Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, amigos. La selección española de fútbol femenino se clasificó ayer, gracias a un gol de Aitana a pase de Athenea, para la final del Europeo correspondiente, lo que prácticamente copa la totalidad de las portadas deportivas del día.

Nos felicitamos por esta clasificación y hacemos votos por una hermosa victoria en la final, donde las talentosas y denodadas damas de España se batirán ante la Pérfida Albión (que es otra selección, no una señora malvada en concreto. Lo aclaramos para que no se nos acuse de nada). El partido fue intenso y, aunque El Rojo -que es como habrá que llamar a la selección femenina si la masculina es La Roja- tuvo ocasiones claras durante el tiempo reglamentario, fue preciso llegar a la prórroga para alcanzar el objetivo, por el cual felicitamos a las (ya casi) campeonas.

Disculparéis que no nos entretengamos demasiado en esto, pues como sabéis somos una publicación más ocupada en el fútbol de clubes que en el de selecciones. En los bajos de las primeras planas del día podéis rastrear otras noticias que nos afectan más.

Por ejemplo, esta: el Atleti ha fichado a Hancko, un defensa central eslovaco. Le ha costado 30 millones. Repasemos someramente el gasto del equipo del pueblo en los dos últimos veranos:

100 M por Julián Álvarez

50M por Ghallagher

40M por Sorloth

35M por Le Normand

42M por Baena

24M por Cardoso

21M por Thiago Almada

20M por Ruggieri

30M (ahora) por Hancko

Casi 350 millones en gasto en fichajes durante dos temporadas. El equipo del pueblo. No sabíamos que el pueblo estuviera tan forrado. En el entendido de que se trata concretamente del pueblo español, no nos extraña que Pedro Sánchez no se avenga a dimitir, llevando como ha llevado a la población del país a semejantes niveles de capacidad adquisitiva. ¿Por qué habría de dimitir un mandatario que ha llevado a su pueblo a semejante grado de opulencia? Sería como pedir la dimisión de Mohamed bin Salmán en Arabia Saudí.

No le demos más vueltas: si el equipo del pueblo puede permitirse gastar así, el pueblo tiene que estar forrado, y el jefe del ejecutivo de dicho país no debe sino sacar pecho y continuar con sus políticas de bienestar ciudadano.

Se nos ocurren otras preguntas a resultas de estas cifras, ciertamente impactantes. Por ejemplo: con semejante inversión en fichajes, ¿se le puede ya exigir algo al Cholo Simeone, quien a su vez es el entrenador mejor pagado por el pueblo (que, insistimos, debe tener una renta per cápita disparatada para poder remunerar de forma tan generosa a sus empleados)? Habida cuenta de este dineral gastado, ¿le demandará algo la prensa al Atleti? ¿Le exigirá algo su propia afición, o se seguirá contentando con que gane de vez en cuando al Madrid, quede tercero/cuarto en la liga y pueda seguir paseando nazis por todos los campos de España?

La otra noticia divertida del día tiene que ver con el club cliente de Negreira, y viene recogida en los altiplanos de su prensa afín. Los culés han cancelado su gira asiática por impagos del promotor de dicha gira. Como al club cliente de Negreira le cancelaran todo aquello en cuyo pago se retrasa, ni Laporta podría poner un pie en el suelo al levantarse por la mañana, a causa del impago a la señora que friega dicho suelo.

Otra lectura interesante de este insólito suceso (pero ¿qué no es insólito en el mundo de luz y de color del inefable Jan?) es la que hacía algún tuitero (perdón: no recordamos quién). Si el club cliente de Negreira exige garantías para emprender un viaje transoceánico, ¿por qué demoniza a Nico Williams por demandar garantías de algo tan simple como su inscripción en la liga?

Pasad un buen día.

El 23 de julio de 1997, el Real Madrid cerró el fichaje de Fernando Morientes depositando el importe total de la cláusula de rescisión en la Liga de Fútbol Profesional. El equipo blanco culminaba así una operación gestada desde varios meses antes y en la que se retrasó más de lo esperado el pago del dinero al Real Zaragoza, el club de procedencia del delantero.

Nacido el 5 de abril de 1976 en Cilleros (Cáceres), el atacante español comenzó a llamar la atención de importantes equipos tras las temporadas 1995-96 y 1996-97 con el Real Zaragoza, donde superó la decena de goles en el Campeonato liguero. Anteriormente, había militado en el Albacete tras haber sido descubierto por Benito Floro. El extremeño era un nueve fuerte, luchador y trabajador que no rehuía el choque con los defensas rivales. Su gran punto fuerte era el remate de cabeza y el disparo a puerta con ambas piernas. Además, a nivel técnico tenía calidad, disponía de una gran movilidad y facilidad para el desmarque, y dentro del área poseía decisión para el remate e intuición para situarse en el lugar adecuado. En ocasiones se le achacaba que era un goleador muy de rachas, que cuando estaba fino veía la portería con gran facilidad, pero que en caso contrario podía estar un tiempo sin marcar.

El interés blanco quedó publicado el 14 de marzo en el diario Marca. El periódico indicaba que su gran valedor era el técnico Fabio Capello, que todavía no había decidido dejar el club blanco a final de curso y regresar al AC Milan. El jugador del Real Zaragoza encajaba “perfectamente en el prototipo de jugador que gusta a Fabio Capello: joven (21 años), alto (1,84), poderoso físicamente, fuerte en el juego aéreo y entre sus habilidades destacaba la facilidad que tiene a la hora de desmarcarse”. La cláusula ascendía a 1000 millones de pesetas, pero la intención de la directiva blanca era negociar con el club maño y meter en la operación a algún jugador que le interesara como Guti, Fernando Sanz y un guardameta.

Una semana más tarde, un nuevo equipo se sumó a la puja por Morientes: el Atlético de Madrid. Los rojiblancos tenían en mente deshacerse de Juan Eduardo Esnáider y fichar al extremeño en su lugar. En el diario AS, a finales de marzo, apuntaban a una primera oferta que consistía en 500 millones de pesetas y los jugadores Juan Carlos y Biagini. A Antic le gustaba mucho el ‘Moro’ y había sentenciado al delantero hispanoargentino tras su actitud después del partido de la Champions League contra el Ajax. Unos días después, lo que se cocía era directamente un trueque entre ambos jugadores. El Real Zaragoza no veía mal la operación ya que conocía a Esnáider de su etapa en la entidad entre 1993 y 1995.

Con el transcurrir de las semanas los colchoneros fueron virando en su interés por Morientes y se centraron en otros delanteros, principalmente extranjeros. Finalmente, acabarían fichando a Vieri. Por su parte, el Real Madrid tenía claro que Morientes era su futuro nueve y, cuando comenzaron los fuertes rumores de marcha de Capello y la llegada de Jupp Heynckes, nada cambió. De hecho, el alemán que dirigía al CD Tenerife, también le había sondeado la posibilidad a su presidente Javier Pérez de firmar al delantero. Morientes, ante todos los rumores, declaró en la concentración de la selección española estar “centrado solo en salvar a mi equipo. Ha sido una temporada muy complicada y lo único que me interesa es trabajar y cumplir mi labor en el Zaragoza lo mejor que pueda. A todo el mundo le gusta jugar en un grande y el Real Madrid es uno de los mejores equipos de Europa, si no el mejor, pero yo estoy en el Zaragoza y para mí es un gran equipo”. Mientras que le entidad maña reaccionó queriendo blindar al atacante mejorando el contrato y la cláusula, pero los representantes respondían que preferían esperar a final de temporada.

El 23 de julio de 1997, el Madrid cerró el fichaje de Morientes depositando el importe total de la cláusula de rescisión en la LFP. culminaba así una operación gestada desde varios meses antes y en la que se retrasó más de lo esperado el pago del dinero al Real Zaragoza

En los primeros días del mes de mayo se enfrentaron en un partido muy importante por la Liga el Real Madrid y el Barça. La previa estuvo caliente por varias declaraciones cruzadas entre José Luis Núñez y Lorenzo Sanz. El diario AS informó que el Barça se había entrometido en el fichaje de Morientes después de atar a Dugarry. Los azulgranas preguntaron a la directiva maña si los blancos habían cerrado el fichaje o tenían alguna oportunidad todavía de conseguir su traspaso. Sin embargo, el extremeño parecía tener claras sus intenciones, y el día 6 el periódico madrileño publicó unas manifestaciones en las que decía que “me veo en el Real Madrid, aunque no he puesto mi firma en ningún papel y hasta que no lo haga no estaré tranquilo”. Además, en esas mismas fechas en Marca, escribió José Félix Díaz sobre la reunión de Lorenzo Sanz con Alberto Toldrá, el representante de Morientes, para acercar posturas en cuanto a los términos del contrato del nueve. El presidente blanco tranquilizó al agente y le confirmó que pese a la marcha ya segura de Capello el cuadro blanco seguía queriendo a su representado. Además, la intención continuaba siendo no pagar la cláusula e incluir algún jugador del primer equipo o jóvenes de la cantera en la operación.

A finales de mes las negociaciones entre Morientes y el Real Madrid concluían, se hablaba de un acuerdo entre ambas partes y un contrato vinculante, de cinco años para AS y hasta 2003 según Marca. En cuanto a las cifras, se hablaba de una cantidad progresiva, con un primer año fijado en 80 millones brutos y el último alcanzando los 200 millones. Toldrá, Lorenzo Sanz, Juan Antonio Samper y Juan Onieva cerraron el fichaje, y en la entidad de Chamartín ya no descartaban para nada tener que abonar la cláusula íntegra para sacar al jugador del Real Zaragoza. Una última opción para incluir jugadores era Dani, que militaba ya en el conjunto maño, pero por el que el Madrid se guardaba una opción de repesca.

Las primeras palabras del ‘Moro’ después del acuerdo las sacó Marca el 4 de junio. El delantero manifestó que “el Madrid es el más grande. Yo me siento preparado para cualquier reto. Todo lo que sea progresar en tu actividad es bueno y se trata de oportunidades que hay que afrontar de manera positiva, sin temor a la presión. Jugar en un club como el Madrid es el reto de todo futbolista, porque supone llegar a lo máximo. A mi edad, te sientes con fuerzas e ilusión para cualquier cosa. Me decidí por el Madrid porque enseguida vi muy claro que era mi gran oportunidad. Lo económico no ha influido para nada. Yo siempre digo que los trenes pasan solo una vez por tu puerta, y hay que intentar subirse a toda costa”.

El bagaje de Morientes en el Real Madrid fue fantástico, con dos etapas claramente diferenciadas. La primera fue antes de la llegada de Ronaldo y la segunda después del fichaje del brasileño. En las primeras cinco campañas fue el delantero titular del cuadro merengue, siendo un pilar fundamental en la conquista de las tres Champions League entre 1998 y 2002

Para formalizar el fichaje, únicamente restaba el pago de la cláusula de rescisión, algo que se dilató en el tiempo mucho más de lo esperado. En los últimos días de junio, se daba por hecho que el Real Madrid abonaría los 1000 millones sin falta el día 1 de julio, pero esto no se produjo. Una semana después, fuentes del club afirmaban que “Fernando Morientes será jugador del Real Madrid, lo que no significa que deba hacerse efectiva la cláusula de inmediato porque hay tiempo para hacerlo”.

El 9 de julio parecía haber novedades y en AS se indicaba que el Real Madrid pagaría en la sede la LFP el jueves o el viernes, días 10 y 11 de julio. Mientras tanto, el futbolista se encontraba de vacaciones y en Port Aventura concedió una entrevista a Marca. En ella explicó que “será bonita liarla en el Bernabéu. Voy a jugar en el Real Madrid y montar en estas atracciones es menos fuerte”. Además, comentó que no estaba “en absoluto nervioso” porque el Madrid no había pagado todavía y que su excompañero del Zaragoza Ander Garitano le había hablado “maravillas de la forma de trabajar de Heynckes”.

El día 13 no había confirmación del pago de la cláusula y en Marca la información nueva era que Lorenzo Sanz se había puesto manos a la obra tras unas vacaciones en el Caribe, y que por fin se depositaría el dinero esa semana. Tres días después, en el mismo medio, el presidente aseguraba que “ya hemos fichado a Morientes y Canabal”, y que el abono de la cláusula no corría prisa porque el trámite podía hacerse cualquier día antes de la presentación del equipo el día 23. Una nueva fecha para cerrar definitivamente el fichaje salió en la edición de AS del sábado 19. La noticia firmada por Joaquín Maroto informaba de que el lunes 21 los blancos acudirían a las oficinas de la Liga de Fútbol Profesional.

En Zaragoza, el presidente del club Alfonso Solans advertía el día 22 de julio que, si el Madrid no pagaba, Morientes se presentaría con el cuadro zaragozano y marcharía a la concentración del equipo en Biescas. El mandatario dijo que la intención del Madrid era depositar la cláusula de inmediato, pero que todavía no lo había realizado. Finalmente, el conjunto blanco apuró hasta las últimas horas antes de la presentación y pagó el día 23. De otro modo, el extremo no podría haberse presentado con el resto de la plantilla y enfundado la zamarra blanca. A las doce de la mañana se hicieron efectivos los 1000 millones e igualmente la institución madridista abonó el dinero para comprar la libertad de Dani. Los delanteros que jugaron en el Real Zaragoza el curso anterior volverían a ser compañeros en el equipo madridista.

El nuevo técnico Jupp Heynckes tenía gran confianza en su nuevo fichaje y adelantó que “este año se verán grandes cosas a Morientes”. El alemán, en un repaso a toda la plantilla que tendría a su disposición, definió así al delantero extremeño en AS: “Es una de las mayores promesas del fútbol español. Aunque el Zaragoza no ha realizado una buena temporada, él ha sido determinante en la salvación del equipo maño. Puede ser decisivo en su faceta goleadora junto a Suker y Mijatovic y su juego le puede dar frescura al equipo”.

Marca hizo un especial reportaje a Morientes por su fichaje y lo vistió de blanco (con la equipación de la temporada anterior) por primera vez unas horas antes de la presentación de todo el equipo en el Santiago Bernabéu. El delantero ya se sentía al cien por cien jugador madridista: “El presidente del Madrid ya ha pagado mi cláusula y ya soy futbolista del equipo madrileño. Para mí es todo un orgullo y ahora solo hay que pensar en trabajar al máximo para hacerse con un puesto. Se lo pondré difícil a Heynckes. Voy a trabajar a tope para que el entrenador cuente conmigo en el equipo titular”.

En la revista oficial del club también le dedicaron varias páginas pocos meses después de su desembarco en la capital. Morientes se sinceró sobre su meta: “Demostrar que puedo llegar a ser delantero centro del Real Madrid. Veo que la plaza de delantero está muy bien cubierta por jugadores de calidad, se llamen Mijatovic, Suker, Raúl, Dani o el propio Morientes. La última decisión la tiene el mister”. Además, se veía compatible con el croata: “Suker y yo somos dos jugadores completamente diferentes, pero claro que sí, podemos jugar en el mismo once. Se está centrando todo en un duelo entre los dos, pero hay más jugadores. Davor es un gran compañero, que me está ayudando mucho con sus consejos y su experiencia”.

Entre sus objetivos también estaba entrar en la lista de Javier Clemente para el Mundial de Francia’98, y se deshizo en elogios hacia su compañero y amigo Raúl: “Es el mejor delantero español en estos momentos. Hace tiempo que viene demostrando una calidad y una regularidad que le sitúan por delante de todos”. Por último, habló de su relación con Heynckes: “Muy buena. Existe el diálogo, y eso es muy importante. Hablamos mucho, y eso me permite conocerle mejor y saber qué es lo que quiere de mí dentro del terreno de juego”.

El bagaje de Morientes en el Real Madrid fue fantástico, con dos etapas claramente diferenciadas. La primera fue antes de la llegada de Ronaldo y la segunda después del fichaje del brasileño. En las primeras cinco campañas fue el delantero titular del cuadro merengue, siendo un pilar fundamental en la conquista de las tres Champions League entre 1998 y 2002. Uno de sus mejores momentos fue cuando abrió el marcador en la final de la edición del año 2000 contra el Valencia en París. Con el aterrizaje de Ronaldo perdió su puesto en el once y eso desembocó en una cesión al Mónaco en la temporada 2003-04.

Luego el azar quiso que se enfrentase al equipo blanco en la Champions League y fuera decisivo en su eliminación con un tanto en Madrid y otro en el estadio Luis II. En verano retornó a Madrid y jugó la primera parte del curso 2004-05 con los blancos, hasta que en enero dejó definitivamente la entidad para fichar por el Liverpool. Terminaba así un ciclo de seis campañas y media en las que consiguió 100 goles, tres Champions, 2 Ligas, 2 Copas Intercontinentales, 1 Supercopa de Europa y 3 Supercopas de España. Su carrera le llevó más tarde por el Valencia y el OM. Además, tuvo un papel importante en la selección española durante varios años, llegando a ser internacional en 47 ocasiones y marcando 27 tantos.

 

Fotografías: archivo de Alberto Cosín

En 1942, el poeta del tango Reinaldo Yiso hizo una letra para una música de Juan Puey que sin ellos saberlo se haría inmortal de la forma más insospechada. El tango en cuestión es El sueño del pibe y, a estas alturas,  más que un tango es un estado mental. Reinaldo Yiso narra en su canción cómo un chaval ha sido convocado para realizar unas pruebas en el club de sus sueños. Si resulta apto, podría llegar a profesional y con un poco de suerte, a estrella.

Desde su publicación hasta el día de hoy, El sueño del pibe se ha convertido en una expresión cotidiana para describir los deseos buscados con más ahínco, especialmente entre los jóvenes. Irremediablemente, la canción de Reinaldo Yiso y Juan Puey está unida al mundo del fútbol. En buena lid, muchos chicos anhelan convertirse en ídolos y mejorar su condición de base. Hasta el propio Diego Armando Maradona la cantó en su día en uno de esos espectáculos televisivos que se le brindaron a lo largo de su legendaria existencia pública.

No creo errar si digo que Maradona personifica ese tango como nadie nunca antes. Con él se nos fue parte del sueño de todos los pibes cuando el fútbol, parafraseando al poeta, era soñar con los pies. Esos excesos, esos ademanes imposibles de justificar también estaban dentro del mundo de ayer. De alguna manera, el inconsciente colectivo de la tribu todavía necesita amuletos a los que aferrarse.

Dioses de barro si quieren, pero dioses al fin. Durante mi breve etapa vital en Glasgow, además de ver camisetas de los Rangers y Celtic, me llamaba la atención la cantidad de camisetas de la Argentina de Maradona. Un día intrigado pregunté a un escocés y me respondió que, desde México ‘86, Maradona era un ídolo entre el pueblo escocés por destrozar a Inglaterra en aquel memorable partido. La fuerza del fútbol es así.

más de ochenta años después del tango, otro chaval representa el sueño del pibe. Este chico es Franco Mastantuono. Un elegido por los dioses del deporte

Ahora, muchos años después, un nuevo ídolo ha nacido en el país de Borges y Gardel. Ahora, más de ochenta años después del tango, otro chaval representa el sueño del pibe. Este chico es Franco Mastantuono. Natural de Azul, canterano de River Plate y de 17 años. Un elegido por los dioses del deporte. Porque con Franco hablamos de un superdotado. Hasta hace literalmente unos meses, Mastantuono compatibilizaba el fútbol con el tenis, en ambas disciplinas se mostraba tan habilidoso que nadie dudaba que pudiera convertirse en un profesional de élite en cualquiera de ellas.

Cuando las cosas se pusieron serias, Mastantuono optó por decantarse por el fútbol. Y parece ser que su olfato no le falló, pues hoy estamos usted y yo esperando con ansiedad su presentación con la camiseta blanca. A pesar de su corta edad, Franco es la sensación de Argentina. Ya es ídolo de River y ha debutado con la albiceleste. Para Lionel Scaloni es un serio candidato a estar en la lista final de convocados para el Mundial del 2026. Un seleccionador que aprobaba su llegada a Europa de la mano del Real Madrid y que no escatima elogios para la perla de River: “Si sigue así con esa cabeza y esas ganas de aprender, seguramente le vaya bien. Necesitamos que todo el mundo que esté alrededor de él, tanto su club como la selección y su gente, sepa que está con un chico de 17 años que tendrá su camino y tendremos que ayudarle entre todos a que sea mejor”.

Y a estas sensatas palabras del seleccionador campeón del mundo se suma un entorno mediático sorprendido con la madurez del chico. Basta con ver sus redes sociales y escucharle en las entrevistas para ver que estamos ante un jugador especial. Su capacidad de expresión y su comportamiento dentro y fuera de la cancha hablan bastante bien de él. Si algún lector todavía no ha tenido la oportunidad de conocerlo, recomiendo la entrevista que le hizo el periodista deportivo Gastón Edul en su espacio. Edul hizo una nota en su hogar y charló con él de forma distendida. Es un caramelito de conversación.

El Real Madrid ha comunicado que Franco Mastantuono será presentado con los 18 años cumplidos. Se comprende entonces que en algún punto entre el día 14 y el 19 de agosto, Florentino Pérez dará la bienvenida al argentino y dirá aquello de “Mastantuono, has nacido para jugar en el Real Madrid” o la no menos célebre “en el Real Madrid la exigencia es máxima”. Ambas frases ya son tan protocolarias e insignes para el madridismo como el escudo o el estadio. Necesitamos escucharlas cada tanto como necesitamos abrazar a nuestros padres por Navidad. Y el acto de presentación será emocionante y veremos en los ojos del joven Mastantuono el brillo del que al fin cumple un sueño, el sueño del pibe.

 

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Buenos días, amigos. Qué bien lo calcula todo el antimadridismo para seguir chapoteando en su permanente charco de bilis, creyendo darse la razón a sí mismo, sumido en la posverdad que cree alimentar perennemente, haciendo proselitismo de sus incesantes manipulaciones.

Y todo ello con un descaro, una falta de decencia intelectual y una desfachatez que les retrata como el frente ideológico más desvergonzado de la historia contemporánea del mundo. En el planeta ocurren cosas infinitamente más graves que el antimadridismo. Más tramposas y desvergonzadas, en cambio, pocas.

Resulta que han inventado un nuevo escándalo, por supuesto plenamente artificial, a cuenta de un par de nombramientos absolutamente irrelevantes en el seno de la RFEF. Uno es Yolanda Parga, responsable de fútbol femenino, que está casada con un empleado del Real Madrid. Ante este hecho, con nula relación con los arbitrajes del fútbol, o al menos del fútbol masculino, se rasgan las vestiduras los mismos que apenas han condenado el que un club pagara durante 17 años al vicepresidente de los árbitros. Pero es que no hace falta ni irse hasta Negreira. Se rasgan las vestiduras los mismos que durante lustros aceptaron como una cosa natural el que el vicepresidente de la RFEF, Joan Gaspart, jurara que haría todo lo posible para perjudicar desde su puesto al Real Madrid. Un somero repaso de videos de actuaciones arbitrales de la época demuestra, además, que tuvo bastante éxito en su declarada ambición. Ni Gaspart ni Negreira hicieron arquear una ceja a quienes hoy se llevan las manos a la cabeza por el inane nombramiento de Parga, persona que junto a su marido constituye, a lo sumo, un evitable escollo en la lucha cultural madridista ante tantísimo ceporro malintencionado.

El otro foco de polémica artificial es Chema Alonso, a quien le ha sido asignado un cargo relacionado con Inteligencia Artificial dentro de la RFEF. Chema Alonso es un declarado simpatizante del Madrid, aunque también ha añadido que bebe los vientos por el Atleti, equipo de su hija. Pues nada. Se lió parda, o mejor dicho: la liaron, con tanto ridículo como alevosía.

 

El propio Chema Alonso ha salido a la palestra en las últimas horas para aclarar pormenorizadamente que sus responsabilidades no tienen relación alguna con el arbitraje ni con el VAR.

Va a dar igual lo que aclare. La semilla de la infamia ya está sembrada por los mismos, por cierto, a quienes les parece fenomenal que la nueva cumbre de la organización arbitral está conformada por Fernández Borbalán (árbitro nombrado “talismán” del club cliente de Negreira por su prensa afín, y cuya carrera en Primera se desarrolló casi de manera matemática a la vez que los pagos al susodicho) y Prieto Iglesias (árbitro ascendido a Primera merced al Índice Corrector -o Corruptor- del propio Negreira a pesar de haber quedado clasificado en el número 16 según el ranking de actuaciones arbitrales).

Siguen teniendo el negreirismo en lo más alto del Comité Técnico de Árbitros, y montan el pollo por nombramientos absolutamente secundarios en el organigrama. ¿De verdad no pueden tener un mínimo de decoro, un atisbo de vergüenza?

Porque esto que habéis visto no es una reacción visceral. Es un movimiento calculado al milímetro por Tebas, que es el jefe en la sombra de todo este cotarro, para agitar un revuelo mediático de presunto favor al Madrid cuando lo que se está montando es un aquelarre en sentido contrario, comandado por Borbalán y Prieto, los auténticos responsables del cotarro arbitral y orgullosos epígonos de José María Enríquez Negreira.

Y esto es lo que está pasando. Las portadas del día nada tienen que ver con esto, pero os las dejaremos ver porque de eso va esta sección. Corregimos: esta sección, como muchas otras cosas con cabida en La Galerna, va de defender al Real Madrid de tanta vileza institucionalizada. Estamos hartos, lo que no significa que no pensemos continuar. De sobra sabemos que seguiremos haciendo falta.

Pasad un buen día.

PD: Ánimos a la Selección Española en su semifinal ante Alemania, en el Europeo de fútbol femenino.

Se habla de Rodri para el Madrid como si fuera un Rodri cualquiera. Un Rodri que es un Rodrigo, pero le llaman Rodri, como a Pedro le llaman Pedri: detalles reveladores. Pero este Rodri Balón de Oro tan merecido como tantos otros no es un simple Rodri. Es el Rodri que se mofó de quien era (es) el auténtico Balón de Oro.

Se mofó de a quien le habían robado el trofeo que le pertenecía usándole a él, a Rodri, como instrumento de la canallada. Así que Rodri no es más que una llave más del manojo del conserje o de los conserjes que manejan el edificio del fútbol: ese “deporte” que es El retrato de Dorian Gray donde la nostalgia es el espejo de la triste realidad.

Como mujer a la que le gustan los hombres, Rodri no es, además, ni siquiera medianamente atractivo. Y no hablo de atracción física o sensual, que no viene al caso, sino de conformación como tal hombre. Modric, por ejemplo, es un hombre en el sentido al que me refiero, y no es precisamente Paul Newman.

A Rodri, pobre, le define su nombrecillo (Rodri no es para el Real Madrid como las bicicletas sí no eran para el verano), que acompaña a su mirar de Mundo Feliz donde sus individuos tienen la sangre de otro color, donde el madridismo no se impregna, donde la camiseta blanca no se mancha.

Rodri se mofó del futbolista (del Real Madrid) de quien él sabía que era el trofeo que le dieron a él por ser un fulano del sistema. Podría haberlo aceptado y celebrado sin más, pero lo hizo mofándose de quien todos se mofan no se sabe muy bien por qué, o sí.

Lo cual es aterrador por la nada, por el odio sin razón. Tanto como aterrador no es que Rodri fiche algún día por el Real Madrid, pero con él vestido de blanco se perdería la futura nostalgia de los héroes verdaderos que han construido el más íntimo Madrid de cada uno.

 

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El CTA acaba de presentar su alineación completa para la temporada 2025/26. Un batiburrillo de capacidades y habilidades de difícil ligadura. Un equipo directivo que no contentará a tirios ni troyanos, pero que es probablemente la mejor jugada de Louzán desde que está en el cargo. Ha conseguido componer un staff que no gusta a nadie, lleno de villanos reales (los herederos de Negreira) y virtuales (teóricos, futuribles, espejismos en el cerebro culé), que será criticado por todos. Ha conseguido liarla parda. Si todos critican al CTA es porque el CTA está en el buen camino. La crítica de RMTV, tangible, y la imaginaria del ejército de amebas de las redes culés quedarán neutralizadas entre sí como si pesaran lo mismo las facturas que las calumnias. Desde hoy, Louzán es digno de entrar en el bestiario de los supervillanos Lex Luthor, Goldfinger, Le Chiffre, capaz de un refinamiento en la maldad muy superior a la zafiedad cotidiana de Tebas.

Puede que se trate de una regeneración en dos pasos. Primero nombras a los secuaces del negreirato para observar la reacción en El Estamento (arbitral, se entiende) con un presidente anónimo, inofensivo, a la cabeza. Todo tranquilo... no hay rumores, ni protesta, no hay incomodidad interna. Cualquiera con una sagacidad promedio llegaría fácilmente a la siguiente conclusión: "todo está podrido" y tendría entonces la certeza de que hay que fumigar el arbitraje con una Karcher con depósito XL lleno de lejía. ¿Es eso, señor Louzán? ¿Necesitaba esta prueba para saber que no le sirve ni uno?

Sorprendentemente, con la edad me estoy convirtiendo en una persona más optimista en algunos aspectos de la vida. En otros sigo siendo el pesimista antropológico que debe ser un buen central, como decía el bueno de Ancelotti: no esperar que llegue el error del delantero rival, sino forzarlo tú mismo o detenerlo por velocidad, por anticipación, por superioridad física y si no queda más remedio, por testosterona, en esa secuencia correlativa. No me veo capaz de hacer de central esta vez.

Tengo una teoría y un vaticinio sobre el recorrido de Chema Alonso en el CTA. Conozco superficialmente al personaje y a la persona, muchos testimonios, algunos cercanos, desde múltiples ángulos y dimensiones. Lo que es seguro es que no se va a librar de la crítica unicelular de ese club del que usted me habla. Por una vez acertarán: Chema es Madridista. Así, con mayúsculas. Pero van a alucinar. Les esperan emociones fuertes.

La misión de Chema no puede ser otra que la de objetivar las decisiones VAR y acabar con la discrecionalidad. La tecnología democratiza por definición. Si el algoritmo funciona, un penalti siempre será penalti, a favor y en contra de cualquier equipo. Una inteligencia artificial bien entrenada puede identificar jugadas idénticas o con un grado de afinidad muy alto en fracciones de segundo, a efectos de aplicación del reglamento. Los denostados vídeos de RMTV han dado resultado. Alguien parece haber caído en la cuenta de que el "error humano" venía estando demasiado cerca de la prevaricación y probablemente ha reconocido que la tecnología puede cometer errores, pero siempre serán los mismos para todos hasta una nueva versión en la que ya no los cometerá. El factor de equilibrio de las decisiones que puede proporcionar la IA es definitivo, ajeno por completo al brutal y delictivo sesgo que hemos estado padeciendo durante décadas.

La misión de Chema no puede ser otra que la de objetivar las decisiones VAR y acabar con la discrecionalidad. La tecnología democratiza por definición

Mi lado pesimista, en cambio, me advierte de que Tebas necesitaba esto. Una coartada. Lo intentó con Nacho Tellado, que se atrevió a decir que el VAR era lo que es. En sus propias palabras, "una mierda". La respuesta larga fue todavía peor: un sistema no fiable, técnicamente muy deficiente y manipulable desde su erróneo diseño. Clos Gómez lo ratificó un tiempo después sin el menor atisbo de vergüenza, desprovisto de cualquier empatía, delante de las cámaras de televisión. Ahí quedó el testimonio, indeleble en nuestra memoria y multiplicado en las redes sociales para siempre, como prueba de los rasgos psicóticos del CTA: el árbitro elige el frame; el árbitro tira las líneas; el árbitro, probablemente repetidor de matemáticas en secundaria, jugándose millones de euros de los clubes, manipula las imágenes desconociendo la geometría e ignorando el huidizo "punto de fuga" que popularizó Tellado, para escarnio permanente de Rafa Guerrero.

Respecto a Mediapro y su capacidad manipuladora... ojo: Alonso es un "techy". Entiende el lenguaje de la tecnología, el negocio que genera, la responsabilidad social que conlleva. Tiene los conocimientos y la capacidad para detectar un algoritmo prevaricador, una realización tóxica, una preparación torticera del entrenamiento de la IA del fútbol (ya estaba tardando) para crear un VAR democrático. La velocidad a la que sucede la transformación de los procesos por una IA en cualquier actividad es vertiginosa. Podemos tener un VAR totalmente desatendido y deshumanizado (gracias a Dios) en unas pocas jornadas.

Chema Alonso es una apuesta arriesgada si tu finalidad es seguir prevaricando y blanqueando un sistema corrupto. Se daría cuenta ipso facto. No es la primera vez que un político le utiliza y sabe exactamente a qué huele una trampa. Sobrevivir en Telefónica a ciertos niveles está al alcance de muy pocos. Ni Alierta ni Pallete lo consiguieron. Mi optimismo, de nuevo, me hace ver este fichaje como un gesto de buena voluntad de Louzán para arreglar las cosas del fútbol en poco tiempo. O eso, o no sabe en el lío que se está metiendo.

Alonso es Madridista, sí, pero no saben lo que han hecho. Les cuento una leyenda urbana sobre el personaje: un poco por esnobismo y sobre todo por ideología, consiguió cambiar las normas internas de Telefónica para los coches asignados a los consejeros, que tenían que ser berlinas de lujo. Chema tuvo un superdeportivo eléctrico, para lo que hubo que cambiar el reglamento interno en una compañía que, pese a tener y ofrecer a sus clientes lo último de la tecnología, aún conserva costumbres atávicas y su nombre familiar en los pasillos de Distrito C, La Telefonica.

Chema es mediático, no dejará a nadie indiferente. Hace muchos años fue un reputado hacker, pero lo que es Chema hoy es lo que Umberto Eco llamaría un "integrado" en la cultura de masas. Es una persona con un conocimiento profundo de la tecnología y del negocio tecnológico, que le sirve para asesorar en estrategias a grandes empresas y mantener una reputación más allá de lo extravagante que pueda resultar su aspecto y el hecho de presentarse con su gorro de lana en agosto en cualquier parte. Pase lo que pase, un giro de guion a lo Christopher Nolan en el fútbol español. Atentos.

 

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Buenos días. El tipo que ha colocado Tebas al frente del CTA, un tal… Fran Soto —disculpad, emana tanto carisma que en ocasiones nos ciega y olvidamos su nombre—, ha presentado a su nuevo equipo. Si atendemos al nombre del órgano, Comité Técnico de Árbitros, no cuesta deducir que lo mollar es el tema arbitral, sobre todo, el referido al fútbol de élite masculino, por seguimiento y repercusión social, no por filias y fobias.

En dicho ámbito, destacan Fernández Borbalán y Prieto Iglesias, director técnico del CTA y responsable del VAR, respectivamente.

El principal mérito de Borbalán, como sabéis, fue ser el talismán del Barça, Sport dixit. Bueno, Sport y las estadísticas, que no habrían sido más favorables al FC Barcelona si hubiese arbitrado Joan Gaspart y Jota Jordi hubiera estado a cargo del VAR.

Por su parte, Prieto, además de pagar al hijo de Negreira, se dedicó a descender cada vez que le subían a Primera. Como recuerda Estrada Fernández, según los informes del sumario, Prieto concluyó la campaña 2017/18 en el puesto 16 de 22 del ranking de mejores árbitros de Segunda. Y le ascendieron.

‼️ Aquí tenéis la clasificación de 2ª división de la temporada Negreira 17/18

🔎 Según los informes del sumario, Sagués Oscoz debería haber sido 1º y Pérez Pallas 3º. Pero ascendieron Cordero (2º), Cuadra (7º) y Prieto (16º).

⚠️ Los descensos: Valdés (21º) y Figueroa (22º).… pic.twitter.com/Fg3R7GiSlV

— Xavi Estrada Fernàndez (@XavierEstradaF1) January 14, 2025

Si pones a un melón a trabajar de albañil, pronto se hace patente que no está capacitado para desempeñar el oficio, sobre todo porque los melones no tienen brazos ni manos y no pueden colocar ladrillos. Sin embargo, si tu intención es que el melón ejerza una función meramente estética —ya sabemos quién maneja el VAR—, es una buena elección, pues se trata de una fruta apetecible.

Es decir, los hechos demuestran que las dos principales personas del CTA no son las idóneas para ejercer sus responsabilidades. Por capacidad y por decoro, canta mucho designar como domador de árbitros al colegiado con estadísticas más favorables al Barça (y a su vez pésimas para el Madrid); y como encargado del VAR a un trencilla mediocre que pagó al hijo de Negreira.

Sin embargo, para los culés —y antimadridistas en general— lo escandaloso es que hayan nombrado Asesor de Innovación Tecnológica e IA a un madridista, Chema Alonso. El Madrid es el club con más seguidores, aunque solo sea por probabilidad, no es raro. El principal sostén, o sujetador, de las cosas de Laporta es otro madridista: Tebas. Es irrelevante jactarse de tal o cual cosa si luego tus actos demuestran lo contrario.

Chema Alonso, una suerte de Wally grunge con la enjundia y la autenticidad de un decorado de cine, es una excelente elección para trabajar en el órgano federativo dependiente de la RFEF. Se va a integrar a la perfección en el ecosistema del fútbol español. El hacker —otra licencia— fue el fichaje estrella de Telefónica. Su periplo en la teleco fue de fracaso en fracaso hasta el triunfo final: una buena cuenta corriente y un ego bien hinchadito. No se conoce ningún proyecto suyo exitoso en la operadora. Fachada, megalomanía y afición por el parné. El CTA es su lugar.

También han puesto el grito en el cielo los antimadridistas por que se mantenga en el equipo a la responsable del arbitraje femenino, Yolanda Parga, esposa de Mejía Dávila, delegado del Madrid.

En este sentido, mirad las declaraciones de Iturralde, colaborador necesario del sistema que presume de récord de derrotas del Madrid en el Bernabéu con él al silbato (el anterior pertenecía a su abuelo):

💣💥 @itu_edu reacciona a la REESTRUCTURACIÓN arbitral

😳‼️ "Solamente ha quedado una persona que es YOLANDA PARGA, que por casualidad es mujer del delegado arbitral del Real Madrid..."

🫵🚨 "O se regenera o no se regenera"

🔴 DIRECTO: https://t.co/0Eq1l9c4cQ pic.twitter.com/UkUmudtUnp

— El Larguero (@ellarguero) July 21, 2025

Itu, no es cierto que solo haya quedado Yolanda Parga, ahí siguen todos los hijos del Negreirato: los Munueras, Alberola, Sánchez Martínez, Cuadra, etc., con Borbalán y Prieto como guindas del pastel. Y sigue tal cual el andamiaje y el funcionamiento de la maquinaria. Una vez más, mientes.

La realidad demuestra la tremendísima influencia de Yolanda Parga en el fútbol femenino: el Barça arrasa en esta disciplina y el Madrid no ha ganado absolutamente nada. Igual que ocurrió con el Barça y Negreira, ¿verdad?. Las portadas también dejan patente el poder madridista de Yolanda Parga:

Como veis, las dos portadas madrileñas y la Sporting World, copadas de jugadoras del Real Madrid. La de Sport coge el relevo del diario de Godó y dedica su frontispicio a la presencia photoshópica de Rashford, pero aparece Cata Coll en una ventana inferior.

Los culés están buscando un Negreira desesperadamente en el Madrid, pero solo consiguen montarse películas en la cabeza.

Pasad un buen día.

Hay un cuento de Borges, El otro, en el que él mismo, de anciano, se encuentra con su yo adolescente. Ambos, el Borges viejo y el Borges joven, viven, cada uno en su propia dimensión temporal, junto a un río: uno, el primero, en Boston, al lado del Charles; el segundo, en Ginebra, junto al Ródano. El río, en este cuento, hace las veces de espejo, recurso que a Borges gustaba tanto. Con respecto a Vinícius y a Mbappé, podríamos decir que el espejo, en este caso, es el Real Madrid, trasunto del curso eterno e infinito de la historia del mundo. Aunque no son la misma persona, los dos futbolistas personifican un mismo destino: Vinícius ha sido, de blanco, lo que Mbappé podría de haber fichado —en el verano de 2017, o en el de 2018— por el Madrid; y el francés, lo que el brasileño de no haberse cruzado el Real en su camino cuando era un pipiolo del Flamengo.

Como en el relato de Borges, uno no existiría sin el otro.

Es decir, la incompatibilidad entre ambos, manifiesta sobre todo en el tercio decisivo de la pasada temporada, es tan extraña como, al cabo, previsible. Pues, como si se tratara de dos encarnaciones de las posibilidades de la vida de un mismo hombre, tanto Vinícius como Mbappé se empeñan en jugar el uno contra el otro, en el campo, antes de compenetrarse para conformar un tándem letal para los rivales. Son El Horla del cuento de Maupassant: una imagen deformada que a cada uno le devuelve el espejo, con la cara del otro, y contra la cual compiten, como si su afirmación en el mundo implicara la negación del compañero. Con lo cual se anulan entre sí los dos y, aún peor, dejan a su equipo, a menudo, con dos menos en el cacareado balance defensivo. Con las consecuencias ya observadas en los sucesivos partidos contra el Barcelona, el Arsenal o el PSG.

1-2: Adiós a la Champions, con alma y sin fútbol

El problema es gordo para Xabi Alonso pues, al fin y al cabo, estamos hablando de los dos mejores jugadores del mundo. A priori, pensar que semejantes dos fuoriclasse no pueden jugar juntos parece una tontería, un absurdo elemental, algo que no tiene sentido. Sin embargo, en este año que llevan conviviendo con la camiseta blanca no hemos visto demasiados ejemplos de buena cohabitación, para nuestra desgracia. Más bien el equipo ha funcionado mejor cuando alguno de los dos no era de la partida, caso por ejemplo del reciente Mundial, que por hache o por be se jodió cuando, en el once inicial, formó el Vinipé por primera vez, junto a Gonzalo. Ya reconoció Alonso que jugar con tres arriba fue un error, y yo espero que, más que por política, recurriera a ello por necesidad: acuciado por la baja de Trent y, pensando en el largo plazo, urgido a mostrarle a la dirigencia, por la vía de los hechos, la obligatoriedad de cambiar de esquema.

Vinícius ha sido, de blanco, lo que Mbappé podría de haber fichado —en el verano de 2017, o en el de 2018— por el Madrid; y el francés, lo que el brasileño de no haberse cruzado el Real en su camino cuando era un pipiolo del Flamengo

Mbappé, con dieciocho años, ganó la Copa del Mundo siendo la bandera de Francia. Fue una irrupción histórica, comparable a la de Maradona o Ronaldo Nazario, en su momento. Entonces, su techo parecía estar tan lejos como Saturno. Luego fichó por el PSG en lugar de aterrizar en el Madrid del threepeat. ¿Quién sabe qué jugador sería hoy, de haber pasado un lustro creciendo junto a los jerarcas, aún en plena posesión de sus facultades? Nadie nunca lo sabrá, pero sí sabemos que cuando la estrella de Cristiano Ronaldo se extinguió en el Madrid, un chico brasileño, que era más pasión y corazón que técnica y precisión, creció a la sombra de Benzema. En la vida, como en la Historia, no existen vacíos, siempre alguien ocupa el lugar de otro. En un parpadeo, Vinícius desplegó unas condiciones extraordinarias, que en su debut eran más un deseo que una verdadera proyección. Todo lo contrario que Mbappé, que pareció nacer ya viejo, es decir, maduro, cuajado como un coloso del fútbol.

Los adversarios

Desde entonces, el francés pareció ir gradualmente haciéndose peor, o más simple, a medida que Vinícius no paraba de crecer, de ensanchar su repertorio físico, técnico e imaginativo. Vinícius es una selva amazónica y Mbappé, una autovía de dos carriles. Ambas trayectorias, la declinante y la ascendente, coincidieron en agosto de 2024, por fin, en un mismo punto. Algunas veces, contadas, pareció que parpadease un imperio: se atisbó, quizá, una posibilidad. Pero “el hombre de ayer no es el hombre de hoy, sentenció algún griego”, escribió Borges en El otro. Y ni Vinícius mejoró a Mbappé ni Mbappé hizo que Vinícius picara aún más alto. El Borges anciano le confiesa a su alter ego que jamás escribirá una frase como l'hydre- univers tordant son corps écaillé d'astres de Victor Hugo y puede que Vini jamás realice un Mundial como el de Mbappé en Rusia. También cuesta imaginar a Kiki cargando sobre sus hombros, como un Atlas por chicuelinas, al Madrid en dos Copas de Europa, pero el elemento del Real es el milagro y los milagros, ya lo creo, existen.

 

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Siempre me gustó la canción My House, de Lou Reed. La primera vez que la escuché alcancé a intuir, bajo la dignidad reflexiva de una guitarra, un bajo y una percusión lentos y gentiles, la historia de un hombre que cuenta a su amigo muerto la sencillez afable y afortunada de su existencia. “I really got a lucky life / My writing, my motorcycle and my wife”, le detalla, dando a entender que estas tres cosas son todo lo que precisa en la vida. Yo no tengo motocicleta y necesito unas cuantas cosas más para sentirme afortunado, pero no por ello dejó de seducirme e intrigarme, desde las primeras escuchas, este casi desconcertante recuento de alicientes vitales, enumerados al amigo ausente con el fraseo tan característico del bardo neoyorquino.

Por alguna razón, el protagonista de la balada, tan extrañamente acogedora como enigmática, está convencido de que el amigo muerto está allí, con ellos. En la casa que da título a la canción. Con el tiempo me es dado saber que el narrador de la historia es el propio Reed, sin artificio alguno. Es un tema enteramente autobiográfico, y el amigo al que se dirige Reed es Delmore Schwartz, poeta y profesor de crítica literaria en la Universidad de Siracusa, amén de mentor personal del genio. “Delmore, I missed all your funny ways / I missed your jokes and the brilliant things you said”.

Delmore Schwartz

No sé cuánto tiempo tuvo que pasar, ni cuántas escuchas fueron necesarias, para que el interés me llevara a atender a la letra en su integridad. Para comprenderla de verdad, tuve de hecho que leerla, porque Reed pronuncia de una manera indescrifrable la palabra “ouija”. Nunca la habría reconocido sin verla en negro sobre blanco.

Lo han adivinado. La razón por la que Reed está tan convencido de que el espíritu de Delmore habita con ellos, en la casa donde él vive con su mujer, su escritura y su moto, es porque hicieron una ouija y Delmore se manifestó presente. Fue ahí cuando Reed, tan emocionado como su voz átona puede llegar a dar a entender, le explicó su vida allí, en la casa, formulando la sencilla trinidad, el secreto nada rebuscado de una existencia tranquila y sosegada. Y le expresó hasta qué punto añoraba sus comentarios y la risa que estos le provocaban.

Yo no tengo necesidad de hacer ninguna ouija para saber que Luis, que es mi Delmore, está con nosotros en la casa en la cual estoy pasando el verano, por la sencilla razón de que era la casa del propio Luis. Como Reed con su amigo, pero sin recurrir a formas extravagantes y sensacionalistas de contactos extrasensoriales, me solazo en la certeza pausada, casi rutinaria, de su presencia allí, y como no podía ser menos lo hago con una sonrisa, porque Luis era (es) un espíritu perennmente jocundo, dotado de una vis cómica inimitable. Al igual que le sucede al bueno de Lou en la canción, también echo de menos sus bromas y las cosas brillantes que decía. Hay, con todo, una plenitud confortadora en el modo en que esas bromas, esos dichos, esas expresiones tan propias de mi mentor y amigo, que en este caso era además mi primo, permean las paredes de la vivienda, como una aluminosis benigna.

Fue (es) un mentor en la vida y sobre todo en el madridismo, claro. Ya lo he contado otras veces. Único hermano madridista en una familia de atléticos, la de mi tío Luis, transmitió su fervor vikingo a su primo pequeño, mi hermano Ignacio, que a su vez me lo transmitió a mí. Los veranos eran territorio abonado para debatir sobre el equipo de nuestros sueños, y más aún: las pretemporadas yanquis de los de Toshack (o de los de Valdano, o de los de Zidane) nos hacían quedar de madrugada para asistir en directo, a través de la televisión, a partidos que tenían lugar allende los mares. En el mismo cuarto de estar donde ahora se sientan mis hijos a ver la tele y zanganear, Luis y yo veíamos jugar a los nuestros y charlábamos hasta que el día clareaba en el jardín, más allá de los pinos.

Este verano no ha habido casi partidos de madrugada, pero la casa es la misma, y las psicofonías imperceptibles de Luis y yo hablando de la falta de un defensa central solvente para la temporada que empieza, o discrepando en filias y fobias hacia los componentes del plantel, conforman el escenario inadvertido. La casa sigue siendo de Luis, lo será siempre, como lo será de su viuda, la maravillosa Isa, una persona excepcional, y de sus hijos, los inimitables Luis y Gonzalo. También es contractualmente nuestra desde hace unos días, pero nada en esta historia es ajeno a un peculiar sentido de la continuidad. Si miras hacia delante, concluyes que sigue y seguirá siendo la casa de esa familia queridísima, la de Luis. Si miras en el retrovisor, accedes a la certeza desconcertante de que siempre la sentí y por tanto fue un poco mía también, desde antes de tener a mi familia, a la cual me parece convocar desde el pasado, entre esas mismas cuatro paredes, para que se hagan presentes en mi porvenir, como si la casa hubiese sido entonces una ouija al revés, un mecanismo para contactar no con los muertos sino con los aún no nacidos, con mis Gonzalo, Jaime, Almudena y Guillermo, además de con Cristina, por supuesto. Es como si la casa nos convocara a todos y nos uniera desde siempre y para siempre, dos familias condenadas a quererse porque así lo manda El Rubio, que es como llamábamos a Luis y como se llamará la casa. Una placa con esas dos palabras y un escudo del Real Madrid va a presidir la fachada. Un día descorreremos una cortinilla y comeremos y beberemos, como al Rubio le hubiese gustado y como si la casa fuese una calle, que lo es: una calle que une lo pretérito y lo que ningún futuro podrá destruir.

Gracias, Delmore.

My house

Buenos días, amigos. Mundo Deportivo lleva unos días toledanos. Hay quien culpa a los becarios veraniegos, pero los becarios no son responsables de ser unos borricos. Habrá que culpar a quienes permiten que lleguen allí, o a la LOGSE, o en este caso a las leyes educativas catalanas, del monumental pifostio que en dos días seguidos está asolando las portadas del rotativo del Conde de Godó, grande de España.

Ayer fue un photoshop inenarrable, un hito negativo del diseño gráfico, un pegote sideral. Dimos buena cuenta del desastre en el portanálisis de ayer, como hoy nos vemos en la obligación de reseñar la cagada mayestática de la jornada que nos ocupa.

Parece que, además de estarlo el que pone ahí al becario, también está de vacaciones la coma del vocativo. Dudamos que quede mucha gente en Mundo Deportivo (hoy Sporting World, que para eso se dirigen a Rashford en su lengua materna) que conozca la existencia de la coma del vocativo, o que al menos albergue el afán de observar su uso EN PORTADA (no pedimos ni siquiera que se ponga atención al contenido interior, nos basta con que se haga bien en la primera plana, ya es fácil conformar).

En el caso (dudoso) de que en la redacción de Sporting World conozcan la existencia de la coma del vocativo, cabe la posibilidad de que piensen que en inglés, en cambio, no existe tal cosa, y que por tanto, en la lengua de Yeats, uno puede fumársela y escribir “Welcome Rashford” sin la inevitable coma entre las dos palabras.

Sí es así, lamentamos sacarles de su error. En inglés también es preceptiva la coma del vocativo. Obligatoria, vamos. En dicha lengua se llama “vocative comma”, pero es lo mismo. Veamos lo que dice sobre ella The Oxford Dictionary.

Para quien no domine esta lengua (cosa que, a diferencia de lo que sucede con la coma del vocativo, no es obligatoria), traduciremos grosso modo. La coma del vocativo debe usarse para separar el mensaje, sea cual sea, de la persona a la cual va dirigido. Debe usarse, primero, porque sí. Segundo, porque tiene todo el sentido separar lo que se dice de aquel a quien se le dice. Tercero, como dice el apunte de The Oxford Dictionary, para evitar equívocos. El equívoco que utilizan como ejemplo ellos no es traducible al castellano, pero podemos indicar otros muchos. “Es hora de comer, niños” no es lo mismo que “Es hora de comer niños”.

Aunque la coma del vocativo está por desgracia en desuso, nos parece que su observancia en la primera plana de un periódico no supone una demanda excesiva. Rashford se va a sentir mucho mejor recibido si le ponen en portada “Welcome, Rashford” que si le ponen “Welcome Rashford”. Aquí además no cabe la infame excusa tipográfica del cambio de color para separar el mensaje de su receptor. Ambas cosas aparecen en el mismo tono de blanco (ejem) impoluto. Falta la coma. Nuestros ojos arden y nuestras manos se crispan ante la animalada de Sporting World.

“El crack inglés ya está en Barcelona”, añade la portada del diario catalán. Habrá algún espíritu malévolo que sugiera que, más grave aún que la omisión de la coma, duele a los ojos la definición de Rashford como “crack”. Se trata de uno de esos futbolistas con un estatus intermedio entre la eterna joven promesa (pero ya no es tan joven) y el bluff certificado. Les puede salir bien, mal o regular. El tiempo lo dirá. Y, cuando lo diga, si es por escrito, no cabe duda de que el tiempo utilizará la necesaria coma del vocativo. “Os ha salido como el culo, club cliente de Negreira”. Es bien fácil, insistimos. En el entorno del fútbol español la hemos usado mucho. “Todo OK, José Luis” o “Sandro, ¿qué más quieres que te dé?” constituyen ejemplos pintiparados.

Os dejamos con el resto de portadas. Pasad un buen día.

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