aunque la ganara el Barça de Messi y Negreira en aquella ocasión) se erige ahora en defensor del arbitraje.
Al menos hay que agradecer que la foto escogida por el diario sea un abrazo de reconocimiento o reconciliación entre los jugadores, los franceses Griezmann y Mbappé. Eso que siempre debió primar en el fútbol, pero que tantos años de corrupción impune se han cargado.
El nada gallardo diario Marca recurre también al lenguaje bélico y nos habla de “guerra”, a la par que muestra el cuadro entero resultante del sorteo de la Champions de ayer. Recomendamos seriamente a sus redactores no mentar la guerra cuando los lectores tradicionales de ese diario son seguidores del grupo más violento que puebla actualmente el fútbol patrio. No lo arreglan con el subtítulo: “El derbi madrileño es la bomba de los octavos”. Pues nada, tipejos del Frente Atlético, tomen la bomba y vayan a la guerra, que al enemigo hay que masacrarlo. Es lo que corresponde. Si Courtois provoca al celebrar un gol, pues láncenle algo de verdad, no unos mecheritos y un bocadillo, mucho mejor un casco de moto, una botella de JB o una cabeza de cochinillo. Total, todo queda impune en este país.
La parte inferior de la portada es para destacar la alianza de amics en su vuelta a LaLiga: “Atlético y Barcelona, a presionar al Madrid”. Ayer, en las redes sociales, numerosos aficionados se cuestionaban cuál sería la actitud del Atleti en su próximo enfrentamiento copero contra el Fútbol Club Barcelona, que se celebra a pocos días de la eliminatoria de Champions frente al Madrid. Cuando el objetivo principal no es pelear un título, sino hacer daño al “enemigo” (no rival, por mantener el lenguaje bélico de Marca), es lógico que entren las dudas.
Los diarios madrileños coinciden en hablar de la “fortuna” que “sonríe” al Barça, pero la ilusión se desborda de manera exagerada en la prensa cataculé, que ya se ve poco menos que en la final de Múnich.
“Un camino asequible hacia la final” para el Barça, mientras que “habrá un derbi de alta tensión”. Nada inesperado que no se hubiera anticipado ya en La Galerna. El faldón inferior muestra a Hansi Flick, el entrenador culé cuya metamorfosis de “tipo majo” a “culé de manual” podemos dar por completada. Ayer mostró su preocupación por el arbitraje español y por las familias de los árbitros, ¡y se le veía visiblemente indignado! El mismo tipo que se pasó una semana clamando por un fuera de juego en su contra (¡uno de cien!) o varias ruedas de prensa con el “siempre nos pasa lo mismo”, “no es normal que tengan estos errores ahora que hay VAR”, ese mismo individuo, sí, ese alemán malencarado, exige ahora respeto por el colectivo y muestra preocupación por sus familias. Nuestro querido Fred le contestó ayer de manera conveniente:
El diario Sport es, quizás, el más eufórico de todos. Esta portada nos recuerda mucho, pero mucho, mucho, a otra histórica, mítica:
Y por eso nos gusta. Ya sabemos lo que pasa cuando se sale del paraguas Negreiro, que puede llegar un Manolas y mandarte a tu casa.
Os dejamos con la portada de Mundo Deportivo, diario de Godó, grande de España.
Pasad un gran día.
El sorteo de la remozada Champions League deparó un nuevo duelo entre los dos equipos dominadores del fútbol europeo durante el último lustro. A pesar de la diferencia de rendimiento de los celestes respecto al enfrentamiento disputado hace diez meses, en ambas eliminatorias su punto más destacado, por diferentes razones, fue el rendimiento físico. En su camino triunfal a Wembley, el Real Madrid derrotó en cuartos de final a una escuadra robótica para agrandar su leyenda, como quedó recogido en el artículo “Y el City corrió más que nunca”, publicado en La Galerna el 19 de abril de 2024.
La victoria madridista en la tanda de penaltis, después de resistir el incesante asedio de los locales, opacó los comentarios sobre el poderío físico de los jugadores de Guardiola. Con la supuesta fatiga de haber estado volcados en busca de la portería defendida por Andriy Lunin durante más de una hora, jugadores que han destacado habitualmente por otros motivos, como Bernardo Silva o Phil Foden, fueron capaces de imponerse con facilidad a Eduardo Camavinga y Fede Valverde en el centro del campo.
Conforme a los principios estadísticos, los dos partidos de dieciseisavos son todo un regalo para comparar el desempeño de Real Madrid y Manchester City. En la era de la Inteligencia Artificial, donde los datos son las minas del Rey Salomón, que ha llegado al fútbol para que cualquier parámetro sea pronosticable, la magia de las noches europeas en el Santiago Bernabéu sigue aplastando a cualquier Excel. La preponderancia de las cifras da lugar a análisis en los que los futbolistas son reducidos a cartas de un videojuego.
Vaya por delante que para una objetiva comparación entre las dos últimas eliminatorias entre los de Carlo Ancelotti y Pep Guardiola hay que tener en cuenta diferentes cuestiones. El enfrentamiento que para muchos bien podía tener lugar en la final llegó a mediados de febrero, dos meses antes que en 2024, por lo que los jugadores se encuentran en un momento distinto en cuanto a la programación de su preparación, con las piernas más frescas, pero con el último punto de su forma física reservado para las semanas en las que ambos clubs esperan (o en el caso del City esperaba) luchar por levantar el máximo número de trofeos posibles. Una planificación que aumenta su importancia tras un largo verano con una Eurocopa mediante, sin perder de vista la edición inaugural del Mundial de Clubes de la FIFA.
la magia de las noches europeas en el Santiago Bernabéu sigue aplastando a cualquier Excel
Las alineaciones también se han visto modificadas, más allá de incorporaciones como la de Kylian Mbappé o bajas como la de Kyle Walker, por las lesiones de piezas claves para sus técnicos, entre las que destacan por su sensibilidad dos campeones de la Eurocopa como Dani Carvajal y Rodri. Novedades que se traducen en modificaciones en las pizarras, en las que brillan nombres infalibles como el de Fede Valverde por su polivalencia. Por último, el propio devenir del marcador, con un Madrid que consiguió remontar en el Etihad para saltar al Bernabéu con una ventaja que no tardó en aumentar, también cambió las necesidades de los entrenadores.
Los primeros meses de la temporada 2024/2025 no han sido fáciles para los vigentes campeones ligueros de España e Inglaterra, pero mientras el Real Madrid poco a poco es un equipo más reconocible, en Manchester van en aumento las voces que piden la salida del recién renovado Pep Guardiola tras gastarse más de 200 millones de euros en el mercado invernal. Dado que en la vuelta del pasado año fue necesaria la prórroga, el primer punto de comparación son los kilómetros recorridos en la ida (solo hubo un minuto más de añadido en el presente curso respecto al pasado). El Manchester City recorrió 115 km en 2025, 2,8 km menos que en el Bernabéu el 9 de abril de 2024. Aunque en el global de la eliminatoria fue claramente inferior, los citizen volvieron a acumular una mayor distancia completada. Ese día, el Real Madrid alcanzó los 112,8 km, por los 109 km que empleó para ganar a domicilio la semana pasada. En la noche que sirvió como bautismo europeo de Kylian Mbappé en Concha Espina, los de Ancelotti cubrieron 105 km, tres menos que los de Guardiola y Lillo.
Solo cinco jugadores completaron todos los minutos de los tres partidos, que por su duración, sirven como comparativa: ida 2023/2024, ida 2024/2025 y vuelta 2024/2025. En el lateral izquierdo blanco, Ferland Mendy corrió casi los mismos kilómetros en los dos partidos de ida, aunque en la presente campaña es uno de los señalados del cuadro merengue. Jude Bellingham también mantuvo su despliegue, además de anotar el tanto definitivo en el Etihad. Por parte del City, Rúben Dias se mostró impreciso, al contrario que Josko Gvardiol, el mejor futbolista celeste ante el equipo español. Aun así, el croata también corrió más en la ida de la pasada temporada, al contrario que Bernardo Silva, que completó 12,5 km sin disparar a puerta en el Etihad en el primer partido de la eliminatoria del presente curso. Los kilómetros no lo son todo, y donde realmente marcó la diferencia el City en 2024 fue en cómo sus jugadores se imponían en los duelos individuales como si el esfuerzo realizado no se notase en sus piernas.
Cuando el Real Madrid tropezaba ante el Lille o el Milán, las menciones al “método Pintus” desaparecieron. La perspicaz prensa inglesa no ha recogido los cambios en la normativa antidopaje de la FA que entraron en vigor el 14 de junio de 2024. Una viñeta en la que Pep Guardiola era Bjarne Riis comprobando que Miguel Indurain (Carlo Ancelotti) era humano en el Tour de Francia del 1996 ilustraba el análisis publicado en este portal la pasada primavera. Las menciones al ciclismo se han intensificado tras el escándalo acontecido en El Sadar, como en la explicación que dio Antonio Valderrama de por qué dejó de ver La Grande Boucle. El silencio de los tabloides británicos guarda bajo las alfombras los positivos de varios jugadores de la Premier League. La palabra doping aparece vinculada al Manchester City, pero acompañada del término financiero. Por el momento el gran señalado es Mykhailo Mudryk (Chelsea), y se enfrenta a una sanción de cuatro años.
La FA no ha endurecido radicalmente su normativa antidopaje, sino que ha aumentado su esfuerzo junto a la Agencia Antidopaje Británica para hacerla efectiva. Al contrario que en la tradición británica de señalar los problemas extranjeros, es de justicia reseñar el mayor número de controles antidopaje que se están efectuando en el fútbol profesional de las islas. Una cuestión (más) que hace aguas en la competición que dirige Javier Tebas, también con la inestimable colaboración de la prensa española, porque ya se sabe que “no es fútbol, es La Liga”. Un oprobio silencioso que se produce principalmente por la inacción de la Real Federación Española de Fútbol y el Consejo Superior de Deportes. Nuevamente, los números pueden ser engañosos. Al ser tan bajo el número de controles efectuados, cualquier aumento se refleja en un alto porcentaje. La UEFA lleva a cabo su propio programa antidopaje en la Champions League, el cual también es ineficaz por la escasa de frecuencia de controles fuera de competición.
Fotos: Getty Images. Tabla: Germán Urrutia
El fútbol es tan sencillo... Es un misterio la cantidad de debates, de discusiones, de polémicas alrededor de algo tan simple.
A los delanteros en racha se les caen los goles. Es un hecho, Cristiano podía darle con la uña, pero iban para dentro. Mbappé era malísimo, un futbolista acabado... el bocachanclismo antimadridista (perdonen la redundancia) lo había sentenciado en noviembre y diciembre. No valía. Para mí el gol que mete con la caña en Manchester, más que un error risible (pobres ignorantes) es el Alfa y el Omega, la cuadratura del círculo, el hombre de Vitrubio, la llamada de Kthulu. La demostración empírica de que Kylian ha vuelto.
Pero el fútbol es tan sencillo que a la sazón se trata de uno de los instrumentos de medida más eficaces para detectar tontos. El juicio precipitado, la opinión irracional, el argumento aneuronal son tan fáciles de medir que da hasta miedo usarlo.
Los meses de enero y febrero ya lo venían apuntando: Mbappé ha vuelto. La confirmación la vimos contra el City en el Bernabéu: Un golpeo en carrera, en el aire, cruzando por encima del portero hacia la portería que no botó dentro de la portería sino en el interior del lateral de la red. Un poco de física nos pone los pelos de punta: para que el balón toque la red precisamente ahí ha tenido que describir una curva muy precisa. Precisión equivale a concentración más confianza más calidad.
No debió ser fácil para el bueno de Kylian. Escapar de la jaula dorada como de un videojuego de acción. No quiero saber qué tipo de amenazas quedaron en el aire y con qué impacto en su subconsciente, lleno por igual de sueños de chaval y de monstruos de la edad adulta. Monstruos inimaginables que se ciernen sobre su familia y sobre su carrera. Monstruos imparables, innombrables, silenciosos y que se materializan de repente desde un plano de realidad que los mortales desconocemos. El submundo. Una denuncia inventada por aquí, una publicación contra tu imagen por allá, la sensación de que un extraño ha estado ahí cuando entras por la noche en tu casa en medio de la oscuridad.
El fútbol es tan sencillo... Es un misterio la cantidad de debates, de discusiones, de polémicas alrededor de algo tan simple
El segundo gol es el de la jugada coral. El indetectable Rodrygo arranca desde campo propio, se desliza en diagonal por todo el ataque hasta recibir de nuevo en la frontal, donde aparece de la nada, sin escolta ni vigilancia, para entregar a Mbappé entre las piernas de un defensor, dentro de la zona roja, pero rodeado por seis contrarios. La velocidad mental de un delantero en trance es lo que permite elegir el enemigo que más te estorba, le encaras y al suelo en un recorte de PlayStation. Después sólo te queda el pobre portero delante de 7,2 metros de gol. Gol por el palo corto. Precisión.
El tercero es la consecuencia de la derrota que ya era visible en las caras del rival: le dejaron dos metros para recibir en el pico del área, sin vigilancia, sin encimarle. Dos zancadas, se coloca la pelota y golpea suave con la izquierda. No sabemos si el balón giraba o no. Lo que vimos es que se dirigía al palo largo a cámara lenta. La estirada del portero se quedó a cinco centímetros de tocar la pelota, pero no llegó. Precisión.
Mbappé llega a este momento de la temporada donde caben todos los tópicos: está teniendo suerte, el City no fue rival, le regalan los goles, el Madrid no juega a nada... a ver, a ver, estoy pensando en hacer un glosario de fútbol en clave madridista, para que nos divirtamos un rato. Algo como las greguerías de Ramón Gómez de la Serna, pero en madridismo, para desintoxicarnos. Llevo tiempo pensándolo, pero mi osadía es inversamente proporcional a mi talento para hacerlo, así que no sé si llegará a ver la luz.
No hace falta jugar para ganar. Para ganar sólo hay que meter goles. Y para meter goles tienes que poner la pelota a quien tenga precisión, calidad, confianza y concentración
Queridos pacientes del medidor de tontos. No hace falta jugar para ganar. Para ganar sólo hay que meter goles. Y para meter goles tienes que poner la pelota a quien tenga precisión, calidad, confianza y concentración. A veces falla la confianza: balón a la grada o a las manos del portero. A veces, la precisión: mal último pase, balón medio metro fuera; otras, la concentración: defensa que se anticipa o delantero que se trastabilla y pelota que rueda fuera de control. En ocasiones, la calidad: no es nuestro caso. Nos sobra y nos chorrea, léase el pase kroosistico del joven Asencio a la carrera de Kylian. Con ese arsenal, un equipo puede ser imbatible. Las ocasiones se van a presentar en cada partido, ocho o diez como mínimo. Ante porteros y defensas de nivel, dos pueden ir dentro. Muchas veces será suficiente. Ante porteros y defensas de La Liga, cuatro irán dentro, dos anulará el árbitro de campo con sus asistentes y otras dos el VAR, Clos mediante. Habrá que generar veinte y meter seis cada vez. No es imposible.
Quien elige el camino atávico y talibán de "jugar bien" y no gana suele encontrar mil excusas para justificar la derrota. El que sólo tiene la victoria en la cabeza y va a por ella por todos los caminos al mismo tiempo (victoria cuántica, podríamos decir), vivirá en la zozobra por momentos, porque a fin de cuentas los jugadores son personas y por tanto no infalibles ni autómatas. Sin embargo, tener todos los caminos abiertos, no sólo el juego, sino, también la inspiración de Vini, de Rodrygo, de Mbappé, de Bellingham, de Valverde, de Ceballos, asegura infinitos caminos y entre ellos muchos también de buen juego. No es una locura confiar en que el gol aparecerá siempre, incluso muchas más veces de las necesarias para la mugrienta Liga Negreira.
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Buenos días, amigos. Tras la arrolladora victoria ante el City, la vida parece fluir imbuida de una cotidianeidad extrañamente luminosa. Hemos soltado el lastre psicológico de haber podido quedar eliminados de la Champions a mediados de febrero, cosa que habría sido traumática para una entidad como la de Chamartín. Imaginad cómo estaríamos ahora. El guardiolismo en pleno habría re-re-reinventado el fútbol y nos habríamos quedado con las corruptas competiciones locales como único afán hasta que, allá para julio, llegue el Mundial de Clubes.
El caso es que el Madrid está en la siguiente ronda de Champions en perjuicio del City, y que dentro de un rato puede corresponderle en el sorteo el mismísimo Atleti (algo nos dice que así será). En la Décima nos especializamos en cargarnos alemanes y en la Decimocuarta ingleses. La Decimosexta podría ser recordada como aquella en la que fuimos sucesivamente eliminando clientes de Munuera Montero.
Ya sabéis, y las portadas del día nos lo recuerdan en recuadros presuntamente exonerativos, que la RFEF ha determinado que en realidad ni Atleti ni City son clientes de Munuera, concluyendo en una investigación de exactamente cero días que no hay conflicto de intereses alguno en la labor del eximio trencilla cordobés. No han explicado, sin embargo, qué coño hace entonces el LinkedIn del árbitro (presurosamente borrado, por cierto) indicando lo contrario. No han explicado nada. A cambio, lo han dado todo por explicado y nos han regañado muchísimo a los demás, sobre todo el Atleti, club cliente de Munuera mientras no se demuestre lo contrario, que ha vuelto a enfadarse con el mundo en un comunicado colérico —probablemente dictado con pasamontañas— pero no con el propio Munuera y su empresa Talentus por usar el logo del Atleti cuando en realidad no le provee de servicios (siempre a decir del Atleti).
La investigación de la RFEF nos ha dejado tranquilísimos, por supuesto. La RFEF, que según (insistimos) el LinkedIn de Munuera es otra de las entidades que tiene trato comercial con Munuera, ha determinado que los tratos comerciales de Munuera son intachables, impecables, diáfanos. O sea, lo mismo que dijo, por ejemplo, cuando investigó si había algo chungo en el hecho de que su presidente organizase en Arabia una competición de la mano del capitán de uno de los equipos en liza en la liga, existiendo una relación entre la clasificación de liga y la inclusión en el torneo.
Por lo que a nosotros respecta, si la RFEF dice que algo está bien, esta no bien, sino lo siguiente. Hombre, por Dios, qué duda cabe. Sobre todo si lo explica tan bien (?) como lo ha explicado en esta ocasión.
El caso es que hay un sorteo de Champions en pocas horas, que en el bombo hay tres equipos españoles y que, de los tres, el Real Madrid es el único que no tiene trato comercial con ningún colegiado. Es, pues, un sorteo pleno de concomitancias mercantiles a las que el club blanco, por lo que sea, permanece ajeno.
El sorteo copa las portadas. Atentos a la cuenta de X de La Galerna con el resultado del mismo.
Pasad un buen día.