Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Zidane y los porteros

Zidane y los porteros

Escrito por: Jesús Bengoechea4 abril, 2019
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

“El año que viene no habrá debate con los porteros, eso os lo puedo asegurar” (Zinedine Zidane, 02/04/19)

Nunca desde los cerdos voladores de Toshack había pronunciado un entrenador del Real Madrid, en rueda de prensa, una frase más intrigante y abierta a interpretaciones que la que encabeza este artículo. Me pregunto si fue un lapsus, si las palabras se colaron porque la espita seguía abierta por descuido, cuando el interesado creía haber sellado su boca, o si por el contrario hay un determinado nivel de intencionalidad en su pronunciamiento. Habrá que convenir, si lo que pretendía Zizou era que le diéramos vueltas a su profecía, que lo ha logrado plenamente.

La declaración es críptica la mires por donde la mires. Lo único que queda claro con ella es que Zidane siente alguna aversión a las controversias que afectan a la portería y que se propone remediarlas, pero ¿cómo? ¿Tiene clara la receta, o tan solo nos manifiesta su intención, sin que él mismo conozca con exactitud el camino?

Se quiera o no, y sea o no éste un extremo duro de aceptar, esta declaración de intenciones sugiere fuertemente la idea de desprenderse de uno de los dos pesos pesados que a día de hoy compiten por un puesto bajo los palos. No ocultaré que este hecho me resulta algo inquietante. La proverbial aversión al conflicto de Zidane siempre me ha parecido su mayor punto débil (véase el caso James, cedido deprisa y corriendo al Bayern porque su caso le quemaba en las manos al francés), y esta idea de eliminar conflictos a base de eliminar competencia estelar para cada puesto no termina de convencerme. La gestión del conflicto va en el sueldo de un entrenador del Real Madrid, de modo que hasta quienes idolatramos a Zidane y celebramos su retorno como la mejor noticia posible desearíamos un más alto umbral de tolerancia al conflicto por su parte. Dicho lo cual, la duda es inmediata: ¿quién tiene en mente Zidane (si es que tiene alguno en concreto) como instrumento para disminuir la problemática en el puesto? ¿A quién está pensando señalar la puerta de salida? ¿A Thibaut Courtois o a Keylor Navas?

Keylor es un héroe para Zizou. No me extraña: lo es para mí sin que me haya hecho campeón de Europa tres veces seguidas más allá del modo en que los aficionados participan de los títulos. Cuánto más no lo será para él, que saboreó directísimamente las fuentes de ese éxito. Zidane es fiel a los suyos, pero también es hombre de club, y si lo que el club tiene en mente es dar una salida digna al tico (quien podría disfrutar las mieles de un último gran contrato en otros lares) no es descartable que el técnico acceda a ello. Sería un desafío emocional, pero también una decisión que haría converger la política institucional y el referido odio al conflicto de uno de sus empleados más ilustres.

La alternativa es traspasar a Courtois. Se antoja una opción menos probable. Una temporada es muy poco tiempo y una mala temporada es (o debería ser) menos tiempo todavía, de suerte que casi puede decirse que el belga acaba de fichar por el club. La excelente operación que le trajo a Concha Espina, con todo, puede jugar paradójicamente en su contra si lo que desea Thibaut es seguir en el Madrid. Florentino contrató al mejor portero del mundo (o así) por 25 millones (o así), de modo que si su mal año hace albergar dudas de que siga siéndolo no sería difícil una venta razonablemente jugosa que convirtiera en rentable la operación. Lo compraste por 25 y lo puedes vender por ¿60? ¿70? como mínimo. Sí Zidane prefiere a Keylor (lo cual es posible) y se puede ganar dinero con una operación Courtois, puede darse. No es fácil, no obstante, por cuanto la edad de ambos guardametas juega a favor del europeo.

Por si esto fuera poco, late en las palabras de Zidane un enredo subsidiario. Si uno de los dos es traspasado en aras de la paz y el no-lío, el que se quede va a seguir necesitando un sustituto para el banquillo. Y aquí surge una nueva duda. ¿Lunin o Luca Zidane?

El problema con Luca Zidane se sintetiza de forma muy simple: la calidad del jugador no parece compensar todo el ruido que genera su presencia en la plantilla e incluso en el club. Personalmente, estoy convencido de que Zidane cree honestamente, más allá de que nuestras convicciones no son ajenas a nuestras naturalezas, que Luca es un gran portero. Estoy convencido de que no comete un acto de nepotismo (o no uno de nepotismo consciente) si apuesta por la carrera profesional de Luca. Sin embargo, hay más razones para pensar que esa apuesta es perjudicial para ambos (y por extensión para el club) que para creer lo contrario.

La alternativa entonces es Lunin. Pese a algunas buenas actuaciones, no se puede decir que su temporada en el Leganés haya supuesto ninguna consagración. Es el suplentísimo de Cuéllar. Por tanto, no es descabellado apuntar a la opción de un segundo año de cesión, preferentemente no en el Leganés. Recalar ahora en el Bernabéu, aunque fuera como segundo portero, parecería una decisión precipitada.

Lo mejor por tanto, vistas las alternativas, sería a mi juicio una prolongación del duelo Courtois-Keylor, en el entendido de que los dos dieran su visto bueno. El problema, y volvemos al inicio de este texto, es que quien no parece dar su visto bueno para esta coexistencia, abrumado por el potencial mal ambiente derivado de tener tanta calidad, es el propio Zidane.