Ya sé que puedo resultar pesado, señor juez. Pero me preocupa mucho que los medios de comunicación tradicionales no estén dando difusión a ciertos eventos que pudieran ser relevantes para la instrucción del llamado "caso Negreira", en la que ya quedó probada que el FC Barcelona pagó durante al menos 17 años al vicepresidente del CTA, el señor Jose María Enríquez Negreira, por "servicios de asesoría".
El señor Negreira fue responsable de los ascensos y descensos de árbitros, no solamente por su calificación técnica, sino por un oscuro concepto llamado "índice corrector", de naturaleza subjetiva, que permitía proporcionar unos ingresos superiores a 300.000 euros anuales a los árbitros que el propio señor Negreira considerase aptos para desarrollar su labor, más allá de su competencia objetivable y, del mismo modo, "castigar" perdiendo esos ingresos a los árbitros que él mismo decidiera, aplicando el mismo "índice".
Y es que, señor juez, los medios de comunicación tradicionales no están informando de los detalles del caso, a pesar de la gravedad de los actos en cuestión. No quiero dejar pasar la oportunidad para señalarle a usted para su consideración lo que pudieran estimarse casualidades muy oportunas desde el punto de vista cronológico, que de no ser por algunos investigadores como Jorge Calabrés, del diario El Español, o de cuentas de la red social X, como @futbolgate_ES, pasarían desapercibidos.
No omito mencionar que los diarios deportivos y generalistas, además de las emisoras de radio con programas deportivos de gran audiencia, están ignorando o tratando muy superficialmente el fruto de estas investigaciones sobre el caso y algunas particularidades que considero de gran interés para la opinión pública, que mencionaré a continuación.
Negreira deja de ser vicepresidente del CTA en julio de 2018, momento en que deja de facturar por servicios al FC Barcelona. Exactamente tres años después se producen los cambios en el código ético de la RFEF estableciendo la prescripción en tres años. ¿Casualidad?
Es conocido que LaLiga, organización privada presidida por el señor Javier Tebas, invierte decenas de millones de euros anualmente en publicidad institucional en los citados medios, lo que pudiera representar un conflicto de intereses si finalmente el tribunal dictara una sentencia condenatoria, confirmando las primeras conclusiones de la instrucción, en el sentido de dar por probada la corrupción en el ámbito deportivo del FC Barcelona, uno de los miembros más importantes de la organización que preside el señor Tebas. Me explico: no sería descabellado pensar que los medios de comunicación que reciben ingresos de LaLiga mantengan en silencio ciertos aspectos de la instrucción o del caso que no convengan a los intereses de su patrocinador. Es necesario manifestar aquí que la distribución e importes de esos patrocinios es información que el señor Tebas considera confidencial y que por tanto no está disponible para que la opinión pública pueda tenerla en cuenta a la hora de interpretar las razones y destino de esos fondos, más allá del obvio interés comercial.
Mire, señor juez, se da la circunstancia de que el código ético de la RFEF vigente en 2015 establecía en su capítulo cuarto, artículo 12, punto 2, que "Las infracciones definidas como cohecho y corrupción no prescriben". Redacción muy acertada que cualquier ciudadano suscribiría tanto por el daño económico que los hechos pudieran ocasionar (reparable), como especialmente por los daños morales (irreparables, intangibles e incuantificables), considerando que el deporte en general y el fútbol en particular se desenvuelve en el terreno de las emociones colectivas y forma parte de la educación en valores de los españoles desde la infancia.
En 2019 Hacienda ya estaba investigando al FC Barcelona por el caso Negreira. Semanas antes de la llegada de Laporta a la presidencia en marzo de 2021, la Agencia Tributaria había solicitado al club las facturas pagadas al vicepresidente del CTA. Laporta, quien años antes había cuadruplicado los pagos a Negreira, era conocedor del estado de la investigación sobre el asunto. Entre abril y junio de 2021 pasó a formar parte de la junta directiva de la RFEF con Rubiales al frente del organismo, quien, recordemos, no tuvo ningún empacho en utilizar como negociador y comisionista a un futbolista en activo de la plantilla del FC Barcelona para cerrar el acuerdo de la Supercopa con el gobierno de Arabia Saudí. El acuerdo incluía cantidades adicionales por la participación en las sucesivas ediciones del FC Barcelona como semifinalista. Más dinero a cambio de que un club llegase por méritos deportivos o de cualquier otra forma a disputar la competición... no haré más preguntas, señor juez, porque ya se las está haciendo usted al señor Piqué.
Tres meses después de la llegada de Laporta a la Junta Directiva de la RFEF la institución modifica su código ético eliminando las sanciones por corrupción y limitando su prescripción a un período de tres años, cuando en el código anterior no prescribían nunca. ¿No le parece extraño, señor juez, que algo tan grave como la prescripción de un acto de corrupción se limite exactamente a un período de tres años? Recordemos que Negreira deja de ser vicepresidente del CTA en julio de 2018, momento en que deja de facturar por servicios al FC Barcelona. Exactamente tres años después se producen los cambios en el código ético de la RFEF estableciendo la prescripción en tres años. ¿Casualidad? Lo que uno espera de un estado de derecho funcional es que las instituciones cada vez sean más estrictas con la corrupción. Cuando una institución reduce la vigilancia o las penas sobre los delitos está mostrando una laxitud intolerable, cuando no una connivencia denigrante con el delincuente.
Cuando una institución reduce la vigilancia o las penas sobre los delitos está mostrando una laxitud intolerable, cuando no una connivencia denigrante con el delincuente
Mire, señor juez, yo no creo en las casualidades. Me gustaría saber si este tipo de actuaciones podrían ser calificadas como un acto de prevaricación de la Junta Directiva de la RFEF y si sería posible considerarlas nulas de pleno derecho en virtud de su gravedad, al ser notoria su conveniencia para eludir las consecuencias derivadas de la evidente corrupción deportiva que la RFEF encubre con la grosera y oportuna modificación de su código ético. La consecuencia práctica de este acto es la imposibilidad de aplicar las sanciones establecidas en 2015 en el código ético, que podrían haber supuesto la desposesión de los títulos obtenidos por el FC Barcelona durante el período en el queda probado el pago de al menos 8,4 millones de euros al vicepresidente del CTA.
Siempre supimos que el FC Barcelona era "més que un club", ellos mismos presumen de serlo. Lo que no vimos venir es que pudieran llegar a un grado de control político y manipulación de las instituciones como el que acabamos de mencionar o como el que se puede atribuir a Albert Soler entre 2021 y 2023.
Recién ganadas las elecciones a la presidencia del FC Barcelona por Joan Laporta en 2021, y constituida su junta directiva, Albert Soler abandona el club. Los eventos posteriores nos hablan de las primeras decisiones que se fraguaron en ese período. El objetivo principal era disolver el Negreirato sin consecuencias para el club. El plan A fue blindar los títulos conseguidos entre 2001 y 2018. Ya hemos visto cómo se materializó, con la imprescindible colaboración de la RFEF, presidida por Rubiales. Si nos detenemos en la cronología de eventos, la precisión de las acciones supera por mucho la del Rolex Submariner de Medina Cantalejo.
la justicia vendrá de 1) follow the money y 2) responder la pregunta ¿a quién benefició mantener exactamente en tres años el plazo de prescripción de actos de corrupción muy graves en la ley del deporte o la prescripción acelerada de actos de corrupción en el código ético de la RFEF? ¿Necesitáis pistas?
La intervención de Albert Soler en el plan B del FC Barcelona ya quedó descrita en este artículo: Es la guerra. Soler fue Director General del CSD (Consejo Superior de Deportes), órgano dependiente del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, en medio de la elaboración de la nueva Ley del Eeporte, que, entre otras cosas, también acabó limitando los tiempos de prescripción de la corrupción deportiva exactamente a tres años en los casos "muy graves", justo del tipo del caso Negreira, mientras se aumentaban los plazos para los casos leves o graves. Obviamente, Soler tenía que ser conocedor tanto de los pagos a Negreira (fue directivo del FC Barcelona entre 2014 y 2021) como del cese de los pagos posterior a su salida del CTA en 2018. Cirugía laparoscópica de precisión.
En enero de 2023 se promulgó la nueva Ley del Deporte. Dos semanas después Soler abandonó el CSD con la misión cumplida. Hay dos ideas recurrentes en el cine negro que siempre se me vienen a la mente a la luz de los datos de la investigación sobre el caso Negreira: la justicia vendrá de 1) follow the money (eso siempre funciona) y 2) responder la pregunta ¿a quién benefició mantener exactamente en tres años el plazo de prescripción de actos de corrupción muy graves en la Ley del Deporte o la prescripción acelerada de actos de corrupción en el código ético de la RFEF? ¿Necesitáis pistas?
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Buenos días, amigos. Hoy hay fútbol, o pseudofútbol, porque se trata de la liga española. Aunque, salvo contadas excepciones, últimamente lo menos importante del fútbol es el propio fútbol. Si la competición no fuera un vertedero, hoy tendríamos que estar hablando de cómo va a resolver Ancelotti la ausencia de un Ceballos que inopinadamente se había convertido en imprescindible, del nudo que se nos agarra al estómago cuando Valverde sufre cualquier percance o del partido de esta noche entre el Athletic y el que fuera su filial. Sin embargo, todo lo que rodea al juego termina opacándolo.
Asimismo, sabemos que en esta jornada volverán a producirse actuaciones arbitrales, redacciones de actas o decisiones de comités y organismos que, más allá del error intrínseco a todo acto humano, estarán marcadas por el trato discriminatorio hacia el único club que aboga por la limpieza de la competición.
Para empezar, ya lo sabéis, el Betis-Real Madrid podrá disputarlo Antony y no Bellingham. La acción por la cual vio roja el verdiblanco fue rearbitrada, hecho que va en contra de la propia filosofía de quienes dirigen el cotarro, y el reglamento fue torturado hasta que desapareció del mismo aquello de “dar o intentar dar”, como manifestó Bordalás, también sorprendido por esta treta, con el resultado conocido de que la tarjeta roja de Antony desapareció. Incluso el propio indultado quedó atónito.
No es necesario recordar que Bellingham cumple sanción de dos partidos por un acta falseada que recogió unas palabras que el inglés nunca dijo. A pesar de las pruebas audiovisuales que demuestran lo injusto del castigo, no ha pasado nada, y nadie, salvo parte del madridismo, ha puesto el grito en el cielo por este comportamiento discriminatorio contra el Real Madrid.
Marca y As, no les queda otra opción para seguir adelante, se siguen tomando como una lucha real este pressing catch que nos sirve Tebas y siguen sin ver nada raro en este campeonato arbitrado por una mayoría de colegiados colocados ahí por Negreira y tratados o acompañados por su hijo.
Ambos diarios recogen la sanción impuesta por la UEFA al Real Madrid por cánticos contra Guardiola en el último partido contra el City. El organismo europeo ha fallado contra el club blanco por comportamiento discriminatorio de algunos de sus aficionados. Lo ha condenado a 30.000 euros de multa y avisa de que cerrará parcialmente el Bernabéu si vuelven a producirse en un periodo de dos años.
En primer lugar, no vamos a andarnos con medias tintas ni vamos a justificar hechos injustificables. Los cánticos se produjeron en un sector determinado y fueron de una naturaleza miserable que no hicieron sino calificar a la gentuza que los profirió. No hay rivalidad deportiva que justifique estos comportamientos deleznables, ni contra Guardiola ni contra Vinícius ni contra nadie. Esperamos que más pronto que tarde se localice a los canallas responsables, se les sancione y no vuelvan a entrar al estadio.
Lo que llama la atención es el diferente trato recibido, aquí también, por el Real Madrid. Ceferin ha tardado apenas unos días en sancionar al club de Concha Espina mientras aún estamos esperando a ver qué castigo impondrá al Atlético de Madrid del bien colocado en Europa Gil Marín por los cánticos racistas contra Vinícius escuchados en el Metropolitano en el partido contra el Bayer Leverkusen. Hay cánticos condenables en ambos estadios, el Madrid es sancionado y el Atleti no. No hace falta ser una lumbrera para apreciar este comportamiento discriminatorio.
También llama poderosamente la atención la premura de la UEFA en condenar a los blancos mientras que se han olvidado de imponer sanción alguna al FC Barcelona por haberse comprado al estamento arbitral durante años.
Es decir, los insultos son sancionables dependiendo de quién los emita: Real Madrid, sanción; Atleti, no sanción. Los chanchullos económicos y arbitrales se castigan según quién los perpetre: por ejemplo, Juventus, sí; Barcelona, no. Comportamiento discriminatorio.
Los medios, como sabemos, se conducen del mismo modo, con una arbitrariedad atroz que sin embargo no parece asustar ni sorprender a nadie. Vamos a tomar un par de ejemplos recientes:
Marca, quizá después de una rica barbacoa o de un lisonjero partido de pádel, coge la calculadora y se pone a sumar el gasto destinado a fichajes por los distintos clubes en la última década. Aunque las décadas tengan una duración de diez años y Bale firmase por el Madrid hace doce, los de Gallardo lo incluyen. Imaginamos que de no haberlo incluido no les habría quedado el ranking como esperaban.
As, por su parte, hasta en algo aparentemente menor desliza una distinta utilización del lenguaje. Cuelga unas imágenes de varios futbolistas del Real Madrid “en plan ultra” mientras animaban a la sección de baloncesto. La prensa llama “ultra” antes a Mbappé, Bellingham, Modric y Vinícius que al Frente Atlético. Ved lo ultra de la actitud de los madridistas:
Es fácilmente demostrable que una década no tiene diez años. Es muy sencillo comprobar que el acta por la cual fue sancionado Bellingham no se corresponde con lo sucedido en el campo. Solo es necesario leer las sentencias públicas para corroborar que ningún futbolista blanco cuenta con dos asesinatos a sus espaldas. Sin embargo, el señalado siempre es el Madrid. Comportamiento discriminatorio.
Podríamos continuar señalando este trato arbitrario, despótico, tiránico la intemerata, pero antes de terminar comenzaría el Betis-Real Madrid a las 18:30 y nos perderíamos la actuación de Hernández Hernández y García Verdura.
Pasad un buen día.
Buenos días, amigos. Sabemos que el Real Madrid se crece en la adversidad, pero tampoco había que ponerse en ese plan, adversidad. Nosotros lo sabemos y a ti te honra el reconocerlo también.
La Galerna ha recibido una carta manuscrita de la adversidad reconociendo que esta vez se ha pasado. Se avecinan partidos complicadísimos, algunos de ellos a vida o muerte, y no podremos contar con Ceballos en un par de meses. Si llegamos a ellas, reaparecerá en las semifinales de la Champions. Ceballos es un jugador que iniciaba la temporada con poco cartel. Llevaba toda la vida ahí, sin terminar de dar el paso ni afianzarse, y poca gente contaba ya con una consagración. Sin embargo, a punta de juego y constancia, Dani se había convertido en fundamental en el esquema de Ancelotti. Su baja es terrible.
La adversidad se disculpa, pero no hay forma de revertir los efectos de su mal comportamiento. Lo que tenemos es un auténtico “agujero en el centro”, como titula Marca. Es curioso, porque lo que aportada el de Utrera no era, según se mire, nada del otro mundo (soluciones sencillas, algo de pausa, equilibrio), pero hay cosas de este mundo absolutamente imprescindibles, quizá por serlo.
Ancelotti está ya, como es su obligación, en la búsqueda de soluciones. Ese “agujero en el centro” debe llenarse de algún modo. “Camavinga y Modric se perfilan como alternativas”, añade Marca. Pensamos que es la hora de Camavinga. También la de Modric, pero el croata se antoja más bien la solución para la baja por sanción (por fortuna solo dos partidos, uno en liga y otro en Champions) de Jude Bellingham. Ambos podrían jugar frente el Betis y la ida contra el Atleti en la competición continental.
A medio plazo, la solución concreta a la lesión de Ceballos tiene que ser Camavinga. Recuperado Tchouaméni de su baja forma inicial de la temporada, lo lógico es que Camavinga ocupe junto a él el doble pivote, y que Eduardo se sacuda a su vez la sensación de atolondramiento y/o distracción que ha marcado su campaña hasta el momento. Hablamos de un jugador de enorme jerarquía pese a sus proverbiales despistes o faltas de temple, uno que ya ha sido campeón de Europa y de liga dos veces (entre otras cosas), con una aportación muy destacada en esos logros. A Camavinga no se le ha podido olvidar jugar al fútbol, cosa que hace como los ángeles. Lo natural es que juegue junto a Aurélien, ejerciendo este el papel de boya mientras el francés sube y baja con la calidad y la potencia que le conocemos. En cuanto a Valverde, su concurso se antoja esencial ahora en la posición de lateral derecho, donde ya se desenvolvió a las mil maravillas frente al City, sin ir más lejos. Está claro que, bajando a Valverde, pierdes un gran centrocampista, pero ganas un defensa espectacular que además ayuda a construir el juego desde atrás. Lo hemos dicho ya: la de lateral derecho no es la mejor posición para Valverde, pero Valverde es uno de los mejores laterales derechos que hay. Parece paradójico, pero no lo es si hablamos de un jugador de su magnitud. El equipo, ahora, le necesita en ese puesto. Por desgracia, arrastra molestias también. La adversidad se ha disculpado por las mismas, y nos ha asegurado que estará a tope contra el Atleti.
“Sangre joven”, titula por su parte As, en alusión a la baja edad media de la plantilla blanca. Este dato, unido a su calidad, constituye un activo enorme para la entidad, y debemos felicitarnos por ello.
En la parte superior, la portada de As recoge la victoria del Real Madrid sobre el Barça en el mal llamado clásico euroliguero de ayer. Para un equipo, el nuestro, que está lejos de su mejor momento, esta victoria de prestigio supondrá un chute de autoestima. Como bien señala el rotativo en su primera plana, es el séptimo triunfo consecutivo ante el archivillano de la esquinita, y Abalde resultó fundamental para procurarnos la victoria.
Lo de Mundo Deportivo hoy, vendiendo como un éxito el triste deambular de Roque por diferentes equipos, es de traca. Recordemos este incunable de Sport de cuando ficharon a Roque, que nos recordaba ayer nuestro estimado Paul Tenorio.
No diréis que nos os alegramos la mañana con cosas divertidas. Os dejamos con la portada del propio Sport.
Pasad un buen día.
Escribo feliz. Han pasado casi cuatro meses desde que publiqué en estas mismas páginas “¿Qué demonios nos pasa?” y era fruto de una desesperación compartida con muchos otros aficionados. Tenemos el mejor equipo del mundo, pero no funciona, decía entonces. Y era tan desesperante como cuando, de niño, los Reyes te traían tu regalo favorito… sin pilas. Lo que hoy vemos es exactamente lo contrario. Nuestro regalo ya tiene pilas. Y tiene pilas para rato.
Me quejaba entonces de que el Real Madrid no era capaz de jugar en equipo como en años anteriores, y de que nuestra suerte quedaba solo a merced de la inspiración individual de sus estrellas, que por otra parte se habían vuelto amarronas hasta extremos solo comparables con el patio escolar. Combinar en el Bernabéu entonces, allá por noviembre, era algo que hacían en exclusiva los cocteleros.
De medio campo en adelante, el Madrid se ha convertido en un show mágico donde cualquier cosa puede ocurrir. Lo justo es felicitar a Carletto porque la máquina ha despertado a tiempo
Hoy todo es diferente. El Madrid puede tener debilidades en defensa, pero de medio campo en adelante se ha convertido en un show mágico donde cualquier cosa puede ocurrir. Tengo para mí que hablaremos de esta delantera durante décadas. Vini está como una cabra y eso hace que sea imprevisible por dónde va salir. Rodrigo quiebra las leyes de la física con diagonales imposibles, hasta el punto de que el defensa lateral a veces ya no sabe en dónde está jugando. Bellingham y Mbappé combinan a velocidades indetectables por los radares de la NASA. Y el francés, además, ya no se enreda en recortes y bicicletas, va directo a la red.
Cuando sale Brahim tiemblan los defensas rivales, porque un cambio de ritmo y dos paredes puede dejarlos clavados en el verde como el Coyote cuando atravesaba con la cabeza el asfalto dejando huir otra vez al cabrón del Correcaminos. E incluso, ya lo hemos visto, Endrick no necesita absolutamente nada para marcar goles. Cualquier día meterá uno desde el banquillo, o desde el hotel, sin estar convocado.
Lo justo es felicitar a Carletto porque la máquina ha despertado a tiempo. Estamos vivos en todas las competiciones y, no me gusta aventurarme, pero hay un aroma a felicidad en el horizonte que difícilmente podría truncarse futbolísticamente; es decir, sin negreiratos ni ataques de celos de Ceferin.
Ya nadie puede decir que el Madrid no juega a nada. De hecho, juega a demasiadas cosas en cada partido. Me atrevo a decir que tenemos un comportamiento mucho más dinámico en el campo, en cuanto a estilo de juego, que en temporadas anteriores
Yo mismo critico al entrenador por lo mucho que le cuesta dar más minutos a este o aquel, o por reservar los cambios al minuto 70 (a veces 70 y diez chicles), o por empeñarse en bajarle los humos a Asencio, cuando el chaval ni siquiera había exhibido humo alguno, excepto el que sale por las orejas de los delanteros rivales cuando se cruzan con él. Pero más allá de esas críticas, una vez más, Carletto lo ha vuelto a conseguir. Pase lo que pase, seguimos teniendo a los mejores jugadores del mundo, pero además ahora ya se entienden entre ellos.
Ya nadie puede decir que el Madrid no juega a nada. De hecho, juega a demasiadas cosas en cada partido. Me atrevo a decir que tenemos un comportamiento mucho más dinámico en el campo, en cuanto a estilo de juego, que en temporadas anteriores. Lo hacemos en corto, en largo, tocando, directo, pasando por Modric, sin él, ceballeando al modo Kroos, o con un zapatazo de seis kilómetros de Asencio a los pies de Mbappé. Y otro dato: será por las lesiones, si quieres, pero cada vez tenemos menos “suplentes”. La sensación en este Madrid es que cualquiera puede ser titular. Y bordarlo.
Ahora ve tú y frena todo eso. Por una vez tenía razón Guardiola. No en lo que dijo, sino en lo que hablaba su expresión corporal en el banquillo tras ser arrollado otra vez por el Real Madrid. El gesto era claro: ¿qué demonios podemos hacer contra estos locos?
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El maldito cáncer se ha llevado antes de tiempo y muy joven a Javier Dorado. El talaverano tenía 48 años. Canterano madridista, vivió las mieles del éxito en la temporada 99-2000, en la que formó parte de la primera plantilla blanca que a final de curso acabaría levantando la Octava en París.

Nacido el 17 de febrero de 1977 en Talavera de la Reina, comenzó jugando a los siete años en el barrio de Santa María. Después pasa al cadete del Talavera y luego actúa en los equipos de las Peñas de Real Madrid y Athletic Club de la ciudad de la cerámica. Titular en la selección cadete castellanomanchega, llamó la atención de Paco de Gracia y el Real Madrid lo reclutó para su cantera. Se incorporó a las filas del juvenil B y año a año fue subiendo por el juvenil A, el Real Madrid C y el Real Madrid B. En el primer filial madridista coincidió con Cuchu Cambiasso, Rivera, Álvaro Benito, Rojas, Mista, Velasco o Tote entre otros, y fue Miguel Ángel Portugal el que le dio la titularidad.
En una entrevista para la revista oficial del Real Madrid en junio de 1997 ya comentaba que se fijaba en “Roberto Carlos, porque juega en mi puesto, pero además en Hierro, Redondo, Raúl…la verdad que en casi todos”. Su ídolo de niño era “Míchel, por su manera de jugar y su carisma y personalidad fuera del campo”. Además, comentaba que su “sueño es jugar en el Madrid, como el de todos, debutar en el Bernabéu. Todos soñamos con ese día, que a veces llega sin que te des casi cuenta” y daba tres nombres de futuros jugadores del primer equipo “Corona, Sousa y Rivera”. Por último, hablaba
de Guti con el que coincidió en el juvenil y de Raúl: “En sus casos están llamados a triunfar. Marcan la diferencia y tienen tanta calidad que es fácil aventurar su futuro”.
En la campaña 98-99 con Hiddink en el banquillo realizó la pretemporada en Suiza con el primer equipo jugando contra el Stade Nyonnais el CS Chenois. Sin embargo, fue Toshack el que le dio la alternativa en un choque oficial de la Copa del Rey ante las numerosas bajas. No fue el debut soñado puesto que saltó al campo como titular en aquella durísima derrota por 6-0 frente al Valencia en la ida de semifinales. Dorado era un lateral izquierdo de buena planta, con vocación ofensiva, cimentada en su época infantil cuando actuaba COMO delantero y centrocampista, disciplinado y trabajador en defensa, con un apreciable manejo de la pelota y un preciso toque para poner centros con la pierna zurda.
De cara a la siguiente temporada la baja de Robert Jarni, que se marchó en enero a la UD Las Palmas, le abrió las puertas de la primera plantilla para ser la alternativa de Roberto Carlos. El brasileño apenas descansaba ni tenía lesiones por lo que no dejaba muchos resquicios de minutos a sus sustitutos, pero Dorado completó un total de siete partidos oficiales ese curso. El talaverano concedió una entrevista a MARCA en pretemporada tras jugar contra el Inter (conquistando el Trofeo Pirelli) en el Giuseppe Meazza en la que se mostraba muy optimista ante lo que se venía: “Por ahora están contando conmigo. Estoy muy ilusionado y mi mayor deseo sería quedarme. Cuando estás frente a Vieri tienes que pensar que juegas porque vales”.
Aquella campaña en Liga actuó en dos encuentros ante el Valencia en Mestalla y el RCD Español en Montjuic, en la Copa en cuatro contra el Zaragoza en La Romareda, en los dos de la eliminatoria contra el Mérida en la Copa y en la ida de semifinales ante el RCD Español en el Santiago Bernabéu y en el Mundialito de Clubes en el partido por el tercer puesto contra Necaxa.
En ese duelo contra los mexicanos se marchó con mal sabor de boca al marrar uno de los penaltis de la tanda. En la Champions no gozó de oportunidades, aunque sí estuvo convocado para siete encuentros: en la primera fase
contra el Molde, en la segunda liguilla en los dos partidos contra el Rosenborg, frente al Dinamo en Kiev y el Bayern en Múnich y en la eliminatoria completa contra el Manchester United de cuartos de final. El mejor recuerdo de su carrera fue en París cuando el equipo blanco levantó la Octava.
En el mercador de invierno del 2000 tuvo bastantes propuestas para salir cedido del Real Madrid, pero prefirió quedarse. El Sevilla, Real Betis, Real Oviedo y Las Palmas fueron algunos de los clubes que llamaron a su puerta. Finalmente abandonó la entidad de Chamartín en verano con destino la UD Salamanca al que llegó cedido el curso 2000-01. Un año más tarde, también fue a préstamo al Sporting de Gijón. Su desvinculación total con los blancos se produjo en 2002 cuando fichó por el Rayo Vallecano. Más tarde, volvería a vestir la camiseta del Sporting y también pasó por el RCD Mallorca y el Atlético Baleares, donde colgó las botas por una grave lesión de rodilla.
Dorado también fue internacional en las categorías inferiores de la selección española. En varias ocasiones defendió la sub15 y también estuvo seleccionado por la sub16, la sub17 y la sub18. En la sub21 de Iñaki Saez jugó cuatro encuentros, dos de ellos en la Eurocopa celebrada en la República Checa. Además, estuvo en la preselección de la selección olímpica para Sidney 2000, aunque finalmente fue uno de los cuatro reservas.
DEP.
San Sebastián es una ciudad costera, donde el Rey D. Alfonso XIII y su esposa, la Reina Doña Victoria Eugenia, iban a “tomar los baños” en la playa de La Concha, poniendo de moda entre la alta sociedad española lo que luego se convirtió una costumbre de todos los españoles, como es el ir a la playa. Como costera, también es marinera y, desde tiempos del antiguo estadio de Atocha, en Donostia tienen la costumbre de hacer explotar cohetes cuando se marcan goles mientras juega la Real Sociedad, de forma que si marcan los locales se tiran dos cohetes, pero si marca el visitante se tira uno solo. La razón de este marcador pirotécnico no es otra que los marineros del puerto de San Sebastián y los que están pescando cerca de la costa se enteren de cómo va el partido de los Txuri Urdin. Pues bien, en el partido de ayer, en la ida de la semifinal de Copa entre la Real Sociedad y el Real Madrid, sólo se escuchó un cohete. Bueno, quizás fueron dos, el primero, el estruendo que tuvo que provocar el misil de la zurda de Endrick que entró como una exhalación en la portería de Remiro y, el segundo, el propio del curioso marcador público de Anoeta (perdón, Reale Arena).
El Real Madrid, con muchos cambios en el once inicial, el día en que Vinícius estrenó capitanía de inicio en un partido oficial (con 24 años, no lo olvidemos), el día en que Brahim cumplió 100 partidos oficiales con el Real Madrid y Rüdiger llegó a los 100 partido totales (amistosos incluidos) vestido de blanco, hizo una faena de aliño para llevarse el partido y encarrilar la eliminatoria frente a los animosos y no siempre limpios jugadores donostiarras. Los jugadores blancos hicieron el partido necesario para ganar, pero lo hicieron con recuerdo al equipo más habitual, esto es, siendo un equipo, solidario, con piernas, con garra, con “eneryía” (Ancelotti dixit). En una palabra, el Real Madrid, como dije en un artículo anterior, está alcanzando ya la velocidad de crucero justo en el momento de hacerlo, cuando se juega el turrón de la temporada. Salvo la lesión de Dani Ceballos, que espero y deseo que se recupere bien y lo antes posible, se saldó de forma más que satisfactoria el envite de San Sebastián, donde bien pudieron escucharse más cohetes en la playa, pero de uno en uno, si no hubiera sido por la actuación estelar del porterazo que es Remiro.
Antes de seguir, no hay que olvidar, es más, hay que recordar a diario, que el Fútbol Club Barcelona estuvo pagando durante, al menos 17 años, 8,4 millones de euros, al menos, al vicepresidente del CTA para, en palabras propias, obtener neutralidad en los arbitrajes, que se compraron el sistema arbitral español y que el asunto está en los tribunales de justicia, siendo el Real Madrid Club de Fútbol el único club que se ha personado en el procedimiento como acusación particular en calidad de perjudicado. El único. Que nadie se llame a engaño. El Barcelona y Negreira, Negreira y el Barcelona, no sólo perjudicaron al Real Madrid, perjudicaron a todos y cada uno de los clubes de primera y segunda división en aquella época (que se sepa) y todos, a excepción de los blancos, están mirando para otro lado, poniéndose de perfil y coadyuvando para que la corrupción federativa y arbitral subsista manteniendo a aquellos árbitros en la actualidad. Que no se olvide.
El Real Madrid, como dije en un artículo anterior, está alcanzando ya la velocidad de crucero justo en el momento de hacerlo, cuando se juega el turrón de la temporada
Y para muestra, un botón. Laporta, Cerezo, Gil Marín, Simeone y todo el que quiere declaran que la liga está adulterada, que está peligrosamente preparada, que esto debe cambiar, siempre cuando una decisión favorece al Real Madrid, claro, y no pasa nada, como si no se hubiera dicho, incluso se les disculpa por los nervios del momento. Lo hace el Real Madrid en un comunicado y nos enteramos que la RFEF, donde Tebas es vicepresidente, va a abrir expediente sancionador al club blanco. No es de extrañar que nos sancionen, es más, estoy convencido de que lo harán, culminando la desfachatez y la doble (o triple) vara de medir de estos dirigentes que tenemos en el fútbol patrio.
A todo esto, el comité de disciplina de la RFEF ha quitado la tarjeta roja al jugador del Betis Antony, que fue expulsado la jornada pasada por una entrada sin balón. Podemos entrar en si era o no era, si le da o no le da, es una jugada en la que se puede interpretar el color de la tarjeta, fútbol, vaya, pero, lo que es inexplicable es que no le quiten la tartera roja a Bellingham después del famoso “fuck off”, que fue expresado por Munuera en el acta como “fuck you”, o sea, se pasa por alto la falsedad en el acta del árbitro pero se sanciona al jugador, de traca.
Quiero pararme en un detalle. El trencilla Trujillo Suárez, árbitro que no pasó de segunda división en el campo, es un habitual del VAR de primera, curioso. Fue el encargado de la siniestra sala en el partido que jugamos en El Sadar contra Osasuna, donde se omitieron cuatro penaltis a favor el Real Madrid y donde este elemento avisó de “algo” a Munuera para que pitara penalti a favor de Osasuna y pudiera empatar el partido. Pues bien, esos claros errores de Trujillo desde la sala VOR han sido premiados con la ida de la semifinal de Copa entre el Código Penal andante y el mejor equipo de Canillejas. El mensaje es claro: pita en contra del Real Madrid y serás premiado, si no ascendido o elevado al edén de la internacionalidad.
Se preguntarán ustedes con lógica ansiedad a dónde quiero llegar. Muy sencillo. No es necesario pagar a un árbitro para comprarle, no es necesario darle un sobre antes o después un partido para que arbitre en uno u otro sentido. Sólo es necesario que los árbitros en general lean las señales que mandan desde el CTA y, por ende, desde la RFEF. Tú pita tranquilo, que si lo haces en el sentido que queremos, te trataremos bien. Trujillo Suárez se ha embolsado más de 10.000 euros en el mes más corto del año, siendo responsable del VAR. Cuanto más favorezca al equipo o a los equipos correspondientes y más perjudique al Real Madrid, mejor le irá. Esto lo saben todos, esto es el “método Negreira”, esto es lo que quiere erradicar el Real Madrid del fútbol español y esto es lo que no quieren que se limpie, por lo que sea, desde los estamentos futboleros patrios y desde el resto de los clubes, que se saben cómodos con el dislate actual. Esto es lo que tenemos y para liquidarlo debemos luchar todos, pero todos, en los foros adecuados y en las redes sociales, todos. La lucha debe ser constante y permanente.
Les dejo, no sin antes hacerlo con la frase de mi amigo Javi: ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida. ¡Hala Madrid!
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Buenos días, amigos. El Real Madrid tiene un pie en la final de la Copa del Rey tras derrotar anoche (por poco no podemos decir “hoy mismo”, con estos horarios) a la Real Sociedad. Fue por 0-1, y el tanto lo marcó ese obstinado del gol de muslos inabarcables que responde al nombre de Endrick.
Endrick no juega mucho, porque tiene por delante a los mejores delanteros del planeta, pero casi siempre aprovecha los ratos que le dan para reventar las redes rivales. De hecho, es el máximo goleador del Madrid en la competición, con cuatro dianas. Anoche no reventó la red. Se conformó con hacer un control orientado con el pecho tras un fantástico pase largo de Bellingham y acariciarla suavemente con el exterior de su bota zurda para batir a Remiro.
“Cañoncito Endrick”, titula Marca, estableciendo una comparación subliminal con Puskas. Hombre, todavía le queda para llegar allí, pero si atendemos al trallazo al larguero que metió después entenderemos que nos encontramos ante una de las piernas izquierdas más privilegiadas del balompié mundial, y en eso nuestro hombre puede seguir los pasos del gran Pancho.
“Lunin y Tchouaméni, también crecidos”. Absolutamente de acuerdo. No hay ningún otro equipo en el mundo que cuente con un portero suplente como el ucraniano, y no hay jugador más injustamente tratado por los medios y por parte de la afición que el francés. Da igual donde le pongas, va a rendir como central y (sobre todo) como medio. Para leer qué tal jugaron tenéis en esta vuestra casa la crónica y las notas de Genaro Desailly.
Marca alude también a la desgraciada lesión de Ceballos (que también jugó muy bien, como viene siendo habitual en él). Desde estas páginas hacemos votos para que no sea nada grave y Dani pueda estar de vuelta lo antes posible. Pueden ser semanas, esperemos que no meses.
Sobre una foto de Endrick abrazado a Bellingham -otro que brilló a enorme altura-, As coincide en la línea insinuada por Marca, y también lo hace en lo relativo a destacar un hecho impresentable: el partido hubo de ser detenido por insultos graves a Asencio (“Asencio, muérete”), y el joven central tuvo que ser sustituido por estar emocionalmente afectado por este hecho, según aclaró el propio Carletto en rueda de prensa. Sería conveniente que desde el club se mostrara todo el apoyo posible al futbolista, destacando la fe en su inocencia. Hay que sacar los cañones grandes porque el antimadridismo, en masa, está decidido a vejar a nuestro jugador e impedir, básicamente, que pueda jugar lejos del Santiago Bernabéu.
Apoyen a Asencio. Hagámoslo también los madridistas que estamos en las redes sociales. Háganlo en el campo sus compañeros. En este sentido, el modelo es Vinícius, que ayer ejerció por primera vez como capitán y no solo jugó muy bien en un registro nuevo (casi como creador de juego), sino que ejerció la capitanía con un enorme sentido de la responsabilidad. Quizá porque -por desgracia- él ha vivido en sus carnes infinidad de situaciones de acoso, en su caso con tintes racistas, está especialmente sensibilizado, y fue él quien no dudó en acudir a Sánchez Martínez para hacerle partícipe de los incalificables cánticos en la grada. El árbitro aplicó perfectamente el protocolo, publicándose un aviso en las pantallas y la megafonía de Anoeta. Por cierto, en Anoeta hubo también gestos simiescos dedicados a Vini.
Con este llamamiento de unidad en torno a nuestro futbolista, lo dejamos por hoy. No sin antes reiterar que nosotros, La Galerna, también creemos en la inocencia de Asencio.
Os dejamos con las portadas cataculés.
-Lunin: SOBRESALIENTE. Absolutamente perfecto en las no pocas ocasiones en que fue requerido.
-Asencio: APROBADO. Cumplió como lateral, pero su tarjeta amarilla y los cánticos en las gradas aconsejaban sus sustitución al descanso, cosa que hizo Carletto.
-Tchouaméni: SOBRESALIENTE. ¿Quién dijo que no puede jugar como central? Exhibición total, que extrapoló a los minutos finales en los que volvió al centro del campo.
-Rüdiger: NOTABLE. Firme.
-Fran García: APROBADO. Voluntarioso pero en última instancia flojo. Es verdad que sus compañeros tienden a ignorarle cuando busca posiciones de ataque.
-Camavinga: APROBADO. De menos a más, pero sigue sin ser el de los dos últimos años.
-Ceballos: SOBRESALIENTE. Se vacía, y todas las cosas encajan a su paso. Rezamos por que su lesión no sea grave.
-Bellingham: SOBRESALIENTE. Control, liderazgo, sentido. Hubo algún córner que no remató él. Tuvo dos disparos lejanos tremebundos, pero Remiro impidió el gol.
-Güler: SUSPENSO. No estuvo, pero se le espera.
-Vinícius: APROBADO ALTO. Erró con malas decisiones en algunos contragolpes, pero se vació y, ejerciendo a ratos prácticamente como centrocampista, brindó pases brillantes.
-Endrick: NOTABLE. Golazo y trallazo al larguero. A veces peca de inexperiencia, pero es una fuerza desatada de la Naturaleza.
-Lucas Vázquez: APROBADO. Cumplió en el segundo tiempo.
-Brahim, Rodrygo, Mendy: sin calificar.
-Ancelotti: APROBADO. Probó, rotó y ganó.
Arbitró José María Sánchez Martínez del colegio murciano. En el VAR estuvo Figueroa Vázquez.
Partido de pierna dura, intenso y con bastantes faltas. Intentó dejar jugar y eso le hizo obviar algunas entradas claras que eran infracción. Se pidieron cuatro penaltis pero ninguno lo fue. En el primero Rüdiger y Kubo porfiaron por el cuero y el japonés se marchó al suelo. Nada. En el segundo Vini cayó ante Aramburu, que le tocó con el trasero, pero no suficiente para la pena máxima. En el tercero el balón impactó en el codo de Aguerd cuyo brazo estaba pegado a la espalda. Y el último en el 95': piscinazo de Kubo ante Mendy que ni le roza.
Solo hubo dos tarjetas y ambas justas para dos jugadores visitantes. En el 45', una entrada abajo de Asencio sobre Barrenetxea y en el 85', un agarrón de Lucas a Sheraldo Becker. Sánchez Martínez, BIEN.
El Real Madrid ha dejado encarrilado en Anoeta su pase a la final de la Copa del Rey al vencer 0-1, gol de Endrick, a la Real Sociedad. Fue un partido serio que dejó el sabor agridulce de que pudo dejarse la semifinal vista para sentencia.
El once que presentó Ancelotti fue, de mediocampo hacia adelante, de los que gustan a ese sector de la afición que clama por rotaciones y otorga gran importancia a ver en acción a todos. Un once muy copero en todo caso, ya que Endrick y Güler han formado parte de las alineaciones blancas en el torneo. En defensa, en cambio, se dieron cambios que hicieron arquear una ceja a todo el mundo menos a Ancelotti, el revés de lo que suele suceder. La vuelta de Tchouaméni al centro de la zaga y el experimento de Asencio como lateral sonaba a probatura extraña justo cuando el puzzle táctico del técnico de Reggiolo parecía haber hecho click. Sí había hecho click, ¿para qué esos cambios? Con la recuperación de Mendy, no se entendía bien tampoco la presencia de Fran, estando por ese lado la amenaza de Kubo. La capitanía de Vinícius agregaba otro excedente de curiosidad. Las novedades le salieron a Carletto unas mejor que otras, pero bien en general. Güler no. Güler parece extraviado en algún lugar muy melancólico. No se descarta que sea el propio Carletto quien le conduce al laconismo.
Nada más comenzar el partido, Lunin tuvo que intervenir a los pies del propio Kubo, salvando los muebles. La Real presionaba muy arriba y el Madrid tenía dificultades para cruzar el centro del campo, aunque una gran arrancada de Bellingham terminó en un tiro muy desviado de Güler. Los jugadores de la Real rascaban a base de bien, conscientes de que el rival del Madrid, por definición, suele tener carta blanca para esos menesteres.
Tras un arranque de pujanza, el partido entró en un terreno anodino. El Madrid empezaba a combinar, aunque sin crear peligro. Al no olerla en la línea de tres, Güler se retrasó unos metros. Endrick no la había visto a los casi veinte minutos, pese a que tiraba infructuosamente desmarques.
Pero en una de estas le vieron, y tuvo que ser Bellingham. Fue un pase largo digno de Kroos, el brasileño la impulsó con el pecho, se plantó delante de Remiro y definió con la izquierda con el exterior.
El 0-1 espoleó a los locales, que volvieron a obligar a intervenir a Lunin por medio de un tiro de Brais. La reacción ante el gol blanco (hoy naranja) tuvo otra manifestación en una gran oportunidad de Oyarzabal. Lunin se le hizo gigante, como a continuación se hizo Remiro ante Vinícius para sacarla a córner tras recibir este de Bellingham. El inglés ya había completado media hora excelente, lanzando el contragolpe visitante y rematando prácticamente todos los córners.
Tchouaméni se lucia en cruces providenciales, en particular tras una incursión de Barrenechea. Ceballos, muy implicado, brindaba control del juego. Por contra, Camavinga se mostraba más bien atolondrado, en su línea reciente. Güler estaba desdibujado, y no se entendía que el menos no le dejaran hacerse cargo del balón parado. Con luces y sombras, el Madrid tenía el partido relativamente controlado. El más incisivo de los locales, no obstante, volvía a hacer de las suyas: Barrenechea lanzó un trallazo desde la esquina que obligó a Lunin a la mejor parada de la noche.
Antes del descanso, Sánchez Martínez dio indicación a los delegados para que cesaran unos cánticos contra Asencio en la grada de Anoeta. A resultas de esto, y también de que tenía una tarjeta, Ancelotti lo sustituí por Lucas Vázquez en el descanso.
Nada más comenzar el segundo tiempo, Lunin volvió a lucirse con una parada de reflejos a cabezazo de Oyarzabal. El Madrid confirmó el toma y daca con un pase excepcional de Vinicius, un control sensacional de Endrick y un chutazo de este al larguero. Daba la sensación de que el Madrid, que salía al contragolpe con bastantes efectivos, podía sentenciar la eliminatoria. Se imponía la ley de Bellingham, pero resultaba una pena que no se gestionaran mejor esas jugadas. Vinícius desaprovechó un par de ellas, aunque curiosamente estaba brillando cuando se ponía a repartir el juego, casi como centrocampista.
Todo apuntaba al 0-2. Lucas tiró fuera después de recibir un gran balón de Camavinga tras arrancada de este mismo batiendo líneas. La Real había decaído físicamente, por lo que Imanol puso en juego a Bécker y Pablo Marín. El cambio de Ancelotti, por su parte, fue netamente defensivo: metió a Alaba y sacó del campo a Endrick, reconstruyendo al equipo con Güler como hombre más adelantado.
El Madrid parecía demasiado conforme, renunciando a sentenciar. Para los últimos minutos, metió a Brahim y Rodrygo. La sensación es que cualquiera de los dos podía liarla. Antes de eso, Remiro hizo un paradón a disparo de Bellingham.
Le sentaron bien los cambios al Madrid. Bellingham volvió a obligar a Remiro a sacar una mano prodigiosa. Tchouaméni, soberbio, remató fuera un córner. El final del partido, sin embargo, dejó un sabor agridulce por la lesión de Ceballos. Esperamos que no sea nada grave.
0-1 y al Bernabéu. El acceso a la final de Copa parece diáfano.
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